La mirada del mendigo

27 agosto 2010

No tiene quien la defienda

Filed under: economía — Mendigo @ 18:02

loba

Normalmente trato los temas en categoría general, pero hoy voy a tratar un caso concreto porque me parece de libro para ejemplificar los recortes de derechos laborales que el gobierno del P$O€ está llevando a cabo.

Cierta lobita trabajaba de contable en una constructora, desde hace 8 años, encadenando contratos temporales y por obra sin que mediara ni un día entre ellos.

Primera irregularidad, pues en la Seguridad Social deberían haber actuado de oficio pues la ley no permite encadenar contratos durante más de tres años en la misma empresa sin que te hagan fijo. Un ordenador de sobremesa podría realizar en la base de datos de la Seguridad Social (unos pocos millones) un filtrado de aquellos trabajadores que llevasen más de tres años en la misma empresa sin ser fijos. En unos pocos segundos, unos minutos todo lo más, la Seguridad Social podría tener un listado con todos los empresarios que han infringido la ley, merecedores de sanción, y esos contratos deberían ser convertidos automáticamente con arreglo a la misma ley.

La Seguridad Social no lo hace, teniendo los datos y los medios (un miserable ordenador dedicado durante unos segundos, como digo). Nunca fue tan fácil perseguir al delincuente. Pero en materia fiscal y laboral, la legislación española es de cumplimiento voluntario, como todos sabemos.

También podría ser labor de los sindicatos perseguir el fraude en la contratación, pues nos empobrece a todos al establecer de facto unas condiciones ilegales, pero socialmente admitidas. Los sindicatos no actúan, su papel es seguir poniendo el cazo sin molestar demasiado.

En fin, sigue el cuento. Su lobuna majestad llevaba aguantando las invectivas del jefe, para que trabajase más horas por el bien de la empresa. Es decir, las 9 horitas de rigor, sin cobrar esa hora extra, por supuesto. La lobita se zafaba dicendo que en su contrato ponen 8 horas laborables y que ella no regala su trabajo como tampoco a ella le regalan nada. Y aunque fueran cobradas, 8 horas trabajando siempre bajo presión (falta personal, para ahorrar costes) llegan y sobran para agotar a cualquiera, y si trabajase otra hora más en esas condiciones acabaría enfermando.

Siguiente irregularidad: en nuestra sociedad se han consagrado las nueve horas como la jornada laboral media, de forma alegal, supralegal o, directamente, ilegal. Algo así como si por autopista todo el mundo circulase a más de 160km/h y los picoletos hiciesen la vista gorda. Pues la inspección laboral hace como que no se entera, y los sindicatos siguen viviendo en su cómoda inopia. Ahora mismo, en las entrevistas de trabajo te dejan claro que el horario es de 9 horas, y si no estás de acuerdo dilo ya y no nos hagas perder el tiempo. La ilegalidad se ha convertido en hábito, insisto, con la inacción de los encargados de vigilar por el cumplimiento de la ley: en último término el gobierno que es quien debe asegurarse del cumplimiento de TODAS las leyes, y de los sindicatos que son los que tienen la representación de los trabajadores y la defensa de sus derechos.

Con un año de tiras y aflojas, en la empresa han optado por despedirla. ¡Bien! El jefe, un analfabeto acomplejado que se hace caquita cuando ve una corbata, tan miserable que es capaz de pedirle a su propia hermana, empleada, ¡que no disfrute de su permiso de maternidad! porque le va mal a su empresita. Semejante tipillo intenta por las buenas y por las malas despedirla con las manos vacías. La lobita, informada de sus derechos (por internet o gracias a amigos -va por ti, Kiño-, no desde luego gracias a los sindicatos), se negó en redondo. Con 8 años en la empresa yo ya soy fija y, si me quieres despedir, ya puedes poner las pelas sobre la mesa. 45 días por año trabajado que, al final, tuvo que soltar el tipiño por despido improcedente.

Y tan improcedente pues la lobita seguía cumpliendo con su cometido como siempre, a lo que se negaba es a regalarle horas a ese tipiño, se negaba a aceptar unas condiciones de trabajo ilegales. Detrás entró una chavalita de las que se deben haber leído el cuento de los ratones y el queso, y que a estas alturas debe tener el culo como un bebedero de patos.

Poco más de un kilo, no es mucho, no es poco, es lo que la ley marca y no tenía porque renunciar a él pues es lo que le corresponde.

A los pocos días, y eso sí que es suerte (porque de saberlo el jefe se podría haber esperado unos meses), el gobierno anunció el advenimiento de una nueva Reforma Laboral que permitiría a las empresas acudir al despido procedente por motivos económicos, indemnizando sólo con 20 días por año trabajado. Es decir, menos que los finiquitos cobrados por los sucesivos contratos por obra. De estar ya en vigor esta reforma, la lobita se habría ido a la calle sin ver un duro.

Y es así de sencillo.

ANTES de la RL: la lobita se lleva 6000€
DESPUÉS de la RL: el jefe se ahorra esos 6000€ y la lobita se queda en la calle sin un duro

El sentido de la Reforma Laboral es una transferencia de capital del trabajador al empresario. El trabajador deja de cobrar una indemnización, que se la ahorra el empresario. O beneficias a uno u a otro, y el P$O€ ha escogido beneficiar al empresario.

Como ya hemos discutido aquí, toda empresa puede acogerse a los supuestos de la ley, pues cualquier empresa puede, cargando facturas en unos meses, presentar un balance con pérdidas. De hecho, en el caso concreto de la empresa de la lobita, hubieran presentado los libros con pérdidas la mayoría de los años si no fuera gracias a artificios contables (para que los bancos les mantengan la línea de crédito), y se mantiene viva la empresa gracias a la muy hispana costumbre de dar patadón hacia adelante al enorme balón de deuda.

Aún hay más.

Creíamos que el Senado era una inutilidad. Pues parece que no, sirve también para crucificar más al trabajador. A su paso por el Senado, la RL se ha cargado aún más de ignominia. Tras el punto y coma introducido por CiU para que quede claro que no es necesario que la empresa haya tenido pérdidas, sino que basta con que prevea ver reducido su beneficio en un futuro para acogerse al despido procedente (es decir, las empresas no se tienen ni que molestar en falsear los libros, costumbre habitual), el PNV introdujo la guinda: ya no será ilegal encadenar contratos temporales indefinidamente. Basta con que la empresa arguya que no estás haciendo el mismo trabajo para poder mantener en la temporalidad eternamente a un trabajador.

Volviendo a este caso concreto, supondría que mi lobita tendría que haber ido a juicio y demostrado que su trabajo era siempre el mismo. La carga de la prueba, como en el caso anterior, recae ahora en el trabajador que pleitea con su empresa. Basta con un pequeño cambio nominal en el organigrama para que un trabajador encadene de forma legal contratos (de facto, ya sabemos que era práctica habitual con el consentimiento del ejecutivo, insistimos, responsable de la vigilancia del cumplimiento de todo el ordenamiento jurídico, también y especialmente en materia laboral, por mucho que esas competencias hayan sido transferidas a las, me cago en su puta madre cada vez más, CCAA).

Así que, gracias a esta nueva vuelta de tuerca de la clase política sobre la clase trabajadora, la lobita ni tan siquiera hubiera tenido derecho a reclamar su condición de trabajadora fija, y al jefecillo le habría bastado dar por concluida la obra por la que la contrató (había acabado dos años antes) para poder ponerla en la calle, no por despido, sino por fin de contrato, dando por concluida su relación laboral.

No es ya despido libre, sino despido gratuito.

Mi lobita no tiene quien la defienda, ni en el Congreso ni en el Senado.

De 350 diputados, 342 están en su contra, representando al empresariado y defendiendo sus derechos. La abrumadora mayoría social de los trabajadores se transforma, por los instrumentos de eso que llaman “el juego de la democracia” en una abrumadora, aplastante mayoría del capital sobre el trabajo en la cámara de representantes.

Sólo los representantes de Izquierda Unida, Esquerra y Nafarroa Bai han defendido en el Parlamento, con sus míseros e irrelevantes 8 votos, los derechos e intereses de mi lobita trabajadora.

En la Cámara Alta (aunque la bajeza similar a la anterior), desde 258 de los 264 escaños se lanzaron ataques a mi lobita, a sus derechos, a su dignidad como trabajadora. En este momento, desempleada, categoría de vago y maleante para la derecha española de Corbacho, Durán i Lleida y Montoro.

Sólo 6 de los senadores defendieron los derechos de los trabajadores, y todos ellos con acento catalán. El resto de trabajadores del Estado Español no tenemos representación, no tenemos quien nos defienda en el Senado.

Mi lobita, en su juego democrático, no tiene quien la defienda. Reclamo la vuelta al Viejo Orden, en el que, al menos, el pueblo tenía un tercio de la representación en Cortes, frente a los dos tercios de los órdenes superiores, la nobleza y el clero.

Defiendo la vuelta a la República romana pues, al menos, el pueblo tenía derecho a elegir a un Tribuno de la Plebe con amplios poderes para vetar iniciativas que, como la actual, es gravemente lesiva para el común de los ciudadanos que no pertenecen a los órdenes equestre ni senatorial.

Como última afrenta, su sistema democrático tiene la figura del Defensor del Pueblo, sucedáneo del anterior, monigote elegido por ellos para encogerse de hombros y mirar hacia otro lado cada vez que la policía da una paliza a alguien (algo habrá hecho para merecerlo) o que el capital inicia un nuevo ataque a nuestros derechos como trabajadores-consumidores.

Mi lobita, en este sistema, no tiene ni podrá tener quien la defienda, y yo no soy quien de luchar contra todo un sistema, de protegerla contra el imperio de su ley: la de su codicia. No puedo defenderla del ataque de cientos de diputados porque, para empezar, los matones de la puerta no me permitirían jamás ni cruzar el umbral del Congreso.

Lo más que podemos hacer es estudiar idiomas y pensar en que no sería tan malo hacer un cambio de aires a Oslo, Estocolmo, o cualquier lugar donde un trabajador sea, además y por encima de todo, un ciudadano.

loba2

24 comentarios »

  1. Que quieres que te diga que tu no sepas. Indignarse es poco.

    Comentario por javierM — 27 agosto 2010 @ 18:56 | Responder

    • Al final, a mi compi le salió bien la jugada. Si llegan a esperar un poco más para despedirla, se quedaba sin esas pelas.

      Y a partir de ahora…pues a olvidarnos del término “fijo”, pues ya nadie puede considerarse como fijo, desde el momento que cuesta menos despedir a un fijo que a un temporal.

      Comentario por Mendigo — 27 agosto 2010 @ 22:27 | Responder

  2. Por cierto, lo he puesto en el twitter y me dicen que tu ejemplo está lleno de incorrecciones. Le he invitado a que se pase por aquí y te las comente.

    Pd.(te echo de menos en el twitter)

    Comentario por javierM — 27 agosto 2010 @ 19:04 | Responder

    • Que fuerte, un hecho real que presenta incorrecciones, eso si es bueno. Los hechos pueden ser malos o buenos pero no incorrectos porque son hechos, vamos ya han sucedido. Lo único discutible sería la interpretación de Mendi sobre la reforma laboral. Vamos es mi opinión sobre un “hecho”.

      Comentario por kike — 27 agosto 2010 @ 21:40 | Responder

    • Pero Javi, qué haría yo limitado a unos pocos caracteres. Si hasta cuando me piden la hora respondo con cuatro párrafos…😄

      Lo de las incorrecciones…pues que entren aquí y las expliquen. Salvo que he redondeado la cifra, no eran 6000€ sino 6100 y algo, creo recordar; y que le faltaba un mes para cumplir los 8 años en la empresa, creo que he explicado todo con certera precisión.

      No es que me haya inventado un ejemplo, es que es tal y como han sucedido las cosas. Y, además, no me parece en modo alguno un ejemplo rebuscado, sino una situación que se da cada día, de lo más común.

      Comentario por Mendigo — 27 agosto 2010 @ 22:35 | Responder

      • Para lo que está bien es para compartir enlaces y que tengan rápida difusión (por ejemplo esos marcadores que pones luego todos juntos en una entrada).

        Comentario por wenmusic — 28 agosto 2010 @ 12:08 | Responder

        • Jajajaja

          Jejejejeje

          Tú no sabes la montaña de marcadores que tengo aún pendiente. A paletadas! A paletadas los voy a tener que poner!

          Pero, con los marcadores, es que me gusta organizarlos, y agrupar un poco los que tratan de un mismo tema, y en ocasiones comentarlos un poco. Con 130 caracteres (creo) no da para nada… Nada más para decir hola yo necesito el doble!😉

          Comentario por Mendigo — 28 agosto 2010 @ 14:49 | Responder

  3. Twitter Trackbacks…

    Trackback por Anónimo — 27 agosto 2010 @ 19:07 | Responder

  4. Ya sabes que tenemos distintas opiniones al respecto, pero en lo que siempre estuvimos de acuerdo es en que:

    – El sistema actual (bueno, el que había antes de estos últimos cambios) promueve descaradamente el contrato temporal.
    – Los sindicatos, defensores del pueblo y demás familia son una panda de inútiles que se dedican exclusivamente a lamerle el culo a los políticos de turno, mientras procuran decir las cuatro tonterías de turno para contentar a la clase obrera.
    – Los dos partidos que están en cabeza no tienen políticas distintas, sólo ofrecen imágenes distintas, y ya sabemos cuáles son esas políticas.

    Por lo demás, también me estoy dando cuenta de que, aparte de lo dicho en otro momento, el poner la protección del puesto de trabajo a cargo del empresario (con el pago de “tantos días” por año trabajado) incita precisamente a que los empresarios con pocos escrúpulos, por supuesto de los que más se acuerdan todos, usen todas las vías (i)legales posibles para escaquearse. Si la protección del empleado estuviese en manos del estado seguramente estaría más protegido.

    ¿o acaso no hay también un montón de empleados (que trabajadores somos todos) que usan todas las vías (i)legales posibles para obtener el máximo beneficio y/o hacer el mínimo trabajo?

    Resumiendo, que en MI opinión estaría todo mucho mejor si fuese el Estado, y no personas con ánimo de lucro (sean empresarios o empleados) los que tuviesen la responsabilidad de dar seguridad laboral al trabajador no sólo legislando, sino en todos los ámbitos.

    Comentario por marcostonhin — 27 agosto 2010 @ 19:11 | Responder

    • A esos trabajadores que toman las vías ilegales se les despide como siempre a pasado y tan amigos. La ruptura unilateral de un contrato debe tener una compensación económica en todos los ámbitos no solo en lo laboral.

      Comentario por kike — 27 agosto 2010 @ 21:43 | Responder

    • Marcos, seguimos en las mismas: el empresario tiene que pagar por tener a su disposición mano de obra formada. O directamente, en la indemnización por despido, o indirectamente a través de los impuestos. Y si, podemos coincidir, ambos preferimos el sistema danés. Pero insisto: eso supone unos impuestos muy gordos ¿estaría el empresariado español por la labor de soportarlos? Si ya es incompetente para ser rentable, con una fiscalidad empresarial muy baja y unos sueldos de miseria…

      Más cosas: dices que trabajadores somos todos. No confundamos términos. Un empresario lo es, independientemente que trabaje o no, porque es dueño de los medios de producción. Como trabajador, si desempeña él mismo el cargo de gerente (podría encargárselo a un profesional, e irse a disfrutar la vida) merece una retribución. Sin ninguna duda. Lo que considero injusto, un robo, es que reciba los beneficios del capital, quedándose él con los réditos del trabajo de sus trabajadores (de los cuales él es sólo uno más, no necesariamente el más importante para el devenir de la empresa). ¿Que él puso el dinero? Eso me lleva a la siguiente pregunta: ¿Por qué él tenía dinero y sus trabajadores no? Es una petición de principio. De todas formas, en la mayoría de los casos el dinero lo aporta el banco, que es el verdadero dueño de la empresa, de nuestras viviendas y de nuestra vida. Y tú, como empresario, también trabajas para él.

      La solución, como ya te he dicho, también para los trabajadores que quieren trabajar lo mínimo, es la propiedad colectiva de las empresas. Un trabajador vago sería rechazado por el resto de sus compañeros. Además, tendría el aliciente de que la buena marcha de la empresa redundaría en su propio beneficio. Ahora mismo, si la empresa va bien el único que se lleva las pelas es el jefe. Sólo por joderle, muchos desean que se vaya a la mierda la empresa (como nos cuenta a continuación Pinciano).

      Por cierto, algún día tendrás que contarnos de qué es tu empresa; me tienes intrigado. Te confieso que la idea de sacar adelante una empresa me parece fascinante. Sólo que me llama mucho más la atención competir con una empresa cuya propiedad sea colectiva y la toma de decisiones, asamblearia (es decir, llevar la democracia también a la micro…y por extensión a la macroeconomía).

      Comentario por Mendigo — 27 agosto 2010 @ 23:01 | Responder

  5. A los trabajadores nos han dejado indefensos y a nuestra suerte ante las alimañas del empresariado. No nos vamos a andar con diplomacias, todos sabemos como son la mayor parte de los empresarios de este estado. Como se dijo hace tiempo lo que realmente hacía falta era una reforma empresarial.

    Bien podía haber presentado ZPP la reforma tras su aprobación con aquellas palabras de: “Cautiva y desarmada la clase trabajadora hemos alcanzado las tropas gubernamentales los últimos objetivos empresariales. La democracia ha terminado.” “Españoles, ¡viva el capital!

    Comentario por Javi — 27 agosto 2010 @ 19:45 | Responder

    • Pues ahora que dices, después de esta reforma laboral, los derechos de los trabajadores quedan en la situación de finales de los 60, principios de los 70, es decir, en el tardofranquismo.

      Se puede sentir orgulloso ZP y su partido ¿sociaqué? en haber recortado derechos de los trabajadores hasta hacerlos equiparables con los del último régimen fascista. Y lo que propone el PP (limitar el derecho de huelga, por ejemplo), nos conduciría a los años 40. Es decir, la pérdida de derechos y salarios que supuso para los trabajadores el triunfo nacionalista, pero sin que las derechas hayan tenido que ganar ninguna guerra.

      Comentario por Mendigo — 27 agosto 2010 @ 22:40 | Responder

  6. Es una vergüenza.
    Yo me acuerdo que una vez, a cierta conocida, que empezó a trabajar en una tienda de recuerdos, le quisieron pagar parte (gran parte) de su sueldo en negro (amén de las horas en “B”, es decir, By-the-face, que hacía). No solo eso, sino que el dueño (aka. empresario) ni siquiera quiso darle el total de su sueldo, con el fin de “incentivarla” en el trabajo. El caso es que pensó en ir a contárselo a un sindicato para que tomaran cartas en el asunto, hicieran una denuncia, investigaran el caso, mandaran a un inspector, verificaran algo… NADA. Le dijeron a su cara que no iban a hacer nada. Que como no iba a haber pruebas, que no se podía hacer nada.
    A punto de llegar la Semana Santa (en la que la tienda hace el agosto), le devolvió la jugada a la empresa: se dio de baja por enfermedad y dio el preaviso de 15 días para abandonar la empresa. Con lo cual se quedaron sin una dependiente en una época en la que lo lamentaron mucho ($$$). Todavía le rogaban para que no se fuera y se quedaron bien jodidos.

    Comentario por Pinciano — 27 agosto 2010 @ 22:32 | Responder

    • ¿Y de quien es la culpa? ¿Del empresario? NO. Porque el empresario tiene el derecho de explotar al trabajador todo lo que éste se deje y el Estado le permita. Es como en los exámente, el alumno tiene el derecho de intentar copiar, y el profesor la obligación de evitarlo.

      La culpa es pues del puto inspector de trabajo, y del sistema que le ata las manos. Si al empresario le sale gratis el transgredir la ley, lo hará de forma continuada. Es, de hecho, lo que pasa. Como decía, en las entrevistas de trabajo te proponen sin rubor jornadas laborales de 9 horas en adelante. Eso es lo mismo que si te propusieran subir costo de Tánger. ES ILEGAL. Sin embargo, existen mil medios para perseguir al que baja al moro y no al empresario que incumple la ley (de mil formas diferentes).

      Por cierto, bien por tu conocida. Si los trabajadores (muchos tan machotes) tuvieran la mitad de cojones que ella, otro gallo nos cantaría.

      Comentario por Mendigo — 27 agosto 2010 @ 22:46 | Responder

  7. Pues aún tuvo suerte, en otras empresas prefieren hacer la vida imposible al trabajador para que se vaya.

    A mí el paro me tocó en Julio, finalización de contrato. En la anterior empresa había sido “causas objetivas”, aunque no fue chanchullo.
    Ya ves qué panorama hay en este país, la gente formada sin trabajo, la gente con menos formación sin trabajo; la gente que está trabajando lo hace en condiciones laborales lamentables, y la rentabilidad de las empresas es de risa. ¿Pero aún habrá quien defienda que se hacen bien las cosas aquí?

    Cada vez tienes más razón, aprender un idioma, y liar el petate.

    Comentario por wenmusic — 28 agosto 2010 @ 11:50 | Responder

    • Se la hicieron, se la hicieron.
      Y ya pensó ella varias veces en dejarlo todo. Pero yo le insistía en que siguiera, que no perdiese el sueldo de un año, que era lo que estaban buscando.

      El jefe es el típico bastardo que, cuando una empleada se queda embarazada, la pone en la calle (hace poco se lo ha ofrecido a la arquitecta, que se vaya voluntariamente y, cuando ya haya tenido el crío, que vuelva…o no).

      La culpa es nuestra, porque no denunciamos, porque transigimos. Si cada vez que te proponen una ilegalidad, todo el mundo fuera a denunciar. Y si esa denuncia sirviese para algo. Entonces los empresarios empezarían a respetar la ley. Que parece que la ley sólo se ha hecho para metérnosla por el culo a los humildes, joder!

      Venga Wen, a ver si tienes más suerte en el próximo chollo. Y si no…pues petate, que aunque duro también te sirve para aprender cosas nuevas, nueva gente, nuevos paisajes, otra forma de pensar y de organizarse. Siempre es enriquecedor cambiar de aires.

      Si se nos acabase el paro sin encontrar nada…sin duda. Además, en otros países hay ayudas sociales (vivienda, renta mínima, formación…). Aquí sólo tienes lo que te puedas pagar.

      Comentario por Mendigo — 28 agosto 2010 @ 14:47 | Responder

  8. […] Normalmente trato los temas en categoría general, pero hoy voy a tratar un caso concreto porque me parece de libro para ejemplificar los recortes de derechos laborales que el gobierno del P$O€ está llevando a cabo. Cierta lobita trabajaba de contable en una constructora, desde hace 8 años, encadenando contratos temporales y por obra sin que mediara ni un día entre ellos. Primera irregularidad, pues en la Seguridad Social deberían haber actuado de … Read More […]

    Pingback por No tiene quien la defienda (via La mirada del mendigo) « Izquierda Unida Colmenar Viejo — 28 agosto 2010 @ 13:17 | Responder

  9. ¿Cuántos de los parados que hay tendrán una historia como esta?
    ¿Cuántas hacen falta para que cambie algo? Y me refiero a cambiar para mejor, no como lo están haciendo los inútiles del P$O€.

    Comentario por Idro — 30 agosto 2010 @ 9:29 | Responder

    • No, si a la lobita no le ha ido tan mal. Precisamente porque la despidieron ANTES de que entre en vigor la reforma laboral del P$O€. Los que despidan después, se quedarán sin ese dinero de la indemnización, que quedará en el bolsillo del empresario. Tan sencillo como eso…

      Comentario por Mendigo — 2 septiembre 2010 @ 21:15 | Responder

  10. Lo siento por la lobita, pero igual hasta le viene bien un cambio de vida o de ciudad…
    Ya avisaréis si os vais lejos🙂

    Comentario por Maria — 2 septiembre 2010 @ 16:57 | Responder

    • O de país!

      Desde luego, le ha venido de la hostia salir de esa empresa. Ahora está mucho mejor, más tranquila, más sonriente. Más bien deberías sentirlo por la chavalilla que entró en su lugar. XDDDDDDD

      Un abrazo, María!

      Comentario por Mendigo — 2 septiembre 2010 @ 21:14 | Responder

  11. Y digo yo lo que vosotros ya sabéis: si la clase política no nos representa ¿por qué seguimos haciendo el juego a la clase política? Y no, no me estoy refiriendo de quedarse en casa el dia de elecciones (eso les importa un pepino, porque la abstención está asumida sea cual sea su porcentaje, y si no dadle un vistazo a las cifras de participación en la Mayor Democracia del Mundo).

    Comentario por picapiedra — 4 septiembre 2010 @ 16:21 | Responder

    • Es decir, asumir la mayoría de edad y exigir entrar en la vida política. Nada de ministros, intermediarios o representantes: soberanía DIRECTA. Democracia, no oligarquía representativa.

      Comentario por Mendigo — 5 septiembre 2010 @ 9:06 | Responder


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