La mirada del mendigo

23 agosto 2009

Insistimos

Filed under: economía,ladrillo — Mendigo @ 8:57

Burbuja

Si lo dice un desgraciado, en un blog izquierdoso, y empleando un lenguaje vulgar, es normal que nadie le haga ni puto caso:
Problema de aritmética

Pero si aparece en la prensa salmón…
España = Japón 2.0: el crash inmobiliario sería aún peor de lo que se cree

…la traducción de un blog del Financial Times sobre la burbuja española…
Are Spanish banks hiding their losses?

…que a su vez cita un sesudo informe de una firma de análisis financieros…
Spain: The Hole In Europe’s Balance Sheet

…entonces sí que podríamos empezar a prestar algo de atención al asunto.

La cuestión es sencilla: en España se han construido más pisos por habitante que en EEUU, la tercera parte de toda la UE. Entonces parecía rentable y era la gallina de los huevos de oro. Ahora, que nadie los quiere para especular, sobran pisos. Luego bajan su precio, normal.

Por otra parte, las constructoras pidieron a los bancos el dinero para levantar esos pisos. A su vez, los bancos pidieron ese capital a los mercados financieros internacionales. En suma: España pidió prestado al extranjero una cantidad ingente de dinero (la mitad de nuestro PIB) para levantar nuestro cuento de la lechera en ladrillo.

Pero esos préstamos hay que devolverlos. Y si no se venden los pisos, el constructor no podrá pagar al banco, y el banco no podrá pagar a quienes había pedido dinero. Por ahora, los bancos se están quedando con las propiedades para disimular en sus cuentas la entrada en mora, pero esto es sólo un autopase para ganar tiempo. Si no encuentran pronto comprador, tendrán que reflejar la pérdida de valor de esos inmuebles que nadie quiere en sus balances, y cuando lo hagan pasará lo que en EEUU: ¡krak! En ese país, modelo de democracia y economía para nuestra derecha, han cerrado ya 75 bancos.

Como se comenta en el artículo, la burbuja española es mucho peor que la usamericana, peor que la japonesa de la década pasada. La madre de todas las burbujas, dicen.

Y a mí no me importaría nada que se vinieran abajo unas cuantas entidades españolas. En circunstancias normales, sé que afectaría a la economía de todo el Estado, sobre todo bancos grandes por su labor de sanguijuelas sobre terceros países donde operan, trayéndose la plata a la metrópoli; pero el placer, las risas que me echaría compensaban sobradamente las pequeñas repercusiones en mi bolsillo (lo poco que recibimos de los bancos es la riqueza que aportan vía impuestos).

La cuestión es que, no sé si lo recordaréis, hace unos meses el Gobierno de España, como le gusta figurar en la publicidad, permitió que los bancos emitiesen deuda con el aval del propio Estado. Además, les prestó directamente una enorme suma de capital a tipos muy ventajosos. Es decir, los bancos tenían un problema, y de los gordos, y se nos obligó a todos los españolitos a cargar con ese problema. Cada uno de nosotros tiene un cachito, no tan -ito, de la deuda de los bancos cargada al cuello. Si los bancos colapsan, es el propio Estado el que se tendría que declarar en quiebra, por no poder afrontar el pago de su descomunal deuda (no es tan raro, Islandia quebró hace unas semanas).

Esto es algo similar a las galeras. Los galeotes están encadenados al barco que les sirve de prisión y tortura. Si el barco es hundido por la flota enemiga, ellos se van al fondo pues han unido con eslabones su destino. De esta forma los galeotes reman con más ganas y se evitan sediciones y motines, inoportunas en el momento del combate.

De esta sabia forma, tenemos a hombres remando hasta el límite de sus fuerzas para su enemigo y opresor.

¿Os va interesando algo más el tema? Pues ahora, pasad de lo que yo digo pero, por favor, echad un vistazo a los enlaces que os propongo.

