La mirada del mendigo

4 febrero 2012

La muy necesaria, urgente reforma del mercado laboral

Filed under: economía — Mendigo @ 10:46

Charlando con escaiguolquer sobre el juego de las sillas musicales, hemos llegado al tema de la reforma laboral, el cual desde la derecha neoliberal nos insisten en que es absolutamente necesaria. Cada vez que salen las nuevas cifras de paro, inmediatamente, automáticamente, responden con la disfunción del mercado laboral y la necesidad de una reforma. ¡Como si tuvieran algo que ver! Sobre todo tras el éxito de la última reforma laboral. Tras su promulgación, tenemos 700.000 parados más. La única consecuencia de abaratar el despido es…que el despido le sale más barato a los empresarios, con lo que tienen más facilidades para despedir, y se ahorran ese dinero, que en vez de ir al trabajador, se queda en los bolsillos del empresario. Como era obvio, para todo el mundo excepto para los asnos que aún votan al P$O€ y los economistas del FEDEA.

Cumplen el mismo oficio que los obispos.

¡Violación!

Y ellos contestan: Es que van provocando, consecuencias de abandonar la moral católica

¡Feminicidio!

Y replican: Consecuencias de la emancipación de la mujer, de las teorías de género, del divorcio.

Exactamente igual en el caso de los economistas liberales: criminalizan a la víctima, haciendo al trabajador responsable de la situación de TERRORISMO PATRONAL que es tener cinco millones trescientos mil parados. Todos ellos, culpables. ¿Desde cuándo los trabajadores gobiernan la economía y las empresas, para pedirles responsabilidades de la situación?

Quizá debería desarrollar más el comentario, eliminando las imprecaciones y las palabras malsonantes pero…es que no me sale de los cojones. Cada vez que se menciona la reforma laboral, me llevan todos los demonios. Es tan débil el argumento, tan injusta la argumentación, que no es preciso tampoco hilar fino para desmontarla. Es evidente para todo aquel que quiera hacer un análisis riguroso de la situación, no evidentemente para aquel que quiera aprovecharse de que el Pisuerga pasa por Valladolid, es decir, que estamos en crisis (shock) y hay gente ya más que necesitada, desesperada por encontrar trabajo, para cumplir el programa de máximos de la patronal desde hace décadas. Un chantaje mafioso a toda la sociedad: si queréis trabajar, habréis de aveniros a cobrar menos.

Y DE ESO SE TRATA TODA ESTA JODIDA HISTORIA. QUIEREN QUE TRABAJEMOS MÁS POR MENOS. A ver si hablamos claro de una puta vez.

Y entendió don Juan, que este era un buen comentario, y fízolo escrevir en esta página.

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[El juego de las sillas musicales] sirve para culpabilizar de la situación al trabajador. No tienes empleo porque no te formas, porque no tienes tal título (el cual te lo expenden a buen precio, si te fijas en la última EPA, el único sector que crea empleo es la docencia, lo de dar cursos se está convirtiendo en un chollo).

Pero si hay un número limitado de puestos, podrá haber rotación en los puestos, pero el número de los que se quedan fuera permanece constante.

Esto es como la puta fábula del queso y los ratones. Eres pobre por tu culpa, porque no eres un quejica, porque no sabes adaptarte, porque no tienes lo que requiere el mercado…

No, me cago en Dios, no. Hay parados por la diferencia que existe entre la población activa y los puestos de trabajo. NO HAY UN PROBLEMA DE ASIGNACIÓN EN EL MERCADO LABORAL, LO QUE HAY SON POCOS PUESTOS DE TRABAJO. Y mientras no se reactive la actividad económica, seguirá creciendo el paro. Estudiar veinte masters o entregar mil currículums puede ser una alternativa individual, para ganar un puesto de trabajo desplazando a otro que sólo tiene 19 másters y entre 900 curriculums al día. Pero a nivel global, como es obvio, no es ninguna solución, el número de parados es el mismo. Vale, ande yo caliente…pero es que así, nos vamos a congelar todos.

¿Por qué hay cada vez más paro? ¿Porque cada vez el mercado laboral es más rígido? ¿Porque cada vez estamos peor formados? ¡No! Hostia puta ¡No! Porque estamos en un credit crunch de proporciones apocalípticas, porque existe una depresión en el mercado interior y, cada vez más, en las exportaciones. Porque cada vez hay menos dinero en la economía real después de la masiva pérdida de valor que se ha producido en la ruptura de la burbuja, porque la gente cada vez tiene menos dinero por la bajada relativa de los sueldos en función a la productividad, porque ha llegado a su límite de endeudamiento, que era lo que disimulaba esta pérdida de poder adquisitivo, y porque, finalmente, las inyecciones de dinero para paliar esta escasez, se quedan exclusivamente en el sector financiero.

El puto problema del paro no es cuestión de reformas laborales, que sólo son una transferencia de renta de los trabajadores a los empresarios (que tendrán que pagar menores indemnizaciones por despido improcedente, el cual es parte de las rentas del trabajo). El puto problema es que no hay pasta, no hay demanda, y no hay actividad económica. Y, así, cada vez sobran más trabajadores, creando un círculo vicioso.

Efectivamente, reducir las rentas del trabajo (directo o indirecto, como las pensiones o la indemnización por despido) puede hacer que el número de trabajadores crezca, porque sale más barato el kilo de trabajador (bajando la productividad al reducir la inversión). ¡¡¡¡Pero la masa salarial permanece constante!!!! Lo único, que se la tienen que distribuir entre más trabajadores que cobran menos pero trabajan lo mismo, para beneficio del empleador. Para eso, es mucho mejor reducir la jornada laboral. Distribuimos la misma masa salarial entre más trabajadores y la diferencia no se la lleva el empresario, como en el caso anterior. Al menos el trabajador obtiene el beneficio de trabajar menos horas, con lo que, de paso, estimulamos la economía del ocio y mejoramos la sociedad al aumentar el tiempo que tiene el trabajador de estar con su familia y amigos.

25 comentarios »

  1. El problema aparece cuando la reducción de jornada te deja totalmente en pelotas por la consiguiente reducción de sueldo (ya sabemos que en España todo sube y seguirá subiendo menos los sueldos. Poquito a poco nos la están clavando…así, suavecito para que no se diga: que si ahora la luz, que si luego el irpf, que si el IVA un poquito más adelante, que si la huelga que nos va a costar esta reforma…).
    Prefiero no hablar, Mendiguiño. Me pongo más que enferma al pensar tantas cosas…
    Como siempre, el grueso de los trabajadores que viven sólo a costa de su nómina son los más apretados por ser la presa más que fácil, los más estrangulados en todos los sentidos como siempre…mientras, los que trabajan en negro seguirán disfrutando de sus privilegios sin creer ni por un solo momento que son unos ladrones, que están robándonos a todos. ¿Cómo pensar esto en un país de corruptos?. En parte, hasta tienen razón…

    Sin duda, somos demasiados. Éste es el problema y quizá el único.

    Comentario por Campurriana — 4 febrero 2012 @ 16:12 | Responder

    • Bueno, en Francia la reducción a 35 horas (ya abandonada) no supuso disminución de salario. De todas formas, aún con una bajada proporcional, tampoco cambiaría gran cosa. Si te quedas ahogado con la rebaja, es que antes estabas con el agua al cuello. Lo importante no es esa reducción, lo importante es aliviar la enorme presión que existe sobre los precios de la vivienda (propiedad o alquiler, tanto monta, monta tanto), ya que los españoles hacemos un esfuerzo descomunal, en comparación con los países de nuestro entorno, para acceder a la vivienda. Con lo cual, nos queda menos renta disponible para el consumo (secando la economía y forzándonos al endeudamiento más salvaje).

      Por otra parte, lo de trabajar en negro, o los autónomos que no declaran el IVA tenía una solución muy fácil que se propuso en Suecia: retirar de la circulación el dinero físico e imponer como medio de pago la tarjeta de crédito o cualquier otro medio rastreable. De tal foma que sería banal conocer los ingresos brutos y netos de cualquier persona, con lo que el pago de impuesto podría ser automático.

      ¿Problemas? Falta de privacidad y control del Estado, pero yo no tengo problemas con que el Estado ausculte mi vida económica, de hecho, está en la obligación de hacerlo. Lo importante es que el Estado no se meta en mi vida privada, en la esfera de lo personal, no inspeccione mi bragueta, como está deseando Rouco % Co.

      Otra cuestión de fácil solución es que, al ser el dinero de plástico el único medio de pago para pequeñas transacciones, la nueva moneda de curso legal, no se podría dejar en manos de compañías privadas (eso sí que es ceder una enorme cantidad de datos sensibles alegremente!), sino que sería el Estado el que tuviera que desarrollar una red de pago, emitiendo lo que ahora es la Fábrica de Moneda y Timbre las tarjetas (que podrían tener cualquier forma, no necesariamente de tarjeta, pero bien podrían estar incluidas en el DNI).

      De todas formas, cabe recordar que este tipo de fraude fiscal de poca monta, aunque como todos sabemos absolutamente generalizado, no es significativo en su cuantía. Supone sólo la cuarta parte del fraude fiscal total, siendo las otras tres cuartas partes debido a las grandes empresas y fortunas (datos de Gestha). Es decir, el grueso del fraude fiscal se concentra en muy pocas manos, lo cual sería muy sencillo de perseguir (al estar tan concentrado) si hubiera voluntad política de ello. PERO, PERO, NO LA HAY NI LA HABRÁ, porque en el código genético de los partidos políticos está inscrita la corrupción. Todos la protegen, la toleran y sólo la persiguen cuando se sale de ciertos límites o cuando conviene a la refriega política.

      Unos más que otros, bien es cierto.

      Comentario por Mendigo — 5 febrero 2012 @ 10:14 | Responder

  2. Mucha demagogia…obras son amores.

    Comentario por Luna — 5 febrero 2012 @ 1:36 | Responder

    • Análisis de la realidad.

      Renta que va a los trabajadores, renta que va a los empresarios. Cada vez la primera cae en favor de la segunda.

      Dinero en el bolsillo, lo demás son caralladas. Como decía la Gran Hija de Puta en circunstancias muy diferentes… I want my money back!

      Comentario por Mendigo — 5 febrero 2012 @ 11:54 | Responder

  3. Vale mendi, buen desahogo, eso es lo que necesitamos: mucha más gente que esté hasta los cojones🙂

    El ambiente de pesimismo es evidente, pero creo que estamos cerca del límite, o sea, cerca del cambio. Es solo una esperanza, tampoco es que sea muy sólida. Toda crisis acaba llegando a un punto de equilibrio distinto al anterior; lo malo es que todos damos por supuesto que ese nuevo punto será peor, más paro, más precariedad, sueldos más bajos. Y probablemente será así, pero también probablemente ya no podrá haber más escalones de bajada. Porque empobrecer al grueso de la población hasta ahora ha representdo un beneficio para los estrujadores, pero si ya estamos tan estrujados que no gastamos, entonces no hay más margen para abusos adicionales.

    La gente se hinchó a gastar y pedir créditos porque a los de arriba les interesó. ¿Acaso ya no les interesa que gastemos? ¿De qué van a vivir? Claro, ahora están utilizando el incremento de consumo en zonas emergentes y a nosotros nos dejan tirados en la cuneta. Pero mientras nosotros nos empobrecemos, los otros se enriquecen, cobran y exigen más, y acabaremos llegando a un nuevo equilibrio.

    Actualicemos nuestros esquemas mentales, dejémonos de luchas de clases. El poder actual no lo tienen los amos del dinero sino quienes controlan los flujos de dinero (no me atrevo a llamar riqueza a los apuntes contables). La crisis ha llegado al alcanzar un punto límite: el del crecimiento continuo a crédito basado en la explotación de los recursos naturales. El peak oil representó para los flujos de dinero un tapón en la tubería principal y empezaron a salirse por otras vías alternativas, provocando burbujas especulativas encadenadas, el mismo petróleo primero y después toda clase de materias primas hasta llegar a especular con la capacidad de pago de los estados y sus ciudadanos. Creo que ya no se puede ir mucho más allá. Cuando nosotros ya no podamos aportar más, ENTONCES CAERÁN ELLOS. Por eso hace falta más gente que esté hasta los cojones. Cuando pongamos el límite nos asombraremos de la fuerza que teníamos sin saberlo. Nuestros políticos se han convertido en unos simples jefecillos que nos están haciendo mobbing por encargo: nos joden vivos y aseguran que es culpa nuestra. Quien haya superado un caso de mobbing sabe que esos abusos solo son posibles si nos mostramos débiles o inseguros. Si encaramos el miedo ponemos al descubierto las debilidades de los otros.
    Esa patronal española que reclama reformas (=recortes) laborales es probable que esté como nosotros: despistada en la crisis, aferrada a sus ideas de siempre y con miedo a perder status. Pero tienen más recursos para utilizar la crisis en su favor. Y nos acojonan para estrujarnos más. Pero en realidad no pueden: todos los nuevos recortes se les vuelven en contra porque repercuten directamente en el consumo. Tampoco sus sicarios pueden subirnos más los impuestos, porque a partir de cierto nivel impositivo (en el que estamos ya) al subir los tipos no sube la recaudación.

    Perdón por el rollo, ya me estoy alargando demasiado, lo dejo con esto:

    Cuando la tecnología se encarga del trabajo, nuestra fuerza ya no es el trabajo sino EL CONSUMO.
    Si no tenemos trabajo y un sueldo aceptable, no consumimos sus productos y servicios.
    O sea, que más les conviene espabilar y buscarnos una solución.

    Comentario por Josep — 5 febrero 2012 @ 1:44 | Responder

    • Exacto, estamos en un periodo de cambio buscando otro punto de equilibrio. Este punto de equilibrio entre capital y trabajo será más favorable al primero, y esto tendrá impepinablemente consecuencias en el modelo de sociedad. Depreciación del trabajo y caída subsiguiente del consumo, nos estamos mirando en el espejo de China o de otros países exportadores. Es la cura de austeridad que Schröder impuso a Alemania y, efectivamente, ha funcionado. Tras una década de pérdida de poder adquisitivo y reducción del Estado del Bienestar, se ha llegado a otro punto de equlibrio. Por fin la economía germana, que se creía gripada y languidecía mientras los demás crecíamos, ha reaccionado. Pero este nuevo estado, desde el cual se empieza a crecer, supone una merma en la retribución y los derechos del trabajo.

      Sí, la crisis tendrá fin (o no, si tanta austeridad arrasa con el tejido productivo, mayoritariamente orientado al consumo interno). Algún día la economía volverá a crecer. Pero crecerá en beneficio de la burguesía, que será más poderosa que cuando empezó la crisis (mejor dicho, cuando empezó a inflarse la burbuja, pues fue esta clase la que más se aprovecho al tener capital libre para invertir en el ladrillo). Se creará empleo, pero desde los 6 millones de parados, y nos lo venderán como una victoria, cuando ahora consideramos que 5,3 millones es intolerable.

      Pero la gente es idiota, y no reacciona. Pues bueno…dos tazas.

      Comentario por Mendigo — 5 febrero 2012 @ 12:03 | Responder

      • Punto de equilibrio. No es una idea simple, implica ciertas complejidades. Dices que nos estamos moviendo a un nuevo punto entre capital y trabajo, y que será favorable al capital. Tú lo das por impepinable, y a mi también me parece lo más seguro, pero solo a corto plazo. La única evidencia es que el equilibrio se está moviendo hacia el lado del capital. Esa relación capìtal-trabajo la podemos imaginar como una cuerda de la que ambos tiran con fuerza:cada uno hacia su lado, pero a ninguno interesa que se rompa. Ahora es evidente que el capital tira con más fuerza pero si rompe la cuerda pierde el terreno ganado y debe empezarse de nuevo con otra cuerda. Ya ocurrió con la ultima gran crisis: el sistema llevó al límite a países enteros y se rompieron todas las cuerdas. Unos ricos y poderosos ganaron y otros perdieron, en sí el sistema no cambió, pero todos se pusieron en riesgo y eso no interesa al capital. Y tras la convalecencia de la crisis y la guerra, la clase media y baja vivieron décadas de prosperidad y bienestar nunca antes disfrutadas.

        Que sí, hombre, que las cosas no siempre discurren fatalmente en beneficio de los poderosos. No puede haber predadores satisfechos si no hay presas bien alimentadas.

        Comentario por Josep — 5 febrero 2012 @ 12:55 | Responder

        • Ahora que haces el símil faunístico, me recuerda a una distribución (cuyo nombre no recuerdo) sobre la relación entre presas y predadores en un territorio. Los lobos predaban sobre los conejos hasta que reducían su población tanto que acababan muriendo los propios lobos de hambre. Esta mortandaz permitía que se recuperase la población de conejos y, con un cierto decalaje temporal, la de lobos. Y vuelta a empezar el ciclo…económico.

          Sería otra forma de verlo. De todas formas, pienso que esta cuerda va a ser muy jodida de romper. Quizá por su aspecto parezca endeble, pero tiene una serie de intereses entretejidos que la hacen mucho más compleja y resistente que la que había en los ’30.

          Comentario por Mendigo — 7 febrero 2012 @ 18:11 | Responder

          • La ecuación de Lotka-Volterra de equilibrio entre depredador y presa. Produce ciclos, como los que estamos acostumbrados a ver en la economia.

            Comentario por Feinmann — 12 febrero 2012 @ 15:43 | Responder

            • Eso mismo, igual como lo veo. Y no solo se trata de simples “similes faunísticos”, sino que es algo consustancial a la economía. Un producto de la actividad humana, por mucha artificialidad y fortmulaciones matemáticas, siempre tendrá una base que responderá a las leyes de la biología: los equilibrios entre fuerzas opuestas, la competencia, la ley del más fuerte (o del más inteligente, hábil, organizado…), la utilización de los recursos (y su “valor real” …y no miro a nadie😉

              Comentario por Josep — 12 febrero 2012 @ 17:05 | Responder

            • Eeeeeso. Muchas gracias por el apunte!

              Comentario por Mendigo — 15 febrero 2012 @ 9:38 | Responder

  4. Mientras no se cambie el mercado empresarial y, valiendo la redundancia, el mercado de los mercados no se soluciona nada.

    En mi humilde opinión tiran piedras contra su propio tejado, pero ellos sabrán de que palo juegan.

    Comentario por Javi — 5 febrero 2012 @ 20:47 | Responder

    • No te creas, Javi.

      A ver, los pequeños empresarios, que en su mayoría producen (bienes o prestan servicios) para el mercado interior, a esos les van crujir. La caída de consumo que espera este año y el venidero va a mandar al infierno al resto de pequeños negocios que quedaban. Lo que hemos visto hasta ahora no ha sido nada.

      Sin embargo, las grandes empresas ganarán competitividad con la bajada efectiva de salarios (devaluación interna). Son estas empresas las que están forzando la aplicación masoquista e indiscriminada de dolor a la población.

      En cuanto al empresariado español, me parece que es de lo peorcito que existe en Europa, con muy baja formación y muchas ganas de dar el pelotazo sin innovar. Por eso las empresas españolas no son competitivas, a pesar de tener una mano de obra tan barata.

      Comentario por Mendigo — 7 febrero 2012 @ 18:06 | Responder

  5. No podemos seguir con este modelo insostenible. Tenemos que asumir que, desgraciadamente, no somos todos iguales. No todos podemos tener un cochazo en la puerta ni salir todos los veranos de vacaciones. Cambio de conceptos. Lo más difícil.

    Comentario por Campurriana — 5 febrero 2012 @ 22:37 | Responder

    • Pues o jugamos todos, o se rompe la baraja…

      Comentario por Mendigo — 7 febrero 2012 @ 18:07 | Responder

  6. ¿ Sabes cuál creo que es la causa de todo esto? El argumento fundamentado en la falacia “Magister dixit” y repetido a modo de mantra por todos los organismos oficiales: “Debemos prevenir la inflación de demanda”. Eso es, como tú dices, una carallada( a mí me ha engañado durante todo este tiempo).

    Me explico: Se supone que un aumento de la masa monetaria produce un aumento de la demanda y que si está no es acompañada por una adecuación de la oferta, da lugar a la inflación. Pero esto no es ni mucho menos cierto, por una simple razón: si el aumento de la masa monetaria repercute en un restringido sector de la población, ya de por sí opulento( lo que sucede siempre), no hay un aumento, al menos significativo, de la demanda. Entonces lo que verdaderamente se quiere decir es que el aumento de la masa monetaria de forma ecuánime, es decir, distribuida, produce un aumento de la demanda. ¿ Qué quiere decir eso? Pues que o bien se empobrece al común de la población para que no pueda acceder a la oferta en masa o, directamente, se margina a un gran sector de la población. ¿ Os suena de algo este cuento chino? A mí sí, y se llaman parados. No tengo los datos en la mano, pero me aventuro a decir que la masa monetaria ha aumentado durante la crisis, lo que sucede es que no ha sido de forma repartida y por eso no se nota. No se nota porque el que mucho tiene, tiende a acumular, por lo tanto es dinero estancado( osea, nada).

    Esto es lo que trae consigo, aparejado, la falacia de la que hablamos. Todos los organismos económicos internacionales( véase FMI, BCE…etc), basándose en este argumento, imponen sus recetas neoliberales para prevenir la inflación( ése es su principal cometido, o eso dicen…). Y, paradójicamente, una economía puramente neoliberal es la que tiene mayores posibilidades de sufrir una hiperinflación; pues, al no haber control, tiende al caos. Igual que una inflación puede ser provocada de forma exógena, también puede ser controlado su expansión por parte del Estado, a través de políticas proteccionistas. Ésa debería ser la principal misión de cualquier Estado que se preste: ejercer de intermediario entre la economía y el ciudadano. ¿ Cómo lo haría? Diversificando el consumo, bonificando el ahorro, estableciendo controles de precios y si la situación fuera límite, ahora sí, reduciendo la masa monetaria.

    Si realmente se quiere reactivar la economía lo que hay que hacer es repartir dinero entre los parados, entre los pobres… de manera sensata. Y dejar de inyectar dinero a los bancos, pues en vez de cumplir su misión de estimular la economía, se dedican a cuadrar los balances con los regalitos públicos( es decir, de todos). Todo esto es de una lógica aplastante: para que haya trabajo se necesita que haya demanda, y para que haya demanda se necesita que haya dinero repartido. Ej: Se abre una panadería en un pueblo, pero sin contratar a ningún trabajador. Sólo dos personas en todo el pueblo tienen dinero, por lo que el empresario da abasto él solito. Un día, a otros cuatro habitantes, desesperados, se les ocurre asaltar las casas de los dos ricachones. El resultado: les socavaron media fortuna. Con buena parte del dinero, los cuatro, cada uno en una parte del pueblo, se dedican a abrir sus respectivos negocios. Guardan otra parte del dinero para comprar el pan en la nueva panadería. Así, el panadero, desbordado por la situación, emplea a dos jóvenes del pueblo para que le ayuden a cocer el pan que se le demanda. El panadero está feliz, pues, va a conseguir más dinero gracias a sus nuevos compradores y GRACIAS a haber encontrado a dos trabajadores que le facilitan su labor. Pero algo fallaba, los negocios abiertos por los cuatro ladronzuelos no prosperaban: no tenían compradores. A uno de ellos, el más avispado, le dio por regalar buena parte de su dinero. Los otros 3, le tomaron por un loco, ¿ para qué regalaba su dinero a la gente? Por supuesto, ellos se negaron en rotundo. Al cabo de unos meses, la situación cambió por completo: el joven perspicaz seguía con su negocio gracias a haber repartido el dinero entre sus convecinos, pues había estimulado el consumo. Mientras tanto, los otros 3 tuvieron que cerrar sus negocios, ya que seguían sin tener clientes y, para colmo, se les había agotado el dinero comprando pan. Moraleja: la distribución de riquezas aunque, a priori, parezca contraproducente para los intereses personales, al final repercute positivamente en el conjunto de la sociedad. Y esto es así porque sin dinero en movimiento, no hay demanda y sin demanda no hay negocio. En resumen, el problema real de una economía no es la demanda masiva, sino el estancamiento del dinero ( es decir, la acumulación de grandes fortunas). Todo dinero que no se use es dinero muerto.

    Sé que es muy simple, y que, seguramente, habré dicho más burradas de la cuenta. Pero, de todos modos, quería expresar mi humilde opinión😉.

    PD: Creo que he solucionado lo del feed, pero, realmente, lo único que hice fue reconfigurar las opciones con los mismos valores… muy extraño vaya… No sé si a ti te aparece solucionado, pero yo me agregue a mí mismo y sí me funciona. Por cierto, no soy el único con problemas, ya veo que te siguen colocando la publicidad a pie de post. Mucho se nota la crisis para que el mendigo mendigue, valga la redundancia, a través de la publicidad…🙂.

    Un saludo!

    Comentario por V — 6 febrero 2012 @ 19:12 | Responder

    • Qué cabrón! No me putees más, que ya me jode bastante saber que tengo publicidad en el blog y no poder hacer nada por evitarlo. En serio, es algo que me molesta muchísimo, y por lo que os pido disculpas a pesar que es algo enteramente ajeno a mi voluntad. Podría cambiarme de alojamiento pero…no sé si os molestaría más con el cambio que lo que os puedan molestar los banners.

      Bueno, en fin.

      En mi ignorancia no puedo estar más que de acuerdo contigo. Sólo un detalle: el dinero de los ricachones no está parado. Ellos lo meten en el banco, pero el banco lo mueve. La cuestión es, ¿en qué nivel está circulando ese dinero?

      Una vez que el dinero ha sido confiscado y repartido, se mueve en el circuito más bajo, ciclos de producción y consumo, además eminentemente locales. Tu estupendo ejemplo de gente que va a comprar pan en la panadería, estimulando la economía local.

      Ese mismo dinero, de no haber sido rescatado de los bolsillos de los ricos, sí que estaría danzando por la economía, pero en unas capas mucho más altas. Esos doblones y reales de vellón estarían en los mercados financieros, que es donde el banco acude a invertir, y es donde generaría inflación (en estos activos, acciones, bonos, materias primas…). Al no ver ninguna de esas monedas en la economía productiva (el banco no se rebaja a invertir en la panadería, ni en los negocios de la gente del pueblo), es como si esa riqueza no existiera, hubiera sido enajenada de la sociedad, empobreciéndola.

      ¿Moraleja? Hay que meterle la mano en el bolsillo de los ricos, darles la vuelta como a un calcetín, colgarlos patas abajo hasta que caiga todo su oro.

      Comentario por Mendigo — 7 febrero 2012 @ 18:23 | Responder

  7. A mi todo esto me parece una estafa a los trabajadores. Una estafa bien planificada y escenificada con la ayuda de los medios de comunicación, que anuncian desgracias un minuto si y otro también. Te prometo, Mendi, que no soy paranoica ni voy buscando conspiraciones en todo lo que ocurre. Pero esto me supera. No hay día que no nos amenacen con recortar un derecho. Que no culpabilicen a los asalariados del desastre que ellos han provocado. Y yo ni tengo el dinero ni tengo los medios para crear o destruir empleo. Cuento unicamente con una formanción que conseguí a base de becas, un trabajo que gané opositando, un marido parado y una casa hipotecada. Pero ahora me encuentro con que además tengo la culpa de una crisis, que está ahí, pero que a mi me parece el invento del siglo. Han dado con la panacea para conseguir que retrocedamos al siglo XIX. La gran mentira. ¡Qué asco de gente! Y que rabia, que despues de meses sin comentar, que no sin leerte, tenga que venir a decir esto, cuando yo lo que quiero es pasar por aquí y reirme con tus salidas de tono, hacer como que aprendo un poco de economía, y ver tus grandiosas fotos…
    Besos.

    Comentario por Valle — 7 febrero 2012 @ 16:39 | Responder

    • Jejejeje, creo que me voy a poner colorado.

      No creo que la crisis la construyera el capital de forma intencionada. No hay nadie tan sabio, y si algo ha dejado meridianamente claro es que los estrategas del sistema no sólo son falibles, sino bastante torpes (les pierde su dogmatismo, sus propias mentiras).

      La crisis la creó su propia avaricia, y en un primer momento se les echó encima (aquellos tiempos en los que se iba a refundar el capitalismo…). Pero si bien crearon una crisis con su estupidez, sí que le reconozco verdadero acierto al poder financiero en darle la vuelta a la tortilla. Así, casi sin enterarnos, pasamos de estar pidiéndole cuentas por su negligencia y codicia, a ponernos a la defensiva y empezar a perder derechos, como comentas, casi cada día.

      ¿Cómo ocurrió? Para mí fue casi un truco de magia, cosa de meigas. De perseguir al capitalismo, pasamos a ser perseguidos por él.

      Venga, compi, que al menos no nos arrebaten el buen humor.

      Apertas!

      Comentario por Mendigo — 7 febrero 2012 @ 18:02 | Responder

      • Eso nunca. Y menos ahora que es Carnaval y no sabes como lo vivimos en mi ciudad. Lo mejor está en la calle y gratis. Si quieres ver un resumen del año, como mucho humor, ningún respeto y muchooooo arte, ¡Estais invitados!
        Besos
        ¡Vaya mierda de invitación!, ¡Ni siquiera he dado la dirección!…Cádiz.
        Más besos

        Comentario por Valle — 8 febrero 2012 @ 0:41 | Responder

        • ¿De Cádiz? Buf! No hace falta que lo jures, menudo juergote.

          En Ourense también nos vamos de carnaval (entroido), pero es muy diferente al de Cádiz. Menos vistoso y más grotesco. Lo de las chirigotas es estupendo, he visto algunas letras que tienen mucha gracia y mala hostia, muy curradas.

          Comentario por Mendigo — 8 febrero 2012 @ 15:19 | Responder

  8. […] existen cinco millones de puestos de trabajo menos que trabajadores. Simplemente, como en el diabólico juego de las sillas musicales, hay menos sillas que jugadores. Hay cinco millones menos de […]

    Pingback por Una solución « La mirada del mendigo — 20 junio 2012 @ 12:50 | Responder

  9. […] que NO ESTAMOS EN CRISIS. Esa es la más cruel de las conclusiones, que esto no es una crisis sino UN RETORNO A LA NORMALIDAD. En España el desempleo es algo tan connatural, tan propio de su economía como lo puede ser un […]

    Pingback por Tanto monta, monta tanto « La mirada del mendigo — 22 febrero 2013 @ 11:40 | Responder


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