Esta fotocopia la arranqué de la cristalera de un comercio cerrado, en mi calle.

Impecable el anuncio, he visto escrituras notariales y sentencias judiciales con mucha peor ortografía y sintaxis.
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Ya sé que no es nada nuevo, pero leer esta súplica, esta llamada de auxilio de alguien a punto de naufragar en la vida, me ha conmovido.
Tenía pensado escribir sobre otro asunto, más académico, pero me he dado cuenta que no hay nada más urgente, imperioso, acuciante que darle un trabajo a esta persona…y a los cinco millones largos que se encuentran como él (según tomemos el dato de la EPA o del INEM).
Si no ponemos la máquina a funcionar, si la economía no arranca y empieza a emplear gente, y lo hace rápido, la carga de la deuda nos hundirá. Una economía parada no genera puestos de trabajo, pero tampoco consumo ni recaudación, con lo que el déficit crece y el gobierno, obnubilado por su ideología, recorta más gasto para igualarlo, deprimiendo aún más la economía y entrando en una espiral destructiva.
Todo ello desde el punto de vista económico. Desde el punto de vista social la situación actual es intolerable, lo era hace ya dos años y cada día que pasa es peor. Las prestaciones se agotan, los ahorros también, ya no le quedan más agujeros al cinturón. Y el gobierno da por hecho que el paro seguirá aumentando este año y el siguiente. Un gobierno que se resigna, no debe durar ni un segundo más en el poder. Es aberrante que no haya, ni desde el gobierno ni desde la oposición, un plan claro para acabar con el desempleo. No lo hay. Se tratan de estabilizar (con nulo éxito) las variables macroeconómicas y se confía que, después, como efecto secundario, empezará a mejorar suavemente el empleo. Nunca ha sido una prioridad para los políticos, ningún partido ha presentado un plan de choque para resolver esta pandemia de la sociedad española. Desde la política nadie ha ofrecido una solución (con todo, hay diferencias: IU ofreció algo parecido a una solución, pero sin atreverse a implicar al Estado directamente en los sectores productivos).
Detesto el fatalismo que se ha instalado en la sociedad. Igual que no debemos resignarnos a que la banca sea rescatada con dinero público, tampoco hemos de resignarnos a tener unas cifras de paro de país africano. Hay alternativas, en uno y otro caso. Esta situación genera un enorme sufrimiento social, la amenaza del desempleo es verdadero terrorismo (que la patronal usa sin pudor para explotar a sus trabajadores amenazados), y su resolución debe ser absolutamente prioritaria.
La solución neoliberal, que es confiar la solución a las fuerzas del mercado, ya ha demostrado su eficacia. La cuestión es que las fuerzas políticas no proponen otra, no se imaginan un mundo diferente.
Es la actitud del gobierno que rehúsa gobernar, de un Estado maniatado al que no se le permite moverse de la casilla, del que sólo se espera que maneje la policía y el ejército, y preste asistencia a aquellos a los que el mercado laboral desecha. Para todo lo demás: Mastercard.
Esa confianza ciega en el Dios-mercado me recuerda a la parábola evangélica de la confianza en el Dios-Yahveh: aquello de no os preocupéis por qué comeréis o qué vestiréis, que ya Dios proveerá, como los lirios en el campo y todo eso. Muy bonito, pero yo creo que a partir de 15 años ya se es suficientemente adulto para comprender que eso es una gilipollez. Que como no muevas el culo, Dios no provee una mierda y te mueres tan sencilla y naturalmente de hambre y frío.
Igualmente en el gobierno, si no gobiernas, si no tomas decisiones estratégicas para conducir un país, esperando que el mercado las tome solas y todo se arregle por sí mismo, te diriges al abismo. Exactamente igual que si en un navío dejas libre el timón y, en un alarde poético, dejas que te lleve donde quieran los vientos y las corrientes. Tarde o temprano acabarás naufragando contra los escollos. ¿Alguien es tan imbécil de soltar el volante y cerrar los ojos mientras conduce, esperando que alguna fuerza superior guíe el vehículo por la carretera?
Por lo tanto, habrá que gobernar. Eso es lo que voy a proponer.
Existe un contingente laboral que ha quedado varado en la arena. Sus conocimientos y habilidades han quedado desfasados o desactualizados, o simplemente su sector productivo ha sufrido un redimensionamiento (el ladrillo es el caso paradigmático) y ha escupido miles de trabajadores.
La providencia del mercado no va a hacer nada, las cosas no se hacen por sí solas. Un gobierno que gobierne, tiene la información para prever esta circunstancia e ir reconduciendo a esos trabajadores en otro sector productivo del que se espere mayor actividad. Porque se supone que existe una planificación de la actividad económica, en la que el gobierno se anticipa a los sectores que están en declive y los que despuntan, para redirigir recursos materiales y humanos y así impedir que se destruyan o abandonen.
