La mirada del mendigo

6 abril 2010

Elí, Elí, lemá sabactani

Filed under: religión — Mendigo @ 11:26

Cristo Greco

Siempre me ha llamado poderosamente la atención que dos de los evangelistas se atrevieran a incluir, en la narración de los últimos momentos de vida de Cristo (de segunda mano, pues ninguno de ellos estaba allí) la frase del título.

Los versículos son estos:
Mt. 27. 45-46

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la región. Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz: “Elí, Elí, lemá sabactani”, que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

Mc. 15. 33-34

Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde;y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: “Eloi, Eloi, lamá sabactani”, que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

No está muy claro que dijera esto, porque ambos evangelistas comentan justo a continuación que incluso los allí presentes no le entendieron y creyeron que estaba llamando al profeta Elías para que viniera a socorrerle. De hecho, los otros dos evangelios presentan versiones diferentes de los hechos (hubiera sido interesante someterlos a un careo) pues según Juan lo que dijo el Cristo antes de expirar fue “Todo está cumplido”, y Lucas refiere que en ese último grito dijo “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Desde luego, la última versión es mucho más tranquilizadora para un creyente, pero ¿Por qué dos de ellos coinciden en que las últimas palabras fueron de reproche hacia su Dios? Estas palabras son el inicio del Salmo 22 del Tehilím (תְּהִילִים), unos de los libros del Tanaj judío (תַּנַ”ךְ), que pasó al cristianismo con el nombre de Libro de los Salmos de David o Salterio, parte del Antiguo Testamento. Por la reordenación pasó a ser el Salmo 21:

Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?
a pesar de mis gritos,
mi oración no te alcanza.
Dios mío, de día te grito,
y no respondes;
de noche, y no me haces caso;
aunque tú habitas en el santuario,
esperanza de Israel.

La verdad, de miles de versículos triunfales de los que podría haberse acordado en el momento cumbre de su vida, tenía que acordarse precisamente de un canto en el que el orante se lamenta de que Dios se haya apartado dejándolo desprotegido.

Explicaciones hay muchas, claro. En temas de religión, las hay de lo más rocambolescas. Yo prefiero la explicación más sencilla, y a la vez la más plausible (recordemos el principio de la navaja de Ockham).

Palestina, en aquellos años, era fértil en iluminados. Cristo era sólo uno de la docena de santones que se creían el Enviado para cumplir las profecías (antes hubo cientos, como los hubo después, los judíos aún siguen esperando…sentados). Cristo, un judío posiblemente de la secta de los fariseos (ultraortodoxos) pero que a buen seguro había estudiado a los clásicos grecolatinos (recordemos que Palestina era una provincia romana dentro del mundo helenístico), intentó aplicar la filosofía (neoplatonismo, fundamentalmente) a la religión de sus padres. Incluso hoy en día hay muchas personas que siguen intentando conciliar el humanismo y fe, sin tener la valentía de abandonar definitivamente una religión de orates, criminal y aborrecible, que mamaron de pequeños (ya sea la hebráica o cualquiera de sus deformaciones más célebre, la cristiana o la musulmana).

Tenemos pues a un individuo convencido, como tantos otros, de que es el Elegido. La voz de Yahveh resuena en su cerebro, diciéndole cómo debe obrar. Hoy en día alguien que oye voces se pondría en tratamiento psiquiátrico, pero en aquel entonces se le daba mucho crédito a esas alteraciones de la psique (así como se daba valor profético a los sueños o a los epilépticos se les trataba de endemoniados).

Pero a este pobre hombre le capturan y le condenan a muerte. Que, permítaseme el inciso, tiene gracia que la Iglesia adore a un condenado a muerte por rebeldía contra el Estado y herejía, institución que tantos y tantos ha asesinado precisamente por tales cargos. Es crucificado, y pasan las horas. El cuerpo humano es débil, sufre, va perdiendo fuerzas y ánimo. Espera que se abran los cielos, que se acabe el Tiempo, espera que pase algo. Pero nada pasa. Se da cuenta que agoniza, que la vida se le escapa, no le quedan más que unos minutos. Pero esa voz que antes atronaba en su cabeza, ahora ni siquiera aparece para consolarle, para susurrarle palabras de aliento a su hijo, a su enviado. El dolor extremo ha puesto en alerta sus sentidos, su cerebro funciona perfectamente ante el peligro inminente y las voces no se reproducen.

Es en ese postrer momento, cuando se da cuenta que se ha equivocado, que se ha inmolado por nada, para nada. Va a morir como cualquiera, y el mundo no se parará, la Tierra no saldrá de su órbita, no se caerá el cielo para llorar al difunto. Una de las cosas que indigna al que pierde un ser querido es la absoluta indiferencia con que la Naturaleza acoge el suceso. Una criatura más que deja de existir, un corazón que se para, un proceso de descomposición que comienza. El dolor parece que exije que el orbe entero se cubra de luto, y sin embargo nada ocurre, porque en realidad nada ha ocurrido.

En algo así debía estar pensando el Cristo, que iba a morir como un perro, él que estaba esperando su momento de Gloria. Que ese Yahveh al que había querido servir, que le había puesto en el camino del patíbulo, ahora le ignoraba. Si al menos tuviera un solo gesto, si enviase una señal…Pero nada, él se moría y todo seguía con una imperturbable y lacerante normalidad.

Y entonces grita “¿Por qué me has abandonado?”. Que bien podría ser un “¿Dónde coño estás ahora?”. Las voces no cumplieron su promesa, y Cristo debió sentir vergüenza de sí mismo, dejándose matar de una forma tan estúpida.

Para nada.

Bueno, de algo sí que sirvió. En torno a su figura se creó una organización que, siglos más tarde, lo divinizó (espantosa blasfemia que hubiera horrorizado al mismo Cristo, pues él no era más que un hombre, hijo de Yahveh, como todos) y trató de imponer al resto de bichos vivientes. El compendio de los crímenes de la Iglesia, de las Iglesias, abarca varios volúmenes de una enciclopedia.

Al final, el hombre murió. Y, ya muerto, empezaron los trucos de magia, un eclipse de sol, un terremoto y las tumbas que se abren y los muertos pululan por las calles como en una película de zombies de serie B. Lástima que Cristo ya no estuviera vivo para verlo.

Sobre la falsedad de los trucos de magia que incluyen las Sagradas Escrituras no cabe duda, pues ni hubo un eclipse en Palestina en el año 33 ni se le esperaba. Huelga decir que, de haber habido un eclipse, y más un eclipse no previsto por los astrónomos (desde hacía siglos se podían predecir los eclipses tanto de sol como de luna) hubiera sido referido en mil fuentes eruditas, pues se trataría de un suceso ciertamente extraordinario. Pero fue un eclipse que nadie vio, valga el contrasentido. Ni que decir tiene que un eclipse “que no toca” unido a un terremoto, hubiera sido ya el acontecimiento científico del siglo. Ni una sola mención de ningún autor contemporáneo, un terremoto que sólo sintió el que contó la fábula. Lo del pequeño detalle de que los muertos salgan de sus tumbas para dar un garbeo, al ser tan habitual, es normal que tampoco aparezca en los minuciosos reportes que los romanos, como buenos burócratas, hacían de cualquier hecho remarcable para informar a Roma (sí por ejemplo sabemos que en tal año se gastaron tantos sextercios en arreglar una torre de una fortaleza, que se había derrumbado a causa de las lluvias de esa primavera, o que la producción de vino había decaído ese año, pero de eclipses, terremotos y poltergeist nada, ningún autor refiere nada).

Curiosamente, Cristo quizá fuera en sus últimos momentos el más convencido de los ateos. Tenía buenas razones para serlo, indudablemente, su error le había costado la vida.

El arranque de sinceridad de dos de los evangelistas no prueba, efectivamente, la inexistencia de Dios. Ello no es posible y ni siquiera necesario. Pero evidencia que Cristo no era aquel en quien se cumplirían las profecías, y mucho menos un Dios. Era sólo un hombre y, por lo que sus biógrafos escribieron de él, parece que fue un hombre bueno. Lo cual no es decir poco, y de hecho a mí me hace sentir más simpatía que si fuera un Dios (como nos enseñó y demostró Bakunin, si hubiera un Dios habría que matarlo, o nuestra existencia no valdría nada).

No es poco y sí que es mucho más de lo que se puede decir del otro gran profeta de la otra gran herejía del judaísmo: Muhammad (مُحَمِّد). Un miserable acomplejado que se dedico en vida a hacer la guerra, predicar el odio y profetizar mil desgracias a todo aquel que no se aviniese a sus órdenes. Sólo la buena fe de muchos de sus fieles, atemperando su doctrina criminal, han evitado que aventajara al cristianismo en número de asesinatos.

Cristo dejó a la posteridad apologías del nudismo como la comparación de los lirios de los campos, verdaderamente bella. Defendió a una mujer de ser atrozmente asesinada por fanáticos religiosos, lo cual es ciertamente estimable. Lástima que no estuviera allí para defender la vida de tantas mujeres que perecieron en la hoguera, asesinadas por una institución que invocaba su nombre. Y, finalmente, se le atribuye la autoría de una de las frases que más me han impresionado, y que mejor resumen el credo anarquista: No se hizo el Hombre para la ley, sino la ley para el Hombre.

Desde luego, se agradecen estos pasajes amables en el colmo de crímenes, miserias e inmoralidades de las que se compone la Biblia, desde el Génesis a los Hechos de los Apóstoles. Si el Corán se puede catalogar como de tratado de tortura, el Tanaj (Antiguo Testamento) es un manual para genocidas y los Hechos de los Apóstoles, un compendio de intransigencia y fanatismo.

26 comentarios »

  1. Mi Señor Mendigo, le diré que no me extraña nada de lo que usted ha escrito, conociéndole un poco.

    Ofrecer la autoría de esos pasajes amables a un Jesús hijo de ¿José y de María? permítame que lo dude.

    ¿Qué existiese algún Jesús crucificado en tiempos de Pilatos? pues alguno quizás tuvo ese nombre, pero pruebas, lo que se dicen pruebas, qué yo sepa no las hay (solo escasas y vagas referencias de terceros) y dudo que asegurar que existió Jesús (mucho menos Jesucristo) sea más que una leyenda oral y otro acto de fe de la crecida iglesia cristiana, que mezcló deseos humanistas con textos antiguos y formados escritores-guionistas del pasado.

    A mí en particular, me gustaría creer que vivió y que hizo y dijo lo que dicen que dijo, y que resucitó y voló a los cielos, pero no me haga mucho caso, porque también soy creyente de El Quijote y de El Zorro.

    Esperando que usted lo disfrute y amén, yo me despido,
    Suyo, Z+—–

    Comentario por Señor de la Vega — 6 abril 2010 @ 12:49 | Responder

    • Ciertamente, la existencia misma del personaje histórico de Cristo es una incógnita. Entiendo que es muy probable que existiera, ya que incluso las leyendas suelen tener base en un hecho histórico, pero a día de hoy es indemostrable. No aparece en las fuentes coetáneas más que de pasada (principalmente Flavio Josefo, un historiador judio), y como segundas referencias (dicen que…).

      Sobre ello la Wiki castellana tiene un artículo muy interesante y completo:
      Referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret

      Comentario por Mendigo — 6 abril 2010 @ 17:52 | Responder

  2. Hombre, no sé que credibilidad puede tener algo escrito 50 o 100 años después de la muerte de J.C. por seguidores que lógicamente no le conocieron personalmente, y después de múltiples errores de traducción, reinterpretaciones, tergiversaciones y discrepancias entre los evangelios “oficiales” . También se dice que el auténtico arquitecto del tinglado fue San Pablo, basándose en las peripecias de un zelote, un abertzale como otros tantos que hacía la kale borroka con sus colegas contra los romanos y contra el poder religioso judío complaciente con Roma por la Palestina de la época. Tras su muerte San Pablo alteró su mensaje o legado puramente político para convertirse en un mensaje más espiritual. A grandes rasgos.
    A lo que voy es que hay tantas teorías que tampoco es muy creible la versión del Jesús del buen rollo, adelantado a su tiempo, hippy y ácrata locuelo, así como que el Nuevo Testamento también contiene una considerable cantidad de chorradas fanáticas y sinsentidos.
    Un saludo.

