La mirada del mendigo

30 junio 2011

Energía primaria

Archivado en: energía — Mendigo @ 11:51

Quería que le echaseis un ojo a este gráfico. Otras veces he puesto la tarta del mundo, o la española, pero esta vez quiero que le echéis un vistazo al consumo de energía primaria en Alemania (todas las formas de energía, desde el petróleo para producir gasolina, el gas natural de la calefacción o para producir fertilizantes, la nuclear para producir electricidad o el carbón de las siderúrgicas).

Alemania es una potencia mundial tanto en energía eólica (26GW instalados, sólo recientemente adelantada por dos colosos, USA y China) como en energía fotovoltaica. En este último caso, Alemania ha optado por subvencionar las pequeñas instalaciones en tejados, según un modelo que muchos quieren copiar (a pesar de que ese tipo de instalaciones, sin seguimiento, tienen peor rendimiento; si una idea es mala, dividirla en cachitos de inferior rendimiento no hace más que empeorarla).

Bueno, pues sólo eso, quería que comprendierais la magnitud del problema. El gráfico está sacado de un artículo a cuenta de cómo Alemania puede salir de la nuclear. Sin embargo, ese es el problema menor, como podéis ver en la gráfica. La cuestión es cómo sustituir la reacción de combustión como forma de producir energía.

¿Entendéis ahora la magnitud del problema?

La nuclear no es prioritaria, podrían cerrarse las centrales antiguas y sustituirse por otras mucho más seguras. O podrían cerrarse y sustituirse por otras tecnologías de generación. Como la hidráulica hay las posibilidades que hay, y más en un país tan llano como Alemania, quedan dos opciones: o la eólica (haciendo un supremo esfuerzo, triplicando la actual potencia instalada) o más térmicas.

Si la nuclear fuera el principal problema, no sería tan grave la solución. Pero es que, antes que la nuclear, existe una forma de producir energía que es:
1) más peligrosa para las personas (contaminación de térmicas, gases de escape, industrias…)
2) más peligrosa para el medio natural (efecto invernadero, lluvia ácida)
3) causa más muertos por accidentes (4000 muertos al año en la minería del carbón, el sector petrolero y gasista tiene también una alta tasa de accidentalidad laboral)

y, sobre todo,
4) además de ser la peor, es con mucho la predominante en prácticamente todo el mundo.

El problema no es cómo sustituimos la nuclear. Eso después. La gran tragedia es que no sabemos cómo sustituir los combustibles, que son la principal amenaza para la vida en la Tierra.

Mirad la tarta de nuevo ¿se os ocurre alguna idea?

Y otra cosa más. Mirad el gráfico y la parte que le corresponde a la fotovoltáica ¿Queda claro de una vez que la energía solar FV no es útil para solucionar este problema? Ya está bien de pensamiento mágico, es cuestión de orden de magnitudes. Para lavar las conciencias está bien, es además un buen negocio para un puñado de listos, pero si queremos realmente cambiar de modelo energético la fotovoltaica es desperdiciar un dinero que debería de ser invertido de forma más efectiva.

+
+

Para completar, os dejo el gráfico correspondiente a la generación de energía eléctrica, también en Alemania:

Nota curiosa: una central térmica de carbón emite más materiales radiotóxicos que una central nuclear, además de otros cientos de compuestos potencialmente carcinógenos o dañinos para la salud, productos de combustión de la compleja composición del carbón.

Nota curiosa II: las muertes prematuras por la contaminación derivada del tráfico rodado en Japón, cada año, superan en varios órdenes de magnitud las esperables por la exposición a productos radiotóxicos a consecuencia del accidente de Fukushima.

Cada año, accedemos a convivir con la muerte e intoxicarnos con los humos de combustión, sin inquietarnos por sus consecuencias. Tantos muertos como si hubiera cien accidentes con fusión de nucleo, cada año, año tras año, y lo asumimos como inevitable.

Mueren más cien veces más personas por alcoholismo que por sobredosis de heroína, pero la alarma social está en las drogas duras. El medio de transporte más seguro es el avión, según confirman las estadísticas, pero la gente tiene miedo a volar.

