La mirada del mendigo

30 enero 2011

Legalize

Filed under: política — Mendigo @ 20:27

Unos párrafos acerca de la Ley Seca, tomados del libro “Groucho y yo” de Julius Marx.

legalize it

La prohibición no solamente tuvo muchas consecuencias para mí, sino también para el resto de la nación. Estoy seguro de que muchas personas bienintencionadas que la votaron y la aprobaron lo hicieron porque estaban convencidas de que, al cabo de pocas semanas, todo el mundo estrellaría contra la pared las botellas que le sobrasen y aceptaría la enmienda.

Ésta no es una observación particularmente original, pero el mundo está lleno de personas que creen que pueden manipular la vida de los demás con el mero hecho de aprobar una ley. En EEUU hay grupos numerosos que, si pudieran conseguirlo, prohibirían el uso de todo aquello que personalmente desaprueban: fumar, beber, bailar, ir al cine, comer salami italiano y, si fuera posible regularlo, incluso el amor.

Bueno, ahora sabemos el éxito que tuvo la enmienda dieciocho. No sólo no evitó que la gente bebiera, sino que contribuyó a crear las grandes bandas de malhechores que actualmente son casi tan poderosas como el gobierno.

Siempre habíamos tenido la cantidad normal de carteristas, falsificadores, atracadores de bancos, apaleadores de esposas y toda la clase de delincuentes menores. No obstante, ¿por qué habría que robar el bolso de una anciana o quitarle las monedas a un ciego que mendigaba, cuando era posible hacer millones fabricando licores falsificados? A pesar de la enmienda dieciocho y de la desaparición paulatina del whisky auténtico, la gente seguía estando sedienta y ávida de beber un trago de vez en cuando. Sin embargo, el gobierno, con su sabiduría acostumbrada, en lugar de permitir a sus ciudadanos beber moderadamente como damas y caballeros, consiguió que el whisky que bebíamos estuviera hecho de madera que hacía a lo sumo dos semanas estaba aún en el bosque.

Millones de personas, abstemias de toda la vida, que nunca habían estado en un bar o en un cabaret y que eran indiferentes a los placeres de un combinado o de un martini, sintieron de repente ansias de probar el alcohol. Yo estaba entre aquellos millones. Jamás había bebido antes del 16 de enero de 1920. No se trataba de que lo desaprobara desde el punto de vista moral, sino de que no me gustaba el sabor de aquella materia. De hecho, sigue sin gustarme. Bebo de vez en cuando, en las fiestas, a fin de evitar que me atrapen sobrio. Pero con la llegada de la prohibición llegué a la conclusión de que, si el alcohol era ilegal, tenía que haber algo en él que yo nunca había descubierto.

El día en que se implantó la gran estupidez, empecé a dedicar una buena parte de mi tiempo en negociar con contrabandistas de camisas de seda el suministro de su aguado mejunje envasado en botellas de marcas caras. Me aseguraban que el material procedía “directamente del barco”. Por el modo en que me quemaba el gaznate según descendía, supongo que procedía directamente del barco…raspado concretamente de los costados y luego embotellado.

groucho

Y ahora un comentario mío. La población reclusa en España es muy numerosa y no guarda relación con el bajo nivel de delincuencia “convencional” que tenemos (existe otro tipo de delincuencia, la verdaderamente dañina para nuestra sociedad, que frecuentemente es legal y cuando no rara vez es penada con la cárcel). De los 77.000 presos que hay en las cárceles españolas, el 28% de los hombres y la mitad de las mujeres lo están por tráfico de drogas.

Hay dos formas de verlo. Desde la posición de que la demanda crea la oferta, que si los chavales se drogan es por culpa de los camellos, que se la ofrecen. Es la típica hipocresía de las “Madres contra la droga”, que cargan en las espaldas de los narcos su propio fracaso educando a sus hijos. Si existe un responsable de los problemas de drogodependencia, no es ni el camello, y quizá ni siquiera el afectado, sino los responsables en la educación de ese joven, que no le han dado las herramientas para ser capaz de desenvolverse en un mundo en el que, entre otros peligros, están las drogas.

Pero también podemos ver la situación desde la orilla opuesta, defendiendo que es la oferta la que crea la demanda. El punto de vista de los jóvenes pobres, muchas veces inmigrantes, que se arriesgan para servir los vicios de los jóvenes acomodados. Más bien tendría que quejarse la madre del camello, que metieron a su hijo en problemas, arriesgándose a conseguir lo que los niños bien no se atreven por ellos mismos.

Jóvenes pobres intentan ganar dinero sirviendo la mercancía a quien no quiere arriesgarse. En ocasiones, para pagarse ellos mismos la droga. ¿Quién crea el mercado? ¿Por qué es el joven pobre el que acaba, indefectiblemente, en la cárcel? ¿Por qué la ley está construida solo desde el punto de vista del niño rico? Póbrecito, que le dan caramelos de droga en la puerta del colegio. Con lo inocente que es él. La primera dosis te la regalan.

¡Cuánta hipocresía! ¡Cuánta chorrada!

Como con la prostitución, es necio pretender que con la prohibición desaparece aquello que no nos gusta. Esta legislación hipócrita está causando un dolor innecesario a muchas personas, camellos y drogodependientes, mientras unos pocos se forran. Y ni tan siquiera la prohibición ha conseguido su objetivo de restringir el mercado, pues a esta hora tendría más sencillo conseguir medio gramito de farla que una botella de whisky.

43 comentarios »

  1. Nota: Por si alguien cree que lo digo por propio interés, desde hace ya muchos años la única droga que consumo es alcohol, siempre con monástica frugalidad. Cerveza, vino, whisky, cognac, ron, anís o aguardiente, he cambiado la cantidad por la calidad. Con los años, he aprendido a beber, algo que nunca me enseñaron de pequeño.

    Esa es la clave: educación. No represión.

    Comentario por Mendigo — 30 enero 2011 @ 20:43 | Responder

  2. No Mendi, no, no es un problema educacional de las madres, ni de los profesores ni de la sociedad. Es el deseo del ser humano de sentir o en su variante “negativa”, dejar de hacerlo. La búsqueda de esas sensaciones te puede llevar por múltiples caminos, y uno de ellos te puede conducir hacia adicciones consideradas peligrosas y muy peligrosas en algunos casos (yo veo más peligro en practicar la escalada sin cuerda que en fumar petas, y sin embargo uno es un valiente y arrojado deportista y el otro es un porreta).
    Me centro en las drogas ilegales: La educación debiera incidir en explicar claramente las consecuencias que puede acarrear su consumo (La Historia General de las Drogas, de Antonio Escohotado, debiera ser texto obligatorio a partir de los doce años en todos los colegios, y visitar centros de desintoxicación excursión semestral) y dejar en libertad al individuo para que elija su destino. La ingente cantidad de dinero que mueven las drogas ilegales da para todos los programas educacionales, de deshabituamiento y “recuperación” y para casi cualquier cosa. Pero alguien ha decidido que ese dinero está mejor en cuentas bancarias opacas. Por ahí pienso yo que habría que empezar, en poner nombre y apellidos y razones sociales a los verdaderos beneficiarios de la ilegalización.

    Comentario por picapiedra — 30 enero 2011 @ 21:02 | Responder

    • Pero Pica, al final vienes a concluir lo mismo que yo: hace falta educación. Las drogas están ahí fuera, en la calle. De nada nos sirve taparnos los ojos o vendárselos a los críos. Con no hablar de ellas no desaparecen. Luego habrá que educarlos. ¿Y quiénes son los responsables de la educación? Pues los padres, en primer lugar. El Estado, por supuesto. La sociedad. Y el mismo individuo, que según va cumpliendo años va adquiriendo responsabilidades en su propia educación.

      Con decir: niño, eso no lo toques, no solucionamos nada. Criminalizando a los que consiguen la droga, sólo conseguimos introducir violencia y dolor.

      Prohibiendo los problemas no desaparecen, sólo se ocultan. Y se corrompen.

      Por ejemplo, para prevenir que los niños gringos puedan comprar droga (que de todas formas, la tienen más que disponible) han creado un gigantesco problema de delincuencia en México que causa miles de muertos al año. Organizaciones tan poderosas, que desafían el poder del mismo gobierno central. De hecho, en ciertas zonas ellos son el poder.

      Llevamos décadas de prohibición ¿cuánto tiempo más para reconocer que es una vía fallida? ¿que sólo estamos alimentando mafiosos, abonando la corrupción y la delincuencia organizada?

      Comentario por Mendigo — 30 enero 2011 @ 23:44 | Responder

  3. Y mientras la solución sea el castigo sin más, no vamos a llegar a ningún sitio.

    Educación y formación, como dice Pica.

    Legalización y dejarse de gilipolleces.

    En cuanto a las cárceles, cómo no tenemos pasta para reinsertar, es mucho más fácil gastárselo en hacer más cárceles y pagar más personal, lo que convierte el sistema en la pescadilla que se muerde la cola…

    Comentario por Nynaeve — 30 enero 2011 @ 21:35 | Responder

    • Las cárceles serán privatizadas y subvencionadas con dinero público, como ya ha ocurrido en USA y la poblaciòn reclusa crecerá más aún. Al tiempo.

      Comentario por picapiedra — 30 enero 2011 @ 22:14 | Responder

      • Desde luego, ahora mismo es un negociazo para algunos. En ladrillo sobre todo, pero no lo único. La lavandería, por ejemplo, las compras “especiales” a precios por encima del 150% sobre los económicos del mercado (debe ser que es para presos “ricos”)…

        De verdad, te pones a sumar, y la cantidad de peña que ahora mismo come de este “negocio”, organizado para no evitar la reincidencia es pasmosa…

        Comentario por Nynaeve — 31 enero 2011 @ 10:41 | Responder

    • Normalización del consumo de estupefacientes.

      Hacer que la ley asuma la realidad, eso es todo. Igual que bebemos cerveza, también nos fumamos unos porros. Y algunos, prueban con pastis, speed o farlopa. Pues estupendo. También hay marujas que se emburrician de antidepresivos. Y aún hay cosas peores: ver la televisión causa en el cerebro trastornos parecidos al abuso de estupefacientes. Simplismo, cretinismo, aborregamiento, pereza mental…

      Y fuera hipocresías! El consumo de coca entre los ejecutivos de la City o de los parlamentarios italianos ha sido demostrado con análisis. ¿Cuánto era en la city? ¿Un 30% de los brokers cocainómanos? ¿Cuántos congresistas italianos dieron positivo? Coño, que estos nunca son los que van a la cárcel! Son sus camellos, que les obligan a ponerse.

      Anda que…

      Comentario por Mendigo — 30 enero 2011 @ 23:54 | Responder

  4. Ah, por cierto… gracias a la ex ministra de sanidad, Elena Salgado y cómo se puso con el Burger King y su whoper triple… me terminó cabreando tanto la “mojigatería” de la vegetariana (que por mi que lo sea, parece perfecto, pero que no me lo intente imponer) y sabiendo que dicha comida muy sana no es, pero yo soy muy libre de elegir… me la zampé… en uno de esos momentos en los que tenía que estar con dieta extricta. Creo que en 7 meses sólo lo hice ese día y era del “asco” que me estaba dando la señora…

    Comentario por Nynaeve — 30 enero 2011 @ 21:38 | Responder

    • Ahora que me doy cuenta, Nyna. Te iba a escribir, diciéndote que qué pasaba que no actualizábais. Y tienes un montón de cosas publicadas que no he leído! Simplemente, no me las ha mostrado el puto Google Reader.

      Me cago en el Google de los cojones!!!!

      NKDWBNKWBYDSBD:NWNDWKL

      Comentario por Mendigo — 30 enero 2011 @ 23:36 | Responder

      • Creo que el problema no es de google/reader porque desde akregator hace tiempo tampoco recibo actualizaciones de Nyna.
        Y otra cosa tambi’en para Nyna. Te escrib’i hace unos dias un mensaje privado para decirte algo relacionado con tu blog . No se si te lleg’o , pero si eso ya te vuelvo a enviar con lo que era.

        De la droga luego comento.

        Comentario por manolox — 31 enero 2011 @ 1:39 | Responder

        • Es el blog… que me está dando problemas (y no había visto ese correo, Manolox, pero he visto el otro que me has mandado y ya te he respondido, gracias).

          A ver si lo dejo solucionado esta semana, que la que viene me quiero ir de vacances…

          Gracias a los dos😉

          Comentario por Nynaeve — 31 enero 2011 @ 10:37 | Responder

          • Luego el problema, al final…Nyna!!!

