La mirada del mendigo

20 junio 2014

Drones

Filed under: pacifismo — Mendigo @ 1:42

Hay temas que me producen un reflujo gástrico nada más pensar en ellos. El de los drones, máquinas matando seres humanos, es uno de ellos. Por lo tanto, es un tema que hasta ahora había preferido evitar darle muchas vueltas, al menos sin antes tomarme un protector gástrico. La cuestión es que no sé ni dónde ni cómo llegue a este vídeo:

Propaganda de material bélico, no es que el vídeo tenga nada interesante, la cuestión es que tras echarle un ojo me quedé cavilando y…acabé llegando a una conclusión: ¡hostia!

Recapitulemos un poco. Los drones empezaron siendo pequeñas aeronaves que eran usadas principalmente en misiones de observación, especialmente indicadas para trabajar tras las líneas enemigas o en una zona no asegurada: si eran derribados, la pérdida no era grande. En poco tiempo los drones asumieron también el cometido de ataque a tierra, pero aunque se habla de aviones no tripulados, en realidad se trata de aparatos tripulados a distancia, al menos la decisión de matar sobrevolando una aldea de Yemen es tomada por un tipo con un monitor y un joystick en el desierto de Nevada. La desconexión emocional entre víctima y asesino es de esta forma máxima, la carga moral de apretar el gatillo es poco mayor que la de un videojuego. No hay remordimientos, y el soldado puede volver esa tarde a casa a jugar con sus hijos en el jardín, después de haber bombardeado una polvorienta aldea en las antípodas (geográficas y sociales) del planeta.

La evolución lógica es prescindir del tipiño del joystick guiando y dando órdenes al aparato por satélite. Las aeronaves son cada vez más autónomas, y una vez programadas en base pueden ser lanzadas, dejando en ese momento la decisión de sembrar la muerte en manos de una inteligencia artificial.

Los beneficios son muchos. Veamos, a los soldados hay que emborracharlos de religión y/o nacionalismo para que superen la natural repugnancia que sentimos a matar individuos de nuestra propia especie, invirtiendo la escala de valores hasta poner el asesinato como un valor positivo, es más, como el objetivo del soldado. Si dejas ese trabajo en manos de un robot te puedes ahorrar todas las chorradas de medallas, patria, gloria, honor, medallas, soflamas, himnos, desfiles, estandartes, capellanes castrenses, cruzadas, yihads y mierdas santas. El robot no va a pedir justificaciones idiotas que aplaquen su conciencia: basta programarlo y ejecuta las órdenes. Por otra parte, soldado es el que recibe la soldada, es decir, un mercenario que lleva a la alhóndiga su conciencia y deja que le pongan precio. Mucha patria, mucho amor por la bandera mucha mierda, pero si no hay paga aquí no combate ni el Tato…a no ser que recurras a la coacción (o coges el fusil, o eres fusilado).

Las levas forzosas son un medio para reducir el precio de la mano de obra en el negocio del crimen de Estado generalizado (es decir, la guerra). Pero lo de forzar a quienes luego pones armas en las manos siempre tiene su punto peligroso: no vayan a pensar y volver las armas contra quienes los violentan hacia el crimen. Por eso, es mucho más fiable, disciplinado y barato recurrir a los beneficios del circuito integrado.

El cine se imaginó a Terminator, es decir, robots-soldado de aspecto humanoide. Pero es el cine. En realidad, en el medio terrestre hay infinidad de irregularidades que hacen muy complejo desarrollar un soldado biónico. Por ahora sale mucho más barato seguir pagando a chicos de barriada pobre para que rasguen su inocencia empuñando el escopetón para pagarse los estudios. En el mar muchas tareas están ya automatizadas, pero al tratarse de grandes estructuras no hay rivalidad entre hombre y máquina, ya que hay espacio para albergar ambas en una unidad de combate.

Pero llegamos al cielo. Se dice que la fuerza aérea no gana las guerras, se necesita un ejército que ocupe el territorio enemigo. Con ella no se gana la guerra, pero quien tenga el control de los cielos no puede perderla. Y es en un medio continuo y fluido como el aire en el que una inteligencia artificial puede imponerse a la humana. Es entonces donde me di cuenta del potencial de los malditos drones.

