La mirada del mendigo

17 julio 2010

La energía

Filed under: energía — Mendigo @ 10:07

Quería llevar a cabo un ciclo de entradas dedicadas a la energía, este sería la introducción, veremos si consigo completar el proyecto.

Podemos considerar que los factores de producción son el trabajo, el capital, las materias primas y la energía. Para que un proceso productivo pueda ser viable, ha de ser energéticamente factible. Dicho de otra forma, los procesos consumen energía, y la energía tiene un coste.

Por ejemplo, si tuviésemos un acceso ilimitado a la energía, podríamos acabar de un plumazo con el acuciante problema de la falta de agua potable, recurriendo a las desaladoras. Pero estas plantas son ávidas consumidoras de energía, con lo que podemos establecer una relación directa entre el litro de agua dulce producida y el coste de la energía.

Otro ejemplo: si la energía fuese gratuita, podríamos explotar los pozos de petróleo hasta la última gota, con lo cual las reservas se extenderían a varios siglos. Sin embargo, la tasa de recuperación actual de un yacimiento ronda el 30%, siendo el resto de petróleo almacenado irrecuperable pues habría que emplear más energía en bombearlo que la energía química que posee el petróleo extraído.

La energía, en cualquiera de sus formas, tiene un coste. Pero este coste no es sólo económico, sino también político y socioeconómico, como por ejemplo la dependencia de petróleo de la economía usamericana, que le lleva a emprender guerras para asegurar su suministro.

Y, sobre todo, la producción y consumo de energía tiene un coste ambiental. Sea en forma de emisiones de CO2, de RAA (resíduos radioactivos de alta actividad) o de destrucción del medio por la creación de presas, plantas eólicas o huertos solares.

Vamos a resumir este impacto en números. Para producir un kW*h de electricidad, es decir, la energía que consumiría un radiador de 1000W en una hora, podemos escoger entre:
-emitir 350g de CO2 + 0,3g de SO2 + 0,36g de NOx a la atmósfera en una central térmica.
-producir 2,79µg (la millonésima parte de un gramo) de RAA en una central nuclear.
-emplear 1/300 de la energía generada por un aerogenerador (es decir, como tener un 0,3% de un aerogenerador de 1,3MW dedicado a hacer funcionar tu pequeño radiador)
-mantener inundados 550m² de un valle (tomo datos del embalse del Almendra)
-ocupar 44m² de terreno con un huerto solar

Podemos debatir cuál de estas agresiones al medio es mayor, lo que es evidente que el coste ecológico de producir esa energía es muy alto, sea cual sea la tecnología de generación que escojamos.

NO EXISTE LA ENERGÍA VERDE, esta es una falacia creada por la industria. La única energía verde es la que nunca es consumida, nunca es generada.

Una ciudadanía madura debe tomar decisiones (y no ceder a otros esa responsabilidad) y, una de las principales, es de qué forma queremos cubrir nuestras necesidades energéticas. Cada tecnología de generación tiene sus ventajas y desventajas, y hay que asumirlas en su conjunto.

Por ejemplo, durante años hay gente que ha hecho de la energía solar fotovoltaica la panacea, e incluso varios partidos políticos han introducido en sus programas la promoción de su uso. Es una opción, pero es una opción cara. Muy cara. La retribución del kWh fotovoltaico es 10 veces superior al precio del pool (tecnologías convencionales, esto es, térmica, nuclear y gran hidroeléctrica) y multiplica por cinco veces la retribución del kWh eólico (otra renovable).

Si optamos por fotovoltaica hemos de aceptar unos costes de generación que se trasladarán al usuario final, mayores en la medida que la fotovoltaica contribuya al mix de generación. Sin embargo, de forma pueril, los que piden recurrir a una tecnología 10 veces más cara (es decir, un aumento del 1000%), protestan ante una subida de la TUR de un 5% (que, en cualquier caso, el usuario acabará pagando, pero en forma de déficit de tarifa, es decir, aplazado y con intereses), prefiriendo mantener la tarifa eléctrica artificialmente barata, desincentivando de esta forma el ahorro y la moderación.

El agua calentita, pero que no queme. Pero eso sólo sucede en los mundos de Yupi, lugar de fantasía en el que muchos hacen sus cuentas de la lechera.

Para que quede más o menos claro, pongo las retribuciones (los costes de generación reales son secreto de los empresarios, y objeto de una gran controversia).
-precio convencionales (pool): se negocia cada hora, pero la media se puede establecer en 3-4¢/kWh (ha bajado con la crisis y la sobrecapacidad de las plantas)
-precio eólica: 7,6¢/kWh (aunque puede ser más alto si se acogen a la retribución pool+prima)
-precio fotovoltaica: 42¢/kWh las que entraron en funcionamiento antes de Septiembre del 2008 (tendremos que comprarles energía a ese precio durante los próximos 25 años, la vida útil estimada de la instalación). En ese momento, el gobierno se dio cuenta de su cagada y bajó las retribuciones a 34¢/kWh (que sigue estando un orden de magnitud por encima del coste del kWh convencional, e incluso del eólico).

Sin embargo, no todo es electricidad, como muchas veces tendemos a pensar cuando hablamos de energía. Para ello, hay que introducir dos conceptos.

Energía primaria : fuentes de energía aprovechables por el hombre, tal y como las recibimos de la Naturaleza.
Energía final: energía en la forma bajo la cual es consumida.

Por ejemplo, el carbón es una energía primaria. Parte del consumo de carbón es para usarlo en siderurgias y otras industrias, con lo que sería también energía final; y otra parte se emplea en generación eléctrica, con lo que el carbón sería la energía primaria, y la energía eléctrica sería la energía final.
Hay formas de energía, como la nuclear o la hidroeléctrica, son sólo primarias (se emplean casi en exclusiva para producir una forma de energía final, como la electricidad). Otras formas, como la electricidad, no se encuentran de forma aprovechable en la Naturaleza y hay que producirlas, siendo únicamente una energía final (la más importante).

Para que nos hagamos una idea de las magnitudes, a nivel mundial, de toda la energía que consume la Humanidad el 34% viene del petróleo (transportes, fundamentalmente), el 27% del carbón, el 22% del gas natural y el 10% de la biomasa (especialmente en países subdesarrollados, que siguen usando madera o carbón vegetal para satisfacer sus mínimas necesidades energéticas, cocina y calefacción básicamente).

Es decir, y creo que este dato es muy importante. En el mundo, el 93% de toda la energía que consumimos procede de reacciones de combustión, es decir, de quemar cadenas de carbono. Emitiendo, impepinablemente, una cantidad equivalente de CO2. Porque si quemamos algo, CO2 tenemos que emitir, emitiremos menos si la combustión y la conversión en otra fuente de energía es muy eficiente, pero emitir, emitimos seguro.

El resto de energía primaria se distribuye entre la energía nuclear (menos de un 6% instalado casi exclusivamente en el mundo rico, aunque hay una euforia por el átomo en China, India y Corea del Sur que hará que esta proporción crezca) y la energía hidráulica con un 2% (aquí brillan los países tropicales, especialmente Brasil). Las energías alternativas o renovables no alcanzan, a nivel mundial, ni un 1%. En ellas se incluyen la eólica (muy desarrollada en Europa), la solar fotovoltaica y térmica (interesante como apoyo de agua caliente sanitaria), la undimotriz (otro fiasco como la fotovoltaica), la mareomotriz o la geotérmica (una gran desconocida en nuestro país, pero principal fuente energética en países de Centroamérica, Filipinas, Islandia…).

Desde los inicios del género homo, hace cientos de miles de años, llevamos obteniendo nuestra energía del fuego. Con una población de 6500 millones de monos más o menos sabios, es absolutamente insostenible seguir quemando lo que nos rodea para obtener energía: urge un cambio de modelo. En este punto nos encontramos y es un hecho crucial para el futuro de la Humanidad y del resto de las especies del planeta. Vivimos momentos históricos, un punto de falla en el que estamos buscando otras fuentes energéticas de las cuales aprovecharnos. De conseguirlo depende el éxito de nuestra especie.

Resulta obvio decirlo, en cada parte del mundo hay un uso más intensivo de unas u otras formas de energía primaria, según las necesidades, capacidades tecnológicas o económicas o mera disponibilidad del recurso.

Por ejemplo, mientras que en África la principal fuente de energía sigue siendo la madera (lo cual constituye una amenaza de deforestación, que afecta a la supervivencia de los ecosistemas y sus especies, como por ejemplo el emblemático gorila de montaña) en Francia y Bélgica, la principal fuente de energía es la nuclear. En Rusia se consume mucho gas natural, porque disponen de grandes reservas. En Brasil aprovechan sus caudalosos ríos, en China recurren al carbón como fuente de energía abundante y barata, en Oriente Medio usan el petróleo para todo y en USA malgastan un petróleo que no tienen (hace décadas que USA es importador neto) para mantener un sistema de transportes absurdo (parque móvil con altos consumos, urbanismo imbécil con barrios residenciales con baja densidad de población en los que el vehículo privado es imprescindible hasta para comprar el pan…).

Tampoco el consumo es igual en todos los países. Mientras que un marroquí, de media, consume 15GJ al año, el consumo medio energético per capita de USA es de 327GJ. En Europa estamos en un término medio, con 135GJ/h en España, 176 en Alemania o 185 en Rusia (con una industria menos eficiente y mayores necesidades de calefacción). El extremo es el derroche estúpido e indecente de los emiratos petroleros (Qatar quema 900GJ de petróleo y gas por habitante, para sostener excentricidades como las pistas de esquí en el desierto, además de otras más justificables como las plantas de licuefacción).

En China el consumo por habitante es muy bajo, de 48GJ. Pero este dato, tratándose de la fábrica mundial, tiene truco. Buena parte de ese consumo se debe a las necesidades de una industria que produce artículos para nuestro consumo. Cada cosa que compramos a China (o a Indonesia, o a Bangladesh…) tiene una energía asociada en su producción, así que parte de esa energía no tendría que ser imputada al ciudadano chino (que no la disfruta) sino a los usamericanos y europeos que las consumimos, aunque dejamos que se produzcan fuera.

Y como energía rima con emisiones de CO2 y cambio climático (ya hemos visto como el 93% de la energía primaria se obtiene quemando materia orgánica), a más de uno lo anterior os habrá sonado al Protocolo de Kyoto y la decepcionante cumbre climática de Copenhage.

Sobre Kyoto hay un gráfico en el que sobra las palabras:

Kyoto protocolo

Salvo Somalia, Afganistán y el Sahara Occidental, todos los países lo firmaron y ratificaron excepto los USA. Hurra y bravo. El mayor devorador de energía no quiere poner freno a su avidez y demente modelo de desarrollo.

Pero este mapa es tramposo. El protocolo de Kyoto sólo obligaba a reducciones de emisiones (o a aumentos moderados, como en el caso de España, que de todas formas lo incumplimos clamorosamente) desde los niveles de 1990 (1995 para los gases fluorocarbonados) a los países del Norte global. Los países subdesarrollados no se comprometían a nada firmándolo, más que a un pliego de buenas intenciones.

Pero China se convirtió en el 2008 en el mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta, y su economía se percibe cada vez más como una maquinaria todopoderosa y amenazante con la que es imposible competir. Ya no había razones para dejar a los países emergentes fuera del nuevo compromiso que debía servir de continuación a Kyoto.

Europa quería el acuerdo, en parte porque lleva décadas preparándose, en parte porque son firmas europeas las que están más avanzadas en materia de reducción de emisiones, eficiencia energética y energías renovables. EEUU supeditaba su decisión a que todos se comprometieran, para que su industria pesada no perdiera competitividad lastrada por los cupos de emisiones. Y China e India dijeron que no se comprometían a nada, que ya harían sus campañas publicitarias poniendo cuatro molinitos aquí y allá para demostrar lo muy concienciados que estaban pero que, ahora que habían tomado una velocidad de crucero impresionante en la senda del crecimiento económico, no pensaban frenarla por cuestiones ecológicas.

Unos querían contabilizar las emisiones pasadas; otros, relacionar las emisiones al PIB (y así justificar emisiones crecientes en una economía china que lleva años creciendo al 10%) o imputarlas a los países receptores de las mercancías que producían. Todos cargados de razón y, al final, los unos por los otros y la casa sin barrer.

24 comentarios »

  1. Me ha gustado mucho el matar el concepto de “energía verde” ya que invita a pensar que el ser humano no transforma su entorno para obtener la energía. Sería más interesante una clasificación igual que la que utilizamos al comprar los electrodomésticos de la A a la G, vamos de no destruyes el mundo para calentar un té a estas haciendo que el planeta azul termine como Marte.

    A estaría bien ver el aporte de la Fotovoltaica en % de la generación en las horas punta ya que evita una subida muy fuerte del pool eléctrico como paso en el 2008 que marco media de pool de 65.7€/MWh. En septiembre de 2008 picos de 95.66€/Mwh.

    Hay algo de lo que nunca se quiere hablar:
    http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs313/es/index.html
    http://www.lukor.com/hogarysalud/06100302.htm
    http://www.lainsignia.org/2005/febrero/ecol_011.htm

    No es sólo solucionar el CO2 sino y más importante los contaminantes de nuestros motores diésel (que nadie se piense que los filtros anti partículas son la panacea que las partículas pequeñas que no filtran son las más peligrosas). ¿Cuanto dinero se podía ahorrar España como estado reduciendo a la mitad los daños por contaminación en la salud de sus ciudadanos? ¿Cuanto nos costaría? ¿Cuantos no querrían porque matas su negocio?

