China lleva tiempo intentando desembarazarse del dólar en sus intercambios comerciales con terceros países, y proponiendo la sustitución del dólar como moneda hegemónica por una cesta de monedas.
DSK quería que el FMI promoviera lo mismo, hasta que cayó en la celada del hotel neoyorquino (por la colita muere el pez). No es el primer país que intenta prescindir del dólar en sus pagos exteriores, pero sí que es el primer país que cuenta con un arsenal nuclear y potencia militar convincente, para no seguir el mismo camino que Iraq o Libia. En Sudamérica hay iniciativas para crear una moneda común, el poder del vecino del norte se va debilitando. El mismo euro es una amenaza a la hegemonía usamericana (la UE es, de forma conjunta, la primera potencia económica mundial), y podría ser una explicación de los ataques que está sufriendo, cuando el nivel de deuda no lo es (EEUU tiene una deuda pública muy superior al del conjunto de la eurozona) y el dinamismo de la economía tampoco (la economía británica languidece y, sin embargo, se sigue financiando muy barato).
El tratado firmado ayer y que entrará progresivamente en vigor no supone ningún cambio radical, sino que es sólo un hito importante en un proceso de desdolarificación de la economía mundial en favor de un equilibrio monetario multipolar. No en vano hablamos de la segunda y tercera potencias mundiales, vecinos, con un volumen comercial de 260.000 M€ al año.
Este acuerdo significa que China y Japón no tendrán la necesidad de comprar cientos de miles de dólares para hacer frente a sus pagos con el vecino, empujándola al alza. De la misma forma, permitirá a ambos países disminuir el inventario en dólares de sus reservas, y no sentir la necesidad de reinvertir los excedentes de exportación en deuda denominada en dólares.
¿Qué significa esto? Recordad que los submarinos y destructores nucleares de las flotas usamericanas no son propulsados por uranio, sino por emisiones de deuda. Sus F-22 no son impulsados por el queroseno inyectado en sus reactores sino por la confianza: la confianza en que USA hará frente a las deudas contraídas, y lo hará en una moneda que siempre mantendrá su valor, por ser el eje en torno al cual gira la economía mundial, el punto de referencia respecto del cual se miden las demás divisas.
USA es USA porque puede imprimir cualquier suma de dinero, aumentando la base monetaria, sin que sufra una devaluación proporcional de su moneda como le ocurriría a cualquier otro país. Así es como Nixon financió la guerra de Vietnam, saliéndose de los acuerdos de Bretton Woods, así es como Bush y Obama han financiado la ocupación de Iraq y el rescate de su sistema financiero. Irónicamente, esa artificial fortaleza del dólar está machacando a los trabajadores usamericanos, que ven cómo sus puestos de trabajo (primero en el sector industrial y ahora en algunos servicios) migran allende sus fronteras. Con el tejido industrial usamericano arrasado, la industria que tira del carro de su economía es el conglomerado financiero, y éste se vendrá abajo según los flujos de capital dejen de pasar por su molino, al prescindir del dólar en sus relaciones comerciales.
El día que el dólar quede reducido al papel que le corresponde (muy importante) por el tamaño de la economía usamericana, que se comporte en los mercados cambiarios como una divisa más, podemos certificar que la era de la supremacía usamericana ha llegado a su fin. Ya no tendrá una infinita capacidad de financiación de sus expediciones militares (que a la postre es, y no el número de sus carros o misiles, lo que le daba superioridad sobre cualquier otra potencia, y es que las guerras siempre han sido muy caras).
Y un detalle más: cada vez será más evidente el rechazo a comprar deuda usamericana (pública o privada) de los que tiene otra divisa. Si hay perspectivas de que el dólar se devalúe, los inversores institucionales preferirán infraponderar en sus carteras las emisiones en dólares, diversificando con otras monedas (amén de que el superávit comercial chino va menguando, buscando protegerse en el mercado interno de la crisis occidental). Y si el gobierno federal, o tal estado o compañía pretenden colocar su deuda, tendrán dos opciones: o aumentar los tipos que ofrecen o vendérselas a quien trabaja y cobra en la misma moneda, dólares. Y eso es lo que están haciendo, con un peso cada vez mayor de la propia FED y de inversores domésticos como propietarios de las emisiones de Treasury Notes.