Los combates navales son lentos, con naves que desplazan miles de toneladas, sin embargo en los combates aéreos la velocidad es determinante. Velocidad del aparato, y velocidad de reacción del piloto; un titubeo, un vacilación, una incorrecta interpretación de la situación de combate en vuelo supersónico (Mach>1) significa ser derribado (eufemismo por explotar en mil pedazos). Y aquí la máquina tiene ventaja, por la diabólica rapidez con la que piensa, pero también la frialdad con la que toma y ejecuta las decisiones.

Imagínese el lector un combate de ajedrez entre un campeón mundial y una máquina. Por ejemplo, el célebre enfrentamiento entre Garik Kasparov y Deep Blue en el 97. En la famosa partida, Kasparov acabó poniéndose nervioso por una serie de movimientos extraños del supercomputador, eso le llevó a obsesionarse y le condujo a la derrota. Ahora imagínate que ese torneo hubiera sido a vida a muerte; la presión que sufriría el humano, y que no alteraría a la máquina. Pues ésa sería la circunstancia de un hipotético combate aéreo entre dos aparatos exactamente idénticos, excepto en el piloto: humano y electrónico. La máquina no tiene miedo a perder la vida, pues nunca la ha tenido.

Como decía, el aire es un medio continuo, con propiedades fáciles de medir y de interpretar por un microprocesador (mientras que para los sentidos humanos no son tan evidentes variaciones diferenciales de densidad o presión). En estas condiciones, todo se trata de modelizar el comportamiento del aparato en cada momento, cargar los mapas en la memoria, y ya tienes un piloto que es capaz de aprovechar las características del aparato siempre al máximo, y por supuesto sin que las fuerzas le provoquen el desmayo (los pilotos llevan trajes especiales para reconducir la sangre de vuelta al cerebro y evitarlo). Los errores son corregidos al instante por acelerómetros y sensores de presión distribuidos por el aparato que advierten instantáneamente de, por ejemplo, una entrada en pérdida (desprendimiento de la capa límite). El cerebro electrónico es informado exactamente de dónde se produce y reacciona sobre las superficies de control para corregirlo, con una rapidez y exactitud simplemente inalcanzables para el ser humano.

Por otra parte, en el aire, a diferencia del mar, es crucial el peso. Un sistema autónomo puede prescindir de todos los interfaces con el piloto, además de todos los apoyos vitales (desde el traje anti-G que antes mencionamos, al asiento con eyección o el oxígeno). No hace falta mostrarle las informaciones en pantallas, para que el piloto las interprete. La interpretación es inmediata porque sensor y cerebro hablan el mismo idioma, el código binario. No hay pedales, palancas, botones, no hay lapso entre pensamiento y ejecución. Los sistemas del avión y su piloto son una sola unidad, a la cual un piloto humano sólo puede aspirar.

Aún hay más. Los duelos entre ases del cielo son cosas que quedaron para el album de fotos de la Gran Guerra. Ya en la Segunda Guerra Mundial los combates aéreos eran trabajo de equipo, y hoy en día ni siquiera cabe pensar en entablar un combate tipo dogfight. De hecho, hace ya tiempo que los aviones de caza dejaron de montar ametralladoras. La electrónica de los misiles reina sobre la aviónica, y los derribos se producen sin haber entablado contacto visual con el enemigo. Los combates son partidas de ajedrez de unidades entrando y saliendo de la zona de combate, y en este modelo de lucha, electrónico y táctico, un escuadrón de drones puede jugar sus cartas mucho mejor. Los miembros de un escuadrón deben estar compenetrados, para ello se ensayan las maniobras y están comunicándose en el combate. Pero la comunicación de un escuadrón de robots siempre será superior a los humanos, pudiendo compartir constantemente los datos de posición, velocidad y actitud de vuelo con el resto de “compañeros”, llegándose a comportar el escuadrón como una única inteligencia con varias extremidades.

Más aún, en su estrategia puede entrar el riesgo o sacrificio de uno o varios de los elementos, con la misma indiferencia con que tú puedes hacer un intercambio de piezas en el ajedrez. Alfil por dama, quién no estaría de acuerdo con ese intercambio? El alfil, claro, si tuviera consciencia de su propia existencia.

