Si la gente hablase de lo que sabe, se haría en España un gran silencio que podríamos dedicar al estudio.

La frase es del presidente Azaña y la traigo a colación para incumplirla acto seguido. Toda esta entrada va a versar sobre temas de los que no tengo ni idea. La cuestión es que como nadie, de entre los que saben, habla sobre esto, o si habla no ha llegado a mis oídos, quiero proponer estas ideas en voz alta para ver si, entre todos y con la ayuda de alguien entendido, arrojamos un poco de luz sobre el asunto.
Veamos. Para mí es una incógnita (era, ahora es sólo una paradoja), desde hace meses, cómo es posible que la FED (el banco central usamericano) esté inyectando billones de dólares de nuevo cuño a la economía, y sin embargo la inflación se mantenga constante. Al menos, la inflación de productos corrientes y molientes, la que percibimos los ciudadanos de a pie en la cesta de la compra, porque ese aluvión de dólares nuevos sí que encareció los precios de la cesta de la compra de los capitalistas (acciones, bonos, futuros sobre energía o materias primas…).
En mi simpleza, yo me digo: si está circulando una cantidad dada de billetes (entendámonos, ya sé que la mayor parte no es dinero físico) y llega Bernanke con su helicóptero y riega la economía con una cantidad exagerada de billetes recién salidos del horno, todos los jugadores tendrán más billetes en la mano para una misma cantidad de riqueza y, por lo tanto, un mismo producto será mucho más caro (en la misma proporción en que hay más dinero disponible).
Pero la realidad es que no es así, la inflación en USA se ha mantenido bastante contenida durante la crisis, sin exceder el 4%.
Comment ça possible?
La explicación es que esa enorme cantidad de dinero nuevo nunca llegó a la calle, a la economía real, sino que se quedó en el balance de los bancos.
Vamos a explicar con más detalle esto:
Las cantidades son mareantes, el QE1 (primera ronda del Quantitative Easing o expansión cuantitativa) inyectó de Marzo a Junio del año pasado 1,3 billones de dólares y, como no era suficiente, esta primavera insufló 600.000 millones más.
La técnica es bastante absurda (como todo lo que tiene que ver con economía). Si no lo he entendido mal, es como sigue: el gobierno emite 1$ de deuda, en el caso USA a un bajísimo interés (el día que los tiburones huelan sangre y les pase lo que Italia, se les acabó el chollo). Esa deuda es adquirida por alguien, pongamos el banco X. Al mismo tiempo, la FED crea 1$ nuevo (para eso es el banco central) y, con ese dólar recién creado, le recompra al banco X su título de deuda. De esta forma, se ha introducido 1$ extra en el sistema. Por este procedimiento tan estúpido, hay dos billones de dólares nuevos en el sistema
El resultado de estas inyecciones: un crecimiento brutal de la base monetaria.

Pero ese dinero que estaba en el sistema, no llegó a la calle. Y ahora vamos a ver un gráfico muy interesante:

Como vemos, según crecía la base monetaria, se reducía el multiplicador monetario.
El multiplicador monetario es un concepto asociado al sistema bancario de reserva fraccional. Los que hayáis visto Money as Debt sabréis de lo que hablo, y los que no, estáis tardando en verlo (y cuando acabéis, empezad con la segunda parte). Es el cociente que relaciona la base monetaria con la masa monetaria.
Vamos a explicarlo de alguna forma, para ver si nos aclaramos, yo el primero. Los bancos tienen la potestad de prestar varias veces el mismo euro. De esta forma, crean dinero de la nada. En eso consiste el sistema de reserva fraccional, no tienen por qué tener todo euro que prestan, sino sólo una parte (pongamos un 10% o menos, en los años locos de los primeros años del milenio, la banca norteamericana tenía unas reservas de sólo el 0,5%, es decir, el 99,5% del dinero que habían prestado era humo). La base monetaria es el dinero que hay en el sistema financiero, y su regulación es cuestión del banco central de turno (la FED, BoE, BCE, BoJ…). El banco central surte de dinero al sector bancario y éste, lo multiplica varias veces (este número es el multiplicador monetario) en forma de crédito a la economía real. El dinero que está circulando en la economía real, varias veces mayor, como hemos visto, que la base monetaría, recibe el nombre de masa monetaria.

Entonces, si la base monetaria se incrementa y el multiplicador se reduce en una tasa equivalente ¿qué le pasa a la masa monetaria? Pues que, efectivamente, permanece aproximadamente constante. No hay más dinero en el sistema, ya que los bancos no han dado más crédito (como vemos, baja la velocidad del dinero) y el dinero de la base monetaria no ha fluido hacia la economía real.
Es por eso que no se ha disparado la inflación, porque no hay más dinero en circulación en la calle, la masa monetaria no se ha visto alterada.
¿Entonces? Esos dos billones de dólares que la FED creó ¿dónde están? Ya lo he dicho, están en los balances de los bancos, que en vez de hacerlos fluir a la calle en forma de crédito, previo paso por la máquina multiplicadora de dólares (suena a chiste, lo sé), han preferido retenerlos en forma de reservas en la misma FED para desapalancarse y ser capaces de afrontar el temporal que les viene encima.
Podríamos decir que el multiplicador monetario viene a ser como el velamen de un navío, que recoge la máxima cantidad posible de viento para avanzar a gran velocidad. Cuando mayor es el número, más multiplica cada moneda que entra y más préstamos puede hacer con ella, maximizando su beneficio (y su apalancamiento, mayor riesgo asumido). Pero ahora entramos en la tormenta y la fuerza del viento es tal que podría desarbolar el barco; entonces, repliega velas y se pone en modo defensivo para capear el temporal, bajando ese multiplicador y acaparando todo dólar que le llega para fortalecer su balance. Tiempo habrá de ganar dinero, ahora lo importante es sobrevivir a la tempestad. Con estos vientos tan fuertes, el banco acaba ganando dinero aunque tenga arriado todo el trapo menos el de mesana.
De esta forma, los sucesivos QE (aún no se sabe si habrá un QE3) no han servido para arrancar la maquinaria industrial y comercial gringa, porque simplemente ese dinero no se ha llegado a ver en la calle. Ignoro si alguna vez hubo intención de que así fuera, el hecho es que de lo que realmente ha servido es para ayudar a la banca usamericana a fortalecer sus balances, subir de nuevo la tasa de encaje y salvar así la vida.
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Bueno, ¿y por qué traigo ahora toda esta historia?
Primero, por curiosidad, porque había algo que no me cuadraba, que se imprimiese dinero y no subieran los precios. Pero además, es que me parece que es la única solución posible para salvar a Italia (esto es, a los acreedores del Estado italiano, principalmente bancos italianos), ya que por el volumen de su deuda en circulación (unos dos billones de euros) es imposible “rescatarlo” (a sus acreedores) como se hizo con Irlanda, Grecia o Portugal.
El BCE tendrá que emitir moneda nueva, y comprar masivamente deuda periférica, comiéndose sus principios. La alternativa es dejar que Italia quiebre y los bancos se coman las pérdidas, pero como tengo bien claro que son los bancos quienes gobiernan nunca van a permitir que tal cosa ocurra, por lo que forzarán cualquier otra salida que les salve, aunque sea a costa de hundir la sociedad que parasitan (no sé dónde se van las sanguijuelas cuando la vaca muere desangrada, esto parece el cuento del escorpión y la rana).
Inciso malévolo: lo de que el gobierno efectivo es de la banca, y los Merkozy, Rubaljoy, etc son sólo marionetas que se mueven a su antojo es sólo una hipótesis, no tengo pruebas. Pero cuando esta hipótesis se ve corroborada una y otra vez con los hechos, diga Hume lo que quiera, esto prueba empíricamente la hipótesis.
Si se salva a Italia (a sus acreedores), sólo puede ser con este sistema, esto es, poniendo la impresora de euros a funcionar a toda máquina, para suplir todo el dinero que se va a fundir con un impago. Pero claro, el euro no es el dólar. No sé si el euro tendría la fortaleza suficiente para duplicar su base monetaria y mantener incólume su valor, como ha hecho el dólar (no se ha apreciado respecto al yen o al euro más de un 20%). Si el euro no es lo suficientemente fuerte para aguantar los chutes de QE, entiendo que la inflación se disparará. No porque entre dinero a la sociedad, pues los bancos europeos es previsible que hagan, ya lo están haciendo, lo mismo que los gringos, acaparar todo euro que entre (ahora mismo son un agujero negro, que no deja escapar ni la luz, para fortalecer su balance). Pero el mercado de divisas (y el de bonos) no consentirá al euro lo que consiente al dólar, y el euro se desplomará, aumentando la inflación externa (nos resultarán más caras las importaciones, léase petróleo y gas).
En llegando a este punto, es cuando empiezo a pensar si todo este circo no será una jugada intencionada para defenestrar el euro, y que el dólar siga siendo la moneda bonita, mimada, de los mercados de divisas. Porque si el euro (y el rublo, y el yen, y el yuan…) le hacen frente, y el dólar pasa a ser una divisa más y no la referencia mundial, EEUU no podría permitirse las fantasías monetarias que ahora se permite: poner la máquina de los billetes a funcionar para financiar un déficit brutal (le salen baratas las guerras) sin que le pase factura en forma de devaluación de su moneda y encarecimiento de su deuda. Con una deuda superior al 100% del PIB, es cuestión de supervivencia seguir colocando su deuda barata (por debajo del 1%).
El día que los tiburones se fijen en él y empiece a subir el costo de su deuda (por ejemplo, al 7% al que se negociaban ayer los títulos italianos a 10 años), es hombre muerto, fiambre, kaput. Un gigante con los pies de barro, y perdón por el tan sobado lugar común. Por eso le interesa distraer a los tiburones echando al agua a unos cuantos países europeos y, con ellos, a su moneda. Mientras las hienas desgarran la carne, el gringo sale corriendo. ¿Hasta cuándo?
Quizá tenga algo que ver con todo esto la aventurita de Dominique Strauss-Khan y su pretensión de promover la creación de una divisa global en sustitución del hegemónico dólar. Reventar dos rascacielos a avionazos no le hizo ni cosquillas al Imperio. Pero arrebartarle la corona al dólar y crear un mercado de divisas multipolar, y no orbitando en torno al billete verde, supondría el holocausto para el Imperio Usamericano (y quizá el fin de la civilización occidental, tal y como la conocemos).
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Bueno, esta es mi atrevida visión del asunto (la ignorancia es lo que tiene). Si he cometido errores de bulto, no tengáis reparos en mostrarlos, estoy encantado de aprender del que sabe. A falta de opiniones doctas, es la explicación que me he construido con la información que he podido ir recopilando. Bien pudiera ser que estuviera errada de principio a fin. Otro día, prometo hablar de un tema que domine realmente (aunque no sé muy bien cuál).
Ahora, comentarios, críticas, enmiendas, correcciones e insultos.
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