    La idea del céntimo sanitario en los combustibles fósiles me pareció buena hasta que vi que los gasolina pagan más céntimos sanitarios.
    PD: Gran curro tron.

    Comentario por kike — 17 julio 2010 @ 12:01 | Responder

    • Pues es cierto, las muertes producidas por la contaminación atmosférica son un tabú. Como no se quiere pensar en una solución, pues la gente prefiere ignorar el problema. La Botella, concejala de Medio Ambiente del Foro, para solucionar el problema de unos sensores de contaminación que pasaban de los límites, escogió eliminarlos. Así, adiós problema.

      Pero no sólo las partículas de los Diesel: los gasolina también producen emisiones nocivas para la salud (NOx y SO2). Pero no sólo los motores, también las calefacciones.

      De todas formas, son dos problemas distintos, el de la contaminación y el cambio climático. La contaminación es regional, sobre todo la del transporte. Las altísimas chimeneas de las centrales térmicas meten los contaminantes en las corrientes de aire de la atmósfera, dispersando los contaminantes en un rango de cientos de kilómetros. Pero las calefacciones y los tubos de escape contaminan localmente. Por lo tanto, tú contaminas y envenenas tu propio medio, pero no el de los demás. El problema del calentamiento global es que es indiferente donde se emita el CO2 (o CH4, o CFC…), porque nos atañe a todos. Las consecuencias del envenenamiento del aire son directas (lluvia ácida, problemas respiratorios, cáncer), pero los problemas del calentamiento global son más persistentes en el tiempo.

      Comentario por Mendigo — 17 julio 2010 @ 19:15 | Responder

      • Leí hace tiempo un libro sobre contaminación atmósférica (cuya referencia no recuerdo), en donde sí se hablaba de muertes por esa causa. Concretamente se detallaban episodios de inversión térmica en California que llegaban a las 6000 personas, y en Londres hasta 3500.

        Lás muertes no eran directas, como en el caso de un envenenamiento; el cálculo se basaba en los incrementos de mortalidad por enfermedades respiratorias asociados a esos periodos.

        Los contaminantes que causan estas muertes (al menos las aceleran) son una combinación de monóxido de carbono, NOx, ozono, COVs y “peroxiazilnitratos” (sustancias formadas por combinación de moléculas orgánicas con NOx y O3, por acción de la luz solar). Esta sopa de contaminantes se llama “smog fotoquímico”.

        El origen de los contaminantes era en buena medida las emisiones de los tubos de escape ce lso coches, en el caso de Londres, también los humos de calderas y de fábricas.

        Estos casos han impulsado acciones como la mejora de rendimeinto de calderas, el control de emisiones de fábricas o la instalación de catalizadores en los coches (para que no emitan COV – Compuestos Orgánicos Volátiles)

        Los episodios eran antiguos, de los años 70 y principios de los 80, ignoro si hay casos más modernos, pero supongo que sí, otra cosa es que se les dé publicidad.

        Hay muchos problemas de contaminación ambiental para los que no podemos valorar los daños, simplemente porque no se han estudiado.

        Comentario por santi — 26 julio 2010 @ 18:34 | Responder

        • Buah! Qué lujazo de comentarios, tronk!

          Muchas gracias por poner la guinda, Santi. Por cierto, lo explicar todo muy sencillo, muy bien. Serías un buen profe (si es que no lo eres).😉

          Comentario por Mendigo — 27 julio 2010 @ 9:14 | Responder

    • Lo del ahorro en sanidad por los contaminantes me recuerda a la “semicampaña” de justificación que tienen ahora con el tabaco, ya sabéis: “¿cómo que queremos que fuméis para recaudar? pero si se gasta más en sanidad por el tabaco de lo que se recauda en impuestos”. Lo que no te dicen, y esto vale tanto para el tabaco como para los combustibles fósiles, es que lo que se recauda en impuestos y, sobre todo, en tabaco y petróleo, lo ganan las multinacionales (y lo pagamos nosotros), mientras que los gastos médicos también los pagamos nosotros al 100% y a las multinacionales no les cuestan un duro.

      Y ya sabemos quién manda sobre el “Estado”.

      Comentario por marcostonhin — 26 julio 2010 @ 9:38 | Responder

      • En realidad, los impuestos del tabaco los recauda el estado, pero el argumento es igual de falso en el corto e incluso medio plazo. Si se prohibiera mañana el tabaco se dejaría de ingresar una jugosa cantidad, pero SEGUIRÍA HABIENDO GASTO sanitario durante años.

        De hecho, aumentar los impuestos del tabaco es un muy buen negocio para Hacienda. El incremento de precio hace que el consumo disminuya un poco, bastante menos que la recaudación (está estudiado).

        Comentario por santi — 26 julio 2010 @ 18:39 | Responder

  2. […] This post was mentioned on Twitter by Luis García, manolox. manolox said: La energía http://ow.ly/2cTrn >>Interesantes apuntes sobre la energía en "La mirada del mendigo" […]

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  3. ¡Curradísimo!
    Me ha encantado el ejemplo del radiador/efecto.

    Aunque hay algo que leí por ahí que me escama. Viendo estos datos la energía “nucelar” parece la más optima (o la eólica, que es la que mejor veo) pero no se suele tener el cuenta el gasto energético/capital que cuesta construirlas.

    Parece ser -corrigeme pues tengo poca idea- que por ejemplo una central nuclear es cara de cojones y nadie la levantaría si el Estado no la financiase. ¿Esto es así?

    Comentario por Idro — 18 julio 2010 @ 2:11 | Responder

    • ¿La energía nuclear como óptima? ¿Por? ¿Porque emite menos cantidad de resíduos? Nononononono.

      Para nada, compañero. Obviamente, una central térmica emite CO2 en Kg mientras que la nuclear produce RAA en µg, para generar la misma unidad de energía. Pero es que el CO2 es un gas inerte que sería absolutamente inocuo sino fuera porque la humanidad lo está produciendo por toneladas. En cambio, unos pocos gramos de americio, curio o tecnecio son un problema de cojones, y lo seguirán siendo por toda la eternidad si no encontramos la forma de transmutarlos en otros elementos menos peligrosos (existir existe, es una fisión nuclear forzada con neutrones rápidos, en un acelerador o en un reactor rápido pero…por ahora, no es comercialmente rentable, es más barato almacenar los RAA).

      Lo bueno de los residuos nucleares es que son muy pocos, y por lo tanto fácilmente manejables. Lo malo es que son muy peligrosos, y lo seguirán siendo durante mucho tiempo. Ahora bien, también el CO2 con que estamos dopando la atmósfera seguirá con nosotros milenios hasta ser disuelto por las aguas profundas de los océanos.

      Se está hablando, por ejemplo, de usar antiguas minas para secuestrar CO2. Sinceramente, yo viviría cerca de una repositorio geológico profundo (una mina abandonada, también) de residuos nucleares. Unas pocas toneladas de RAA a 9km de profundidad, con todo bien sellado, no plantean ninguna amenaza de seguridad (tampoco hay que exagerar el poder de penetración de las radiaciones γ, con un blindaje de plomo ya las paras, así que con miles de metros de tierra de por medio…). Ahora bien, si esa mina la llenamos con cientos de miles de toneladas de CO2, la cosa cambia. El CO2 no es tóxico, pero un grieta en esa mina produciría el escape de toda esa barbaridad de CO2, desplazando el oxígeno y matando a todo ser vivo en kilómetros a la redonda.

      Por eso, que la energía nuclear de buena no tiene nada. Pero es que las otras tampoco.

      Comentario por Mendigo — 18 julio 2010 @ 7:46 | Responder

      • Cuidado, que los mares no son depósitos ilimitados. El CO2 que se disuelve acidifica el agua, y cambia los equilibrios de carbonatos-bicarbonatos, y eso puede ser también un problema a largo plazo.

        Sobre los depósitos de CO2, creo que todavía nos falta mucho para que eso sea rentable, primero por el coste de la captura y licuefacción, segundo porque a ver donde están esos depósitos estancos para un CO2 líquido a presión y baja temperatura.

        Quizá la alternativa menos inviable a día de hoy sea inyectar el CO2 en yacimientos de gas (o petróleo) agotados, pero a ver como se mantienen sellados la largo plazo.

        Comentario por santi — 26 julio 2010 @ 18:45 | Responder

        • Los océanos sí que se pueden considerar como depósitos ilimitados de CO2…pero me estoy refiriendo a las aguas profundas. La cuestión es que el agua, al disolver más CO2, provoca la acidificación que comentas con consecuencias para la vida marina (blanqueamiento del coral, debilidad en las conchas de moluscos). Esto se produce sólo en el estrato superficial.

          El problema es que la velocidad con la cual el agua superficial cargada de CO2 se diluye con las aguas profundas es muy inferior a la velocidad con que estamos cargando la atmósfera de CO2 (se estima una renovación del agua superficial completa lleva mil años), con lo cual no podemos valernos de esas aguas profundas.

          Por otra parte, entiendo que todo almacenamiento de CO2 tendrá que ser a presión, e ignoro cómo puede asegurarse la presurización de una mina pero se me antoja complicado. De hacerlo licuado (a parte del enorme gasto energético de licuar el CO2), tendría que desarrollarse un sistema de refrigeración que lo mantuviera en estado líquido (-57ºC) por los siglos de los siglos. Amén.

          Por otra parte, si queremos almacenar cantidades significativas de CO2, tiene que hacerse licuado. Como gas, o llenamos una mina en unos pocos meses, o le metemos una presión tal que haría reventar la tierra.

          No sé, es que a mí eso de secuestrar carbono es que no me cuadra. Otra promesa de la pseudociencia, en contra de los límites básicos de la física, para que la gente crea que hay una alternativa científica y que puede seguir despilfarrando energía de forma sostenible.

          No es más sencillo dejar de talar bosques y recuperar las zonas devastadas? Pero con un límite, porque la capacidad del proceso de fotosíntesis para almacenar carbono es muy débil, se necesitan gigantescas superficies para que sea significativo.

          Comentario por Mendigo — 27 julio 2010 @ 9:28 | Responder

    • Luego, tema costes…aquí no me quería meter porque es un buen berenjenal, pero te cuento un poco.

      Una central nuclear es cara de cojones, cierto. Tenemos el referente del tercer reactor de la central de Olkiluoto, que ha disparado costes de 3500 a 5300M€. Es un reactor de nueva generación construido por la francesa AREVA, con los sistema de seguridad cuadriplicados y con un lecho para recoger una fusión del núcleo. Más eficiente, sobre todo en transitorios y que, por lo tanto, genera menos RAA y aprovecha mejor el combustible. Un buen reactor pero, como digo, ha salido caro de cojones.

      5300M€ para un reactor de 1720MW de potencia, es decir, 3,08M€/MW.

      En comparación, el coste del MW eólico está en unos 1,1M€/MW en tierra y no menos de 2,5 offshore (dependiendo, claro está, del emplazamiento y de las máquinas que uses).

      Por lo tanto, parece que el MW eólico es más barato que el nuclear. Pero no importa la potencia instalada, sino la energía generada. Para ello hay que emplear el coeficiente de carga, es decir, la relación que hay entre la energía generada y la que generaríamos si la central trabajase todo el tiempo a su potencia nominal. Y…ay! Aquí la nuclear arrasa, pues los nuevos reactores se construyen para un coeficiente de carga superior al 92% (incluso se prometen del 94%) mientras que un aerogenerador, en un buen emplazamiento, no pasa de un 26% (aunque haya viento para hacer girar las palas, el generador no trabaja a pleno rendimiento hasta que el viento no alcance la velocidad nominal, que suele ser de 15m/s, es decir, 54km/h).

      Por lo tanto, podemos decir que el kWh eólico y nuclear están más o menos a la par en costes. Verdad? Pues tampoco.

      Porque, además, hay que tener en cuenta la vida útil de las instalaciones. Y la vida útil estimada de un parque eólico es de 25 años, mientras que los nuevos reactores se están licenciando por un periodo de 60 años. Por lo tanto, se puede concluir en una primera estimación que los costes de instalación de una central nuclear son menos de la mitad que los de un parque eólico, por unidad de energía generada.

      Pero, evidentemente, el parque eólico es rentable porque se le retribuye la energía por el Régimen Especial, a 7,6¢/kWh. Sin embargo, como las nucleares trabajan a piñón fijo (el proceso de desconexión de la red dura días) tienen que entrar al pool sí o sí, y a veces se les retribuye a 0¢/kWh, es decir, producen energía gratis (de hecho, muchas veces por la noche, con las eólicas funcionando a toda mecha, sobra energía y se emplea en hacer funcionar las centrales de bombeo).

      Pero ojo! Que los costes de producción de una central son más que los costes de instalación y financieros (aunque en el caso de las nucleares y las eólicas, son los predominantes).

      Quedan los costes de operación y mantenimiento, muy elevados en el caso de las nucleares por necesitar de personal especializado. También las eólicas tienen un mantenimiento muy caro (se intenta reducir y simplificar, también en las nucleares). Queda el coste de combustible que, aunque es la parte del león en los ciclos combinados de gas, representa sólo en torno al 15% de los costes totales en la nuclear (por lo tanto, que la cotización del uranio pase de 40$ a 140$ no representa un problema, mientras que la cotización del gas, tan inflamable como el propio gas, puede sacar de la rentabilidad en un plis a un ciclo combinado). Evidentemente, la eólica saca pecho pues su combustible sale gratix.

      Luego están los costos de emisiones. En el caso de la nuclear, pagan a ENRESA para que se ocupe de ellos durante los próximos 60 años (plazo en el cual se espera que haya una solución definitiva al tema de los RAA). En el caso de las térmicas, tienen unos derechos de emisión de CO2 que encarecen bastante la producción, especialmente en el caso de las térmicas de carbón, menos eficientes.

      A grandes rasgos, podemos resumir diciendo que los costos de generación más bajos son de los ciclos combinados, luego las de carbón, las nucleares y la eólica. Pero estas posiciones se pueden alterar en cuanto varíe la cotización del gas natural o de la tonelada de CO2 (previsible si hay un repunte de la economía mundial). La eólica es más cara, pero no inasumiblemente más cara.

      Y luego está la solar, en otro orden de magnitud.

      La hidroeléctrica la menciono al final, porque tiene trampa: es la última en completar el pool: sólo entra cuando los precios son ventajosos, por lo tanto, solo turbina agua con el kWh muy alto, con lo cual obtiene una rentabilidad tremenda a su producción (exactamente al revés que las nucleares), sacando provecho económico de su flexibilidad.

      Espero haberte hecho una ligera idea de la cuestión.

      Comentario por Mendigo — 18 julio 2010 @ 8:21 | Responder

      • Te falto una cosilla y sé que te la sabes por las conversaciones en la ducha.XD ¿Cuantos años de Uranio, carbón, petroleo, gas nos quedan al ritmo actual?

        Comentario por kike — 18 julio 2010 @ 9:58 | Responder

        • Espeeeera, no te impacientes. Esto era sólo la introducción.

          De todas formas, el tamaño de las reservas se puede resumir en:
          petróleo: muy poco (si no echamos mano del betún de Venezuela y Canadá, lo cual sería una tragedia medioambiental)
          gas: un pelín más que petróleo, pero también muy poco
          carbón: bastante, pero quizá menos de lo que se cree (afortunadamente para el planeta)
          uranio: ni puta idea, porque como por ahora sobra uranio, no se ha gastado mucho dinero en explorarlo. De todas formas, a 250$/kg sería rentable extraerlo filtrando el agua del mar, y entonces puedes considerarlo como eterno. Y aún queda el plutonio de las ojivas nucleares y del combustible gastado…

          Comentario por Mendigo — 18 julio 2010 @ 14:33 | Responder

  4. ¡Vaya tesis energética te has currado!. No voy a comentar gran cosa, soy un poco lego en el tema.

    La eólica no debe salir demasiado cara, la provincia de Burgos está sembrada de aerogeneradores, por lo que algún rendimiento dará. En cuanto a la eólica hay un gasto que no he visto contemplado, tengo entendido que los ayuntamientos a los que pertenecen los términos donde se instalan los aerogeneradores reciben un dinero anual por ese concepto.

    Bueno, tengo cuatro semanas de vacaciones para renovar energías, a ver a como me sale el KWh😉

    Comentario por Javi — 18 julio 2010 @ 10:11 | Responder

    • No, si los aerogeneradores son un negocio que te cagas (por eso los instalan), pero porque se les retribuye el kWh al doble que a las centrales convencionales.

      Si quitáramos las subvenciones a la producción eólica, no habría nadie que instalase, ni loco, un aerogenerador. Puede que en Tarifa, con tantas horas de viento, incluso los aerogeneradores pudieran competir sin subvenciones con cualquier otra tecnología de generación. Pero en el resto de la península…y en Burgos…ni de coña.

      Si crees que en Burgos hay mucho molinillo, date una vuelta con el coche, de Ortigueira hacia As Pontes, por la Serra da Faladoira. Hay un punto donde mires en la dirección que mires, sólo ves molinos hasta el horizonte, cientos de ellos. Esa esquinita es también un buen lugar para ponerlos.

      Y cómo no, espero que te lo pases de coña en las vacaciones. A ver si vuelves con el morral lleno de fotos y recuerdos hermosos.

      Apertas, Javi!

      Comentario por Mendigo — 18 julio 2010 @ 14:40 | Responder

      • Puedo dar fe, esta mañana en la sierra A Capelada lo he comprobado, lo mismo estoy equivocado y son ventiladores para refrescar a las vacas y a los caballos.

        Me han encantado los cortados de Punta do Limo, los acantilados siguientes están muy bien también, aunque con menos verticalidad, pero eso sí grandiosos (y doy fe también, que los he visto desde el mar).

        Comentario por Javi — 21 julio 2010 @ 20:17 | Responder

        • Anda, si ya estás por aquí!

          ¿Cómo es que los has visto desde el mar? ¿Ein? ¿Barco, piragüa? Juder, pues deben ser impresionantes, vistos desde abajo. Un colega marino me decía que eran una pasada, pero yo nunca he tenido la oportunidad.

          Espero disfrutes de estos días, Javi. Un abrazo!

          Comentario por Mendiño — 22 julio 2010 @ 7:43 | Responder

    • Si, en Burgos, y en Palencia, y en Asturias, y en casi toda España, allá donde hay una mínima elevación (para aprovechar el efecto orográfico) los molinillos han salido como setas de primavera en los últimos años.

      Me preocupa el efecto sobre las grandes aves veleras, que también aprovechan las corrientes orográficas y pueden verse afectada por tanto molinillo. Por no hablar de las luces nocturnas de aviso, y su posible incidencia en las migraciones.

      Y el efecto sobre el paisaje … Los aerogeneradores modernos no me parecen feos (comparando con los primeros parques de La Muela y sus torres de celosía), pero se hace un poco deprimente que cada vez dominen más el paisaje.

      En el caso del norte es más sangrante, no es sólo el efecto de los aerogeneradores. Para montar el parque en una sierra hay que hacer pistas de acceso por las laderas (de anchura y radios muy grandes para que puedan entrar los monstruitos), con desmontes brutales, riesgo (probado en algunos casos) de corrimiento de laderas y una afección visual bastante brutal.

      Además de facilitar el acceso al monte a los brutos de los quads y 4×4, un riesgo añadido.

      Comentario por santi — 19 julio 2010 @ 11:31 | Responder

      • La cuestión es que los estudios sobre el impacto en las aves son contradictorios. Las luces de gálibo sí que afectan, aparentemente, a las aves migratorias. Pero también los pueblos y ciudades, desviando su rumbo para lo que quizá piensen que es el amanecer.

        También hay estudios que sostienen que es raro que las aves choquen contra las palas, y la mayoría de las muertes en un parque eólico es al chocar contra las líneas de media tensión que evacuan la electricidad del parque. Es decir, como cualquier otra torre.

        Sinceramente, creo que en este tema hay posturas tan encontradas, que sólo me fiaría de un estudio que haya realizado yo mismo. Hasta entonces, tomo las conclusiones de los estudios con pinzas, por muy independientes que se me presenten (quizá el mejor hasta ahora sea el del parque marino danés de Horn Rev, si quieres echarle un vistazo).

        Sobre su estética…eso es demasiado subjetivo y cambiante (nos acabamos familiarizando con ellos).

        En cuanto a las obras de acceso al parque, totalmente de acuerdo. E insisto: La energía eólica y los bosques son incompatibles.

        Comentario por Mendiño — 20 julio 2010 @ 9:02 | Responder

      • Desde luego lo que no podemos pretender es utilizar nuestro flamante móvil, tener nuestra casa (y nuestras calles) iluminada, poder ver nuestra TV y postear en el blog del mendigo (jejeje), con el gasto energético que todo ello supone (y otras cosas muchísimo más consumistas), y pretender que la energía salga “de la nada” y que no tenga ningún impacto medioambiental y/o estético.

        Lo que hay que intentar es buscar la opción menos impactante y reducir el gasto en lo posible.

        Es parecido a los típicos “verdes radicales” que se atan a farolas para protestar mientras no son capaces de renunciar a su móvil de última generación fabricado, sobre todo la batería, con componentes con procesos de obtención y fabricación ultracontaminantes (normalmente mucho más que aquello por lo que protestan).

        Comentario por marcostonhin — 26 julio 2010 @ 9:55 | Responder

        • Hay que establecer, por lo tanto, prioridades. E imponer racionalidad en el consumo.

          Ahora se me viene como ejemplo las farolas, que tú comentas, de cierto ayuntamiento de las Rías Baixas (Bueu, para más señas) que tiene desde hace años las farolas permanentemente encendidas, día y noche.

          No es cuestión de volver a la edad de piedra, sólo de gastar cuando sea necesario.

          Comentario por Mendigo — 27 julio 2010 @ 9:07 | Responder

  5. Se agradece la introducción (muy buena a los ojos de un ignorante como yo, que ha entendido todo a la primera😀 ) y ya he visto el primer capítulo listo para ser leído. Voy pa’llá

    Comentario por picapiedra — 18 julio 2010 @ 15:34 | Responder

    • Pica, disculpa, que no sé por qué demonios, pero tu comentario ha acabado en el spam.

      Espero mantener la tónica, ser capaz de explicarme sin recurrir a palabros raros. Y, con suerte, lograr que os interese lo suficiente para que sigáis informándoos sobre el tema.

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2010 @ 16:47 | Responder


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