E incluso abundando en el aspecto económico, con un drone ahorras en el costosísimo entrenamiento de un piloto de combate, miles de horas de vuelo real y simulado para lograr un dominio del aparato que el ordenador tiene nada más salir de la cadena de producción. Ademán de que, por supuesto, un piloto electrónico no demanda salario ni una pensión al final de su vida útil. Y en el escenario de una guerra total, sabemos que el plazo para producir nuevos aviones que sustituyan a los derribados es más breve que entrenar nuevos pilotos. A este problema de falta de aviadores experimentados se enfrentó la Luftwaffe tras la Batalla de Inglaterra o los japoneses tras Midway, y mientras que los aviones alemanes (Stukas, Messerschmitt, Focke Wulf…) eran relativamente sencillos de pilotar (boom&zoom), los japoneses basaban gran parte de su superioridad aérea en aparatos que exigían una gran destreza del piloto. En su desesperación, acabaron montando a niños en bombas volantes (los Okha, flor de cerezo, qué bello nombre para cometido tan repugnante). Les enseñaban lo justo para dirigir el avión bomba a su objetivo, no tenían que aprender a despegar pues las “flores” eran dejadas caer a gran altura desde el intradós de un bombardero, los Betty, y desde luego no tenían que aprender a aterrizar porque simplemente el avión no tenía tren de aterrizaje.

Pensando estas cosas me fui dando cuenta de que el futuro de la guerra en los aires está en mano de las máquinas. Según mejoren, y ten por seguro que lo harán, la inteligencia artificial aplicada al combate aéreo ¿qué piloto humano se atrevería a enfrentarse a semejante rival? Los drones darán la superioridad aérea a aquella potencia que esté más adelantada en su desarrollo (drones contra humanos, y drones contra una generación anterior de drones), y como dijimos al principio, eso no es exactamente lo mismo que ganar la guerra, pero es sinónimo. Por otra parte, la evolución de los aviones no tripulados dejan obsoletos a proyectos cuyo desarrollo ha sido carísimo y no hace tanto que han entrado en fase de producción (como el Eurofighter o su primo-hermano el Rafale).

El potencial de esta tecnología es descomunal, y las consecuencias de su dominio, aterradoras. En un futuro inmediato, estas máquinas se convertirán en un arma que marque una diferencia cualitativa respecto al ejército que no cuente con ella, algo así como pasó con la carrera nuclear durante la Guerra Fría. Las grandes potencias, que serán las primeras en desarrollarla, serán aún más impunes a la hora de imponer su voluntad por medio de la violencia. Y sin pagar el precio político de las bajas, de los mutilados, de las deserciones.

Estamos, en suma, ante un fenómeno mucho más grande del que me imaginaba, una tecnología bélica tan disruptiva como lo pudo ser la aparición de las armas de hierro al final del calcolítico, que hicieron caer imperios y auparse otros en su lugar. La invención del estribo, el arco compuesto, las máquinas de asedio, el acero, la pólvora, la pólvora blanca, la dinamita o, finalmente, la fisión y la fusión nuclear, todas tecnologías que cambiaron o dirigieron el fluir de la historia. Si queremos entender y predecir el mundo en que viviremos, habremos de prestar atención al desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la aeronáutica.

Nota: En la cabecera se trata de un Phantom Ray de la casa Boeing. Sobre estas líneas, el X-47B de la Northrop Grumman.

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Como complemento musical de esta entrada, algo que creo apropiado: un Requiem. Esta parte en concreto es el Lacrimosa del Requiem por mi amigo, de Preisner.

Si queréis la obra completa (esta interpretación me gusta aún más, poneos en el 0:24:40 o en 1:01:00 y preparaos, porque se os va a poner un nudo en la garganta).

25 agosto 2013

Ayuda al desarrollo

Filed under: internacional,pacifismo — Mendigo @ 14:16

En un país como Egipto, que es un importador neto de grano (alucinante en el que otrora fuera granero de Roma), cuya economía muestra un acusado déficit por cuenta corriente, y que se está quedando sin reservas para importar más grano… ¿cuál crees que es el tipo de ayuda que recibe?