+
+

Ya que estamos, añado otro de los vídeos que me habéis recomendado (algún día tendré que haceros un monumento, por toda la información que compartís y lo mucho que aprendo de vuestros comentarios)

+
+

Y ya que estamos con la energía. Muchos creíamos que Arabia Saudí iba de farol cuando decía que podía aumentar su producción, pues imaginábamos que ya Ghawar, su gran yacimiento, debía estar cerca de su pico.

Recientemente, a instancias de EEUU que está viendo la amenaza de caer en una segunda recesión y quiere contener a toda costa los precios (una subida de tipos, ahora, sería mortal), ARAMCO (la petrolera pública saudí) ha prometido aumentar la producción hasta los 10 millones de barriles al día (de ahí la caída en la cotización, más que por la liberación de reservas estratégicas que no dan ni para un día de consumo).

Para entender lo que supone os dejo este gráfico:
producción arabia

Arabia no produce tanto petróleo desde finales de los 70. Si no va de farol, y sería absurdo que así fuera, quiere decir que les queda petróleo para rato. Lo cual es estupendo para la economía en general, porque retrasa el pico global, pero mortal para el planeta. Miles de millones de toneladas más de CO2 que se verterán a la atmósfera. También podemos verlo como una oportunidad: unos cuantos años más de energía barata para ser capaces de cambiar de modelo energético (pues el cambio necesitará, irónicamente, mucha energía, y hacer el cambio una vez que la energía escasee será mucho más doloroso).

El gráfico lo saqué de aquí: Crude Oil Supply & Demand

Y tiene otro que también quiero compartir con vosotros. Vamos hacia una nueva etapa de la historia multipolar, un interregno del cual saldrá, como siempre, una nueva potencia hegemónica. ¿Cuál será?

consumo

26 junio 2011

Pijus Economicus

Archivado en: economía — Mendigo @ 15:04

Nombre de guerra de Alberto Garzón, que desde que ha retomado la actividad bloguera está produciendo alguno de los artículos más interesantes y didácticos de la blogosfera económica.

Vamos a intentar hacer un pequeño resumen y algunos comentarios, aunque os invito a que leáis el original, pues son artículos cortos y perfectamente entendibles para cualquier lego en economía. Alberto tiene dotes de profesor paciente.
(más…)

20 junio 2011

Por una ley contra la charlatanería

Archivado en: salud — Mendigo @ 11:00

El Estado tiene la obligación de proteger a los consumidores, ciudadanos, de los embaucadores. Especialmente cuando exista una transacción comercial por sus productos servicios, es decir, cuando medie dinero, aunque éste sea entregado bajo la forma de “donativo” y otros subterfugios.

Aquí tengo un ejemplo de una basura que ya no recuerdo dónde lo encontré:

Si esto no es una estafa, es que han borrado del diccionario la entrada correspondiente.

Pues no, sigue ahí:

estafa
1. f. Acción y efecto de estafar.
2. f. Der. Delito consistente en provocar un perjuicio patrimonial a alguien mediante engaño y con ánimo de lucro.

¿Y que hace el gobierno, garante del cumplimiento de las leyes, que no vigila esta clase de delitos económicos? Estos embaucadores son, además, ladrones de la peor especie, que se aprovechan de la ignorancia y credulidad de la gente (durante siglos se nos ha formado en que la fe era un valor positivo, y la duda un pecado). A la duda metódica le llamamos ciencia. A la superstición institucionalizada, religión.

Si compro un kilo de peras, el frutero tiene la obligación de tener una báscula que mida correctamente ese kilogramo. Y que sean, efecctivamente, peras.

Si me compro un coche de 1600cc, el Estado vigila que realmente sea esa su cilindrada. Pero no sólo eso, vigila el cumplimiento de miles de normas de seguridad a las cuales los fabricantes tienen que adecuarse. Cuando me venden un coche o cualquier otro artefacto, el aparato tiene que funcionar perfectamente, en el momento de la compra, y en los dos años posteriores. Y si no, tengo derecho a reclamar y a ser resarcido.

En cambio, el Estado permite que un cretino diga que puede conocer el futuro (el futuro no existe, está por ser construido, es filosóficamente imposible) y cobre por ello. ¿Por qué existe toda una industria de la estafa, protegida bajo el paraguas de las creencias?

Si dices que tal pulserita de mierda cura, tienes que probar en un laboratorio, bajo condiciones normalizadas, sus propiedades sobre un placebo.

Lo mismo para tal rogativa a un santo o el agüita bendita de la meada de San Cucufato. Sea un chino poniendo agujas, o un santón imponiendo las manos. Si dice que cura, tiene que probarlo, especialmente si recibe dinero por ello. Y si no, es un fraude, un timador que se aprovecha de la desesperación e indefensión de un enfermo, un ladrón de la peor calaña que debería estar encerrado.

Si cura, es medicina, venga de donde venga. Y si no cura, es charlatanería, y debe ser castigada.

¿Puedes leer el futuro? Demuéstralo científicamente. Y si no, no puedes abrir un negocio con plataforma en televisión, para engañar al por mayor. Es tan absurdo como que alguien abra un negocio de reparación de televisores, cuando no tiene ni putísima idea de desmontar uno. Y, además, pretenda cobrar por ello.

Esto es un FRAUDE. Y, sin embargo, el gobierno mira hacia otro lado. Porque claro, las leyes las carga el diablo, empiezas disparando contra Rappel o las pulseritas Power Balance, y acabas cargándote Lourdes o Fátima. Hasta ahí podíamos llegar.

+
+

Por cierto, si entráis en la página del club de timadores “Familia Unida” (¿a cuánto irá el botecito de aceite? No lo pone en la propaganda…), nos encontramos cosas tan divertidas como ésta:

INDIGNACIÓN

La indignación es energía. Sirve para el bien o para el mal, dependiendo de quien la maneje. La mayoría de los indignados ha usado esa fuerza para hacer el mal.

El joven indignado con los problemas familiares se desvía hacia las drogas y hasta para la criminalidad. La persona en un pozo sin salida usa su indignación para terminar con su vida.

Quien fue traicionado usa su indignación para vengarse de aquel que lo traicionó. Así, cada uno usa su indignación como combustible.

El indignado no mide las consecuencias cuando usa sus fuerzas para hacer el mal. Por eso, ha asumido su posición de perdido y ha exteriorizados su indignación en forma de odio.

¡Imagine esa indignación al servicio de Dios!

El resultado será exteriorizar el odio contra las fuerzas espirituales del mal, causantes de las injusticias.

Con la dirección Divina, ese poder no sólo va a revertir la situación propia, sino la de toda la colectividad. O sea, la indignación, cuando se usa en sociedad con Dios, promueve el bienestar personal y el de los familiares. ¿Cómo? Permitiéndose ser poseído por el Espíritu de Dios.

Haga una prueba: ponga su indignación al servicio de Dios. ¡Ella despertará la fe pura y será un éxito rotundo!

17 junio 2011

El Pacto del Euro

Archivado en: economía — Mendigo @ 20:28

todos a rua

El Domingo vamos a salir a la calle para protestar contra el Pacto del Euro. Pero ¿de qué se trata? En los mentideros oficiales, se nos trata de convencer que esta nueva vuelta de tuerca es necesaria para salir de la crisis, que se empiece a crear empleo y que pase por fin esta pesadilla.

FALSO.

El Pacto del Euro es la versión descafeinada del Pacto por la Competitividad que la canciller Merkel quiso imponer a sus socios europeos en Marzo pasado y que será sometido a votación en el Parlamento Europeo el próximo día 23.
(más…)

16 junio 2011

A privatización da Sanidade

Archivado en: salud — Mendigo @ 1:25

lucro

Imos falar da sanidade pública, e dos planes para privatizar este servizo público, puntal do Estado do Benestar. O modelo público-privado ten o peor dos dous modelos: a atención médica é supeditada ós criterios de beneficio empresarial de calquer negocio, pero a sua factura engordada témola que pagar cos nosos impostos.

Manifesto:
Sanidade Pública ou barbarie privatizadora

Ligazóns para ampliar a información:
S.O.S Sanidade Pública
Federación de Asociaciones para la defensa de la Sanidad Pública

Como sabedes, o profesor Vicenç Navarro estudou durante décadas os sistemas sanitarios do mundo, e adoita escribir artigos sobre este tema, alertando que o modelo de sanidade privada é máis caro para a sociedade. Algúns dos últimos:
Los recortes del gasto sanitario
Los determinantes del gasto público sanitario
Recortes y polarización social
La sanidad española
El copago sanitario
¿Sanidad pública o privada?
Recortes innecesarios y perjudiciales en la sanidad pública en Cataluña y en España
What we mean by social determinants of health
Las compañías de seguros sanitarios en EEUU

sanidade

Vaiamos ó comezo da historia. No mundo das ideas puras existían dous sistemas públicos sanitarios. Un chamábase sistema sanitario universal, no que todos os cidadáns tiñan acceso a un mesmo sistema. Os seus detractores dician que iso era socialismo. E tiñan razón.

