La mirada del mendigo

10 mayo 2012

La competencia privada

Filed under: economía — Mendigo @ 22:21

Como comentábamos, la “devaluación fiscal” supone rebajar un impuesto que grava principalmente a los empresarios (cuotas a la Seguridad Social) e incrementar un impuesto que pesa en mayor medida sobre las rentas más bajas, los trabajadores (impuestos al consumo). Es decir, transferir carga fiscal de los empresarios a los trabajadores, lo que se vende como un aséptico tecnicismo no es más que pura y dura lucha de clases.

Pero hay más, la subida de tasas universitarias, el repago sanitario y farmacéutico, los peajes en autovías, todo ello son nuevos capítulos de gasto para los ciudadanos que merman su capacidad de consumo. Esas transferencias de renta vía servicios públicos desaparecen o son rebajadas, erosionando su poder adquisitivo y, en definitiva, empobreciéndoles (con el artículo anterior, comentábamos mil y una formas de empobrecer a los trabajadores sin rebajarles el sueldo y, por lo tanto, sin que se percaten).

Sin embargo, quisiera ahora remarcar otro aspecto de esta panoplia de medidas: el incentivar el uso de los servicios privados en detrimento de los públicos.

Por ejemplo, en el caso de la subida de tasas universitarias, y muy probablemente en las escuelas oficiales de música (conservatorios) de danza o de idiomas. Esto, evidentemente, beneficia a las universidades e institutos privados, en tanto en cuanto ya el criterio económico para decantarse por los públicos es cada vez menos relevante (aún queda la calidad de la enseñanza, pero eso nada importa cuando lo importante es sacarse el titulito y ponerse a trabajar cuanto antes).

Todo ello por no hablar de la gravísima quiebra en la igualdad de oportunidades por la cual debe velar todo Estado moderno, pues es la educación la gran palanca de movilidad social. También el niño rico se libra de la competencia del niño pobre, pero inteligente, en las aulas y en el mercado de trabajo. Guerra de clases de la más baja especie.

Lo mismo reza para las aseguradoras sanitarias, que tienen en la sanidad pública una fenomenal competencia, con los mejores especialistas, medios y, además, gratuita. Es por ello que se procura encarecer la sanidad a las rentas medias y altas, las susceptibles de ser atraídas por la sanidad privada. De esta forma, la sanidad pública dejará de ser universal para convertirse en un servicio asistencial, último recurso de las rentas más bajas, aquellas que no pueden permitirse otra cosa (como MediCaid en USA, como los hospitales europeos de hace unos siglos, donde no se ayudaba a sanar sino a bien morir a los humildes e indigentes).

La competencia de las autovías con las autopistas de peaje es evidente, especialmente en algunos tramos en los que su trazado corre casi paralelo (como las fallidas radiales madrileñas). El eliminar esta competencia engrosará la cuenta de resultados de las concesionarias, al no haber alternativa gratuita para los conductores. Esto, además, provocará la ineficiencia en el uso de estas infraestructuras, pues muchos conductores preferirán volver a las antiguas nacionales, con el consiguiente aumento en la accidentalidad, desperdicio de combustible y tiempo, contaminación y atascos en las travesías.

Si la sociedad hace el esfuerzo de construir una infraestructura (sea una autovía, sea alta velocidad ferroviaria), ésta debe ser gratuíta para poder maximizar su uso y, por ende, los beneficios para la sociedad. El esfuerzo del Estado en construir las autovías y los corredores ferroviarios de alta velocidad ha sido grande (descomunal) como para que ahora estén infrautilizados por una estúpida concepción de la economía y su manía de imputar costes y cuadrar las cuentas. Teniendo una vía rápida o una autovía, que haya ciudadanos que escojan las alternativas antiguas por su menor coste es un sinsentido económico.

Y queda por fin el tema de las pensiones, cuya sostenibilidad es siempre puesta en duda por los que quieren precisamente acabar con ellas (bancos y aseguradoras). La maniobra de bajar las prestaciones sociales es, realmente, la que puede ponerlas en peligro. Decididamente, a los buitres antes mencionados les interesa que la Seguridad Social entre en vía muerta, que sus prestaciones se reduzcan (basta con que crezcan por debajo de la inflación, como este año), que los ciudadanos perciban inseguridad en su cobro, para que caigan en sus garras. No sólo planes y fondos de pensiones, también seguros de vida, de desempleo, de incapacidad…el negocio de sustituir la previsión pública por la privada es descomunal, de hecho supondría el mayor campo de actividad económica (ahora mismo, la mayor represa de capital en España es la caja única de las pensiones, enorme masa de dinero que las entidades bancarias se mueren aunque sea sólo por gestionar).