Usando un lenguaje más grosero pero también más expresivo: los usamericanos se están teniendo que comer su propia mierda. Si el Estado impaga, la principal damnificada sería la propia economía usamericana.
¿Y a quien se le debe ese dinero?
En los próximos años, décadas, veremos las consecuencias de una noticia que pasa desapercibida en las páginas interiores de los periódicos, un aburrido acuerdo bilateral sobre aspectos técnicos comerciales que continua una tendencia. Lo importante es mandar reporteros a primera línea de combate, que tomen fotos espectaculares y cuenten apasionantes batallitas. Pero la marea de fondo, la que mueve la historia, discurre poderosa y discreta bajo la espuma de las noticias de portada, las que abren telediarios antes entre anuncios de detergente y las últimas declaraciones de Mourinho.
En el mundo hay y ha habido infinidad de Dioses y Diosas, los cuales han sido alabados y adorados por un sinfín de religiones (una manifestación organizada de la superstición). Hay dioses primigenios y dioses secundarios, generalmente hijos de otros dioses. Si prescindimos de la genealogía divina y rastreamos su origen histórico, nos encontramos con interesantes filiaciones, pues como cualquier otra manifestación cultural (como la lengua o música) ninguna religión proviene de la nada, sino que toman elementos de otras pretéritas o coetáneas.
Pero como con la música, hay obras originales inspiradas en algo, reelaboraciones, copias descaradas y batiburrillos infectos. El cristianismo pertenece a esta última categoría. El cristianismo es a la historia de las religiones lo que las croquetas o las albóndigas son al arte culinario: lo que cocinamos para aprovechar el resto de los platos.
Efectivamente, el cristianismo toma el libro sagrado hebreo, el Tanaj (cuyo núcleo es la Torah, llamado en la cristiandad el Pentateuco) y le añade un opúsculo sobre las andanzas de su Dios secundario y sus acólitos. Esta rama del judaísmo quiere ver en ese Jesús el cumplimiento de la profecía relatada en la Torah sobre la venida del Mesías (aunque todavía no hemos visto cumplida la parte del fin del mundo). Los mormones añadieron aún otro opúsculo más, el evangelio de Joseph Smith (que como nombre de profeta queda un tanto ridículo), que es la expresión más pura y sublime del cretinismo. Y en la cima de la depravación está el refrito violento que Mahoma hizo de la fe rabínica en su pútrido Q’ram (el siempre creyó que lo que él defendía, era la fe judía original).
Pero es que la religión nacional hebraica dista mucho de ser una religión original, pues este pueblo seminómada fue tomando elementos de otras religiones de culturas más poderosas durante su largo periodo politeista hasta que fueron a terminar en un concepto de Dios supremo sospechosamente parecido al que enseñaba el clero heliopolitano. Yahveh es sospechosamente parecido en sus cualidades y atributos a Re, aderezado con una pulsión genocida muy del gusto de ese pueblo de cabreros y salteadores de caminos (oficios que siglos más tarde seguía practicando Mahoma y sus banda).
El diluvio universal se puede rastrear en decenas de mitos de otras tantas culturas, que quizá guarden el recuerdo legendario del fin de la glaciación würmiense, periodo de rápido cambio climático que lleva asociado la fusión de los glaciares, subida del nivel marino y aumento de la pluviosidad. El árbol del bien y del mal es un calco del árbol de la vida, central en la mitología sumeria, civilización superior de la cual los pueblos semitas tomaron la mayor parte de su religión, deformándola hasta adoptar la forma de un nacionalismo belicoso. El mismo mito de la creación del hombre a partir de barro, cuya vida fue insuflada por Dios no es más que la mala traducción semita del mito sumerio, por la confusión entre las palabras sumerias para costilla y vida (ti). Es estúpido pensar que la mujer nació de una costilla del hombre, la traducción correcta de ese mito, en el original, es que el hombre nació de una primera mujer, Ninti o “mujer de la vida”, como entiende cualquier que tenga dos dedos de frente. La mujer como principio generador de vida, mientras que la misoginia semita no podía aceptar una leyenda que hiciera a la mujer anteceder al hombre, deber a ella su existencia.
Por cierto, como curiosidad, el ADN mitocondrial confirmó que toda la humanidad descendemos de una misma mujer, que se piensa habitó en lo que ahora es el cuerno de África: la teoría de la Eva negra.
Pero estas coincidencias creo que ya las he contado otras veces. Ahora vamos a ir a tiempos más recientes, para analizar algunos parecidos razonables de la iconografía cristiana con la religión pagana, es decir, de los habitantes de los pagus o aldeanos, los que persistieron en los cultos tradicionales sin someterse a la religión que tras la conversión de Constantino pasó a ser religión oficial (su hijo, Constancio, mandó ejecutar a filósofos y sacerdotes fieles a los cultos tradicionales, mártires de la religión grecolatina que no pasaron a la historia por defender un culto ya extinto).
Por ejemplo:
La asunción de la Virgen, tema infinitamente representado en la cristiandad (en este caso, por Murillo, s.XVII). Podría despotricar del insulto a la mujer que supone la sublimación del himen, pero mejor me centro en la cuestión principal. (más…)
En esta nueva guerra financiera, los gobiernos están siendo llevados a actuar como agentes del orden que actúan en nombre de los conquistadores financieros en contra de sus propios ciudadanos.
Entonces lo asocié con el discurso de Raxoi, según el cual anularían la reposición en todos los cuerpos de funcionarios lo cual implica recortar personal, lo cual puedo hasta verlo bien en las redundantes burocracias de la administración, pero en la sanidad o en la educación, ya con una grave carencia de personal, reducir aún más sus efectivos es casi criminal. Pero mencionó dos excepciones en los que no se contempla una reducción de efectivos: la policía y el ejército (imitando al gobierno ilegítimo que el FMI y Goldman Sachs han impuesto al pueblo griego).
Somos después de Italia el estado con más policías por habitante (se duplica el óptimo recomendado por la UE), a pesar de tener una muy baja tasa de criminalidad, por mucho que la jauría mediática haga parecer lo contrario (y la mayor parte por menudeo de drogas, causa principal de ingreso de la mayoría de la población reclusa, delincuencia que se cortaría de raíz con la legalización y regulación). La Guardia Civil es, de hecho, el organismo estatal que más ha crecido en efectivos en estas dos legislaturas de mayoría socialfascita (y muy orgullosos que se muestran de ello).
En cuanto al ejército, no se me ocurre mayor inutilidad que mantener a 135.000 machotes entrenándose para una guerra que jamás se producirá (45.000 de ellos son oficiales y suboficiales, ratio absurdo en cualquier otro ejército). Porque la guerra ya está aquí, es económica, y la misma existencia de ese contingente ocioso nos está haciendo salir derrotados.
La misma Angela Merkel está reduciendo el número de efectivos del ejército alemán, bien haría Raxoi en imitar en esto a la teutona. Por cierto, por si alguien se le ocurre mencionar lo de apagar fuegos, para eso no se contratan militares sino bomberos forestales, y se adquieren motobombas y no carros de combate. De todas formas la UME sólo cuenta con 3.000 efectivos, así que quedan 132.000 funcionarios que no aportan nada al bienestar de la ciudadanía y sí mucho gasto.
El caso es que el Estado se reserva la función represora, el monopolio de la violencia como decía la Vicepresidenta de la Vega. Lamentablemente, no tiene el exclusividad de la razón y la justicia, con lo que todo ese poder armado amenaza la libertad y la justicia de los ciudadanos (que nadie se mueva a engaño, el ejército no está para defender las fronteras de una hipotética invasión lusa, eso no se lo cree nadie, el ejército español está para matar españoles, ha sido su función durante los últimos siglos y es la única guerra que han ganado desde tiempos del emperador Carlos V, si queréis podemos hacer recuento de todas las guerras perdidas por el glorioso e invicto ejército español).
Después del desmantelamiento de sus atribuciones y privatización de las funciones que desempeñaba, al Estado sólo le queda la labor coercitiva (la Santa Coacción que decía Escrivá), el uso de la violencia. ¿Y para todo lo demás? Mastercard.
Queridos españoles, esto es lo que habéis votado, esto es lo que merecéis, esto es lo que tendréis. ¡Bienvenidos al paraíso neoliberal!
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Y ahora, sartenazo.
Karkos, el arúspice del pico petrolero, nos trajo una serie de enlaces sobre decrecimiento. La tangana que tuvieron en Rebelión Juan Torres y Antonio Hernández no tiene mucho interés, pero sí que me parecieron interesantes otro par de artículos que aquí someto a vuestra consideración.
El artículo es interesante, de las gráficas (algunas de la AIE) no hagáis mucho caso, como de cualquier otra bola de cristal. Pero tomo un párrafo que me gustaría comentar:
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Supongamos que se acepta que el crecimiento de una economía nacional, como la española, sea de un moderado 3% anual (que siempre es acumulativo) y proyectemos luego matemáticamente ese 3% a lo largo del tiempo: al cabo de 25 años la actividad económica actual se habrá duplicado; al cabo de 50 se habrá cuadruplicado y al cabo de 100 se habrá multiplicado por 16.
Estas cifras hacen que surjan las siguientes preguntas: ¿Podrá España producir en 2110 16 veces más autovías que hoy; 16 veces más líneas de alta velocidad; 16 veces más túneles, obras públicas o edificios que hoy? Si hoy en día tenemos capacidad fabril para cerca de 3 millones de vehículos privados al año, ¿podremos permitirnos la fabricación de 50 millones de vehículos privados anuales, aunque sean eléctricos? ¿Botellines o latas de cerveza, aunque sean reciclables? Y así con cualquier actividad económica productiva o de servicios. ¿Podremos acoger a 800 millones de turistas al año, 16 veces más de los 50 que ahora acogemos? ¿Podremos tener 16 veces más sucursales bancarias?
Se reconozca o no, el modelo actual está agotado. Punto y final. Finiquito.
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La respuesta es: no vamos a producir 16 veces más latas de cerveza, más o menos produciremos la misma cantidad, asumiendo un crecimiento vegetativo próximo a cero. Sólo que dentro de un siglo, la lata de cerveza estará 16 veces más cara. ¡Es la inflación! Y sólo con ella podremos salir de este atolladero de deuda, crecer (al menos de forma aparente) y asumir el pago de una deuda que, hoy por hoy, es impagable (no tanto la pública como la privada).
Es también muy interesante el epígrafe que dedica a desmontar la falacia tecnológica por la cual unas maravillosas tecnologías (la nuclear o las renovables) nos salvarán del yugo del petróleo y permitirán la transición a otro modelo energético en el que la producción de energía sea sostenible. Chorradas. Lo llevo diciendo desde hace años, sólo hay que fijarse en los órdenes de magnitud.
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Hay quienes tienen la esperanza de que las energías renovables o la nuclear puedan compensar con sus propios aportes la progresiva disminución de energía fósil en tiempo real, es decir, aumentando sus flujos en proporción inversa a la mengua de combustibles fósiles.
El mundo consumió en 2005 unos 509 Exajulios de energía. Expresados en valores energéticos comprensibles para el lector, esos 509 Exajulios equivalen a unas 15.000 centrales nucleares de 1 Gigavatio o a unos 12.000 millones de toneladas de petróleo equivalente. Lo curioso es que pocos son conscientes de que, de toda esa gigantesca cantidad, apenas 59 Exajulios (es decir, un 10,6%) fueron el aporte energético eléctrico a la sociedad mundial. Eso significa, ni más ni menos, que nuestra sociedad industrial y capitalista actual en su conjunto es fundamentalmente no eléctrica. Y como las energías renovables modernas y la nuclear sólo producen electricidad, el cambio de las infraestructuras mundiales desde la energía fósil a la eléctrica sería una tarea titánica cuya existencia sólo es posible en las pizarras de algunos ilusionistas.
