La mirada del mendigo

2 agosto 2009

Alien

Filed under: fotos — Mendigo @ 19:47

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Estaban al acecho, encaramados a alguna hoja y acechando los movimientos de los mosquitos que paseaban a lo largo del río. Atardecía, y en cuanto una polilla atravesaba una zona de luz que se colase entre las ramas, se delataba. Era un punto luminoso que los ojos de estos bicharracos detectaban al momento. A veces se lanzaban incluso tres de ellas a por la misma presa. En un destello, el punto de luz había desaparecido.

No son libélulas, sino caballitos del diablo. Se diferencian en sus alas, que las tienen plegadas hacia atrás en posición de reposo, mientras que las libélulas las mantienen desplegadas como las de un avión (también éstas vuelan mejor, más rápido y continuo). La cabeza de la libélula está más carenada y sus ojos están juntos, mientras que los ojos compuestos de los caballitos del diablo están separados a ambos lados de la cabeza.

Me sorprendió cuando vi las fotos en el monitor. Aunque a nuestra escala son seres gráciles con colores metálicos muy hermosos, de cerca son feroces depredadores de aspecto temible (tengo algún macro extremo de su boca cepillándose un mosquito que es pavoroso, no la subo pues no tiene una calidad mínima, pero es de verdadera película de terror).

En concreto, las fotografías son de varios Calopteryx virgo. El azul es el macho, más coqueto él.

Por cierto, parece ser que constituyen una rama poco evolucionada de bichitos que, hace millones de años, llegaban a medir 75cm de envergadura alar. Para sacar la boquita de piñón de ese bicho no hubiera necesitado tanto esfuerzo con el objetivo. El esfuerzo sería verlo de cara y no salir escopeteado…

8 comentarios »

  1. Por cierto, el título ha salido solo: acabo de terminar de ver “La muerte y la doncella”, magnífica película de Polanski con Sigourney Weaver haciendo el papel de cuerda de violín a punto de saltar. La asociación de ideas ha sido, como veis, evidente…

    Comentario por Mendigo — 2 agosto 2009 @ 19:53 | Responder

  2. Te han quedado muy bien, por criticar algo la 5 igual está un poco borrosa. Imagino que has usado los anillos de extensión, yo los tengo y soy tan perro que no los he llevado todavía en las salidas, aunque no sé si tendré la suficiente paciencia de esperar que aparezca el bicho, cada vez que veo uno aparente no se queda quieto.

    Comentario por Javi — 3 agosto 2009 @ 8:45 | Responder

    • Buenas Javi!

      Eres muy generoso, tronk. ¿Un poco borrosa? Juas! La 5 está totalmente desenfocada…excepto el ojo, que era por lo que la subía. Me resultan muy curiosos los ojos compuestos de estos bichos.

      Sacar a una mariposa tiene su ciencia: hay que acercarse desde atrás, y sin que tu sombra las cruce. No hacer ningún movimiento violento, poco a poco, y puedes conseguir ponerle el objetivo encima mismo de sus antenas. Es cuestión de que el bicho se acostumbre a que estés ahí.

      También depende de la época (en primavera están que no paran) y del momento (el frío de la mañana las aletarga). Y de la especie, porque hay algunas que no están paradas ni un momento. Otras, nada más aterrizar pliegan las alas, así que no hay forma de sacarlas.

      En cuanto a libélulas y caballitos, son muy cabezones: siempre quieren ponerse en un oteadero en concreto. Las molestas, ellas escapan un momento…y vuelven a su mismo puesto de caza. Lo mismo, al final se acaban acostumbrando a tu presencia y pasan absolutamente de ti. Hasta el punto que a mí se me subían a la cabeza, e incluso una se puso a cepillarse una mariposilla encima de mi camiseta. Luego me dejó de recuerdo las alas del pobre bicho.

      De todas formas, es mejor que empieces, para foguearte con los anillos, con escenas algo más tranquilas: una flor pequeñaja, unas gotas de rocío…

      Un abrazo, tronk!

      Comentario por Mendigo — 3 agosto 2009 @ 11:56 | Responder

  3. ay si, recuerdo que le llamabamos cabaliños do demo, estan muy bien las fotos a pesar de que los insectos son feos y horripilantes.
    Saudiña

    Comentario por Xaquin — 6 agosto 2009 @ 17:54 | Responder

    • Feos? Iso non é nada. Seica as ninfas das libélulas ten un aparello retráctil debaixo da gorxa que o empregan para atrapar as súas presas. E dicir, o mesmo que tiña o Alien, que abría a boca e tiña outra mandíbula dentro.

      Por certo, xa que gustas dos insectos. O monstro de Alien foi baseado nunha avéspora que deixa os seus ovos dentro dun verme. Cando eclosionan as larvas, o fan dentro do malfadado becho que é devorado dende dentro polas larvas de avéspora.

      Atopei dous enlaces:
      La avispa parásita

      Avispa Alien

      Comentario por Mendigo — 6 agosto 2009 @ 23:04 | Responder

  4. Preciosos retratos, Mendiguiño. Siempre me han dado miedo estos bichos que pasan a toda velocidad sobre el agua de los ríos…yo les llamo helicópteros y ahora ya me ha entrado la duda…¿estaremos hablando del mismo bichejo?…

    Comentario por Campurriana — 7 agosto 2009 @ 21:45 | Responder

    • Nas Campu!

      Miedo? Wenooo, si son pequeñajas!

      A ver, distinguirlas a simple vista, según pasan, es jodido. Generalmente, las libélulas pasan a toda ostia, se paran en el aire, y vuelven a salir escopeteadas. En nuestra tierra suelen abundar las amarillas y blancas, bastante grandotas.

      Los caballitos del diablo son más de desplazamientos cortos. Se ponen en un sitio y se tiran a la presa. Además, son muy cabezones. Si les gusta un sitio, vuelven siempre a él. Eso está de PM para sacarles fotos.

      Y de estos sí que hay aquí de todos los tamaños y colores. En unas gándaras cerca de Betanzos vimos unos que eran gigantescos, de un palmo de largo.

      Por cierto, no es raro ver la cópula de estos bichos, y es muy curiosa. Uno agarra al otro por el cuello, con una pinza en el extremo de su largo cuerpo, mientras que el otro gira su cuerpo hacia el abdomen de la pareja para fecundar los huevos. Así, forman una especie de círculo con sus cuerpos. Muy chulo.

      Y en el cortejo, se chocan las alas y emitiendo un chasquido metálico que da hasta dentera. No sé como no se las destrozan.

      Comentario por Mendigo — 7 agosto 2009 @ 22:55 | Responder

  5. Pues a ver si los pillas en pleno furor sexual, Mendiguiño. Me encantaría verlo retratado por un maestro.🙂

    Gracias por tus aclaraciones. Me fijaré la próxima vez.
    Besitos.

    Comentario por Campurriana — 9 agosto 2009 @ 12:28 | Responder


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