            XDDDDDD

            Y como arreglamos el problema?😛
            A ver…martillo, bisturí, serrucho…

            XDDDDD

            Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:22 | Responder

            • No tengo ni idea, me tiene frita…😛

              Comentario por Nynaeve — 31 enero 2011 @ 23:48 | Responder

              • Si puedo ayudar…aunque en estas cuestiones, creo que sabes tú más que yo.
                😦

                Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 23:53 | Responder

                • Muchas gracias, mañana llamaré a los del hosting actual a ver si a ellos se les he ocurre qué es lo que he roto (que así se aprende, jejej)…

                  Y joé que interesante está todo el debate…

                  Comentario por Nynaeve — 1 febrero 2011 @ 0:00 | Responder

  5. Hola mendi
    Un tema cojonudo.
    Yo la verdad es que la libertad en las drogas me da miedo… a corto plazo. Pero a la larga si las drogas están en la cultura, se toman con moderación en la mayoría de los casos.
    El texto que tocas y que comentas pues lo dices todo, tomaríamos droga de calidad, eliminaríamos mucha mafia y corrupción, dejaría de ser un tema escondido a ser un tema público, estaría en nuestra vida, como los accidentes de coche.

    Sobre la educación, pues está claro que la necesitamos pero no que venga alguien(Sicologo o tipo guai al cole y te asuste como los anuncios de los accidentes) y te diga mira esto es muy malo porque te jode el cerebelo. No, Llevate a los chavales desde los 12 a los 16 a realizar trabajo social a programas reto, a trabajar para minusválidos al volante por alchool-drogas, o realizar trabajo social con madres-jovenes solteras con hijos.
    Verás como reciben educación de la buena no mariconadas teoricas que vean la pura realidad.
    Esto lo expuse en una reunión de cole y me miraron como si fuese del Espacio exterior. Asi que me tocará hacerlo por mi cuenta con mis hijos.

    Cada día estoy más cansado de que mis distintos gobiernos piense por mi, que es lo que es mejor para mi. Y que ellos sepan que es lo mejor para mi a para todos. Cada día confío menos en esa gente. Asi pasa que cuando tengo un problema miro al estado y pido ayuda pero claro no hay presupuesto jejej.

    Sobre el tema de los presos Pues mira acabo de leer un texto que indica que hasta 1930 en usa había 50 presos por 100.000 habitantes ahora ya van por 500 por cada 100.000 personas, según tus número estamos ahora en unos 163 por 100.000 aquí.
    Seguramente nosotros hemos aumentando tambien porque si hasta van a la carcel el que vende discos piratas que es reincidente….

    un saludo

    Comentario por Karkos — 31 enero 2011 @ 1:57 | Responder

    • Copio del artículo de El País:
      Hace tres años había 63.800 presos. Ahora son 76.485. La tasa de encarcelamiento se sitúa en España en 166 reclusos por 100.000 habitantes, por delante de Gran Bretaña (153) -que siempre había encabezado la lista- Portugal (104), Francia (96) e Italia (92). Sin embargo, la tasa de criminalidad (infracciones penales por cada mil habitantes), es una de las más bajas de los Quince. La relación del año 2008 la encabeza Suecia (120,4), seguida de Reino Unido (101,6). En España es de 47,6, por delante solo de Grecia (41,2), Portugal (37,2) e Irlanda (25,2).

      Portugal vio el problema y está sacando a los trapicheadores de droga, muchas veces ellos mismos drogadictos, de las cárceles, y metiéndolos en talleres de desintoxicación y rehabilitación.

      En la cárcel sólo consigues hacerlos más chungos, alejarlos aún más de la sociedad, y la reentrada es aún más dura.

      En cuanto a lo de llevar a los críos a centros de desintoxicación, para ver el efecto de las drogas…a mí me parece como lo de los colegios de curas, y sus vídeos de fetos descuartizados.

      Las consecuencias de las drogas duras están ahí, y son reales. Está bien que los niños las conozcan. Pero también es interesante que comprendan que el uso moderado de según qué sustancias, puede resultar tolerable. En vez de meter todo en el mismo saco, “droga”, saber que hay sustancias que se pueden consumir con un peligro menor, y sustancias con las que es muy peligroso jugar, pues casi nadie es capaz de controlarlas (el caballo, el LSD…).

      Es decir, no demonizar, porque entonces no te van a tomar en serio los críos, sino dar una información veraz. Mejor es no fumar porros, pero mira, si te fumas uno, no te vas a convertir en yonki automáticamente.

      Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:20 | Responder

      • jejejeje anda exagerado jajajaja. Como los curas. Madre de dios.ajjaaj
        No hombre no se puede hacer mucho trabajo social “suave” en esos sitios pero sobretodo puedes conocer a gente realmente tocada Por drogas de las duras. Que son las que realmente me preocupan.

        Yo hice la objeción de conciencia en Protección civil y flipé con lo que vi, me abrió bastante la cabeza la verdad.
        Y eso es lo que quiero, para los enanos. Queremos educación pero los apartamos de la realidad porque es muy duro, pobrecitos que pena me dan, no les vaya a crea un trauma y tiene que ir al sicologo. Una cosa es el gore que es lo que tu comentas y otra la realidad. Cuantos de conocidos o amigos se han ido por culpa de las drogas-acidentes de coche-alcohol?. La realidad está ahí. Si tu quieres endulzarsela hazlo pero yo paso.
        Se explica y punto, otra cosa es recrearse.

        Sobre lo que comentas de los presos pues a lo mejor al tenerlos todos en la carcel hay menos delincuencia. jejejje.
        A mi lo que me jode es porque nadie se plantea porque cojones esos tipos han llegado ahí.
        No hablamos siempre que es mejor prevenir que curar????
        A que se debe tanta gente en las carceles???
        A que se debe la delincuencia ???
        Por que en unos sitios hay más que en otros??
        Para que sirven las cárceles realmente o que queremos que sean las cárceles?

        Esas preguntas no se las hace ni dios. No solo son putas estadísticas de hechos. No se invesitigan las causas y cuando se hace se ve que hay que tirar mucho a la basura y claro con la pasta hemos tocado jejeje.

        un saludo

        Comentario por Karkos — 31 enero 2011 @ 22:45 | Responder

        • Weeeno, era una broma, ya te figuras. Si me parece muy bien lo de que conozcan la cara dura de las drogas. Pero tú y yo sabemos que no es la única, que también tienen una función socializadora muy importante (disfrutar de la amistad, rulando unos porros y unos litros).

          Y sí, a mí también me parece que a los críos de hoy se les sobreprotege, física y psicológicamente. Se les trata como endebles, y obtienes niños endebles (física y psicológicamente).

          Por lo demás, yo tengo más amigos que han pasado por el talego por las drogas que muertos (que sólo conozco algún caso, algún hermano mayor cuando yo era muy niño). Bastantes de mis colegas, en algún momento, a más o menos escala, han pasado droga. Y alguno de los que han estado en la cárcel, te puedo asegurar que eran gente de lo más legal, chavales cariñosos, encantadores, muy buena gente. Meterlos en la perrera los deshizo, los marcó de por vida.