20 comentarios »

  1. Coño, tampoco eches la bronca a la peña… Yo le he dado a los enlaces (aunque he pasado de leer el informe en inglés, está bien explicado en los artículos), pero también lo has explicado aquí más de una vez, y en más sitios se ha dicho. Pero tranquilo, a los que han hecho el informe y los artículos tampoco se les hará caso en este país. Fuera quizá sí. Pero aquí como si nada. Lo que me preocupa es mi dinero, mi simple cuenta corriente. Si los bancos y el Estado van al tacho ¿qué? Casi lo voy a mover a un banco extranjero…

    Comentario por wenmusic — 23 agosto 2009 @ 10:22 | Responder

    • Nononono, que yo no echaba bronca!

      A ver, si yo decía, sin ironía, que entiendo que a mí, que no tengo estudios económicos, no me haga caso ni mi vieja (que, de hecho, no me lo hace). Que lo que yo diga da igual, pero que cuando lo dice gente muy preparada, ya deberíamos ponerle algo de interés.
      Evidentemente, esto no va a salir en las telenoticiosos. En España seremos los últimos en enterarnos que nuestro barco hace aguas, mientras tanto siguen repitiendo que nuestra banca es la más sólida del mundo, etc, etc.

      Sobre tu dinero ahorrado…al estar en euros, no creo que corra peligro (nos protegemos de una devaluación de la moneda como ocurrió en tres ocasiones con la peseta). Ahora, puestos a mover el dinero, tampoco sabría donde hacerlo: la banca inglesa no levanta cabeza y la alemana, italiana y sueca están jodidísimas porque han financiado la burbuja inmobiliaria de la Europa del Este, que también es de carallo.

      Yo por ejemplo tengo mi dinero en un banco holandés, ING, pero tampoco es una buena idea porque ha sido de los más tocados con la mierda subprime.

      Una solución sería comprar oro u otros metales preciosos y guardarlo en casa, por si todo se va al carajo (el oro se convertiría en refugio, y se revalorizaría, con lo que aún ganarías pasta). Pero no en una joyería, sino metales preciosos en lingotes (oro de inversión) que no pagan IVA.

      En fin, que ni idea.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2009 @ 16:20 | Responder

      • El €uro nos salva de una deflación, pero no de que los bancos casquen con mi dinero dentro.

        ING es holandés. Pero tú has metido tu pasta en ING España. No sé hasta qué punto en caso de quiebra de la parte española de ING uno podría reclamar al National Netherlanden o a la central de ING. No sé como funcionan los grupos, pero muchas veces son empresas totalmente independientes.

        Metemos la pasta en Suiza y punto, como los ricos… xD

        Lo del oro sí que me ha gustado. Algo sólido, contante y sonante. Algo visible, físico. Que vale por sí mismo y a lo largo de la historia. Fuera de eso, no tenemos más que números en un resguardo de cajero o en la pantalla de un ordenador. Dinero virtual que si el banco se va al tacho, se va nuestro dinero con él. Porque, ¿quién nos asegura ese dinero? ¿El estado español? ¿El que ya tiene un déficit de narices? Pa fiarme yo…

        Comentario por wenmusic — 23 agosto 2009 @ 19:42 | Responder

        • Bueno, previsor que es uno, ya hice los deberes y anduve haciendo averiguaciones. Sí, de irse a la mierda ING, me cubriría el fondo de garantía de depósitos holandés, no el español.

          Desde luego, lo más seguro es tener la pasta en algo material y que no pierda valor (e incluso lo incremente) en caso de colapso financiero. Además de los metales preciosos, se me ocurren otros activos que históricamente han servido de patrón y que en las crisis suben de precio (más bien la moneda se devalúa y ellos mantienen intacto su valor, si no se acrecientan por su escasez en tiempos de guerra). Hablo, naturalmente, de los alimentos.

          Lo que pasa es que especular con alimentos es bastante más de lo que mi conciencia me permite (además de que con mis cuatro duros jamás accedería a un mercado de futuros en el que se mueven millones).

          Ahora bien, en periodos de guerras, había quien vendía joyas por unas latas de conservas. Es lo bueno de saber algo de historia, al final se repite. Las penurias de la mayoría son aprovechadas por unos pocos para forrarse.

          Mierda de mundo…

          Comentario por Mendigo — 23 agosto 2009 @ 22:11 | Responder

  2. Tranquilo. El experimento capitalista se ensayó con notable éxito para el sistema en Argentina. Si. Alguno tuvo que salir raudo y en helicóptero, pero el sistema ni se inmutó. Todo volvió a la normalidad: los banqueros a seguir robando y los políticos a seguir engañando… y robando.

