La mirada del mendigo

18 octubre 2009

El patrón confianza

Filed under: economía — Mendigo @ 9:31

Cuando pensaba en elegir carrera, más o menos todas me daban igual. Me gusta aprender, y hubiera escogido cualquiera con gusto; excepto dos: derecho y económicas. Son dos mundos que me dan aversión hasta fisiológica. Una de las ventajas de internet es la banca telemática, así no tengo que aguantar la repugnancia que me da entrar a un banco y tratar con los tenderos de humo.

Si el derecho me sigue pareciendo una basura…con la economía me está pasando algo muy distinto. Y aunque mantengo mi asco por banqueros y banquerillos igual que por leguleyos y picapleitos, el aspecto intelectual del sistema económico cada vez me resulta más atractivo.

El caso es que, como habéis advertido, de un tiempo a esta parte este blog ha sufrido un cambio radical, y el tamaño del tag de “economía” va creciendo sin parar. Poco a poco me he convencido de que el sistema económico va intrínsecamente ligado al sistema político y, muchas veces (¿siempre?), el primero condiciona, si no determina, el segundo.

Si me interesa la política me debo interesar, y cada vez me apasiona más, por la economía. Hace tiempo remarcaba esta frase del prólogo del libro de Juan Torres sobre la crisis:

Hay que leer libros de economía como si se tratasen de guías de supervivencia.

Quizá debiéramos recordar que la economía es una ciencia, en la cual los economistas soviéticos han destacado. La economía no es ni mucho menos propia de la derecha, sino que es un eje absolutamente indispensable de un cambio de modelo social (porque para ello lo que hay que cambiar es el modelo económico, que es el que determina la composición y la misma existencia de clases sociales).

Estaba pensando ahora que no sé bien quién debe saber más de estructuras, si el arquitecto que levanta un rascacielos, o el técnico de explosivos encargado de situar y mesurar las cargas para realizar una voladura controlada.

Una persona con los conocimientos suficientes, y un poco de dinamita en el sitio correcto, tira abajo un enorme edificio. Mientras que una turba vociferante lanzando piedras lo más que consigue es romper los cristales (eso sí, luego vuelven a casa satisfechos de ser más revolucionarios que el Che).

Bien, para los que no hacemos esto para ser más rojos que la Pasionaria, sino que de verdad queremos que nuestras acciones tengan efectos sobre el curso de la Historia, más valdría que estudiásemos un poco de estructuras…en este caso, económicas.

Un par de artículos, creo que muy sencillotes, pero tremendamente esclarecedores:
Patrón Confianza I
Patrón Confianza II

Una nota. En un documental sobre la represión franquista (no recuerdo cual, ahora me costaría localizarlo) salía un vejete superviviente de mil batallas (soldado de la república, maqui, soldado contra el nazismo…) en el que confiaba que algún rapaz, un día, entrase en los ordenadores del sistema y tirase todo abajo. El vejete confiaba tener salud para poder verlo en vida.

Me quedé pensativo. Primero, por la tenacidad, casi tozudez, cabezonería irreductible de un anciano que seguía pensando en cómo tirar abajo el sistema para crear algo más justo. Y la confianza de quien ha visto cambiar mucho el mundo de que eso era posible. Eso yo no lo veo entre la gente de mi edad. Ni el arrojo, ni la ilusión.

La izquierda no se imagina otro mundo que el que ha conocido. No lo crea porque ni tan siquiera lo cree posible. Por eso vive de la pose, de la foto, de los detalles sin cambiar lo fundamental.

También pensé otra cosa. Es posible. Tirar todo abajo, destruir el sistema y empezar absolutamente de cero. Tabula rasa y escribir el guión de otro cuento. El dinero, poco o mucho, no vale nada; el fin del capital. Por una parte a todos nos da un poco de miedo, a mí el primero: perder todo lo que tenemos. Por la otra, me digo: tengo unos brazos fuertes y una cabeza despejada, en cualquier escenario habrá otra gente que necesite de mí, como yo de ellos: no me moriré de hambre. El caso es que cada uno valdremos por lo que somos, no por lo que tenemos. Y a partir de ahí, intentar crear un sistema en el que no se vuelvan a reproducir esas acumulaciones de capital que han relegado al individuo, al ciudadano, a la categoría de mano de obra y consumidor de lo que él mismo produce. Un factor de producción, un elemento económico más.

Pero claro. Del chaval que logre tirar el mundo abajo (si es que el mismo sistema no cae él solito, ante la mirada bobalicona de los que agitan trapos encarnados como si estuvieran llamando a la vaquilla), del rapaz (o rapaza, quizás) que lo logre (asumo que será alguien más joven porque no veo nadie de mi generación con conocimientos y valor para hacerlo)…probablemente jamás conoceremos la cara. Su rostro no servirá para estampar en camisetas, ni imprimir pegatinas para el coche. Cambiará la Historia, pero su nombre no aparecerá en los libros de historia. No será una hazaña épica y cruenta, de sudor y sangre; sino una labor callada y anónima (por la cuenta que le trae, porque su vida no valdría nada una vez desatada la caída de fichas de dominó que llevase al colapso del sistema), con la nariz metida en libros o delante del monitor. Nada de sobrehumanas marchas por Sierra Maestra, sino humilde labor de ratón de biblioteca. Quizá demasiado humilde, poco gloriosa para resultar atrayente, se ve.

Como empezaba una canción de José Afonso:

Eu vou ser como a toupeira
que esburaca.

Topo

8 comentarios »

  1. Muy buenos enlaces.

    Es cierto que la economía determina todo en la actualidad. Pero no deja de ser una ciencia estúpida, en el sentido de que es una ciencia de la nada. El dinero no vale nada, pero es que el oro tampoco. Solo es metal. Y la economía ha creado complejos mecanismos para regular sus propios problemas, en base a algo que no vale nada. El trueque era cojonudo…

    Comentario por wenmusic — 18 octubre 2009 @ 10:32 | Responder

    • Nas Wen! Carallo, hoxe estás más punki ca min!

      El dinero vale lo que tú y yo estemos dispuestos a asumir que vale, vale el valor que tú y yo queramos darle. El dinero es sólo la representación de la riqueza.

      El oro, por el contrario, vale mucho. Es el metal más dúctil y maleable (se pueden hacer láminas tan finas que sean transparentes) y tiene una altísima conductividad térmica y eléctrica. Además, tiene una estabilidad química impresionante (sólo es atacado por el agua regia, por eso se consideraba que era la carne de los Dioses, inmortales como el oro). Si no fuera tan escaso, los cables de los electrodomésticos, la red eléctrica de nuestras casas, los radiadores de los coches…estarían construídos con oro.

      El oro tiene un valor tan grande precisamente por su escasez (igual que otras realidades tangibles como el platino o los diamantes, pero también las trufas o los percebes). Según se vaya acabando el petróleo, su cotización se disparará. Como también se disparará (si no está suficientemente alta) la del cobre o el titanio (que también son “sólo metales”).

      Son riqueza, son un tipo de riqueza. Como las naranjas, como el trabajo y la sabiduría del agricultor que las cultiva o el jornalero que las recoge. Todo eso es riqueza, el dinero sólo representa esa riqueza.

      Si te fijas, al final nunca se ha dejado de emplear el trueque. Tú me vendes un caballo y yo, a cambio, te doy tanta cantidad de oro. O plata, o cobre, o conchas, o granos de cacao… El oro es sólo un intermediario útil, pues concentra en poco espacio mucho valor, mucha riqueza…no se pudre y su cantidad en circulación no varía rápidamente (porque es escaso, y cuesta mucho trabajo encontrarlo…no podría usarse, por ejemplo, naranjas como moneda de cambio, se pudren y cuando llega la estación, el mercado se inunda de ellas).

      Como el oro es muy denso, muy pesado, se sustituyó por papel moneda (al fin y al cabo, los billetes son -eran- un cheque al portador).

      Hasta ahí todo claro. Lo interesante empezó cuando se empezó a imprimir más billetes que no estaban respaldados por ninguna riqueza…

      Comentario por Mendigo — 18 octubre 2009 @ 21:21 | Responder

  2. Muchas gracias por los enlaces de Patrón Confianza. Celebro que hayan servido como referencia interesante. Por cierto, bello e interesante blog el tuyo.

    Salud y €.

    Comentario por Gurús Mundi — 18 octubre 2009 @ 19:19 | Responder

    • Gracias a usted. Sin menor asomo de peloteo, es el mejor resumen de la evolución monetaria que he tenido la suerte de leer, y creame que he leído bastantes. Mis felicitaciones.

      Lo que no me acabo de creer es que le complazca este humilde blog. Más que nada porque su trabajo consiste en proteger el capital de las grandes fortunas, ayudar a administrarlo y procurar que medre…mientras que mi intención es el de despojarles hasta del último duro.

      Con todo, su página ha sido todo un descubrimiento porque, desde muy otra perspectiva, está realmente bien construida y argumentada. Seguramente que no será la primera vez que la enlace.

      Salud y € para todos.

      (aunque si todos recibimos euros, es como si nadie lo recibiera, nos quedamos con más papel y la misma riqueza, pero siempre es preferible a que haya más euros pero la reciban sólo el mismo percentil de la población de siempre).

      En fin, un cordial saludo.

      Comentario por Mendigo — 18 octubre 2009 @ 21:09 | Responder

  3. Cito
    Una persona con los conocimientos suficientes, y un poco de dinamita en el sitio correcto, tira abajo un enorme edificio. Mientras que una turba vociferante lanzando piedras lo más que consigue es romper los cristales (eso sí, luego vuelven a casa satisfechos de ser más revolucionarios que el Che).
    quedouche bordado.

    Comentario por Fumador — 18 octubre 2009 @ 20:48 | Responder

    • Agradézocho, fumador.

      Agora é cousa de atopar unha persoa cos coñecementos e as arelas de mudanza que faga o traballo. Eu non teño esa capacidade, pero si con ello consigo darlle unha idea a alguén que sí que as teña…

      Comentario por Mendigo — 18 octubre 2009 @ 21:01 | Responder

  4. Ultimo documental que he visto sobre economía de andar por casa: En la deuda confiamos

    Comentario por picapiedra — 18 octubre 2009 @ 21:34 | Responder

    • Lo he estado viendo y…bueno, nada nuevo: Consumismo exacerbado que lleva a la miseria. El dinero de los pobres que acaba en el bolsillo de los ricos, vía intereses.

      En cuanto a los datos de deuda pública que dan, bueno, son monstruosos porque se trata de los EEUU y claro, es muy grande. Pero en relación a su PIB es mucho más preocupante la deuda pública de Italia, que supera el 100% de su PIB. Y eso sí que nos afecta directamente pues introduce inestabilidad en el Euro…

      En cuanto a los jóvenes endeudados con 20 años, ése es el modelo de “becas” que quiere implantar Bologna. Yo me quedé espantado la primera vez que entré en una facultad y vi, en el hall, una sucursal del Santander. ¿Y por qué no una comisaría de policía? ¿O una iglesia o mezquita? ¿Y un puticlub?

      Gracias por el enlace, tronk!

      Comentario por Mendigo — 19 octubre 2009 @ 17:12 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: