La mirada del mendigo

29 febrero 2012

Ganadería extensiva

Filed under: ecología — Mendigo @ 1:51

sanabria

Para los que no lo conozcáis o reconozcáis, es el lago de Sanabria, el mayor lago glaciar de la península y eje del Parque Natural al que da nombre. El Domingo, cuando pasamos a la vuelta de nuestro periplo montañero, estaba ardiendo. He escogido esta foto porque se ve exactamente la parte que estaba siendo afectada: el cañón del río Tera. Por las noticias, sé que todavía sigue ardiendo, y se han declarado otros cinco incendios más dentro del Parque.

Ese fue el primero que avistamos, a la entrada de Galicia (aunque administrativamente hicieron que la Sanabria perteneciera a Castilla, provincia de Zamora), de una serie de seis incendios en unos pocos kilómetros. El último entre Xinzo y Sandiás, estaba empezando a arder entre unos robles.

El Domingo no fue un día especial. Cuando salimos, una semana antes, al pasar por esa misma zona (sudeste gallego) había tres incendios activos. Desde estas Navidades, han venido sucediéndose con insistencia criminal con la ayuda de la ausencia de precipitaciones. Tampoco nada extraño, quizá la anormalidad es cómo los incendios de verano cada vez se desplazan más hacia el otoño-invierno, cuando los efectivos contraincendios son mínimos.

Y esta es la principal causa de los fuegos, especialmente en la conflictiva temporada de este año: los propios brigadistas, los que están o los que se han quedado fuera, provocan pequeños incendios para reivindicar un puesto de trabajo durante todo el año. En el rural gallego no hay muchas más oportunidades de empleo, y si encima llega la crisis estrangulando la economía doméstica la necesidad se torna desesperación.

Pero hay otras. Desde luego, los cazadores, para tener el monte despejado y poder abatir piezas que, en un bosque, serían prácticamente imposibles de capturar. Los empresarios de la madera barata, ENCE o FINSA, que viven del eucalipto y del pino y cuyos procesos de producción (pasta de celulosa y tablero de conglomerado) aceptan perfectamente la baratísima madera quemada. Los empresarios eólicos, no por nada las portillas de la Canda y Padornelo cuentan con varios cientos de aerogeneradores, máquinas que trabajan de forma menos eficiente si se deja medrar el bosque a sus pies. Por eso, periódicamente, qué causalidad, hay incendios que lamen las lomas donde se asientan los parques. El último, hace unos meses, ha dejado calcinado (y limpito) el terreno del parque eólico de Padornelo.

Sin embargo, hoy quería centrarme en una, de la que generalmente no se hace mención. En concreto, es la más que probable causa de los incendios en el Parque Natural de Sanabria de este Domingo (uno más en la interminable serie que están devastando ese paraje ¿protegido?). Me estoy refiriendo a los ganaderos, en este caso a los vaqueros sanabreses, que usan los pastos de altura del macizo de la Sierra Segundera para apacentar a sus animales. Las vacas son más melindrosas con la alimentación que ovejas y cabras, y gustan de los brotes tiernos que nacen tras un incendios, despreciando las retamas ya maduras.

Quería dejar claro en este punto los diferentes tipos de apacentar al ganado. Uno es el ganado estabulado, que se alimenta con la hierba segada o, cada vez más, con harinas y piensos industriales. Otro es la ganadería extensiva, pero responsable, en la que el pastor lleva a pastar al ganado a tierras propias, o ajenas pero que ha acordado con los dueños algún tipo de compensación (o simplemente se lo ceden para mantenerlo limpio). Si el pastor es una persona sensata, lleva el tractor con la desbrozadora y limpia de esta forma el sitio, si es que la retama está tan alta que no puede ser aprovechada por el ganado. Hasta aquí, ningún problema.

La cuestión es ese tipo de ganadería que libera los animales en un medio natural, a menudo de montaña, especialmente frágil, que no es de su propiedad sino pública. Es decir, que en vez de alimentar con sus tierras a sus animales, se los alimentamos con las tierras de todos, con tierras además que son de especial protección. El fulano de ciudad ve esto como el colmo del ecologismo, de la vida sana y natural. Pues no. El ganado vacuno, pero sobre todo el ovino y caprino, es una fenomenal máquina deforestadora. Un rebaño de ovejas deja un monte más perfectamente cortado que el césped del Bernabeu, donde ni una brizna asoma más allá de medio dedo.

Un sitio donde es especialmente evidente los terribles efectos sobre el medio natural de la ganadería, en este caso ovina, es en Irati. Irati es el mayor hayedo de Europa Occidental tras la Selva Negra, un sitio verdaderamente mágico, uno de los más bellos rincones de la península. Pero me estoy refiriendo a la parte de Irati que está en territorio navarro, con una protección ambiental que prohíbe el pastoreo. Sin embargo, la frontera con Francia está perfectamente demarcada: justo a partir de ella, las feraces pendientes de Irati se transforman en despobladas lomas peinadas por batallones de ovejas (la célebre ardi beltxa) en el lado francés, sin protección. Nin un sólo árbol, ni tan siquiera un matorral que sobresalga del suelo más de un palmo.

A un lado y a otro de la frontera, vemos las consecuencias del pastoreo sobre el medio natural: la destrucción más absoluta.

Otro ejemplo lo tenemos en Castilla. En tiempo, la gran riqueza de tierras castellanas era la lana, y los ganaderos, organizados en la poderosísima mesta, forzaban a su favor las políticas públicas. Hoy podemos ver las consecuencias de dedicar cada vez territorios más amplios al pastoreo de ovinos: inmensas extensiones sin ningún árbol. Hay en Castilla una forma muy particular de población arbórea, las dehesas. O, en castellano antiguo, las defesas, es decir, tierras defendidas de la mesta, donde los rebaños tenían vedado el paso o podían entrar con ciertas condiciones. Esto creo los espacios de robledales y alcornocales abiertos, que han servido de provisión de alimentos para la cabaña porcina, además de reducto de biodiversidad en las dos mesetas.

Acabamos de llegar del pirineo francés, y ahí siguen con la historia de Oui à l’ours, Non à l’ours. Y aquí vemos a los ganaderos imponer a tiros su opinión (el oso pirenáico se da ya por extinto, e incluso los ejemplares eslovenos reintroducidos siguen siendo abatidos por lazos, cebos envenenados o disparos de cazadores). Analicemos la situación: la cabaña ovina pirenaica se compone de 300.000 cabezas. Cada año, se producen 200 muertes por ataques atribuidos a osos (y convenientemente indemnizados). Aún soslayando que 200 ovejas muertas es mucha actividad para siete osos que quedan vivos en el Pirineo (más de la mitad son un fraude), no parece que sea un grave problema. Con todo, los ganaderos imponen su ley a la opinión mayoritaria que es favorable a conservar reductos ecológicos inalterados, donde se puedan mantener las especies autóctonas. Es decir, no sólo estamos permitiendo que sus rebaños se alimenten en verano en tierras que son, en muchos casos, públicas, sino que encima tienen que dictar las normas de lo que podemos o no hacer la ciudadanía con esas tierras. Y si no les conviene, lo resuelven por la vía de los hechos consumados, sean los cartuchos, el veneno o el fuego.

Permitidme ahora que cuente una anécdota personal. En el pueblo de mi padre estoy intentando repoblar el terreno (el mío, no vaya a decir nadie nada) con robles a partir de semilla (bellotas). Son tierras que están ya muy debilitadas por la terrible sucesión de incendios en un plazo muy corto de tiempo, en los cuales apenas apuntan algunas carqueixas. ¿Os acordáis esos días de heladas tan duras? Yo he tenido que ver cómo ardían unos pinos una mañana a diez grados bajo cero. Al lado de donde ardía, aún había una costra de escarcha. Mucha gasolina debieron echar para que ardiera aquello (espero que ahora no venga ningún conselleiro inepto diciendo que se debe a las altas temperaturas). Para quien no conozca Ourense, no se creería lo que es aquello, incendio tras incendio, y pensará que exagero. Yo os emplazo a venir y comprobar en qué estado está el monte.

Bien, pues en ese pueblo, que podría ser cualquiera, hay un fulano con ovejas. Como pastor tenía a un portugués al que le pagaba trescientos euros, y casi no le daba ni de comer (según cuentan, hasta le aguaban el vino). El pobre diablo se hartó de no tener ni para tabaco y se volvió para su pueblo, ignoro a qué desgraciado tendrán ahora. El caso es que este fulano lleva a comer a sus ovejas por todo el monte. Monte que ni siquiera es comunal, son pequeñas tirillas abandonadas cada uno de su propietario. Todos en el pueblo sabemos que es él el que quema reiteradamente el monte para crear pastos para los animales (aunque algún incendio, como el de los pinos, son cosas de los de las brigadas). Aquí todo se sabe.

La cuestión es que no sólo este fulano pasea sus ovejas por las tierras de todo el mundo sin pedir permiso a nadie (con el minifundismo llevado a la locura que impera allí, ello supondría recabar mil permisos para recorrer unos pocos kilómetros, y con mil no exajero ya que las tierras son tirelas de sólo unos pocos metros de ancho). La cuestión es que, con el paso de las ovejas, tengo casi imposible conseguir que un roble salga adelante. Entre sus dientes, y los fuegos, las probabilidades que tengo de ver esa tierra un día regenerada, como la conocieron mis antepasados, son mínimas.

Es mi tierra, por supuesto podría legalmente impedirle el paso. Esto, en la práctica, es una chorrada. Evidentemente, no voy a estar de guardia por salvar unas pocas bellotas en 300m² de tierra de mierda, erosionada, en mitad de ninguna parte. Pero es que, además, si lo hiciera, puedo tener por seguro que el siguiente fuego iba a empezar precisamente en mi finca. O quizá otro día los frutales que estoy intentando plantar en otra finca aparecían tronchados o envenenados. Esas cositas que pasan en esos remansos de paz y compañerismo que son los pueblos.

Vamos, que me tengo que joder, y ver cómo un fulano se enseñorea del monte del pueblo, imponiendo el modelo que le beneficia. De ver cómo los montes de Sanabria arden cada año para que las vacas de unos cuantos puedan pastar de gratis, empobreciendo ecológicamente el lugar. De cómo el oso pirenaico es conducido a la extinción por los pastores que suben sus rebaños en la estivada, y que consideran que todo el Pirineo les pertenece, a pesar de no tener título de propiedad ninguno sobre él (más que de una borda y un pedacito de tierra en torno a ella).

Y luego, tengo que escuchar el discurso bobalicón de que la ganadería es buena para la Naturaleza ¿?¿?¿? y preserva el entorno ¿?¿?¿?¿? No, este tipo de ganadería extensiva, además de aprovecharse del espacio común sin pagar un duro, haciendo competencia desleal a aquellos ganaderos que sí alimentan con lo propio su ganado, causan un gravísimo deterioro a los ecosistemas en los que se instalan, y si su incidencia es intensiva y reiterada, causando una destrucción total y absoluta del medio tras unos pocos años.

Eso sí, queda tan bucólico lo del pastor en la montaña…

Ahora podéis volver a los medios oficiales, en los cuales la energía eólica es una “energía verde”, los cazadores son deportistas amantes de la naturaleza, los brigadistas son profesionales que se juegan la vida defendiendo esa naturaleza y los pastores son el sumum de la vida natural. Y los montes gallegos arden…por combustión espontánea, no te jode…

30 comentarios »

  1. Por desgracia la legislación es más dura con los trabajadores que con los pirómanos y asesinos del medio natural.

    Comentario por Javi — 29 febrero 2012 @ 22:31 | Responder

    • Pero la legislación importa poco. Mira, es imposible pillar a nadie quemando el monte, a no ser que sea un cretino redomado. El monte es gigantesco, tú lo sabes bien. Esconderse en él es lo más sencillo. Ante la improbable circunstancia de que vieras acercarse a unos agentes del SEPRONA (que son tan señoritos que jamás se bajan del Terrano o Yamaha XT, con lo cual se les oye venir de lejos), te basta con guardar el mechero en el bolsillo.

      Además, es muy frecuente usar bombas incendiarias caseras, con una mecha haciendo el efecto de temporizador. Es decir, pasas y las arrojas cuando ves que no hay nadie. Cuando se incendia la carga (fósforos, gasolina…) tú estás en el bar del pueblo jugando al tute, como todos pueden verificar.

      En resumen, que esto no se soluciona con más policía o penas más duras. Hay que desactivar los beneficios que se obtienen de quemar el monte. Por ejemplo, ahora los ayuntamientos con incendios son beneficiados con ayudas e inversiones, creando un incentivo perverso. En lugar de ello, habrá que castigar retirando fondos a los ayuntamientos en los que más incendios se declaren, y recíprocamente premiar con fondos a aquellos ayuntamientos que mejor conserven su riqueza natural, como incentivo para que lo sigan haciendo.

      Cuando los lugareños se den cuenta de que la política del fuego los empobrece por todos los lados, cambiarán de costumbres. Porque dejémonos de coñas, que el que está quemando los montes de Sanabria no es nadie de Málaga, ni tan siquiera de Benavente. Es gente de ahí, que tiene intereses en esa zona, los que sean, venatorios, ganaderos, eólicos…

      Comentario por Mendigo — 1 marzo 2012 @ 0:09 | Responder

  2. La verdad es que desconocía prácticamente todo lo que aquí cuentas. En Colmenar Viejo, territorio histórico de ganadería, ya no tenemos ni asociación de ganaderos. Las pocas vacas que se ven, van de terreno en terreno. Aunque es cierto que de vez en cuando me he cruzado con vacas y su vaquero y pastor y sus ovejas, en el parque de la cuenca alta de manzanares, al sacar Laister. De hecho hace poco me comentaban que tengo prohibido llevar allí al perro o por los cazadores en temporada de caza o por el ganado.

    (De hecho es impresionante, en todo el término municipal no hay ni un sólo sitio, según legislación que yo pueda soltar al perro, así que me la salto… yo y cuasi el 100% de dueños de perros).

    Pero volviendo al ganado y más al ganado suelto, afortunadamente (dentro de lo que cabe), por aquí no se dedican a incendiar nada. Aún así, estaré más atenta, tras leer esta entrada.

    Muuuuuaaaaaaaaaaks!!!

    Comentario por Nynaeve — 1 marzo 2012 @ 0:10 | Responder

    • Por Colmenar hay un montón de ganadería, alguna brava, pero son fincas valladas, con su propietario. Eso, nada que objetar. Tu te compras tu finca y alimentas tus reses con esa hierba. Fantástico (bueno, podemos hablar de la propiedad de la tierra, pero hoy no quiero ir por ahí).

      Pero, por ejemplo, en la Pedriza sí que hay (o había, hace años que no voy) ganado suelto por mitad de la sierra, en terrenos del Parque Natural, y esto es lo que me rebota.

      De todas formas, en Madrid la causalidad de los incendios creo que es diferente, y muchos están relacionados con temas urbanísticos, que aquí en Galicia sólo están presentes en la costa.

      Comentario por Mendigo — 1 marzo 2012 @ 8:37 | Responder

      • No, no, no…

        Efectivamente hay mucha ganadería brava y esa está vallada (hostia, faltaría plus… que ya he tenido que correr y subirme en un árbol sólo por saltar la cerca que no era). Pero no. Esa sigue existiendo. De la que hablo es de las vacas para carne. (Las de leche, a pesar de seguir llamándose la leche de la coooperativa de ganaderos colmenareños de vacas de leche “la colmenareña”, llevan años ya paciendo en Guadalajara).

        Y las vacas de carne, están en finchas valladas. Te las encuentras de paseo por la cañada, para desesperación de sus vaqueros. Y… en el río. En la cuenca del río. Las sueltan por allí. Igual que las has visto en la Pedriza, que ahora que lo dices, yo recuerdo fotos de vacas que he hecho cerca de Charca Verde y de eso hace muchos años… te diré, con cámara analógica y todo.

        Hacía años que no tiraba yo para el río, ni las canteras hasta que la adopción del renacuajo obliga a ir cada día más lejos a ver si el angelito se cansa. Evitando el fin de semana, para no encontrarme con mucho dominguero a quien le molesta el perro suelto, intento ir mínimo una vez a la semana al río para despejarnos, él y yo. Y es habitual, encontrarme por allí las vacas.

        De momento el vaquero no me ha dicho nada. Yo no sabía que él no puede. El pastor (de ovejas), si nos cruzamos me pregunta más o menos hasta dónde voy y dado que le cae bien mi perro, suele irse por dónde ha venido, porque sino a mi me obligaría a coger el perro con la correa.

        En cuanto a los incendios. Lo cierto es que sólo recuerdo uno, hace ¡mierda! unos 20 años, que tocaba la campana de la Iglesia (en Soto del Real), y allí que decidimos ir mi padre y yo. Luego no fue necesario.

        Y sí, soy consciente de que alguna vez ha venido el helicóptero para coger agua en el embalse de Marqués de Santillana, pero es cierto que no suelen ser muy gordos.

        En cuanto a los forestales. Hará un par de años, hubo alguna seria amenaza. La Aguirre, se ha cargado su trabajo. Y ha decidido que no es importante desbrozar monte… pues como no llueva pronto, vamos a tener uno de los veranos más secos de la historia. Es febrero y ¡estoy regando!… Ya veremos…

        Comentario por Nynaeve — 1 marzo 2012 @ 14:49 | Responder

  3. ¡Mendigo cuánto tiempo! andabas desaparecido o en la luna como buen gallego.

    La ganadería es una máquina de hacer desiertos. No sé si sea información válida pero alguna vez leí que parte de la pobreza de suelos de oriente medio se debe a que llevan milenios practicando una ganadería caprina que ha terminado por convertir en desiertos las montañas. Y aun está el agravante de la deforestación, que ya tumbó por ejemplo el 30% de la selva amazónica pa meterle vacas. Claro, se hablará luego del “milagro” brasilero y de que brazil es el principal productor de carne del globo… a costa de ser también el mayor deforestador.
    No sólo habría que replantear la ganadería en términos de su producción estabulada -que se hace con mucho éxito en EEUU por ejemplo, sino que habría que replantear los altos consumos de carne de nuestras sociedades, ya que los dietistas dicen -tampoco se si es cierto- que sólo se necesitaría comer carne dos veces por semana para suplir las proteínas que el cuerpo realmente necesita. Lo demás es gula, y un atentado contra el medio ambiente.

    Chao.

    Comentario por cami — 1 marzo 2012 @ 6:09 | Responder

    • Nas Cami! Estuve subiendo montañas. Por cierto, no sé qué tal te fue la subida que pensabas hacer este verano. Llegaste a la cima?

      Pues estás muy bien informado. Parte de la desertización del magreb es achacable a la intensa deforestación sufrida por la región con motivo de la romanización y durante la época medieval. La pérdida de cobertura vegetal debido a la tala y y el posterior pastoreo provocaron la extensión del Sahara y la desaparición de tierras fértiles (uno de los grandes problemas de la Humanidad, del cual no se escucha nada). Esta tendencia continua y el Sahara gana cada año extensión, convirtiendo en improductivas hectáreas dedicadas a la agricultura.

      Brasil. Los suelos de los bosques lluviosos son muy débiles, pues están expuestos a una exagerada lixivación (lavado) por la abundancia de lluvias. A pesar del vigor de la vegetación selvática, son mucho más sensibles a una tala y roturación que los bosques templados. Así, después del incendio y transformación en plantaciones agroindustriales en pocos años esa tierra está exhausta y se abandona para ser aprovechada, como comentas, como pastos. Recuperar esa zona sería labor de siglos, pues no se trata de que crezcan las especies arbóreas, sino que antes deben regenerarse los suelos, proceso lentísimo.

      Talar bosques es comprometer a medio-largo plazo la supervivencia de una civilización, y eso vale tanto para las antiguas civilizaciones mesopotámicas (que caían por hambrunas provocaban por el agotamiento de las tierras tras una agricultura y pastoreo intensivos) como para las modernas civilización tecnológica (pues seguimos comiendo frutas, verduras, carne…, y debemos lograr que su producción sea sostenible en el tiempo, y actualmente no lo es, y menos, para 7.000.000.0000 de seres humanos).

      Comentario por Mendigo — 1 marzo 2012 @ 8:48 | Responder

      • Nada que subimos a la montaña, no hubo mucha disposición de los otros muchachos. Quizá en 20 días hagamos una excursión, con unas tres españoletas que andan por acá. Por lo pronto me di un vueltón por el sur del país, muy ilustrativo.
        A propósito de lo que cuentas, se me olvidaba el caso de los Mayas en centroamérica, que aunque no practicaron ganadería -no había con qué, je, je- hicieron una devastación tal de las selvas que acabaron con los suelos, lo que les hizo muy vulnerables a los cambios climáticos. La decadencia Maya, que a menudo se presenta como una inexplicable sucesión de guerras y conflictos internos entre las distintas ciudades del imperio, es en realidad una lucha por los recursos que se agotan. Ello estimuló, por una parte la emigración hacia el norte y la mezcla con los pueblos que luego fundarían el imperio Azteca, y por otra parte una emigración hacia el sur donde todavía subsistían algunas ciudades cuando llegó Cortés y Cía. Se asume por parte de algunos autores que la gran enseñanza de los Mayas no son todas esas supercherías de profecías y fin del mundo sino aprender de su error: un crecimiento exponencial arrasando con un medio natural muy frágil, que finalmente acabó por colapsar. Se parece tremendamente a nuestro modelo civilizatorio, cada vez más agotado, cada vez más irracional.
        Bueno, salud en esas caminatas por la montaña, buena zancada tienes.

        Comentario por cami — 1 marzo 2012 @ 19:40 | Responder

        • Había oído esa teoría, sobre la sobreexplotación como causa de la caída del Imperio Maya. También en otros reinos antiguos, como el sumerio, al aumentar la salinidad del suelo al abusar de los regadíos para alimentar a una población creciente y pedir demasiados excedentes a la tierra.

          Lamento que no hayas subido, aunque si se sube, es para hacerlo en condiciones. Bien aclimatado y en buenas condiciones físicas. Si no una pateada de placer puede acabar en desgracia, que la altura, a pesar de ser el trópico, era imponente.

          Un abrazo, compañero!

          Comentario por Mendigo — 3 marzo 2012 @ 23:09 | Responder

  4. Pues mira, el verano anterior pasé por el valle de Aguas Tuertas en Huesca:

    http://www.lygeum.es/?p=183

    Y en ese momento, he de decir, que pensé en la idílica estampa que formaba el ganado con la niebla que cubría el lugar. Pero tienes razón, algunos creen que eso de que la montaña es de todos quiere decir que les pertenece, cuando es justamente al revés: nosotros le pertenecemos a ella.

    Creo que ya te la había enseñado, pero como viene de perlas para esta entrada te la vuelvo a mostrar:

    http://www.guelaya.org/textos/jefe%20indio.htm

    Una hermosa carta, mal atribuida al jefe indio Seattle, que debería ser leída por todos los ganadores y por el mundo en general. Aunque creo que serviría de poco, nos gusta más la locura destructiva…

    Muy buena entrada, muy ilustradora: un saludo!

    Comentario por V — 1 marzo 2012 @ 18:07 | Responder

    • No, no me la habías enseñado, pero creo que viene muy a cuento. La conocía, vaya, pero ¿por qué dices mal atribuida? ¿Quién es el autor? Cuenta, cuenta…

      Comentario por Mendigo — 3 marzo 2012 @ 23:11 | Responder

      • Aquí te lo explica bien:

        http://www.derechoalatierra.com.ar/2009/06/carta-del-cacique-seattle.html

        De todos modos, sea su autoría falsa o verdadera, no influye en la importancia de su trasfondo. Debemos cuidar el mundo en el que vivimos, porque sólo es uno y ni siquiera es nuestro.

        Comentario por V — 5 marzo 2012 @ 16:11 | Responder

        • Ajam, qué curioso. Bueno, al final el texto sí que era de ese fulano, sólo que no en formato epistolar. Es lo de menos, lo cierto es que el texto está realmente muy bien pensado, es estupendo.

          Comentario por Mendigo — 5 marzo 2012 @ 21:05 | Responder

  5. Hola Mendi,

    Muy de acuerdo en lo general, pero ya que has sacado el tema, divago un poco y discuto un par de asuntos…🙂

    Hay diferencia entre las vacas lecheras y las de carne (al menos por aquí). Para las lecheras se sigue el sistema que llamas ‘extensivo pero responsable’. Tienes que ordeñarlas al final del día, así que se llevan a praos para alimentarlas durante el día para después llevarlas a las cuadras a la tarde, ordeñarlas y normalmente, volverlas a llevar a los praos o pacederos para que pasen la noche. Antiguamente se podían llevar a las brañas altas para aprovechar toda la tierra disponible, pero habia que ordeñarlas allí (como curiosidad, en mi pueblo se hacían hoyeras en los manantiales para conservar la leche… riete tú de controles sanitarios…🙂 ) y luego bajar la leche… además había que llevarlas forraje para pasar el invierno (las vacas no son como los caballos, que se buscan la vida entre la nieve, una vaca en el monte en invierno se muere de hambre) a las pequeñas cuadras que hacían arriba, pero la abundancia de terrenos bajos, hace que hoy en día todas las brañas altas están infrautilizadas. Demasiado trabajo para que te paguen la leche a unas pocas pesetas (si te la recogen….).

    Apenas las vacas de carne y los caballos pastan arriba y no es necesario quemar monte porque tienen de sobra y más. En mi pueblo hace 50 años había 15 o 20 familias con vacas. Hoy en día quedan 2.

    Diferente son la ovejas y las cabras… Ésta no cortan la hierba, la arrancan, y no le hacen ascos a lo marrón (como dices, las vacas son muy exquisitas y se pirran por lo verde🙂 ).

    Así que cuando se quema monte no le veo sentido que sea para sacar brotes verdes, si no para liberar espacio, para evitar que se convierta en bosque. La ovejas son cojonudas para evitar que el monte se llene de piornos y espinos, pero una vez lleno no pueden hacer nada.

    Pero de nuevo, si hace 50 años (y 20) en verano todo el monte estaba lleno de ogüechas, hoy solo utilizan la tierras baja. Ya no quedan pastores que las lleven, y la fabricación masiva de piensos hace que no compense moverlas 300 kilómetros en busca de los verdes montes del norte. Además, los ayuntamientos suelen tener partidas para desbrozar el monte, para qué arriesgarse a quemar monte si sobra y tienes a los ayuntamientos desbrozando (y desbrozando para nadie).

    No digo que haya incidencios provocados por ganaderos, pero cada vez son menos.

    De todas formas, soy un pesado, pero tengo que decirlo… cuando el cuidado del monte esté en manos públicas (ese ejército tan caro que pagamos para nada) estos problemas se acabarán. No en subcontratas… funcionarios apagando fuegos. Gente que no tenga interés en quemar monte y si en encontrar a los causantes.

    Por cierto, sobre los árboles que has plantado, aunque supongo que lo tendrás muy claro, aquí van algunos consejos (que aprendimos a base de perder árboles, claro😀 ):

    Utiliza el abrigo de los espinos o piornos para plantar. Darán sombra, mantendrán el terreno húmedo y será más difícil que los animales los coman.

    Pon tubos (como los que utilizan en las reforestaciones) a los arboles. Los encontrarás en viveros (no en todos), son baratos y son imprescindibles para que los corzos (nuestro principal ‘enemigo’ :D) no devoren la corteza (que tendrá la puta corteza…😀 :D). Nosotros además usamos una malla de plástico como continuación del tubo (en total el árbol está protegido casi dos metros): evita que los caballos y vacas e coman las hojas verdes y se carguen la guía.

    Y todo esto para, como tú, reforestar un trocín de terreno, una isla en medio de un mar, que se quemará en unos pocos años…

    Por cierto… ¿Zamora catellana (y encima Sanabria)? Creí que habíamos superado este debate hace mucho…😀😀

    Apertas Mendi!

    Comentario por PerroFantasma — 3 marzo 2012 @ 13:01 | Responder

    • Cuanto tiempo! Tenía la ilusión que estuvieras leyendo, y me dieras tu opinión al respecto.

      De Sanabria lo que quiero que sea es ni gallega, ni leonesa ni castellana. Sanabria debe ser sanabresa. Luego veremos a quién se parece más la criatura, si a su padre o a su madre. Lo triste es que es cada vez menos sanabresa, adoptando masivamente la lengua de la meseta y perdiendo la de sus mayores. En la zona de Lubián sí que se mantiene, aún, por los viejos el gallego (creo que en esa zona sí que puedo llamarle con toda propiedad gallego), pero en los pueblos de sanabria ya rara vez lo escucho, y siempre entre gente muy muy anciana. Otra lengua que se puede dar por desaparecida, a mayor gloria de la lengua del imperio.

      Tenía yo por ahí un cuento escrito en sanabrés, sobre el origen (fantástico) del lago. Si tengo un rato intento localizártelo.

      Por lo demás. Cierto, al diferenciar vacas de leche y carne, las de leche suelen ser castas más débiles, y necesitar dormir bajo cobijo. Las de carne suelen ser castas autóctonas, más adaptadas a las condiciones duras de la montaña. Oye, una cosa, explícame lo de las hoyeras en los manantiales, que no lo he entendido, y esas cosas me resultan curiosas.

      Siguiente: sobran tierras. Sobran. Pero siguen quemando. ¿Por qué? Porque quieren llevar el ganado a las zonas aledañas al pueblo. No quieren irse a tomar por culo todos los días con las vacas y ovejas. Y, como dices, una vez que la retama ha tomado una zona, tienes que pasarle e tractor o la llama. Tengo cortado xestas con el diámetro de árboles, sus buenos 20-25cm.

      Más cosas: no el cuidado, la propiedad del monte en manos públicas. Para garantizar que es algo más que una fuente de dinero cortoplacista, sino ordenarlo según un criterio tendente a la conservación de los ecosistemas. No todo pueden ser parques naturales, pero no todo pueden ser plantaciones de pinos y eucaliptos, como ahora.

      Y sobre los arbolitos. Muchas gracias por los consejos, de verdad que se agradecen. A ver, los árboles plantados, les protejo el tronco con toxos (tengo por ahí malla de plástico, pero la última vez que la puse y luego ardió, ésta estaba pegada al tronco y me dio muchísima pena, es como si encima de estar quemado, hubiera torturado a los arbolitos, así que esta vez lo he puesto de forma más natural). En cuanto a las bellotas, le estoy dando vueltas para fijar un montoncito de toxos en torno a la plántula (además, así la protejo del sol excesivo, como dices). Pero piornos? Te refieres a vivos? Bueno, en esa zona no hay piornos, eso es de más altura (está a 800m), pero igualmente…sean carqueixas u otra cosa…eso competirá con los arbolitos, no? También podría dejar algo de alambre de espino, fijado aquí y allá de mala manera, casi como por descuido. De esa forma, el pastor evitará esa finca, y con unos pocos años ya luego es muy difícil que las ovejas maten el carballo (rebrota con mucha obstinación, el muy cabrón, incluso después de haber sido triturado por las ovejas).

      Por cierto, lo de cargarse la guía…todos los árboles de invernadero vienen ya capados! Y joder, yo quería tener árboles en forma libre! Tú sabes dónde podría pillar patrones a buen precio, y ya los injertaré yo y les daré la forma que quiera? Me dijeron de un vivero en la Bañeza…

      Comentario por Mendigo — 3 marzo 2012 @ 23:29 | Responder

  6. Aquí se quieren montes “limpios” (pelaos, vamos) y todo lo que sea maleza, árboles, etc. molesta. Puro atraso, ignorancia, e interés individual. Y al resto que le den. Maravillosa tierra y maravillosas gentes estas… ¬¬ Qué gusto da ir al pueblo y ver que todo es compañerismo, que no hay envidias, y que las cosas se hacen pensando en el colectivo, y no solo en uno mismo… Una gozada, oiga.

    Comentario por wenmusic — 4 marzo 2012 @ 13:48 | Responder

    • Sí, queremos montes “limpios”….limpios de todo atisbo de vida (entre los plaguicidas, los incendios, la caza…parece que quieren convertir el monte en la acera de una ciudad).

      Eso sí, luego nuestros amigos de los pueblos tiran baterías de coche, neumáticos, carretos de bebé, cascotes, tuberías, neveras, sofás…en el cauce de los riachuelos o en la cuneta de las carreteras. Es el concepto que tienen esos mastuerzos de “limpieza”.

      Comentario por Mendigo — 5 marzo 2012 @ 21:08 | Responder

  7. Estoy suscrito a tu RSS (genial sistema) y leo puntualmente lo que escribes🙂 Lo que pasa que de economía (el tema de moda) vengo a aprender, no tengo mucho que aportar.

    El monte debería ser público, muy de acuerdo. Pero en León el 70% del monte es público y mira como estamos…

    Sobre este tema, un par de apuntes…
    En la página del ministerio (de lo que sea… como le gusta cambiar nombres…) hay un documento muy interesante sobre la evolución de la propiedad del monte: el documento en cuestión

    Viene a decir que el monte siempre se cuidó (romanos y visigodos ya preveían ‘severos catigos’ para los amigos del fuego. Fueron las mestas las que se pasaron por la cerilla miles de hectáreas y solo los Borbones (en parte por necesidad naviera, en parte en preservación para generaciones futuras) pusieron remedio al desaguisado. Luego los liberales Jovellanos y Campomanes terminaron de joder los bosques patrios, por que en manos privadas todo era mejor, por supuesto…
    Al pasar los montes a manos privadas, condenó a los bosques al aserradero (no era previsible??). Solo el cuerpo de ingenieros evitó mayor desaguisado. Tuvimos que esperar al enano cabrón para que de nuevo se protegieran los bosques y se recuperara parte de su titularidad a manos locales.

    Sobre ese periodo negro que fue el estado liberal, otro documento muy interesante es este.

    Sobre León, somos la provincia con más suelo en propiedad pública (con Zaragoza y Navarra cerca). En parte porque tenemos un territorio muy montañoso, en parte por la tradición comunal de aprovechamiento, en parte porque nuestros bosques producían una mierda durante el periodo liberal (hoy en día su aprovechamiento sigue siendo ridículo), en parte porque no había grande capitales en la zona para comprar los terrenos durante el periodo de las privatizaciones.

    Total, que nuestros montes son de todos, y se queman como los que más…

    Sobre los árboles… por partes…

    Joder, ya te han ardido alguna vez? nosotros ni nos planteamos qué puede pasar con los tubos si hay un fuego mientras crecen los árboles (una vez grandes ya tendrán tiempo de arder…).

    Estamos reforestando varias zonas, tierras y praos. En los praos, como se puede regar estamos plantando cerezos (guindos), no tenemos intención de convertirlos en frutales. Es un árbol autóctono que se da mucho por aquí en pequeñas agrupaciones de 10 o 15 árboles y que además sirve de alimento para los osos (tengo una foto de un cerezo de unos 20 centímetros de diámetro de tronco doblado por la mitad -suponemos que por un oso- en el que las hojas casi tocan el suelo, increíble que no partiera). Además hayas y carballos. En las tierras estamos plantando más carballos, también algún alerce y no sé si pláganos y capudos (mi padre es el que lleva 5 años llevando principalmente el tema, sospecho que les quiere más que a mí😀 :D).

    En las tierras, como están bastante invadidas por piornos, escobas y espinos cavamos un poco alrededor de donde vayamos a plantar y en profundidad. ¿Qué será más dificil para el árbol crecer al principio? Seguro, pero en un proceso natural el monte se llena de escobas antes de que salgan los árboles, así que deberían salir… (o eso esperamos…😀 :D). De todas formas, hace 10 años mi padre plantó unas bellotas al azar y hoy sólo quedan las que crecieron protegidas al abrigo de los espinos, así que por ensayo y error seguimos este procedimiento…😀

    Con el tiempo vamos añadiendo tres postes (listones de madera, ramas o lo que encontremos) alrededor y le ponemos alambre de espino para evitar que la vacas se acerquen. Los espinos (la planta) también los cortamos y ponemos entre las ramas que despuntan por encima del sistema tubo-maya, para evitar que las vacas y caballos coman las hojas (el cerezo entero si les dejas…).

    Si el terreno es fácil acotarlo, puedes probar a poner un pastor eléctrico. Nosotros con los cerezos lo hemo hecho. Es probable que alguna vez un pastor ‘humano’ quite el eléctrico para que los animales pasten, pero confiamos en lo quite y lo ponga sin joderlo. Como anécdota, mi padre alimentó el pastor la primera vez con una batería, se descargó a la dos semanas (debería durar varios meses) así que lo enganchó a una turbina construída caseramente aprovechando una caída de agua que atraviesa el terreno. Sí, es funcionario y tiene mucho tiempo libre…😀

    Así que, ya ves, 40 sistemas de protección y ahora resulta que se los están comiendo insectos a los cerezos… para llorar😀😀

    No sabía que los piornos solo crecían por encima de los 800m… tiene su sentido… Nuestros terrenos están por encima de los 1300 metros. No te cuento lo que vamos a tener que esperar a que crezcan los árboles…

    Los cerezos los compramos en viveros de León capital, de metro y medio de largo y vienen siempre con guía. Si la guía se rompe en un caducifolio no es tan jodido como en las coníferas, pero no deja de ser una mierda porque ya tienes que andar pendiente no sea que el árbol crezca por donde no debe. Los carballos y hayas vienen en plantita y los alerces los pedimos a Francia (fueron unos 20), en planta de unos 30 cm, llegaron por correo en perfectas condiciones.

    Comentario por PerroFantasma — 4 marzo 2012 @ 14:42 | Responder

    • Pero compañero, aquí todos estamos para aprender! Aún me tendrás que dar lecciones tú a mí de economía… ¡si no sé nada!

      A ver, sobre mis árboles. Ya me han ardido cuatro veces. Mi viejo plantó castaños hace treinta años. Incendio. Volvieron a rebrotar del pie. Incendio. Rebrotaron algunos, planté yo alguno más. Incendio. Tras unos años, vuelvo a desbrozar el sitio y a ponerme a plantar alguna higuera y cerezo. Incendio. Acabo desolado, lo mando a tomar por culo y ni tan siquiera subo por el pueblo durante muchos años. Error.

      Ahora me he vuelto a poner. Si lo hubiera cogido después del incendio, hubiera sido sencillo, ahora vuelve a estar como una jungla. Aún sobreviven 6 castaños de los que plantó mi padre y 2 de los míos (uno de la primera vez y otro de la segunda tanda). Bueno, sobreviven…brotaron de las raíces, vuelta a empezar. Y ahí estoy, desbrozando (al menos me he pillado esta vez una desbrozadora, porque antes era a mano…no quiero usar venenos y paso de pedirle nada a nadie del pueblo para que vengan con el tractor).

      Este verano hubo otro incendio en el pueblo, esta vez no me tocó (a esa finca, supongo que alguna otra sí, pero como está ya todo de xestas…). Pero por 500m, no creas.

      Parece de locura, pero es que los que no habéis estado en el Sur de Galicia os resulta difícil entenderlo. Que incendios hay en todas partes, pero es que esto es demencial. Mira que tengo pateado mucho por la península…

      Oye, una cosa. Comentas el cerezo como de regadío, cuando es uno de los frutales que resiste mejor la sequía. De hecho, no lo puedes regar cuando la fruta entra en envero o se abre. Y, de hecho, el guindo es de las variedades más rústicas. Riégalo los primeros años y luego…puedes pasar de él. Es genial lo que estáis haciendo, intentando replicar el medio natural. Ojalá hubiera muchas personas como tú o tu padre. Pareciera que todo el mundo está empeñado en lo contrario, destruir lo poco que queda de flora autóctona para que esté ya todo completamente “limpio” y “civilizado” (cuando su modelo de explotación forestal es realmente sucio y bárbaro).

      Por cierto ¿con qué insectos te está pegando? En el cerezo es muy típico la gomosis.

      Descarto el pastor porque no me iba a durar ni un suspiro. Mi idea era hacer algo parecido a lo de los tres palos con alambre de espino. Al principio, algo minúsculo, para proteger la plántula. Y luego, ir protegiendo los que vayan tirando. Si consigo que aguanten hasta una cuarta, eso ya no hay quien lo mate (hasta que llegue el siguiente incendio).

      En los viveros les cortan la guía para que saquen ramas secundarias (que son las que dan flores, y frutos) cuanto antes, y sean bajas para recoger la fruta manualmente. Pero yo quería formas libres, es decir, que el árbol creciera como le viniera en gana. A ver si encuentro un vivero que tenga lo que quiero sin irme al quinto demonio…

      Por cierto, nunca he visto un Alerce en la Península, o será que no me habré fijado, más allá del Pirineo. Esos necesitan mucho mucho frío, para medrar. Primero van los carballos, luego las hayas (he plantado algunas semillas, a ver qué tal) y, luego, los alerces, en el piso más alto.

      Un abrazo y gracias por tus consejos!

      Comentario por Mendigo — 5 marzo 2012 @ 21:26 | Responder

      • Con los cerezos ha sido ensayo y error. En un primer momento plantamos en tierras y en praos. Los de los praos han tirado de puta madre, pero en verano (aquí aprieta en Julio y Agosto y no llueve mucho) hay que regarlos sí o sí. En la tierras cayeron todos (unos 60 o 70 cerezos a la mierda, un curro de la leche para nada…) menos los que estaban a la sombra de otros cerezos ya crecidos (y cerca de un reguero). Una vez grandes ya no los regaremos, pero mientras crecen si no hay agua se estropean mucho, además hay mucha diferencia de que tengan bien de agua o que no tengan, crecen muchísimo más. Por cierto, los cerezos que compramos tienen la guía intacta. Los pillamos en viveros forestales, con mucha raíz y sin ningún tipo de poda. En viveros comerciales (donde la peña compra los árboles y las planta para el jardín) si que he visto que los frutales están podados (y ya injertados, nosotros no queremos injertos, el árbol crece mucho peor) y sin apenas raíz, prueba en viveros forestales y ya me dirás🙂

        Cosa diferente son los carballos, aquí salen en cualquier rincón y no tiene que mirar para ellos. Ni los regamos ni andamos pendientes.