          Y los que evitaron el talego, ahora son honrados padres de familia, con sus ocupaciones y su monótona vida de pareja, de currela. Nada de esto tendrían si los llegan a pillar y los encierran.

          Encerrar a alguien en la cárcel es criminal, y sólo se debería hacer con un muy buen motivo. Arriesgarse a conseguir y distribuir lo que todo el mundo demanda y todo el mundo consume no es, ni mucho menos, en mi opinión, motivo para destruirle la vida a nadie. Que ellos no tenían que convencer a nadie para que les comprase, sino que les buscaban. Y alguno de los que les buscaban, ahora es concejal en el ayuntamiento o médico en el ambulatorio, así que tan mal no les iría.

          Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 23:00 | Responder

          • Yo no tengo ningún problema con que mis hijos vean la cara dura de las drogas. Es más, haré como Karlos y seré yo quien les lleve cuando llegue el momento (creo que entre los doce-catorce años estarán preparados para ver lo que tienen que ver) Y si después de unas cuantas visitas, el día que tengan ocasión de probar un porro y lo hagan y yo lo detecte, que lo voy a detectar, me sentaré a su lado a fumar otro. Y me comeré las pastillas que ellos se coman y me meteré las rayas que ellos se metan. Ese viaje, si deciden tirar por ahí, lo van a hacer con su padre cerca, que ya tiene cierta experiencia conduciendo.

            Comentario por picapiedra — 1 febrero 2011 @ 1:41 | Responder

            • Joder, esa es toda una pedagogía filosófica. Impone, oírtelo decir.

              De todas formas, sabes que no podrás. Porque los críos, según crezcan, querrán cada vez más volar solos, y no los vas a poder sujetar.

              Yo creo que quizá el punto sea crear para ellos un futuro. Pueden coquetear con las drogas, pero que no necesiten zambullirse en ellas porque no tengan otro futuro, porque la realidad no les ofrezca nada. Coqueteando también puedes caer, aún no teniendo necesidad de ello. Pero si el día de mañana un joven no tiene trabajo ni expectativas de tenerlo, no tiene una casa ni puede soñar en tenerla, su vida es gris y sin alicientes…ahí tienes un candidato a toxicómano.

              Luego hay otros que sí, teniendo una vida por delante la joden de la forma más tonta. Pero yo creo que creando esperanzas para los chavales, te comes la mayor parte de los problemas serios de drogadicción (droga como evasión, como refugio de la realidad).

              Comentario por Mendigo — 1 febrero 2011 @ 11:00 | Responder

              • Si desde niños conocen la cruz de ese mundillo, si conocen las consecuencias probables (no ciertas, pero sí probables), si conocen alternativas de ocio, si tienen ilusiones y alguien les ha inculcado “valores” para pelear, entonces pueden llegar a tener problemas de drogadicción (la vida no sabes a cierta cierta por dónde te puede llevar), pero serán chavales “recuperables”. Sí, casi todo se basa en la educación, y en tener un pelín de suerte. He visto a demasiadas personas cercanas hundirse para siempre (algunas morir) y se supone que habían gozado de oportunidades similares a las mías, pero nunca se puede estar seguro.

                Comentario por picapiedra — 3 febrero 2011 @ 19:12 | Responder

                • Si yo entiendo que estés preocupado por tus críos. Es normal. De todas formas, yo creo que el mundo que conociste de chaval (a mí me tocó un poco más tarde, lo duro se lo llevaron nuestros hermanos mayores) no es el mundo que tienen los críos de ahora. Que sí, que se pueden pasar con drogas como el alcohol o las pastillas, pero la carnicería que provocó el caballo ahora no se da.

                  La cuestión es que lo que se meten ahora no mata tanto, ni mucho menos, como la heronía. Ahora, sí que te puede dejar unas secuelas muy serias. Este tipo de secuelas, por anfetas, coca, ácidos…es lo que convendría que los críos conocieran. Y luego el alcoholismo, que sigue siendo la drogadicción que más personas mata, y tiene el agravante a su peligrosidad que está socialmente admitida o, al menos, tolerada.

                  Mi hijo fuma porros. Oh, Dios mío, es un drogadicto, va a destruir la familia, acabará muerto de sobredosis en una acera (escena real que le montó su vieja a un colega). Mi hijo se emborracha. Bueno, es la edad, ya le he dicho que no beba mucho… (la misma vieja)
                  :/

                  Vale que de esto hace ya unos 20 años, y supongo que los padres de hoy no serán tan panolis, pero…

                  Comentario por Mendigo — 3 febrero 2011 @ 23:19 | Responder

  6. No sé si legalizar la droga es solución o no. No tengo ni idea. Pero hay una cosa que está clarísima; el modelo actual de represión e ilegalización no funciona. Es un fracaso rotundo.

    El hecho de que la población reclusa haya aumentado exponencialmente en los últimos años no es por la droga, no al menos directamente. Y tampoco es porque seamos más, que lo somos. Teniendo en cuenta que la población reclusa de los primeros noventa era de 20.000 personas aprox. y ahora rondamos los 80.000, y comparando esas cifras con que antes eramos 40 millones de habitantes y ahora 48 por un lado, y por otro lado que “la gran incidencia de drogadismo” fue de los 80 hasta mediados de 90, puede verse que no hay relación directa entre una cosa y otra.
    *Digo cifras sin contrastar pero la cosa está mas o menos así.
    * Con lo de gran incidencia de la droga me refiero a la heroína que es la que va más asociada al delito.
    Pienso que el aumento de la población reclusa se debe más al aumento de inmigrantes por una parte. No por el cliché de que sean más propensos al delito y el rollo ese de que vienen a robar, sino porque sus condiciones socio-economicas hacen que sean más propensos a acabar en el talego por unas cosas u otras al igual que pasa con los gitanos por su exclusión y marginalidad social y no por su cultura. Y otro de factor importante del aumento de número de reclusos puede ser por lo que dice pica de la tendencia a la privatización del mundillo de las prisiones.
    Indirectamente esta “privatización” que ya está bastante avanzada, (están “externalizados” muchos servicios como la comida, lavandería y otros, la propia construcción de nuevas prisiones, y también se está haciendo uso más habitualmente de lo que pensamos de la mano de obra reclusa en muchas empresas…), decía que esta privatización indirectamente propicia que los lobbies que en última instancia son quienes hacen que cambién las políticas de todo tipo, hacen con su presión que el sistema vaya escorándose a un modelo que parece más represivo pero que en realidad es más rentabilizable.
    No digo que hay un plan determinado para que esto sea así. Es algo indirecto. Es que en un sistema que está explorando continuamente nuevos “nichos de mercado” se acaba, no del todo inocentemente, propiciando el cambio de un discurso a favor de la reinserción por el de ¿cuanto nos cuesta mantener a esta gente además de que no roban-matan-o-lo-que-sea?
    Es algo muy sutil o que no acabo de explicar del todo claro, pero está ahí y creo que tiene bastante peso a la hora de determinar las causas del aumento de población reclusa.

