La mirada del mendigo

22 agosto 2011

Jura IV

Filed under: fotos — Mendigo @ 0:14

Y con estas, acabo con esta tanda. Espero que alguna piedra haya sobrevivido al aburrimiento.

Empezamos con otro bonito fondo de pantalla:

Que por cierto, insisto, si alguien quiere tener una de fondo no tiene más que decirlo y se la mando completa, que ésta está reducida y con la compresión aumentada (menor calidad).

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Anthocharis cardamines

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Berzé le Châtel

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Una tímida salamandra común corriendo a escabullirse

Disculpad por el uso del flash, pero en esta ocasión era absolutamente necesario: era ya prácticamente de noche.

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Otra de las cascadas del Hérisson (es una sucesión de 8 o 9 cascadas en muy poco trecho).

Llevaba muy poca agua, pero estas cascadas en periodo de lluvias deben ser impresionantes.

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Arbois

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Otra de las 20 fotos que le saqué a esta carnicería, en Gigny.

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En realidad estaba quieta, libando. Creó que batía las alas de puro placer.

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Source de la Loue

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Un modesto diente de león

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Les quatre lacs

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Foncines

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Aglais urticae

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Cirque de Baume les Messieurs

No se trata, como otros circos, de un fenómeno del glaciarismo. En este caso, es una forma del modelado kárstico, en el que una corriente subterránea va horadando la roca hasta encontrar un estrato impermeable (margas o arcillas provenientes precisamente de la descomposición de la caliza). La sima se va ensanchando con el tiempo (la caliza es disuelta por el agua ligeramente ácida del río) hasta hundirse la bóveda, quedando al aire el torrente subterráneo, encajado en las paredes verticales que ha ido cavando silenciosamente bajo tierra durante milenios. A esta forma se le llama en francés reculée, ignoro si existe un término castellano para ella (es similar, pero no es lo mismo que una torca).

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Dole

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Na Galiza chamámoslle amorodos ou morotes

Son fresas silvestres, chiquititas y muy fragantes. Quería mostraros una porque son muy representativas del Jura, es muy fácil encontrarlas a orilla de los caminos.

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El lago Leman, bajando hacia Gex. Por sus dimensiones, casi un mar interior al pie de los Alpes

26 comentarios »

  1. ¡Que cousas!

    ¡Vas a ensanchar mis prejuicios de latinoamericano ignorante: Gallegos, hasta en la luna, definitivamente!

    Buen olfato y buen ojo (y dijiste que no te gustaban los sabuesos…)

    Comentario por cami — 22 agosto 2011 @ 0:20 | Responder

    • Y lo dices tú, que sabes más de la política española que la mayoría de los españoles! Ya quisiera yo tener el mismo nivel de conocimiento de la realidad americana!

      En Europa las distancias son pequeñas, Camilo. Esto queda a 2000km de mi casa, que si bien es algo más que un paseo, se recorren con relativa comodidad. En tu continente, 2000 km a veces no dan ni para cambiar de provincia.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 9:31 | Responder

  2. Si tuviera que elegir, lo iba a llevar jodío…

    P.D.: Hoy “he visto” un segundiño al Pica, en twitter, y ha dicho que dentro de 15 días más…😉

    Comentario por Nynaeve — 22 agosto 2011 @ 0:36 | Responder

    • Ya me imaginaba que estaría en tratamiento de desintoxicación…

      Iba a escribirle, pero no quería atosigarle, que eso es como ofrecer un fiti al que está dejando de fumar. Cada uno, a su tiempo. De cada cual según sus posibilidades…

      Oye, y qué es de Anna? Otro blog de los imprescindibles que está estancado!

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 9:33 | Responder

      • La vi en el blog del disidente, no hace mucho. Pero me da que de momento no vuelve, aunque creo que sí nos lee…

        Un bico para tí y un petó para ella.

        Comentario por Nynaeve — 23 agosto 2011 @ 19:45 | Responder

        • Pena que en estos momentos no estuviera en funcionamiento el Bulldozer anticlerical. Anna, sacaba artículos muy buenos sobre el nacionalcatolicismo.

          Comentario por Mendigo — 24 agosto 2011 @ 15:32 | Responder

  3. Que chula la serie. No te he escrito antes que estos últimos 10 días e ido por la cornisa cantábrica. Que diferencia de edificaciones y naturaleza con España. Siempre que veo como esta el monte del interior Europeo me escandalizo al ver el nuestro y no es por el tipo de vegetación sino por lo poco natural del nuestro, por las casas “nuevas” llenando cada metro de costa.

    Hay muy poco encanto en nuestros pueblos por la poca planificación de los planes de urbanismo y el nulo respeto por integrarse con el entorno o las construcciones más antiguas. Los bosques son muy jóvenes y el mono cultivo afea mucho el paisaje. Mira que me gustan los prados con encinas y las cigüeñas que es un paisaje muy típico nuestro pero te giras a mirar el pueblo que esta a su lado y es un desastre de ladrillo mal puesto, caos urbanístico y naves industriales que esperan una racha de viento para caerse. Bienvenidos a la tierra del feismo.

    Comentario por k1nho — 22 agosto 2011 @ 8:06 | Responder

    • Nas Kiño!

      Creo que tenemos un complejo de nuevo rico. Hemos sido pobres hasta hace dos días, y ahora queremos abandonar rápidamente aquel mal recuerdo, y nos esforzamos por abrazar todo lo nuevo, despreciando lo que teníamos. Y lo cierto es que venimos de un riquísimo pasado, que tenemos la obligación consevar. Por ejemplo, en el caso que comentas, de la arquitectura popular. Es una barbaridad dejar caer casas viejas, dejando que el pueblo se hunda mientras los paisanos se hacen su chalet en lo que antes era una viña o una leira de millo. Mientras haya casas vacías en el casco urbano, no se pueden dar permisos de construcción. Eso sí, se pueden dar subvenciones a la rehabilitación, porque con la conservación de los núcleos rurales ganamos todos. ¿Quién va a visitar un pueblo de casas nuevas? ¡Qué horror! Para eso se queda en su país de origen. En Alemania valoran muchísimo ese patrimonio, y es raro encontrar (sobre todo en el Oeste) una casa antigua que no esté perfectamente acondicionada. En Francia su patrimonio es descomunal, casi infinito. Hay muchas casas que necesitarían de restauración, pero con todo la diferencia con Iberia es tremenda (incluyo Portugal porque en ellos es aún más acerado el complejo de nuevo rico, que se apresura por derribar la casa de sus padres).

      En fin, me alegro que te haya gustado ese paseo por Picos. Lo malo es que estos días debe haber bastante gente por ahí, no? Pero es un lugar hermosísimo.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 9:40 | Responder

  4. Sería difícil elegir una en especial. Las macros como siempre, me gusta la de la joja con las gotas marcando el contorno. Los paisajes muy demostrativos de la zona. Es una pena que la cascada de Hérisson llevara tan poca agua.

    La carnicería de poco te la compras😉

    Comentario por Javi — 22 agosto 2011 @ 8:38 | Responder

    • La de la hoja, quería decir.

      Comentario por Javi — 22 agosto 2011 @ 8:39 | Responder

      • La hoja es cosa de la lobita, que se quedó sacándola mientras yo miraba no se qué historias.

        El caudal de los ríos es de todo/nada, típico de las zonas calcáreas. La mayor parte va soterrado, y el río aéreo no es más que el aliviadero que se llena cuando el caudal subterráneo se satura. Si alguna vez de dejas caer por allí (no te queda tan lejos, no es tan caro y creo que te podría gustar, es muy tranquilo) es preferible que vayas en época de lluvias. Precisamente este año había una fuerte sequía, así que me encontré aún menos caudal de lo normal para ser Mayo.

        Y eso que estaba lloviendo ese día!

        Y la carnicería, por mí la envolvería para regalo y la metería en una cajita como si fuera un bombón.

        Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 9:45 | Responder

  5. Mendigo, cabrón: por tu culpa (en parte) ahora no soy capaz de viajar por Galicia sin deprimirme por lo destrozada que está. Antes aconsejaba orgulloso a la gente que visitara nuestro país: ahora casi hasta me da vergüenza que vean cómo lo han convertido los montes en un eucaliptal ya medio reseco, y los pueblos antaño espectaculares en conjuntos de bloques de ladrillo barato colocados sin ton ni son (eso sí, vendidos a precio de oro), donde quedan escondidas (cuando no sustituidas) las fantásticas casas de piedra originales.

    Cada vez me dan más ganas de mandar todo a la mierda e irme a Francia. Caerán mejor o peor los franceses, pero al menos saben cuidar su patio.

    Comentario por marcostonhin — 22 agosto 2011 @ 8:39 | Responder

    • Pues fíjate que ahora se están reformando las casas antiguas, y al picar el cemento aparece la maravillosa piedra a la vista, quedando maravillas. De todos modos, si alguien recién llegado a este chiringuito lee estas cosas parece que viviéramos en Mordor, y no es así.

      Comentario por wenmusic — 22 agosto 2011 @ 18:19 | Responder

    • Jódete explotador!😛

      No, en serio, a mí desde luego que me pasa. Es cruzar Irún y deprimirme. Y horas más tarde, cuando ya empiezo a subir el Padornelo, se me cae el alma al suelo (especialmente cuando en las portillas hay incendios, lo cual suele ser frecuente).

      Hace años, cuando era un crío agilipollao, me dijo un amigo que estudiaba biología que había más riqueza biológica en Extremadura que en Galicia. Yo creía que me lo decía por tocarme los cojones, pues sabía el cariño que tenía a Galicia. Ahora no soy un crío (aunque lo de gilipollas no se me ha quitado) y si de aquella ya conocía relativamente bien Galicia (sobre todo Ourense), pues ya con 16 años me piraba a recorrer la zona con la bici y la tienda de campaña. Pero aún no conocía Extremadura (de la cual tenía un prejuicio muy típico de los gallegos). Me faltaba sobre qué comparar. Y sobre todo, dónde tenía que mirar, para apreciar una riqueza de fauna y flora. Luego ya empecé a salir a Europa, y el contraste fue brutal. Para mí fue una revelación. “Se pueden hacer las cosas bien, es posible, no existe fatalidad”. Bueno, qué coño, se lo podemos decir a los navarros, a los vascos, a los sorianos. Yo me he cruzado Nafarroa de punta a punta y no he sido capaz de ver ni un puto incendio, ni un puto eucalipto.

      @Wenmusic, hace sólo tres días, antes de que llegaran las lluvias, estaba en el río y veía caer ceniza del cielo. En los trozos grandes se apreciaban los restos de una hojita de xesta, de un fento…

      Si esto no es Mordor, es porque no está lleno de orcos. Insisto, yo no he encontrado otro sitio donde la naturaleza está tan destruida, a excepción de Galicia do Sul (Portugal). Es que incluso en Alicante, que la costa es una completa basura hormigonada, tiene las sierras del interior bastante bien cuidadas. Quizá yo sea demasiado exigente, pero es que lo quiero ser. Precisamente porque creo que esta tierra, y especialmente Ourense, puede ser el sitio más bonito del mundo. Está en una confluencia de climas que lo hicieron riquísimo en términos de biodiversidad. Se puede revertir la situación, pero para ello lo primero es tener la voluntad. Y en esta tierra, no la veo (ve a un vivero forestal a pedir Quercus robur, ya verás lo que te contestan).😉

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 10:02 | Responder

  6. P.D.: cuando digo Francia podría decir casi cualquier país europeo, fuera de esta maldita península.

    Comentario por marcostonhin — 22 agosto 2011 @ 8:41 | Responder

    • Euskadi-Nafarroa es Europa. En serio, eso es otro mundo, te lo recomiendo.
      😉

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 10:02 | Responder

  7. Vale Mendigo, lo has conseguido, aprovechando que yo ya estoy en Francia me voy a preparar unas próximas vacaciones por el Jura. Ya lo teníamos en mente pero tus fotos nos han terminado de convencer !

    Por cierto, algún día los más analfabetos fotográficamente hablando te vamos a pedir un cursillo. Qué envidia de fotos y qué envidia de ojo para hacer las fotos.

    Comentario por Aurora — 22 agosto 2011 @ 8:58 | Responder

    • Francia es inabarcable, infinita. Tienes mucha suerte de vivir allí (en Toulouse, verdad?).

      Tú elijes, tienes el Jura, suave y humano, o, en frente, los Alpes, brutalmente altos, verticales, agrestes. Yo me guardé unos días para pasarme por los Alpes, y es otra historia. Las cascaditas pasaron a ser cauces rugientes, las lomitas, picos inalcanzables.

      Lo del curso de fotografía para dummies (porque para más no llego, sólo acompañaros en los primeros pasos) me lo había pensado, pero no tengo mucho tiempo. Si os reunís varios interesados, podríamos hacer algo, subiendo fotos y cosas así. Yo me ofrezco, en la medida de mis posibilidades. Creo que podría ser bonito.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 10:10 | Responder

  8. La 16 es espectacular, una maravilla. Sin embargo la segunda, la primera de las mariposas de la serie la veo algo gris, con poca vida (para lo que nos tienes acostumbrados últimamente), quizá las condiciones de luz no siempre son las óptimas.

    Me gusta mucho el encuadre de la 18. Así como tu explicación de la 17, algo que desconocía por completo.

    Las gotitas son una delicia y los lagos como espejos en el suelo también.

    Está muy lograda la del diente de león, me gusta mucho el fondo.

    No sé si hasta me gusta más este encuadre de la carnicería que el de la otra tanda😉

    Comentario por wenmusic — 22 agosto 2011 @ 18:25 | Responder

    • La diferencia es. como casi siempre, la luz. En la naranja lucía el sol, y en la blanca el cielo estaba cubierto. Quizá si intentara tocar un poco los niveles, quedaría algo mejor, pero no he tenido tiempo (aún me faltan un jartón de fotos por revisar!). Además, una mariposa blanca, en un fondo blanco no destaca mucho. Pero me pareció bonita, sobre esas flores. Las puntitas naranjas, sí que destacan un montón.

      Lo de la carnicería, sé que soy pesao, es casi la misma foto, pero ya el reducir a sólo dos me supuso un trauma, como Saturno devorando a sus hijos. Luego habrá quien piense que es una mierda, porque en estas fotos de casas viejas suele suceder. Pero weno, no todos vemos lo mismo en una misma foto.

      Comentario por Mendigo — 23 agosto 2011 @ 10:06 | Responder

  9. Pues vengo de pasar un par de días en Galicia, y no sé si por tratarse de un paisaje muy diferente al mío (lo de los eucaliptos en Portugal se queda corto comparado con los olivos en Jaén, ¡hasta los barrancos están tapizados con ellos!), nos dejó fascinados. Hay bosques de eucaliptos, pero no hasta el extremo del norte de Portugal; nosotros nos encontramos sobre todo con praderas verdes entre robles y castaños grandes y frondosos, esos abetos tan altos escalando las montañas, esas casas y aldeas viejitas desperdigadas por los valles, con hórreos de madera en sus huertos (advierto que de botánica no sé ni lo justo, así que supongo que casi todos los árboles que acabo de mencionar tendrán otros nombres). Esa frescura se agradece después de haber pasado la mayor parte del verano a unos 38º. No sé, me esperaba encontrar un paisaje mucho más devastado. Hasta en en centro de A Coruña, en medio de torres de 10 pisos, había parques con árboles que parecían centenarios, por lo altos y grandes que eran (por aquí los árboles son un poco más “chupaíllos”). Supongo que todos somos especialmente sensibles a las carencias del entorno en el que vivimos.

    Comentario por Shy Girl — 25 agosto 2011 @ 0:21 | Responder

    • ¿Abetos en Galicia? Sería pino, pino albar, que se adapta bien al frío de las alturas, supongo.

      A ver, cuenta, por dónde te has metido. Robles y castaños grandes y frondosos sólo los hay cerca de los pueblos. ¿Me equivoco? Más allá, en el mejor de los casos, hay un robledal joven, regenerándose. Las más de las veces, ya te topas con repoblaciones. O eso, o has estado en el interior de Lugo, que aún tiene un paisaje de bocage como el que describes.

      En fin, si has disfrutado de tu estancia, fantástico. Por ejemplo, a mí Coruña es una ciudad que siempre me ha resultado antipática. También es verdad que yo, las ciudades…pffff. Pero Santiago es una preciosidad.

      Comentario por Mendigo — 25 agosto 2011 @ 10:21 | Responder

      • Estuvimos de vacaciones en Oporto, y antes de regresar a casa y a la vida cotidiana, decidimos pasar un par de días en Galicia, a modo de “transición”. El primero en Santiago, y el segundo en A Coruña. Teníamos curiosidad por ver un paisaje, un clima y una arquitectura diferentes a los nuestros, y los pescaítos y mariscos de las rías han alimentado la imaginación gastronómica de muchos andaluces aficionados al tapeo. Así que entramos en Galicia por Pontevedra, aunque regresamos a casa por la Autovía del Noroeste, que, en efecto, atraviesa Lugo. Incluso nos perdimos por una carretera secundaria, buscando una gasolinera, y llegamos a un pueblecito de casas apiñadas en torno a una sola calle. Era una delicia mirar por la ventanilla y ver desplegarse un valle entre las montañas, al pie de un viaducto, con el verde fundiéndose con la niebla en el horizonte. O los pinos (no sé de qué tipo, pero eran muy diferentes a los que vemos en las sierras del sur) descender hasta las rías. Es cierto que en Pontevedra hay más eucaliptos, pero no llegaba al extremo de lo que vimos en el norte de Portugal, donde podías navegar durante horas enteras en océanos de ese árbol. No sabría decir si los robledales eran jóvenes, porque en comparación con la vegetación mediterránea a la que estamos acostumbrados, todo allí nos parecía más frondoso y húmedo.

        Donde sí creo que vimos árboles centenarios, fue en ese parque que hay en Santiago al lado del casco antiguo, el de la escultura de Valle Inclán, el monumento a Rosalía de Castro, y esas vistas espectaculares de la ciudad y las huertas que la rodean. Ciudad pequeña y encantadora; aunque después del colorismo de Oporto, esas fachadas de piedra gris, revoque blanco y galerías acristaladas fueron un contraste muy fuerte. Mi madre envidia lo fácil que crecen las begonias por allí, cuando en su balcón se secan a poco que aprieta el sol. A Coruña nos dejó sensaciones más contradictorias. Creo que ni en Madrid he visto tal concentración de bloques de diez o más pisos por kilómetro cuadrado. Había zonas en las que el efecto era espectacular, el de una gran ciudad, con el bulle bulle de la gente por las calles. Y otras en las que la sensación de asfixiarse en gargantas de hormigón churretoso y ladrillos “renegríos” era un poco agobiante. La verdad es que tuvimos un poco de mala suerte, porque entre la cabezonería de los que se empeñaron en callejear sin mirar el mapa, y la confusión de los que buscamos los barrios antiguos y los paseos señoriales en la zona occidental, creo que paseamos por las calles más tristes de la ciudad. Cuando por fin llegamos a la Plaza de María Pita y el paseo del puerto, ya estaba anocheciendo, y teníamos los pies reventados (y las ropas empapadas).

        En efecto, resultaba un poco extraño descubrir calles dedicadas a Franco o Sanjurjo en una ciudad tan grande, y de aire tan cosmopolita (vamos, que nos resultaba difícil imaginarla votando en masa a la derechona más cerril).

        Con la gente con la que tratamos no tuvimos ningún problema, quitando al señor de túnica fosforita que imponía silencio en la catedral de Santiago (debo de decir que, por alguna razón, todos nos habíamos imaginado más grande el interior de la catedral… creo que es una de las más altas del románico). El sermón del obispo, mentando con desprecio a los manifestantes laicos (“nadie se acordará de ellos”) y sin ninguna palabra de crítica a las desproporcionadas cargas policiales, me pareció bien triste, pero se me pasó pronto. No nos podremos olvidar del pulpo braseado que nos sirvieron en A Coruña, ni de esas tartas de queso tan hermosotas.

        Comentario por Shy Girl — 25 agosto 2011 @ 22:06 | Responder

        • Error: el marisco en los meses de verano no viene de las rías sino de Chile o Brasil, congelado o ya cocido. El recorrido habitual es ir a pegarse una mariscada a la Piedra (en Vigo) y, unas horas más tarde, al Meixoeiro (el Hospital) con retortijones en la tripa.

          Jejejeje

          A ver, la pluviometría gallega no es la andaluza. Obvio. Y, por lo tanto, nunca será comparable la densidad de vegetación en uno y otro sitio. Empero, puede (y de hecho hay) más riqueza biológica en Cazorla que en, pongamos, los Ancares.

          Lo de los grandes robles…claro, estuvisteis en la Carballeira de San Lourenzo. Ese carballal se ha mantenido intacto porque ha pasado a ser un parque integrado en el núcleo urbano de Santiago. También en el Retiro, en Madriz, o en el Jardín Botánico, hay una gran variedad de árboles centenarios.😛

          Hay muchas Galicias. Está la Galicia marítima, que es la que la gente visita, pero también la Galicia interior (en la que ahora estoy y de la que estoy enamorado). La Galicia urbana, más papista que el papa (más castellana que un señor de Guadalajara), y la Galicia rural, en la que lo normal es que un gallego hable en gallego, y no se considera como un acto de rebeldía o ganas de hacerse notar. En Coruña, como en Ferrol y Pontemierda es donde más abundan los gallegos que se avergüenzan de serlo. No hay nadie que odie más a Galicia que un gallego renegao. Lo peor es que tampoco es castellano, ni habla con soltura el idioma castellano como los que hemos nacido allí (yo soy madrileño y, por lo tanto, castellano, manchego). En fin…

          Ah! En cuanto a catedrales. La catedral románica más grande era la sede de Cluny. Hace poco la visité, de camino al Jura. Lo único que quedó tras el paso de la révolution fueron las basas de las columnas. Vendieron hasta la última piedra.
          Destruido Cluny, la catedral románica más grande es la de Espira (Speyer, en alemán). No tiene nada que ver con el románico de Santiago. Más bien me recuerda, en proporciones y sobriedad al interior de un templo egipcio. Impresionante, sin duda, pero muchísimo más bella la de Santiago. O cualquier iglesita perdida en un pueblo de Palencia… Por cierto, ya sé que nadie se acuerda de la provincia gallega sin mar (lo mismo pasa en Andalucía, por otra parte) pero…la catedral de Ourense también es románica, y no desmerece mucho a la de Santiago.😉

          Comentario por Mendigo — 29 agosto 2011 @ 10:22 | Responder

  10. La flor azulona y ese paisaje tan sencillo como hermoso que viene después…
    Me has dejado impresionada, Mendiguiño.
    Las analizaré con más calma y a lo mejor te pido alguna…

    Besitos a la lobita también.

    Por cierto, me quedo con la primera de la carnicería.

    Comentario por Campurriana — 31 agosto 2011 @ 23:38 | Responder

    • Bieeeeen!

      Jejejeje. Al menos compartimos el gusto por las cosas vetustas. Por fin al alguien que le mola la carnicería!

      Nada, tú pide, yo encantado de proporcionar fondos de pantalla.😉

      Comentario por Mendigo — 2 septiembre 2011 @ 9:30 | Responder


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