La mirada del mendigo

23 abril 2010

Sacamuelas

Filed under: salud — Mendigo @ 23:08

sacamuelas

Ya desde pequeño he tenido un carácter muy fuerte (por no decir una tremenda mala hostia). Esto me ha traído algunas complicaciones pero también me ha salvado de unas cuantas. Una de ellas tiene que ver con los dentistas.

Debía de tener yo mis diez añitos, cuando al ir al dentista para que me extrajera el último diente de leche, que bailaba y no acababa de caer, me dice el muy hijo de la gran perra que el niño tiene tres caries, y que hay que empastar. Como siempre he sido de natural desconfiado, y más de los uniformados (sean de bata blanca o guerrera verde), me negué en redondo a que nadie profanase mis recién estrenada dentición permanente. Mi madre, que es bastante crédula, o dicho de otra forma, gilipollas, puso por supuesto el grito en el cielo y se empeñaba en que fuese a la cita con ese miserable. Por suerte supe pasar de ella, el viejo dentista se quedó sin esas pesetas y yo me quedé sin tres empastes, y tan feliz de haber librado a mis dientes de semejante afrenta.

La historia se volvió a repetir, cuando en una visita a otro hijo de la gran puta con carnet de médico, con motivo de una limpieza que realizo cada muerte del Papa porque con cierta gente es mejor tratar lo mínimo, descubre el muy truhán que tengo dos caries. Inmediatamente me acordé de aquel otro miembro de su cofradía, que quince años antes me había profetizado que si no me empastaba esos dientes, se me caerían (para horror de mi madre y suspicacia mía). Si con diez no tragué, ni que decir tiene que con veinticinco no iba a colar. De piel muy bronceada, con su pelo rizado a lo señorito andaluz, ufano en su impoluta consulta (cómo ha cambiado la decoración en las consultas del dentista, aunque la avidez por los cuartos sigue siendo señal de la casa), el muy ratero querría con ese par de empastes pagar un poquito más de ese BMW con el que fantaseaba viendo revistas de coches (una curiosa forma de pornografía).

El caso es que aquí estoy, gracias a mi confianza en el sentido común (el menos común de los sentidos), sin ningún empaste. De haber hecho caso a esos profesionales odontólogos, que lo eran, de los de un montón de papelotes enmarcados en las paredes, ahora tendría cinco empastes o todos los dientes podridos. Pero mis dientes están sanos, tan sanos que pienso arrancarle las amígdalas de un mordisco al próximo dentista que trate de pagarse la hipoteca a costa de mi boca.

¿Y por qué vengo a contar esto? Hace poco una amiga tuvo que pasar por el mal trago de ir al dentista. Ella sí, se veía una mancha negra en una muela.

Primero fue la visita al de la Seguridad Social, que le confirmó que tenía una caries y tenía que ir y sacarla. Hasta aquí, todo correcto. Pero ahora llega el momento de escoger galeno para realizar la sencilla operación. El primero, de consulta propia, descubre que, además de la muela cariada, hay que empastar otras tres. ¿Tres? ¿Dónde? ¿Cómo?

Esta chica, como persona sensata y prudente, desconfía de este sacamuelas cleptómano y se dirige a una de las muchas clínicas dentales que tiene la más famosa de las cadenas del ramo: Vitaldent. Preciosa estancia, mucho cotilleo en el revistero y mucho plasma en la pared, recepcionista de lo más amable y hasta te hacen una radiografía. Entra la dentista (para que veamos que en ser hijo de la gran perra no importa ni raza, porque el primero era asiático, ni sexo, porque esta era mujer, la bata blanca iguala a todos bajo la adoración del dinero). Pim, pan, pum, en tres segundos descubre cuatro caries. ¡Oh! ¡Qué gran sabiduría la de esta sacerdotisa de la dentina, adoratriz del esmalte! En tan poco tiempo logró ver lo que el otro sólo vio tras una minuciosa exploración. ¡Oh, avances de la ciencia! ¡Oh, nuevas generaciones cada vez mejor preparadas!

¿Pero? ¿Qué muelas dice esta cerda que tengo cariadas? Pero… ¡si son otras! Sólo coincidía una, la que evidentemente, a simple vista, tenía una caries.

¡¡¡¡Pero será hija de puta!!!! Antes de que pudiera reaccionar, ya la aspid de bata blanca se había escurrido el bulto rumbo a otra sala donde otro paciente, quizá más cándido, le espera.

Con la perspectiva de tener que empastarse siete muelas, mi sufrida colega fue a pedir una cuarta opinión médica, a otra sucursal de otra cadena de clínicas de esmerada publicidad e igual deontología. Si entró con pocos ánimos, salió echando azufre por las fosas nasales. En este caso el ladrón no había sido tan talentoso (¿un aprendiz? ¿un resquicio de moralidad?) y sólo supo ver en su boca dos caries: la muela evidentemente cariada…¡y otro diente que no era ninguno de los anteriormente señalados!

Mi amiga, desesperada, porque veía que cada nuevo ladrón le descubría otra nueva caries, y que sólo se empezarían a repetir en su diagnóstico cuando la pura casualidad y el número limitado de piezas dentales obligara por pura estadística a refrendar el diagnóstico de otro de su casta, se dirigió de nuevo a la Seguridad Social. Allí dio con un dentista que compaginaba su revista pública por la mañana, con la consulta privada de la tarde y las clases en la Universidad (yo creía que la SS exigía dedicación exclusiva, pero debe ser una exigencia como la del Senado). Sería porque incluso en una cueva de ladrones tiene que haber un honrado, sería porque ya ganaba suficiente con su pluriempleo, después de una revisión a petición de mi amiga de esos dientes supuestamente cariados concluyó que la única caries que tenía era la que el primer dentista había diagnosticado, la que era evidente.

Así que, tras el pago de una sustanciosa minuta (que no se diga que un profesor universitario pasa hambre) el médico derivó a la agradecida paciente a su consulta (tras sacar la radiografía por la pública, que así sale gratix) y ya luce un precioso Y ÚNICO empaste.

¿Conclusión? La conclusión es muy triste, y es que ya nadie hace caso a Kant, cuando decía que el ser humano ha de ser fin, y no únicamente medio. Desde el fontanero al mecánico, todos te quieren engañar para poder facturar lo más posible, engañando al que sabe menos y no le queda más remedio que fiarse y ponerse en sus manos. Encontrar a un mecánico que nos sea ladrón, es como encontrar una aguja en un pajar, a oscuras y con las manos atadas a la espalda. Si encuentras uno, cuídalo, mímalo como si fuera la niña de tus ojos, porque un mecánico honrado es un tesoro.

Pero un mecánico, un fontanero, un electricista ladrón…es común pero no es tan grave. Al fin y al cabo ayudan a tu salud aligerándote el bolsillo. Pero…un médico. El objeto de trabajo de un médico es el cuerpo humano. En el caso de los dentistas, no son los dientes de una vaca o de un caballo, es la boca de una persona que esta clase de alimañas se aprestan a llenar de agujeritos para poder pagarse el tirito de farla, la letra de la hipoteca o, peor aún, para que el dueño de la clínica les pase la mano por el lomo y les renueve su contrato otro mesecito más, sin el cual no hay permiso de trabajo.

O mi amiga tiene muy mal tino escogiendo dentista (al menos tan mala suerte como la mía), o creo en la casualidad o en una juguetona providencia, o es que lo de diagnosticar caries fantasma es norma en la profesión.

Y yo me pregunto ¿Cuántos cientos de dientes sanos se estarán empastando cada día? ¿Cuántas bocas innecesariamente violentadas por estos salteadores con cureta?

¿Qué hacer a esta clase de ladrones que destrozan la boca a personas sanas para engordar en lo posible la minuta? Porque se me olvidaba comentarlo, pero uno de estos primates, concretamente la aspid de Vitaldent, también sugirió a mi sufrida amiga que se tenía que poner aparato (que es con lo que, de verdad, se ganan pelas). Me acordé de mi niñez, porque el bastardo que me quería empastar media boca también sugirió lo del aparato, divertido cuando tengo una dentadura perfectamente regular. Cambian los tiempos, mudan las formas, pero la mentalidad de rufián permanece.

Iba a hablar de mi vecina, una vieja con voz de trueno y complexión hercúlea (si no fuera por sus mastodónticos tetones) que se fue a la tumba por un médico jovenzuelo, que le recomendó una operación “sin importancia” de corazón para curarle esa fatiga que sentía (normal, para una persona tan corpulenta de setentaitantos). Cuando nos fuimos de viaje a Alemania, nos despedimos de una mujerona llena de vitalidad, a la vuelta nos dijeron que llevaba días enterrada. Y es que todo el mundo es valiente cuando no se juega nada. El problema de los médicos es similar al de los bonus de los banqueros que casi descarrilan el capitalismo con su infinita codicia (cachis), pues se prima la actividad y la asunción de riesgo, y no la prudencia y los resultados.

Resumen: tenemos dos sanidades. Una sanidad pública funcionarial y burocratizada, llena de un montón de ineptos y otros que no lo son pero actúan como si lo fueran porque, para el caso, ganan lo mismo.

Y una sanidad privada excelente en el aspecto hotelero, con preciosas habitaciones y buen catering, pero con unos médicos presionados para dar el máximo rendimiento económico a la empresa. Y si no, de patitas en la calle y ya cogeremos a otro chavalín recién egresado. En la sanidad privada el paciente es sólo el medio, muchas veces las excusa y otras la coartada, para cumplir el objetivo primordial y legítimo de cualquier empresa. GANAR PASSSSTA. MUCHA PASSSSTA.

Luego tenemos esa especie cada vez más rara, que es el autónomo de la medicina, pequeño empresario que trabaja para sí mismo. En éste se dan los males del aborregamiento del público, y la rapiña del privado.

Mejor, por lo tanto, será poner velitas a la virgen, ordenar rogativas y hacer alguna visita a la parroquia de algún santiño con sona de milagreiro, porque como se nos escaralle algo dentro, estamos apañados.

40 comentarios »

  1. Pues lo de poner vela a la virgen, ¿cual de todas?, te va a dar el mismo resultado que los médicos.
    ¡¡¡Como estará la sanidad para que el mendiguiño se encomiende a la virgen y los santos!!!

    Fuera de limpiezas, cada mucho, lo único que me han modificado fue la extracción de una muela que me dolía la hostia, y no la tenía cariada sino con la raiz saliendo al aire empujada por otra. Por lo demás tengo la dentadura mejor que los que pasan la vida en el dentista, de momento no he tenido la necesidad de empastarles el bolso y sigo con la dentambre sana.

    Conclusión, el juramento hipocrático se lo pasan por el forro de los cojones. O lo mismo estoy equivocado y lo que hacen es el juramento hijoputácrico.

    Comentario por Javi — 23 abril 2010 @ 23:43 | Responder

    • Tampoco quedan ya muchas vírgenes a las que encomendarse, afortunadamente.😉

      A mí siempre me han dicho que una limpieza cada 6 meses. Hasta que un dentista me explicó que eso no era bueno, porque desgastabas el esmalte natural, que es el que realmente te protege de las caries. Eso depende del nivel de acumulación de sarro que tenga cada uno, yo aún tengo y con una visita cada lustro (y ni eso) voy que chuto.

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 7:47 | Responder

  2. Yo con el dentista la verdad es que no sufro mucho porque no me suelen doler los dientes, no tengo claro cuantos de mis empastes han sido reales y cuantos fingidos pero una endodoncia después y 6 empastes seguro que es posible que algún gol me han colado.

    Tengo claros la endodoncia (entraban trozos de cereal) y 3 empastes (ciertamente se veía marca) y un par de reparaciones en mis incisivos (esto de los deportes de riesgo). Fíjate que nunca se me dio por ir a la seguridad social a revisar la boca. ¿que pides cita en el de cabecera?

    El termino mata sanos es muy bueno para estas cosas. A si por cierto los de vitaldent tienen una fama estupenda de quitar empastes de otros médicos para simplemente comprobar que esta bien hecho y ponerte otro en el sitio hecho por ellos que se termina cayendo.😄 Yo sólo los he utilizado para regatear con otros dentistas, que por cierto si se regatea en el dentista.

    Comentario por kike — 24 abril 2010 @ 7:12 | Responder

    • Mi madriña, tú regaterías hasta con el diablo. Te vendo media alma a cambio de…

      XDDDDD

      Conste que no me quejo de la última que me ha tocado, que ha sido bastante atenta. Si tuve el problema al sacarme esa muela es porque la tengo soldada al maxilar, por eso me dejó la raíz. Eso no fue culpa suya, entiendo que es cierto que la muela estaba bien enganchada… (me había cogido cariño, tantos años). O será que con mi edad, y aún poco juicio como para que se decidiera a salir. XDDD

      Lo de los empastes porque se ve la marca…ojito. Porque pueden ser irregularidades en el esmalte. Yo tengo en una muela, desde hace muchos años, unos puntitos negros. Pero son eso, imperfecciones, no es una caries. Claro que para eso, hay que ser dentista con dos premisas:
      1) saber de tu profesión
      2) ser honrado.

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 7:52 | Responder

      • El diablo no hace buenas ofertas, un pequeño favor y toda la eternidad devolviéndolo. Vamos igualito que los bancos, otro sitio donde también se regatea.

        Comentario por kike — 24 abril 2010 @ 14:34 | Responder

  3. buah… jajaja pobre tu amiga, hay cacos tras cada esquina..
    a mi me paso algo parecido, me fui a hacer una limpieza y me querian empastar una muela.. (yo fui de pago) y como yo no note ninguna caries lo mande a freir esparragos.
    llevo 5 años con la muela bien sana y no veo absolutamente nada.
    ademas, un medico (tambien de pago) me diagnostico una hernia de hiato, y 3 años despues cuando pille el sindrome de guillem barre con todas las pruebas que me hicieron lo comente (en la seguridad social) y me dijeron que no tenia absolutamente nada.
    y ojo, que lo note, llevaba medicandome 3 años xa la puta hernia y fue dejar de tomar las pastillas y oye, como una rosa.

    hay gente asi en todos los lados y yo ahora hago como tu amiga, pido segundas opiniones siempre y si hacen falta, 3.

    Comentario por kiaruxa — 24 abril 2010 @ 7:36 | Responder

    • Anda, mira, tú también fuiste lista con la muela. Pues mira, te has librado de un empaste.

      Y lo de la hernia de hiato que aparece y desaparece…manda huevos.

      Venga, te cuento yo otra. Cuando era muy ñajo, mucho más que lo de la muela, me llevaron mis viejos al podólogo. Pues el fulano dijo que apoyaba mal los pies y tenía que usar tales zapatos ortopédicos y tal y cual. Yo no sé a cuento de qué me llevaron al podólogo, porque nunca me había pasado nada.

      Pues nada, me compran mis viejos los putos zapatitos esos, y voy a clase con ellos. Creo que aguanté tres días o así. Estaba jugando en el patio con los otros críos y, como esos zapatos eran de tipo de suela dura, me metí una soberana ostia al ir a coger a un compañero cuando este hacía un quiebro…

      Llegué a casa con una mala ostia, tiré los zapatos y debieron salir sapos y culebras por mi boca, porque nunca más volví a ver esos zapatos. El muy subnormal del viejo médico decía que lo peor para un pié eran las zapatillas de deporte. Malísimas! Deformaban el pie (en esos años, se empezaban a llevar). Pues la cuestión es que desde entonces, no me las he quitado.

      ¿Resultado del niño que tenía los pies deformados y había que corregir? Que todo era mentira, que soy capaz de meterme panzadas de 14 horas subiendo montañas, sin que note ningún dolor más que el lógico de las ampollas cuando salen.

      Si al final son la misma mierda que el típico mecánico de concesionario, que lo llevas para cambiar el radiador, insistes en que sólo el radiador, y te cambian además el manguito de freno (verídico). La cuestión es destapar liebres, para tener trabajo. Que la vida está muy mala.

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 8:05 | Responder

      • Lo de los pies también me pasó a mi. Vaya panda…

        Y de los dientes, también de pequeño me vieron una caries, y hasta día de hoy que debe seguir ahí, sigue siendo un puntito.

        También me quisieron poner el aparato, si bien mis dientes no están bien alineados, pero la falta de pasta entonces evitó la colocación de los hierros. Hoy simplemente paso.

        Comentario por wenmusic — 24 abril 2010 @ 16:54 | Responder

        • Es que también la gente está de un gilipollas con su físico…si tuvieran el mismo interés por cultivar su intelecto, mejor nos iría a todos.

          Entiendo que para una persona que tenga los dientes totalmente descolocados, una ortodoncia puede estar bien. Pero ahora parece que todos hemos de tener los dientes absolutamente perfectos, alineaditos, regulares. Una búsqueda de la perfección que no es humana, sino más bien propia de máquinas. Yo me quedo alucinado con padres que castigan a sus hijos (o hijos que lo piden) siendo absolutamente innecesario, por pequeñísimas desviaciones que prácticamente ni se ven, ni mucho menos tienen efectos en la mordida.

          Que si retocarse la nariz, que si ponerse tetas…

          ¡Qué horror! Vamos a ser un ejército de clones, a este paso! La medicina para subsanar malformaciones, está estupendamente. Pero esto ya me parece un abuso, meterse en camisas de once varas por leves problemas estéticos.

          Esto cada vez recuerda más a la decadencia del imperio romano, o del francés, o del anglosajón.

          Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 17:34 | Responder

          • Habría que decirle a los padres que no existe nadie, NADIE, que tenga los dientes absolutamente regulares. Como no existe nadie que tenga los pies exactamente iguales o…

            Que no es humano, que la exactitud matemática no es propia de la naturaleza, que la disimetría, las irregularidades y las particularidades son propias de nuestra naturaleza, y en ellas existe belleza. Que la geometría pura es la belleza de las máquinas, no de las personas.

            Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 17:37 | Responder

  4. jajaja yo he llevado plantillas, de esas que parecen vidrio pero que no lo son.
    mi abuela emperra enk yo tenia algo en los pies, que se me desviaban y demas.
    mis padres no veian absolutamente nada y yo tenia 5 años asik de poco me daba cuenta.
    las lleve cerca de 3 años creo y tengo los pies igual que antes, lo unico es el puente ese, que ahora esta mas subido de lo normal y me va fenomeno xa llevar taconazos.
    y lo de la hernia si k manda huevos..
    3 años con dolor de estomago dia si y dia tambien…
    y luego me lo habia creado el puto medico.

    Comentario por kiaruxa — 24 abril 2010 @ 8:34 | Responder

    • No, si aquí empezamos a tirar de la cuerda…

      Buena parte de los medicamentos apenas son más eficaces que el placebo (una grajea de azúcar). Y, sin embargo, se siguen comercializando y a qué precios. La industria farmacéutica para informes médicos donde se describen nuevas enfermedades para las que su medicamente, preexistente a la nueva dolencia, tiene cura.

      Es un puto negocio. En los años 50, el tabaco se anunciaba como buenísimo para los pulmones, y era recomendado por la asociación americana de pneumólogos. Aquí en España, salían médicos insignes diciendo que el aceite de oliva era una mierda, y que el bueno era el de girasol. Et caetera…

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 15:29 | Responder

  5. jajajajajaja, lo que me podido reír, y de verdad que lo siento por tu amiga, pero tuvo que dar mas vueltas que un tiovivo,a mi me empastaron, de las cuales no se si serian ciertas, luego fueron las muelas, me estaban matando, fui al dentista y me dijeron que si quería tornillo, funda y no se que mas, total 75.000 pts, jajajajaja, cuanto cuesta arrancarla, 5.000pts, anda guapa arranca mela ya, con el paso del tiempo un colega acabo la carrera de dentista o como se llame y si es cierto que tengo que ir pues hace mogollón de años que no me hago una limpieza bucal, espero que no me engañe, pues le quemo la burra nueva que sa comprado.

    Comentario por Mikel — 24 abril 2010 @ 13:45 | Responder

    • No se la quemes “extaele” las piezas que le den problemas o no necesite y seguro que encuentras pequeñas manchitas donde meter el taladro y empastar.

      Comentario por kike — 24 abril 2010 @ 14:32 | Responder

      • Deja la moto que no tienen las pobres culpa de nada…pudiéndole reventar el cráneo al dueño, por qué pagarlas con la pobre moto.😛

        Bueno, a no ser que sea una macarrada custom. Si es así, tampoco se pierde gran cosa dejándola para chatarra (para el caso, es lo que son). Y si es una Harley, se puede quemar con el hortera de dueño encima.😛

        Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 15:40 | Responder

    • Digo yo que siendo colega…

      Una pregunta ¿la moto la tiene ya pagada o la está comprando a plazos? Si tal puedes esperar a que acabe de pagarla y esté más desahogado económicamente, para que no tenga tentaciones de cargar la factura…

      Si fueras a un ginecólogo, igual te decía que estabas embarazado…

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 15:39 | Responder

  6. Ahora ya tengo más tiempo para contar experiencias de las chulas.

    De pequeño mi rodilla hacia ruido, triscaba al caminar y me llevaron a un fisioterapeuta, resultado que tenía poco liquido en las rodillas entonces me dio unos polvillos que tenia que mezclar con zumo y tomarlo. Una año después la rodilla seguía haciendo ruido y le pille asco al sabor de piña de aquella cosa y lo deje. Por un golpe fui a un traumatologo y me miro la rodillo y dijo: “Todo correcto, es normal en pre adolescentes mientras crecen”

    Segundo caso, mi hombro se disloca sobre el omoplato, me permite casi con el codo izquierdo o derecho llegar por detrás de la cabeza al hombro contrario, a la gente le da miedo. Un medico de medicina general casi le da un pasmo al verme lo hacer, los entrenadores de natación estaban acostumbrados porque siempre sale un niño de cada 20 con esa habilidad.

    Tengo una luxación acromioclavicular, parece un insulto, en el final de la clavícula hay un mini huesecillo que tiene varios tendones que lo articulan en su unión con el humero. Me lesione entrenando y no de los tendones se alargo unos milímetros entonces se veía un piquito. Justo un par de meses después me atropella un coche con la bici, y ya que me llevaron a Urgencias se lo comente a la medico que me saco una radiografía del hombro (porque además caí sobre ese hombro) y no vio nada en la radiografía y paso de todo mientras yo el enseñaba mi bulto. Ale pues al medico de la aseguradora del que me atropello, ese era un profesional y me dijo lo que al final paso que el cuerpo aprende que ahora ese tendón tiene 2mm de más y al año ya no duele y puedes hacer vida normal. Y tanto en pectoral vuelvo a levantar 80kg y el piquito casi desapareció.

    Luego lees que muchos medicamentos apenas le ganan al placebo y ya…

    Moraleja 2, 3 y 4 opinión porque no me fio de mi mismo cuando arreglo PC (y son mucho más previsibles) como para hacerlo de un único médico.

    Y si le regateo hasta al tipo que le compro la ropa, porque ese le sale mejor que pague al contado, al dentista porque ese tiene competencia, a todos mi proveedores que no salen en el BOE… porque les interesa más a ellos vender que a mi comprar.🙂

    Comentario por kike — 24 abril 2010 @ 14:25 | Responder

    • Anda, lo del placebo lo estaba yo comentando más arriba.

      Yo entiendo que cualquier profesional puede tener errores. Bueno, cualquiera no, yo no me los puedo permitir y para eso tengo un seguro de responsabilidad civil, porque un fallo en un diseño puede causar daños personales. En la escuela me enseñaron a no cometerlos.

      Pero bueno, obviémoslo.

      El caso es cuando ese error no es tal, sino que es un diagnóstico sistemáticamente sesgado por el interés del médico de tener un paciente atado con una enfermedad imaginaria para asegurarse la clientela, o cuando prescribe tratamientos innecesarios con el único fin de hacer caja. Igual que te pueden hacer si llevas el coche al conce oficial, pero es que en este caso estamos hablando de seres humanos.

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 15:36 | Responder

  7. Escribiendo sobre matasanos indeseables podría completarse una colección por fascículos sobre los médicos de las mutuas, o lo que obligan a hacer las bondadosas mutuas profesionales a los médicos que allí trabajan. Capítulo aparte.

    Comentario por picapiedra — 24 abril 2010 @ 20:01 | Responder

    • Los de las mutuas son unos mercenarios con título a sueldo de las empresas, si no andas al loro te derivan a la seguridad social como enfermedad común para que la estadística de la empresa quede lo mas limpia posible de accidentes y así de paso ganarse unos dinerillos con la bonificaciones de la SS por baja siniestralidad. Mejor no entrar a fondo en el tema.

      Comentario por Javi — 24 abril 2010 @ 20:47 | Responder

      • Las mismas empresas derivan a los trabajadores a la SS para que no cuente como accidente laboral y evitarse una posible inspección de Trabajo (por no entrar en el tema de los sin contrato).

        En este miserable mundo, todos somos mercenarios, todos unas putas que nos vendemos por cuatro chavos. Lo que pasa es que hemos sigo ingenuos pensando que los médicos eran diferentes y se debían a su vocación.

        No hay seguidores de Hipócrates sino sólo adoradores de Pluto.

        Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 23:19 | Responder

  8. bueno, y no veremos al ultimo medico incompetente antes de morirnos…
    habia uno, un ginecologo que no me acuerdo del nombre ( lo vi el otro dia x la tele)
    que ofrecia x akellos años un metodo revolucionario, la reproduccion asistida.
    total, k es responsable de tener 75 hijos por todo el mundo pork el era el uncio portador de su banco de esperma.
    el se negaba a usar esperma congelado, tenia que ser fresco, aunk claro, esto no lo sabian sus victimas.
    y es mas, les inyectaba la hcg y les decia que estaban embarazadas a muchas mujeres que eran totalmente esteriles.
    les enseñaba en la eco algun trozo de intestino y decia que era el feto..
    como les inyectaba la hormona cada dia a razon de mas o menos 13 euros durante un año se dejaron un pastizal las criaturas…eso y lo que costaba solo el ir a revision, las ecos y demas..
    y por eso en todos loos test caseros salia el positivo, nos ha jodido!
    despues a la llegada de la regla les decia que lo habian perdido y demas y asi sucesivamente hasta que la chica o pareja en cuestion se cansaban o no tenian dinero suficiente…
    y de esto se enteraron pork varian acudian a pedir segundas opiniones y claro, algun medico honrado dio la voz de alarma.

    ladrones y gente confiada habra en todas partes…

    Comentario por kiaruxa — 25 abril 2010 @ 11:55 | Responder

    • Juder, vaya fulano.

      Es que juntar economía con medicina…

      Los médicos siempre han tenido mucho poder. Simplemente porque estamos dispuestos a cualquier cosa, a pagar cualquier factura, para agarrarnos a la promesa de seguir vivos. De la misma forma que estamos dispuestos a dar al clero lo que nos pida, por la promesa de escapar de la tumba.

      Ahora me estaba acordando del contrabando de órganos, y gente que paga burradas de dinero, además de la factura moral, por un órgano que sustituya al propio enfermo. Sociedades que sólo se rigen por el dinero, en el que hay muy pocas donaciones, y la gente que se está muriendo recurre a la chequera (y al crimen inducido) para poder curarse.

      Muy chungo. Cada vez estoy más convencido de que la salud debe ser un servicio público universal, y no dejarlo en manos de empresas. Mercantilizar la salud traería la misma disfunción y pobreza que ha traído mercantilizar la cultura.

      Comentario por Mendigo — 25 abril 2010 @ 21:22 | Responder

  9. Sólo puedo decir que HOSTIA se escribe con H.

    Comentario por Carlota — 29 octubre 2010 @ 15:06 | Responder

    • Lo sé, lo sé. Y lo intento. Pero llevo toda una vida escribiéndolo sin h y me cuesta torcer una costumbre de años.

      De todas formas…joder, entrar sólo para decir eso…anda, no tienes ninguna historia truculenta que contar? Seguro que puedes añadir algo más.

      Comentario por Mendigo — 29 octubre 2010 @ 19:18 | Responder

  10. Panda de borregos, empezando por el ilustrado mendigo. A que cojones vais a los médicos, dentistas y otros profesionales de la salud, que aguantan vuestras miserias, mierdas, vómitos y todas vuestras inmundicias. Quedaros en vuestras casas y reventar de una vez, que nadie os llama a los hospitales y consultas, vais vosotros voluntariamente, gilipuertas.

    Comentario por ACME — 7 noviembre 2010 @ 14:17 | Responder

    • Siempre he pensado que hay “profesionales de la salud” que se merecían una patada en la boca para bajarles los humos, pues parecen los vicarios de Dios en la Tierra (especialmente los que tienen contrato vitalicio).

      En este caso creo que serían necesarias unas cuántas, para darle a entender que su trabajo es estar al servicio del paciente, y no al revés.

      Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2010 @ 22:25 | Responder

      • A ti mendigo te aplicaba yo un buen tratamiento, empezando por unos gargarismos con acido sulfúrico. Y en lo concerniente a la patada, donde se te debe aplicar a ti “iluminado de la red” es en las bolsas escrotales, que por cierto deben ser de muy pequeñas dimensiones, posiblemente incluso padezcas de criptorquidia e hipospadias. Y por cierto, a tu servicio estará tu familia, no incluyas a nadie más. Yo no estoy al serviio de nadie.

        Comentario por ACME — 8 noviembre 2010 @ 21:17 | Responder

        • Me encanta cuando la gente da sus argumentos razonados de forma lógica para rebatir los de otros…

          Este debe ser como el médico que me tuvo casi medio año tomando una marca concreta de antibióticos (“aunque te digan que las otra son iguales, tu toma sólo esa”), con cagarrías y molestias estomacales tremendas por culpa de tomarlos durante tanto tiempo, sólo porque le daban comisión por recetarlos (de eso me enteré después). Por cierto, finalmente después de consultar a otros médicos no había absolutamente ninguna razón para tomar antibióticos. Ahí es ná.

          … o como el otro médico que estuvo a punto de hacer que me operaran de los riñones por algo que no tenía, simplemente por quitarse de encima un paciente que no sabía cómo tratar.

          … o como el otro médico (otorrino) que pretendía tenerme día tras día en su consulta, hasta que cambié de otorrino y me dijo al momento lo que me pasaba y era algo que cualquier otorrino puede ver.

          … o como… ¿tengo que seguir?

          La coña es que yo apenas voy al médico, con lo que las pocas veces que voy parece que siempre me toca la china. No se, mucha casualidad…

          Los médicos son necesarios, y realmente es gente que se lo ha currado estudiando y tiene su mérito. Pero muchos (no todos) se han subido a un altar, olvidándose de que los que pagamos su sueldo somos nosotros, para que haga el trabajo para el que le pagan (tan sencillo como eso).

          Comentario por marcostonhin — 8 noviembre 2010 @ 22:48 | Responder

          • ¿Estudiando? Bueno, sí, pero no son los únicos. Yo también he quemado pestañas y no creo ser la mano justiciera de Dios.

            Para ser buen médico, no sólo es necesario haber estudiado. También tener algo de cerebro, para entender los síntomas en cada paciente. Y un mínimo de interés. Por el paciente, no sólo por la nómina a fin de mes. Para meterse a médico hay que tener una vocación de servicio a la humanidad, deseos de sanar. Porque el sujeto de tu trabajo son personas, y si no, haber hecho veterinaria (que es lo que parece que cursaron la mayoría, por la indiferencia y el desprecio con que tratan al paciente).

            Mira por ejemplo el tipiño de arriba. Debe ser médico u enfermero, porque parece que maneja el vocabulario. ¿Tú te imaginas a una piltrafilla como esa atendiendo a personas? Pues otro más como los que te has ido encontrando: un funcionario con bata blanca que lo que quiere es hacer dinero fácil y rápido, con mucha prisa por comprarse el BMW y recuperar el tiempo perdido en la carrera.

            Esta gente que juega con el dolor ajeno, que tan superiores se sienten cuando un enfermo se pone en sus manos, habría que ponerles en el otro lado del mostrador. Que sintieran que su salud depende de otro, que temiesen por su vida.

            La antigua práctica en que si moría el enfermo, el médico le seguía al infierno. Podríamos rescatarla con tipiños así

            La soberbia de fantoche que lucen algunos mediaostias, quedaba curada a base de jarabe de palo. Un ratito en un cuarto cerrado con un tipiño como el anterior, y ya no sería tan ocurrente ni se las daría de graciosín. Quizá sea un déficit de aprendizaje: no saben lo que es el dolor. Con una vez escupiendo sus dientes entre la sangre, y ya aprenderían humildad para el resto de sus días.

            En el fondo, sería por su bien. Así aprenderían a ser personas.

            Comentario por Mendigo — 9 noviembre 2010 @ 1:09 | Responder

            • El mayor problema con los médicos es el mismo que con la policía: si crees que un médico te está engañando, no te servirá de nada acudir a otro para que te lo confirme y poder denunciar, ya que ningún médico por honrado que sea hará ni dirá nunca nada que vaya en contra de otro (por mucho que sepa que es un hijoputa sin escrúpulos).

              Comentario por marcostonhin — 9 noviembre 2010 @ 11:43 | Responder

              • Exacto. Probar mala praxis médica en un juicio es como probar los abusos de la policía: prácticamente imposible. Los médicos nunca se equivocan y los policías nunca torturan, según la justicia española.

                Comentario por Mendigo — 9 noviembre 2010 @ 19:46 | Responder

  11. Para piltrafilla bastas tú marquitos con síndrom e de Gilles- La taurett, lamentablemente sin cura. Sois unos mediocres, como no alcanzais para un BMW, os contentais con joder el del vecino, es vuestro miserable placer. No despotriqueis y mover el culo. Si quereis ganar dinero como un notario, preparar notarias, si los médicos ganan dinero ( ganan una mierda en sergas por aguantaros a tipos como vosotros) estudiar 6 años de medicina, preparar el MIR y tirarse 4 ó 5 años de especialidad y un montón más en precario y si quereis controlador aéreo, fajar y adelante, pero es más cómodo tomar la cañita y darle a la lengua.Sois patéticos, en el pecado llevaís la penitencia. Que jodida es la mediocridad.

    Comentario por ACME — 9 noviembre 2010 @ 21:15 | Responder

    • Según tú, para no ser mediocre, hay que alcanzar para comprarse un BMW.

      Hay que ser paleto.

      Para dejar de ser mediocre, lo primero es aprender a escribir, palurdo. A ver si la única carrera ahora va a ser la de medicina…

      Es increíble lo soplapollas que llegan a ser algunos médicos…

      Comentario por Mendigo — 10 noviembre 2010 @ 0:37 | Responder

    • Claaaro, porque los demás no curramos y nuestro tiempo no vale dinero. Los demás tampoco hemos estudiado una carrera (o varias) ni tenemos cultura. Por cierto, la cultura que tienen la mitad de los médicos me da la risa, que los sacas de su especialidad y están perdidos en cualquier tema (no todos los médicos, pero sí muchos).

      Nuestro tiempo tampoco vale dinero cuando tenemos que esperar porque el médico ha bajado a tomar su enésimo cafecito de la mañana. Eso sí, por la tarde, cuando está en su consulta privada, no toma café. Normal: ahí el tiempo le cuesta dinero a él; cuando está por la mañana en el SERGAS nos lo cuesta a nosotros.

      Por cierto, ya que sueltas una gracia para llamarme no se muy bien qué al menos aprende a escribir. Que un médico (eso insinúas que eres) no sepa escribir correctamente “Síndrome de Gilles de la Tourette” me parece bastante grave. Y que encima después pretenda ir de culto y preparado ya parece de coña.

      Comentario por marcostonhin — 10 noviembre 2010 @ 17:56 | Responder

      • Por cierto, lo que comentas, de médico por la mañana en la sanidad pública, derivando pacientes a su consulta privada, me parece escandaloso. Es más, las pruebas las manda por la pública, con cargo al dinero de todos, y aún pasas por delante en las listas.

        Por lo demás, no creo que los médicos ganen mucho dinero. Creo que ganan lo justo. Lo que creo es que trabajan poco, están poco preparados (la mayoría) y muestran poco interés por la salud del paciente (la mayoría), anteponiendo la salud de su billetera.

        Lo de los médicos es muy parecido a los funcionarios: han aprobado una carrera o se han sacado una oposición, y creen que ya tienen todo hecho y todo el mundo les debemos algo. Aquí el que suscribe ya va por la segunda, y aún me da vergüenza lo mucho que ignoro (que es casi todo). Habría que ver a tanto simio de bata blanca qué hacía en una escuela de ingeniería, donde además de buena memoria se exige razonar.

        Por otra parte, sí que me podría permitir un BMW, pero me parece una horterada tirar el dinero fardando de coche, cuando te hace el mismo servicio un utilitario.

        Comentario por Mendigo — 10 noviembre 2010 @ 23:16 | Responder

  12. Por cierto marquitos, lo de que vas poco al médico es cuestión de tiempo, ya verás como serás asíduo.

    Comentario por ACME — 9 noviembre 2010 @ 21:20 | Responder

    • También lo tuyo es cuestión de tiempo. Basta con que des tu nombre y apellidos, y verás como también te haces buen amigo del protésico dental, que Santiago me pilla cerca.

      Comentario por Mendigo — 10 noviembre 2010 @ 0:32 | Responder

  13. A rañala.

    Comentario por ACME — 16 mayo 2011 @ 20:34 | Responder


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