    Bueno, que iba a hablar de la droga y he contado aquí todas mis conspiranoias de la cárcel.
    Estoy a favor de que se legalice porque el modelo actual en un fracaso. Así de simple.

    Comentario por manolox — 31 enero 2011 @ 5:42 | Responder

    • Se legalice y se regule su consumo, no es cuestión de aplicar la barra libre, como tampoco la hay con el tabaco o los medicamentos.

      En cuanto a lo que dices de las cárceles (o con el espantoso y católico eufemismo, instituciones penitenciarias) ¿tú crees que es económicamente más rentable tener a un tío encerrado y a otros vigilándole que procurar rehabilitarlo?

      Puede que la rehabilitación sea cara, pero es temporal, y luego ese individuo puede volver a ser productivo. De la otra forma, los daños que causa y el mantenerlo entrando y saliendo del talego, a la postre, pueden resultar mucho más caros.

      Claro, que esa es una factura que paga la sociedad. Para las compañías privadas sí que puede resultar rentable el negocio. Pero no acabo yo de ver la relación entre, por ejemplo, el nuevo Código Penal, más duro, y esas subcontratas.

      Quizá la relación es en la reacción de una sociedad española de clase media, más conservadora, que ahora que tiene cuatro duros tiene miedo a que venga alguien a robárselos.

      Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:28 | Responder

  7. Uff!! Que temita !!, Yo que soy así de complicada llevo mucho tiempo diciendo que las prohibiciones tienen un extraño efecto, y es que en nuestra naturaleza va la curiosidad de lo prohibido.
    Fijaros, mi niña de 5 años es un terremoto, cuando le decimos no hagas esto, ella se calla, obedece mientras la miramos y en cuanto nos damos la vuelta hace lo que le hemos prohibido, no por nada sino por pura curiosidad, ahora hemos llegado a la conclusión de que hay que explicarle porque no puede hacerlo, que no es capricho sino por protejerle y curiosamente o más bien lógicamente va entendiendo que mama y papa no prohiben solo hacen lo posible para evitar que no se haga daño, y parece que funciona..
    Abogar por la educación es importante, en el caso de sustancias nocivas, supongo que en cierto modo por mi profesión de enfermera, siempre he defendido la educación en la salud, pero el sistema sigue sin entenderlo, aunque yo más creo que en el tema de las drogas prima más los intereses económicos, por aquí en Galicia (tierra de narcos dicen…), las malas lenguas comentan que algunos partidos políticos no le hacen ascos al dinero que les llega de ciertos individuos cuyas fortunas no está muy claro de donde les salen..
    De todos modos, en el caso de la Sanidad, que decir si las últimas Ministras desconocen realmente lo que es educación sanitaria, casi, casi es dificil esperar que entiendan que resulta más fácil educar que prohibir.
    Yo soy partidaría de la legalización, de hecho en Portugal hay un programa que proporciona heroina a los heroinomanos, y los datos demuestran que no solo ha disminuido el consumo, sino que los problemas asociados a esta droga también han disminuido, así como ha mejorado la calidad de vida de los adictos y su reinserción social.
    Pero en este país últimamente estamos volviendo al prohibido por vuestro bien, y a mi cada vez me entran más ganas de volver al “PROHIBIDO PROHIBIR”, que hasta las chuches le quieren prohibir a los niños en los coles, no sería mejor educar a los papas para darle una alimentación más equilibrada, y porque es mejor, que habrá quien no lo entienda.
    Bueno ahora estoy sin dormir y me cuesta un poco de más hilar bien el comentario, volveré con más calma.
    Bicos.

    Comentario por celialor — 31 enero 2011 @ 10:52 | Responder

    • Me parece muy bonito el ejemplo de tu cría. Cuando le impones una regla, la desobedece. Cuando razonas su contenido para que ella la interiorice, acaba como verla provechosa y la acepta, no por el principio de autoridad, sino porque la encuentra razonable y provechosa.

      De eso se trata. De hecho, creo que la educación de un niño consiste precisamente en que vaya desprendiéndose de las normas exógenas e independizando su conciencia de forma que pueda crear él mismo normas que autoregulen su propia conducta.

      Otra cosa: lo que dices que el dinero del narcotráfico engrasa a los partidos políticos, eso lo dijo bien claro Ubiña hace poco (no recuerdo dónde puse el enlace, cuando mencionaba lo de sus planeadoras y las de las Guardia Civil, que las facturaban cinco veces más caras). Pero coño, eso nunca se investiga.

      Y es aquí en Galicia, pero en otros Estados como México, es el narco el que pone y quita políticos, jueces y policías. Eso es muy chungo. Parece que no hemos aprendido nada de la experiencia de la Ley Seca…

      Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:35 | Responder

  8. Llamadme simple, pero si se pueden legalizar las drogas (la mayoría bastante tóxicas) ¿por qué no defendeis también la venta libre de todos los medicamentos?

    Es evidente que legalizar las drogas tiene pros y contras:

    A favor: eliminaría las mafias; si eso fuera un problema grave (como en México) yo lo apoyaría, pero no es nuestro caso.

    Contra: Legalización = se dispara el consumo. Como en todo, mirad los EEUU y la legalización de las armas con los problemas que acarrea. En España el tráfico de armas es cosa de las mafias ¿hay que apoyar su legalización para quitarles el negocio y tener “armas legales y de mejor calidad”?

    Comentario por James — 31 enero 2011 @ 11:06 | Responder

    • Pero no se trata de legalizarlas como los tomates o lechugas, sino precisamente como los medicamentos. La cosa es que sean legales pero esté regulada su distribución. Y con mucha mano izquierda y educación, porque legalizando la droga y restringiendo su acceso demasiado puede pasar que estemos en las mismas y se forme un mercado paralelo que las facilite aunque sea a un precio un poco mayor y adulterada. Esto pasa con algunos medicamentos ya.

      Lo que no estoy de acuerdo es que lo de méxico no es nuestro caso. Mexicanos somos todos y el asunto de la droga aquí tiene unas consecuencias y allí tiene otras, pero es parte del mismo problema y es global.
      La droga de Mexico va a EEUU, pero aquí en España viene de Marruecos, Afganistán, Turquía, Colombia…y si aquí hay una demanda allí la van a producir y el problema es de todos aunque el precio que paga una sociedad y otra no sea el mismo. Casi sería como establecer que el problema de la heroína no es nuestro porque lo padecen mayormente los gitanos (¿Está bien dicho mayormente? No suena bien del todo)
      Es la globalización. Escuchaba el otro día a Arcadi Oliveres el siguiente argumento: Por un lado la droga se consume en el Norte y se produce en el Sur. Y por otro lado las armas se producen en el Norte y se “consumen” en el Sur. Aparte de ser dos negocios bastante inmorales suelen ser un tanto clandestinos y podría pensarse que en algunos casos las armas se están pagando con droga y viceversa. Ponía algún ejemplo demostrado como Nicaragua, pero insinuaba que era más que probable que fuera algo relativamente habitual.

      Comentario por manolox — 31 enero 2011 @ 13:16 | Responder

    • James, por esa regla de 3 lo primero que debemos prohibir es el alcohol, cuyas consecuencias para la salud son de lo más desastrosas, y en este caso no tiene nada que ver la cantidad sino tu propia fisiología, el alcohol mata y sin embargo no solo es legal sino que además está muy bien visto y que decir de las altas esferas que se toman sus reservas con la comida, eso si carisimas botellas de vino pero igual de peligrosas.
      En cuanto a lo de las mafías, llamale como quieras pero aquí también hay grupos organizados que se dedican al trafico, muchos incluso sin ningún pudor se la venden a los adolescentes (y no estoy hablando de cannabis exactamente ), en las puertas de institutos y parques.
      En cuanto a lo del consumo, hablando también de EEUU, uno de los países más represores en el consumo de estupefacientes, tiene un verdadero problema hasta el punto de que en la actualidad a falta de Cocaína o Heroína, cada vez aparecen más drogas de laboratorio y su consumo se dispara a pesar de la prohibición y de las tremendas consecuencias de ese consumo, como la metanfetamina cuyo consumo se ha disparado y que es realmente mucho más peligrosa que la cocaína.
      La legalización no significa que este al alcance de todos sin más, sino que este controlada, tanto en su pureza como en su cantidad, la mayoría de los efectos más serios de drogas como la cocaína y la heroina son consecuencia de las sustancias con que se cortan siempre para vender más cantidad y ganar más. La posibilidad de adquirir de manera controlada cannabis, maría(cuyos efectos beneficiosos están más que comprobados), cocaína o heroína, abriría una posibilidad a la libertad de elección, al mismo tiempo que eliminaría el efecto llamada de lo prohibido, sobretodo entre los más jovenes.
      Si a esto le unimos como dice Manolox una educación adecuada donde se enseñe de manera responsable las consecuencias que el abuso de esta sustancias pueden acarrear quizás nos quitaríamos de encima muchos problemas.
      De entrada en todos los años de prohibición no se ha conseguido nada más que destrozar vidas, que peligro puede haber en intentar lo contrario, y si ese es el camino??

      Comentario por celialor — 31 enero 2011 @ 14:15 | Responder

      • Mafias hay en todo el mundo, por “problema grave” entiendo situaciones de alarma social como en México.

        No entiendo como se puede “regular” el consumo de drogas.
        “Sr. Doctor, ¿me puede recetar unas dosis?”
        No quiero ridiculizarlo, pero sinceramente no veo como se puede implementar eso.

        Comentario por James — 31 enero 2011 @ 15:04 | Responder

        • Poco más puedo añadir a las doctas respuestas que ha recibido, James.

          Por ejemplo ¿el mercado del tabaco no está regulado? ¿No lo está el del alcohol?

          Simplemente controlando la calidad del producto, ya estarías evitando la mayoría de las muertes por sobredosis. ¿Te parece poco?

          Por otra parte, no estoy de acuerdo con la relación legalización-aumento del consumo. No necesariamente. Como recuerda Groutxo, con la ley seca fue al revés, aumentó el consumo al prohibirse. En mi caso, por ejemplo, que no consuma tal droga no se debe desde luego a un problema de disponibilidad. Podría meterme un par de gramos de farla con la misma facilidad que me podría bajar dos botellas de vodka. Lo tendría sencillísimo, como tú, como todos. ¿Quién te impide hacerlo? ¿El Estado? No, el buen juicio. Pues de eso se trata, confiar en el buen juicio de la gente, en vez de tratarlos como disminuidos mentales.

          Por otra parte, me parece desafortunado relacionar drogas con armas. ¿Cuál es el objeto de las armas? Las armas, como se ha dicho mil veces, sólo sirven para una cosa: matar. Y, generalmente, matar a otra persona. Te aseguro que si una pistola sólo pudiera ser empleada para suicidarse, no tendría ningún problema en su venta. Controlada, por supuesto (para dar al suicida una ayuda psicológica para intentar convencerle).

          Por el contrario, las drogas no tienen como finalidad matar a nadie, aunque ciertamente causan daño pero es por su mal uso (ciertas drogas es casi imposible no caer en él). De todas formas, en cualquier caso, el daño se lo inflinge la propia persona (aunque con consecuencias evidentes en su entorno social).

          Habrá que procurar que esa persona tenga otras alternativas vitales a la drogadicción (o al suicidio, en mi otro ejemplo, y ambas pueden ser casi sinónimas). Pero no recurriendo al camino fácil de prohibición de esa sustancia.

          Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:49 | Responder

          • Mendigo, para mi es muchísimo más fácil comprar vodka que farla, así que supongo que estás vivendo en un mundo distinto al mío, y eso dificulta entenderse. Será por eso que mi planteamiento te parece desafortunado, igual que el tuyo me parece inocentón. ¿Que las armas son para matar? Yo puedo decir que son para evitar que me maten.

            Dices : “Como con la prostitución, es necio pretender que con la prohibición desaparece aquello que no nos gusta.”
            y tienes toda la razón, pero es igualmente necio suponer que con la plena legalización no se multiplicará el consumo

            “Y ni tan siquiera la prohibición ha conseguido su objetivo de restringir el mercado”
            Esto es evidentemente incorrecto, al menos en la mayor parte del mundo. Y por suerte, porque en una mala tarde ahora puedo ponerme a picotear en la cocina o darme unos tragos de alegría, pero no sé como acabaría pobre de mi si tuviera unas reservas de buena y barata coca, heroína, crack, pastis variadas…
            Lo que más te puedo criticar en temas así es que hables de consumo responsable. Si todos fuéramos personas íntegras y responsables, perfecto, pero en el mundo real no es así ni de lejos. Imagínate tener un hijo adolescente problemático y con fácil acceso a las drogas. Dále los consejos que quieras, pero mejor no le facilites la tentación. El tema es muy serio y no se puede banalizar, estamos hablando de substancias muchas de las cuales son auténticos venenos neurotóxicos incomparables al tabaco o al alcohol. Yo entiendo perfectamente porqué en la mayor parte del mundo están prohibidas. ¿Tú has intentado entenderlo?

            Comentario por James — 1 febrero 2011 @ 17:23 | Responder

            • Yo también sé por qué están prohibidas: por una cuestión de cultura. Por lo mismo que se permite el alcohol.

              Y el tabaco, que se introdujo hace ya tres siglos en ambientes nobles.

              Entre el tabaco y el cannabis, para mí, no hay color.

              Más cosas. A según qué horas, es más sencillo para la mayoría conseguir medio gramo de coca que una botella de vodka. No es que viva en un medio especial: hace muchos años que no consumo más droga que un poco de alcohol. Pero sí que sé quién pasa, claro. Y quién me puede conseguir. Y también, quién me podría conseguir un revolver, y no por eso tengo interés ninguno en comprarlo.

              Otra cosa: las armas no sirven para evitar que te maten, para eso sirve un chaleco antibalas. En todo caso servirían para matar tú antes. Y te diría a un más: desenfundar un arma sirve para tener aún más riesgo de que te vuelen la cabeza.

              Más cosas. “Imagínate tener un hijo adolescente problemático y con fácil acceso a las drogas.”
              Pero es que ya lo tiene! El único obstáculo para su acceso a las drogas es el precio, pero no el dónde conseguirlo. Y te digo lo mismo: un menor ahora mismo tiene hasta más problemas en conseguir el tabaco para rular un porro, que en conseguir la china.

              Ahora mismo, con la ilegalización, la disponibilidad es absoluta. Si lo buscas, lo encuentras. ¿Entonces? ¿Cuál sería la desventaja de la legalización? Y así va a ser siempre. Siempre que haya demanda, va a haber oferta, va a haber mercado.

              Antes se traficaba con café, con azúcar. Ahora se trafica con droga. Y mañana se traficará con discos duros sin canon, a saber. Siempre que haya un diferencial de precio a ambos lados de la frontera, una posiblidad de negocio no satisfecha por el comercio legal, ahí estarán los contrabandistas.

              Por cierto, que mi tierra, la raia seca, es zona donde desde hace siglos se ha practicado el contrabando.

              Comentario por Mendigo — 1 febrero 2011 @ 21:01 | Responder

  9. Yo como virgen en tabaco, alcohol y otras drogas no soy quien para decir que si deberían estar prohibidas o no. Por mi si claro esta, porque no supone ningún sacrificio, pero desde un punto global no entiendo las prohibiciones que no se pueden cumplir.

    La educación sexual, en drogadicción y en sociedad cuando estudie era muy mala (y eso que nunca estudie religión) y supongo, desde mi desconocimiento, que seguirá igual. Esto se debe a un ocultismo que se practica en nuestra sociedad, a mi alguno de mis familiares con 12 años ya me había explicado como usar un condón porque y otras burradas menos sanitarias. Antes incluso ya sabía los daños físicos que causa el alcohol en nuestro cerebro y sobre todo a menores de 16 años y el tabaco siempre me ha parecido ridículo tener que destrozar tus sentidos para soportar ingerir humo para luego conseguir un nivel de adicción similar a la heroína. (Fuente Wikipedia)

    Si se quisiese realmente prohibir y penalizar el uso de drogas sería sencillo, una vez al mes un análisis de sangre (cuesta 40€) y al que tenga alguna sustancia no permitida, sanción. Lo otro es una chapuza.

    Sin embargo casi prefiero un sistema, impuesto a producto, educación y libertad de elección.

    Comentario por kike — 31 enero 2011 @ 12:04 | Responder

    • Análisis de sangre? Y ya de paso, podríamos multar a quien sobrepase los triglicéridos. Y tendría que conseguir mi querida leche entera en el mercado negro. Lo que sea antes de tomar el agua de limpiar la brocha que tú tomas (léase desnatada).

      Probablemente sea más inteligente tomarla desnatada, pero me niego. Malo para mi salud? Estupendo, pero es mi salud. Sólo falta que se empiecen a preocupar por mi moral, y hemos cerrado el círculo.

      Estupendo que limiten el daño que alguien puede causar con su cigarrillo a otro. Ahora, a sí mismo…como si se quiere comer los paquetes en vez de fumarlos. El Estado, a través de la legislación, sólo es competente para regular las relaciones entre ciudadanos, y que en ellas no se produzca un abuso (yo te obligo a tragar el humo de mi cigarro, sin tu consentmiento). Ahora, uno consigo mismo…o las relaciones consentidas…eso queda fuera del ámbito de la ley.

      Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 18:55 | Responder

      • Vamos a entrar en terreno pantanoso.

        La cuestión podría ser, con un sistema de sanidad universal pagado por los cotizantes a la seguridad social es licito que ciertos individuos por actuación negligente propia a costa del resto de cotizantes.

        Según mi punto de vista habría tres opciones:
        -Excluir a los cotizantes negligentes de lo tratamientos no cubiertos. (ahora se hace con dentista no extractivo)
        -Obligar a contratar un seguro extra por esas nuevas contingencias. (seguro federativo en deportes de riesgo obligatorio)
        -Cobrar vía impuestos esas actitudes de riesgo para la salud. (impuestos sobre alcohol y tabaco)

        N d M: […Estupendo que limiten el daño que alguien puede causar con su cigarrillo a otro. Ahora, a sí mismo…como si se quiere comer los paquetes en vez de fumarlos. El Estado, a través de la legislación, sólo es competente para regular las relaciones entre ciudadanos, y que en ellas no se produzca un abuso (yo te obligo a tragar el humo de mi cigarro, sin tu consentmiento). Ahora, uno consigo mismo…o las relaciones consentidas…eso queda fuera del ámbito de la ley. ..]

        En este punto estoy a años luz de ti porque el estado es responsable subsidiario de todos sus ciudadanos por eso le suele exigir cierta responsabilidad. Tu posición individualista se olvida que recibimos una cobertura sanitaria colectiva.

        Comentario por kike — 31 enero 2011 @ 22:22 | Responder

        • Una cosa no excluye la otra.

          Tú puedes ser libre de fumar, pero también el Estado puede resarcirse del mayor gasto que le originas por tu libre decisión. Y ya lo hace, por ejemplo, con los impuestos especiales.

          De todas formas, los fumadores y alcohólicos son, económicamente, una maravilla para el sistema: tienen una vida varios años inferior a la media, luego sólo cotizan y apenas llegan a disfrutar de las pensiones.

          Y lo de responsable subsidiario de la salud de la ciudadanía, no es cierto.😛

          Comentario por Mendigo — 31 enero 2011 @ 22:36 | Responder

          • El servicio de salud público no puede rechazar a ningún paciente.

            Artículo 43.

            1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud.

            2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La Ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.

            3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio.

            Dentro de un preambulo:
            [… El Articulo 43 de la Constitución Española aprobada por las Cortes el 31-X-78, ratificada en referéndum el 6-XII-78 y sancionada por S.M. el Rey el 27-XII-98, está comprendido dentro del capitulo III, referido a los principios rectores de la política social y la económica, en la que se reconoce en primer lugar el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud y da competencias a los poderes públicos, al Estado, para organizar y tutelar un sistema de salud que alcance a todos y contemple tanto la prevención, como la prestación de servicios sanitarios.

            Por ello y a partir de este articulo de la C.E. el Estado es el máximo responsable y el encargado de suministrar y organizar unos servicios sanitarios para toda la población, a la Administración Pública le corresponde atender aquellos problemas sanitarios que puedan afectar a la colectividad considerada como conjunto, está precisa da pie a la elaboración, desarrollo y promulgación de una legislación estatal sobre sanidad. Para que el derecho que establece el articulo 43 de la C.E. sea efectivo, se requiere de los poderes públicos la adopción de las medidas idóneas que primero: garanticen el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud y segundo: organicen e institucionalicen un sistema sanitario, estableciendo unas características generales y comunes, que sean fundamento de los servicios sanitarios de todo el territorio del Estado, el cumplimiento de estas dos premisas se traduce en la promulgación de la ley General de Sanidad ( Ley 14/1986, de 25 de Abril ) que a través de sus 113 artículos, establece y garantiza un sistema sanitario para toda la población, sienta las bases de la intervención pública una dicha materia y confiere una estructura básica y organizativa del sistema de salud. …]

            La ley de sanidad en su articulo 6:
            1. Las actuaciones de las Administraciones públicas sanitarias estarán orientadas:

            1.

            A la promoción de la salud.
            2.

            A promover el interés individual, familiar y social por la salud mediante la adecuada educación sanitaria de la población.
            3.

            A garantizar que cuantas acciones sanitarias se desarrollen estén dirigidas a la prevención de las enfermedades y no sólo a la curación de las mismas.
            4.

            A garantizar la asistencia sanitaria en todos los casos de pérdida de la salud.
            5.

            A promover las acciones necesarias para la rehabilitación funcional y reinserción social del paciente.

            El punto 4 obliga también. El estado por muy cabezón que seas o por muy negligente que seas no puede negarse, es más esta obligado a intervenir. Luego hay una parte de elección del paciente del tratamiento que puede ser una forma de suicidio pero el estado lo ve como tratamiento.

            Y por cierto:

            Si eres parado con derecho a prestación el estado paga tu cotización al servicio de salud vía presupuestos generales del estado. Es más si no estas contratado y no tienes prestación por desempleo tus tratamientos salen de una pequeña partida que se paga vía impuestos para los que tienen una tarjeta sanitaria que se ha tramitado “Asistencia Sanitaria Sin Recursos Económicos Suficientes”.

            El estado paga o paga. Te vuelvo a decir lo mismo, el estado es responsable subsidiario de la salud de la ciudadanía.

            Comentario por kike — 1 febrero 2011 @ 9:36 | Responder

            • Que sí, pero legalmente, responsable subsidiario es otra cosa.

              Por ejemplo, si el Estado fuera responsable subsidiario de tu salud, lo cual es una aberración, si tú enfermas tendría que indemnizarte porque sería culpa suya.

              No.

              Si por ejemplo estás en un edificio estatal, y se cae una baldosa y te descalabra, entonces sí un juez puede declarar al Estado responsable civil subsidiario (el directo será la compañía de seguros).

              Comentario por Mendigo — 1 febrero 2011 @ 10:48 | Responder

              • Entiendo lo que me quieres decir. No me voy a poner quisquilloso entonces con las enfermedades y accidentes que ocasionan minusvalía y tienen un aporte económico del estado si el individuo no llega al IPREM.😛

                Por cierto, subsidio es una cosa, responsabilidad otra y la combinación de ambas en caso de accidentes es esa pero en el de salud es para mi curiosa. La perdida por negligencia esta cubierta sólo para accidentes en que la víctima no sufre el daño pero no es responsable, si la víctima es responsable no hay indemnización por el daño pero si hay un subsidio en ciertas condiciones.

                En España nunca se gano un juicio contra una tabaquera por daños contra la salud por parte de un no fumador porque según los jueces el culpable sería no la tabaquera sino el fumador (o los miles) que dañaron la salud del no fumador. Toodo un royo.

                Al royo ¿si legalizamos las drogas (que estamos de acuerdo) les ponemos impuestos y controlamos su consumo o excluimos del sistema a “los drogatas?

                Comentario por kike — 1 febrero 2011 @ 12:38 | Responder

                • Pues depende, pero nada más el beneficio económico y social que supondría librarnos de las mafias (y lo que cuesta perseguirlas) ya sería considerable.

                  Por otra parte, no tengo ningún problema en exigirle el copago al que reiteradamente acabe en urgencias por abuso de las drogas (sea alcohol, sea tabaco, sea peyote).

                  Comentario por Mendigo — 1 febrero 2011 @ 20:46 | Responder

  10. Tal vez en unas décadas México deje de ser ese territorio de barbarie, combates, decapitaciones, descuartizamientos y levantones, y se convierta en algo semejante a Estados Unidos, es decir, en en un país en el que el narcotráfico funciona de manera civilizada: la droga entra sin aspavientos por las fronteras, llega a los consumidores sin atrasos ni desabastos, deriva cientos de miles de millones de dólares a los circuitos financieros honorables de Wall Street y casi no causa más muertes que las de los usuarios entusiastas que se atascan más de la cuenta.

    Guerra por las drogas”

    Comentario por Mendigo — 14 febrero 2011 @ 9:22 | Responder


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