    Comentario por ROY — 6 abril 2010 @ 13:05 | Responder

    • A decir verdad, tampoco es importante creer que sucedió así o de otra forma. Sea como fuere, ese hombre murió y hace tiempo que sus huesos son ya polvo.

      Lo que interesa es quedarse con las ideas. Subrayé esta frase: No se hizo el Hombre para la ley, sino la ley para el Hombre.

      A mi me la pela que esta frase la dijera un tipo llamado Cristo, u otro llamado Judas. Me es indiferente que al autor de la frase lo degollaran, lo hirvieran, lo crucificaran, o muriera echando un polvo. Me da igual. No sería la primera persona justa que sufre tormento, es un accidente que no le da ni le quita nada.

      Así pues, de la narración de la vida de Cristo me quedo con las pocas cosas que son aprovechables, alguna verdaderamente bella, y el resto, al contenedor de la basura.

      El cristianismo es una humanización de una religión de dementes: el judaísmo. Lo que tiene de moral, de humano, lo gana de su parte filosófica, civilizada, racional. Luego está su parte irracional, dogmática, cruel, inhumana…que es lo que hereda de la locura del desierto, religión de hienas y buitres, que es el judaísmo.

      Sinceramente, si cogemos la Biblia, el Talmud, el Corán, y los analizamos con objetividad, habríamos de prohibir esos libros y todo culto que se base en ellos, por ser un compendio de violencia, fanatismo e irracionalidad. Si el cristianismo, el judaísmo o el islam fueran religiones de nuevo cuño, no me cabe duda que serían perseguidas como sectas destructivas y valdría su libro sagrado como prueba suficiente para ilegalizarlas.

      Comentario por Mendigo — 6 abril 2010 @ 18:04 | Responder

  3. En un principio los evangelios eran muchos, se contaba la historia según había llegado de ciertas fuentes, “lo dijo un hermano de la cuñada de prima que le había dicho el vendedor de piedras para lapidar que…” y así durante muchos años, vamos que de la versión original poco o nada. Bueno pues eso, que había muchísimas verdiones de evangelios y al final la iglesia decidió quedarse con los cuatro cuya versión mas se adaptaba a sus intereses (sobre el año 185), el resto se destruyeron, se perdieron o se rechazaron e ignoraron, lo mismo les desmontaba el chiringuito.

    Que existiese Chus o no es lo de menos, de existir fue una persona como cualquier otra con una vida mas relevante quizás y que con el tiempo se hizo una adaptación novelada fantaseada de su vida para vender lo que hoy en día se conoce como iglesia. Vender en un primer momento que luego fue imponer a sangre y fuego.

    Comentario por Javi — 6 abril 2010 @ 19:19 | Responder

    • Si, los apócrifos, los manuscritos del Mar Muerto…

      Creo que la inmensa mayoría de los creyentes no sabe que su religión, sus dogmas, ha sido una elaboración de la Iglesia más o menos reciente. En los primeros siglos del cristianismo, ni la santísima trinidad, ni la asunción de María, ni tan siquiera la divinidad de Cristo eran parte de la doctrina. La palomita y la tríada divina es un invento muy posterior a las andanzas de Cristo. Sin embargo, esas pajas mentales ahora los católicos las entienden como verdades inmutables.

      Comentario por Mendigo — 6 abril 2010 @ 21:24 | Responder

  4. Existir creo que si, pero desde luego no como la iglesia catolica u otras lo cuentan, prefiero pensar que fue un che guevara, pero en su tiempo, luego bino el cuento de nunca jamas, lo han moldeado a sus intereses, y asi hasta nuestros tiempos, lo que dice roy, un kale borroka, descarao, quemando carros.

    Comentario por Mikel — 6 abril 2010 @ 20:03 | Responder

    • Jejejeje

      Gracias por darme pie a un comentario: cada uno se crea un Dios a su imagen y semejanza. No de ti mismo, sino de tu superego, de la proyección de todas las cualidades en su grado máximo. Como no tenemos, en realidad, ni puta idea de la vida de Cristo (como comenta el Señor de la Vega, ni tan siquiera podemos afirmar su existencia), lo que hace cada uno es fabricarse un Cristo a medida, con las cualidades que cada uno cree positivas.

      Somos las personas las que creamos a los dioses, y no al revés.

      El cerebro creó la religión para evitar el estrés
      La necesidad de reducir la tensión neuronal que genera la incertidumbre explica la persistencia del fenómeno religioso

      Meslier, un cura contra Dios
      Sacerdote durante 40 años en el siglo XVIII, arremetió contra la religión y recomendó en su testamento abandonar toda creencia

      La química, “el ejército de salvación” de Dios
      El ambiente cambia el cerebro por medio de los neurotransmisores

      Comentario por Mendigo — 6 abril 2010 @ 21:42 | Responder

  5. Misa por “la victoria” franquista en Madrid
    “Venimos a celebrar el aniversario del triunfo sobre los enemigos de Dios”, anunció el cura.

    Comentario por Mendigo — 7 abril 2010 @ 7:33 | Responder

  6. Este post y el comentario del Ateismo de jesús me ha recordado un libro de Savater, LA AVENTURA DE PENSAR, que me gustó bastante, es como Filosofía de COU pero visto desde el punto de vista de Savater, y en este libro aparece Tomás de Aquino. El tipo se tira toda la vida escribiendo y pensando, filosofando para demostrar a dios, para al final en uno de sus “extasis” dice algo así como, todo lo que he escrito no vale para nada. No vuelve a escribir, ni dar sermones, vamos que se retira y a los pocos meses muere, Savater se plantea que es lo que “vió”, dando a entender que posiblemente no le gustó mucho y que dedicó toda una vida a decir gilipolleces.

    Comentario por karkos — 7 abril 2010 @ 10:47 | Responder

    • Karkos, yo es que a Savater, después de oírle hablar por la tele, no tengo ganas ni de abrir un libro suyo. De hecho, si tengo uno delante doy un rodeo, por pura higiene. Es de esas personas con las que si me cruzo por la calle, intentaría cambiarme de acera por fisiológica repulsión.

      El Aquinate debía ser un individuo tremendamente inteligente (escribía varios libros a la vez, según dictaba a un copista, cambiaba de tema y le dictaba al siguiente) y, a la vez, un acérrimo misógino (más que odiar a las mujeres, les tenía verdadero pavor).

      Lo de las cinco vías para demostrar la existencia de Dios es una suprema gilipollez. Porque niegas el proceso ad infinitum para el mundo para, a continuación, admitirlo para Dios. Lo cual no deja de ser un acto de Fe absolutamente arbitrario. El mundo no puede existir desde siempre, debe tener un principio, un primer motor inmóvil, alguien que lo haya creado: Dios. Bien pero…¿Quién ha creado a Dios? Porque Dios debe tener un principio, alguien que lo animase, que lo crease. Entonces admitimos que Dios es el motor inmóvil, que existe desde siempre. Es decir, admitimos para Dios algo que precisamente le negábamos al mundo: la posibilidad de existir desde siempre. Bien, pues para eso no necesitamos a Dios, es una premisa no necesaria, lo eliminamos y nos quedamos con que algo ha tenido que existir desde siempre: el mundo. Dios es una premisa hueca, no aporta nada.

      Comentario por Mendigo — 7 abril 2010 @ 19:08 | Responder

      • Bueno a mi tampoco es que savater me lo lleve a una isla pero ese libro si no has estudiado filosofía y lo que se vió en COU te podía gustar, pues está realmente bien.
        Pero a lo que iba es que cojones le pasó al Bueno de Aquino???. Se volvió Ateo??? como dice Savater o encontró a dios jajajaj.

        En fin era una anecdota.

        un saludo Mendi.

        Comentario por karkos — 12 abril 2010 @ 9:18 | Responder

        • Pues sí, sería curioso saber qué es lo que “descubrió”. Él nunca se interesó por las demostraciones empíricas, todo eran castillo de aire que construía en su cabeza, descubrir no pudo descubrir nada. Pero pudo llegar a una consecuencia lógica que le pareciera inevitable y, a la vez, chocante.

          Santo Tomás llegó a la conclusión de la necesaria inexistencia de Dios? Suena divertido.🙂

          Un saludo, Karkos!

          Comentario por Mendigo — 12 abril 2010 @ 19:04 | Responder

  7. Por un lado, hacia arriba estoy de acuerdo con todo dios (léase desde el punto de Jesus: yo soy uno más) y por otro lado este alegato anti semita, cristiano y musulmán seguro que viene del sillón blanco de ayer y las peticiones a “tus dioses” para que la muela se comportase. :)))

    Comentario por Kike — 7 abril 2010 @ 12:03 | Responder

    • ÑIEEEECCCC, error.

      Semita es un término sólo aplicable a lenguas, lenguas semíticas (árabe, arameo, judío, acadio…). No existen pueblos semitas (fue muy popular durante el nazismo, pero la etnografía actual lo descarta radicalmente) y mucho menos religiones semitas (si es por la lengua de sus fieles, el islam es tan semita como el hebreo, ya que el árabe es tan semita como hebreo, y si la mayoría de musulmanes conocen el árabe, no es así con los hebreos).

      De todas formas, esto lo publiqué antes de pasar por el potro de tortura.😉

      Comentario por Mendigo — 7 abril 2010 @ 18:55 | Responder

      • Bla bla bla, es de necios excusarse en las formas a pesar de pillar el sentido de lo dicho.

        Y si lo publicaste antes, esto me deja unas cuantas dudas:

        ¿Mendigo vs Dios?
        ¿Karma?
        ¿tu dentista lee tu blog y es religioso?
        ¿el foro de la familia lee tu blog y te vigila?

        Comentario por Kike — 8 abril 2010 @ 9:18 | Responder

        • Ya sé lo que querías decir. Pero no es lo que has dicho.

          No es ninguna excusa, es muy importante vigilar el valor de las palabras. Especialmente con algunos términos, como el de semita. El contubernio en las palabras, el no emplearlas con precisión, permiten barbaridades como el holocausto nazi…o el genocidio palestino. Cada vez que alguien levanta la voz para denunciar las matanzas israelíes le llaman antisemita. Hay que dejar claro que semitas no son las personas, sino las lenguas, y que la lengua árabe es tan semita como el hebreo, con lo cual dificilmente alguien que defiende el derecho a existir de los palestinos puede ser antisemita.

          Mi karma se va recuperando, pero ayer estaba todo dolorido. Como mi querida torturadora me ha prohibido levantar pesos (a ver qué hago para mear😛 ) tendré que resignarme y pirarme a la playita. Yo estaría encantando de sufrir contigo levantando discos pero…qué se le va a hacer! :P²

          Comentario por Mendigo — 8 abril 2010 @ 9:24 | Responder

          • Te pillo. Lo que pasa es que me dejo llevar por lo consuetudinario de las palabras. Y si tuve que volver a buscar ese palabro otra vez en la wiki para asegurarme de que los estaba poniendo bien.

            Por cierto como me gusta cuando entras a trapo cuando troleo.

            Comentario por Kike — 8 abril 2010 @ 16:55 | Responder

            • Mejor mira el diccionario de la RAE.😉

              A trapo? Uys, tú no has visto nada. Si de un tiempo a esta parte, el mendiguiño es una balsa de aceite. Tú no sabes la que se lió con lo del aborto, o con el niñato enchufaete ese del PP.

              Comentario por Mendigo — 8 abril 2010 @ 18:41 | Responder

  8. Es del Greco la pintura, ¿no?

    Pues sí que tiene miga la frase, pero ya ves que por muchas contradicciones que tenga la historia de Cristo, ha funcionado durante miles de años. Es algo no desprovisto de mérito. No todos los charlatanes han sido tan duraderos y maleables a los tiempos que van corriendo.

    Chapeau para los miserables que se han aprovechado de una historia que ya da igual si fue cierta o no.

    Comentario por wenmusic — 8 abril 2010 @ 22:06 | Responder

    • Hola Wen! Por fin estás de vuelta!

      A eso se le llama “santificar las fiestas”, si señor.😛

      Sí, la pintura es del Greco. Me parecía que era la más adecuada para el tema de la Crucifixión, mira que era lóbrego el griego ese.

      El triunfo de la charlatanería se debe a la baja formación intelectual del pueblo, que no sabe distinguir ciencia de psudociencia, medicina de curanderos y pensamiento filosófico de palabrería religiosa. Quien no sabe presta oídos a quiromancias, males de ojo, milagritos varios. Los magos viven de la ignorancia y superstición de la gente simple.

      Solución: Educación, educación, educación.

      Comentario por Mendigo — 9 abril 2010 @ 9:08 | Responder

  9. Simpático personaje el de las escrituras evangélicas que se rebela contra el orden religioso y político de la época, expulsa a los mercaderes del templo, condena el desmesurado apego a los bienes terrenales, se posiciona en favor de los parias, anima a sus seguidores a compartir lo que tienen con quien no tiene nada… Impresiona el chiringuito que se ha montado la secta católica subvirtiendo el mensaje de quien aseguran era el hijo de su dios.

    Comentario por picapiedra — 11 abril 2010 @ 1:44 | Responder

    • La verdad es que es divertido pensar qué pasaría si Cristo hubiera aparecido en pleno s.XVI, por ejemplo. Hubiera sido asesinado por su propia Iglesia, hubiera durado menos que en manos del Sanedrín. Y si apareciera ahora no podrían ejecutarle porque la sociedad civil le ha arrancado de las manos a los sacerdotes el hacha de verdugo. Que si pudieran, lo volverían a ejecutar.

      Por el contrario, los musulmanes aún le dan a la religión el valor de condenar a muerte a las personas. Así les luce el pelo:
      Arabia Saudí ejecutará a un libanés condenado por brujería
      Sabat, presentador de un show televisivo de tarot, será decapitado en breve

      Comentario por Mendigo — 11 abril 2010 @ 7:53 | Responder

  10. SOLO SE QUE SI DIOS LE ABANDONO A JESUS QUE ERA BUENO….. RAZON TIENE DE ABANDONARME AMI QUE SOY PECADOR ASI QUE MUY MERECIDO LO TENGO…ELI ELI YA ME ABANDONO POR GIL………. PERO ALGUN MOMENTO LE HE DE HACER FALTA Y SE VA A CORDAR DE MI. Y AY SI YO NO LE ABANDONARE AMEN…Y LE COMPARTIRE TODAS MIS COSECHAS PROPIAS 25133 QUE CON DOLOR Y LAGRIMAS LAS SEMBRE AMEN……………

    Comentario por WILSON EL DADOR ALEGRE AMEN — 17 julio 2011 @ 5:04 | Responder

    • Antes de que llegaran los Evangélicos, estas gilipolleces sólo se las escuchaba a los musulmanes. Ahora, con el culto integrista venido de EEUU, rivalizan cristianos y musulmanes en ver quien dice la chorrada más obtusa. Se están cebando con las clases menos favorecidas, la santa ignorancia que predicaba Escribá.

      Educación pública de calidad, justicia social, hemos de abrir las ventanas para que entre la luz de la razón y la religión se disolverá como un azucarillo en un vaso de agua.

      Comentario por Mendigo — 17 julio 2011 @ 8:12 | Responder

  11. Puntos de vista interesantes,

    Comentario por pedro acosta — 27 febrero 2013 @ 13:37 | Responder


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