O outro chamábase sistema sanitario asistencial, ainda que por eses mundos de Deus recibía nomes como Medicare ou Medicaid. Este sistema público só protexía a aqueles que non tiñan recursos para pagarse un seguro médico privado. Era unha asistencia médica para pobres e, como calquera lector asisado pode supoñer, era unha merda.

Os medios vendían este último como se fose o máis moderno, pero non deixaba ser o mesmo tipo de asistencia médica da Idade Media, pola que a caridade cristiá dos ricos da vila procuraba ós menesterosos un hospicio onde a xente non ía sanar, senón a morrer. Neses hospitais, ó menos, os enfermos non morrían coma cans no recuncho dunha rúa. Caridade, a canto obrigas!

A cousa é que este sistema asistencial, que só cubría ós máis pobres, deixaba o campo libre ás aseguradoras privadas, que podían cravar as farpas na maioría da poboación.

A xente é capaz de calquera cosa por non enfermar, vai tempo Molière fixo chouta diso no Enfermo Imaxinario. Polo tanto, os pratos estaban na mesa e o negocio, servido.

O sistema universal era odioso para as compañías, xa que non podían vender uns servizos que xa tiñan cubertos todos os cidadáns. Polo cal, no mundo real, nun subcontinente chamado Europa as aseguradoras fixeron labor de zapa, procurando que os gobernos contratasen pólizas privadas para os seus funcionarios. Pola outra banda, compraron ós políticos que foron desfacendo a sanidade pública, enchendo as listas de espera, cargándoa de débedas que ben podían considerarse tamén como débeda odiosa, facendo en resumo o contrario do que ten que facer o que ten o engargo de velar pola protección do sistema sanitario: estragalo.

Entón, pechóuse o círculo vicioso: canto peor ía a sanidade, máis persoas saían dela cara a sanidade privada, que era vista como un artigo de luxo é, polo tanto, cobizado polas putas clases medias. Cada vez máis calaba na poboación que só pertencía á sanidade pública quen non tiña cartos para pagarse outra. O sistema publico percibía cada vez menos fondos xa que era visto por unha parte medrante da poboación como unha caridade, unha esmola, unha prestación social e non un dereito universal.

E deste xeito, roda que roda, chegamos ós USA, donde só pode salvarse aquel que ten cartos para pagar ó galeno e, quen non, lévaselle a unha cama nun hospital de merda onde fanlle máis levadeira a súa agonía (sen pasarse, porque o sufrimento tamén e cristián e o doutor Santos é un nazi, din en Telemadriz).

Isto é modernidade, retroceder quiñentos anos.

E para parar semellante progreso, haberá que cortar o nó gordiano (Alexandro era un radical antisistema). A salvación do sistema público sanitario pasa por botar fóra ós mercaderes da saúde. Prohibir a mediciña privada e que todos os cidadáns teñan que compartir o mesmo sistema. Cando as fillas do Bourbon teñan que parir nun hospital da Seguridade Social, cando Botín ou Francisco González teñan que agardar un ano para facerse unha analítica, ou o sociofalanxista señor Presidente do Congreso teña que facer cola nunha sala chea de xente ó seu turno, ese día a sanidade comezará mellorar, adicaránselle máis recursos, contrataranse máis profesionáis, vixilarase o fraude sanitario para optimizar os presupostos.

Mentres sexa o sistema dos pobres, seguirá sendo, cada vez máis, unha merda. A solución é asegurar a universalidade do sistema público sanitario, facéndonos iguáis a todos perante a enfermidade, xa que o somos fronte a morte.

¿Quen esta por iso?

P.S: Todo o devandito para o sistema público de saúde, é igualmente válido para o sistema público educativo.

Página siguiente »

Tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 54 seguidores