La mirada del mendigo

21 julio 2011

Sobre la protección de los menores y los ritos católicos

Filed under: religión — Mendigo @ 11:42

Hace poco llegué a seispalabras, el blog de Clara, una profe de Mates. Quería copiaros su entrada, en la que reflexiona sobre la necesidad de proteger a los menores de edad ante el impúdico striptease intelectual al que los somete la tradición católica en el rito de la confesión.

Bueno, os copio y pego su opinión, a ver qué os parece:

+

+

Hace unos días estaba en la peluquería poniéndome pelirroja cuando escuché a mi lado una conversación, nada extraña ni especial en un pueblo sevillano en Mayo:

“-Mi niña vendrá el sábado, después de confesarse.”

Como ya he dicho, esta declaración de intenciones no tiene nada de especial. Es común y lo ha sido durante muchísimo tiempo. Se trataba de una niña que hacía su primera comunión y que iría a peinarse a la peluquería después de confesar sus pecados (¡madre mía!) al cura de la parroquia. Pero ese día, no sé si por efecto del olor del tinte o probablemente porque acababa de dejar a mis hijos en el cole y aún conservaba el calor de sus besos en la mejilla, saltaron dentro de mí todas las alarmas. Consciente de que aquella señora (y sí, esto es un prejuicio) no iba a entender mis razonamientos, pues parecía absolutamente convencida de su educación judeo-cristiana, me puse a tuitear cómo si no hubiese mañana.

¿¿¿Qué pecados puede tener un niño de 9 años???

Nunca antes, posiblemente porque no tenía hijos, me había parado a pensar en lo inquietante y peligroso que es el acto de confesión de los “pecados” de un menor indefenso con un adulto que no tiene ninguna formación específica para tratar con nuestros hijos, pero que sí desde el miedo al castigo divino, goza de una posición de poder sobre el niño. Un adulto que su ideología ha castrado y que, como es natural porque el sexo es una necesidad vital, almacena una ingente cantidad de necesidades sexuales reprimidas.

Si a esto añadimos la cantidad de casos denunciados de violación de menores por parte de algunos miembros de esta secta, de verdad, ¿no os da pánico a los padres, familias, tutores dejar a vuestro niño de 9 años a solas con él y con la coartada del secreto de confesión?

Y nuestras leyes, ¿no dicen nada al respecto? ¿Protegemos a los niños de las redes sociales porque pueden entrar en contacto con gente a distancia y los dejamos estar a solas, contando sus intimidades a adultos que tienen poder sobre ellos? ¿No debería ser ilegal? ¿No debería hacerse delante de un tutor legal mayor de edad?

¿Os imagináis a vuestro niño de 9 años confesando que se ha tocado, que es lo más normal y deseable en la fase de descubrimiento sexual, a un adulto a solas, que le va a reprimir o asustar por ello? ¿Qué pasa si ese adulto le amenaza con un castigo divino por contar algo que ocurrió durante la confesión a sus padres?

Son vuestros hijos, son niños, son inocentes, son maravillosos, están llenos de vida por moldear, no pueden, no saben “pecar”, ¿cómo podéis hacerles pasar por eso? Y sobre todo, ¿para qué?

Sinceramente pienso que las familias deberían oponerse a esa exhibición de la intimidad de sus niños y que las leyes de nuestro país deberían PROHIBIR LA CONFESIÓN DE MENORES DE EDAD, COMO PARTE DE LA PROTECCIÓN DE LA INTIMIDAD Y LA INTEGRIDAD FÍSICA Y MENTAL DE LOS MISMOS, así como la pertenencia a grupos ideológicos antes de su mayoría de edad.

Yo también hice la comunión, mi madre y mi padre no tenían tiempo de pensar tanto como yo, pues se deslomaban para darme una educación y unos estudios que ahora me permiten a mí pensar tanto. Yo sí hice la comunión, con un vestido heredado feísimo, por cierto. Y la confirmación. Y canté en el coro de mi parroquia hasta muy entrada mi adolescencia. No recuerdo ningún tocamiento indecoroso por parte del cura, ni de ninguno de los catequistas o compañeros del coro, pero hay algo que no olvido. Cuando me “preparaban” para la confirmación de mi fe en Cristo (con 11 ó 12 años, porque esta gente tiene la santa costumbre de hacerlo todo antes de la mayoría de edad) empezaba a dudar ya un poco de todo este chiringuito y le espeté al catequista, misógino donde los hubiera (entonces no conocía esa palabra, que conste) que eso del infierno era un rollo, con el diablo, el fuego y tal. Entonces, con los ojos inyectados en ira, fijos y amenazantes sobre mí (una niña, gordita y gafotas) y con una cara de absoluto desprecio me explicó que eso no era el infierno, que el infierno consistía en que “pasabas” a otra dimensión, donde nadie te veía, pero desde donde tú podías ver cómo tus seres queridos se iban olvidando de ti, te sustituían, hablaban mal de tu recuerdo, se burlaban de tus sentimientos, contaban tus secretos…

No recuerdo cuál fue mi reacción en ese momento, podría novelarla pero mentiría. Lo que sí recuerdo son escenas en la cama de mis padres, a media noche, acostada en una esquina, junto a mi madre que me acariciaba el pelo y me decía:

“-No seas tonta, yo te voy a querer siempre y tus hermanos también. No vayas más a esa catequésis, bonita.”

Pero yo me quedada dormida pensando que no podía dejar de ir, por si acaso. Aún no entiendo la maldad que puede inducir a un hombre joven a asustar así a un niña, simplemente por controlar sus impulsos críticos con la fuerza del miedo.

Afortunadamente, en 3º de BUP, lo que ahora sería 1º de Bachiller, mi profesor de filosofía, Antonio Hurtado (otro amigo al que no he vuelto a ver), me llevó de la mano en mis primeros pasos por el mundo del pensamiento crítico que desembocó en mi condición actual de atea y escéptica. Fue él también quien, un año más tarde, me ayudó a decidir en qué titulación universitaria matricularme. Yo dudaba entonces entre dos: filosofía y matemáticas.

“-Matemáticas, Clari, no lo dudes. Puedes seguir pensando y haciendo filosofía siempre, pero estaría bien que encontrases trabajo.”

+

+

Y mi comentario:

Me repugna todo adoctrinamiento infantil, que procura moldear el arbolito antes de que desarrolle un tronco leñoso para darle forma permanente (deforme), como si fuera un bonsai.

No sólo me repugna el adoctrinamiento en ideologías que rechazo, como las religiones. Me parece repulsivo, por ejemplo, ver a una niñita cubana soltando un discurso sobre las bondades del socialismo, y acabando con el ¡patria o muerte! ¡venceremos!
Una niña no está para pensar en patrias, y menos en muerte. Hay que respetar la inteligencia de un niño, tanto o más que se protege su pequeño cuerpo de los pederastas.

De hecho, el adoctrinamiento infantil no es más que una pederastia intelectual, un abuso de poder de la psique un adulto sobre un niño. Una cobardía.

La educación debe formar a un hombre o mujer libre, que sea capaz de elegir su camino de forma autónoma. Y un padre o educador debe tener la suficiente grandeza de espíritu para no tratar de condicionarlo cuando la rama aún es verde y flexible a adoptar prematuramente posiciones ideológicas. Procurar que escoja un niño de 10 años una religión, o que se defina de izquierdas o de derechas, es como pedirle que escoja la pareja (que asuma la que sus padres le imponen) con la que debe contraer matrimonio.

La mente de un niño merece el máximo respeto, pues está más desprotegida aún que su cuerpecito. Se debe formar en libertad, para que él decida llegado el momento quién quiere ser. Pero claro, la religión, para perpetuarse, necesita recurrir al adoctrinamiento desde la más tierna infancia. Si no condicionas a un niño a creer en fantasmas, será muy difícil que los vea siendo adulto.

+
+

Y, de paso, unas reflexiones de José Luis Sampedro sobre el adoctrinamiento infantil y la libertad de conciencia en democracia.

+
+

Actualizo: Un curiosísimo artículo de Vicenç Navarro – La clase social de los Santos>/a>

+
+

Actualizo:

No creo que se debiera enseñar religión antes de cumplir los 18 años. ¿Sabéis qué? Sería un mundo totalmente distinto. Porque si no estuvieseis empujando esa mierda en vuestra cabeza mientras todavía está blandita, jamás la compraríais.

Si nunca habéis oído hablar de la Biblia, ninguno de vuestros amigos ha oído hablar del cristianismo y simplemente os encontraseis una biblia en una librería de segunda mano… bueno, saltaríais sobre ella, ¿no? “Esto suena completamente lógico, ¡sí! La cueva, el arco… cariño, creo que he encontrado el sentido de la vida aquí.” ¡No! Simplemente lo tirarías a la basura, lo harías.

Douglas Stanhope

28 comentarios »

  1. Me ha gustado mucho el artículo, te sigo desde RSS desde hace unos días.

    Me acuerdo cuando iba a confesarme (iba a un cole de curas y había que confesarse de vez en cuando), que siempre decía lo mismo, porque no se me ocurría nada mejor que decir: “Que digo palabrotas y a veces me enfado con mi hermano”.

    A ver si la gente se anima a decir lo que confesaba de pequeño!

    Comentario por Laura — 21 julio 2011 @ 14:14 | Responder

    • Nas Laura! Bienvenida!

      Espero que no te asustes demasiado, porque aquí puedes encontrar cualquier cosa. De hecho, últimamente estoy muy imbuido en el chantaje que estamos sufriendo, pero antes de que se tensase tanto la cuerda, por este espacio desfilaba de todo.

      Yo soy de familia católica, aunque tampoco nunca me forzaron a elegir nada. Sólo me confesé una vez, antes de la primera comunión (que no hice con trajecito ni hostias, ni con otros niños, simplemente me sumé a la cola). Lo da la comunión…pse, po fale. Ahora bien, lo de la confesión sí que recuerdo que me supuso una escena terriblemente violenta. No recuerdo lo que le conté, pero hice como tú, me inventé alguna chorrada para salir del paso. Ya de aquella me di perfecta cuenta del inmenso, descomunal poder que tenía el cura sobre el penitente en ese momento. Me parecía una escena monstruosa, brutal. Cumplí con el rito, comulgué al día siguiente…y no volví a pisar una iglesia en años. Ahora las frecuento, y de hecho me encuentro muy cómodo en ellas…pero sólo las que tienen más de 400 años de antigüedad (el renacimiento no me entusiasma y el neoclasicismo y barroco me repite como si hubiera comido una tortilla de cebolla).

      De hecho, creo que necesitamos en nuestra sociedad espacios para la reflexión. Iglesias, mezquitas, templos…pero sin dioses. Yo encuentro mi momento de introspección en dos lugares: en la montaña, a más de 2000m y lejos de absolutamente nadie. Y en mi cuarto de baño, sentado en la taza. Estaría bien que en las ciudades hubiera edificios públicos en los que reinase el silencio y la sobriedad, para desconectar de toda esa agresión de luces y sonidos que nos agreden en la calle.

      Necesitamos dedicar más tiempo a la meditación…entre otras cosas, para librarnos de la carga que nos impone el espejismo de Dios (God Delusion, como el documental de Richard Dawkins).

      Mira, te voy a contar una anécdota. Mi viejo era católico, pero no un soplapollas. Cuando estaba en catequesis, recuerdo que me dijeron que al sacerdote había que tratarle de “padre”. Volví confundido, porque recordaba la cita evangélica de “a nadie más que a mi llamaréis padre o maestro”. ¿El cura era o se identificaba con Jesucristo? No sabía explicarlo muy bien, pero de aquella eso ya hacía chirriar bastante a mis neuronas. A la catequista no le dije nada, pero se lo comenté a mi viejo, y recuerdo su expresión…unos segundos meditando y me dijo que no volviera por ahí.😉

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 14:41 | Responder

      • Creo que tu viejo se consideraba católico por costumbre más que por convicción jejeje.

        En cuanto a los edificios públicos para reflexionar… ¿no sería mejor hacer más parques, que ayudan también a reflexionar y a relajarse, y de paso ayudan a respirar?

        En compostela, por suerte, vamos bastante bien nutridos de zonas verdes. pero vas a ciudades como Coruña y es deprimente.

        Comentario por marcostonhin — 22 julio 2011 @ 17:15 | Responder

        • Mi viejo tenía muy mala hostia, tengo a quien salir, desde luego. Por ejemplo, iba a misa y luego, cuando empezaba a hablar el cura, se levantaba y se marchaba. Cuando acababa de hablar el cura, volvía a entrar. Toda la iglesia pendiente, por supuesto. Tenía cojones para eso y mucho más (y mi vieja pensando “tierra trágame”). Un tipo curioso, desde luego.

          Y los parques…no es lo mismo. En un parque debe haber animación, juegos, actividad. Aunque como sabes los epicúreos reflexionaban mientras caminaban por un jardín, me figuro que no sería un jardín cruzado por gente en bici, críos dándole patadas a un balón o chavales haciendo botellón. Que está de puta madre que haya parques para todo eso y más, desde luego, pero además estaría bien que se habilitasen espacios de silencio para la meditación (personal, no dirigida, no condicionada).

          Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 23:58 | Responder

      • A propósito sobre las montañas:

        “Las montañas no son estadios donde satisfago mi ambición de logros, son las catedrales donde practico mi religión. Yo voy a ellas como las personas van a la oración. Desde sus majestuosas cimas veo mi pasado, sueño el futuro y, con una inusual agudeza, experimento el momento presente…mi visión se aclara, mis fuerzas se renuevan. En las montañas yo celebro la creación. En cada viaje (a ellas) nazco de nuevo”. – Anatoli Bukréyev.

        No creo que haga falta estar por encima de los 2000 m, simplemente basta con estar en un lugar recóndito, alejado de los teletubis de ciudad, no crees Mendigo?😉.

        La religión cristiana basa mucha de su ideología en el arrepentimiento y en los remordimientos: pura debilidad. Nietzsche, en ” Así hablo Zaratustra” hace un buen análisis del cristianismo.

        Saludos

        Comentario por V — 25 julio 2011 @ 21:13 | Responder

        • Mmmm, no, no basta con un lugar recóndito, dije montañas por algo. Por cierto, me gusta la frase.

          Por debajo de 2000m puedo estar en la gloria entre la Naturaleza. Pero a baja cota el campo bulle de vida. Hay tantas cosas que reclaman mi atención que me resulta difícil abstraerme y reflexionar sobre cuestiones etéreas, cuando lo inmediato y lo efímero me rodea y reclama mi atención.

          Sin embargo, en la alta montaña, hay menos detalles. Especialmente cuando está cubierta de nieve. Ahí arriba sólo hay esfuerzo, temperaturas extremas, las montañas arañadas por el hielo y el tiempo. La montaña es como una catedral, sobria, sin más decoración que la piedra. Sin detalles que distraigan el pensamiento. Las distancias son enormes, y tienes tiempo y tiempo para ir pensando. No hay espacio para llevar a nadie al lado, vas en fila india, en silencio durante grandes trechos (aunque sólo sea para guardar el aliento).

          Es algo muy personal, claro. Sólo quería explicarte por qué dije montaña.

          Apertas, V!

          Comentario por Mendigo — 25 julio 2011 @ 22:57 | Responder

          • Me gusta la concepción que tienes sobre las montañas; la nieve siempre da apariencia de mayor altitud y lejanía. Da gusto ese esfuerzo, sí señor.😉. Personalmente, estando en un lugar alejado de la urbe( incluida la gente) en pleno contacto con la naturaleza y sus imnumerables ruidos, me aporta una paz y una concentración increíbles; se podría decir que me “fusiono” con la naturaleza.

            Y ya que aportáis por ahí alguna anécdota personal, me animo a contar una:

            Este año me matriculé en la asignatura de teología pensando que iban a enseñarnos algo sobre las diferentes religiones; pero no claro, estaba confundido, sólo se impartió el cristianismo. Lo más gordo es que estando un día en clase, un grupo de compañeros empezaron a preguntarle a la profesora sobre todo el daño que ocasionó el cristianismo con la Inquisición y ella para salir del paso dijo que en su mayoría habían sido protestantes, no católicos. Entonces, intervine yo preguntándole por las encomiendas en América Latina, a lo que me respondió que la Iglesia no tuvo nada que ver, que fue llevado a cabo por gente poderosa que utilizaba la religión para sus propios intereses jajajaja.