¿Y cómo se hace, lo de redistribuir trabajadores en otros sectores en los que se espera mayor actividad? Porque con decirlo no basta, hay que actuar, hay que gobernar: DANDO FORMACIÓN.
Ya estamos entonces en el Punto 1.
Pero el Estado no puede soltar unos euros, cada vez menos, a academias, sindicatos o patronal y desentenderse del asunto. Esto conduce a una capacitación profesional de mierda, cursillitos idiotas manifiestamente ineficientes para reubicar al trabajador en otro sector productivo o actualizar sus competencias.
Mirad los cursillos que tiene este trabajador. Hombre, el de informática básica nunca está de más. Pero el de igualdad de género ¿pero nos hemos vuelto gilipollas o qué? No seré yo quien diga que no es importante, pero a este hombre lo que hay que darle es una formación que le permita desempeñar un nuevo trabajo, que adquiera nuevas competencias. Esa mierda de cursillitos del INEM no sirven más que para que un listo se embolse un dinerito impartiéndolos. Su nivel es terriblemente básico, sólo se dan generalidades, pero no sirven para especializar a un trabajador en ningún área en concreto. Eso sí, son un estupendo negocio para las academias que viven de organizar estos saraos.
Comenté antes el dinero que se llevan los sindicatos y asociaciones empresariales a cuenta de la formación. Yo sólo he asistido a un curso, organizado por UGT. Quien lo impartía era el hermano del fulano de UGT que lo organizaba (milagrosamente no estuvo mal, a pesar de todo).
Vamos a ver, estamos hablando del Estado. ES-TA-DO. El Estado no tiene ninguna necesidad de delegar la educación en ninguna academia de mierda (y mucho menos en entidades cuya función no es la enseñanza). El Estado tiene medios, personal e infraestructuras para poder ofrecer a sus trabajadores una formación profesional REGLADA, con unos planes de estudios serios y adaptados a las necesidades de la economía en cada momento. No hablo necesariamente de la FP, cuyo acceso se encuentra de forma increíble obstruido. Un trabajador de 40 años lo que necesita es una capacitación laboral, especializarse en su sector o cambiar a otro si considera que en el suyo se agotan las posibilidades. No es un cursillito de mierda, son meses o años de dedicación completa, para formar a ese trabajador de nuevo (y no sólo los parados, porque la formación continua del trabajador debería ser un hecho, y no bonitas palabras y vacuas declaraciones de intenciones de politicuchos).
Hay colegios, institutos, universidades con las aulas vacías gran parte del día, especialmente en horario de tarde-noche. Y si faltan aulas, se construyen, que en ningún otro sitio estará mejor invertido el cemento. O simplemente, se expropian unos cuantos bloques de pisos de esos que están condenados a convertise en inmuebles fantasma por falta de compradores.
Se contratan a profesores, oposiciones mediante, para que impartan esas nuevas titulaciones (absolutamente orientadas a la capacitación laboral, no como FP en la que hay un componente, necesario, de cultura general para los chavales). Para empezar, ya has dado trabajo fijo y bien remunerado a unos cuantos miles de profesionales. Gente que estaba en su casa cobrando el paro, ahora está trabajando, cotizando y dando valor a la sociedad transmitiendo sus conocimientos.
Ahorrar en profesores es tan idiota como ahorrar en el forraje del burro, en el chiste del gitano. Si el burro muere, se te jode tu medio de sustento. Por poner un ejemplo que sufro: en las Escuelas Oficiales de Idiomas, cada vez es más difícil conseguir plaza. Con tanta gente en el paro, la gente busca seguir formándose y aprender idiomas (algo absolutamente necesario en muchos puestos, y vital si el trabajador quiere buscar fortuna en el extranjero, sin el conocimiento del idioma será carne de cañón). Yo no encuentro otra inversión más productiva, no la encuentro, que poner profesores para que nadie que quiera estudiar se quede sin poder hacerlo. A la gente que quiere estudiar, hay que ponerle alfombra, en vez de darle la espalda. ¡Es una inversión en capital humano! Cualquier estudio te muestra que la rentabilidad tanto económica (será un trabajador más productivo) como social (será un ciudadano mejor informado) supera ampliamente a la inversión. Ni AVEs estúpidos, ni aeropuertos en cada plaza, no existe NADA comparable al retorno que proporciona invertir en educación e investigación.
El año que viene, habrá en las EOI menos plazas y más demanda, al seguir creciendo el paro, con lo que de nuevo habrá que recurrir al sorteo para poder matricularse, quedándose cada vez más gente fuera. En las universidades, subirán las tasas (en un momento de crisis!) expulsando a aquellos alumnos de familias de clase baja que no se pueden permitir esas tasas. Sobre I+D ya no me quedan lágrimas que brotar. Esto es desgobierno, torpeza infinita en la identificación de prioridades, no se podría hacer peor.
Acabamos pues el punto número 1, tenemos un Estado que es capaz de ofrecer formación para que este señor de 40 años pueda adquirir una nueva capacitación profesional.
¿Y ahora? Lo abandonamos, después de formarlo, a las fuerzas del mercado? Dios proveerá?
Para empezar, ya tenemos un trecho recorrido. Esta persona tendrá más oportunidades de encontrar trabajo, si no es aquí, yéndose con su título a otra parte. Lo cual es una solución de carafio, la emigración, lo que están sugiriendo los a-gobernantes: gastarnos en la formación de un trabajador para enviárselo a Merkel, tiernecito y envuelto en papel de regalo. Es que no se puede ser más idiota!
Si el trabajador encuentra empleo en el sector privado, albricias, pero en España existen cinco millones de puestos de trabajo menos que trabajadores. Simplemente, como en el diabólico juego de las sillas musicales, hay menos sillas que jugadores. Hay cinco millones menos de sillas.
Entonces, llegamos al punto 2: iniciativa empresarial pública.
El empresariado español es profundamente zote. No es capaz de aprovechar una mano de obra barata y bien capacitada y una carga impositiva inferior a los países de nuestro entorno. Es tan idiota que, ni con estas ventajas, es capaz de competir con las empresas alemanas o francesas. La empresa española está descapitalizada, por la codicia y la necedad del empresario español, que en vez de reinvertir en su propia empresa detrae beneficios para comprarse su chalet y su Cayenne. La empresa española no invierte en investigación y desarrollo, antes bien prefiere basarse en la mano de obra barata, y luego echar la culpa al trabajador español de su baja productividad. No es genético, simplemente el trabajador alemán trabaja en un centro de producción más tecnificado: por eso su productividad es mayor. Si analizamos la productividad de la mano de obra en la construcción de una zanja, a un trabajador le das una pala y al otro una retroexcavadora, por mucho que gane menos el primero, seguirá siendo menos productivo (aunque posiblemente rentable). ¡¡¡Pero no es culpa del trabajador, sino del empresario, que no invierte!!! (y del gobierno, que facilita el estancamiento permitiendo salarios bajos).
En España existe capital, en España existe talento, lo que pasa es que es muy extraño que se den ambas condiciones en la misma persona. Las familias que tienen dinero, en su mayoría un atajo de truhanes y vividores, lo que quieren es vivir despreocupadamente y forrarse lo antes posible. Es en este ecosistema empresarial que se dió la cultura del pelotazo del Mario Conde, nos conjuramos en que nunca más volvería a pasar y, aún fresca la tinta del juramento, nos lanzamos al gran pelotazo urbanístico.
El capitalista medio español entiende de ladrillos, de grúas, de recalificaciones. Con esta ciencia le bastó para forrarse. No pidas a un empresario español que invierta en una empresa tecnológica de futuro incierto. No será por falta de profesionales, que los hay (haciendo las maletas), podría haber más y mejores, pero simplemente la burguesía española no siquiera entiende de qué va el sector y jamás pondría dinero en ello. Es más lucrativo llevarse su fortuna a un paraíso fiscal cuando vienen mal dadas, a invertir en España (pero en su yate lucen la rojigualda con orgullo).
Por otra parte, gran parte del capital está ahora convertido en ladrillo, el más ilíquido de todos los activos. Enterrado, y devaluándose a cada día que pasa. El estallido de la burbuja ha sido, sobre todo, una gran destrucción de capital. Los particulares que entraron tarde, ahora lo sufren en silencio (muchas familias están underwater, pero sin la posibilidad que tienen los gringos de entregarle las llaves al banco y ver saldada su deuda). Pero el boquete dejado en los balances de los bancos, ése sí, ése tenemos que cubrirlo entre todos.
Es muy difícil en estas circunstancias esperar inversiones privadas.
Por lo tanto, si el sector privado, como he dicho mil veces, como creo que está más que demostrado tras 4 años de crisis, no es capaz de poner a andar la maquinaria de la economía y sacarnos de la crisis…¿qué hacemos? Nos resignamos a morir ahogados antes que romper con el tabú, con la superstición de que el Estado no se debe salir de sus asuntos, que es comprar aviones de combate y cargamentos de gases lacrimógenos?
El Estado puede, y debe, poner el capital en las manos de los que tienen talento. Hay mil fórmulas: préstamos blandos para crear empresas, inversiones en gérmenes de empresas a modo de private equity estatal, financiación para cooperativas y auto-empleo, empresas de capital mixto, en que el Estado entra para aportar financiación para el desarrollo en internacionalización de una empresa preexistente, o empresas estatales puras, con una dirección profesional (y no el zampabollos del empresario y el gandul de su hijo) y una exigencia de objetivos y beneficios. Beneficios que serán reinvertidos en la empresa, pues su objetivo es crecer de forma sólida y generar puestos de trabajo, no hacer rico a ningún ladrón.
Esto es un modelo del pasado, y bla bla bla…
Y una mierda.
¿Sabéis quién es el gran vencedor de esta crisis? China. Está aprovechando la crisis de Occidente para adelantar puestos. De una tacada se ha puesto como el segundo actor económico mundial. ¿Sabéis cuál es la mayor teleco del mundo? Vodafone? Telefónica? France Telecom? No. China Mobile. Pública. Sin deuda, generando beneficios recurrentes para el Estado chino (junto con las también estatales China Telecom y China Unicom).
¿Qué petroleras suenan como candidatas para quedarse con la explotación del yacimiento de Vaca Muerta, tras desalojar a Repsol de YPF? Exxon? Dutch-Shell? No. Sinopec, Petrochina y CNOOC. Las tres chinas, y las tres estatales.
¿Quién sirve el gas a Europa? Gazprom. Estatal y rusa. Como la petrolera Rosneft.
Hace poco Catalunya se partía el culo para que una marca de automóviles trajera una planta de montaje a Barcelona. Qué marca era? Chery. Estatal y china. Ahora son los chinos los que vienen a invertir en Europa, qué ironía.
¿Esta es la demostración de la superioridad de la empresa privada? Pues yo no la veo por ninguna parte. Yo veo que el modelo de un Estado intervencionista, no ya en China, me quedo con la misma Corea del Sur, que establece un programa a largo plazo de desarrollo tecnológico e industrial, que invierte fuertemente en infraestructuras y educación, que tiene un programa muy serio de investigación, usando a las mismas empresas públicas como laboratorio y recogiendo éstas los resultados.
Por cierto, Enel, la dueña italiana de Endesa, también es estatal. Como también lo es EDF. Y el grupo Volkswagen, la marca más exitosa de los últimos años, es en cierta forma una cooperativa: el lander de Baja Sajonia tienen participaciones en su accionariado, y en su consejo de dirección se sientan representantes de los trabajadores.
Yo no propongo prohibir la empresa privada. En el momento en el que nos encontramos, necesitamos de todas las fuerzas. Pero si ésta no tiene suficiente empuje para sacarnos del atolladero, habrá de sumarse el motor del Estado para generar actividad económica, producción, para lograrlo (y no solamente generando gasto en la empresa privada, que era lo que proponía Keynes, que lo único que hace es engordar los bolsillos de los empresarios sin que lleguen más que las migajas a los trabajadores, como sucedió en el plan E). Se trata de reindustrializar España, pues es la base sobre la que se construye el sector terciario (antes estaba sostenido sobre la construcción, y ha sucumbido)
Ayer era mejor que hoy, el Estado cada vez está más debilitado y endeudado por los que tienen por religión hundir el edificio común para así podernos devorar mejor. No sobra el tiempo ni el dinero: ni un duro más al pozo ciego de la banca. En vez de malgastar recursos salvando a una banca a la espera que, tras varias carambolas, se decida a financiar la economía privada y ésta responda creando puestos de trabajo….saltémonos todas esos ridículos pasos intermedios e invirtamos el dinero directamente en crear empresas y puestos de trabajo, pues es la prioridad número uno.
Y si los empresarios se quejan por tener competencia, que se espabilen o que se echen a un lado. No podemos despeñar a todo un Estado por su conveniencia. Quien escribió el anuncio, así como millones más como él, entre ellos mi compañera, familiares, amigos, conocidos…no necesitan más palabrería. Necesitan una solución al rampante desempleo, y la necesitan YA.
Si alguien tiene alguna solución mejor, ya tarda en hacérnosla saber.
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Nota: Huelga decir que si alguno sabéis de algún trabajo para este hombre, ahí tenéis su teléfono.
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Cierro con dos gráficos tomados de El Blog Salmón:


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Edito: para poner el problema en cuestión, añado las cifras de desempleo de los países de nuestro entorno, tomadas de Eurostat.

