Pero, además, lo cierto es que las reservas probadas de uranio dan para unos 60 años de consumo en las 440 centrales nucleares que operan en la actualidad. Si consideramos que una central nuclear suele tardar unos diez años en generar el primer vatio desde que se planifica hasta que empieza a funcionar, la tarea de construir varios miles de centrales nucleares es algo insensato, porque antes de tener a punto los primeros centenares se habrían agotado todas las reservas mundiales existentes de uranio… por no hablar de que su cenit mundial de producción será muy anterior al agotamiento total, como hemos visto que sucede con el petróleo.
Con respecto a la posibilidad de que las modernas energías renovables (eólica y solar, fundamentalmente) cumplan la tarea, por mucha buena voluntad que tengamos y por mucho informe que alguna organización ecologista haya publicado, la realidad es que los 200.000 MW de potencia eólica que había instalada en el planeta a finales de 2010 produjeron un 1,8% de la electricidad que el mundo consumió ese año.
A esto se le añade el agravante de que entre el año 2009 y el 2010 el consumo eléctrico mundial aumentó un 5,9%. Si se considera que toda la capacidad mundial de producción de aerogeneradores llegó a suministrar en 2010 unos 40.000 MW, las matemáticas indican que sólo para cubrir el aumento del consumo eléctrico mundial de 2010 habría que haber multiplicado por 15 la producción mundial de aerogeneradores.
Si, además, lo que se pretende –en el poco tiempo de que ya disponemos– es sustituir la generación eléctrica de origen fósil o nuclear por la eólica, sería necesario aumentar esa capacidad fabril entre 50 y 100 veces. Y aún así, lo único que se estaría resolviendo –en las pocas décadas de que ya tampoco disponemos– es el problema del suministro eléctrico (que, recuérdese, fueron sólo unos 54 de un total de 509 Exajulios). Por supuesto, si lo que se pretende es resolver el problema del aporte de la energía fósil en todos los ámbitos las escalas se multiplican hasta lo utópico.
A nadie se le oculta que estos sistemas renovables, por más deseables que sean, han sido instalados fundamentalmente en países muy desarrollados (el 67% en Europa o en América del Norte) y el 28% en países emergentes, todos ellos con políticas de primas y subvenciones.
Tales primas y subvenciones son posibles en las sociedades con excedentes dinerarios y, por lo tanto, energéticos (por supuesto, fundamentalmente de origen fósil), lo cual hace muy dudoso que, si estas sociedades empiezan a declinar por falta de los combustibles que ahora las alimentan, vayan a poder seguir destinando los ingentes recursos mencionados a esos reemplazos.
[...]
Y en cuanto a la energía solar, a la que se concede un mayor grado de potencial teórico, sin lugar a dudas la situación es similar en los aspectos analizados para la energía eólica: el 75% de todas las instalaciones mundiales se han llevado a cabo en Europa y el 15% en USA y Japón, es decir, en sociedades (hasta ahora) muy excedentarias en poder económico y financiero (y, por lo tanto, en excedente energético) que podían permitirse destinar sus excedentes a estos menesteres. Y, aún así, en 2010 apenas produjeron el 0,28% de la electricidad mundial. Sus menos de 20.000 MW de capacidad fabril anual deberían multiplicarse como los panes y los peces para poder obrar un milagro.
Lo peor es que, por poner un ejemplo concreto, ni los gobiernos griego, portugués, irlandés, español o italiano, que han impulsado considerablemente estas energías en Europa, parecen estar en condiciones de seguir haciéndolo tras la aparición de los primeros síntomas de agotamiento o llegada al cenit económico (y energético) de sus sociedades, alimentadas principal y básicamente por energía fósil. Otro de los detalles que está siendo sorprendentemente ignorado por la mayor parte de la economía convencional, es que son precisamente esos países europeos con mayor crisis los que sufren las mayores dependencias energéticas, especialmente de petróleo, de toda la UE.
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Pero os invito a leer el artículo porque tiene muchas más cosas interesantes.
Pero mejor aún es este otro artículo de Margarita Mediavilla (profesora de Ingeniería de Sistemas): Decrecer bien o decrecer mal
No conocía a esta mujer y me ha encantado por lo clarito que habla. Os copio alguna línea del artículo pero este sí os recomiendo fervorosamente que lo leáis.
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Si tenemos en cuenta los stocks de recursos materiales renovables, es decir, todo aquello que, como las pesquerías, los bosques, la atmósfera, o las tierras fértiles, nos proporcionan recursos y absorben nuestros desechos; todos los stocks del planeta llevan décadas disminuyendo. Esto es una disminución neta en la capacidad del planeta para sostener la vida humana. Pero eso no es todo, en los últimos años también están disminuyendo los flujos, es decir, estamos teniendo problemas para extraer algunos recursos al ritmo que deseamos. Esto es ya una disminución del consumo humano forzada por causas naturales. Ya estamos viendo que la extracción de petróleo se ha estancado desde el año 2005 debido al fenómeno del pico del petróleo, y también estamos viendo la disminución de las capturas debido al colapso de numerosas pesquerías. Luego, desde el punto de vista material, consumir menos no es una opción de los partidarios del decrecimiento, es una realidad. Ya estamos decreciendo.
Tendemos a enfocar demasiado el problema ambiental como una opción moral, algo así como “tenemos que consumir menos para cuidar el planeta”, pero esta idea es antropocéntrica y falsa. No tenemos que consumir menos, vamos a consumir menos, al menos materialmente.
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¿Son válidas todavía las recetas de la socialdemocracia en este escenario de límites en el que nos encontramos? A mí me gustaría lanzar esta pregunta a todo el colectivo de los economistas críticos. Es posible que dichas recetan ya no sean válidas, porque el keynesianismo que consiguió superar la recesión de principios del siglo XX, tuvo como consecuencia un espectacular aumento del consumo de todo tipo de recursos naturales, recursos que, en estos momentos no pueden volver a crecer de esa forma, e incluso van a empezar a decrecer.
Quizá las recetas clásicas de la socialdemocracia sean muy insuficientes para superar esta crisis. Quizá se deba poner mucho más énfasis en repartir puesto que estamos en un mundo limitado, quizá tengamos que pensar en relocalizar dado que nos estamos quedando sin el combustible principal del transporte, quizá tenemos que pensar en una economía centrada en el territorio, puesto que las energías renovables dependen de él, quizá tenemos que pensar en una economía del estado estacionario y en cómo conseguir realmente el “menos es más”.
El Opus Dei es una prelatura personal concedida por el puerco del Wojtyla, que se rige por el librito con 999 máximas que escribió José María Escrivá, el Santo Fascista (el “de Balaguer” se lo puso para parecer de la buena sociedad, igual que otro fascista: Millán Astray). En ese libro se reinterpreta el cristianismo desde el movimiento histórico del fascismo, y en uno de sus pasajes más famosos reza:
El plano de santidad que nos pide el Señor, está determinado por estos tres puntos: La santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza. [...] ¿Si tienes la santa desvergüenza, qué te importa del “qué habrán dicho” o del “qué dirán”?
Pablo Ruiz-Mateos demanda a Trapa por su despido
Estaba contratado como economista con un salario de alrededor de 193.000 euros anuales. La administración concursal rescindió el contrato al constatar que no acudía al lugar de trabajo, a lo que el hijo del fundador de la empresa replicó que el puesto no precisaba estar presente en el centro de Palencia, aseguran fuentes próximas a la actual gestora.
Recapitulemos, en una empresa de chocolates con una plantilla de 121 trabajadores ¿qué demonios pinta un economista? ¡Que es una pequeña chocolatera, no Merrill Lynch! De ser necesario un economista ¿es necesario meter uno de los 13 hijos del patriarca en el puesto? Seguro que no trabajaba en la empresa por sus méritos académicos y profesionales. Desde luego, parece que por su honorabilidad tampoco. Y de consentir semejante nepotismo, cáncer recurrente en la empresa privada española ¿era necesario tener la Santa Desvergüenza de pagarle 193.000€ al año?
¿¡!¿!Y encima tiene la Santa Desvergüenza de reclamar la indemnización por despido!?!?!?
Después de ver a la testaferro de la CAM, uno ya creía haber visto todo. Pero los marqueses de Olivara superan cualquier límite ético.
O quizá el “economista” hizo su trabajo a la perfección, que no era otro que el de exprimir dinero del conglomerado Nueva Rumasa, y expatriarlo a paraísos fiscales usando a Holanda como tercer país.
Efectivamente, después de robar a la Seguridad Social (lo de pagar impuestos está claro que no entra dentro de las obligaciones de esta familia), después de haber estafado a más de 4.000 incautos (el timo se sirve de la codicia del primo al que se quiere desplumar, es truco viejo) que confiaron en esta familia de delincuentes económicos irredentos, han saqueado sus empresas del sector alimentario, dejándolas con una deuda inasumible (que pesará sobre el cuello de los proveedores, lo cual también llevará a la ruina a otras empresas), llevándolas a la quiebra y han expatriado todo ese capital a paraísos fiscales en el Caribe, vía sociedades interpuestas en Holanda (lo que se conoce en jerga financiera como el Dutch Sandwich, alternativa al Double Irish como vía de evasión de capitales y elusión de impuestos que recientemente ha copiado Dinamarca).
Nota: En el Blog Salmón explicaron muy bien claramente hace tiempo cómo funciona esta artimaña a que se prestan algunos irreprochables países comunitarios para hacer la pared al evasor fiscal camino de los paraísos fiscales: País de Tránsito Monetario.
No vueles como un ave de corral, cuando puedes subir como las águilas.
Lamentablemente, mucha gente piensa que el sueldo de uno de los hijos del cristiano marqués, o los turbios negocios del yerno del monarca, no les afectan. Evidentemente falso, pues todo es dinero que, de forma legal, alegal o ilegal amontona la aristocracia económica (que además, en estos dos ejemplos, es aristocracia nobiliar), ha salido del trabajo de miles de personas, que se levantan cada día para producir una riqueza. Y es el fruto de ese trabajo el que la burguesía acumula, para luego evadir ese capital del subsistema económico español, empobreciendo a la sociedad.
Mucha hora trabajada, para que los Ruíz Mateos disfruten de su finca jerezana o los infantitos de su palacete de Pedralbes. Porque los millones de ouros que el ex-jugador de balonmano facturó a las haciendas valenciana y balear por copiar informes del rincón del vago salen del endeudamiento de estas comunidades y de privar de servicios a sus ciudadanos. Y el sueldo del economista-chocolatero no cae del cielo sino que proviene del trabajo de esos trabajadores, a los cuales recompensa endeudando su empresa hasta hacerla absolutamente inviable, como reconoce el administrador judicial.
No pierdas tus energías y tu tiempo, que son de Dios, apedreando los perros que te ladren en el camino. Desprécialos.
Son ellos quienes viven por encima de NUESTRAS posibilidades.
La economía productiva ya no es capaz de generar la suficiente riqueza para mantener su tasa de beneficio, y es para mantenerla que la burguesía aumenta su tasa de explotación. Hay una enorme pirámide financiera montada sobre el trabajo, sobre la producción, sobre los recursos naturales, sobre la economía real de la gente que trabaja, crea riqueza y cubre servicios. La banca y una clase parásita que detrae recursos de ese sistema, recursos que deberíamos emplear en comprar los mismos productos que producimos, comprar las viviendas que construimos, disfrutar de los servicios que prestamos, y que en su lugar salen del sistema camino al limbo legal de los paraísos fiscales.
Esa es la causa última de la crisis, una crisis de consumo, una crisis de endeudamiento, pues tenemos que cubrir con deuda la pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios.
Y esta crisis se resuelve llegando a un pacto con la burguesía, permitiremos que se enriquezcan mientras compartan la riqueza generada por la economía real. Se resolverá cuando todo ese capital que fluctúa en los mercados de derivados (once veces el PIB mundial) o reside en los paraísos fiscales (la cuarta parte del capital mundial) sea devuelto a la economía real.
Y si no…
Y si no pasamos a machete a todos los urdangarines, ruíz-mateos y botines del mundo. Y mientras esta amenaza no sea creíble, mientras no sientan el miedo a perderlo todo, seguiremos asistiendo al sádico espectáculo de dispensación de dolor económico vía el brazo político del capitalismo armado.