La mirada del mendigo

5 febrero 2014

La tierra está sorda

Filed under: Historia,Música — Mendigo @ 1:08

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A derradeira lección do mestre (Castelao – 1937)

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19 septiembre 2013

Chile

Filed under: fascismo,Historia — Mendigo @ 18:01

Sobre el cuadragésimo aniversario del Golpe de Estado chileno, destaco un artículo y un tweet.

El artículo, de Vicenç Navarro – Qué pasó en Chile y sus semejanzas con España

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Y el tweet:

Víctor Jara fue asesinado con 44 balazos. El año pasado hicimos un ejercicio. Haga palmas 44 veces. Sorpréndase por el nivel de demencia.

24 enero 2013

La primera huelga de la historia

Filed under: Historia — Mendigo @ 1:01

Momia Aullante

A buen seguro no fue la primera huelga de la historia, pero sí que es la primera de la que nos ha llegado noticia.

El 10 del segundo mes de Peret (es decir, el 5 de Enero) del vigesimonono año de reinado de Ramses III (hace 3.179 años) los trabajadores del Valle de los Reyes abandonaron su puesto de trabajo ante el retraso en el pago de las nóminas y marcharon al templo (lugar no sólo de culto, sino también centro administrativo) a demandar lo que les correspondía. El primer día hicieron una sentada, y recibieron poco más que promesas. Al siguiente día okuparon el templo (el Rameseo) y ya recibieron algo más sustancioso.

Este fue el punto de partida de una serie de huelgas que les enfrentaron a una administración ineficiente, un gobierno corrupto y un clero rapaz, que engordaban a costa de sisar en la retribución de los trabajadores.

Así que, como veis, la huelga es una institución mucho más antigua que la Iglesia Católica. De hecho, es medio milenio más antigua que la misma Torah, el núcleo más antiguo del Tanaj (que los cristianos llaman Antiguo Testamento). Más antigua que Buda y que Confucio, más antigua que cualquier religión que se siga practicando en el mundo. Es más antigua que la misma noción del dinero, la huelga es más antigua que cualquier nación, incluso la milenaria China, y por supuesto que cualquier Estado, incluso el viejo Estado español y su medio milenio de historia palidece ante la tradición de la lucha obrera, tres veces milenaria.

Por otra parte, hay que remarcar que estos trabajadores (obreros especializados en la construcción de las tumbas reales, unos privilegiados dentro de su clase) se levantaron contra el poder más absoluto, omnímodo que quizá haya existido en la historia: el faraón era Dios, era Rey, era Juez, era dueño de todo y de todos. Ramses III es, de hecho, el último de los grandes faraones del Imperio Nuevo. Si ellos se atrevieron, no hay excusa posible para nadie.

Si os interesa algo más del suceso, podéis acudir a la red. Yo os propongo un par de páginas.
Egiptomanía
Egiptología

Lo que los egiptólogos no os podrán contar es cómo acabó esa historia. Para eso no hay que descifrar los jeroglíficos en los ostraka sino leer los periódicos: a nosotros nos toca escribir un capítulo más de esa historia. Capítulo que, a buen seguro, no será el último.

¿Para qué sirven las huelgas? Bueno, aquellos trabajadores egipcios recibieron unos sacos más de cebada, aunque sabemos que tuvieron que mantener la presión para que se cumpliese lo pactado. Pero también sirvió para que hoy estemos hablando de aquellos bravos, tres mil doscientos años más tarde. Irónicamente, aquellos trabajadores conquistaron lo mismo que perseguía el faraón con sus megalómanas e inservibles construcciones (ni que fueran diseñadas por un tal Calatrava): recuerdo imperecedero.

¿Y que pasó con el omnipotente faraón, divino guardián del Maat? Bueno, unos años más tarde le rebanaron el pescuezo en una conjura palaciega. Vamos, que murió como mueren los puercos el día de matanza. Para eso tanto oro y tanta pirámide, para morir asesinado por encargo de su mujer y un hijo segundón con ambiciones de trono.

¿Y qué le pasó al parricida? Bueno, pues parece que al príncipe Pentawere, que así se llamaba el rapaz (tenía 19 años) la sed de poder le quemó la garganta antes de tiempo, y siguió los pasos de su divino padre pocos días más tarde, como podemos saber por los documentos legales de la época. Se trata de la momia con la que abría el artículo y, por la expresión de su cara (hasta su identificación por medio del genoma, se le conocía como “la momia aullante”) no parece haber abandonado esta vida en paz precisamente.

Curiosamente, muchos de los huelguistas no sólo sobrevivieron al divino faraón sino incluso a su hijo. Con menos oropel y más trabajos, pero al menos vivieron y murieron con el alma tranquila, sin la desgracia de ser degollado por tu propio hijo, total, por un pedazo de gloria que es bastante menos que un saco de cebada.

Mejor vivir entonces con dignidad y sin dignidades, escuchando a Filomena sobre el chopo de la fuente.

¿Os gustan las morcillas? A mí, me encantan. ;)

13 abril 2012

Ocasos y paradigmas

Filed under: economía,Historia — Mendigo @ 23:55

anteojeras

Os sugiero la lectura del artículo escrito por Camilo, habitual en este chiringo, para la revista Iniciativa Debate. Colombiano, estudiante de la ciudad de Pereira, asquerosamente joven y brillante. Este chaval apunta maneras…

Ocasos y Paradigmas
[...]
Ni griegos ni mesoamericanos tenían en los casos mencionados obstáculos materiales para revolucionar su mundo. Al contrario, poseían técnica y habían desarrollado el conocimiento hasta niveles que hubieran podido aprovecharse de otra manera. ¿Por qué no lo hicieron? Esta pregunta, que impresiona a los antropólogos, apunta hacia una cuestión epistemológica fascinante: el paradigma de su época no les permitió ir más lejos de dónde llegaban sus creencias e ideas.

soy libre

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Y de postre, otro enlace vía Jaque al Neoliberalismo: ¿Qué es la deuda? Entrevista con el antropólogo económico David Graeber

[...] la primera palabra registrada que significa “libertad” es la sumeria amargi que quiere decir “libre de deudas” y, por extensión, “libertad”. Literalmente, amargi quiere decir “volver con la madre”, porque una vez que se habían cancelado las servidumbres por deuda los peones podían volver a su casa.

4 noviembre 2011

Joan March

Filed under: Historia — Mendigo @ 22:01

Una entrada relámpago para recomendar un par de entradas de páginas amigas.

Hace un tiempo, en Videoteca Alternativa apareció un estupendo reportaje sobre Joan March. A todo interesado en la historia, especialmente en la historia de la primera mitad del s.XX y sus conflictos, le recomendaría que le echase un ojo. A veces parece más una novela de espías, con detalles que superan la imaginación de un escritor de novela negra. Un estupendo documental de investigación histórica sobre un personaje importantísimo en la historia reciente de España que, paradógicamente, siempre se movió entre las bambalinas del poder.

Creo que todo el mundo con una cierta culturilla sabe de quién se trata este personaje: el banquero de Franco. Lo que no sé es si es tan conocida la relevancia de su brazo financiero hoy en día: la Banca March. Después de los test de stress de verano, fue la entidad española mejor valorada, y su potencia de fuego es considerable y parece que se mantiene incólume a la crisis.

Pues hoy, repasando los apuntes del profesor Navarro, me he vuelto a encontrar con este truhán adinerado: el silencio sobre el amianto. Efectivamente, Uralitas S.A era propiedad de la familia March.

De los personajes que desfilaron por el teatro español en el aciago s.XX, puede que sea este contrabandista y traficante de armas el sujeto más amoral de toda la función. Así como hay personas que por una deformidad genética nacen privados de algún órgano, el banquero mallorquín parece que salió del vientre de su madre privado de conciencia. Esta malformación le supuso una ventaja que supo aprovechar en una Europa en guerra para amasar una enorme fortuna aprovechándose del sufrimiento de otros.

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