    Comentario por javierM — 23 agosto 2009 @ 11:44 | Responder

    • La capacidad de la gente para perdonar me resulta increíble. Coño, que si veo que me están robando el coche, bajo y le meto al chorizo unas ostias. Una cosa es ser desprendido y otra ser gilipollas.

      En cambio, a la gente le están metiendo el timo de la estampita y ni se inmuta. Es más, perdona a la clase política y al sistema, y le concede una y otra oportunidad. No lo entiendo.

      De todas formas, la diferencia con el corralito puede ser grande. Si se hunde un país, no pasa nada. Pero lo que no soportaría el sistema es que se hundiera el tejido financiero de todos los países a la vez, que todas las divisas (menos el yuan, me temo) perdieran valor, porque la gente se diera cuenta que por encima de todas las burbujas inmobiliarias estamos en una burbuja monetaria, debido al exceso de capital en circulación. Curiosamente no falta dinero, sino que SOBRA dinero, eso es lo que provoca estos desajustes.

      No soy economista, pero puestos a ponerme el caperuzo de adivino, yo pronostico que según se vayan animando los mercados, entrará en tropel toda esa burrada de dinero que por ahora se están guardando los bancos para sanear sus cuentas. Habrá un último y fulgurante estirón final y luego…el gran pinchazo. La gente se empezará a cuestionar el valor del dinero, y…bueno, veremos.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2009 @ 16:27 | Responder

  3. Vaya panorama más halagüeño, es un tema que te preocupa claramente, y desde luego con razón. Wen, yo hice eso, pasé todo mi dinero a un banco holandés, Triodos Bank. Al menos me informa sobre en que lo invierte, seguirá siendo un banco pero al menos no da prestamos a aquellos con los que no simpatizo. Bueno, me voy a estudiar, como cada año he organizado mi calendario dejando alguna para septiembre estratégicamente y he de aprobar para irme a Barcelona con la conciencia tranquila.

    Comentario por Helena — 23 agosto 2009 @ 14:33 | Responder

    • El tema me preocupa? Bueno, relativamente. Yo tengo más movilidad que muchos, y si este barco se hunde, puedo mudarme a cualquier parte del mundo donde quieran un ingeniero. A decir verdad, cada vez estoy más hasta la polla de España y no me vendría mal un cambio de aires. Pero mucha gente lo puede pasar muy mal, muchos colegas están entrampados hasta las pelotas y me duele verles en esa situación.

      Del Triodos ya hablaste en tu blog. Es banca ética y…bueno, no tengo ni idea de su solidez en estos momentos, pero posiblemente no esté tan entrampado como sus homólogos convencionales. De poder elegir, yo me llevaría mi dinero a un banco chino…o brasileño. Son los países que antes empezaron a crecer y apenas han sido afectados por la crisis, hoy por hoy, son las economías más solidas, menos endeudadas junto con las monarquías feudales árabes (y eso que el plan de reactivación chino fue de los de órdago, pero lo hizo a cargo de sus ingentes reservas, no tirando de deuda como en occidente…de hecho son los chinos y árabes quienes nos compran la deuda).

      Lo de irte a Barna con la conciencia tranquila puede, pero no creo que vuelvas con ella igual de tranquila…😛

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2009 @ 16:35 | Responder

      • Interesante la cuestión de la inversión y garantía de nuestro (minúsculo capital).

        1º- Si tenemos capital aunque sea minúsculo y no deudas, significa que tenemos libertad y por lo tanto en libertad las opciones de inversión son casi infinitas. Podemos invertir el capital en viajes, viajando descubriremos que nuestro capital humano aumenta y las posibilidades de inversión en el mundo se disparan, hay infinitas posibilidades bien alejadas de un lingote de oro y más valiosas.
        2º- Si nuestra ofuscación mental nos inhibe de viajar y nuestras obligaciones sociales nos retienen en el mismo suelo. Existe un bien que además de tener un valor de mercado tiene un valor intemporal mucho más preciado: “El hogar”; podemos crear un hogar. Que se haya especulado con la vivienda y hoy sea de imposible acceso a una mayoría de ciudadanos humildes, o que su valor en la cuenta de explotación de los grandes grupos financieros sea el que sea, tendente a cero. Nada tiene que ver con el verdadero valor de la vivienda cuando está habitada.
        Si necesitamos un hogar y tenemos capital para comprarlo (ya construido), hagámoslo, nuestro dinero rendirá más creando hogar y refugio, que en cualquier otra inversión monetaria.
        Si no podemos comprar una vivienda porque están sobrevaloradas por tres. Compremos un terreno en un paraje que nos guste, y construyamos una casa de paja, el coste es asequible y la resistencia garantizada (yo las he visto en el sur de Francia y hablé con las familias que las construían).

        Paja mil veces mejor que Oro.

        Estoy de acuerdo que estamos a punto de sufrir una caída en un precipicio financiero y monetario de dimensiones nunca vistas y que España liderará el pelotón de cabeza.
        Falta el detonante final, (qué por cierto nadie conoce todavía) aunque todos los implicados financieros y económicos, saben la carga de nitroglicerina especulativa y monetaria que llevamos en el carro y aún peor, sigue aumentando cada día.

        También es cierto, que no afectará de igual manera a todo el mundo ni a todos los mundos, porque esta hecatombe tiene que ver con el capital virtual (es decir con lo no tangible) capital financiero, cambios monetarios, mercados internacioneles, inversiones.
        Por supuesto, afectará a las clases medias de todo el mundo, a los ahorradores de todos los países, a los curritos y asalariados.
        Los extremadamente pobres, continuarán siendo extremadamente pobres y los extremadamente ricos serán igualmente extremadamente ricos.

        Y una vez que pase el hundimiento, lo peor será, que como no conocemos nada mejor y seguiremos ignorantes de los causantes y las causas, desearemos estar como ahora o mejor como hace dos años (2006), y a todos se les olvidará buscar a los culpables y ajusticiarlos.
        Al contrario, volveremos a darle el látigo al capataz de siempre y terminaremos por reconstruir más de lo mismo, en realidad nuestras sociedades no saben hacer otra cosa, sino repetirse.

        Así el engaño está en creer que un Lobo sopla y bajo ese pretexto (parecido al que nos venden con la gripe A, para que aceptemos el tamiflu o la posterior vacuna), nos exigen construir viviendas de ladrillo en lugar de casas de paja.
        Algún día, comprenderemos que el que nos hace daño, no es el lobo, incapaz de apagar una vela y que vive en su monte aullándole a la luna, sino aquel que nos contó el cuento como si fuese cierto, para luego enladrillarnos.

        Suyo, Z+—–

        Comentario por Sr. de la Vega — 24 agosto 2009 @ 13:10 | Responder

        • Muy buenas!

          No le quito la razón, pues todo lo que ha dicho es bastante sensato. Invertir en uno mismo, en la propia formación y disfrute, es una buena forma de meter los ahorros. Pero ojito, debemos quedarnos con algo por si vienen mal dadas. Quizá yo sea muy timorato, quizá es que he leído historia, soy consciente de que las cosas pueden cambiar mucho y de repente, así que mejor guardar algo en el calcetín, por si vienen mal dadas.

          Invertir en un hogar, me gusta mucho como escribe. Sí, de hecho es lo contrario a invertir en ladrillo. El problema es que…está todo carísimo. Los ya construidos o los terrenos edificables cerca de una gran ciudad. Te tienes que ir al quinto pino para comprar algo asequible y según sea tu trabajo no te puedes permitir vivir en una aldea perdida en el coño del mundo. Y hacerte una casa a 50km (como poco) de tu lugar de trabajo es precisamente el tipo de despilfarro energético que llevo criticando desde este humilde chiringo.

          Yo no sé los enormes dineros que tendrá ahorrado Wen; en mi caso, si tuviera que comprarme algo en Vigo no me daría ni para una plaza de garaje. Luego te tienes que hipotecar y, tal y como está el mercado, parece lo más sensato esperar a que los precios toquen fondo. Por lo que parece aún les queda un 30%…

          Ciertamente, con esta crisis, los que nada tienen que perder, nada perderán. Pero va a haber mucha gente que va a regresar a la clase pobre de la que creyó salir gracias a ese señor tan simpático del banco que con una firmita nos daba millones. Unos meses en el paro y…pataplaf!

          Los ricos, los verdaderamente ricos, se van a forrar con esta crisis. Van a comprar medio país a precio de saldo.

          Y no hay nadie con voz pública que se ponga a señalar los culpables…

          Comentario por Mendigo — 24 agosto 2009 @ 16:48 | Responder

  4. No sé si usted es timorato o en extremo precavido e inteligente.
    Por lo que yo he observado, el temor es imprescindible para la supervivencia, aunque también se convierte en la mayor cadena que nos condena, y eso lo usan los poderosos y pudientes para hacer que veamos temores inexistentes a su antojo.

    Mi apuesta de inversión, perdón si no me expliqué, hablaba más de vida. Por eso insistía en crear hogar y en las casas de paja en un lugar hermoso, donde crear vínculos sociales y con el entorno.
    Si hablamos de ciudades y de supeditar el hogar a la cercanía del centro de trabajo, en una urbe desmedida, en las condiciones de contratación actuales y con cambio laboral continuado, es absurdo hablar de compra y solo el alquiler se adaptaría a una mayoría de los asalariados.
    El dinero que nos sobre, (si nos sobra) para nuestro terruño pajero o nuestro futuro viaje.

    Puede que la vivienda caiga un 30% o un 50% según otras fuentes. Sin embargo, yo aún siendo ignorante, puedo anticipar, que cuando se empiecen a conceder los préstamos crediticios a la vivienda con fluidez, será el momento de vender y no de comprar.
    Hoy la bolsa sigue subiendo, el petróleo sigue la senda alcista y el desempleo se encamina al peor cuatrimestre de la historia reciente, veremos impasibles y anonadados como un día cualquiera, de la deflación actual pasaremos a superinflación y siempre tendremos medios que lo expliquen, a toro pasado, como algo inevitable y de lo cual inexplicablemente nunca resultamos beneficiados los más humildes.

    Los gobiernos y gobernados, están a verlas caer, pero la vida sigue sin macerar otro modelo vital, más que un galopante y universal temor al futuro; parece que no habrá en un futuro cercano, un mejor sistema social y político que el del continuismo.

    Invertir en vivir con las manos en la tierra, conociendo gentes y sus cotidianidades, paisajes y sus puestas de sol, no debiera asustar al ciudadano medio y consciente de lo que vivimos (de lo mal que vivimos en un mundo consumido por el consumo).
    Y con esa sana locura y sin perdida de tiempo perdernos en los pueblos y en el mundo, si los medios (poquísimos bastan) y el pasaporte y los pies, nos lo permiten.
    En el otro extremo del mismo lado, yo al menos descubro, que el mayor patrimonio de un mendigo, en el primer mundo, es haber prescindido de la limosna y haber reinterpretado su exclusión como un camino, y yo digo que es sabia mendicidad aquel que es menos mendigo que el que la propina.

    Hay mucho capital acumulado en la libertad y el conocimiento, no del que brilla como el oro, sino el que reluce como el sol.
    Vivir entre tinieblas o bajo la luz del neón, es seguramente la peor inversión de todas.
    Un hogar bajo las estrellas es el mejor hogar del mundo, sobre todo, cuando confiamos en el amanecer.
    Suyo, Z+—–

    Comentario por Sr. de la Vega — 24 agosto 2009 @ 18:21 | Responder

    • Ya se había explicado claramente la primera vez, y ahora lo ha hecho con maestría (y no es halago vano). Me ha encantado su comentario.

      Yo estaba intentando razonar en otra clave, la del continuismo. Usted ha dado u magistral discurso y clase de economía también. Por ejemplo, podría añadir que esa hiperinflación de que habla ya está aquí y usted mismo la ha mencionado: las bolsas mundiales han tenido la mayor subida desde la 2GM, igual que la cotización del petróleo. Eso es hiperinflación, consecuencia directa de la enorme cantidad de dinero que se ha creado recientemente. No es que tal empresa valga más euros, o el mismo barril de petróleo más dólares: es que al haber muchos más euros y dólares, han perdido su valor, y ahora necesitas poner más monedas devaluadas sobre la mesa para adquirir una acción de una empresa o un barril de petróleo.