        Los alerces son un capricho de mi padre. Cuando era joven trabajó de forestal, y en las reforestaciones de la diputación plantaron muchos alerces (por la zona de la Robla hay bastantes a partir de 1000 metros). Le gustaron mucho y ahora aprovechó para plantarlos.

        Con el abandono de fincas cada vez más veo iniciativas de este tipo. Por ejemplo, la gente de FAPAS gasta bastante pasta en reforestar (este domingo plantan manzanos en las Ubiñas) y la gente de la zona planta árboles para que no se estropeen los praos… todavía hay esperanza🙂 (aunque lo tuyo sea para llorar…)

        Por cierto, si encuentro alguna foto de la turbina ya te la enviaré🙂

        Comentario por PerroFantasma — 6 marzo 2012 @ 0:26 | Responder

        • Coño, que buena idea, los del FAPAS. Me sonaban las siglas, pero no caía. Sí, claro, los del oso pardo.

          Pues mira, te voy a pasar otro enlace que me parece muy muy interesante:
          http://repoblacionautoctona.mforos.com/

          Otra cosa: salvo olivos y cosas así, a los árboles pequeños les tienes que apoyar con riego los dos o tres primeros veranos. Su raíz aún no ha llegado a los profundos infiernos para buscar agua, especialmente si son plantas de vivero. Por cierto…¿vivero forestal? Si es lo que estoy buscando, y nada! Fui aquí a uno cerca, que me dijeron que era inmenso, y era sólo un revendedor. Los que hay, no venden a particulares.:/

          A cuanto te salió el pie de guindo, si no es mucho preguntar?

          Comentario por Mendigo — 6 marzo 2012 @ 1:32 | Responder

          • De aproximadamente metro y medio y un par de centímetros de diametro, creo recordar que 2 euros y medio o así.

            Los pillamos en Cembranos (a 5 km de león capital), un vivero forestal de un chico muy majo (http://www.imave.com/)

            Comentario por PerroFantasma — 6 marzo 2012 @ 23:11 | Responder

            • Están muy bien. Yo consigo a 5,5€ los árboles injertados, más o menos de la misma edad. Pero no a raíz vista sino con tierra (los de raíz vista tienen que estar recién arrancados, si no la raíz se oxida y muere).

              A ver si consigo encontrar un puto vivero forestal en el Sur de Galicia. Y si no, pues aprovecho cualquier excursión y me traigo unas plantas del que dices.

              Gracias, compai!

              Comentario por Mendigo — 6 marzo 2012 @ 23:30 | Responder

  8. No sé por qué no se enlzó correctamente el primer documento… el enlace:

    http://www.magrama.es/ministerio/pags/biblioteca/revistas/pdf_reas/r049_01.pdf

    Comentario por PerroFantasma — 4 marzo 2012 @ 14:43 | Responder

    • Buf, 47 páginas.

      ¿Crees que merece la pena? Ando con el agua al cuello, como siempre. Si me dices que es interesante, y te molestas en enlazármelo, será que sí. En fin…habrá que robarle horas al sueño…🙂

      Comentario por Mendigo — 5 marzo 2012 @ 21:29 | Responder

      • cuando tengas tiempo, pero la verdad es que lo leí en un ratín y creo que es interesante (las últimas páginas al ser ya tan decriptivo dando mucho nombre me las salte por encima) para ver a grandes rasgos la planificación forestal que hemos ‘sufrido’. Pero vamos, dormir es lo primero😀😀

        Comentario por PerroFantasma — 5 marzo 2012 @ 22:31 | Responder

        • Ya te contaré, a ver si el finde. Es que tengo varias cosas que debía tenerlas ya acabadas.

          Comentario por Mendigo — 6 marzo 2012 @ 0:51 | Responder

  9. Lo de la ollera. Lo primero, el nombre… el no conservar tradición escrita juega malas pasadas…😀😀

    Yo pensaba que venía de hoyo, y buscando imágenes en Google he decubierto que viene de olla…🙂

    Unos ejemplos:
    Una ollera tsacianega.
    Una ollera somedana.
    Y una de Sousas (y aquí la llaman ochera, en patsuezo, aunque se podría transcribir como otsera o oḷḷera).

    En mi pueblo son diferentes. Allí donde brotaba el agua (un manatial, vamos… :D) se hacía como un iglú de piedras y se cubría de tierra. Además de conservar la leche a baja temperatura por el agua, quedaba en una especie de cueva protegida de sol (si es que aquí siempre hemos sido bastante más listos que en Laciana o en Somiedo, jeje).

    De ahí lo de ‘hoyo’…😛

    Una ollera parecida a las de aquí sería como esta otra

    Comentario por PerroFantasma — 4 marzo 2012 @ 15:49 | Responder

    • Aaaaanda, una antigua nevera. Vale, ahora lo entiendo mejor, con las fotos. Yo me imaginaba que la hoyera estaba por debajo del curso de agua, y no entendía cómo se podía impermeabilizar aquello.

      Pues no, aquí no hay, o no los conozco, vaya, esos ingenios. La gente guarda las cosas en las bodegas, o también las enterraba para que estuvieran al fresco (el pan, por ejemplo, para que durase más). Pero no lo había oído asociado a un curso de agua. Tiene todo el sentido, desde luego, en verano eso baja un montón los grados.

      Juder, la de cosas que se aprenden. Desde luego, estás puesto en etnografía asturleonesa, eh? De verdad que es un gustazo poder contar con tus comentarios, un lujazo.

      (todavía estoy flipando con la turbina para recargar un pastor, eso sí que es currárselo).

      Comentario por Mendigo — 5 marzo 2012 @ 21:37 | Responder

  10. […] desgranando desde hace años los principales causantes: las madereras, los empresarios eólicos, la ganadería extensiva, los cazadores, los brigadistas, los aldeanos queriéndose ahorrar un […]

    Pingback por Medios | La mirada del mendigo — 4 septiembre 2013 @ 1:22 | Responder


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