Podéis descubrirlo echando un ojo a este breve vídeo de Bloomberg:
US Aid to Egypt: Breaking Down the Numbers

O a este interesantísimo artículo de Guerra Eterna: Obama, los militares egipcios y unos tanques Abrams por estrenar

Efectivamente, armas. Lo que más necesita una sociedad empobrecida y militarizada.

La cuestión es que el dinero de estas “ayudas”, como suele ocurrir en estos casos, va y vuelve al país “donante”, o ni siquiera sale de él.

Si miramos el balance de este negocio, que se vende a la opinión pública como “ayuda”, interesante la prostitución del lenguaje es:
– Los contribuyentes usamericanos ven como dinero público va a parar a las empresas privadas de armamento.
– En Egipto no ven ni un ochavo, pero reciben un montón de armas que evidentemente no ayudan en nada a encontrar la vía del progreso social y económico de esa sociedad, sino que además acarrean unos cuantiosos gastos de mantenimiento. Y como ha quedado evidenciado estos días, tienen el peligro añadido de que puedan ser usadas. Y las armas sólo tienen un uso posible: matar personas.

Una transferencia de dinero público a manos privadas; inundar el Estado egipcio de armas es sólo una mera excusa, bien podrían hacer un hoyo y enterrarlas.

27 noviembre 2012

Leopard

Filed under: pacifismo — Mendigo @ 12:07

Después de subir un interesante artículo a La Cebolla sobre la industria militar europea, concretamente la alemana, me puse a investigar un poco la historia del carro alemán por antonomasia: el Leopard 2.

Tenéis información sobre él en la Wiki, pero especialmente en esta página. Os resumo un poco la información que he ido recopilando.

Es la evolución que en los años 70 se hizo, seguro que lo habéis adivinado, del Leopard 1. Es uno de los mejores MBT (carro principal de combate) del mundo, junto con el M1 Abrams usamericano, el Merkawa mk4 israelí y el T-90 ruso (una buena muestra de los principales fabricantes de armamento).

Todos ellos son tanques pesados, de unos 1500CV (V12 turbodiésel, excepto el Abrams, cuya planta motriz es una turbina) desplazando unas 60t. Fueron diseñados pensando en grandes batallas en territorio despejado en las que intervienen miles de carros (como Kursk, la mayor batalla terrestre de la historia, borrada de los libros de texto del mundo occidental por el totalitarismo capitalista, mientras que todo el mundo sabe de hechos casi insignificantes para el devenir de la guerra como el desembarco de Normandía o la campaña de Rommel, sus Africa Korps y la victoria de Patton).

Bueno, pues me han parecido curiosas dos cosas. Como sabéis, el ejército español ha adquirido 309 Leopard 2E (versión del 2A6 con especificaciones españolas, en concreto mayor blindaje), más el leasing de otro centenar de una versión antigua (2A4) del ejército alemán. A 11 M€ la unidad, podéis echar cuentas. La cuestión es que esta adquisición se produce en un momento en que los países europeos se están dando cuenta que es ridículo tener un elevado número de tanques, cuando ni el más idiota de los asesores militares se plantea un conflicto armado entre Alemania y Holanda, por ejemplo. Por eso, los ejércitos europeos llevan años desprendiéndose e inundando el mercado de carros de combate con destino a países inestables o convenientemente inestabilizados (España se quedó con algunos de esos restos, como mencionaba antes).

Quiero resaltar la oportunidad de esa compra, cuando el resto de países se dan cuenta que es estúpido, España se pone a comprar tanques. Hay que decir que la España peninsular tiene las fronteras más antiguas de Europa y, por ende, DEL MUNDO. Llevan inamovibles cientos de años (con la pequeña variación de la anexión de Olivença durante la fugaz Guerra de las Naranjas, en 1801) y parece del todo descabellado pensar en una invasión portuguesa o francesa que obligue a contar con un tanques para defender el territorio, idea tan absurda como si nuestra pretensión fuera invadir el Alentejo o la Aquitania.

Y es en entonces cuando se aproxima la fecha de pago, 2016, y nos damos cuenta que no tenemos el dinero. Entonces, queremos revender esos carros a un país democrático y garante de los derechos fundamentales como Arabia Saudí. Pero resulta que el mercado está saturado, porque los países europeos hace años que llevan desprendiéndose de cientos de esos mismos Leopard (más las ofertas de los otros jugadores mencionados, usamericanos, rusos…). Comme d’habitude en el gobierno patrio, tomando las decisiones inadecuadas en el momento inoportuno.

Decisiones que nos cuestan muchos millones de euros, que podrían ser invertidos en cosas cuya utilidad no es sólo hipotética (los Leopard ni siquiera eso) sino cierta, urgente y vital (educación, investigación, sanidad).

Y ahora, la segunda cosa que me ha llamado la atención.

La empresa alemana fabricante del Leopard (en realidad, un consorcio de empresas) se dio cuenta de la caída de pedidos de los países europeos que, no sólo no compraban los nuevos sino que se desprendían de los viejos. La nueva actualización del Leopard 2 para estimular las ventas es el Leopard 2 PSO. Como veis, las tonterías de las siglas no son diferentes a las de un VW Golf DSG o una tele TFT FullHD con entrada HDMI.

PSO es el acrónimo de Peace Support Operations, y bajo ese amable nombre se esconde una modificación de un carro de combate pesado para operar entre las calles de una ciudad (lo que se llama un escenario MOUT, Operaciones Militares en Terreno Urbano). Vamos, que es una herramienta para garantizar la Paz Social, ese supremo bien. Está dotado de una pala bulldozer para retirar barricadas y la versión corta (L44) del cañón de 120mm para que no estorbe al maniobrar entre aceras, farolas, marquesinas… No es necesaria tanta potencia de penetración, pues su uso no es contra otros blindados sino contra civiles. También cuenta con…bueno, copio de la página anterior sobre el Leopard 2.

En la parte superior [de la torre] se le colocó un ametralladora por control remoto, la cual puede ser utilizada desde el interior del carro con un sistema de cámara de alto rendimiento para la observación cercana, con cierta capacidad de reconocimiento.

Es decir, una ametralladora que dispara sola a todo lo que se mueva. En una ciudad.

La idea de meter a varias de estas bestias de 60 toneladas a disparar en medio de una ciudad es aberrante, sólo se le puede ocurrir a un enfermo, a una mente criminal.

Esto es el siguiente paso al uso de los antidisturbios, si el descontento va a más. Se rumorea que el ejército español podría adquirir varias unidades de esta versión para las UIP, pintadas de azul y sin placa de indentificación. Se llamarían Leopard 2 Anti-15M.

Esto último es una broma amarga, pero todo lo anterior es rigurosamente cierto, según podéis comprobar siguiendo los enlaces que os muestro o, simplemente, buscando por internet. Esto es lo que la industria armamentística tiene que aportar al sistema democrático: un tanque anti-revueltas. Realmente, el ejército vuelve a sus orígenes, pues su cometido principal siempre ha sido matar a sus propios ciudadanos antes que a los vecinos.

Por cierto, a media hora de la Plaza de Castilla está, en la carretera de Colmenar Viejo, la base de El Goloso. Cuenta con 88 carros Leopard E. No es que quiera amedrentaros, sólo lo digo para que tengáis cuidado con lo que decís o hacéis, porque la paciencia de la democracia tiene un límite.

3 septiembre 2011

علي فرزات

Filed under: arte,internacional,pacifismo,tortura — Mendigo @ 17:08

El dibujante sirio Ali Ferzat fue, hace unos días, atacado por unos matones. Además de darle una paliza a un viejo, le machacaron las manos. Este incidente me hizo recordar que el cantautor y guitarrista Atahualpa Yupanqui sufrió la misma tortura a manos de la policía peronista.
(more…)

14 agosto 2011

Reflexiones estivales

Filed under: ecología,pacifismo,religión — Mendigo @ 16:22

Algunas ideas deslabazadas, que quería someter a vuestra consideración.

El ayuntamiento de Madriz cortó el agua a la marcha indignada, impidiendo que la gente que bajaba por la Castellana pudiera beber, cocinar o asearse en las fuentes. Madriz, en este caso su ayuntamiento, no tuvo ni agua para la juventud que lucha por la Democracia. Un mes más tarde, instala cientos de grifos para que los jóvenes católicos no pasen sed ni calor, mientras no sólo da permiso para que se adueñen de la ciudad, sino que les paga la fiesta y pone sus carteles en los balcones, para mayor agravio comparativo.

Iba a echar pestes del Camino de Santiago. El turismo católico es promovido con una red de albergues de puta madre, mientras que los albergues de montaña están hechos una mierda, derruidos o cerrados, y si voy con la furgo soy perseguido por sus perros por no ser el tipo de turista que ellos quieren. Sinceramente, si el Estado es de ellos y para ellos, que paguen ellos impuestos. Yo estoy hasta los cojones de pagar impuestos para ser un ciudadano de segunda, ser ninguneado o insultado por periodistas que pago de mi bolsillo, condenado por obispos que también costeo, y reprimido por policías que cobran de la misma fuente.

Edito:
Escolar – El anciano políglota
Marc Carrillo – Estado aconfesional e Iglesia Católica

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Otra cosa. No quería que pasaran sin comentario las palabras del Secretario de Defensa, a cuenta de la deuda de 27.000 M€ del Ministerio de la Guerra que ahora se torna impagable (ver en la noticia el calendario de maduración, verdaderamente satánico).

No deberíamos haber adquirido sistemas [de armas] que no vamos a utilizar, para escenarios de confrontación que no existen y, lo que es más grave, con un dinero que no teníamos entonces ni tenemos ahora.

Totalmente de acuerdo. Pero si me hubieran pedido mi opinión, yo se lo hubiera dicho con un valor añadido: ANTES DE CAGARLA.

El militarismo nos empobrece. De hecho, esa deuda de 27.000 M€ en armas va a suponer en los próximos años un lastre para el crecimiento. ¡Gracias, oh militares, por defender de forma tan exitosa a España! El mundo, y España, sería mucho mejor si os volatilizárais.

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Sobre los disturbios en Inglaterra. Veíamos hace unos meses que Inglaterra se ha ido convirtiendo en uno de los países con mayor desigualdad social, especialmente a partir del reinado de Thatcher. Bueno, esa es la sociedad que los ingleses han escogido, ¿no? Cada pueblo habrá de asumir sus decisiones. ¿No querían liberalismo económico? Pues ahí lo tienen. Ahora hay que ser muy tonto o muy hipócrita para sorprenderse que la injusticia social se haya inflamado en forma de disturbios. Afortunadamente para la clase dirigente, los sublevados están embrutecidos y desorientados por el consumismo, empleando su rabia en desvalijar tiendas de ropa o electrónica (los productos de deseo que el sistema les inculca) en vez de dirigirse de forma organizada para destruir el corazón del sistema. ¿El palacio de Buckingham? ¿El parlamento de Westminster? Bueno, tampoco estaba mal, pero me refería en concreto a la sede del HSBC o de Lloyds, en la city.

Por cierto, lo que a mí me sorprende es cómo todavía no se han organizado motines en el mentor, EEUU. El programa de idiotización televisiva está dando sus resultados, para que la población de tal forma narcotizada no proteste por usar el dinero de sus impuestos para salvar a los banqueros y especuladores, poniendo la misma supervivencia del Estado en un brete.
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Y, para terminar, otro tema totalmente distinto. Estos días salgo a dar paseos por el Sur de Ourense. El deprimente paisaje de fuegos y repoblaciones, se ve alternado cerca de los pueblos por una alternancia de pequeñas parcelas cultivadas con otras abandonadas, algunas recientemente (la maleza ya sólo deja entrever las viñas). ¿No podría ser Galicia de otra manera? ¿Porqué tiene que ser el rincón más horrendo de la península, con el permiso de los portugueses? Igual que un niño pedichón, dando la matraca con que le compren una bici (o lo que coño los enanos cabezones de hoy se emperren), yo estoy empeñado en que Galicia esté ni un punto menos cuidada que las tierras europeas que visito (incluyendo Euskadi y Nafarroa).

Yo propongo la regla de las dos mitades. Una mitad, para que la Naturaleza se desarrolle a su antojo, en total libertad. Sólo especies autóctonas, donde la caza estaría prohibida y sólo se podría talar árboles en entresaca (como se hace en los lugares civilizados, y no la barbarie de dejar varias hectáreas de bosque arrasadas), y fuera de los lugares de protección.

La otra mitad, con los usos del suelo bien delimitados, urbano, agrícola, industrial. Ciudades y villas de densidad media, nada de la horterada de cada uno con su chalecito, diseminando las poblaciones como una vomitona por el campo, totalmente dependientes del transporte privado. No se recalifican terrenos mientras haya espacios vacíos en el casco urbano, o viviendas en ruina (el patrimonio arquitectónico popular es en Galicia muy rico y variado, y se está dejando hundir el centro de los pueblos para construir horteras chaletes en las afueras, sobre lo que antes eran huertos y viñas, destruyendo el paisaje rural).

Y, por fin, el campo. Galicia y su puto minifundismo, y la veneración por la propiedad privada que impide el desarrollo del sector agrícola gallego. Si vas al catastro, te encuentras que la mitad de las fincas en Galicia están inscritas a nombre de personas fallecidas hace más de medio siglo (ni siquiera figura su DNI), cuyos descendientes están en Madriz, Barcelona, México, Brasil, Argentina, Francia, Alemania…

Es absurdo tener esa cantidad de tierra buenísima a poulo (a monte, llena de maleza). ¿Os imagináis una empresa que tuviera una máquina que, siendo capaz de aportar a la producción, estuviera arrinconada y criando telarañas? Un viejo que, en vez de poner sus ahorros en un depósito, los metiera en un calcetín. Galicia, una de las regiones más pobres de Europa, no se puede permitir mantener esa cantidad de capital improductivo, sólo por el tabú de la propiedad privada. Lo primero, se debe acometer una concentración parcelaria obligatoria, para que cualquier parcela tenga un tamaño mínimo (una hectárea, al menos) que haga rentable su explotación. El campo gallego debe salir de las prácticas cutuales de subsistencia (hoy, gracias a las pensiones, convertido casi en un hobby, una distracción de los mayores o una segunda fuente de ingresos).

Y lo más importante: se debe obligar al propietario a poner en producción la tierra, o arrendarla, o venderla. La tierra que no sea cultivada, mucha porque sus propietarios desconocen de su misma existencia (emigraron, y hace generaciones que no vuelven), será expropiada y concedida al Estado al hacer la parcelaria. Con estas tierras recuperadas, el Estado deberá crear cooperativas (dejo en el aire el tema de la propiedad de la tierra) que den puestos de trabajo a una Galicia rural que necesita de ellos como el aire que respiramos. Grandes extensiones cultivadas de forma científica y ecológica (el abuso de fitosanitarios por los paisanos es una plaga y un peligro de salud pública).

Racionalizar el sector agrícola gallego. Lo que funciona, no se toca. Pero lo que está parado, toca ponerlo en marcha. ¿Que eso es comunismo? Pues muy bien, pues será comunismo. Pero tener vegas fértiles, tierra de aluvión, criando toxos y xestas es imbecilismo.

Por último, no sólo habría que forzar la ocupación del suelo agrícola abandonado, sino optimizar su uso. Por ejemplo, en las Rías Baixas. Entre las cotas 0 y 500m, se dan unas condiciones de insolación, humedad y ausencia de heladas que permiten cultivar hasta especies tropicales. Es un clima privilegiado que se desaprovecha plantando eucaliptos, madera barata de ciclo corto para hacer papel de limpiar el culo, compitiendo con otros países del tercer mundo. El eucalipto precisa de poca mano de obra para plantarlo, y no se le vuelve a tocar hasta su tala, 15 años más tarde (si no lo queman antes), proceso muy mecanizado. En su lugar, se podrían plantar cultivos mucho más rentables, como frutales (en Pontevedra se da todo, desde naranjos o kiwis hasta castaños o manzanos). Estos cultivos, además, precisan de un cuidado anual (especialmente en la época de recogida) que permitirían la creación de miles de puestos de trabajo, fijando población en el rural. De esta forma, se produciría un mayor retorno económico, y estaría distribuido entre más gente.

Pero con las poderosas comunidades de montes hemos topado…

Socialismo…o barbarie. Racionalización o miseria.

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