La mirada del mendigo

30 agosto 2010

Discurso del Ministro de Justicia

Filed under: Historia — Mendigo @ 15:31

Extracto del discurso de un Ministro de Justicia español. A ver si lo reconocéis.

La justicia ha de ser caliente, la justicia ha de ser viva, la justicia no puede estar encerrada dentro de los estrechos limites de una profesión. No es que despreciemos de forma definitiva los libros y los procedimientos, pero lo cierto es que había demasiados abogados. Cuando las relaciones entre los hombres sean las debidas, no habrá necesidad de robar ni de matar. Por primera vez, se dirá que el criminal delincuente común no es un enemigo de la sociedad; es, acaso, una víctima de la sociedad. ¿Quién es capaz de decir que no va a robar obligado a ello para dar de comer a sus hijos y para comer él mismo? No creáis que quiero hacer la apología del robo, pero a las masas hay que hablarles con dureza. El hombre no procede de Dios, procede de la caverna, de la bestia. La justicia es algo tan sutil que basta con tener corazón para interpretarla.

¿Cuándo se pronunció este atípico discurso? ¿Quién era el Excelentísimo Señor Ministro?
+
+
+
+
+
El discurso tuvo lugar en Enero del 37, y el ministro era García Oliver, el veterano dirigente anarquista, compañero de Durruti y Ascaso. ¿Quién si no? Un paréntesis de dignidad en la larga historia de represión, instrumento necesario para que la explotación de un pueblo sea completa y perfecta, del organismo al que el poder establecido ha dado el satírico nombre de Ministerio de Justicia.

García Oliver

30 comentarios »

  1. Esto me recuerda que con 14 años intenté leer no sé qué libro de Bakunin (no recuerdo el nombre del libro, lo siento) venía a decir que cómo todo el mundo será bueno se podrá dormir con una pistola bajo la almohada (o quizá con el paso del tiempo lo he adornado pero en esencia era eso). El caso es que cerré el libro diciendo que esa premisa era una soberana gilipollez y por eso no seguí leyendo.

    Entre una de las etiquetas que me cuelgan, los que son muy dado a hacer eso, una es de anarquista. Yo cómo no tengo ni idea de lo que soy, no le suelo dar mayor importancia. Pero lo que sí tengo muy claro es lo que no soy y frases cómo “Cuando las relaciones entre los hombres sean las debidas, no habrá necesidad de robar ni de matar.”, me dice que jamás podré ser anarquista.

    No por nada, no es que no quiera una sociedad mejor, más solidaria, más… es que esta sociedad que reflejan no puede existir, porque se está olvidando de la naturaleza humana. Hay quien roba para comer y hay quien roba por avaricia. Al primero yo jamás le llamaría enemigo de la sociedad, al segundo sí… siempre.
    😀

    Comentario por Nynaeve — 30 agosto 2010 @ 15:51 | Responder

    • Interesante comentario. Sin embargo, me permito llamar tu atención sobre un punto. La frase exacta es “no habrá necesidad”. No dice que en una sociedad anarquista no haya criminales o ladrones. Pero nadie se verá impelido al robo o al asesinato por unas circunstancias de miseria y desarraigo.

      Por otra parte, en una sociedad en la que las relaciones entre las personas se basan en la equidad y la justicia. Una sociedad en la que no existe miseria y en la cual todo ciudadano recibe desde muy niño una educación cuidada, formándole en los principios éticos de solidaridad y fraternidad universal, en esa sociedad habrá necesariamente muchos menos ladrones y asesinos.

      ¿Esa sociedad no puede existir? Pues quizá sí. Basta ver el índice de delitos de sangre en un país escandinavo. La educación y la justicia social son la forma de evitar los crímines. No las cárceles y los verdugos, que es la forma brutal que emplean en la parte del mundo más atrasada y brutal.

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2010 @ 23:11 | Responder

      • Ya, si lo de que no habrá necesidad lo he tenido en cuenta. Y es un gran paso, el problema no son los que roban por eso, ellos son una consecuencia del mundo en el que vivimos. Cuando hablo de la naturaleza humana, me refiero al segundo.

        Y el mensaje es muy bueno, ojalá fuera posible. Pero no lo es. Dime. ¿De verdad crees que los principios éticos y morales de un católico recalcitrante son los mismos que los tuyos o los míos?.

        El otro día díscutía con un amigo. Él me proponía un modelo de democracia participativa, y me decía que cómo no lo iba a querer la gente, si era lo mejor para la sociedad. Y mi respuesta fue, que eso mismo debía pensar Franco, que él también hacía lo mejor para España y la sociedad española. No porque no estuviera de acuerdo con él en su planteamiento, sino porque me consta que hay personas que efectivamente estarían en contra de ese modelo. Que les molestaría que se viviera a base de referendums (ahora estoy exagerando). Para mi amigo era inconcebible que alguien no pudiera ver eso cómo lo mejor. Su respueta era que no votaran. Y el problema no era ese, sino imponer un tipo de sociedad que por lo que sea, no es la misma dependiendo del punto de vista desde el que se mira.

        Para mi, que una mujer pueda tener un aborto legal, con todos los cuidados y garantías, con apoyo psicológico, es éticamente solidario. Para dicho católico, lo éticamente solidario es que esa mujer tenga a su hijo y si no lo quiere que lo de en adopción…

        Pero juguemos. Pongamos que nos ponemos todos de acuerdo, de que somos capaces de dar el giro y conseguir esta sociedad. ¿Cuanto durará?

        No sé si lo comentaba aquí el otro día, creo que sí, pero por si las moscas, me repito. Viendo documetnales sobre la repoblación y reconstrucción de pueblos en España, unos que llevan 30 años, hablaban de las decepciones. Una de ellas es cómo deriva el modelo comunitario a un modelo familiar en el momento en el que prosperan.

        Conseguir esa sociedad, implica estar siempre en guardia para atajar a los aprovechados. Porque cómo lo dejes ir aunque sea una generación, se va al traste todo lo conseguido.

        (No sé si me he liado…)

        Comentario por Nynaeve — 31 agosto 2010 @ 0:49 | Responder

        • Bueno, eso de que no es posible. Va siendo posible a cada paso. ¿O es que esperas que la sociedad anarquista, o la comunista, lleguen de golpe? No, evidentemente no, es un proceso que pasa por el socialismo, por la desaparición de clases y del trabajo asalariado.

          Por ejemplo, ha sido posible una ley del aborto.

          Por supuesto, los avances vendrán según sean demandados por el pueblo. Por eso el poder tratar de embrutecerlo, de apartarlo de cualquier forma de conocimiento, de reflexión, más allá de la que necesita para producir.

          Cuando la gente exija tener poder decisorio, DIRECTO, sin intermediarios, lo tendrá. Espero que, como te contesto más abajo, sea sin necesidad de un baño de sangre. Por si acaso, no estaría mal ir desarmando a los militares (incluida la Guardia Civil).

          Por cierto, se me ocurre ahora una comparación. Igual que en las religiones, los curas (aka sacerdotes aka ministros) son los intermediarios entre Dios y los hombres, los partidos políticos son los intermediarios entre la Soberanía y los hombres. Como la luz cegadora de Dios, del Poder, nos obnubilaría a los pobres mortales, tienen que ponerse ellos entre medias para filtrarla, para predigerirla, para que no nos quememos con su fuego abrasador.

          Luego vemos quienes son esos seres que tienen un contacto especial con ese Dios-Poder, que son capaces de mirarle a la cara e interpretar sus designios, que son capaces de interpelarle y ofrecerle sacrificios. Los ministros de Dios, del Poder son seres miserables, zotes, incultos, ladinos. Entra en un seminario o en un parlamento y el tufo a mezquindad hará que retrocedas: es peor que una cuadra.

          Semejantes mierdas como los Diputados y Senadores que han votado la Reforma Laboral son los prohombres, los superhombres que asumen el ejercicio del gobierno, ya que nosotros, el populacho, no estaríamos a la altura en el gobierno del Estado.
          +
          +
          +
          Uys, perdona Nyna, que me enrollo!

          Continuo contestándote. Me dices la posibilidad de una reacción, de una involución, de un retroceso desde una sociedad anarquista (o socialista). Bien, para eso está la legislación. Si se aprueba la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, y se pone como artículo nº1 de una Constitución, todo el que quiera hacer que los demás trabajen en su provecho tendrá que reunir la mayoría suficiente para cambiar esa ley. Si lo consigue, si logra convencer a la gente, pues estupendo, pues nada debe ser impuesto a la mayoría.

          En cualquier caso, la colectivización puede coexistir con otros medios de organización de la producción. Y, de hecho, en el ejemplo que pone Manolox, así ocurrió. Las tierras e industrias colectivizadas en el 36 y principios del 37 siguieron produciendo en un contexto de libre mercado (en una economía de guerra), compitiendo con otras que mantenían la propiedad privada. Con desigual fortuna: por ejemplo, la industria de guerra catalana, en parte colectivizada, en parte socializada, funcionó muy bien, mucho mejor que la industria de guerra vasca, mucho más importante cuantitativamente, que aún seguía bajo el control privado.

          Bonita conversación. Un abrazo!

          Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 9:00 | Responder

          • Con respecto a los intermediarios. Creo que politicos o curas no son intermediarios son interpretadores de lo que consideran que es politica y dios. La diferencia es enorme.
            Mis tomates pueden tener un intermediario o mil lo cual no implica que yo no reciba mis tomates lo que no me pueden es cambiar mis tomates recibiendo puré de tomate. Esto es lo que pasa en política que el mensaje que se da dista mucho de lo que en realidad se hace.

            Creo que el caos siempre le gana al orden por la razón de que hay infinitas maneras de modificar un orden.
            En teoría de juegos normalmente la competitividad entre los elementos para conseguir una meta hace que se exploren más rápidamente aunque la coordinación de los elementos sea teorícamente más eficiente ya que el problema es la complejidad de la coordinación (educación del elemento). Este royo viene porque siempre me defiendes la colectivización de la sociedad y no siempre se puede hacer. En un sistema completo en el cual se saben todas las reglas tienes toda la razón pero en un sistema con variables exógenas desconocidas y que no conoces el camino más eficiente para llegar a la meta los elementos desordenados pueden encontrar una solución con mayor eficiencia.
            Vaya royo que me he largado.

            Comentario por kike — 31 agosto 2010 @ 11:15 | Responder

            • Los intermediarios: es que el intermediario reelabora la información que recibe, como si fuera un periodista español, adaptándola a su conveniencia.

              Y ahora que mencionas lo de la teoría del caos. Estás confundiendo colectivización con socialización. Habrá sectores, como el energético o la banca en la que considero que es preferible un control directo del Estado, para optimizar recursos y poder planificar a largo plazo (para que no se dé la ineficiencia de, por ejemplo, construir Lemóniz y Valdecaballeros para luego desmantelarlas sin ni siquiera entrar en funcionamiento).

              Pero en la mayoría de sectores de la economía, estoy contigo, puede ser más interesante que exista una nube dispersa de agentes económicos que, compitiendo entre ellos, lleguen a un óptimo de eficiencia que no se lograría con un control estatal (es muy fácil de demostrar este punto, basta con comparar las economías dirigidas de la Europa del Este y sis homólogas occidentales).

              Por lo tanto, no toda la economía tiene que estar sometida al directivismo. Peeeero, esas empresas no tienen por qué ser privadas, sino de propiedad colectiva: cooperativas. Mi rechazo a la propiedad privada de los medios de producción es absoluto, mientras que admito que el mercado puede ser una forma eficiente de distribución de recursos, siempre que esté vigilado (para evitar desequilibrios) y no se sacralice su capacidad atoreguladora.

              Y los aspectos esenciales para la sociedad, como la alimentación, la vivienda, la sanidad o la educación deben quedar fuera del mercado, y ser asegurados por el Estado a todo ciudadano. Porque una persona es libre de no comprar un mp3 si le parece caro, pero no somos libres de no comprar alimento, o de vivir debajo de un puente. Necesitamos alimento, necesitamos cobijo y, por lo tanto, nunca será un mercado libre.

              Y de esta forma llego a lo que dije por ahí, que la aplicación económica del socialismo y del anarquismo son perfectamente compatibles, cada uno es de aplicación en una esfera de la economía.

              Con la mercantilización de la educación, de la cultura y de la sanidad pasa lo mismo. Si te estás muriendo, pagas lo que sea al médico que te salve. No estás en posición de discutir el precio. No es un mercado libre.

              Y yo que quería escribir otra entrada, y mira las horas que son…

              ¡Mira que me das trabajo, so perro!😛

              Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 23:32 | Responder

  2. Bueno, empecemos por amenizar como es debido esta entrada:

    Historia de tres amigos por Chicho Sánchez Ferlosio

    Curiosamente el anarquismo, la ideología utópica por definición, nunca en la historia tuvo la oportunidad de demostrar su viabilidad o inviablilidad, (excepto un corto periodo de tiempo al comienzo de la guerra civil en Barcelona y alrededores, en que no gestionó sino la guerra).
    Supongo que simplemente nunca se dieron las condiciones, porque lo de “ideología utópica” es un cliché.

    ¡¡ SALUD !!

    Comentario por manolox — 30 agosto 2010 @ 23:25 | Responder

    • La verdad es que yo no sé si esa sociedad es utópica o no. Desde luego soy muy consciente de que por lo que yo lucho día a día en mi pueblo, sí es una sociedad utópica y eso no hará que deje de luchar por ello. Y si se consigue… mira que bien.

      Mi crítica en esto del anarquismo es que creo que se parten desde punto de vista sesgados. Y si la premisa inicial falla, ¿qué garantía tengo de que el resto no sigue el mismo camino?

      Comentario por Nynaeve — 31 agosto 2010 @ 0:53 | Responder

      • Nyyyyna, te recuerdo que el único libro sobre anarquismo que empezaste, sólo tenías 14 años y no pasaste de las primeras páginas. Antes de criticarlo habría que conocerlo (de primera mano, no de segundas fuentes).😉

        No me gusta definirme, y la forma de organización social que defiendo aún está por crear. En cualquier caso, yo me quedé en la 1ª Internacional. Es decir, no acepto la antítesis entre marxismo y anarquismo, pues los considero complementarios. De ambas tradiciones políticas debemos aprender. El pensamiento marxista ha sido desprestigiado en medio mundo, y el anarquista arrancado de raíz en el mundo entero (el bloque soviético en primer lugar). Se trata de ir a las fuentes originales y aprender todo lo que nos pueda ser de utilidad. Ahora bien, ni unos ni otros nos van a arreglar la papeleta. El transformar la sociedad del s.XXI no lo van a hacer unos autores del s.XIX. Lo tenemos que hacer NOSOTROS. Crear un nuevo sistema socioeconómico más justo y, a la vez, MÁS EFICIENTE. Porque va a tener que convivir con el capitalismo y habrá que ganarle en los mercados internacionales. Si lo conseguimos vencer, si creamos un sistema que dé a la población un mejor nivel de vida (que no tiene nada que ver con acumular dinero o cacharros), más pueblos se unirán.

        Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 8:33 | Responder

    • Manolox, sabes que la palabra utopía fue creada por Tomás Moro. Era la isla en que reinaba la concordia y el buen gobierno. Pues bien, la utopía que soñó Tomás Moro ha sido SUPERADA en unos cuantos siglos. Cualquier sociedad europea es más humana y justa que la que describió Tomás Moro en su obra. Sanidad pública, protección social, educación pública, abolición de la pena de muerte…Sir Thomas ni tan siquiera se atrevió a fantasear con lo que para nosotros es algo cotidiano (que deberíamos defender).

      Y aún quedan muchas cosas por hacer.

      Ella está en el horizonte.
      Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
      Camino diez pasos y el horizonte corre diez pasos más allá.
      Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
      ¿Para qué sirve la utopía?
      Para eso sirve: para caminar.

      Eduardo Galeano

      Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 8:40 | Responder

      • Ni idea tenía de todo esto.
        Y lo que dices de que la utopía que Moro soñó está superada, nos debería llevar al pensamiento optimista de que algún día la frontera utópica sea otra aun más avanzada, porque lo que ahora nos parece irrealizable sea algo establecido. En fin, el caminar de Galeano.

        Comentario por manolox — 31 agosto 2010 @ 21:38 | Responder

        • Exacto, esa es la belleza. Tenemos que sembrar para que nuestros hijos recojan un futuro más justo.

          Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 23:10 | Responder

  3. Además, ya que estamos. Y basándonos en eso que leí con 14 años, ya que siempre me lo he preguntado. Sí lo que pregona el anarquismo es no invadir la libertad del vecino

    ¿Cómo es posible que haya asesinos anarquistas? ¿El modo de llegar a esa sociedad es imponerla?

    Comentario por Nynaeve — 31 agosto 2010 @ 1:01 | Responder

    • ¿Ein?

      Uf, al único teórico anarquista que he leído es a Bakunin, tengo pendiente uno de Koprotkin. En él no encontrarás la manida frase de “tu libertad acaba donde empieza la de los demás”. Eso es de maestrilla de parvulario, una imbecilidad, bajo la cual yace un individualismo que considera a los demás una amenaza y a la libertad, un peligro.

      Para Bakunin, tu libertad EMPIEZA donde comienza la de los demás. Sólo puedes ser libre mediante la ayuda de las otras personas. No puedes ser libre en la codicia o el egoísmo. Si ves sufrir a alguien, no eres libre. Vas a tener remordimientos o miedo (de que ese alguien te dé una paliza para llevarse tu dinero, por ejemplo). No es que no puedas entrar, es que DEBES entrar en la libertad del otro para AMPLIARLA.

      Por otro lado, lo de los asesinatos. Al anarquismo se le vincula frecuentemente con actos violentos. Lástima que sólo haya quedado eso. Como cualquier otro movimiento político, ha tenido que usar la violencia. Son muchos más los anarquistas asesinados (generalmente por el poder, sea fascista, sea estalinista, sean demócrata burgués) que personas han asesinado los anarquistas.

      Desde la Revolución Francesa a la Revolución Rusa, la Cubana…todas ellas han sido cruentas. Para derrocar un régimen hay que usar la violencia, así es la historia. Si hubiera efectivamente Democracia, no sería necesario pues una mayoría social podría forzar ese cambio. Pero tal situación ni ha existido, ni existe.

      Te pongo un ejemplo. Si en las próximas elecciones generales, el electorado da un vuelco e IU gobierna. Dos horas después de anunciar una hipotética nacionalización de la banca teníamos a los carros de la brigada de El Goloso (que sabes bien dónde está) bajando por la Castellana. Si es que no salieron al conocerse los resultados electorales…

      Considero que el uso de la violencia debe ser el último recurso. Pero no soy tan ingenuo; conozco bien la Historia y sé que cualquier intento de transformar el sistema va a encontrar la oposición, violenta, de los que defienden los privilegios (empezando por la propiedad privada).

      Nuestra labor es procurar crear las condiciones para que se pudiera dar un cambio hacia un modo de organización social más justo, sin que mediara un baño de sangre, como siempre. La próxima revolución la haremos armados con bolígrafos (ni tan siquiera, con teclados) no con fusiles. Entre otras cosas porque la superioridad militar del ejército es apabullante, abrumadora, y jamás podría un movimiento popular hacerle frente (ya costó bastante en el 36 detener con milicias de trabajadores inexpertos en el uso de las armas hacerle frente al ejército sublevado…).

      Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 7:35 | Responder

      • Buenoooo…. esa retórica inflamada me suena, se nota que has estado leyendo discursos anarquistas!

        La maestrilla de parvulario será todo lo imbécil que quieras, pero al menos no se equivoca en eso de “tu libertad acaba donde empieza la de los demás”. Pero hombre, ¡¡¡si lo de “entrar en la libertad del otro para ampliarla” es justamente lo que desean los ideólogos neoliberales!!!
        Ya tenemos una edad, y ya deberíamos saber como funciona eso de “ampliar la libertad de los otros”:
        si eres “de los otros”, lo primero que te amplian es el ojete.

        Y puestos a predecir victorias electorales improbables…
        si gana IU, lo que hará será hablar con los bancos para renegociar la deuda del partido.
        ¿hay alguíen que crea que IU es más de izquierda que el PSOE? Con el discurso moderado que gastan siendo oposición libre de compromisos, no hace falta imaginar lo que harían si tuvieran “obligaciones de gobierno”.

        Comentario por Josep — 31 agosto 2010 @ 11:23 | Responder

        • Pues…no, estaba leyendo un libro de historia. Aparecía esa cita y me pareció curioso ver a García Oliver de Ministro de Justicia. Me gustó la cita y me pareció que ese hombre, sin formación, tenía una gran sabiduría.

          Lo de que un ideólogo neoliberal dice lo de “entrar en la libertad del otro para ampliarla”…mmm…podrías darme alguna cita? En liberalismo se basa, precisamente, en el individuo aislado y de cómo buscando su beneficio privado es capaz (según ellos) de lograr el bien público. Por favor, una cita de un teórico neoliberal que defienda lo que has dicho.

          Si alguien necesita ayuda, y tú se la prestas, amplías su libertad. No su ojete, su libertad. Pues uno de los pilares del anarquismo es la solidaridad y fraternidad universal.

          LO de IU…era un suponer, una hipótesis. Ni IU va a ganar jamás las elecciones (con ese nombre o bajo otras siglas) y, de hacerlo, probablemente ocurriría tal y como dices: la banca tiene bien agarrada por los huevos a toda la sociedad. También a ti y a mí, por eso.

          De todas formas, allá donde sí que tienen o han tenido “obligaciones de gobierno” (ejecutivo vasco, balear, ayuntamientos) me muestro moderadamente satisfecho de su labor. Y soy el primero en cagarme en la forma pusilánime con que la organización ha asistido a la debacle del capitalismo y la actual contraofensiva pero…al César lo que es del César. IU donde ha tenido responsabilidades ha marcado, al menos, la diferencia.

          Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 23:19 | Responder

          • ¿una cita? ¿Para decir que en verano hace calor hacen falta citas?
            Quizá no nos hemos entendido. Lo de que decías de “entrar en la libertad del otro para ampliarla” lo entiendo como intromisión en la libertad individual con la finalidad de obtener una libertad de orden superior (sociedad libre). Esto es una imposición de valores supuestamente ideales y es incompatible con los valores democráticos y el respeto a los derechos del individuo.
            El ideal neoliberal, tal como lo entiendo, es dar al individuo el máximo de libertad, incluso “entrando en su libertad actual para ampliarla en su beneficio” – la cita es mia🙂
            ejemplo: aunque yo no lo pida, “por mi bien” me quitan la sanidad pública o la pensión de jubilación (demasiado rígidas y determinadas por un Estado “intervencionista”) para que yo, “libremente”, sin que nadie decida por mi y con total flexibilidad pueda escoger entre distintas compañías de seguros y planes de pensiones.
            ¿No es así como ves tú también el neoliberalismo?

            En cuanto a las responsabilidades de gobierno de IU, has olvidado citar al tripartito catalán, donde han tenido un triste papel, hasta el punto que su líder, Saura, parece abocado a una jubilación anticipada. Este partido va totalmente a la deriva y no tiene programa.

            Comentario por Josep — 1 septiembre 2010 @ 0:45 | Responder

            • Pero tocayo, lo que tú dices no es ni mucho menos evidente.

              El concepto “libertad individual” es falaz, propio de una sociedad en la que ha triunfado el liberalismo económico. Una persona sola, aislada, no es libre: es un animal, una bestia. Sólo podemos ser libres en sociedad, con ayuda de los demás.

              Tú consideras, como la maestrilla, que toda intromisión en la libertad de los demás es para recortarla. Es una forma muy pobre, muy triste de ver la libertad, como una burbujita en torno al individuo que colisiona con las otras burbujitas. A más libertad tienes tú, menos espacio de libertad dejas para los demás. Tu idea de libertad es, siento decírtelo, neoliberal. De maestrilla de parvulario.

              Yo sólo puedo ser libre con la ayuda de los demás. Si mis padres no me hubieran atendido, hoy no existiría. Si los profesores no me hubieran enseñado, no sería quien soy (un gilipollas, por otro lado). Sin el concurso de muchas inteligencias y muchas voluntades, hoy no podría estar comunicándome a través de un teclado.

              Por lo tanto, las actuaciones humanas sirven para potenciar la libertad de los individuos. La sociedad es un trampolín que permite al individuo tocar las estrellas. Aislados del resto, no somos más que un mono torpe y débil.

              Por supuesto, también actos humanos pueden reducir la libertad de las personas. Estos son los liberticidas, los enemigos de la libertad, contra los cuales lucha el anarquismo. A veces verbalmente, otras lo ha hecho con las armas. Como cualquier otra ideología. Evidentemente, de haber triunfado el atentado de Mateo Morral contra Alfonso XIII, habríamos recortado hasta eliminar la libertad del soberano. Pero habríamos ampliado ¡y de qué manera! la libertad del conjunto de la sociedad, para poder elegir la jefatura de Estado, y no tener que sufragar los gastos de una corte de parásitos.

              Sería preferible no recurrir a la violencia pero, tal y como el sistema está organizado, no deja otra vía para desembarazarnos de la losa de la monarquía.
              +
              +
              +
              Más cosas: el neoliberalismo no quiere, ni en pintura, darte el máximo de libertad. Ni Reegan, ni Bush, ni Thatcher ni Espe han ampliado la libertad del individuo. El neoliberalismo busca ampliar la libertar empresarial, desregulando los mercados en la creencia de que éstos alcanzarán de forma natural un equilibrio. Por lo tanto, dejando que cada individuo busque su interés particular, se consiguen optimizar los factores de producción y conseguir el bien común.

              Esto es el liberalismo económico. La cita es tuya, por supuesto que es tuya. Y sólo tuya.

              Como te he dicho, el hombre sólo puede ser libre en comunidad: por eso creamos sistemas de protección social, de solidaridad entre los trabajadores. Estos sistemas estaban tremendamente desarrollados en las colectividades anarquistas, donde se consideraba despreciable acumular bienes en vez de ofrecerlos para socorrer otras colectividades menos afortunadas.

              Por contra, el neoliberalismo defiende, usando tu concepto, que existe una “libertad individual” para buscar, por sus propios medios y fuerzas, una forma de protección social. No acudiendo a la comunidad, sino a la empresa, al capital.

              Según Bakunin (lo siento, no he leído a otro) no puedes ser libre si vives encerrado en tu codicia. Eres libre mediante los otros, gracias a los otros. En la medida que la sociedad que te rodea sea libre.

              ¿De qué le sirve la riqueza a aquellos que viven encerrados en urbanizaciones fortificadas rodeadas de un mar de chavolas? Viven temiendo por su propia vida.

              No es que el anarquismo anule la libertad del individuo, diluyéndola en un supuesto bien común, como es propio de las ideologías totalitarias. El anarquismo pone en el altar a la libertad humana, el único sujeto de adoración.

              Pero el anarquismo no concibe al otro como una amenaza a la propia libertad, como un enemigo, un rival en el reparto del pastel (como lo concebís tú, la maestrilla de parvulario y el liberalismo económico). El anarquismo ve en el compañero una oportunidad de potenciar mutuamente ese espacio de libertad. Fraternidad universal en comunión con la Naturaleza, no lucha por despedazarla y quedarse con sus últimos cachos, como un festín de buitres, que es el neoliberalismo.

              Comentario por Mendigo — 1 septiembre 2010 @ 9:35 | Responder

              • Disculpas y agradecimiento.

                Primero debo disculparme, lamento haberte hecho escribir tanto por no haberme explicado bien, el concepto de libertad neoliberal lo expuse exagerado y en modo irónico, supuse que se entendería así, pero por lo visto me salió tan natural que pareció mi forma de pensar. Pues no, aunque a esos cabrones me los conozco tanto que ya sin quererlo me pongo empático… puajj.
                Sin embargo para mi no hay duda: el elemento básico de la libertad colectiva es la libertad del individuo. No nos dejemos confundir, el neoliberalismo lo ha convertido en su lema y pancarta, pero como todo en la fachada neoliberal es puro engaño, una bonita piel de cordero para ocultar a la bestia. Una fiera que sólo desea debilitar al estado protector para así poder devorar cómodamente a los individuos. Nada de libertad individual, en la selva neocon sólo son libres los grandes depredadores.
                La idea de libertad intervencionista es un sinsentido, eso no es libertad sino tratar a los demás como niños. Tus padres te han atendido, tus profesores te enseñaron, todos ellos entraron en tu libertad, a veces te obligaron contra tu voluntad, para que tú, de mayor, pudieras ser un hombre libre. Pero cuando ya eres un adulto debes poder ejercer esa capacidad y decidir por ti mismo, decidir si quieres ayudar o si necesitas ayuda. Yo no deseo que nadie entre en mi libertad para ampliarla “desde su concepto de libertd”, ¿Quién mejor que yo mismo puede decidir por mi?

                Tu modelo de las burbujitas de libertad me parece bonito, no es triste. Las burbujas de jabón pueden permanecer unidas. Es relajante observarlas, hazlo y verás que cuando están unidas no se quitan el espacio ni se introducen en otras, sino que se adaptan unas a otras modificando sus formas pero manteniendo siempre su volumen propio, y en los grupos grandes las de fuera protegen a las de dentro.

                El concepto de violencia útil, tal como lo expones con el ejemplo del hipotético magnicidio, me parece inaceptable. Es el mismo razonamiento que fue la base de los anarquismos violentos. Y ahora ya sabemos que no sirvieron para nada más que aumentar la represión sobre las clases proletarias de la época. El uso de la violencia puede estar justificado, pero genera unas reacciones imprevisibles, que generalmente empeoran la situación. Matar a un tirano sin tener capacidad de poner un nuevo gobierno sólo significa represión, violencia sobre los débiles, y un nuevo tirano. Tu ejemplo es equivocado, matar a Alfonso XIII no hubiera ampliado en nada la libertad del pueblo español.
                +
                +
                +

                Y ahora el agradecimiento.

                El agradecimiento es por el entusiasmo, la generosidad, la paciencia y la pedagogía que pones en contestar a los que pasamos por tu blog, aunque como en este malentendido neoliberal, a veces supongo que sólo las náuseas refrenan tu cólera.

                Y ya enlazando con el tema, estos cuatro calificativos que te he adjudicado (vamos, conecta la webcam para que vea tu rubor…😀 ) son necesarios al buen anarquista: entusiasmo para transmitir ideas nuevas, generosidad para querer mejorar la vida de los demás sin esperar nada a cambio, paciencia para entender las inercias mentales establecidas y pedagogía para hacerse entender explicando las cosas todas las veces que sea necesario.
                Pero como es fácil imaginar, tantas cualidades no abundan, así que los buenos anarquistas tampoco. Y suponiendo que hubiera muchos, entonces comprobaríamos como el entusiasmo es poco dado a ceder ante otros entusiasmos y eso nos lleva a la realidad histórica de los movimientos anarquistas: la discusión continua en busca del ideal social… o el sexo de los ángeles. Siempre mucho ruido y pocas nueces.

                Y eso que al anarquismo le tengo un cariño especial, mi interés por la política se inició cuando descubrí en un viejo mueble de mi casa unos ejemplares del periódico Solidaridad Obrera de los años 30. Ya sabía que tenía un abuelo comunista, pero ni idea de que el otro guardara “secretillos” anarquistas. Aún vivían los dos, así que empecé a preguntar pero no hubo mucho éxito, el comunista parecía traumatizado, sólo recordaba los meses que estuvo en prisión viendo como cada noche se llevaban a algún compañero, esperando una macabra lotería que finalmente no llegó. El otro abuelo, el “sospechoso de anarquismo” solo me dijo, con un tono de viejo sabio, que “aquello fue un error y que disfrutara de la vida ahora que era joven”. Por supuesto, tanto misterio me llevó a acabar la adolescencia con Marx, Engels, Bakunin, Kropotkin, CNT-AIT, colectivizaciones, Orwell y un largo etcétera. Vivir en el único lugar del mundo civilizado donde el anarquismo se había hecho realidad en el poder me producía un sentimiento especial. Está claro que en el verano del 36 en Barcelona se vivió una euforia popular nunca vista, aquello fue la utopía hecha realidad. Pero no duró ni un año, los hechos de mayo del 37 mostraron la inviabilidad esencial del movimiento anarquista. De forma clara, precisa y contundente. Asunto cerrado.

                Un saludo de tu tocayo escéptico.

                Comentario por Josep — 2 septiembre 2010 @ 1:36 | Responder

                • Jajaja.

                  No acepto las disculpas porque no veo motivo para ofrecerlas. Aquí entramos para debatir. Tú te has propuesto meterme un gol, y yo quiero metértelo a ti. Y en esas estamos, jugando el partido.

                  No es malo jugar, es decir, escribir, estrujarse un poco las neuronas, ordenar las ideas e intentar hacerte jaque. Se aprende un montón.

                  Una cosa: yo no soy anarquista. Ni lo soy, ni lo dejo de ser (la misma respuesta que tengo al que me llama comunista, por otra parte). Yo no tengo la solución, ni creo que ésta esté ya inventada. Me parece demasiado presuntuoso declararme, por ejemplo, trotskista porque eso supondría afirmar que conozco la solución a todos los males, y que basta con acudir a la obra de Trotski para encontrar respuesta (he cogido a Trotski por ejemplo, precisamente por resultarme especialmente simpático).

                  Yo prefiero ser humilde: yo no tengo la solución, que no es mas que un modo de organización social más justo. La solución está abierta, está por construir. Yo sigo aprendiendo, aprendiendo de lo ya escrito y de lo ya realizado, pues todo es valioso, especialmente las dificultades con que se encontraron otros y los errores que cometieron.

                  Y para ello me intereso tanto por el socialismo como por el anarquismo. Su oposición me parece más bien forzada, sus encuentros más personalistas que ideológicos.
                  +
                  El tema central de lo que hablamos: tú das por hecho que toda intromisión en la libertad se hace en contra de la voluntad de esa persona. ¿Por qué? No es eso de lo que estoy hablando, desde luego. Cuando hablo de entrar en la libertad del otro, es mediante una cooperación voluntaria. Por ejemplo, ayer salí al campo con mi compañera y nos encaramamos a una higuera a coger higos. De forma aislada, no habríamos probado ninguno, pero colaborando, pudimos ampliar nuestra libertad (comer o no higos) respecto a la que tendríamos aislados (no alcanzábamos, luego no tendríamos la oportunidad de comerlos). Por supuesto que esta colaboración fue voluntaria y, además, siguiendo una estrategia razonada y acordada por ambos (que no acabó muy bien porque nos llevamos algunos arañazos de las zarzas que había debajo).

                  En modo alguno creo que a nadie se le deba torcer su voluntad para forzarlo a una idea de libertad. A no ser que su voluntad sea la de tener esclavizados a los demás, con lo cual será un enemigo a batir (a ser posible, sin dañarlo).

                  Y con las burbujitas, dices que cada una conserva el volumen propio. Yo prefiero la idea de burbujas que se unen para crear una mayor, común. No es que inmole mi libertad para obtener una etérea “libertad colectiva”. No, en modo alguno aceptaría recortes sobre mi libertad. Es que yo soy más libre, yo, moi même, entrando en una cooperación VOLUNTARIA con otras personas. Y, a su vez, mi ayuda voluntaria, y voluntariamente aceptada, hace que otras personas sean más libres. Y yo doy libertad a otros SIN MERMA de la mía. Porque, insisto, la libertad no es una entidad material que crece a costa de menguar la del vecino.

                  Igual que cuando dos personas se aman, no se aman a costa de…el amor del otro, sino que el amor de uno sirve para potenciar el amor del otro. Con la libertad pasa lo mismo, la mayor libertad de uno no te hace menos libre, sino más libre. No tiene por qué colisionar su libertad con la tuya, sino potenciarla.
                  +
                  Más cosas:
                  Las consecuencias del atentado contra Alfonso XIII y su oportunidad…tienes razón. Ese atentado habría acabado con el rey pero no con la monarquía, y sus consecuencias fueron más represión. Pero habría supuesto (de hecho, la sola tentativa supuso) poner de relieve que no existe nadie intocable, que el pueblo tiene un poder, que hay que tener en cuenta a la mula de carga o también puede desgraciar al señorito de una coz. Esos atentados eran una maniobra publicitaria que hacían mostrarse al anarquismo como la única fuerza que era capaz de provocar el miedo entre los burgueses, que respondía a su violencia con más violencia.
                  +
                  Y ahora, para terminar: ¿Por qué dices que la lucha entre comunistas y anarquistas, con la victoria final de los primeros (que tenían el apoyo, no lo olvidemos, de la Generalitat, la burguesía ilustrada y los pequeños campesinos propietarios…más el prestigio y las armas de tener detrás a la Unión Soviética…luego era una victoria más que predecible) muestra la inviavilidad esencial del anarquismo?

                  Yo sólo aprecio la menor capacidad política y militar (que de todo hubo) en unas circunstancias muy concretas de un grupo frente al otro. No creo que se puedan extraer conclusiones genéricas de aquellos, lamentables, hechos. Sería lo mismo que declarar la superioridad intelectual del fascismo porque venció en el campo de batalla, de forma clara, precisa y contundente.

                  Creo que tienes en mente algo que se me escapa. Por favor, explícalo.

                  Así podemos seguir otro rato más con el partido, al menos jugar la prórroga.

                  Un saludo, Josep, y cultiva ese escepticismo, cualidad de lo más saludable…para un buen anarquista XDDDDDD😉

                  Comentario por Mendigo — 2 septiembre 2010 @ 8:12 | Responder

  4. Por cierto, una de las medidas de García Oliver al frente del Ministerio de Justicia fue detener las ejecuciones, y exigir que el veredicto fuera dictado por cuatro jueces y recibiera, además, la autorización del Gobierno.

    La otra, suprimir las costas procesales y los honorarios de los letrados (pasaron a ser un servicio público) para que, al acudir a una corte de justicia, ambos litigantes estuvieran en pie de igualdad. Un progreso que tardaremos siglos en volver a conocer, pero que vendrá. Porque eso es la utopía.

    Cualquiera de vosotros, intentad pleitear con una gran compañía, para defenderos de un abuso… Con una magistratura donde se agazapa lo más oscuro del franquismo. Y, en todo caso, perteneciente a una clase cuyos derechos siempre está presta a defender. El sistema judicial está pensado para atornillarnos a nuestro puesto de trabajo, a nuestra hipoteca, para asegurar sus beneficios.

    Esa es SU justicia, la de los platillos desequilibrados en SU conveniencia.

    Por una vez, con García Oliver de ministro, se dio la vuelta a la tortilla. Quizá algún día vuelva a suceder…

    Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 9:06 | Responder

    • Hay un sistema judicial que se dedica a aplicar unas leyes hechas a medida de los poderosos, equivocadamente se llama Justicia.
      Te pueden aplicar un monton de leyes y, por muy leyes (perdonad la redundancia) que sean, no ser justas. La reforma laboral va aplicar una legislación que es la mayor injusticia contra los trabajadores en muuuucho tiempo, cuando vayamos a quejarnos al juez nos van a dar por el orto, porque el juez va a interpretar una ley no a impartir justicia.

      Personalmente prefiero a un Garcia Oliver al frente del ministerio que los encorbatados que van pasando por él.

      Comentario por Javi — 31 agosto 2010 @ 19:27 | Responder

      • Y no sólo la legislación es un traje hecho a medida del capital, sacralizando por encima de todo la santísima propiedad privada. Es que encima, además, la forma en que los jueces interpretan esa ley es también, de nuevo, favorable a las clases altas a las cuales los jueces y magistrados pertenecen.

        La ventaja de García Oliver es que, antes de ser Ministro de Justicia, había pasado por los archivos de policía, la cárcel y el exilio. Fue cocinero antes que fraile, vaya. No le vendría mal a los que imparten justicia caminar con las sandalias del vecino durante unas cuantas lunas.

        Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 22:58 | Responder

  5. Vale, me he perdido. Para los que no hemos tenido, ganas, tiempo o ambas en leer un poco de anarquismo ¿Cual es su base ideológica? ¿Que objetivos persigue? ¿Que camino escoge para conseguirlos?

    Comentario por kike — 31 agosto 2010 @ 10:57 | Responder

    • Uf!

      Me matas.

      Como digo, yo sólo he leído a Bakunin. A mí me encanta leerlo. No es como Marx, que es densísimo; interesante, pero un tostón de abrigo. Leer a Bakunin es chispeante, es emocionante, en muchas ocasiones hasta divertido.

      Pero el anarquismo se ha construido de forma muy heterogénea, cada pensador va bastante por libre (para eso es anarquista) así que te puedes encontrar con gente que se autodefine como anarquista y que defiende ideas contrapuestas.

      No sé responderte, la verdad. Salvo cosas muy genéricas, sería difícil relacionar un anarquista-nihilista del s.XIX con un libertario de nuestros días.

      Venga, que no se diga que no me mojo, intento responderte, de la forma más general que puedo:
      ¿Base ideológica? Rechazo a cualquier poder que no sea el expresado por la comunidad de forma mayoritaria, e incluso esto obliga sólo en aquello que atañe a la comunidad. Podríamos resumir en el culto, adoración a la libertad del individuo, bien supremo.

      ¿Objetivos? La emancipación del género humano. Como consecuencia del epígrafe anterior, conquistar el máximo espacio de libertad para todos los hombres y mujeres.

      ¿Camino? Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Cada persona, cada anarquista debe decidir su propio camino. Las organizaciones e incluso los individuos en el anarquismo son autónomos, hay un elevado grado de descentralización, se espera que cada grupo e individuo alcance los objetivos de la mejor forma que sepa, sólo coordinando en aquello que sea absolutamente necesario para el bien común.

      De todas formas, no soy ni mucho menos un conocedor del anarquismo, seguro que hay mejores respuestas a esas preguntas.

      Comentario por Mendigo — 31 agosto 2010 @ 23:07 | Responder

    • No olvidemos las distintas tendencias del anarquismo, no sé, individualismo, colectivismo, primitivismo… Y no cuento engendros como el anarcocapitalismo.

      Añadiría que en el anarquismo la ideología tiene un papel secundario, digamos que son más importantes las ideas y su constante evolución; la ideología es a las aguas estancadas y putrefactas lo que las ideas al agua fresca en movimiento. He dicho.

      Un saludo.

      Comentario por _roy_ — 1 septiembre 2010 @ 8:09 | Responder

      • Tal disparidad de criterios tiene sus ventajas (ausencia de dogmatismo) y sus inconvenientes (no hay un corpus aceptado por todos, unas bases ideológicas comunes sobre las cuales empezar a construir). Si todo se debe reelaborar constantemente desde el principio, no avanzamos una mierda.

        Comentario por Mendigo — 1 septiembre 2010 @ 9:03 | Responder

  6. […] (a lo que llaman Anarquismo). Por cierto, ya que estamos con coincidencias de temas, empecé un debate también sobre el Anarquismo que todavía tengo pendiente de […]

    Pingback por Chorradita — 2 septiembre 2010 @ 23:11 | Responder

  7. Tendemos a etiquetar ideas y a aceptarlas o descartarlas en función de quien las promulga, saltando en muchos casos por encima de las propias ideas. No conocía a García Oliver, así que mucho menos conocía el extracto de su discurso. Me parecen unas frases muy acertadas, y mucho más acertadas me parecen las medidas que llevó a cabo en el escaso tiempo que tuvo responsabilidades en el ministerio. Me importa poco si el tío provenía de las filas anarquistas o marxistas, si era un utópico o era un científico. Lo que hizo fué grande, fué esperanzador. El resto tiene poca importancia. A quienes supuestamente apostamos por la democracia total y por la emancipación plena nos pierden disquisiciones absurdas, y así nos va, claro. En vez de fijarnos un objetivo común, no pasamos el día tratando de convencer a “los propios” de las bondades de “los nuestros” mientras “los otros” únicamente tienen que sentarse a esperar ver pasar nuestro cadáver por delante de su casa.

    Comentario por picapiedra — 4 septiembre 2010 @ 15:59 | Responder

    • Pues sí. El cainismo nos priva. Tendemos a subdividirnos hasta llegar a los átomos, a los quarks. Está bien promover las diferencias, pero también ser capaces de fijarse un objetivo común, aunque para ello haya que claudicar en nuestras posturas si otra opción es abrazada por la mayoría. Nos falta, paradógicamente, algo de mano izquierda…

      Comentario por Mendigo — 5 septiembre 2010 @ 9:08 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: