La mirada del mendigo

20 marzo 2011

PIB

Filed under: economía — Mendigo @ 16:55

Estaba curioseando sobre la posibilidad de que Japón se desprenda de parte de la deuda usamericana para pagar su propia reconstrucción, cuando me he topado con algún artículo que menciona que, a consecuencia del terremoto, el PIB japonés va a…¡subir!

Tiene su lógica, una vez pasada la primera caída de actividad debido al terremoto en sí, y luego a los daños en las infraestructuras energéticas, telecos y transportes, se iniciará un fase de reconstrucción que hará crecer el PIB.

Sin embargo, sería una locura decir que Japón se ha enriquecido con el terremoto: miles de vidas humanas perdidas, daños por valor de 0,13 billones de dólares…daños que habrá que reparar, y ser haránn inversiones, pero recurriendo al crédito (en una nación ya muy endeudada).

Esto me recordó a un artículo de un blog de Rankia que sigo hace unos meses, en el que defendía el autor que el PIB no era una buena medida de la riqueza. Ahora lo entiendo: el PIB no es una medida de la riqueza sino de la actividad económica.

EEUU, por ejemplo, puede ser la economía más activa del mundo (mayor PIB), pero si mantiene esa actividad mediante el endeudamiento creciente de su economía, no está medrando sino que se está empobreciendo.

Pongamos un ejemplo: el ciudadano A tiene un dinero ahorrado, y se compra un coche con ese dinero. El ciudadano B no tiene un duro, pero pide un crédito y se compra un coche más lujoso. El PIB del ciudadano B es mayor, ya que ha tenido un consumo más alto que el A pero ¿es más rico? Bueno, el ciudadano B está endeudado, tiene que pagar una deuda, mientras que el ciudadano A puede seguir ahorrando. Parece que es más pobre el señor B, a pesar de que conduzca un coche más grande.

Otro ejemplo que se me ocurre:
Imaginemos un Creso contemporáneo que acumula riquezas sin límite. Pero, de naturaleza frugal según unos, o tacaña según los más, no gasta más que lo imprescindible para su sustento.

Otro ciudadano sería lo contrario, aún habiendo acumulado deudas en su negocio, sigue cargándose con más para seguir llevando una vida de lujo y permitiendo que su empresa siga tirando (patada a seguir, ahora que estamos en el Seis Naciones).

La cuestión es que, el PIB del segundo ciudadano, al borde de la ruina, nos saldría altísimo, mientras que el del fabuloso rico tacañón, nos saldría casi nulo. Luego el PIB no es medida de riqueza, pues no tiene en consideración de dónde ha sido obtenida (de la deuda, del trabajo, de la explotación sostenible o no del entorno…).

Siguiendo este hilo recién descubierto (quizá para alguno sea una obviedad, pero yo nunca había caído en esto) me topé con otro artículo sobre Japón.

Los críticos del PIB como medida de todas las cosas tienen aquí un argumento más. En los países avanzados, el producto interior bruto apenas varía en el año en el que se produce el desastre […], pese a la enorme cuantía de los daños en infraestructuras, casas y plantas industriales. El PIB mide la generación de valor añadido, de modo que cuando una vivienda se destruye, ese impacto negativo no se computa; cuando se reconstruye, el PIB sí aumenta.

El uso del PIB como único termómetro de los desastres lleva a conclusiones equívocas, como que la destrucción puede ser buena para la economía. El pensador francés Frédéric Bastiat ya desmontó esta asociación hace siglo y medio, con un escrito luego conocido como la falacia de la ventana rota.

Aps! De esa me acuerdo! Hace un tiempo que lo leí no sé dónde. Por ejemplo, aquí.

Entonces, el PIB no mide la economía más rica sino la más activa, pues al menos en mi pueblo rico es el que tiene, y no el que debe, aún a pesar de las apariencias. A ver si va a resultar que occidente, en vez de ser ricos, somos el más endeudado de los pobres, al cual sus acreedores aún no le han pasado la factura.

Bueno…para el que quiera entretenerse más con el tema del PIB y sus limitaciones, puede seguir este magnífico enlace. Por su interés, lo copio parcialmente.

El PIB es un indicador que trata de medir la riqueza generada por un país durante un año o durante un periodo de estudio determinado. Hay que tener presente que al PIB, al tratar de utilizarlo como indicador de crecimiento económico o de desarrollo, se le escapan datos importantes, como:

– Los bienes y servicios generados por las economías sumergidas, entendiendo estas como el intercambio de bienes que no queda registrado, es decir, son desconocidos por las instituciones por lo que el estado permanece fuera de su control y no pueden ser contabilizados. Por ejemplo si un fontanero realiza tareas “extras”, sin factura legal, fuera de su empresa, a nivel particular y recibe dinero por ello, se esta realizando una transacción económica pero no queda registrada y el estado es ajeno a su control.

– El PIB tampoco mide los recursos naturales de un país, sus hospitales, colegios, el estado de su medio ambiente, que por determinadas actividades productivas puede ser perjudicado considerablemente, etc. Un país puede explotar excesivamente sus recursos naturales, puede aumentar su PIB, pero en realidad está empobreciendo su país dejando menos riqueza a las generaciones futuras. Así pues estaríamos ante un crecimiento sostenido en el que se conseguirían tasas positivas de crecimiento, pero no sería un crecimiento sostenible, pues las generaciones futuras se encontrarían con un país empobrecido. El problema es que el PIB no distingue entre crecimiento sostenido y el crecimiento sostenible que sería el ideal. También un país puede estar regido por una política que explota a sus trabajadores, sintiendo estos poco bienestar aunque el PIB alcance grandes números.

El PIB de un país es ajeno a si la distribución del crecimiento entre sus habitantes es equitativa o no. Un país puede tener un alto PIB, pero la riqueza puede ser solo de unos pocos, en detrimento de muchos. No se podrá decir entonces que ese país disfrute de un gran bienestar pues no hay una distribución adecuada del crecimiento con lo que no hay un aumento generalizado del nivel de vida de ese país.

El endeudamiento externo. Un país puede solicitar préstamos en el extranjero consiguiento en un periodo de estudio aumentar así su PIB, aunque en periodos posteriores de estudio del PIB este disminuirá. [N.d.M: no mientras siga rodando la pelota, precisamente la crisis llegó cuando la pelota se hizo tan grande y pesada que no hubo forma de patearla].

El PIB no mide trabajos no renumerados realizados por ONGs, voluntarios, el inmenso trabajo realizado por personas que se dedican exclusivamente al cuidado de su hogar, el dinero recibido en concepto de pensiones… y en definitiva todas aquellas actividades que generan bienestar pero al no ser transacciones económicas en las que se produzca un intercambio de bienes no son contabilizadas en el PIB.

El PIB de un país se define como la suma de todos los bienes y servicios con carácter final que han sido producidos en dicho país durante un año por residentes en ese país.

Con carácter final: Imaginemos que los faros de un coche cuestan 200 euros, y ese mismo coche cuesta 16.000 euros. No se incluirán en el PIB los faros, porque es el coche (bien con carácter final) el que se incluye en el PIB y en su precio ya se contabiliza el valor de los faros.

Producidos durante un año: Si se vende una furgoneta nueva, en ese año se incluirá su precio en el PIB, cuando el propietario la venda otro año, no se incluirá el precio de la segunda venta en el PIB de ese año, porque es un bien que ya se contabilizó el año de su primera venta.

Podemos entender el PIB desde dos puntos de vista:

a) PIB como magnitud de flujo de gastos.

b) PIB como magnitud de flujo de rentas.

a) PIB Como magnitud de flujo de gastos.

PIB = C + I + G + (X – I)

C (Consumo): serían los bienes y servicios que han sido producidos y consumidos por los residentes de ese país durante un año.

I (Inversión): serían aquellos bienes y servicios que las empresas incorporan a sus empresas para sacarles partido y obtener beneficios con ellos, es decir, para invertir; por ejemplo introducir nueva maquinaria.

G (Gasto): hablamos del dinero que gasta la Administración publica, por ejemplo los sueldos de los funcionarios, el gasto en material para su adecuado funcionamiento, para construir nuevos colegios, etc.

X (Exportaciones): Bienes y servicios vendidos al extranjero.

I (Importaciones): Bienes y servicios comprados al extranjero.
[N.d.M: X-I es la balanza comercial]

b) PIB como magnitud de flujo de rentas.

Aquí sumaríamos las rentas generadas durante un año. Su formula sería la siguiente:

PIB = Salarios + [Alquileres + Intereses + Beneficios] + (Impuestos – Subsidios)

Salarios: El sueldo de los trabajadores.
[N.d.M: Rentas del Trabajo]

Alquileres + Intereses: Las ganancias obtenidas por los propietarios de bienes con su préstamo.
Beneficios: remuneración conseguida por los dueños de las empresas.
[N.d.M: A+I+B = Rentas del Capital]

(Imp – Sub): Los importes que recibe el Estado por impuestos menos los subsidios ofrecidos.
[N.d.M: Redistribución, menguante porque bajar los impuestos, como todo sabemos ya, es de izquierdas]

PIB nominal y PIB real

[N.d.M: Abrevio, el PIB real es el nominal ajustado por la inflación]

+++++

También está bastante bien el artículo de la Wiki inglesa: Gross Domestic Product (GDP)

+++++

Nota: Cuando el Ministerio de Economía da los datos del PIB, nunca llego a conocer el desglose de los mismos. Al menos a mí, me gustaría saber la evolución de cada partida, en particular la relación entre las rentas del capital, del trabajo y la redistribución del Estado. Los últimos datos que he encontrado son del 2007.

Sin formación y sin información, no puede haber democracia.

15 comentarios »

  1. Muy interesante, yo soy de los legos en el tema que habría pensado que el PIB de Japón bajaría después de la catástrofe

    Hoy me iré a la cama sabiendo algo más😉

    Comentario por Javi — 20 marzo 2011 @ 20:07 | Responder

    • Pues parece ser que bajará sólo en el corto plazo (un trimestre), para luego dispararse según empiecen las labores de reconstrucción…que pueden llevar años.

      Curioso ¿eh?

      Comentario por Mendigo — 20 marzo 2011 @ 21:44 | Responder

  2. Una contestación que he recibido por correo de un querido compañero…poniéndome a caldo, como debe ser. Como sabe muchísimo más de economía que yo, creo que merece la pena ser tenida en cuenta:
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    Permíteme que te diga que me parece un poco demagogo🙂. Vamos a ver: no seré yo el que defienda el PIB, en primer lugar por la cuestión distributiva y en segundo pisando la anterior, por la ecológica; además, puestos a medir, está claro, ¿y la economía sumergida, que se estima en otro 20% -o más, depende de la fuente- del PIB aquí en España? En fin, todo eso lo señalas muy bien. Pero tu señor B o el ciudadano que vive con Creso podrían ser efectivamente más ricos que sus conciudadanos si hablamos de economías nacionales. La deuda no es un problema para un país, ni siquiera si no vas a poder devolverla: lo será si acaso para los acreedores. Pero lo importante es que éstos se crean que vas a poder pagar, lo cual, como comprenderás, teniendo el ejército más poderoso del mundo, es más sencillo (ya sabes que la economía sin tener en cuenta el poder no es más que astrología matematizada…). Me explico: tu ciudadano y B han consumido más -aunque sea vía deuda- pero alguien ha tenido que producir ese consumo extra, es decir, esa riqueza adicional.

    El PIB que tú analizas es por el lado de la demanda, pero es que omites el PIB por el lado de la oferta (trabajo, capital, productividad, etc.), y ambos tienen que ser iguales contablemente, luego si alguien consume más, aunque sea endeudándose, o bien lo consumido nuevo viene de fuera o bien es que alguien ha creado más riqueza para satisfacer ese consumo adicional. Es decir que, con todos mis respetos, pero la crítica no está bien hecha o, al menos, es necesario matizarla. A mi juicio viene de esas tesis, muy extendidas en la red, que están culpando de toda la crisis al incremento de las deudas, argumento que procede de la (mala) economía ortodoxa y del “sentido común” (como lo del Leopoldo Abadía, que me crispa) que vienen a identificar el funcionamiento de las economías nacionales con el de las economías familiares, pero desde Keynes -y antes, sólo que Keynes lo formalizó y lo popularizó- sabemos que esto no es así, y que el endeudamiento puede ser altamente positivo para la economía nacional si sabes usarlo. La deuda de los países no es causa de problemas sino, en el peor de los casos, síntoma -por ejemplo, de una contradicción en la pugna distributiva, como en España, con viviendas creciendo en sus precios de forma desorbitada y salarios estancados, lo que introduce vulnerabilidades serias a corto/medio plazo; o de defectos en la esfera productiva, como en España también, con el capital dedicado a la especulación en vez de invertir en otros sectores; ambas tendencias son comunes al capitalismo de los últimos 30 años, por cierto, e implican el endeudamiento, por causas distintas, de hogares y empresas, pero el problema no es la deuda sino qué se hizo con ella.

    Estoy de acuerdo en el que PIB no es medida de riqueza por las mismas cosas que te dije y con las que empecé el mail, pero no cuando metes el tema de la deuda.

    En cuanto a lo de los desastres, me gusta lo de la ventana rota de Bastiat, que no lo conocía. Pero también es matizable: si el desastre es de alta intensidad -como una guerra- se paraliza el sector productivo casi al completo (y también la recopilación de estadísticas, por cierto) y eso seguro que se nota. O si el destrozo ocurre en infraestructuras productivas, también se resiente el PIB: por lógica, habrá menos centros donde añadir valor, por usar las palabras de Bolaños, al que citas. Lo que ocurre es que si la destrucción es en infraestructuras menos vinculadas a la producción -como las casas-, la reconstrucción posterior puede efectivamente dar lugar a engaño, qué duda cabe. Y si el país es Japón donde los tokiotas van a crear valor al día siguiente como si nada, pues también el resentimiento será menor que en Haití, donde todo quedó destrozado. Eso en el fondo ya lo dice el propio periodista cuando advierte que eso que cuenta ocurre “en los países avanzado”. Ya te digo que aquí mi discrepancia es sólo parcial, pero es que metido con todo lo demás parece casi que hablas de un complot.

    Por último, amigo mío, y prometo que ya paro, el desglose cuya ausencia lamentas con el mismo tono de complot😉 lo tienes, por lo menos, en las cuentas trimestrales del INE: anual 2009 y 2010, y trimestral hasta el último trimestre acabado.

    Comentario por Mendigo — 21 marzo 2011 @ 2:00 | Responder

    • Ciertamante, la deuda no es el diablo. Si la empleas sabiamente, invirtiendo en aquello que te pueda proporcionar mayor retorno que los intereses, es una forma de crecer que utiliza cualquier empresa.

      ¿Qué puede justificar la deuda? Inversiones en educación, en investigación, en cohesión social (en vez de gastar dinero a posteriori en cárceles). En infraestructuras que sean realmente necesarias y aumenten la competitividad (lo del AVE no acabo yo de verlo).

      Pero en el caso de USA, lo que se ha querido es reactivar no la inversión (no sólo) sino el consumo con deuda. Dicho de forma que suene más a complot: ya que los trabajadores no pueden pagar su consumo, se les facilita que se endeuden para que sigan consumiendo, como cuando tenían.

      Está muy bien explicado en un vídeo que vi hace poco:Capitalism hits the fan, de Richard Wolff.

      A nivel nacional, esta lógica perversa (que no deja de ser comerse hoy el pan de mañana) lleva a USA a endeudarse. Como dices, con esta deuda se paga una producción, pero resulta que la producción se ha deslocalizado hacia el sudeste asiático, de tal forma que lo que hace USA es emitir deuda para mantener un consumo, y el dinero de tal deuda acaba en las reservas de los países productores (de manufacturas, de materias primas como el petróleo o el gas, o servicios como India o Filipinas).

      El ciclo se cierra cuando las economías orientales compran a su vez la deuda que emite EEUU, financiando su propio consumo. Aunque este mecanismo ha sido muy sobrevalorado, ya que la mayoría de la deuda es adquirida por la propia sociedad usamericana (la FED, los fondos de pensiones…) en lo que entiendo no es más que una expansión monetaria, que por motivos que no alcanzo a comprender no se ve reflejada en una devaluación del dólar.

      Espera, que no sé si he dicho muchas tonterías juntas.

      Lo que te quiero decir es que una deuda, pública o privada, para crecer, puede ser correcta, en un Estado o en una empresa. Pero cuando una empresa o Estado se endeuda, no para invertir, expandirse, aumentar la productividad, sino para sobrevivir, para mantener las operaciones corrientes (consumo doméstico, en el caso de un país), al más puro estilo Rumasa, entiendo que es un sistema insostenible que sólo supone darle más soga al ahorcado. Patada para adelante.

      Y aún se me ocurren dos críticas más: el crecimiento brutal del endeudamiento público viene como consecuencia de la ola neoliberal que sostiene que bajar impuestos (especialmente los del capital) genera crecimiento. Esto conduce necesariamente a que los Estados estén subfinanciados, e incurran en déficits estructurales. Y como Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita, ya nadie se plantea volver a subir la carga fiscal para equilibrar las cuentas, sino que se incide SIEMPRE en la reducción del gasto público.

      Lo cual, ciertamente, genera una caída del PIB y, lo que es más importante, una depresión de la economía y una merma en el efecto de redistribución del Estado. (por cierto, este término, redistribución, función básica de un Estado, ha sido proscrita desde que Zapatero llegó a la Moncloa y hasta se dice que va a ser borrada del diccionario de la RAE).

      Cosas del neoliberalismo triunfante.

      Que no es un complot ¿eh? Un complot supone ocultación y disimulo, y esto lo hacen bien a las claras. Otra cosa es que la gente se dé cuenta de ello.

      Y ahora mismo me pongo a buscar en el INE. Parte de la cultura consiste en saber dónde ir a buscar, en qué estante, en qué libro se encuentra lo que buscamos. Gracias por compartir tu conocimiento…

      Un abrazo!

      Comentario por Mendigo — 21 marzo 2011 @ 12:23 | Responder

      • Exacto. De acuerdo en lo que dices en tu respuesta a mi mail. Pero comprenderás que todo esto que aportas ahora no se deducía de lo primero🙂 Más bien a veces parecía que compartías esos posicionamientos que ven hoy en la deuda la madre de todos nuestros males… En serio, piensa que el mismo catálogo de recetas neoliberales es opuesto al incremento de la deuda (pública). Además tendría que mirarlo pero me parece recordar que en la mayoría de países de la OCDE antes de la actual crisis la deuda era más alta que ahora, y entonces no se hablaba de estas cosas: el Estado jugaba un papel activo en la economía así que era lógico que se endeudara. Hoy sólo está bien que el Estado se endeude si es para rescatar a la banca… En fin, el vídeo de Wolff no lo conocía, aunque sí varios de sus artículos que vienen a decir eso mismo. Y lo más importante es lo que añades al final: no hay complot; lo triste es que ni hace falta, y esto finalmente no es más que la economía que es así como se le está haciendo funcionar.

        Un abrazo!

        Comentario por Luis — 21 marzo 2011 @ 17:51 | Responder

  3. Lo que cuentas sobre el PIB es una perogrullada, es de pura lógica, ¡¡pero yo tampoco lo sabía¡¡.
    Lo resumes bien en que si no hay formación ni información, no hay democracia.
    Un ciudadano con los estudios básicos debería haber sido instruido mínimamente en lo que es un crédito, una hipoteca,…las cuatro operaciones económicas que con bastante probabilidad va a tener que afrontar en la vida y que se las acaba explicando la parte interesada que es un director de sucursal bancaria (engañándole tal vez).
    Algo sobre esta educación básica se contaba en el celebre documental “el dinero es deuda” y creo haberlo leído también por aquí, pero ¿Por qué no se enseña en los colegios los fundamentos de algo que todo el mundo va a tener que utilizar en la vida?

    Comentario por manolox — 21 marzo 2011 @ 2:01 | Responder

    • Y, por cierto, los periodistas, incluso en medios especializados económicos, lo utilizan invariablemente como medida de la riqueza de un país.

      Por ejemplo, ahora acabo de leer que el terremoto de Japón costará alrededor del 4% del PIB. Intuitivamente, piensas que el PIB de Japón va a bajar este año…pero no, al contrario, ese 4% se sumará en años venideros, al crecer la inversión y el consumo.

      La paradoja de la ventana rota.

      Comentario por Mendigo — 21 marzo 2011 @ 10:54 | Responder

  4. Si es que aunque no nos demos cuenta (yo tampoco) lo dice su propio nombre: el PIB es el Producto Interior BRUTO, es decir, que cuenta sólo lo que se produce sin restar nada. Para medir el balance total habría que hablar del Producto Interior NETO, haciendo balance entre producción, gasto, deuda, etc.

    Comentario por marcostonhin — 21 marzo 2011 @ 9:28 | Responder

    • Existe el concepto de Producto Interior Neto, que es el PIB – Depreciación, es decir, la pérdida de valor de los bienes con el uso o con el tiempo. (también lo tienes en el enlace que puse)

      No sé si, usando este indicador, tendríamos que computar aquí la destrucción del terremoto, que luego añadiríamos de nuevo según las nuevas inversiones fueran sustituyendo lo ya destruido.

      La cuestión es que si ya es complejo (por no decir en ocasiones arbitrario) calcular la depreciación del capital material de una empresa, imagínate hacerlo de un país.

      Y ya no te cuento para computar agresiones medioambientales:
      Por ejemplo, el crecimiento del ladrillo (PIB positivo) se hizo a costa de un empobrecimiento en los ecosistemas costeros, que nos ha empobrecido permanentemente. ¿En cuánto lo valoramos? Nuestra costa está destruida, con lo cual es menos atractiva para el turismo. Pero ¿Qué cifra le ponemos a esa destrucción?

      Complicadillo, el tema…

      Además, si el tsunami barre una casa que el PIN ya consideraba “amortizada” ¿no se produce una pérdida de valor?

      Comentario por Mendigo — 21 marzo 2011 @ 11:07 | Responder

      • “Además, si el tsunami barre una casa que el PIN ya consideraba “amortizada” ¿no se produce una pérdida de valor?”

        Coñó, ahora va a resultar que la mitad de los edificios y bienes que destruyó el tsunami, en realidad ya no existían (contablemente).

        Así se reducen mucho las pérdidas económicas jejeje. Claro que bien pensado, y ya hablando en serio, es lo que hacen siempre las aseguradoras. A ver en qué queda la cosa.

        Comentario por marcostonhin — 22 marzo 2011 @ 16:43 | Responder

    • En el caso de EEUU, el PIB significa Producto Interior BESTIA.

      XDDDDDD

      Dio mío, qué chiste más malo, pero tenía que decirlo.🙂

      Comentario por Mendigo — 21 marzo 2011 @ 16:17 | Responder

      • Hay una cosa que me hace gracia en el PIB USA. En mi ramo en Europa toda la inversión en de equipacion en software y hardware (básico) suele ir a la cuenta de gastos sin embargo en USA se considera inversión. No deja de ser curioso una inversión que se deprecia en unos 18-36 meses.

        Comentario por kike — 22 marzo 2011 @ 10:27 | Responder

        • ¿? ¿En Europa la compra de software y hardware se considera gasto? A nivel de contabilidad de empresa se considera inversión. Otra cosa es que luego cada año hagas la cuenta de la depreciación o de la amortización del bien. Claro que a nivel de contabilidad se considera inversión todo lo que haya una mínima excusa, por rebuscada que sea, de considerarse inversión.

          Comentario por marcostonhin — 22 marzo 2011 @ 16:47 | Responder

          • Esto es lo malo de la red, lees, lees y luego donde estaba el articulo que hacia referencia. En contabilidad “financiera local” si se hace lo de considerar inversión los bienes soft y hardware pero es un hueco que suelen usar las asesorías para hinchar el valor empresa para tener unas cuentas más saneadas y diferir los gastos en la cuenta de resultados. En las grandecitas no pueden porque tienen más control fiscal por y usan el renting para diferir ese pago aunque sea otra medio cagada ya que firman un contrato con una duración mínima que paga el producto. Eso no es un servicio es una compra en toda regla pero bueno.

            En USA el articulo comentaba que en el calculo del PIB los yankis tenían muchas peculiaridades, que muchos gastos no relacionados con la producción estaban en la cuenta de Inversión y que con su método de calculo del PIB la CEE tendría un mayor PIB que el actual.

            El material de oficina no puede ser inversión porque es un consumible más. Vamos igual que la calculadora. Excepto si tu empresa es de creación de material digital.

            Comentario por kike — 23 marzo 2011 @ 10:13 | Responder

  5. […] que no precisa mucha explicación. El PIB puede calcularse de tres formas distintas, todas ellas deben dar por supuesto el mismo resultado: […]

    Pingback por PIB y Gini « La mirada del mendigo — 7 febrero 2012 @ 13:42 | Responder


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