            Y me pregunto yo, ¿ ante quien fue a confesar sus pecados la Iglesia, para que se sientan absueltos con tan suma facilidad? Martirizan a un niño por cuatro tacos, ¿y lo suyo, simplemente no tuvo lugar y ya está? Joer, que suerte tienen algunos… en fin.

            Apertas, Mendigo.

            Comentario por V — 26 julio 2011 @ 13:07 | Responder

            • Teología? El estudio de las religiones es interesante, pero me temo que en la universidad española aún no se han enterado de que existe más de un Dios, y de una religión.

              Pero ¿Qué estudias? ¿Filosofía, no? Vaya optativas más raras que tienes…😛

              Comentario por Mendigo — 29 julio 2011 @ 0:51 | Responder

              • No jajaja, estudio( o mejor dicho estudiaba :P) Magisterio. Y no, no es optativa, es una de esas asignaturas llamadas de ” libre configuración”, que en román paladino quiere decir: cobrar más dinero por unas asignaturas que no tienen ninguna relación con la carrera porque a los alumnos les sobra el dinero y, de paso, les damos trabajo a algunos amigos.

                Dios solo existe uno, y todas las religiones hablan de él, pero con diferentes rostros: la naturaleza. Lo demás son fantasías humanas.

                Un fuerte abrazo

                Comentario por V — 29 julio 2011 @ 23:50 | Responder

                • Teoría de Gaia?

                  No creo que las religiones, al menos las que más conozco, las abrahámicas, traten de la Naturaleza. Yo no encuentro a la Diosa Madre, Gea, Démeter, Cibeles, Era por ninguna parte.

                  La religión hebrea y sus desviaciones heréticas, el cristianismo y el islam, son religiones estériles, muertas, que no tienen nada que ver con la potencia creadora de la Naturaleza. Más bien son propias de un hombre loco y furioso, que se vuelve contra todo lo bello y lo bueno que hay en este mundo. La religión de Abraham es el delirio febril de un orate en el desierto.

                  Comentario por Mendigo — 30 julio 2011 @ 0:43 | Responder

                  • Quise dejar la idea muy concisa y, por esa causa, puede resultar un tanto ambigua.

                    Evidentemente no tratan sobre la naturaleza, no al estilo de las mitologías grecorromanas. Con lo de naturaleza me refería a que todas ellas recogen la experiencia vital de una serie de personas y con fantasía humana, a que, por el paso del tiempo se exageraron y/o manipularon hechos e ideas hasta mitificarla por completo. Todas las religiones realizan una interpretación del mundo muy particular y, en base a ella, quieren que sus adeptos desarrollen su vida. Tratan temas de la vida( o de la naturaleza, según el significado que le otorgemos) y los trasladan al lado humano.

                    La creación del mundo por parte de Dios( religiones abrahámicas) simplemente es un intento de explicar la aparición del mundo desde una forma muy parcial, muy antropomórfica. Las mitologías de la antigüedad dotaban a la naturaleza de una personalidad humana( a través de los múltiples Dioses).
                    El hinduismo habla de la dualidad creación-destrucción atribuyendo una personalidad humana a tales fenómenos.

                    En ese sentido, tengo mucha afinidad con las religiones amerindias, es un contacto más directo con la naturaleza, sin tanta traba mental.

                    Y bueno, también escribí esa frase, porque es lo que yo creo, que sólo la Naturaleza podría ser considerada una deidad. Lo demás, para mí, son ilusiones. A veces no hace falta saber, simplemente sirve con creer; la seguridad no lo es todo, ni en lo relativo al conocimiento.

                    Espero haber sido más preciso ahora, aunque a esta horas….

                    Saludos.

                    Comentario por V — 30 julio 2011 @ 1:48 | Responder

        • mmm… Nietzsche hico un buen análisis del cristianismo, pero no fue capaz de hacerlo de sí mismo, al parecer.

          Comentario por Karim Verdaguer — 19 diciembre 2012 @ 0:27 | Responder

  2. Y tan grave que es esto. Desde que naces ya te ponen un sello, una etiqueta. Ya no naces libre. Eso no puede ser…

    Comentario por wenmusic — 21 julio 2011 @ 14:37 | Responder

    • Pero ya no con la religión o la política…

      El caso de un fulano apasionado con la bici. Desde pequeñito, le dio la matraca al crío para que montara en bici, lo apuntaba a competiciones, rodaban juntos… Hasta que el crío, con 19 años, se hartó de la puta bici, la colgó y no la volvió a coger en su vida (ahora debe tener unos 30).

      Lo mismo con la frustración de tocar el piano de un padre, que trató de superarla por la vía de meter a la niña en clases de piano. Los niños no son tontos, y se dan cuenta de qué es lo que se espera de ellos y tratan de dar satisfacción (a veces, porque son inconstantes). Hasta que la cría se hizo un poco mayorcita y mandó a tomar por culo el piano.

      Hay que dejar que el niño crezca libre, que decida por sí mismo quién quiere ser y qué camino quiere seguir. La pretensión de padres o profesores de crear una reproducción propia en pequeño, de labrar en su conciencia cuando aún es tierna, es muy fuerte. Supongo que volvemos al relativismo moral que tanto odia el Ratzinger: si estás convencido que tu religión es la única verdadera, que tienes la verdad absoluta, que tu camino es el único recto, es normal que quieras guiar a tu hijo por él, porque consideras que todos los demás senderos sólo conducen al abismo.

      Habría que ganarse el derecho a ser padre. Un carnet por puntos o algo así. Porque da miedo que alguna gente tenga hijos, pues sabes que los van a adoctrinar. Un fanático (de lo que sea), un integrista no puede tener hijos. Porque es evidente que no va a respetar su libertad y los va a adoctrinar en SU verdad, antes de que ellos tengan capacidad de escoger su camino.

      Una lástima…

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 14:22 | Responder

      • Yo espero no caer en eso. De momento creo que la vida es demasiado corta y valiosa como para que me empeñe en que mi niña se dedique en cuerpo y alma a algo que puede que no la llene (o incluso que deteste).

        De momento que vea y aprenda un poco de todo (que para eso sí estamos los padres), y luego ya decidirá qué le gusta y qué no.

        Comentario por marcostonhin — 22 julio 2011 @ 17:23 | Responder

  3. Yo fui un niño afortunado, mis padres de católicos tenían lo justo de ir de bodas así que con 9 años cuando la abuela se puso pesada con la comunión y yo quería ir a jugar todo ese años los sábados por la mañana con mis amigos no hubo discusión.

    Pocos de mis amigos tuvieron esa suerte de poder escoger con 9 años, elección que sigo haciendo porque si quiero puedo ir a catequesis pero los católicos de verdad no tienen ningún respeto por si follo, si lo hago con condón, si mi pareja decide abortar (o yo si supiese quedarme preñado) si me sale de ahí casarme con otro tío, o divorciarme (porque seguro que si me caso con un hombre luego mi alma se condena por divorciarme)… a todo esto yo a los católicos les digo, mi alma es mía y me la … como quiero.

    PD: no es catequesis es cataquesis porque te deja catatónico.

    Comentario por kike — 21 julio 2011 @ 15:19 | Responder

    • Jajajajajaja

      Sí, es cierto, tú tuviste bastante suerte con tus padres. Quizá la generación siguiente, los veinteañeros, lo tuvieron más fácil; pero en nuestra época no ir a clases de religión, por ejemplo, conllevaba ser estigmatizado (cuando no cargado por algún profesor católico con ansias de cruzada contra el infiel). Esto pasa como todo, como los primeros homosexuales al salir del armario: tuvieron que tragar quina y tenerlos muy bien puestos. Pero por esa brechita que parecía anecdótica, empezó a colarse un enorme caudal de gente que decía (eh, yo también, yo también). De ser un país con un 100% de católicos, cuando no se podía ser otra cosa (igual que el 100% de musulmanes en Arabia, donde la apostasía está penada con la muerte), hemos pasado a un país donde la gente que acude a misa es una clara minoría (25% de la población).

      Ahora pasar de la religión, de cualquiera, no está mal visto, pero se lo debemos a los que hace unos años empezaron a salir del armario ateo.

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 12:48 | Responder

  4. Si un cura le llega a decir a mi hija lo que le dijo a esta chica yo no se ni qué haría. ¿Cómo se puede decir a una niña pequeña que si se porta mal su familia se olvidará de ella para siempre?

    Impresionante el artículo, de principio a fin. Describe perfectamente cosas que yo ya tenía en la cabeza pero mejor explicadas.

    Curiosamente, a mi de pequeño las dos cosas que me hicieron empezar a dudar de todo el circo eclesiástico fueron:

    – Que mi primer profesor de religión y los curas te decían que las personas que no son católicas van al infierno (¿y si nadie te ha hablado nunca del cristianismo vas al tormento eterno aunque seas un pedazo de pan? Joer qué dios más hijoputa).
    – Los cuadros e imágenes expuestos en todas las iglesias, sólo por los cuales ya debería estar prohibida la entrada a menores. El cura habla de un dios que nos ama y nos perdona todo, y luego nos hablan, con las imágenes como complemento, de los castigos que recibiremos como no hagamos absolutamente todo lo que nos dicen.

    Contradicciones como estas hicieron que viera que aquello no tenía ningún sentido ya desde muy pequeño.

    Comentario por marcostonhin — 21 julio 2011 @ 17:01 | Responder

    • Creo que no era un cura, sino un catequista. Un puto meapilas, pero sin poderes mágicos.

      Por cierto: toda la humanidad que ha vivido antes de Jesús, a la hoguera (luego, cuando se dieron cuenta hace un siglo que eso era una hijoputada, crearon el purgatorio). Toda la humanidad que no tiene a Jesús por su único Dios, a la hoguera (3/4 de la Humanidad actual, sólo con chinos, indios, indonesios y malayos). Todos los que creyendo en Cristo, se han separado de la Iglesia Católica por el camino herético del protestantismo, a la hoguera (la mitad de la cristiandad, entre anglicanos, evangélicos, mormones…). La cuestión es que también la Iglesia Católica es una escisión de la Ortodoxa Bizantina (capital de Imperio tras la caída de Roma y, por lo tanto, sede del poder temporal y espiritual).

      Otra cosa a lo que comentas: lo que más me mola de las iglesias son los relicarios. Especialmente los de los huesos grandes, las calaveras sobre todo. Es de lo más gore, la calavera de un fulano, en una urnita de cristal y madera dorada, con una leyenda que pone “San Cucufato”. A saber a qué pobre diablo debió pertenecer…

      Si te acercas un día por la Sé de Braga, tienen una habitación entera llena de reliquias, muy curiosa. También tienen a un obispo fiambre, como atracción. Es muy cachondo (pero no lleves a la cría, porque puede que no te deje dormir en varios días).

      Apertas, Marcos!

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 12:42 | Responder

  5. Hola mendi

    Te dejo un post divertido de mi amigo rafa http://cerosalaizquierda.blogspot.com/2011/06/kriptonita-anti-catolica-enviada-al.html

    Comentario por karkos — 22 julio 2011 @ 8:58 | Responder

    • Jajajaja.

      Jua jua jua jua.

      La venganza de Don Mendo. “Ahora me toca a mi poner tema de debate”, y que los críos católicos lleguen a casa con preguntas incómodas. Muy lúcido, me mola.😉

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2011 @ 12:30 | Responder

  6. A mi personalmente la iglesia no me afecta mucho, me eduqué en un cole publico, con padres totalmente laicos, que a la hora de hacer la catequesis y religión me explicaron de que iba para luego decirme que no habría ni celebración ni regalos ni traje de general. Como comprenderás decidí que entonces paqué?
    No me volvió a afectar hasta que nació mi hija, que despues de que un colega abogado me explicase lo bueno de casarme a nivel legal para los hijos,decidimos casarnos y ya que estabamos por la iglesia por darle placer a mi dona que ella es más católica.

    En el curso para casarte tuve un pequeño altercado con el matrimonio que impartía consejos para ser una familia(yo ya llevaba 4 años viviendo con mi pareja y tenía una hija) cuando preguntó que si viamos algo malo en la iglesia. Otros compañeros se despacharon más o menos elegantemente yo solo dije que desgraciadamente la iglesia apoyó y fomentó una dictadura durante 40 años y que es una organización antidemocrática, fundamentalista, machista …. Se lió parda.
    El caso es que seguimos adelante.
    El siguiente problema es que la boda era un bautizo, necesitabamos padrinos para el bautizo y da la casualidad que como nadie sabia que nos íbamos a casar no podíamos tirar de amigos solo quedaba familia y solo tenenos chicos como hermanos. En el pueblo donde vivimos dijeron que dos chicos ni de coña. Pero como el evento era en un pueblo de Soria hablamos con el cura un misógeno impresionante y nos diijo que si estaban confirmados sin problemas, ahí mentí y dije que había estudiado toda mi vida en el cole padre Piquer . Mi hermano padrino de mi hija no está ni bautizado y yo no había hecho la comunión.

    En fin un disparate, la ceremonia fue un tostón, pero disfruté viendo las caras de mi familia pensando que iban a un bautizo y se encontraron con una boda tambien. Disfruté pensando que mi hermano que no estaba bautizado era padrino de mi hija, disfruté pensando que dos hombres y no hombre mujer eran padrinos de mi hija, disfruté cuando hice la comunión sin haber pasado por toda aquella castaña de catequesis y confesiones sabiendo que el cura creía que había hecho hasta la confirmación.

    Disfruté pensando que la iglesia como ente es un chiringo de los buenos y que por una vez un tipejo como yo la había burlado por todos los lados.

    Comentario por karkos — 23 julio 2011 @ 6:49 | Responder

    • Juas juas juas

      Desde luego, tenemos unas relaciones con la Santa Madre Iglesia de lo más escabrosas. Entonces, nadie en tu familia sabía lo de casaros? Juder, desde luego tienes unas sorpresitas de la hostia…

      Lo que dijiste de la Iglesia se quedó bastante corto. Ya sabes, puedes sacar la Enciclopedia Criminal de la Iglesia Católica y empezar “que si tengo algo en contra de la Iglesia? A ver, por qué siglo quieres que empiece?”.

      Pues mira, yo te contaré otra anécdota. Como conté antes, sólo comulgué una vez y no más, santo Tomás. Lo divertido es que, añitos más tarde, me apunté a confirmación: por la única razón de que me quería enrollar con una pivita que iba. Ya entonces era mayorcito y tenía claro que ni de coña me hacían a mí volver a pasar por una carallada de esas. Fui, la lié unos cuantos días, y cuando vi que no había nada que hacer con la cría, me di el piro.

      Comentario por Mendigo — 23 julio 2011 @ 14:44 | Responder

  7. Excelente José Luís Sampedro ! Esa es la clave de la dominación actual, de poco sirve la seudo-democracia imperante si las mentes desde la tierna infancia están manipuladas con un modelo violento (desde películas, dibujos animados, videojuegos) donde los niños y jóvenes se pasan horas al día “machacando enemigos”… un modelo de competición (no colaboración) con el prójimo… un modelo de amenazas y miedos irracionales… de… de… y ¡ Ahora, ya soy libres para elegir, votar, etc. !

    Comentario por Paulo — 23 julio 2011 @ 13:02 | Responder

    • Pos sí.

      Sin educación e información no puede haber un ejercicio responsable de democracia. Para elegir al tuntún una papeleta y meterla en una urna, podríamos entrenar a un bonobo.

      Comentario por Mendigo — 23 julio 2011 @ 14:46 | Responder

  8. […] Que conviertan su vida en un erial, si quieren, y se mantengan lejos de nuestros niños, para que no les inoculen el veneno de la culpa, los remordimientos, el miedo y puedan crecer libres sin que un hombre viejo y de mente deformada […]

    Pingback por Puritanismo y represión sexual « La mirada del mendigo — 12 julio 2012 @ 16:36 | Responder

  9. […] éste un asunto que sé levantará ampollas, el equiparar la agresión sexual con la enseñanza confesional (es decir, adoctrinamiento infantil). Ya nos encontramos el mismo argumento en el debate con el […]

    Pingback por Blankets | La mirada del mendigo — 24 agosto 2015 @ 14:23 | Responder

  10. […] éste un asunto que sé levantará ampollas, el equiparar la agresión sexual con la enseñanza confesional (es decir, adoctrinamiento infantil). Ya nos encontramos el mismo argumento en el debate con el […]

    Pingback por LA MIRADA DEL MENDIGO | Mesa de Análisis y desarrollo — 25 agosto 2015 @ 2:39 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: