La mirada del mendigo

24 abril 2010

Decrecimiento

Filed under: ecología,economía — Mendigo @ 19:15

Caracol

Por una parte, sabemos que el capitalismo necesita de un movimiento permanentemente acelerado para perpetuarse. Una deuda insostenible en el presente espera del crecimiento de la economía (y de la inflación) para poder ser pagada en el futuro.

En el plano social, podemos leer que la economía española necesita crecer por encima del 3% anual para crear empleo. De hecho, un pequeño bache en esta espiral de crecimiento (el año 2009 el PIB se contrajo un 3,2%, aunque ya ha vuelto a crecer) ha dejado a dos millones más de desempleados, y las cuentas públicas heridas de muerte.

Por otra parte, tenemos la evidencia de que no se puede operar de forma continua un sistema que tiende al infinito, en un mundo finito como el nuestro.

Es decir, la riqueza es limitada, los recursos naturales son limitados, e incluso la misma mano de obra está limitada aunque sólo sea por el espacio físico que necesita un ser humano para sobrevivir.

Podemos discutir si queda petróleo para 40 años, si el pico del petróleo llegará el año que viene (momento en el cual la producción no será capaz de cubrir la demanda y se disparará la cotización y la carrera por quedarse con la última gota). Con la perforación de yacimientos en aguas profundas o bajo el Ártico podemos aguantar unas décadas más. No quiero discutir el cuándo. Pero es evidente que el petróleo algún día se agotará (podemos subir a la Luna a buscarlo si queremos, pero en la Luna no hay petróleo porque nunca hubo vida).

Más o menos por las mismas fechas, agotaremos el gas natural. El carbón tardará más, pero no así ciertos minerales como el oro, el cobre, el zinc o el plomo. Tarde o temprano, habremos agotado el planeta.

Podremos reutilizar los materiales, qué duda cabe. De hecho con el ejemplo del oro, el oro que es extraído de la tierra no es consumido, sino que es acumulado. Pero llegará un momento en que las minas no den más oro. No se habrá agotado el oro, pero la producción se detendrá y la cantidad de oro sobre la tierra no podrá seguir creciendo.

Reciclar no sirve de nada, más que para alimentar la mentira de que puede existir un crecimiento sostenible. La tecnología es sólo una excusa (lo vemos en los híbridos de dos toneladas) para seguir con un patrón de consumo demencial.

En el mejor de los casos, por lo tanto, llegará un día, y esto es una certeza, en el que la riqueza no podrá crecer más. Y, por lo tanto, las deudas no podrán ser pagadas porque, simplemente, no existe riqueza en el mundo para pagarlas.

Volvemos una y otra vez sobre lo mismo: no se puede operar un sistema infinito sobre un planeta finito. Es simple y llanamente insostenible.

Nuestro mismo nivel de producción ya es varias veces insostenible con la capacidad de regeneración del planeta. Pero el capitalismo, para perpetuarse, necesita, exige seguir aumentándolo. Por ello, y no sé ni cuándo ni en qué engranaje, pero esta máquina se gripará tarde o temprano.

Para evitar las catástrofes que vendrán del colapso de una civilización que basa su ser en el tener, sería interesante ponerle un freno voluntario, a tiempo, antes de que el freno lo pongan las mismas circunstancias.

Por ejemplo, es mejor desarrollar una industria de aerogeneradores y vehículos eléctricos ahora que la energía está barata y aún corre el dinero por las venas del sistema, que acuciados por un derrumbe generalizado de los sistemas económicos, energéticos y sociales. Hacer los deberes a tiempo, y no dejarlo para el último momento. Sin embargo, se está utilizando la tecnología como coartada para seguir incrementando el consumo.

Si entendemos que los aerogeneradores son la excusa para poder seguir teniendo el aire acondicionado, o que los vehículos eléctricos seguirán siendo tanquetas rodantes, es que no hemos avanzado nada. Es un modelo igualmente insostenible. No existe el crecimiento sostenible, todo crecimiento es a la larga insostenible. Tenemos que encontrar el equilibrio y, para eso, tenemos que reducir nuestro nivel de consumo (y, por lo tanto, consumir menos).

Hay que frenar la economía, desendeudarnos, y sentar las bases de un desarrollo humano que pueda alcanzar un equilibrio con el planeta que nos cobija. Para ello es imprescindible un control de la natalidad y la asunción de un modo de vida más frugal. Si la superpoblación y los índices de natalidad del tercer mundo son insostenibles, el despilfarro de recursos de nuestras sociedades occidentales, modelo para el resto del mundo, es aberrante y nos conduce a la indigencia generalizada.

Esa tontería propia del voluntarismo fascista de que de la crisis saldremos trabajando más, esforzándonos más, es rotundamente falsa. Sólo lograremos un sistema sostenible trabajando menos, consumiendo menos, llegando a un equilibrio con el entorno.

Tenemos una granja, que es la Tierra. Si queremos vivir por encima de nuestras posibilidades, hipotecándola por varias veces su valor, matando los terneros y comiéndonos todos los huevos que nos den las gallinas, estamos dilapidando nuestro patrimonio e, indefectiblemente, estamos condenándonos a pasar hambre cuando ya no quede ninguna vaca que sacrificar ni ninguna gallina a la que retorcerle el pescuezo. No es ya que lo vayan a sufrir las generaciones venideras, es que nosotros mismos lo conoceremos.

Dentro de 50 años, de seguir así, el planeta estará entre 4 y 6 grados más caliente (haciendo impracticable la agricultura en gran parte del planeta), el petróleo y el gas natural (las dos principales fuentes de energía primaria) se habrán agotado, pero tendremos que buscar alimento, agua, hogar y energía para una población de 30.000 millones de personas. Se me puede llamar apocalíptico, pero es la extrapolación para dentro de cuarenta años de la progresión actual en términos de población, calentamiento global y decaimiento de hidrocarburos.

Sinceramente, no quiero que mi vejez sea una lucha por la supervivencia, con guerras por el control de los últimos recursos (esto no acaba más que comenzar con el petróleo, luego vendrá el agua, las empresas occidentales y chinas están comprando masivamente tierras en África…).

Si no puedo tener algo tan sencillo como la posibilidad de darme un paseo por el bosque, escuchando a los pájaros y viendo de vez en cuando algún corzo, alguna jineta. Si la tierra entera será un monocultivo de soja transgénica luchando por no perder terreno frente al avance de los desiertos. ¿De qué me sirve entonces llegar a viejo?

Estamos convirtiendo el mundo en un horror. La vida en esas condiciones no es digna de ser vivida.

Algunos enlaces.

Ecologistas en Acción:
El decrecimiento económico
El decrecimiento, camino hacia la sostenibilidad
En el Día de la Tierra: Menos para vivir mejor

Gustavo Duch Guillot: El decrecimiento

El núcleo de este movimiento está en Francia:
Institut d’Études Économiques et Sociales pour la Décroissance Soutenable

Decrecimiento o décroissance es traducido al inglés como downshifting.

Para terminar, me quedo con la cita que ilustra la página de décroissance.org:

Aquel que cree que el crecimiento puede ser infinito en un mundo finito, o es un loco, o es economista.

Kenneth Boulding (1910-1993), presidente de la Asociación Económica Americana.

4 comentarios »

  1. Aporto un enlace a la plataforma de videos Vimeo con una Charla sobre decrecimiento El video dura 67 minutos pero no es necesario verlo entero de una vez😉

    Comentario por picapiedra — 24 abril 2010 @ 21:39 | Responder

    • Jajajaja

      Yo que estaba dudando si ponerlo, para no acabar de matar al personal, y vas y lo subes tú. Pues nada, muchas gracias por el enlace!

      Ya que estamos, contribuyo con unos cuantos artículos interesantes de la Wiki castellana:
      Teoría del pico de Hubbert
      Geopolítica petrolera

      Apasionantes temas, de los cuales se han escritos volúmenes.

      Y una referencia a nuestra historia reciente, para que sepamos lo que significa una crisis energética y sus consecuencias en la economía global:
      Crisis del petróleo de 1973
      Crisis del petróleo de 1979

      Y la lista que explica buena parte de lo que sucede en el mundo actual, y que será determinante para entender el mundo en lo que queda del recién estrenado siglo:

      Países por reservas probadas de petróleo

      Comentario por Mendigo — 24 abril 2010 @ 23:14 | Responder

  2. Y 1984 se habrá quedado corto…

    Comentario por wenmusic — 25 abril 2010 @ 20:02 | Responder

    • Deberíamos ir preparando nuestro cerebro para soportar las próximas excusas, a cual más imbécil, que justifiquen las invasiones…perdón, intervenciones militares humanitarias, de territorios con recursos estratégicos, no sólo hidrocarburos, sino coltán, cobre, litio o las mismas cabeceras de los ríos.

      Comentario por Mendigo — 25 abril 2010 @ 21:15 | Responder


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