La mirada del mendigo

3 noviembre 2011

Hetaira

Filed under: Activismo — Mendigo @ 22:08

Todos estamos sometidos al abuso de los bienintencionados que pretenden tener derecho a hablar en nuestro nombre y tomar decisiones por nuestro bien. Pero hay un colectivo que sufre especialmente ese paternalismo que, fingiendo proteger, estrangula: las putas.

Moralistas de todo signo pretenden defender unos derechos e intereses sin consultar a las interesadas. El mayor peligro de la prostitución es la invisibilidad a que las somete la sociedad, actitud hipócrita que las deja expuestas a los abusos (de todos, clientes, proxenetas y policía) en ese limbo legal en el que las condenamos a desarrollar su trabajo.

Por ello, me gustó esta rueda de prensa, en que las putas toman la voz y defienden sus derechos sin interferencias ni intermediarios.

Reza para las putas lo mismo que para los griegos o cualquier otro pueblo o colectivo: la única forma de defender tus derechos es por uno mismo, sin delegaciones ni intermediarios.

Una de las cuestiones que más me llamó la atención es la insistencia de la portavoz en separar el libre ejercicio de la prostitución de la trata. El secuestro y la explotación laboral han de ser perseguidos SIEMPRE, en todo caso. Hipócritamente, la sociedad bienpensante da por hecho que todas las prostitutas trabajan en régimen de esclavitud, mientras que, por otro lado, lo consiente. Si fuera así, entre la policía en todos los clubes de alterne inmediatamente, afánese por liberar a esas mujeres que están siendo víctimas de un secuestro. Pero esto no ocurre, porque en muchos casos la actividad es voluntaria, y porque en los casos en que, efectivamente, existe coacción para que ejerzan la prostitución, no le importa a nadie. Parece que los únicos secuestros fueran los de Ortega Lara o de cooperantes occidentales por Al’Qaeda.

Por lo tanto: persecución contra el secuestro, la explotación laboral y la coacción. Siempre, efectiva, sistemática (no como ahora, vamos). Y regularización de las y los trabajadores del sexo, para que puedan ser ciudadanos de pleno derecho, tanto en el plano político, como laboral. Y si a la curia le parece mal, que no vayan de putas, que no aborten y que no se casen entre ellos. Ya está bien de aceptar tutores de conciencias.

Por cierto, en la prostitución es donde mejor se ve las ventajas de la cooperación y la autogestión: cooperativas de putas que regenten locales en los que las trabajadoras sean las que mandan y, por supuesto, se lleven el beneficio de su trabajo, prescindiendo de la figura del proxeneta-empresario.

puticlub

Para más información, en el colectivo Hetaira.

83 comentarios »

  1. […] Hetaira […]

    Pingback por De todo un poco …. también — 3 noviembre 2011 @ 23:07 | Responder

  2. He conocido a varias prostitutas. Incluso un amigo estuvo varios años saliendo con una (nosotros al principio no sabíamos ni que lo era: no llevaba un cartel en la cabeza anunciándolo ni nada por el estilo, era una chica normal y bastante maja).

    En ningún caso he visto que nadie les pusiera una pistola en la nuca, ni estaban atadas, ni vivían confinadas en celdas para no poder escapar. Tenían su vida, hacían la compra en el super, vivían en pisos alquilados (por ellas mismas). En fin, que eran chicas totalmente normales, y trabajaban de putas sencillamente porque se gana mucha pasta. Habían venido de Sudamérica como la mayoría (no todas), no engañadas, nadie les había mentido: sencillamente vinieron porque aquí trabajando de putas ganarían muchísimo más que allí de cualquier cosa.

    Como digo siempre me hace gracia cuando hablan de la situación “denigrante e inhumana” de las prostitutas. Trabajando todo el día picando carbón en una mina las tenía que ver. Muchas trabajan de putas porque es más cómodo que estar todo el día trabajando en el campo.

    No sólo creo que habría que legalizar la prostitución por un tema de seguridad, que también, y para acabar con tanta tontería y tanto negocio que hay detrás del oscurismo. También, qué coño, porque tendrán que pagar sus impuestos correspondientes como todo hijo de vecino. Si las putas cotizaran se iba a acabar la crisis en dos días.

    Al igual que en muchos otros ámbitos, hay mucho sensacionalismo e histerismo con el tema porque interesa que lo haya.

    Comentario por marcostonhin — 4 noviembre 2011 @ 0:27 | Responder

    • Un colega está casado con una rumana, que trabajó en la prostitución (de hecho, es como la conoció, pq él era el camarero). Una chica encantadora. Ahora, trabaja en una tienda de ropa. Porque ser puta no es un estigma que se lleva toda la vida, no se ES puta, se trabaja de puta…una época de tu vida.

      En lo que se gana un pastón…según y como, que hay mucho explotador, y estas chicas se cargan con una deuda antes de salir de su país.

      Por cierto, cuando dices que legalizando la prostitución y obligando a pagar impuestos se acaba el déficit en dos días, te olvidas de otro sector…la droga. Si el estado asumiera el monopolio de la distribución y venta de drogas, grabándola con un impuesto hasta ponerla al precio que está ahora en la calle (que es el margen que se llevan los narcos por su arriesgado trabajo), aún nos sobraba dinero para hacerle otro aeropuerto en Ciudad Real. Bueno, mejor no doy ideas…

      Por supuesto, las putas tienen que pagar impuestos y, a cambio, tener derecho a una protección (que los policías estén para proteger, no para acosar), a un control sanitario, a una seguridad social (su vida laboral es muy corta), etc. Es lo que llevan pidiendo desde hace muchos años… Luego están los que las quieren salvar del pecado (feministas y/o religiosos) sin que ellas hayan pedido ser salvadas.

      Comentario por Mendigo — 4 noviembre 2011 @ 1:59 | Responder

      • Sólo un comentario rápido sobre la deuda: nosotros, y como nosotros muchísima gente (demasiada), para montar nuestra empresa, comprar nuestro piso, etc. etc. también tuvimos que endeudarnos. Igual que esas prostitutas que adquirieron una deuda para venir, yo tampoco puedo permitirme el lujo de arriesgarme a dejar mi trabajo, ya que tengo que pagar una hipoteca y varios préstamos todos los meses. Muchos españoles se endeudaron para poder irse a trabajar a Alemania, sin tener la seguridad 100% de conseguir un buen trabajo allí. Muchísimos gallegos, hace mucho tiempo, vendieron todo lo que tenían para irse a Sudamérica en busca de una nueva vida.

        Endeudarse para conseguir un trabajo sin saber con seguridad si ganarás lo suficiente es una putada, pero es algo normal en todos los ámbitos, no sólo en la prostitución. Sólo hay que ver el ejemplo de Dubay: un porcentaje elevadísimo de los obreros que levantaron Dubay pudieron ir a trabajar allí arriesgando su vida y la de su familia al pedir dinero prestado a las mafias. Es una situación terrible y enormemente arriesgada, e incluso estoy de acuerdo con que es similar a la que pueden tener muchas prostitutas, pero es un ejemplo de que el problema no está ligado a la prostitución, sino a la necesidad de pedir dinero para poder trabajar.

        Comentario por marcostonhin — 5 noviembre 2011 @ 21:03 | Responder

      • Un apunte sólo… no toda las “feministas” las quieren salvar. Hay muchas feministas, yo me considero una de hecho, que lo que quiero es que se reconozca la prostitución cómo lo que es, un trabajo. Que nos dejemos de chorradas. La prostitución es cómo el aborto, por mucho que se quieran no va a dejar de existir, así que lo que hay que hacer es legislar para que haya toda la protección del mundo, para que nadie se pueda aprovechar de otro.

        Y algunos prostituyen su cuerpo, la gran mayoría hemos prostituido nuestro tiempo, nuestra inteligencia, nuestra capacidad de trabajo y nuestra mente…

        Comentario por Nynaeve — 6 noviembre 2011 @ 15:27 | Responder

  3. Eres osado Mendigo, es un tema muy espinoso. El asunto es más complejo, porque trasciende una barrera moral que está anquilosada totalmente en nuestra cultura: ¿Es lícito comerciar con el cuerpo humano? ¿Hasta dónde? ¿Cuánto debe valer, entonces?

    Tengo amigas feministas acá que caen en posiciones opuestas: la de cuestionar absolutamente cualquier mercantilización del cuerpo de la mujer por considerar que es una aberración capitalista (prostitución, modelaje, pornografía, publicidad que utiliza el cuerpo de la mujer) hasta las que caen en la postura de asumir la libertad absoluta del individuo y por lo tanto el derecho inalienable de cualquier mujer de disponer de su cuerpo como le convenga y por ende, de prostituirse si lo quiere. No todo es blanco o negro, hay una compleja gama de colores y tonos que implica una reflexión más profunda: muchas de ellas son drogadictas (una cadena de sujeción y coerción no evidente) o madres solteras, o tienen sus familias esperando en los países del sur agobiados por la miseria. Son condicionantes que hacen que una decisión que parece libre no sea tan libre, aunque habrá la que lo haga por gusto pero no creo que sean todas, ni siquiera la mayoría. Y hay niveles: en mi ciudad, célebre por la prostitución, encuentras chicas hermosas que sólo pueden mantener su nivel de consumo vendiéndose a buen precio (ganan muchísimo e igualmente gastan) así como hay madres que obligan a sus hijas menores de edad a prostituirse porque no tienen forma de comer, literalmente.

    Conozco varias, de baja estracción, que han viajado a centroamérica y Japón, lo han hecho un tiempo mientras hacían ahorros y han regresado a comprarle casa a su familia o a poner algún pequeño negocio. Insisto, es espinoso porque nunca sabremos hasta donde puede llegar eso de ponerle precio al cuerpo y la dignidad humana.

    este es de Bogotá:

    Comentario por cami — 4 noviembre 2011 @ 1:27 | Responder

    • Claro que el tema es complicado. Hasta qué punto es libre una mujer de dedicarse a la prostitución. Lo que hay que atacar son las bases: acabar con la miseria que empuja a las mujeres a ello. Ahora bien, incluso erradicando la miseria, siempre habrá oferta para cubrir esa demanda (tb podríamos trabajar por el lado de la demanda, la prostitución está indisolublemente asociada a la represión sexual, en una sociedad más abierta y activa sexualmente, la prostitución pierde su sentido).

      Y sí, es cierto, el dinero que viene fácil también se va fácil. Pero eso ocurre en otros negocios, supongo que es ley de vida. Habrá las que sean menos gilipollas y ahorren para tener las espaldas cubiertas cuando abandonen la juventud.

      En cuanto a temas de dignidad…eso debe decidirlo cada mujer. Yo desde luego veo más digno procurar placer que procurar dolor. Vamos, que es moralmente irreprochable ser prostituta, mientras que es indigno ser policía antidisturbios. Por poner un ejemplo. ¿Es más digno arriesgar la vida o la salud, como dice Marcos, picando en una mina o doblando el espinazo en el campo? O arriesgando la vida subido en un andamio? Pues yo entiendo que muchas mujeres prefieran la prostitución a deslomarse en el campo por cuatro duros. Es más, yo también lo haría.

      Por otra parte, también es preferible vender el cuerpo que no la inteligencia, que es por ejemplo lo que hace cualquier profesional. Y aún peor prostituir la conciencia, como en el caso de policías, militares, sicarios…

      Al final, todo orbita sobre el pudor jueocristiano que sacraliza el sexo. Cuando logremos superar ese miedo social a la libre expresión sexual, podremos ver la prostitución como un servicio más. Ahora bien, cuando eso ocurra, precisamente no tendrá sentido la prostitución.😉

      Comentario por Mendigo — 4 noviembre 2011 @ 2:14 | Responder

      • “veo más digno procurar placer que procurar dolor. Vamos, que es moralmente irreprochable ser prostituta, mientras que es indigno ser policía antidisturbios”

        Es genial🙂

        Comentario por santi — 4 noviembre 2011 @ 19:37 | Responder

    • Me hacen gracia las “feministas” que con tal nombre se proclaman, al menos la mayoría de ellas. Casi todas las mujeres que conozco se sienten principalmente insultadas por estas feministas, más que defendidas. ¿Utilizar el cuerpo de la mujer en publicidad? ¿qué tiene eso de malo? ¿acaso las mujeres deben avergonzarse de serlo? Es similar a obligar a las mujeres a utilizar el burka, para que su cuerpo no sea ofendido por las miradas de los hombres.

      Un magnífico ejemplo fue el anuncio del queso de tetilla, en el que aparecía la imagen de una teta imitando al queso. Todas, repito, TODAS las mujeres que conozco consideraban que era un anuncio hermosísimo. Pero claro, las “feministas” enseguida llenaron los juzgados de denuncias y el anuncio tuvo que ser retirado.

      Por otro lado… ¿por qué sólo pasa con el cuerpo de las mujeres? ¿qué pasa con el de los hombres? ¿hay que prohibir también que salgan hombres en la publicidad enseñando su cuerpo o es que en los hombres no es denigrante? ¿por qué en un anuncio un cachete cariñoso a una chica es acoso y denigración, y un cachete cariñoso a un hombre es complicidad? ¿Por qué no denunciaron a Gwinet Paltrow cuando le daba un cachete en el culo a un obrero mientras pasaba por la calle? A mi me parece denigrante y una violación de los derechos… ¿O no, porque es un hombre?

      Resumiendo: mucha tontería es lo que hay. Por cierto, no se si las “feministas” estarán enteradas, pero en la prostitución también hay hombres.

      Comentario por marcostonhin — 4 noviembre 2011 @ 9:38 | Responder

      • Para mi que las “feministas” están haciendo un pan como unas tortas.

        A base de protestar contrra cualquier comportamiento o fenómeno machista (o supuestamente machista), están exacerbando el machismo por reacción.

        Y, de hecho, en vez de avanzar hacia la “no discriminación en función del sexo”, han consiguido legalizar el sexismo puro y duro (es decir, que las leyes diferencien a las personas por lo que tienen entre las piernas).

        Comentario por santi — 4 noviembre 2011 @ 19:56 | Responder

        • Bueno, hay quien se llama así misma feminista y no lo és, al igual que hay alguien en el poder en este momento, que lleva en su sigla, la palabra “socialista” y “obrero” y no sólo no lo es, sino que además hace política contraria a dichas palabras…

          Comentario por Nynaeve — 6 noviembre 2011 @ 15:44 | Responder

        • Perdón ese comentario era para Marcos y además quería añadir, que estoy harta de tanta prostitución de los vocablos… “liberad digital” “democracia”, “ciudadano”, “feminista”…

          Yo me reivindico como feminista y te aseguro que no estoy de acuerdo con aquellas que lo que pretenden es un machismo a la inversa…

          Comentario por Nynaeve — 6 noviembre 2011 @ 15:47 | Responder

          • Ojito con las palabras. Estoy muy de acuerdo, antes habría que empezar a definirlas pues según quien las use tienen significados muy distintos.

            Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 22:32 | Responder

        • @Santi

          Ahora sí te respondo a i😉

          No me parece en absoluto acertado tu comentario sobre la reacción del machismo por “reacción”. El machismo no responde a tantas protestas, responde a la pérdida de poder, cómo todo poder predominante. Y no hace falta tantas “protestas”, sólo que hayan dejado de sentirse “aisladas”. El capricho de una mujer rebelde.

          Decir que “en vez de avanzar hacia la “no discriminación en función del sexo”, han consiguido legalizar el sexismo puro y duro (es decir, que las leyes diferencien a las personas por lo que tienen entre las piernas).” es cómo decir que una mujer ha provocado a un hombre para que la pegara, porque se le ha ocurrido ponerse un escote, cuando sabe que se lo tienen prohibido.

          La mujer ha estado ninguneada siglos, y no es un problema de género, es un problema social. Cómo sociedad no hemos sabido o más bien, no se ha querido. Y si no estamos sabiendo resolverlo bien, no es cosa ni de las “feministas”, ni de las feministas, sino de toda la sociedad.

          Y lo dejo aquí, que si no me lío y termino dando una conferencia…

          Comentario por Nynaeve — 6 noviembre 2011 @ 15:57 | Responder

          • Si pongo todo el rato la palabra “feminista” entre comillas no es por accidente o por corrección gramatical, sino para recalcar la ironía. De todos modos tampoco estoy de acuerdo con las connotaciones que suele tener la palabra “feminismo”, me parece comparable a “machismo”. A estas alturas, debería comenzar a hablarse por una lucha por el “igualitarismo”, que sea indiferente ser de un sexo u otro.

            Comentario por marcostonhin — 6 noviembre 2011 @ 19:42 | Responder

          • Vaya Nynaeve, por fin alguien entra al trapo🙂

            Si que hay reacción en algunos comportamientos machistas. Por ejemplo, en la actitud de muchos separados o divorciados varones a los que se imponen condiciones claramente desequilibradas frente a sus parejas femeninas. O cuando algún varón aspira a un determinado puesto, trabajo, ascenso, y ve que pasa por delante otra persona a la que considera menos capacitada: eso jode en general, pero si se suma la sospecha (o certeza) de que la cosa obedece a algún caso de “discriminación positiva” de carácter sexual, acaba provocando/fomentando/reforzando un rechazo hacia las mujeres como clase.

            La ley de violencia de género es una ley sexista ¿no estás de acuerdo? No tiene que ver con los escotes, tiene que ver con el trato dependiente del sexo (“lo que tienes entre las piernas”) de agresores y víctimas. También eran sexistas leyes como las que permitían a un hombre matar a su mujer sorprendida en flagrante adulterio (pero no a la inversa), o las leyes de levas sólo para “ciudadanos con pene”, afortunadamente ya desaparecidas.

            Por mi parte, me parece inaceptable la violencia contra las mujeres, o contra los niños,o contra los ancianos, o contra los negros, o contra cualquiera que se encuentre en situación de dependencia o inferioridad. Y creo que tiene que haber leyes para perseguirlo (ah, que ya las hay!!). Pero no acabo de ver porqué es más terrible pegar a tu mujer que pegar a tu padre, o a tu hijo. O que sea tu mujer la que te pega a ti.

            Por cierto, nunca se vieron más escotes en España como en los últimos treinta años, ni más carne en general (y no solo femenina). A mi me parece muy bien, soy un rendido admirador del cuerpo femenino (cosas de ser varon y heterosexual). Curiosamente, no veo que se obligue a las mujeres a mostrar el cuerpo, parece que lo haceis por voluntad propia, lo que contradice esa percepción feminista de que enseñar carne es denigrante para la mujer.

            No me gusta la palabra “machismo”, principalmente por la facilidad con que se aplica como insulto contra los hombres. Es demasiado frecuente que cuando una mujer resulta perjudicada por un hombre, salga con el cuento de que es por machismo. Pues no, a veces es por otras razones. No eran machistas los hombres, era machista la sociedad en su conjunto, mujeres incluidas (tanto o más que los varones), por eso me ofende el insulto (que sólo se utiliza contra mujeres en rarísimas ocasiones). Y las transgresiones eran mal vistas cuando no directamente castigadas, tanto en el caso de mujeres como en el de varones, que de todo ha habido en la viña del señor.

            Pero la palabra vale para describir al maltratador que se siente con derecho a pegar a su mujer por ser SU mujer (y que tiene también mucho que ver con la idea de la mujer como propiedad de un hombre, de su marido, de su padre, incluso de sus hijos; a ese mismo que pega a su mujer no se le ocurre pegar a la mujer de otro). Supongo que, por analogía, al padre que se siente con derecho a pegar a sus hijos habría que llamarlo “padrista” y entonces la sociedad ha sido también ampliamente “padrista” (y “madrista”).

            Yo no diría que la mujer ha estado ninguneada, ….. En realidad, creo que es más correcto decir que las sociedades han establecido roles distintos para machos y hembras, desde los tiempos en que los australopitecos descendieron de los árboles (puede que incluso varios años antes). La hembra no caza.. el macho no plancha, la hembra no va al guerra, el macho decide cuando se va a la guerra, y cosas así. Entiendo que eso respondía a razones biológicas, que han quedado superadas en los últimos siglos.

            Esa forma de entender las relaciones sociales entre sexos está cambiando y mucho desde hace treinta años, y hoy en día lo que queda se bate en retirada (más lento de lo que sería deseable, puesto que lo que sería deseable es ya, pero los cambios sociales son así, lentos).

            Y opino que sería deseable también que dejáramos el sexo para los asuntos sexuales, y lo obviáramos en el resto (y cuando digo resto incluyo desde las leyes penales hasta las listas electorales, que no son asunto sexual, por mucho que nos jodan).

            Comentario por santi — 7 noviembre 2011 @ 14:22 | Responder

            • Vaya Nynaeve, por fin alguien entra al trapo

              Si que hay reacción en algunos comportamientos machistas. Por ejemplo, en la actitud de muchos separados o divorciados varones a los que se imponen condiciones claramente desequilibradas frente a sus parejas femeninas. O cuando algún varón aspira a un determinado puesto, trabajo, ascenso, y ve que pasa por delante otra persona a la que considera menos capacitada: eso jode en general, pero si se suma la sospecha (o certeza) de que la cosa obedece a algún caso de “discriminación positiva” de carácter sexual, acaba provocando/fomentando/reforzando un rechazo hacia las mujeres como clase.

              No entiendo la primera frase. ¿Cómo que sí que hay reacción a algunos comportamientos machistas? A comportamientos machistas hay muchas reacciones, afortunadamente.

              Divorcio:

              Partiendo de la base que yo creo que la mejor solución en un matrimonio dónde uno de los dos no es un maltratador, es la custodia compartida, el tema del divorcio tiene demasiada miga cómo para dejarlo en que se imponen condiciones claramente desequilibradas a los varones. ¿de verdad quieres que entremos en este terreno?

              Puesto de Trabajo

              Esta es buenísima. Vamos de mear y no echar gota. Poooobrecitos esos pooobres hooombres a los que no les dan un puesto porque existe una discriminación positiva, pooobreees, de verdad qué penita que me dan.

              Porque vamos a recordar que resulta que históricamente se ha ascendido a los hombres no por lo que tenían entre las piernas, sino por su valía. Es más, la remuneración siempre ha sido justa. Y las mujeres, ¡hostia! Sin son malas. Quieren ganar lo mismo y quieren poder acceder a ciertos puestos sin tener que convertirse en hombres con coño. Y claro, cómo lo que se ha dado habitualmente es que cuando se ha tenido que ascender a alguien, sobre todo en puestos muy altos, no se ha tenido en cuenta el sexo, sino que se ha escogido a “uno de los suyos” osease, un hombre…

              Y claro, en cuanto una mujer, pagando el precio expuesto, conseguía un puesto sería que tenía padrino, ya fuera familiar o que se lo tiraba…

              Y ahora resulta que se hace una ley para intentar nivelar la balanza. Que igual, lo que consigue esa ley es que ahora alguien se lo piense y a igualdad de condiciones, quizá le toque a ella, lo que antes le tocaba en el 99% de las veces a él, pues sí, resulta que es una ley malísima.

              Provocando ese rechazo, que antes no se daba porque joder, “ella ya estaba en su sitio” o sea un par de pasitos detrás, que es cómo han de estar. O cobrando una media de un 30% menos ¡qué chachi! Pero no, a esa reacción o rechazo, no lo vamos a etiquetar, cómo que es la reacción fascista de quien ve que se le escapa el poder establecido. No, vamos a etiquetarlo cómo que es culpa de la mujer por querer tener una figura en igualdad de condiciones en el entorno de trabajo.

              La ley de violencia de género es una ley sexista ¿no estás de acuerdo? No tiene que ver con los escotes, tiene que ver con el trato dependiente del sexo (“lo que tienes entre las piernas”) de agresores y víctimas. También eran sexistas leyes como las que permitían a un hombre matar a su mujer sorprendida en flagrante adulterio (pero no a la inversa), o las leyes de levas sólo para “ciudadanos con pene”, afortunadamente ya desaparecidas.

              Por mi parte, me parece inaceptable la violencia contra las mujeres, o contra los niños,o contra los ancianos, o contra los negros, o contra cualquiera que se encuentre en situación de dependencia o inferioridad. Y creo que tiene que haber leyes para perseguirlo (ah, que ya las hay!!). Pero no acabo de ver porqué es más terrible pegar a tu mujer que pegar a tu padre, o a tu hijo. O que sea tu mujer la que te pega a ti.

              Si, lo es. Y de hecho es lo que no me gusta de esa ley. Creo que esa ley es un primer paso y que el siguiente es mejorarla para que no sea un condicionante de género. Ni estoy de acuerdo que por el mero hecho de denunciar, sin pruebas ni nada, nadie se pase una noche en la cárcel, de gratis. De hecho creo que eso es uno de esos excesos de más de la justicia española.

              También te reconozco que no tengo muy claro cómo solucionarlo. Me jode lo que me pide el cuerpo en ese caso que es poner al denunciante en custodia, porque no sé porqué ha de ser la víctima quien tenga que ser la afectada, pero tampoco tengo claro, cómo conseguir que el denunciado/a no se presente y prenda fuego a la casa.

              En cuanto a ser más terrible o no, nadie dice que lo sea. Lo que sí que pasa es que hay más. No sólo más golpes sino que además también hay más resultados con muerte. Es una cuestión cuantitativa, pricipalmente.

              Por cierto, nunca se vieron más escotes en España como en los últimos treinta años, ni más carne en general (y no solo femenina). A mi me parece muy bien, soy un rendido admirador del cuerpo femenino (cosas de ser varon y heterosexual). Curiosamente, no veo que se obligue a las mujeres a mostrar el cuerpo, parece que lo haceis por voluntad propia, lo que contradice esa percepción feminista de que enseñar carne es denigrante para la mujer.

              O hay mucho desconocimiento sobre el feminismo o muchos prejuicios. ¿Desde cuando son timoratas las feministas? Una cosa es enseñar el cuerpo y otra muy distinta que se trate cómo objeto.

              No me gusta la palabra “machismo”, principalmente por la facilidad con que se aplica como insulto contra los hombres. Es demasiado frecuente que cuando una mujer resulta perjudicada por un hombre, salga con el cuento de que es por machismo. Pues no, a veces es por otras razones. No eran machistas los hombres, era machista la sociedad en su conjunto, mujeres incluidas (tanto o más que los varones), por eso me ofende el insulto (que sólo se utiliza contra mujeres en rarísimas ocasiones). Y las transgresiones eran mal vistas cuando no directamente castigadas, tanto en el caso de mujeres como en el de varones, que de todo ha habido en la viña del señor.

              😀 ¿Y la de feminista? Si lo más bonito que han hecho ha sido identificarlo con lesbianas, de las feas y por supuesto, en sentido de “desviadas”.

              ¡Hombre! Que es la sociedad la machista, está fuera de toda duda, que en muchos casos han sido las mujeres, las encargadas oficiosamente de educar a sus hijos e hijas, las que más han preservado dicho machismo también es cierto. Y no sé si insulto a nadie al llamarle machista, sea hombre o mujer. Tampoco sé si insulto a alguien al llamarlo psoísta. Ni unos ni otros me gustan. Por razones obvias ya expuestas.

              También es mucho mayor el porcentaje de hombres, que se oponen a este cambio, porque le perjudica, aunque sólo fuera por comodidad. Eso de llegar a casa y que te pongan la comida en la mesa. Mientras ves la tele y a tu madre corriendo y sin poder sentarse un minuto es algo que o lo vives, o no te das ni cuenta de la falta de respeto que es.

              Lo de las transgresiones esas que dice que eran mal vistas y castigas, por quien, cuando y cómo porque eso no ha sido siempre así. Vamos ni de lejos.

              Tampoco nos hemos puesto a hablar, de cómo te sentaría a ti, si vas a comprar algo y te dicen que no puedes cerrar la compra si no lo firma tu pareja, aprobándolo. O que no te puedes abrir una cuenta corriente por tu cuenta. No sé los años que tienes, pero a veces me sorprende lo fácil que se han olvidado ciertas cosas.

              Pero la palabra vale para describir al maltratador que se siente con derecho a pegar a su mujer por ser SU mujer (y que tiene también mucho que ver con la idea de la mujer como propiedad de un hombre, de su marido, de su padre, incluso de sus hijos; a ese mismo que pega a su mujer no se le ocurre pegar a la mujer de otro). Supongo que, por analogía, al padre que se siente con derecho a pegar a sus hijos habría que llamarlo “padrista” y entonces la sociedad ha sido también ampliamente “padrista” (y “madrista”).

              ¿Y? No entiendo muy bien este razonamiento. Pero vamos, te digo que sin menospreciar ningún tipo de víctima de violencia, volvemos a las estadísticas si quieres…

              Yo no diría que la mujer ha estado ninguneada, ….. En realidad, creo que es más correcto decir que las sociedades han establecido roles distintos para machos y hembras, desde los tiempos en que los australopitecos descendieron de los árboles (puede que incluso varios años antes). La hembra no caza.. el macho no plancha, la hembra no va al guerra, el macho decide cuando se va a la guerra, y cosas así. Entiendo que eso respondía a razones biológicas, que han quedado superadas en los últimos siglos.

              Esa forma de entender las relaciones sociales entre sexos está cambiando y mucho desde hace treinta años, y hoy en día lo que queda se bate en retirada (más lento de lo que sería deseable, puesto que lo que sería deseable es ya, pero los cambios sociales son así, lentos).

              Ya y mucho tiene que ver con nuestra herencia judeocristiana y no creo que esas sean razones biológicas, sino más bien cuestiones de poder.

              También son más lentos porque los estereotipos no nos preocupan, o nos da un pasmo cuando alguien intenta cambiar uno de las raíces del problema, cómo es el lenguaje. Algo que podría no parecer tan importante, lo es porque es lo primero que absorbe cómo una esponja los bebes.

              Y opino que sería deseable también que dejáramos el sexo para los asuntos sexuales, y lo obviáramos en el resto (y cuando digo resto incluyo desde las leyes penales hasta las listas electorales, que no son asunto sexual, por mucho que nos jodan).

              No, cierto, no es asunto sexual, sólo hay que ver las grandes fotos, de políticos, consejos de administración, son de lo más compensadas, cómo la ley de igualdad no es necesaria porque sólo se tenían en cuenta los méritos y conocimientos.

              Es una manera cómo otra cualquiera de llamarnos imbéciles, porque será que si no hay más mujeres en la foto es porque no se merecían los ascensos, ellas no contemplaban cómo un señor, por tener pito, les pasaba por delante, sabiendo mucho menos… que va…

              Sin acritud, Santi, esto te lo digo porque puede que en alguno de los puntos a los que te he respondido, suene un tanto irónica/ácida. Pero es que me tiré dos años discutiendo esto mismo. Y has desperado algo (todavía no sé qué).

              Un abrazo!

              Comentario por Nynaeve — 7 noviembre 2011 @ 16:35 | Responder

              • – “Ley de violencia de género”: Yo siempre opiné que debía cambiarse por “ley de violencia de convivencia”. El problema no es que sea un hombre y una mujer, sino la convivencia entre ellos, que hace muy difícil para la víctima conseguir salir sin consecuencias de esa relación. Pero sería lo mismo si fuera la mujer al hombre, un progenitor al hijo, el hombre al hombre, la mujer a la mujer, etc. El mayor problema en estos casos, repito, es la situación de convivencia tanto de vivienda como de vida. Es fácil escapar de un desconocido, pero muy difícil escapar de tu pareja cuando vive contigo y conoce perfectamente dónde sueles estar y dónde viven tus amigos. Yo mismo he vivido en mis carnes el acoso de una expareja, y me costó que me dejara en paz debido, precisamente, a que habíamos convivido y sabía dónde vivía, dónde vivían mis amigos, a qué locales solía ir, etc., llegando a veces incluso a la violencia. Claro que pesando ella 50Kg. y yo 90 la situación era más ridícula que violenta… ¿pero y si ella hubiera sido más fuerte? ¿habría sido violencia de género? no, claro, porque la víctima es un hombre.

                He conocido más casos de mujeres celosas y enfermizamente posesivas que de hombres. Lo que pasa es que la diferencia física es demasiado alta: una mujer puede pegar a su marido… hasta cierto punto (y esto se da más de lo que se pueda pensar, pero un marido nunca lo denunciará ni lo dirá en público). Pero es casi imposible que una mujer le rompa un brazo o algo peor a su marido de una paliza, por ejemplo. Tambén he conocido (aunque hace muchos años) varios casos de violencia muy extrema contra los hijos, y la mayoría de las veces eran las madres las que desahogaban su frustración contra los niños.

                Cierto que tendría que ser un necio para no darme cuenta de que los hombres tienden más a la violencia que las mujeres (y eso no es un tema simplemente social, sino puramente biológico), pero la razón de que las víctimas CASI siempre sean mujeres es más por una diferencia de fortaleza física que por otra cosa.

                – “Divorcio”. Ni idea de cuántos casos de divorcio ha habido en los que la mujer ha puesto una falsa denuncia por maltrato, ya que una vez puesta la denuncia, y sin necesidad de aportar ninguna prueba, el hombre pierde automáticamente el derecho a ver a sus hijos (y luego tiene que poner él las pruebas para poder recuperar ese derecho). También antes había otra injusticia, aunque recientemente se ha cambiado: en caso de separación, la vivienda se quedaba para la mujer y los hijos, y cuando los hijos se iban un tiempo con el padre la mujer se quedaba ella solita en el piso (¿por qué para la mujer? mucha jeta, ¿no?). Ahora, por suerte, el piso queda para LOS HIJOS, y en caso de custodia compartida son los padres los que se alternan para vivir en ella, lo que me parece más lógico.

                – “Cargos públicos”: Me parece ridículo que se pretenda legalizar el que la mitad de los cargos públicos tengan que ser de un género y la otra mitad del otro. Si una persona vale para un cargo tendrá que ocupar ese cargo, independientemente de su género. Vamos, digo yo. Si resulta que hay más hombres que mujeres debería ser tan importante como si hay más mujeres que hombres, es decir, nada. De todos modos no puedes negar que los hombres suelen ser EN GENERAL más competitivos y ambiciosos que las mujeres, por lo que al margen de su valía es fácil que alcancen cargos más altos. Igual que en el caso de la violencia no es algo social, sino de nuevo biología pura.

                Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 18:27 | Responder

                • P.D.: reconozco que en algunos aspectos sí soy machista: si la expareja de la que hablé antes hubiera sido un hombre, se habría llevado más de una hostia. Como era una mujer, “tenía” que aguantarme.

                  Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 18:39 | Responder

                • Cierto, ya estamos, qué malas somos las mujeres que ponemos denuncias falsa. Vamos a obviar todas las trampas hechas por hombres para no pagar la pensión o para que ella no se “llevara lo que le correspondía”.

                  Vamos a olvidar que el origen de que la mujer se quedara con la casa y los hijos, era que la mujer se había quedado en casa y no tenía de dónde sacar ni para vivir ni para comprar una vivienda. Porque la incorporación de la mujer al trabajo ha sido paulatina. Pero queda genial eso de hacer pasar a la mujer como una vívora que se queda con todo y deja al “pobrecito” sin nada. ¡Con lo trabajador que es él!. O el gran número de padres que deciden que se lo están pasando de tu madre sin la responsabilidad de los hijos y pasan de ellos.

                  Porque señores, estos casos existen. Y existen en igual medida que existe una tía que pone una falsa denuncia. Y ojito, que yo que suelo defender a ultranza las medidas pedagógicas de la justicia, a estas tías no las ponía a hacer trabajo social, no, el cuerpo me pide cárcel. Porque perjudica a la que de verdad los sufre, porque es un insulto. Y porque encima da para que muchos de esos que se sienten tan atacados por la lucha de la igualdad de la mujer, lo utiicen, por supuesto sin mirar su propia viga.

                  Violencia de género: hombres maltratados.

                  Existen y tienen asociaciones. No hay que olvidar que la persona maltratadora lo primero que hace es anularte, dejarte sin autoestima. Y aunque la hostia de uno de 90 hacia una de 50 kg, pueda matarla, no por ello el hombre maltratado es rídiculo cuando es al revés.f

                  En Las Rozas en Madrid, es uno de los primeros sitios dónde se constituyeron cómo asociación de víctimas. Porque les daba vergüenza unirse una de “muejeres” maltratadas.

                  En esto de la vergüenza están cómo las mujeres en los años 60, por lo mismo que has dicho tú, el ridículo.

                  Esto lo hablé con un compañero de curro que pertenecía a esa asociación. Su mujer le llegaba por el esternón. Baja el mentón y le daba cabezazos en el estómago. ¡Como los miuras!. Lo tenía totalmente subyugado (cuando le conocí, luego mejoró), y al preguntarle que porqué no se había ido, no había buscado ayuda me dijo que quien le iba a creer. Ella por otro lado le tenía amenazado con decir que el maltrato era al revés y no volvería a ver a sus hijos.

                  Cómo veis no niego la evidencia. Pero tampoco me escondo bajo tópicos, que perdonarme, tratan la situación y el tema superficialmente utilizando un montón de comentarios trillados (los he escuchado, exactamente los mismos, y siempre con el mismo argumento), obviando que no se trata de una carrera de malos y peores, sino de solucionar varios problemas sociales.

                  Cargos públicos

                  A mi lo que me parece ridículo es que hayamos tenido que llegar a esta situación para que se le de la oportunidad a mujeres tan preparadas cuanto menos que los hombres de poder estar ahí. Pero bueno, fijémonos sólo en una cara de la moneda, que parece que es la que molesta.

                  Comentario por Nynaeve — 7 noviembre 2011 @ 19:22 | Responder

                  • en el resto no voy a entrar, ya que como bien dices es meterse en tópicos en un sentido u otro, y en una discusión donde ninguno va a ganar porque en el fondo creo que ambos tenemos razón (yo al menos así lo veo), pero por lo que dices estarás de acuerdo conmigo, entonces, en que en lugar de “ley de violencia de género” debería ser “ley de violencia de convivencia”.

                    Por cierto, cuando decía que la situación era ridícula no era que yo me sintiera ridículo, que no (mi sentido propio del ridículo es más bien escaso), sino que, como bien dice la frase, me parecía ridícula la situación. Me parecía ridícula porque viniera con violencia simplemente por querer dejar una relación: como se dice, yo no soy propiedad de nadie y no tengo por qué vivir con una persona con la que no me siento cómodo. Claro que si yo llego a ser la parte más débil (física o moralmente), supongo que la cuestión me habría parecido más seria.

                    Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 19:50 | Responder

              • Guau!!!

                Cada párrafo abre una discusión. Y ya veo que lo tienes bastante claro. Hay que hacer un post específico😄
                Bueno, apunto algunas cosas, no a todo porque llevaría mucho rato, y a algunas cuestiones ya responde marcostonhin:

                a) “hay reacción EN algunos comportamientos machistas” Así se entiende mejor :S

                b) históricamente se ha ascendido a algunos hombres (no a todos) porque de una u otra forma han peleado los ascensos. Las mujeres han sido, también históricamente, menos ambiciosas para eso (como norma general).
                Mi madre es universitaria, y me cuenta que al empezar la carrera (finales de los 50), había muchas más mujeres que hombres. Pero al final ya eran más hombres que mujeres. ¿Discriminación? No, la mayoría de las mujeres lo dejaban en primero, despues de haber encontrado un novio universitario, que era a lo que realmente habían ido allí. Luego, sin títulos, cuesta ascender, claro.

                Sin embargo, cuando yo hice estudié (químicas) terminaron más mujeres que hombres. Algunas se casaron y dejaron la carrera profesional (¿porqué?). Otras han ascendido bastante más que yo, y más deprisa.

                Yo tengo dos jefas, muy competentes ambas, y ninguna de las dos es un hombre con coño. Y tengo compañeras a las que admiro por su competencia profesional. Y también compañeros varones. Me ha tocado seleccionar personal en alguna ocasión, y mi criterio ha sido que encajaran en las tareas que quería que desempeñaran, y nunca me ha preocupado si eran hombres o mujeres (y creo que en general he acertado; estoy hablando de ingenieros técnicos y superiores). A eso es a lo que me refiero cuando digo que dejemos el sexo aparte.

                Mis jefas cobran más que yo, como es lógico. Las estadísticas hay que leerlas con cuidado. No basta decir que las mujeres cobran un 30% menos, si no tenemos en cuenta las categorías profesionales y antigúedades de unos y otros. Los directores generales siempre cobran más que sus secretarias – las directoras generales siempre cobran más que sus secretarios.

                c) no tengo nada en contra de las lesbianas feas. Ni de las guapas.

                Eso si, te recuerdo que también hay hombres homosexuales, a los que se ha estigmatizado igualmente como “desviados” incluso más que a las mujeres. Pero eso va por barrios y épocas, los griegos clásicos parece que no le hacían demasiados ascos al tema de la bisexualidad.

                d) Las transgresiones a la norma se pagan, pues si, más o menos caro pero se pagan. Ahora menos que antes porque las sociedases son más abiertas y tolerantes.
                Mujeres que han intentado salirse de la norma hay casos a cascoporro. A esos hombres “sensibles y delicados”, que no querían arañar terrones e intentaban buscarse la vida en otros andurriales, en cambio, la sociedad les ponía la alfombra roja, no? En pleno franquismo, una conocida de mis padres tuvo la ocurrencia de ponerse a trabajar y dejar a su marido de amo de casa. Todo el mundo los miraba mal. Bueno, a ella la miraban mal, a él directamente le llamaban vago y maricón.

                e) “los niños maman el machismo desde su más tiernas infancia” + “las mujeres son las que se encargan de la educación” = “las mujeres son machistas”

                Mi abuela no dejaba ni que los niños entráramos en su cocina, en cambio, a mis hermanas las llamaba para hacer “las tareas”. Murió despotricando contra “esas chicas modernas, que no saben freir un huevo”. Mi madre era mucho más práctica: todo lo que hiciéramos nosotros era de menos que tenía que hacer ella, y nunca se le ocurrió decir que “los hombres no se hacen al cama” xD

                Por cierto ¿eres consciente de que en educación infantil hay bastantes más maestras que maestros?

                f) sin la influencia de herencias judeocristianas, los gorilas tiene roles divididos por sexos, como los papiones, como los chimpancés, como los leones, como los ratones. Como los hombres primitivos, como los neolíticos, y como la humanidad entera (tradiciones orientales incluidas) hasta la edad moderna. Tiene que ver con las diferencias, que las hay, entre machos y hembras. Los hombres somos, por regla general, más fuertes y más agresivos; está en nuestra naturaleza (biológica). También se dan entre las águilas, pero en ese caso las fuertes y dominantes son las hembras.

                Mientras hizo falta fuerza física para trabajar, para defender el territorio, para dominar a los otros, los machos adoptaron ese papel dominante , porque lo desempeñaban mejor, y las hembras quedaban en retaguardia cuidando de la prole. En la Edad Media no había muchas feministas que quisieran empuñar una espada, porque hubieran acabado muertas, no a manos de sus maridos, sino por los soldados enemigos (aunque si hay casos de mujeres fuertes y ambiciosas de cojones, siempre las ha habido, igual que hombres débiles y pusilánimes).

                La estrategia debía ser buena desde el punto de vista biológico, porque hemos llegado hasta aquí sin extinguirnos. Pero a día de hoy, esas cualidades ya no son necesarias para la supervivencia, y por eso nos planteamos la igualdad.

                A dá de hoy, ninguna mujer necesita a un hombre para vivir, por tanto, ninguna obligación tiene de plancharle los pantalones, ponerle la comida en la mesa o criar a sus hijos. En cuanto las ciencias avancen un poco, a lo mejor los hombres tampoco necesitamos a las mujeres para gestar a nuestros hijos, con lo que habremos llegado a un nivel superior de independencia sexual xD

                g) “cambiar uno de las raíces del problema, cómo es el lenguaje”. Siempre me ha parecido un error confundir las causas como los efectos. El lenguaje tiene resabios sexistas por todas partes, pero esto se debe a que se ha desarrollado y evolucionado en una sociedad sexista. NO es la raiz del problema, es la hoja al final de la rama. Y pretender que cambiando el lenguaje (por ejemplo, la gilipollez esa de “compañeros y compañeras” o compañer@s, o compañerxs) se va a acabar con el sexismo es como pretender acabar con una infección a base de aspirinas. No, en este caso, el lenguaje sexista nace de una sociedad sexista, y e lenguaje “políticamente correcto”, además de una ridiculez, es ineficaz para luchar contra eso. La herramienta para luchar contra el sexismo es la educación.

                Y finalmente, un beso muy fuerte, y no te enfades conmigo, que aunque no te lo creas, yo también soy partidario de una sociedad igualitaria sin discriminación de sexo🙂

                Comentario por santi — 7 noviembre 2011 @ 20:35 | Responder

              • “Cargos públicos

                A mi lo que me parece ridículo es que hayamos tenido que llegar a esta situación para que se le de la oportunidad a mujeres tan preparadas cuanto menos que los hombres de poder estar ahí. Pero bueno, fijémonos sólo en una cara de la moneda, que parece que es la que molesta.”

                Nynaeve dixit

                Es un buen ejemplo de lo que te decía. Hay mujeres tan bien o mejor preparadas que los hombres para muchos cargos, de hecho, casi estoy por asegurar que para cualquier cargo actual hay al menos una mujer que lo haría mejor (y también al menos un hombre).

                Pero el sistema de cuotas precisamente ha conseguido devaluar a esas mujeres, abriendo la duda de si están por méritos propios o por cubrir el cupo.

                Comentario por santi — 7 noviembre 2011 @ 20:46 | Responder

                • Qué gustazo leeros! Muy interesante lo que vais contando.

                  No quiero interrumpir la conversación, porque no tengo nada clara mi opinión (por ejemplo, en la discriminación positiva) y, cuando la tengo clara, ya os habéis encargado de exponerla mejor que yo.

                  Quería sólo hacer un apunte: Me ha parecido estupenda la explicación de Santi sobre la distirbución de roles en función del sexo. Ahora, no debemos afirmar que siempre, en esta distribución, el hombre ha sido preponderante. Digamos que tenían roles diferentes. En sociedades matriarcales, la mujer tenía la supremacía porque tenía biológicamene el rol fundamental para la perpetuación de la tribu: la concepción de nuevos miembros. Los hombres cazaban, sí, pero las mujeres eran las que mantenían la conciencia social de la tribu, de madre a hija.

                  La distribución de roles en tiempos pasados estaba adaptada a la época, como demuestra que haya sido sancionada durante siglos. El problema es que la realidad evoluciona más rápido que las estructuras sociales. Avances científicos y tecnológicos, desde la píldora a la mecanización del trabajo (y de la guerra) han devaluado la superioridad física masculina (ojito, por término medio, también hay mujeres fortachonas y hombres enclenques). Nos encontramos en unas circunstancias en que la supervivencia de la hembra no depende del macho cazador: puede aportar trabajo por sí sola (realmente, siempre lo ha hecho). Sin embargo, las costumbres dicen que el macho ha de ser preponderante. Ahí es cuando realidad y costumbres se encuentran y colisionan: violencia doméstica.

                  El problema viene de operar un sistema caduco en un mundo nuevo. Por poner un ejemplo chorra: es como pretender prensar la uva pisándola con los pies. El matrimonio y el reparto de roles tradicional se ha quedado fuera de lugar, como bailar una muiñeira mientras se muele el trigo en el molino.

                  Perdón por la interrupción. Seguid, seguid…

                  Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 22:17 | Responder

                  • Precisamente uno de los grandes problemas es que, debido al cambio de roles, llevamos varios años que ni hombres ni mujeres saben bien cuál es su rol, cómo deben comportarse (aunque esto es algo que, por fortuna, creo que ya está cambiando). Aparte de otros muchos problemas, como la forma de educar a los niños que promovían los psicólogos más influyentes de hace unas décadas (cuánto daño hicieron), hubo varios años en que parecía que las mujeres debían comportarse como hombres para ser algo en la vida, y los hombres debían comportarse como mujeres para no ser unos machistas prehistóricos. Al final, nadie estaba seguro de qué rol tenía que seguir en la vida, y se llegó a una situación en muchos sectores en los que parecía que tanto hombres como mujeres debían avergonzarse de serlo.

                    Ahora creo que eso ha cambiado mucho, se ve en cualquier sitio: ser una mujer ya no implica unos roles concretos (ama de casa reprimida que dedica su vida a su marido y los hijos) ni ser un hombre (macho que debía tener un trabajo y una familia, y dominar sobre ésta): tanto unos como otros están satisfechos con sus respectivos géneros, y tanto unos como otros ven como normal que todos intenten conseguir una vida satisfactoria para sí mismos. Resumiendo: las mujeres están satisfechas de ser mujeres y comportarse como tales, porque ya no se minusvalora “lo femenino” (y en eso, por más que le pese a Nynaeve, ha tenido mucho que ver la publicidad y la imagen de la mujer que se da en la tele). Y lo mismo en los hombres: pueden seguir estando satisfechos de ser hombres y comportarse como tales, sin que ello implica un rol machista ni estar por encima de nadie.

                    Joer qué rollo me ha quedado.

                    Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 22:41 | Responder

                    • P.D.: un ejemplo es lo que comenta santi: las mujeres para llegar a altos cargos ya no tienen que ser “machos”: pueden seguir siendo mujeres totalmente femeninas, y aún así se respeta su posición por las aptitudes que tienen para el puesto. La imagen que se ha dado últimamente de hombres y mujeres ha dado la idea de que si una mujer es femenina es porque tiene carácter para aceptar su femineidad sin miedo, y un hombre masculino lo mismo. Al menos esa es la idea que tengo yo.

                      Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 22:51

                    • Sí que es cierto, estamos viviendo una época de transición. En algunas partes, saliendo ya de ella, en otras (sobre todo en el rural) todavía iniciando el camino. Y claro, esto provoca colisiones, y que cuando antes cada uno tenía un rol asignado, ahora nadie sabe a qué atenerse.

                      La cuestión es esa, que ya no hay roles asignados, que cada persona, y cada pareja, tiene que aceptar ser como es, sin estereotipos. Y aquí diverjo de tu planteamiento: no hay un rol masculino o femenino, esas son etiquetas que ha ido creando la sociedad. En vez de eso hay una infinidad de formas de ser.

                      A ver cómo lo explico. Antes había una bipolaridad, hombre-mujer. Luego, se hizo lineal, había grados de masculinidad y femineidad. Bien, lo que yo propongo es romper con ese determinismo sexual, y que la personalidad pueda encontrar acomodo en un mundo en tres dimensiones, en mil dimensiones. No sé, yo no me planteo si soy más masculino o femenino. Soy como soy, sin preocuparme de que mi entrepierna condicione mi personalidad. ¿Asociar la sensibilidad o la sutileza a lo femenino? Y un cojón! Estoy aburrido de ver mujeres, muy coquetas y vestiditas, que luego son unas palurdas que no distinguen un soneto de una columna de necrológicas, absolutamente obtusas e impermeables a cualquier atisbo de belleza. ¿Asociar la agresividad o la valentía a la masculinidad? Incorrecto. De hecho, de las personas con más cojones que conozco, no tienen cojones sino ovarios.

                      Todo esto rompe el puto discurso “de género” que se nos quiere imponer desde la progresía, remachando en sexismo pero desde una óptica guai. Vamos a ver, quiero ser yo, absolutamente complejo, sin encasillarme ni limitarme. En lo intelectual, en lo emocional e incluso en los sexual. Si mañana me quiero poner una falda, o follarme a un tío, no quiero que se me catalogue en hombre, o mujer, homosexual. Soy yo, que adoptaré un comportamiento u otro según mis apetencias. Igualmente, es la misma mentira que catalogar a los homosexuales como amanerados (en el caso de los hombres, o brutotas en caso de las mujeres). Es una chorrada. Un colega gay, brasileño, era una mala bestia de Thai-boxing. Si ese fulano era amanerado, yo soy una linda florcita (y soy muy muy garrulo).

                      En resumen, el futuro debería ser una sociedad libre en el que cada individuo desarrolle su personalidad sin trabas ni condicionantes de ningún tipo, tampoco sexuales. Que lo que cada uno tenga entre las piernas sea cada vez más un detalle irrelevante, excepto para su pareja sexual.

                      Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 0:17

                    • Un ejemplo tonto que se me ocurre. En casa, yo suelo cocinar y mi compañera hacer los postres.

                      ¿Porque está en mis hormonas masculinas coger la espumadera? Pues no, no la sostengo con la polla. Simplemente hemos hecho esa distribución de roles porque es lo que mejor se nos da a cada uno. También podríamos haberlo hecho al 50%, pero sería peor, porque especialmente en mi caso no tengo ninguna mano con lo dulce, mientras que disfruto con lo salado. Es dejar de remarcar la sexualidad, para aquellas cosas que no tienen nada que ver. Es tan estúpido como decir que los de ojos marrones deben cocinar y los de ojos azules trabajar fuera de casa. ¿Qué más da?

                      O que los de ojos verdes son más sensibles que los de ojos melífluos.

                      Chorradas, son chorradas. Hay que terminar con ese determinismo sexual que, desde ambos bandos, se nos trata de imponer.

                      Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 0:24

                    • Me respondo a mi porque ya no te puedo responder a ti, mendiguiño:

                      Me entendiste mal: cuando me decía que cada uno empezamos a aceptar y estar orgullosos de nuestro sexo quería decir simplemente eso. Cierto que una mujer puede ser bastante machola y un hombre bastante afeminado, y es algo que cada vez se ve como algo más normal, pero yo me refería a que estamos saliendo de esa contradicción en que la gente parecía avergonzarse de su sexo.

                      El tema de los roles (quién cocina, quién lava, quién trabaja) es algo totalmente distinto y que a mi parecer no tiene nada que ver: ahí sí que entra el condicionamiento social. Es algo como lo de la prostitución y las drogas: siempre se ha mezclado, pero no tienen por qué estar relacionada una cosa con otra. Yo soy un tío y me considero (y me consideran) muy garrulo también, muy “oso” hasta podrías decir, y es algo que me gusta. También me gusta que mi mujer sea muy femenino (no porque crea que deba serlo, sino porque personalmente me gusta que lo sea). Pero eso no tiene nada que ver con que las distintas tareas en casa las haga uno u otro. En casa yo soy el que plancha, porque lo hago mucho mejor que ella, por seguir con ejemplos del mismo tipo que los tuyos.

                      Comentario por marcostonhin — 8 noviembre 2011 @ 9:36

                    • Sí, si al final estamos diciendo lo mismo.

                      Lo que hay que romper es el nexo entre roles, pero también entre comportamientos (lo que tu llamas “femenino” o “garrulo”) y condición sexual. Que cada uno sea como quiera ser, como en cada momento le apetezca ser, sin que le condicione su sexo. Mejor dicho, sin que le condiciones el estereotipo que la sociedad ha asociado a su sexo, porque realmente el sexo sí que te condiciona, por ejemplo, para girar la cabeza cuando pasa un culito guapo.

                      Madre mía dónde ha ido a parar este tema…
                      😄

                      Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 14:05

                    • Efectivamente, estoy de acuerdo.
                      Para mi una sociedad igualitaria es aquella que respeta dos principios: No se debe condicionar a las personas a ser de una determinada manera según su sexo, y tampoco se las debe prejuzgar según su sexo.

                      Comentario por santi — 8 noviembre 2011 @ 16:47

                    • Una cosa que habría que aclarar: gran parte del comportamiento “masculino” y “femenino” (la mayor parte) es más genético que aprendido. No nacemos como “hojas en blanco” que se van rellenando, como se creía antes, sino que ya nacemos con casi toda nuestra personalidad (cualquiera que tenga varios hijos lo sabe).

                      Otra cosa son los valores y comportamiento SOCIAL que vamos aprendiendo a medida que crecemos.

                      Comentario por marcostonhin — 10 noviembre 2011 @ 22:26

                • No me he olvidado, es que en lugar de cerrar frentes… ¡¡¡me los abres!!! y tengo poco tiempo y para responder esto, necesito tiempo y la cabeza tranquila. Lo intentaré esta noche.

                  Comentario por Nynaeve — 9 noviembre 2011 @ 19:48 | Responder

                  • Es que os habéis metido en camisas de once varas… aunque sí, supongo que si empiezas a tirar del hilo de la prostitución, acabas llegando necesariamente a estos temas.

                    Y yo que tengo una entrada pendiente desde hace un par de días…a ver si puedo hoy!

                    Comentario por Mendigo — 9 noviembre 2011 @ 19:52 | Responder

      • Creo que la cuestión es más “sexista” que otra cosa. Recuerdo una tira de Mafalda en la que un comercial de la tele hace publicidad sobre que algo era tan fácil de usar, que lo podría hacer hasta un niño, dando por hecho que era algo que sólo utilizaban las mujeres. (creo que era detergente) a lo que Mafalda replicaba indignada.

        Hay un anuncio en la tele (bueno, ya no sé si lo hay, porque cómo no la enciendo…), y tampoco sé la marca, porque le llevo quitando el sonido a los anuncios desde que se inventó el mando a distancia… que un hombre le hace una pregunta a una mujer de cómo se utiliza algo en la cocina (creo) o no sé si también la lavadora o algo así y la mujer hace una llamada y vienen unos a llevárselo por “inútil”.

        Es el mismo principio. Un insulto. Y en ambos casos, el insulto es sexista.

        En cuanto a lo del cuerpo de las “mujeres” para mi tiene mucho que ver la anorexia. Yo no recuerdo haber visto luciendo palmito a un tirillas, aunque delgados, los cuerpos masculinos que exponen no están famélicos, lo que sí sucede con alguno de las mujeres.

        En cuanto a utilizarlos como “objetos” es algo que es cierto que ahora se hace también con el de él hombre, aunque esto es más reciente. Creo que es abominable en ambos casos, pero creo que tiene maś que ver con el propio capitalimo en si.

        Comentario por Nynaeve — 6 noviembre 2011 @ 15:43 | Responder

        • Eso ya me parece más una cuestión personal. Utilizar el cuerpo como imagen publicitaria a mi me parece algo totalmente normal: el cuerpo es atractivo, es bello, es hermoso. Y en realidad si algo agradezco a la publicidad es que ha conseguido que se vea la imagen del cuerpo (semi) desnudo como algo normal y bello, en lugar de como algo obsceno y escandaloso.

          Comentario por marcostonhin — 6 noviembre 2011 @ 19:46 | Responder

        • Opino como marcostonhin. A mi no me parece tan abominable enseñar carne, porque para empezar diferencio entre “cuerpo” y “objeto”. Yo mismo estoy dispuesto a enseñar mi cuerpo para disfrute del prójimo xD

          Sobre los anuncios de detergentes o de lavadoras, entiendo que son chistes, basados en estereotipos más o menos establecidos, y que como todos los estereotipos, son mitad ciertos, mitad falsos. Tampoco me ofenden especialmente, será porque yo sí se poner el lavavajillas y la lavadora, y hasta usar la plancha y el aspirador 😉

          Comentario por santi — 7 noviembre 2011 @ 14:40 | Responder

          • A los dos:

            Me debo haber explicado rematadamente mal para haber recibido este par de contestaciones.

            No tengo ningún problema en que se muestre el cuerpo humano. Salvo en lo apuntado más arriba, en convertir en rol de belleza un cuerpo cuasi anoréxico y por las razones obvias.

            Sí creo que el enfoque es modificable y si abomino del uso tipo “objeto”, pero efectivamente eso es personal. Hay muchas maneras de hacerlo.

            @Santi

            Pues me alegro por ti, pero no creo que él mirar la situación desde el punto de vista propio solucione mucho el problema de los que no lo hacen, ni saben, ni tienen intención…

            Mi hermano hace todo eso, NickNeuk también. Mi padre ha tenido sus momentos, algunos más cómodos que otros, ahora está otra vez en esto de que las labores de la casa son cosa de dos, en lugar de un “te ayudo” de vez en cuando, lo que me pone muy contenta. Pero también sé que mi familia no es precisamente el modelo más habitual.

            Esos estereotipos que a ti no te preocupan, son los que se meten hasta el tuétano a todo hijo de vecino que mire la tele. Y es lo que me preocupa a mi. Tanto hablamos de la falta de pedagogía social, en este u otro blog cómo este y luego pasamos de puntillas en esto. Algo que es tan importante cómo aprender a pensar, porque en esencia es parte de lo que hace la sociedad que tenemos.

            A mi me parece importante. Porque la cantidad de niños y niñas que crecen al son de la caja tonta, es impresionante.

            Comentario por Nynaeve — 7 noviembre 2011 @ 15:47 | Responder

    • P.D.: en cuanto a la atadura de la familia, las drogas, los hijos, etc. se mezclan churras con merinas. La prostitución no es la causa ni está ligada a estas situaciones: simplemente es una forma rápida (en principio) de ganar dinero. Si ganas una fortuna como ingeniero puedes permitirte pagar las drogas (al menos en principio) sin trabajar de prostituta. Si no tienes trabajo o debido a la dorgadicción lo has perdido, una vez enganchado, tendrás que buscarte la vida como sea. La prostitución en estos casos no es una consecuencia ligada, sino un medio rápido y fácil (no necesariamente fácil desde el punto de vista moral, pero no necesitas estudios ni curriculum) de ganar dinero.

      Drogas. No se si has salido alguna vez por la noche por las zonas de “marcha” más asiduas. En Galicia, al menos, la cantidad de droga que se mueve (sobre todo coca) es descomunal, inimaginable, e imagino que en sitios como Valencia, Mallorca o Ibiza lo será más todavía. Y no son prostitutas las que se drogan: currantes que quieren pasarlo bien el fin de semana, hijos de papá, gente con todo tipo de titulaciones y trabajos… da lo mismo. Un porcentaje increíble de gente se mete coca o cosas más fuertes de forma habitual. Y si entramos en el tema del tabaco (que me parece una droga muchísimo más peligrosa que la coca, por cierto) ya ni te cuento.

      Ligar prostitución-droga como consecuencia uno del otro (en un sentido u otro según convenga) es otra excusa más para mantener la ilegalidad de la prostitución.

      Comentario por marcostonhin — 4 noviembre 2011 @ 9:51 | Responder

      • Sí, básicamente de acuerdo en todo.

        Comentario por Mendigo — 4 noviembre 2011 @ 12:20 | Responder

    • “hasta donde puede llegar eso de ponerle precio al cuerpo y la dignidad humana”

      Sigo preguntando cuándo se decidió que la dignidad human reside en la vagina.

      Es más digno dejarse los pulmones en una mina? las rodillas fregando escaleras? la ética en un banco, o en los antidisturbios?

      Las prostitutas no venden su cuerpo, en realidad lo alquilan (y a un precio bastante alto a veces). Lo mismo hacen muchos obreros manuales, alquilar su cuerpo. En vez de la vagina alquilan los brazos, o las piernas, que también son partes del cuerpo. Y claro que le ponen precio al alquiler, faltaba más.

      Comentario por santi — 4 noviembre 2011 @ 19:36 | Responder

  4. Parece que es lo que toca: legalización para después perseguir la actividad fiscalmente. En esta hipotética situación, el colectivo de las lumies lo tiene fácil para corromper al inspector de Hacienda de turno, pues la carne es débil.
    Ahora más en serio: drogas, prostitución, armas, juego y petróleo ¿quién es el listo que le mete mano a eso? Nadie. Solo en el intento ya estás quemado y si algo le plantea un jaque será lo último que haga … Pero pueden caer por su propio peso y más con una “ayudita”.

    De acuerdo con el Post, perseguir la injusticia, SIEMPRE.

    Comentario por Xurxo — 4 noviembre 2011 @ 1:48 | Responder

    • No, armas es otra historia, Xurxo.

      Porque una relación comercial entre la puta y el cliente, les compete a ellos dos. Mientras la puta sea mayor de edad, y ambos den su consentiemiento, es un problema SUYO.

      Las drogas, ni siquiera eso. Es problema de uno mismo con su cuerpo. Por mí, como si se mete matarratas en vena. Mientras sea mayor de edad… Como mucho, el estado puede verificar que el tipiño tiene información de lo que se va a meter. Y luego, to’pa dentro.

      El juego, más de lo mismo, mientras las reglas estén claras…

      Ahora, las armas es diferente. Porque es evidente que su uso no cuenta con el beneplácito del encañonado, de la víctima. No, las armas hay que proscribirlas. También para los policías (pues son las que más muertos dejan a final de año), a no ser en circunstancias excepcionales (en inglaterra no van armados y no parecen necesitarlo).

      Comentario por Mendigo — 4 noviembre 2011 @ 2:04 | Responder

    • No me gusta la idea de “perseguir fiscalmente”. Simplemente es lo lógico: los impuestos no son una lacra, no son un abuso, son simplemente lo que tenemos que pagar a la comunidad de vecinos por tener luz en las escaleras o ascensor. Es lo que pagamos para mantener carreteras, hospitales, jubilaciones, etc.

      Una cosa es que queramos que los impuestos que pagamos se utilicen precisamente para lo que los pagamos, que es para los servicios públicos (y no para beneficio de la banca), y otra cosa es que esperemos ganar dinero sin aportar ni un duro al estado, y luego exigir unos servicios.

      Pero las prostitutas, al menos las que suelen presentar exigencias al gobierno, no quieren eso: quieren precisamente que su trabajo sea normalizado y legalizado, pagar sus impuestos como todos y que a cambio el estado ponga los medios para garantizar unos servicios sociales adecuados y unas condiciones de trabajo dignas. O ni siquiera que ponga los medios, pero al menos que deje de poner los obstáculos.

      Comentario por marcostonhin — 4 noviembre 2011 @ 23:57 | Responder

      • Bueno, seamos sinceros. Las putas no quieren pagar impuestos como no quiere pagarlos nadie. Por eso creo que dice Xurxo lo de “perseguir fiscalmente”. Lo primero, para ser capaces de extraer impuestos del negocio del sexo, habría que sacar a las putas de las calles y fijarlas en locales, donde pudieran trabajar en condiciones, no chupando frío bajo un paraguas, y follando mal en un coche. Yo no tengo ningún problema que esos locales estuvieran regentados por el Estado (concellos, o lo que sea). El Estado se queda con los impuestos, y a las putas les deja el resto. Pero como habría quien clamaría al cielo, pues queda que las putas se reorganicen y abran esos locales por su cuenta. Claro, difícil, suelen ser inmigrantes muy jóvenes y con muy bajo nivel cultural. Esperar que monten un negocio nada más aterrizar a un país nuevo…chungo.

        Comentario por Mendigo — 5 noviembre 2011 @ 9:27 | Responder

        • No tienen que montar su propio negocio para tener un local, ya que en realidad parte del trabajo ya está hecho, y ni siquiera tendría que poner nada el Estado. Se llama “puticlúbs”, y ya hay unos cuantos… miles. Me parece la forma más segura, limpia y lógica de prostitución, y nisiquiera tiene que haber mafias ni nada parecido de por medio: un paisano tiene un puticlub, y la chica que quiera trabajar en él paga un alquiler por la habitación (o bien paga un porcentaje de lo que le cobra al cliente). El dueño del puticlub gana el alquiler que le pagan las prostitutas (y/o prostitutos) más las consumiciones de los clientes, y las chicas tienen un sitio cómodo y seguro donde estar, habitación con baño siempre limpia y dispuesta, y un sitio discreto donde los clientes pueden ir.

          Curiosamente, aunque estos locales puedan parecer más controlados y demás, tengo entendido (aunque es más sensación mía que otra cosa) que las “mafias” (las que hay, que no son tanto como pretende la prensa sensacionalista) están más metidas en la prostitución de pisos y en la calle, que en los puticlúbs.

          Del mismo modo, igual que muchas alquilan pisos para usarlos para trabajar, no veo complicado que se junten unas cuantas para formar sus propios puticlúbs, ya que en pisos como se hace muchas veces siempre hay problemas con los vecinos.

          Comentario por marcostonhin — 5 noviembre 2011 @ 20:47 | Responder

          • Claro, pero la cuestión es que el empresario que pone los medios de producción, es el que se lleva la mayor parte del pastel sin mover el culo.

            Jajajajaja

            Si es que estamos siempre en las mismas.

            A ver, lo del alquiler de habitaciones no deja de ser un truco para que el dueño de un puterío pueda abrir de forma legal. Pues no existe ninguna relación contractual entre él y las putas, que son de hecho sus clientas, quienes le alquilan la habitación. Vale. Pero sabemos que esto no es cierto. Es el empresario el que elije a las chicas, y el que fija las condiciones de trabajo. Es una relación laboral disimulada, como en otros tantos campos. Las putas no dejan de ser autónomas de un único pagador. Y esto, estemos hablando de putas o de programadores o de contables, es un abuso.

            No sé cómo está ahora lo de los pisos, en principio me parece que son una opción más asequible para que las putas trabajen de forma cooperativa. Todo depende de quién haya detrás, si ellas mismas o la figura del chulo. No sé qué decir, no tengo claro cuál sería la mejor solución para ellas. Lo que tengo claro es que son ellas las que trabajan, y quienes debieran llevarse la parte gorda de los beneficios. ¿Cómo? Tendrán que decidir ellas, y procurar ayudarlas con leyes. Aunque la hipocresía católica va a impedir cualquier solución legal por unos cuantos años más…

            Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 16:11 | Responder

            • … pues volvemos a lo mismo: SIEMPRE PUEDEN MONTAR COOPERATIVAS EN LUGAR DE QUEJARSE DEL EMPRESARIO😛

              Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 19:57 | Responder

              • Queda también el modelo Amsterdamm, ahora que hay tantos escaparates cerrados por la crisis.

                De todas formas no todo son malas noticias. Ahora van a tener más fácil el montarse el chiringuito: Raxoi apuesta decididamente por los emprendedores🙂

                Comentario por santi — 7 noviembre 2011 @ 20:58 | Responder

                • No creo que las católicas esposas votantes del PP quieran tener semejante competencia desleal en los escaparates… Preferirán seguir viendo bolsos y zapatos, como siempre.😉

                  Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 21:25 | Responder

              • Touché😉

                Pero es difícil, habría que cambiar la mentalidad de la gente, que los educan para recibir órdenes. Por eso digo que la democracia políica va ligada a la democracia económica. Una conllevará a la otra, según madure el pueblo y quiera asumir el control de su vida, sin depender de una superioridad que dicte el camino a seguir.

                Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 21:17 | Responder

  5. Dejos este link
    “La juez que consiguió ser prostituta legal”
    http://bottup.com/201110277864/Ciudadania/la-juez-que-consiguio-ser-prostituta-legal.html

    Para mi la prostitución es como la homosexualidad, existe y ya está es otra cosas más dentro de nuestra sociedad es como escandalizarse por algo como el tener las orejas grandes o trabajar de informático.

    No hay que darle más vueltas y quien se expante que mire su profesión y piense si el o ella no es igual que una puta cuando trabaja.

    El problema de la prostitución son los abusos y cierta sordidez, pero cuantos abusos y sordidez hay en un campo del ejido???.

    un saludo

    Comentario por karkos — 4 noviembre 2011 @ 13:34 | Responder

    • Curiosa iniciativa de esta mujer.

      Claro, pero ¿qué beneficios obtendría una mujer por darse de alta en la SS como prostituta? Pagar impuestos, y seguir sometida al acoso policial. Vaya adelanto!

      La regulación debe conllevar el reconocimiento y protección de sus derechos laborales.

      Comentario por Mendigo — 5 noviembre 2011 @ 9:48 | Responder

      • No es una iniciativa, es una demostración que una puta puede ser trabajadora y por lo tanto estar dentro de la ley sin ser perseguida por ser puta, ni a sus clientes, ni gilipolleces varías porque está haciendo su trabajo y otros están consumiendolo.

        Por lo tanto, ha demostrado que la prostitución es legal y no hay más que discutir, los matices éticos, religiosos y políticos pues nada, perder el tiempo. Y como trabajadora se le aplica las leyes que toque no hace falta poner nuevas.

        Eso si es autónamx pero si es asalariadx tendrá su convenio que toque y se ajustan al convenio. El problema es que la justicia mira para otro lado con este tema y porque para ellos es más un tema social, no es legal.

        un saludo

        Comentario por karkos — 6 noviembre 2011 @ 16:51 | Responder

        • No exactamente, Karkos.

          Si lees el artículo, ves que en la SS le asignan una categoría nueva porque no sabían cómo tratar el tema. Si hubiera un movimiento generalizado por parte de las prostitutas, la SS recibirías órdenes de arriba de cómo tratar el asunto. ¿En qué sentido? Ni idea.

          De todas formas, la cuestión es ¿de qué le sirve a una puta inscribirse ahora mismo? Para pagar el módulo de autónomos sin recibir a cambio más que vejaciones policiales? Pq estar inscrita en la SS como profesional del sexo no te da absolutamente ninguna inmunidad a ser perseguida por los pitufos y las ordenanzas municipales que quieren limpiar la ciudad de indeseables. Es interesante la iniciativa de la jueza, la aplaudo, pero como progreso real para la situación de las putas…o algo se me escapa, o me parece que es exiguo.

          Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 16:01 | Responder

          • A mi sí me parece un progreso. Una legalización de su situación como prostituta no implica necesariamente que deje de haber persecuciones… pero es un paso necesario para ello. Si no se da ese paso, para la sociedad las prostitutas seguirán siendo “putas de mierda” (sin categoría, apartadas del resto de la sociedad tanto civil como económica, etc.) , en lugar de “señoras putas”.

            Comentario por marcostonhin — 7 noviembre 2011 @ 22:18 | Responder

            • “Señoras putas” es feo, me gusta más “Damas de afecto negociable”

              Comentario por santi — 8 noviembre 2011 @ 1:12 | Responder

              • Pero Santi, en tu definición acaba entrando media humanidad. Y si cambias damas por caballeros, la otra media.

                No necesariamente la negociación tiene que incluir dinero, claro… Digamos que las putas monetizan el mercado de las relaciones afectivas…

                Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 8:52 | Responder

              • A una puta no le pagas por su afecto, sino por sexo puro y frío. Otra cosa es que muestre afecto para que el cliente quede contento. Del mismo modo que a un obrero no le pagas por su compañerismo, sino por su trabajo, pero no por ello deja de mostrar compañerismo para que el jefe y compañeros estén contentos con él (bueno, y en ambos casos, porque somos todos personas).

                Comentario por marcostonhin — 8 noviembre 2011 @ 9:28 | Responder

                • Si es por eso, podríamos decir qué queda de afecto en muchos, muchos matrimonios. Lo peor es que tampoco queda sexo puro y duro.

                  Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 13:59 | Responder

            • Hombre…… que era un chiste🙂

              Comentario por santi — 8 noviembre 2011 @ 16:28 | Responder

              • Y yo te seguía la broma, pero está el tiquismiquis éste que le quiere sacar punta a todo.😛

                Comentario por Mendigo — 8 noviembre 2011 @ 18:18 | Responder

                • En realidad “tiquismiquis” se aplica a la persona que dice “tiquismiquis”…

                  ¡BAAAAHHHH! nunca me entero de ná. Yo pensaba que este era un blog serio de gente seria, y luego pasa lo que pasa😛

                  Comentario por marcostonhin — 8 noviembre 2011 @ 18:38 | Responder

                  • 😛

                    Comentario por santi — 8 noviembre 2011 @ 19:28 | Responder

                  • Gente seria?

                    MUAH HA HA HA HA HA HA!!!!!

                    Y qué te ha hecho llegar a esa conclusión, meu rei? Cualquiera que entre debe pensar que estamos zumbaos…

                    Comentario por Mendigo — 9 noviembre 2011 @ 19:37 | Responder

  6. Creo que los principales problema de la prostitución son el machismo y cierto paternalismo hacia las mujeres, porque también hay tíos que le dan al empuje por dinero y nadie se asusta. Osea, que lo que está mal es la prostitución femenina. Con la otra se puede hasta fardar, sin tener que preocuparse de la moralina.

    Comentario por HugoMM — 4 noviembre 2011 @ 15:27 | Responder

    • Sí, creo que el término más preciso es paternalismo.

      Se da por hecho que en la prostitución la mujer siempre acude forzada, humillada, que es el elemento débil de esa relación económica. Bajo esa idea de la mujer explotada creo que subyace la semilla de la moral judeocristiana que aguye ¿cómo una mujer va a follar por dinero, si no es que está forzada o en extrema necesidad? Pues en ocasiones así es, pero en otras es simplemente una salida laboral que una mujer, libremente, escoge. ¿Libre? Pues tan libre como el trabajador que se sube a un andamio.

      La relación que he tenido con putas (y jamás como cliente, lo consideraría indigno…para mí, tener que pagar para follar, eso sí que es rebajarse mucho) a ninguna me ha parecido que eran un elemento débil y explotado. Todo lo contrario, me he encontrado con mujeres fuertes, de carácter, con intención de salir adelante pese a las dificultades.

      Lo que habría realmente que hacer es atacar el verdadero problema que subyace bajo toda explotación: la miseria. La desigualdad, la injusticia, que pone mano de obra barata a disposición del mercado. Teniendo el más pobre de los ciudadanos una existencia más o menos confortable, sin privaciones, luego que quien quiera trabajar en los servicios sexuales, estupendo. Pero claro, a ver quién entonces se subía a un andamio o se metía en un invernadero…

      Digámoslo claro, para que este sistema funcione, necesitamos la miseria, necesitamos esclavos. La necesidad es su látigo.

      Comentario por Mendigo — 5 noviembre 2011 @ 9:46 | Responder

      • Confieso que mi relación con prostitutas es igual que la suya. Y a mí tampoco me parecen niños pequeños necesitados de guía.

        Respecto a la necesidad, es curioso como lo interpreta cada cual. Según la derecha, esa necesidad es la espuela que nos hace libre, mientras que la ausencia de necesidades nos vuelve poco menos que borreguitos serviles. De ahí que los más ultras de los anarcocapitalistas consideren la prostitución (o el trabajo) infantil como un signo de libertad. Los más moderados se conforman con que un jardinero tenga que pagarse un tratamiento de cáncer de su bolsillo. Osea, que lo que usted llama necesidad, la derecha lo llama libertad, y viceversa. A fin de cuentas, la base del capitalismo es esa, crear dependientes a un lado y al otro del mostrador. Desde luego, cuando la necesidad te lleva a una decisión libre, pero inmoral, desde un punto de vista conservador, dejas de ser persona y la solución pasa por borrarte. Es su peculiar contradicción, como rezar al dios del amor con los fusiles cargados.

        Y el PCE (también inmorales pecadores en su momento, no lo olvidemos) a lo suyo.

        Comentario por HugoMM — 5 noviembre 2011 @ 13:13 | Responder

        • Estupendo comentario, compañero.

          La necesidad limita, por definición, la elección. Necesito aire para vivir, no puedo elegir vivir sin aire. Sólo puedo tomar una decisión libre cuando hay alternativas (lo primero, cuando soy capaz de imaginar y comprender que hay alternativas).

          Comentario por Mendigo — 5 noviembre 2011 @ 14:30 | Responder

  7. La noticia de Izquierda Unida es de esas cosas que me jode, esas majaderías que les salen de cuando en cuando a la izquierda bienpensante.

    ¿Se actúa del lado de la demanda?, claro que sí, pero por la vía represiva, una vez más (ay!, esa tendencia a prohibir, a ilegalizar, a reprimir que les sale con demasiada frecuencia). Todo por las “buenas costumbres” y lo políticamente correcto. Todavía les veremos proponiendo la restauración del TOP.

    Comentario por santi — 4 noviembre 2011 @ 19:43 | Responder

    • No es exactamente IU, sino Centella, el sacristán que han puesto a la cabeza del PCE. Al final, opta por la misma solución que Botella, criminalizar la prostitución, jodiéndole la vida aún más a las putas.

      Comentario por Mendigo — 5 noviembre 2011 @ 9:30 | Responder

      • No todo el PCE ni toda IU opina igual. Aquí te dejo un artículo el coordinador de IU de Granada (que también es pecero):
        http://manuelmoralesg.blogspot.com/2011/02/prostitucion-si-pero-invisible-por.html
        Lo encontré de casualidad. Me parece que es más razonable que la postura actual de IU sobre el asunto.
        Por cierto ¿no habías discutido lo de la prostitución ya una vez con rafael pla?
        un saludo

        Comentario por nunglo — 5 noviembre 2011 @ 21:10 | Responder

        • Creo que este tema había salido, pero no sé si fue con Rafael Pla.

          Desde luego, me parece mucho más cercano a la realidad social este último artículo. Me ha gustado cómo lo expone, de hecho. Pidiendo respeto y condiciones dignas para esas personas, sin lanzar discursos moralizantes que sólo consiguen complicarles aún más la vida a esas mujeres.

          Gracias por el enlace, Nunglo. Unha aperta!

          Comentario por Mendigo — 7 noviembre 2011 @ 15:57 | Responder

  8. por Annie Sprinkle
    American Perfomance Artist and Sex Guru
    http://gos.sbc.edu/s/sprinkle1.html
    1. Las putas tienen la habilidad de compartir las partes más privadas y sensibles de su cuerpo con absolutos desconocidos.
    2. Las putas son las únicas que tienen acceso a determinados lugares.
    3. Las putas desafían las normas sexuales.
    4. Las putas son traviesas.
    5. Las putas son fuertes.
    6. La carrera de las putas se basa en dar placer.
    7. Las putas son creativas
    8. Las putas son aventureras y se atreven a vivir peligrosamente.
    9. Las putas enseñan a la gente cómo ser mejores amantes.
    10. Las putas son multiculturales y multisexuales.
    11. Las putas dan excelentes consejos y ayudan a la gente con sus problemas personales.
    12. Las putas son divertidas.
    13. Las putas se visten de forma excitante.
    14. Las putas tienen paciencia y tolerancia con personas que otras personas nunca consiguen aguantar.
    15. Las putas hacen que los solitarios se sientan menos solos.
    16. Las putas son independientes.
    17. Las putas enseñan a la gente cómo tener sexo seguro.
    18. Las putas son una tradición.
    19. Las putas están a la moda
    20. Las putas tienen sentido del humor.
    21. Las putas alivian el stress y la tensión de millones de personas.
    22. Las putas curan.
    23. Las putas hacen cara a un fiero estigma.
    24. Las putas ganan buenos dineros.
    25. Las putas siempre tienen trabajo.
    26. Las putas son sexy y eróticas.
    27. Las putas tienen talentos especiales que otras personas sencillamente no tienen. No todo el mundo tiene lo que hay que tener para ser puta.
    28. Las putas son gente interesante con un montón de excitantes historias de la vida.
    29. Las putas follan cantidad.
    30. Las putas ayudan a la gente a explorar sus deseos sexuales.
    31. Las putas exploran sus propios deseos sexuales.
    32. Las putas no tienen miedo al sexo.
    33. Las putas hacen la calle.
    34. Las putas brillan.
    35. Las putas son entretenidas.
    36. Las putas tienen tripas para llevar enormes pelucones.
    37. Las putas no se avergüenzan de estar desnudas.
    38. Las putas ayudan a los incapacitados.
    39. Las putas tienen el horario que quieren.
    40. Las putas se rebelan contra las leyes absurdas, patriarcales y antisexuales contra su profesión y luchan por el derecho legal a recibir compensación financiera por su valioso trabajo.
    ∞ Copyright 1998 by Annie Sprinkle. All rights reserved. Reprinted from Post-Porn Modernist: My 25 Years as a Multimedia Whore pp 142-143 (Cleis Press, Inc.)

    Comentario por hetaira — 14 noviembre 2011 @ 16:10 | Responder

    • Muy buenas!

      Sin estar de acuerdo con algunos de los puntos, y sobre todo con la mención del copyright (existe el derecho de cita en la legislación española, no tenemos que ir cargando con la (c) como un sambenito), pero agradezco el sentido: dignificar un colectivo maltratado durante siglos.

      Mis felicitaciones por vuestra estupenda labor!!!

      Comentario por Mendigo — 16 noviembre 2011 @ 16:53 | Responder

  9. El discurso de la trata es fundamental, pq permite mantener esta actividad en la alegalidad lo cual favorece a lo que llamáis “mafias”. Aunque algunos tipos de regulación tb lo harían.

    Comentario por Cliente X — 1 abril 2012 @ 1:41 | Responder

  10. Félix Soria – Prostitución: El simplismo se vende bien y tranquiliza a los biempensantes

    Comentario por Mendigo — 8 abril 2012 @ 23:27 | Responder

    • Mendigo, un abrazo.

      Comentario por Félix — 9 abril 2012 @ 14:50 | Responder

      • Gracias, Félix, por seguir iluminando la red con noticias que nunca llegan a verse impresas.

        Eres un orgullo para tu profesión.

        Un saludo!

        Comentario por Mendigo — 9 abril 2012 @ 23:25 | Responder

  11. Esta es una de las cosas que más me deprimen…
    Que quienes dicen defender la dignidad de los trabajadores y los derechos adquiridos tras tanta lucha…
    no defiendan lo mismo para algunas mujeres y mantengan reductos de profunda hipocresia y un machismo primitivo y asqueroso.
    ¡Qué gran canto a la libertad es defender la prostitución!
    ¡Qué progresista es insultar a los que no defienden esa libertad!

    Que unas mujeres puedan vender libremente el uso de su cuerpo es una opción personal, pero hay que ser ciego (o profundamente machista) para no querer ver que este “trabajo” es en gran parte llevado a cabo por personas sometidas a condiciones de semiesclavitud, explotación laboral y trato degradante contínuo, y fuera de toda protección legal. Sin pagar impuestos y en beneficio de mafias del crimen organizado. Pero claro, esta bien que haya abundantes mujeres disponibles para el desahogo de los machos necesitados.

    Para el autor de esta profundamente triste entrada y para la mayoría de sus comentaristas, estoy claramente entre los “simplistas, bienpensantes, paternalistas, moralistas, etc”. Pues vale. Defiendo por encima de cualquier derecho, la dignidad humana.

    A mi también me parecía guay y megachupi la prostitución, viva el sexo y el placer. Pero llegó la primera duda. Un amigo se casó con una ex-prostituta (ya no ejercía y no escondía su pasado, estaba orgullosa de haberlo dejado). Años después ella se suicidó colgándose en el comedor de su casa. Su hija de 12 años se la encontró al volver del cole. Hay que saber lo que significa ser ex-prostituta para entenderlo. Nuestra sociedad es cruel, además de machista e hipócrita.

    Mis ideas al respecto se aclararon definitivemente con un simple acto de reflexión al que os invito:

    ¿Me gustaría que mi pareja, o mi hija, o mi madre fueran prostitutas?

    Si vuestra respuesta es “SÍ, SIN DUDA”, entonces os pido disculpas por mis palabras ofensivas.
    Si es “NO” entonces necesitais una reflexión profunda.

    Comentario por Josep — 9 abril 2012 @ 15:33 | Responder

    • Josep, yo también he conocido unas cuantas putas. Resulta que un colega trabajaba en un local de alterne (es decir, un puterío, putiferio o como le quieras llamar) de camarero. Y a veces las chicas que libraban se venían de fiesta con nosotros, para que las “protegiésemos” del acoso de los munipas y moscones.

      Y por cierto, uno de los colegas se acabó casando con una de ellas, rumana. Y tienen dos hijos preciosos y, sinceramente, no creo que se suicide. Viven felizmente su vida, y si bien no es una experiencia gratificante, como ella suele decir, peor hubiera sido quedarse en Rumanía.

      La madre de otro colega, portuguesa, sí que estaba más que quemada, envenenada. Sin duda es un trabajo que roe mucho, sobre todo si tienes que cargar con el desprecio y la culpa que sobre ti dispensa la cultura y religión patriarcal.

      También la madre de otro colega, ya con más añitos, había trabajado en la prostitución. Era dominicana y, en cambio, su trabajo no le afectó al humor y es la persona más amable, paciente y cariñosa del mundo.

      Una prostituta no pierde la dignidad por serlo y, la verdad, por las que he conocido, suelen ser mujeres con muchas agallas (y también con muy bajo nivel cultural). Depende de la idea que tengamos de dignidad, pero yo he conocido a más compañeros de profesión (ingenieros) indignos, que putas. Y, por cierto, también he conocido putas que ganaban más que compañeros.😉
      Ahora estoy acordándome de una brasileña, una tipa de armas tomar. Me llevaba de “puta madre” con ella, pero ojito, el respeto que me merecía no se lo tenía ni a todos los pringaíllos juntos que conocí en la carrera. ¿Dignidad? A un mataíllo que su jefe le pide que renuncie a sus días de paternidad porque hay mucho chollo y acepta. Es digno por tener un puto titulito e ir a trabajar en corbata? El mismo jefe no hubiera tenido cojones ni de sugerírselo a la brasileña, o se los arranca.

      Realmente el prestar servicios sexuales no tiene por qué ser indigno. Un conocido del gimnasio trabaja en ello, y tampoco me importaría a mí si tuviera un buen cuerpo. Lo que resulta indigno son las condiciones en las que trabajan las putas pobres, así como que haya quien se aproveche del fruto de su trabajo (lo cual reza para cualquier otro trabajador).

      Generar placer no es indigno. Indigno, por ejemplo, es prostituir tu conciencia, golpeando para salvaguardar el régimen. Indigno es matar a quien nada te ha hecho sólo porque te lo piden tus superiores. Ser policía o militar es indigno. Ser puta o puto? No, no lo es, de hecho podría ser una de las profesiones más bonitas del mundo si no fuera por la ponzoña que la tradición (la religión es una parte de la misma) ha vertido sobre la sociedad, ensuciando todo lo que tenga que ver con el sexo.

      Comentario por Mendigo — 9 abril 2012 @ 23:54 | Responder


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