La mirada del mendigo

18 septiembre 2014

Alba

Filed under: política — Mendigo @ 11:05

Pero un referendum sí que puede cambiar las cosas. Desde siempre me ha parecido mejor deshacer las fronteras trazadas a base de cañonazos y pactos entre las casas reales y volverlas a trazar atendiendo a los límites (siempre imprecisos, difuminados, hablando de culturas) de los distintos pueblos. Pero lo más importante no es ni sacralizar el status quo ni forzar la identificación de Estados con grupos étnicos (aunque hubiera ahorrado un sinnúmero de problemas, desde Iraq a Ruanda y Burundi). Lo más importante es que sean los pueblos los que decidan en qué forma quiere organizarse, lo importante es que la gente vote y su voluntad sea soberana, por encima de cualquier otro considerando, económico, histórico o administrativo.

No es que la democracia sea mejor o peor, es que es el único sistema legítimo.

Igual que en una pareja, se necesita la opinión de los dos para compartir un proyecto, pero la de uno de ellos basta para seguir por su cuenta su camino. Si se necesita el consentimiento de ambos, equivale a sólo dárselo a la parte más fuerte, que se aprovecha de la unión y no le interesa romperla aún contra la voluntad de su pareja. Y un matrimonio contra la voluntad de una de las partes no es unión sino secuestro, sumisión, violencia.

Por cierto, los Shooglenifty también tienen un tema dedicado a Galicia.

Edito: Cameron no es Raxoi.

3 julio 2014

Folga

Filed under: política — Mendigo @ 10:40

Yo no sé lo que tendrán los críos de hoy en la cabeza, pero a mí me enseñaron desde muy pequeñito que lo más despreciable que se podía ser en este mundo era chivato o esquirol. Es algo que absorbes del ambiente y que cuando eres un crío asimilas sin razonarlo. Con el paso de los años te das cuenta que ese código de comportamiento es una medida de defensa de un pueblo sometido que condena a los traidores, aquellos que desde dentro trabajan para el enemigo, rompiendo la unidad.

La defensa de un grupo depende de los lazos de unión de sus miembros, sea en una manada de búfalos que cierra filas ante el ataque de los leones, dejando a las crías dentro; sea en una unidad militar como los hoplitas, en la que su probabilidad de salir vivo depende de la cohesión del grupo y la confianza en el compañero, ya que tu flanco derecho está defendido por el escudo de quien tienes a tu lado. No es nada nuevo, es casi ley natural.

Por eso la moral del pueblo reprende tan duramente a los que abren una grieta en la defensa, rompiendo los lazos de solidaridad del pueblo: chivatos y esquiroles. Por eso también la burguesía, que nunca ha perdido la conciencia de clase y siempre diligente en la defensa de sus intereses de clase, ha difundido y premiado ambos comportamientos (desde el colegio de curas al dogma reproducido por la televisión). Haciendo labor de zapa en el archienemigo, la masa obrera; correcta estrategia, cuánto tenemos que aprender del 1%.

Quedémonos con el caso de los esquiroles. Supongo que lo sabréis, el origen de la palabra es el gentilicio de un pequeño pueblo catalán. En gallego se les llama quebrafolgas, exactamente igual que en inglés: strikebreakers. Aunque ése es el término académico, pero el pueblo generó otra palabra para referirse a ellos: scab. Es decir, roña, costra de inmundicia…por extensión, bribón, canalla. En Francia se les llama jaunes (amarillos, como los sindicatos), y también tiene una historia curiosa detrás, os dejo que la descubráis.

Es evidente que en el idioma del pueblo, no son comportamientos bien aceptados, y la razón es de todo punto lógica: para un trabajador ponerse en huelga le supone un esfuerzo, que puede ser llevado a circunstancias dramáticas, y ese esfuerzo queda anulado si alguien ocupa su lugar en la cadena de producción. Es por ello que la legislación vigente prohíbe este comportamiento: al menos en teoría, el puesto de trabajo de un obrero en huelga no puede ser sustituido.

Pero esquirol es también el que trabajando previamente en la empresa, no secunda la huelga y acude ese día a trabajar. Como el primero, este comportamiento supone la anulación del esfuerzo de sus compañeros, ya que permite la continuación de la producción en la empresa, acaso con un nivel de actividad menor. Pero lo más importante, rompe los lazos de solidaridad y siembra la cizaña. Porque en caso de que la huelga obtenga sus objetivos, también el esquirol saldrá beneficiado de ello sin haber pagado un precio por ello. Si la huelga fracasa, no ha perdido nada y ha quedado bien con el patrón. En la situación actual, el escenario es un win-win para el esquirol. Han metido a la clase trabajadora en el dilema del prisionero: la opción óptima es colaborar entre todos para lograr evadirse, pero sólo con que uno delate el plan ya nadie podrá escapar y el chivato obtendrá un beneficio en su condena. De esta forma, la conducta racional es ser el primero en chivarse, para que no se adelante el compañero (el segundo no recibe beneficio). Este simple esquema lógico es el que provoca la disgregación del grupo, pues la delación es la estrategia ganadora. Y es el mismo caso con el esquirol: es una estrategia ganadora, y todos lo sabemos. El efecto que tiene sobre la cohesión del grupo es devastador: nadie quiere ser el tonto que ponga la cara para beneficio del que no se arriesgó. A la siguiente huelga van menos y, al final, el día de la huelga todo el mundo llega a fichar, por miedo a ser el único gilipollas, el siguiente en quedarse sin empleo.

Bien. Pues una ley que salga del pueblo, promovida por el pueblo para defenderse y autoregularse, y que refleje los valores e intereses del pueblo y no de su minoría acaudalada, debe acabar de un plumazo con la segunda definición de esquirol, así como nuestros padres lograron forzar en la legislación una norma que ilegalizara la primera acepción.
esquirol
1. adj. Dicho de una persona: Que se presta a ocupar el puesto de un huelguista. U. t. c. s.
2. adj. despect. Dicho de un trabajador: Que no se adhiere a una huelga. U. t. c. s.

El articulado sería muy sencillo: la decisión de acudir a la huelga se toma en asamblea de todos los trabajadores, bajo voto secreto para evitar coacciones de ninguna de las partes. Y si hay una mayoría de trabajadores que está a favor de la huelga, TODA la plantilla está obligada por ley a respetar la decisión mayoritaria e ir a la huelga. De esta forma, das verdadera libertad al trabajador a decidir si está de acuerdo o no con la huelga, sin quedar señalado frente a la dirección (y con un 26% de paro, pedir a un trabajador que se destaque en la lucha exponiéndose al terrorismo patronal es algo parecido a la heroicidad, y héroes en la historia hay pocos).

Por supuesto, vendrían las chorradas del derecho al trabajo, etc. Que le expliquen el derecho al trabajo a los 6 millones de parados, o el derecho a la vivienda a los desahuciados. Vamos a ver, la huelga no es un fenómeno individual, sino colectivo, y como tal debe ser entendido, también por el ordenamiento jurídico. Dentro del “derecho al trabajo” (cosa más idiota) no entra el derecho a reventar la huelga de tus compañeros, ciscándote en la opinión mayoritaria y obteniendo beneficio del esfuerzo ajeno. Una huelga de parte de la plantilla es como beber vino aguado, supone desvirtuar el mismo fenómeno de la huelga, que se basa en la premisa más básica del poder popular: Fuenteovejuna. Porque somos pequeños, y aislados no valemos nada, el poder nos aplasta con el pulgar como piojos, es que hemos de recurrir a la unión. Yo puedo disentir de los motivos de ir a una huelga, exponerlo y debatir todo lo acaloradamente que se quiera. Pero si mis compañeros deciden por mayoría ir a ella, sé que mi obligación es sumarme. Es algo muy básico, que está en el ADN obrero, es el padrenuesto de cualquier trabajador asalariado, da hasta vergüenza tener que explicarlo. Creo que ahora los críos, de puro analfabetos, no saben ni eso (porque sus padres, los de mi generación, se les ha olvidado enseñárselo, creían que sus retoños estarían por encima de las luchas obreras, entre algodones).

No hay nada de lo que alarmarse por forzar legalmente el cierre de una empresa en que la mayoría de la plantilla haya votado la huelga. Hay una retahíla de cosas que son decididas por mayoría (más bien, impuestas por el poder, que cada vez es más evidente que no es democrático), en las que no cabe plantearse la decisión individual. La huelga debería ser evidentemente una de ellas. Convertirla en una decisión individual es el camino de la burguesía para desactivar su amenaza introduciendo roña en la unidad obrera. Pero pongamos otros ejemplo: que cada uno decida individualmente el carril para circular en una carretera, el derecho o el izquierdo. Es ridículo, tiene que haber un acuerdo. O una decisión con más carga política, por ejemplo, el tipo de IVA. Yo no estoy de acuerdo con los actuales tipos, pero es evidente que todo tendremos que pagar el mismo tipo, no tiene sentido que cada cual pague el que le parezca oportuno. Todo el Estado está construido sobre cuestiones en que se impone un criterio colectivo.

Sobre el derecho al trabajo: es una estupidez. El trabajo no es un bien sino una carga, como sabe todo aquel que ha trabajado. En una sociedad capitalista, el trabajo es el medio para conseguir llenar la escudilla, pues para comer tienes que demostrar tu utilidad en el proceso productivo. Pero no quieres trabajar ¡lo que quieres es comer! No nos saltemos ese paso, que siempre damos por hecho. No hay derecho a ganarse la vida, porque eso supone que sin él, el sistema amenaza con quitártela. Y esto no es moral, especialmente con esos 6 millones de personas a la cuales no se les concede la oportunidad de demostrar su valía porque no hay sitio en la maquinaria de la burguesía para ellos.

En un sistema socialista, el derecho es a participar en la riqueza del país, en la parte que proporcionalmente te corresponde según tus necesidades. ¿Y el trabajo? El trabajo es una obligación para con el resto de la sociedad, como contrapartida a poder disfrutar de ese derecho a la riqueza producida, también proporcionalmente distribuido según tus capacidades. Y actualmente eso significa que con trabajar no más de 30 horas a la semana, basta y sobra. El resto de horas van sencillamente a saciar al capital, es decir, explotación.

Todo totalitarismo, desde el tiempo de las pirámides al Kremlin, construye una teología en torno el amor al trabajo para mejor explotar al pueblo. Arbeit macht frei. Si, libres como el humo que sale por la chimenea.

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Nota: En Suecia lograron otra solución al problema moral del esquirol que recibe los beneficios de una lucha en la que no participó, que de hecho ayudó a minar. Las ventajas obtenidas por un sindicato sólo repercuten entre los afiliados a ese sindicato (que se entiende sí que siguieron la disciplina de lucha). Pero realmente, esta es una solución realmente complicada, crea confusión regulatoria y antagonismo entre trabajadores e incluso los diferentes sindicatos. Me parece mucho más elegante mi solución.

Y de paso, de esta forma se revierte la profesionalización de la actividad sindical, dejando que sea cada trabajador el que asuma la responsabilidad de la defensa de sus intereses, sin delegarla en sindicalistas profesionales (la otra pata de la democracia, después de recuperar la soberanía de manos de los políticos profesionales).

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Para terminar, una barra libre de música, que cada cual se sirva según sus gustos y apetencias. Hoy el tema es Rusia:

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25 junio 2014

La judicatura es marxista

Filed under: política — Mendigo @ 9:43

Sala Segunda de la Audiencia Provincial de Pontemierda.

CASO A
Hechos: Dar una paliza y acuchillar a la víctima, estando el agresor en estado de embriaguez.
Sentencia: 18 meses de prisión (el agresor no entrará en la cárcel)

CASO B
Hechos: Estar en el mismo grupo en el que alguien arrojó colorante a una piscina, salpicando también el traje del gerente, el cual sufrió un empujón (probablemente dio también alguno).
Sentencia: 36 meses de prisión (que exigen cumplimiento en el centro penitenciario, estando una de ellas embarazada).

Entre ambas sentencias sólo median unos días.

Uno de los principios básicos de la administración de Justicia es que debe ser proporcional.

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Realmente, se podría acabar aquí la entrada. Todo comentario ulterior es inane para alguien con dos dedos de frente, pero como me lo pide el cuerpo, voy a continuar aporreando el teclado. Aunque sólo sea para desahogarme.

No se ha podido probar que fueran estas dos profesoras de gimnasia las que arrojaran la pintura y, en cuanto al empujón, el encargado testificó que fue obra de un hombre. Simplemente, fueron identificadas por el encargado (una de ellas había trabajado allí hacía unos años) y han servido de cabeza de turco para la Fiscalía (que recordemos depende del gobierno, y se circunscribe en otras sentencias del mismo cariz). Esa misma Fiscalía que actúa como abogado defensor, si la categoría social del reo lo merece. Vergüenza.

Esta sentencia es un claro ejemplo de lucha de clase. La Fiscalía y la Magistratura han seguido un criterio de clase. Este tipo de violencia es ejercida de forma habitual por la burguesía y la clase social que le sirve de podium, peana o pedestal, para defender sus intereses de clase, esto es, sus privilegios. Cuando la lucha de clases es aplicada en un sentido, de arriba a abajo, se enmarca en el funcionamiento normal del sistema (dura lex, sed lex). Sin embargo, aquellos casos esporádicos en que la lucha de clases opera en sentido inverso, vertical ascendente, es considerada delincuencia y reprimida con saña.

Nota 1: Compárese la violencia de salpicar con pintura un traje, con la violencia de encerrar a dos personas durante tres años. Y es violencia, ya que no van de buen grado sino que se forzará su voluntad. La violencia del Estado es tan apabullante que no precisa emplear la violencia física, pues el agredido sabe que ante ella no cabe resistencia. Si alguien entra en tu casa y te conmina a que le des el dinero o te da una paliza, y te golpea para lograr forzarte a ello, es violencia. Si entra un grupo de asaltantes con armas de fuego, sigue siendo violencia aunque no medie una pelea o ni siquiera una mala palabra, ya que es tan evidente el desequilibrio y tan poderosa la amenaza que cedes ante ella. La coacción de la voluntad por medio de la fuerza, o de la amenaza de su uso, es violencia. El Estado destila violencia en cada uno de sus engranajes, aunque sólo en los escasos momentos en los que alguien se atreve a resistirla se muestra explícita como agresión física.

Si estas trabajadoras se negasen a entrar por su propio pie en prisión, sería llevadas a rastras por la policía.

Nota 2: Pontemierda es una villa terriblemente clasista, lo ha sido durante décadas como ya relata el mismo Castelao (por otra parte, no más que cualquier otra pequeña capital de provincias). Esta sentencia no es más que un botón más de la superioridad y el desprecio con el que una minoría de pontemierdeses (los PTV) trata al resto de la ciudadanía, especialmente los que vienen de las aldeas (y no es ni sombra de lo que yo recuerdo cuando era niño). Por cierto, Raxoi pertenece a una de esas familias de pontevedreses de toda la vida. Nada pues de lo que extrañarse. Aquí siempre se ha vivido la guerra de clases, o mejor dicho, el linchamiento de clase (no se puede hablar de lucha cuando los golpes sólo caen en una dirección). Los niños bien saben perfectamente a qué clase pertenecen y, de hecho, hacen todo lo posible por remarcarlo. La clase alta siempre han tenido una exacerbada conciencia de clase, mucho antes de que naciera Marx. La novedad, el peligro, es que los de abajo la adquieran, y con ella la noción de sus intereses.

Nota 3: Sí, conozco a las víctimas (porque son víctimas, víctimas de una agresión perpetrada por la Fiscalía que ha empleado sobre ellas una violencia inaudita). Una sólo de vista, íbamos al mismo gimnasio; y la otra algo más porque fue monitora de aerobic de mi compañera. Nunca me cayó ni medio bien, realmente. Pero eso ni quita ni pone para que me parezca que han sufrido una aberración legal, ciñéndose a la letra de la ley para mingitar sobre cualquier aspiración de pretender el ideal de Justicia. Una agresión, una agresión de clase, una marranada de PTV para dar un escarmiento a la chusma que protesta.