Primero, el P$O€ bajó impuestos, especialmente al capital y a las rentas más altas (SICAVs, Sucesiones, IRPF), haciendo que el sistema fiscal español entrara en déficit estructural (aunque coyunturalmente mostrase superávit debido a la burbuja). Luego, para solventar esa menor recaudación, el PP recorta inversión y gasto público. Ambos han cumplido su papel en la farsa, cuyo argumento es la destrucción del sector público. El terreno abandonado por el Estado es tomado por las empresas privadas que, según su naturaleza, darán más por menos (lo mínimo posible por lo máximo facturable) para lograr así beneficios que son el fin último de toda empresa privada.

Con lo privado todos recibiremos menos, y pagaremos más (o mucho más) por ello. Mal negocio excepto para las rentas altas, aquellas que pagan (o deberían pagar) más impuestos y, de todas formas, escogen asistencia sanitaria privada y escuelas privadas para sus hijos.

Es tan sencillo como esto: los ricos no nos quieren pagar el médico y la escuela de nuestros hijos. Así de duro y descarnado. Ellos saben que a ellos les interesa que desaparezca lo público, porque pagan más que lo que reciben. Y para ello, convencen a millones de cretinos integrales, también llamados ciudadanos, de que sus intereses son comunes. Para ello, cuentan en nómina con los opinadores profesionales de los medios de comunicación. Basta una homilía de Pedro Jota, y ya tenemos a toda una manada de palurdos y destripaterrones apoyando la privatización de la sanidad, de la educación, de las infraestructuras, tirando piedras contra su propio tejado, sin darse cuenta de que a ellos, a nosotros, a la mayoría, sí que nos salen las cuentas: recibimos mucho más que lo que pagamos de impuestos y, además, mucho más que lo que recibiríamos si sustituyeran el sector público por el privado.

Esta subida generalizada de tasas, disimulada por la necesidad de cuadrar las cuentas (que descuadró el P$O€, y yo sostengo que dolosamente), supone un empobrecimiento de las clases medias y bajas (les quedará menos renta disponible para el consumo) y regalo a la burguesía, que verá ampliar su volumen de negocio al desactivar la competencia que ejerce un sector público sano y eficiente.

Insisto: se nos venden como decisiones neutras tomadas por tecnócratas pero son decisiones políticas con unas claras directrices ideológicas y suponen una PURA Y DURA GUERRA DE CLASES. O más bien, el linchamiento de una, la clase trabajadora, a manos de la burguesía. No se puede hablar de guerra cuando todos los golpes caen siempre del mismo lado.

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18 comentarios »

  1. Disculpad si estos días no respondo a vuestros comentarios. No tengo mucho tiempo para conectarme, y procuro escribir sin conexión para, cuando tengo oportunidad, volcar lo escrito y mirar un poco el correo y las noticias.

    Ya veo que vosotros mismos conseguís mantener caldeadito el debate, sin necesidad de mi intervención, lo cual me encanta. Yo sigo proponiendo temas y vosotros, desarrollándolos.

    Un abrazo a todos!

    Comentario por Mendigo — 10 mayo 2012 @ 22:24 | Responder

  2. Efectivamente, más que guerra es un linchamiento. Pero aun peor, un linchamiento donde el agredido acepta y hasta exige la paliza y donde el agresor aparece ante el pueblo como la pobre victima que hace un bien común. Y es que esta guerra unidireccional ya lleva muchas décadas en marcha. Un negocio redondo que invirtió mucho capital en desideologizarnos y desclasarnos y que hoy recoge los frutos de aquella siembra. Doctrina de shock, estrategias de manipulación,… muchos millones invertidos y que ahora, con la maquina a pleno funcionamiento, con apretar algunos botones, los beneficios salen disparados hacia los billonarios paraisos fiscales. Habrá que terminar con esta máquina infernal ¿no?

    Comentario por Jose Manuel — 11 mayo 2012 @ 12:09 | Responder

    • Nas tronk!

      Qué poco te prodigas!

      Pues efectivamente, parece que al populacho le gusta que le roben y le humillen. O es masoquista o es idiota perdido, porque no lo entiendo. Le están torturando económicamente, y aún se da golpes en el pecho y entona el mea culpa. Mea culpa de qué, pringao, si tú no participaste de la orgía, y ahora te están pasando la factura?

      Cada pueblo tiene lo que se merece, sin duda.

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:10 | Responder

  3. La verdad que hay tantos chanchullos y tan mierda que es un no acabar, con el tema de los impuestos y lo público y lo privado.

    Lo explicas bastante bien.
    Los impuestos directos son más sociales ya que la gente paga según lo que tienen.
    Los indirectos se pagan según lo que hagas. Con lo cual no hay diferencia entre unos y otros. Se cascan de estos para beneficiar a los grandes pagadores de los directos. Por lo tanto es aquí lo que hay una maraña de hijoputismo tremendo.

    Solo debería haber impuestos directos y ninguno indirecto. Todo los impuestos deberían ser por tu condicion económica. Todbos deberían entrar ahí. Desde tu beneficions empresariales, a tu trabajo, a tu consumo de agua y electricidad, por tus posesiones desde pisos a coches….
    Y 0 desgrabacionesc de ningún tipo.

    Para el consumo de cosas menores de X coste no habría impuestos no iva ni hostias, ni en la gasolina, ni en el alcohol ni en el tabaco.
    Simplemente a esas empresas se les castiga por X en impuestos y que ese coste luego lo repercutan a todos, pero ese X.

    El % es lo jodido de estudiar, pero al final sería eso un %, bastante fácil de hacer la declaración, y de controlarlo y como son habas contadas nada de ingeniería financiaera para escaquearte pasta de los impuestos, que aquí hay otra injusticia ya que nosotros los pringados no tenemos herramientas para salvar impuestos debido a su coste.

    En fin un par de post majos

    Comentario por Karkos — 14 mayo 2012 @ 16:54 | Responder

    • Pues yo te digo más: la gente no debería tributar por su consumo, ni tan siquiera por su renta. Debería tributar por su PATRIMONIO. Porque si eres rico, aunque te casquen en la renta, seguirás siendo rico, y tus hijos por generaciones.

      Si gravas fuertemente el patrimonio, nivelas rápidamente la pirámide social.

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:13 | Responder

    • ” En cuanto a Rajoy, pobre, creía que por pertenecer a la derecha liberal iba a recibir un trato privilegiado, y lo primero que hicimos fue hundirle la Bolsa y subirle la prima de riesgo, para que aprendiera. En cuatro meses le hemos obligado a limpiarse públicamente el culo con su programa electoral y acaba de comenzar el proceso de nacionalización de las pérdidas sin abandonar por eso el de la privatización de las ganancias ”

      JOAS JOAS JOAS JOAS

      JAJAJAJAJAJAJAJAJA

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:22 | Responder

  4. Buen post, me ha gustado.

    Cierto que es un linchamiento de una parte a la otra. Pero no es menos cierto que la parte más golpeada se está dejando recibir las ostias sin cubrirse, o sin siquiera darse cuenta de por donde vienen.

    Lamentable.

    Comentario por wenmusic — 16 mayo 2012 @ 11:23 | Responder

    • Bueno, hay que reconocer que no es evidente quién es el ladrón en esta historia. Hay que procurar informarse, leer un poco, y eso a mucha gente le queda grande. Y la poca información que reciben, la reciben de las mismas empresas, que justifican esta política de masoquismo económico.

      Hay que informar, difundir. Sobre todo, hay que inculcar el amor por la lectura así como la responsabilidad cívica, interesarse por los asuntos de la polis.

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:26 | Responder

  5. Este no tiene mucho que ver con el tema, pero me ha hecho gracia. Podría haberlo escrito yo :)
    http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/05/16/hay-que-echar-al-del-quinto-derecha/

    Comentario por santi — 16 mayo 2012 @ 12:11 | Responder

    • A ver que sale en las elecciones de Junio…

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:29 | Responder

  6. Bueno como va a ser que con los impuestos vamos a pagar el mantenimiento de la banca. Estos son los “independientes” que van a evaluar el desastre. BlackRock y Oliver Wyman.

    Que alguien tenga cojones a decirme en que es independiente BlackRock.

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/05/17/economia/1337232721.html

    Comentario por Karkos — 17 mayo 2012 @ 8:19 | Responder

  7. Lo que la gente, hablo de la clase trabajadora, de todo aquel cuyos únicos ingresos provienen de una nómina y donde están englobados más del 60% de los asalariados que perciben menos de 21.000 euros brutos al año, la mitad de los cuales se esfuman en pagar impuestos, desde encender la luz a lavarse las manos, decía, que lo que esta gente debería tener claro es que el PP$OE no es el partido de los trabajadores, como cínicamente se definen, sino que defienden los intereses de la minoría opulenta que se niega a financiar, como sería de ley en un régimen fiscal justo y proporcional, la sanidad, la educación y los servicios sociales según su capacidad, que es mucha, a tenor de los desorbitados ingresos que se embolsan los directivos de las grandes empresas del IBEX-35 y las rentas de capital de las grandes fortunas.
    Como no soy Amancio Ortega, ni Botín, ni Esther Koplowitz, Bufrau, Cayetano, ni las Hermanas Ursulinas de la Caridad, José Luis Vázquez, Casillas, Pedrosa, o cualquier otra personalidad que tanto aportan a la sociedad del entretenimiento, ni tengo posibilidad de llevarme el dinero a un paraíso fiscal o fundar una SICAV o una sociedad patrimonial u otro tipo de chanchullo que la ley me otorga para eludir el pago de impuestos y así cotizar solo una quinta parte de lo que apoquina un pagano mileurista, tengo claro a quién he de votar.
    Por eso no entiendo que el taxista, la empleada de la limpieza, el funcionario, el autónomo, el pequeño empresario, el jubilado, el oficinista y tantos otros que van tirando con sus modestos ingresos y pasan gran parte de su tiempo trabajando (o buscando trabajo o trabajando como chinos, que a este paso es cómo vamos a acabar todos) apoyen a un gobierno de derechas que le está haciendo picadillo. Porque no me creo el cuento de que hemos vivido en una nube por encima de nuestras posibilidades o ese otro de que los que tienen el dinero son los que contratan, cuando lejos de invertir los beneficios, el empresario del IBEX-35 ha preferido jugárselo en la bolsa o desarrimar el hombro y renunciar a otra parte de la ecuación de los costes de producción, además de los salarios, que ha sido ignorada en los medios de comunicación, como es el beneficio, incluso dándose el caso de despidos masivos en empresas como Telefónica que lejos de tener pérdidas en sus balances anuales aparecen con superávits millonarios.
    Quieren llevar a la práctica lo que siempre han deseado los organismos económicos internacionales que están arruinando a las clases medias de Europa con sus nefastas políticas neoliberales: acabar con un Estado de bienestar que siempre ha estado escasamente financiado en España (lean si no a Vicente Navarro) privatizándolo para que los amiguetes de su cuadra hagan el agosto con sus empresas de seguros y servicios. Parece mentira que un modelo político que ha demostrado fracasar allí donde se ha impuesto siga siendo la única alternativa y, en cambio, se sacrifique otro que sí funciona, como es el de la socialdemocracia de los países nórdicos.
    Que nadie se extrañe si cada viernes con cada nuevo decreto recortan un derecho esencial. Está en su programa porque la derecha siempre se ha caracterizado por su nula o escasa sensibilidad social. ¿Mentirosos compulsivo el señor Rajoy? Para nada, actúa tal y como piensa.

    Comentario por Alberto — 17 mayo 2012 @ 8:25 | Responder

    • Nas Alberto.

      Pues sí, nada que añadir a tu entrada. Hay un dicho que me resulta muy gracioso: “eres más tonto que un obrero de derechas”. Pos eso, lo primero empieza en saber dónde están tus intereses. Pero hay que reconocer que hay una fabulosa, descomunal manipulación para crear confusión y que la ciudadanía no tenga claro en qué parte de la sociedad se encuentra.

      Una cosa: comentas que no puedes acceder a una SICAV. Tú sólo no, pero muchos desgraciadillos juntos sí. Esto es lo que yo propuse hace un tiempo, y me encantaría que se pudiera llevar a cabo esta idea: SICAVs para todos.

      ¿Entre 100 no podemos juntar el capital necesario para tener una SICAV? Pues nos juntamos 10.000, o 100.000. Y nos negamos a pagar impuestos (al menos por las rentas del capital). Aquí, o jugamos todos, o se rompe la baraja.

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2012 @ 20:43 | Responder

  8. Interesantes artículos sobre privatización de la sanidad en Valencia (y por extensión, en todo el Reino), para echar un vistazo:

    http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/paellarusa/2012/04/30/especial-sanitat-valensiana-en-la-paella-rusa/2616

    Comentario por santi — 24 mayo 2012 @ 10:48 | Responder

    • Pues sobre la sanidad valenciana el otro día una colega, que es enfermera allí, me contaba historias horripilantes. En un hospital de gestión privada, no tienen vías o catéteres suficientes, con lo cual, cuando se acaban, tienen que LAVAR en el grifo y reutilizarlos con otro pacientes. Me contaba que le da espanto usar con un paciente un catéter que aún tiene restos de sangre coagulada, pero que no se queja porque sabe que pierde el puesto.

      Sinceramente, yo creía que esto ya no pasaba ni en los hospitales de campaña en regiones ultrapobres del globo.

      Gracias por los enlaces, a ver cuándo puedo echarles un vistazo.

      Comentario por Mendigo — 24 mayo 2012 @ 13:28 | Responder

  9. [...] ya alertábamos hace poco más de un mes, la verdadera razón de este repago es incentivar el uso de las autopistas privadas, otra forma [...]

    Pingback por Autovías de pago « La mirada del mendigo — 27 junio 2012 @ 0:15 | Responder


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