      Como esa ingente cantidad de capital tardará en llegar, siquiera parcialmente, al puto pueblo, tardaremos en ver la inflación cebarse en los productos que el puto pueblo consumimos (alimentación, vestido…). Pero los productos que consume el gran capital es evidente que ya se han encarecido (disparado, en la misma proporción que se ha disparado el capital en circulación).

      ¿Cómo acabará esto? Ni idea. No tengo ni idea, para qué nos vamos a engañar. Dudo mucho que nos quedamos sin nuestros ahorros. El Estado lo evitará a toda costa, y esas costas serán el cargarse con una deuda de la cual puede que no se recupere jamás. Quizá dentro de unos años tengamos que celebrar un nuevo mundo unipolar, con el ombligo centrado en Pekín. Quien sabe…

      Pero usted habla de vida, y yo sigo hablando de capitales.

      Creo que a todos nos asusta desengancharnos completamente de la máquina. Yo he intentado ir rompiendo amarras, y he de reconocer que lo que he perdido es compensado sobradamente por lo mucho que he ganado. Dinero por tiempo, prestigio social por tranquilidad de espíritu…he hecho un buen negocio! Pero romper definitivamente e irme a dormir bajo las estrellas…uf! da miedo. Quizá algún día lo haga, y puede que entonces también me alegre del cambio.

      De todas formas, el ascetismo del mendigo puede ser una forma de redención personal. Pero algo me dice que, para liberar a ese puto pueblo, hay que tomar al asalto las bolsas y bancos, ocupar las facultades de economía y sentirnos holgados tratando del capital y sus leyes.

      Para que todos podamos cumplir con el ideal de ser pobres, hemos de ser ricos, hemos de colgar a los ricos, pues si no seríamos todos miserables.

      Celebro tenerle entre mis contertulios, verdaderamente en esta ocasión ha valido más su contestación que mi entrada.

      Unha aperta!

      Comentario por Mendigo — 25 agosto 2009 @ 9:00 | Responder

  5. No sé si será de interés para alguien, pero sobre las entidades extranjeras y su adscripción al Fondo de Garantía de Depósitos español (Barclays, Citibank, Deutsche Bank…) o de su país de origen (caso de ING, Espírito Santo, Selftrade…).

    Para conocer qué cuantías están aseguradas por esos fondos (que al final, si todo se va al carajo, se secan de dos patadas):
    Fondos de Garantía de Depósitos extranjeros. ¿Cómo nos afecta?

    Y en los comentarios de este hilo lo dejan muy claro:
    Fondo Garantia Depositos.

    Por si no os fiáis de la sólida banca española :p y queréis poner vuestros ahorros en otro sitio.

    Comentario por Mendigo — 30 agosto 2009 @ 23:05 | Responder

  6. Ai coño!! ¿¿¿¿¿e como e que eu non teño casa habendo tantas?????
    De cada vez entendo menos.
    Po-la zona de Vedra, indo de Santiago cara alí, a dereita nun alto, vense uns 14 “chaletes acosados”, que deben levar cinco ou seis anos construidos, en total abandono. Iban ser parte dunha ubanizacion de 140 e pico e debe ser que ninguen os quixo, ou que non se acabaron, ou eu que sei pero nin os ocupas pasaron por alí, ¡lastima!, pero os quincalleiros si que foron e desguazaron todo o que se podia. Bueno a todo esto eu sigo sin casa.
    Saudiña

    Comentario por xaquin — 2 septiembre 2009 @ 18:03 | Responder

    • Chaletes acosados. Juas juas juas juas.

      Sí, penso que sei das casas das que falas. Urbanizacións que fixeron no boom e agora ninguén quere. Se continúa a crise, España vai perder poboación (parte dos inmigrantes marchan) e aínda sobrarán máis vivendas, polo que os prezos aínda baixarán máis.

      Cando prezos inmobiliarios non toquen fondo, os bancos poderán facer contas e saber canto teñen e canto deben. En ese punto, cando o mercado inmobiliario se reactive, os bancos saberán se están vivos ou mortos.

      Vai ser divertido.

      Se podes, agarda até ese momento (o difícil é recoñecelo toda vez que chegue) se queres mercar.

      Fagas o que fagas, vas facer o negocio de alguén, sexa aluguer ou venta, os teus cartos van ir a encher o peto alleo. O máis rendíbel é ficar na casa dos pais…até que che poidan manter os teus fillos!

      Comentario por Mendigo — 3 septiembre 2009 @ 8:15 | Responder

  7. Je je. Yo acabé “picando” en el año 2007 con un apartamentito en Murcia a medias con mis cuñados con intención de alquilarlo y sacar así un complemento a mi jubilación. De entrada el apartamento ha bajado casi cinco quilos de precio desde el año pasado. Espero que de aquí a veintidos años, que es lo que me queda por jubilarme, el apartamento no me cueste dinero que tenga que poner de mi pensión XDDD

    Comentario por picapiedra — 3 septiembre 2009 @ 2:02 | Responder

    • Joder, en el 2007. Yo te mato.

      Y encima tú, que eres una persona bien informada, y sabías la que se estaba fraguando. Puede que bajemos a precios del 2003 y aún más (se habla de recuperar el 70 e incluso el 90% de subida desde el 2000).

      Pues ná, tíu, lo siento. La idea no era mala pero te subiste al carro muy tarde. Si te sirve de consuelo, suele pasar: el capitalismo popular se alimenta con el dinero de los que llegan tarde al negocio, cuando está maduro. Los que llegaron antes se apean con su dinero y dejan que sean los más pardillos los que se despeñen.

      A mi viejo le paso hace años con un fondo de inversiones en el que le metieron los del banco, justo en un pico de la bolsa (de aquella no se sabía de qué iba eso, mi viejo estaba acostumbrado a los depósitos a plazo fijo de toda la vida, no tenía ni puta idea de economía, y el subnormal del banco le engatusó prometiéndole el oro y el moro, vamos, como en toda estafa de trilero).

      Directamente pasaba de calcular la pasta que le había hecho perder el comepollas del director del banco. Ahora bien, aunque cara, me valió para que yo aprendiese dos lecciones (de aquella yo era un chavalín bastante salvaje pero no idiota):
      1) No te fíes de ningún lacayo de la banca, son sabandijas que sólo buscan su propio beneficio.
      2) En una inversión, el momento es lo verdaderamente importante.

      Así que lo mejor, a toro pasado, no pienses en el negocio y disfruta del apartamento.

      Unha aperta!

      Comentario por Mendigo — 3 septiembre 2009 @ 8:06 | Responder

  8. Bueno, me queda el consuelo de que la inversión está pensada a largo plazo y que haberlo echo a medias minimiza la actual hecatombe. No tengo derecho a quejarme. Si pones el dinero a producir en una inversión inmobiliaria corres un riesgo, porque aunque tuve muy claro desde el principio que no iba a pegar ningún pelotazo (nunca tuve la intención de vender para recoger ganancias inmediatas) tampoco me esperaba un decremento como el actual. Como decía el abuelo: todo lo que sube, baja. Esperemos unos añitos para ver si todo lo que va a bajar (esto todavía es el principio)vuelve a recuperar parte de su valor de compra. También me queda el consuelo de que por mucha crisis que haya, siempre hay gente dispuesta a alquilar un apartamento para pasar las vacaciones o parte de su jubilación. ¡Alemanes! ¡Ingleses!… ¿dónde hostias os habéis metido? XDDD

    Comentario por picapiedra — 3 septiembre 2009 @ 12:03 | Responder

    • Bueno, hace tan sólo dos años nadie hubiera dicho eso de “es una inversión inmobiliaria en la que puedes ganar como puedes perder”. No, porque como todo el mundo sabía, la vivienda nunca baja.

      Al menos ya hemos aprendido, a las malas, otra ley económica: todo lo que sube baja. O más concretamente, nada puede tender al infinito. Algún día tenía que explotar la burbuja y al final, ese día llegó. Era inevitable.

      Comentario por Mendigo — 3 septiembre 2009 @ 22:33 | Responder

  9. Gurus Blog nos ofrece la traducción del informe de Variant Perception:

    España: el agujero de Europa

    Comentario por Mendigo — 5 septiembre 2009 @ 10:48 | Responder


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