Nota 4: En el mundo al que aspiro, los responsables de la agresión a estas dos mujeres deberán sentarse en el banquillo a rendir cuenta de sus actos. Y, probablemente, sí que merezcan pasar una temporada entre rejas, probándose otro calzado.

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No juzgues a nadie sin haber caminado dos lunas con sus zapatos.
Proberbio sioux

2 junio 2014

Plan B para derrocar al Bourbon

Filed under: política — Mendigo @ 18:55

Es bien sencillo: en una Democracia, gobierna el pueblo. El pueblo, expresado en las mayorías, es el único soberano. Todo acto de gobierno que se haga contra la voluntad del pueblo, prescindiendo de la voluntad del pueblo, es ilegítimo. Un Jefe de Estado que no haya sido elegido por el pueblo, en unas elecciones periódicas (pues el pueblo tiene derecho a cambiar de opinión, el mismo pueblo es una entidad dinámica), es un Jefe de Estado ILEGÍTIMO. Si el ciudadano Felipe Bourbon Glücksburg (sus apellidos correctamente enumerados y escritos) no es puesto en el cargo por el pueblo, sólo detentará ese cargo, pero no representará más que a sí mismo.

detentar
(Del lat. detentāre, retener).
1. tr. Retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público.
2. tr. Der. Dicho de una persona: Retener lo que manifiestamente no le pertenece.

De acuerdo, qué cosas tengo. No vivimos en una Democracia, eso es obvio. De vivir en una Democracia el Ejército Español no hubiera participado en la invasión y saqueo de Iraq, un país que jamás había agredido a España, con una abrumadora mayoría de la población española en contra de esa vileza (las encuestas mostraban un 91% de rechazo a la guerra). Pero sabemos que se fue a la guerra, incluso el “representante” de los españoles, el inmundo bigotudo, patrocinó la guerra en una gira por países con asiento en el Consejo de Seguridad. Luego no vivimos en una Democracia. El pueblo no gobierna, la voluntad del pueblo no es soberana, existen considerandos por encima de su majestad e imperio.

Desde aquellos ominosos días no ha cambiado la legitimidad del poder. Por ejemplo, los recortes sociales son rechazados por el 85% de la población y, sin embargo, no es óbice para que se insista en ellos a pesar de que no cuentan con respaldo popular (ni mandato electoral, pues ningún partido los llevaba en su programa político, aún habiéndose redactado estos en medio de la crisis). Si viviéramos en una Democracia, si gobernase el pueblo, por definición nada podría ser hecho en las res publica contra su soberana voluntad.

Luego no vivimos en una Democracia. Quod erat demonstrandum. Como cualquier observador imparcial con un mínimo de capacidad de observación reconocería al punto.

No puede celebrarse el referendum porque, lisa y llanamente, la voluntad del pueblo español no es competente para determinar quién ocupa la Jefatura del Estado. La veleidad del cromosoma y los designios del Generalísimo de Todos los Ejércitos pesan más que la opinión de los 47 millones de ciudadanos que no hemos salido de un coño de sangre azul.

De acuerdo, no lo acepto pero me resigno. España no es una Democracia. Al menos que sea un Estado de Derecho. Que se cumplan las leyes, empezando por la ley básica del ordenamiento jurídico español: la Constitución.

Artículo 57
1. La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

Pero resulta que el primogénito del Rey, es decir, el primer óvulo fecundado por un espermatozoide con corona con una secuencia genética XY, no es el ciudadano Felipe. Existes fundadas razones para creer que el primer vástago varón de Juan Carlos Bourbon es un ciudadano catalán, Albert Solà Jiménez. Que sea un hijo ilegítimo no contraviene en nada el artículo constitucional antedicho, que nada menciona sobre bastardías. Más ilegítimo es ocupar la Jefatura del Estado sin el mandato del pueblo.

parecidos razonables primogenito borbon albert sola

Por lo tanto, si no ha de cumplirse la voluntad del pueblo, al menos que se cumpla la ley. Dura lex, sed lex, o eso se les dice a las últimas víctimas de la represión judicial contra trabajadores que no se someten. Que se apliquen el cuento. Existe una sospecha fundada de que Felipe Bourbon no es el primogénito varón y que, por lo tanto, no le corresponde a él la corona. El Estado tiene medios sobrados para determinar la veracidad o falsedad de esta hipótesis, incluso sin obtener ni un solo glauco hematí: bastan con un análisis de sangre a familiares del monarca, y así no habría que violar su sagrada persona. Por cierto, a partir de hoy YA NO ES REY, pues acaba de abdicar, con lo cual sí que debería someterse a un requerimiento judicial para una prueba de paternidad. ¿Hemos de estar seguros de que se cumpla la ley, no? Si la Constitución dicta que la Jefatura del Estado es un asunto de cromosomas, hemos de asegurarnos de que se cumple tan peregrino criterio. Si la Ley prevalece, aplíquese con rigor, a las duras y a las maduras. Porque si Felipe ocupa el trono sin pasar por unas elecciones, será un Jefe de Estado ilegítimo. Pero es que si además lo hace sin que su padre pase por una prueba de paternidad, será un Jefe de Estado presuntamente ILEGAL. Y estará sometido a la amenaza de que en cualquier momento, cualquier análisis genético de un tejido de cualquier miembro de la familia real pruebe que está usurpando el trono a su hermano mayor y heredero legítimo de la Corona (que no de la Jefatura de Estado, cuya legitimidad la otorga el pueblo), el ciudadano Albert Solà. Y se siente, pero esas son sus leyes, las que intentan imponernos por encima de nuestra voluntad soberana.

Nota: Si el ciudadano Solà abdica, el siguiente en orden de sucesión no es el ciudadano Bourbon, son los hijos del señor Solà. Evidentemente, este señor jamás va a ocupar el trono ni muestra ningún deseo de ello, pero si el ciudadano Felipe Bourbon accede al trono después de la abdicación del señor Solà, sus hijos y sus nietos si los tuviese, el ciudadano Felipe estaría ya tan brutalmente deslegitimado que la corona no se sostendría en su cabeza ni haciendo equilibrios.

Aquí tenéis un plan B: exigir que se compruebe o desmienta esta hipótesis, que se dilucide la cuestión de la primogenitura del Rey y, con ella, la titularidad del legítimo heredero de la Corona. No es una cuestión banal.

Por este flanco se puede hacer mucho daño, a castigar las costillas.

Y ahora, a la calle!

Ahora toca moverse rápido

Filed under: política — Mendigo @ 12:27

O tendremos que aguantar otra sanguijuela 40 años más.

Es mucho más sencillo, menos traumático, impedirlo ahora, que una vez que esté enquistada. Pero la respuesta social debe ser contundente, incontestable. Que si se produce la sucesión sin consultar al pueblo que clama, sólo pueda subir al trono cubierto de vergüenza y oprobio. Que quede patente que es una imposición, que no interpreten nuestro silencio como consentimiento o aprobación tácita, que quede deslegitimado desde el día 0 para ocupar la Jefatura del Estado, tanto interior como internacionalmente.

A esta hora no he leído aún que nadie haya convocado nada en mi ciudad (cuando pueda editar, lo hago yo mismo), pero yo estaré a las 8 frente al Ayuntamiento defendiendo la DEMOCRACIA y seguro que no soy el único.

A por la Tercera!!!

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Nota: Es imprescindible forzar al P$O€ a mojarse de una vez. ¿Está de acuerdo con un referendum (aunque luego apoye la monarquía) o tampoco esta vez le toca al pueblo decidir sobre lo que le atañe? La Ley de Sucesión se tramitará a la carrera, y el PP buscará un consenso con el P$O€ (porque no lo va a obtener de ninguna otra parte, más que de UPyD), como con la reforma express de la Constitución. Si de nuevo vuelven a traicionar al pueblo,si en este momento histórico se ponen una vez más al servicio de las estructuras de poder para hurtar al pueblo la decisión, QUE LO PAGUEN.

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Actualizo: Cuando pude editar, ya se me habían adelantado y ya está convocada. Praza da Peregrina, ás oito.

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