La mirada del mendigo

22 julio 2012

Lobby

Filed under: democracia — Mendigo @ 1:40

Alguna vez me he preguntado cómo es posible que la misma persona que un año lleva zapatos puntiagudos y de vertiginoso tacón, al año siguiente se apee de ellos para calzarse unos zapatos de diseño infantil, punta redondeada y absolutamente planos. La respuesta es una absoluta falta de criterio, que le lleva a aceptar gustos externos ante la incapacidad de forjarse un estilo personal. A esa observancia de los dictados estéticos impuestos por la industria textil se le conoce por el nombre de “moda”.

Por supuesto, hablando con estos títeres, siempre me responden que ellos compran lo que les gusta. Curiosamente, estos gustos coinciden con lo dispuesto cada temporada por la industria, para que lo de la temporada pasada pierda valor y deba ser renovado a pesar de estar en perfecto uso: una evidente estrategia comercial que, sin embargo, subyuga a millones de personas en todo el mundo. Estas personas tienen la ilusión de la libertad, creen que eligen según sus gustos, sin percatarse que estos gustos están condicionados, si no determinados, por unos intereses económicos muy concretos (para empezar, no puedes vestir otra cosa que la basura que te ofrecen los escaparates, no puedes desear aquello que no existe, y hemos perdido ya la habilidad de crearlo).

La prueba de esta falta de libertad es la existencia de publicidad. Las empresas no gastan, sino que invierten cantidades estratosféricas en moldear la opinión de los consumidores a través de la publicidad. Si fuera cierta la ilusión del consumidor de que escoge con libertad, las empresas estarían tirando esos millones por el retrete. Pero todos sabemos que la publicidad sí que es efectiva, existen infinidad de estudios acerca de cómo y cuánto lo es, hasta llegar a ser una ciencia, como rama de la psicología. El capital no suele gastar el dinero en fruslerías, la publicidad es la demostración, su misma existencia, de que la voluntad del consumidor no es totalmente libre sino que puede ser condicionada.

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Ahora os reclamo atención sobre uno de los enlaces que subí en la entrada sobre fiscalidad.

30 Major U.S. Companies Spent More on Lobbying than Taxes

Traducido, que treinta grandes empresas usamericanas gastan más en hacer lobby que lo que pagan en impuestos. Resulta poderosamente llamativo que una empresa gaste más en manipular a las instituciones que en contribuir al sostenimiento del Estado. Y genera una pregunta inquietante ¿dónde, en manos de quién, acaba toda esa fabulosa suma de dinero? Los lobbys son un gran foco de infección, desvergonzadamente legalizado, de corrupción política.

Como en el caso de la publicidad, podemos afirmar que la mera existencia de los lobbys es una negación de la democracia. Si existen estos tentáculos del capitalismo, generosamente regados por la matriz, es porque funcionan. Es decir, consiguen su objetivo, logran modificar la voluntad del legislador, sesgar sus políticas de la forma que le interesa a tal compañía o clúster de empresas. Y si las empresas, y no los ciudadanos, son las que promueven las iniciativas legislativas y condicionan el voto de los parlamentarios, eso ya no puede llevar el nombre de democracia.

En democracia gobiernan los hombres y mujeres, no las empresas. Cada uno con el mismo valor. Cuando gobierna el capital, tanto más cuanto más cuantioso sea, el nombre que tiene ese régimen es conocido: plutocracia.

Si miramos el paisaje político, es evidente en cuál de los sistemas políticos nos encontramos: rescate a la banca, reducción de salarios, favores a las concesionarias de autopistas, subida de IVA, rebaja en las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, menores costes de despido, reducción de los impuestos al capital… Efectivamente, podemos constatar que los lobbys no son gastos caprichosos sino una buena inversión. De hecho, es la legalización de una práctica bajo un barbarismo, evitando usar el término castellano que lo define: soborno.

Podríamos definir una democracia sana aquella en la que la voluntad del presidente del BBVA cuenta tanto en el gobierno del Estado como la de cualquier de los cientos de Franciscos González Rodríguez que se apilan en el listín telefónico. Puede ser rico, puede ser inmensamente rico, pero no puede tener más poder que el ciudadano que duerme en un cajero de sus entidades. Si es de otra forma, esto no es una democracia. Y de hecho, podemos constatar que el régimen que vivimos de ninguna de las formas puede ser llamado una democracia, cuando se toman decisiones de gobierno contrarias a la voluntad de la mayoría. Si se gobierna contra los deseos de la mayoría, en ningún modo se le puede llamar a eso una democracia, sería un oxímoron, una contradicción en los términos.

Decía hace tiempo que la aristocracia económica puede pasar por la vida montada en su caballo. Pero hay momentos en los cuales, si vivimos en democracia, debe apearse del caballo. Cuando vamos a votar, el señor Botín debe dejar su caballo en la puerta y entrar en el colegio electoral en igualdad de condiciones con el resto de ciudadanos, porque si entra con el caballo, nos aplasta. Es evidente que Botín no entra en la democracia con el caballo, sino con un bulldozer. Su peso en la política española es superior al de millones de ciudadanos mejor o peor informados. Estamos entonces en la época del Antiguo Régimen, en el que los órdenes de la nobleza y el clero sumaban el 66% de los escaños en los Estados Generales a pesar de representar sólo el 3% de la población. El otro 97%, a pesar de ser la abrumadora mayoría, siempre se encontraba en inferioridad en el órgano legislativo.

Hemos progresado respecto al s.XVII. Ya la aristocracia económica supone menos del 1% de la población. Y sería muy optimista suponer que en la Cámara Baja española el 99% de la ciudadanía cuenta siquiera con un un tercio de la cuota de poder que tenía durante el absolutismo. Más bien la situación es de control casi absoluto del Parlamento por parte de la aristocracia económica (prefiero este nombre a la burguesía para recalcar su carácter hereditario).

Hemos llegado a dos conclusiones. Primero, que una democracia es el gobierno de las personas, no de las empresas. Las empresas no votan, votan las personas, y el patrón introduce una papeleta igual que el último de sus obreros. Pero tenemos un sistema en el cual las personas votan, pero las empresas, es decir, el capital, gobierna. Entre otras formas, quizá la más elegante, la menos coactiva, sea el lobby. La existencia de lobbys es la constatación de que no vivimos en una democracia, que con dinero suficiente se puede condicionar el gobierno más allá de las posibilidades demográficas que, en el caso de la aristocracia económica, son casi nulas pues representan menos del 0,1% de la población (por eso necesitan convencer a tanto imbécil que vote por unos intereses ajenos, poniéndoles como señuelo cualquier patraña, como la patria, la religión…).

La segunda conclusión es que la idea de que un banquero pueda ser rico pero no poderoso es de una delictiva ingenuidad (sí, la ingenuidad debería ser delito en algunos casos). Desde la noche de los tiempos, se conoce la siguiente igualdad: DINERO=PODER, la cual se verifica en ambos sentidos. Es lo mismo que decir que no puede haber democracia política si no existe democracia económica; en una sociedad radicalmente desigual, con la riqueza y la renta concentradas en un sector de la población, es absolutamente imposible que se pueda dar un sistema democrático. El poder de esta clase condicionará y, finalmente, doblegará el poder político creado a partir de las mayorías, hasta ponerlo al servicio de las minorías acaudaladas (y, por lo tanto, poderosas).

Como corolario habremos de hablar del papel que juegan los partidos políticos como sacerdotes o intermediarios entre el pueblo y el Poder. Según la corriente de opinión imperante, la cual podríamos rastrear hasta llegar al fascismo y continuar más atrás, el pueblo no puede acceder de forma directa al Poder, pues lo mancillaría con sus sucias manos, lo quebraría con su torpeza, sería abrasado por su cegadora luz. Como intercesores entre el Poder y su grey se instaura el clero, políticos profesionales que sí son tan elevados (a pesar de tener una pobre formación académica y profesional) como para penetrar en el sancta sanctorum del Poder. El pueblo, espera fuera del templo, protegido por vallas y antidisturbios.

Pero los partidos políticos son organizaciones que precisan de unos recursos económicos. Es más, el circo electoral cada vez se va volviendo más oneroso y las necesidades de capital crecen más allá de la capacidad de generación de caja de esas organizaciones, lo que les lleva a endeudarse con la banca o recibir dinero de las grandes corporaciones. Los escaños son cada vez más costosos de conseguir, exigen mayores inversiones por campaña y todos los partidos acaban en manos del gran capital. Todos.

Esta forma de control del sistema por parte del capital es mucho menos sutil que el lobby y más decorosa que el soborno a cargos concretos (el uso de una no implica que se renuncie a las otras). Digamos que el capital tiene asido fuertemente el escroto de los partidos políticos. Si no cometen traición por convicción, lo harán por necesidad.

Un escueto esquema de cómo está montado este tingladillo que se conoce como “democracia representativa” es que los partidos gobiernan nominalmente en nombre de un pueblo, pero son las empresas, el gran capital, la aristocracia económica quien dirige y orienta la política de estos partidos. Los parlamentarios aprietan el botoncito como animales bien adiestrados, pero el sentido de su voto se decide en despachos que no son los de la Carrera de San Jerónimo. Como podemos comprobar a tenor de las leyes aprobadas en ese conciliábulo de rufianes en el cual hemos depositado lo más sagrado de una sociedad: nuestra soberanía.

La solución, mil veces habrá aparecido aquí: Democracia. No eufemismos que contengan esta palabra para disimular la oligarquía, la aristocracia, la plutocracia. Gobierno directo del pueblo, ya que hoy hay medios para ello, sin necesidad de desvirtuar la democracia con el juego de representatividades. El pueblo ha ganado su mayoría de edad y quiere hablar con voz propia. Yo no consiento que nadie hable o tome decisiones en mi nombre, no delego mi cuota de soberanía; no soy ἰδιώτης.

Los partidos políticos podrán perdurar, y su papel sería el de aconsejar a los ciudadanos, a aquellos simpatizantes que quieran escucharles, ayudándoles a formarse una opinión (para aquellos necios que no tienen criterio en el vestir, y tampoco en el gobernar). El ciudadano podrá escuchar las razones de uno u otro partido político, pero al final, la decisión, el botoncito, lo tendrá que pulsar el ciudadano según sus conocimientos, intereses y formas de entender el gobierno de la polis. 36 millones de parlamentarios hace que cualquier presión, coacción o intento de soborno por parte del capital se torne imposible.

No pudiendo acceder al poder directamente, el capital tendrá que convencer. Y para ello, para evitar nuevamente que una idea pese más que otra por ir respaldada por muchos billetes, sería menester legislar para impedir la concentración de la propiedad en los medios de comunicación y así fomentar la pluralidad ideológica. De igual forma, habrá que impedir que empresas ajenas al sector controlen su accionariado (directamente o a través de sociedades interpuestas o sus representantes).

Además, habría que potenciar la educación y formación de la población. No sólo en las primeras etapas de la vida, sino una formación continua, según los intereses de cada uno pero promoviendo la vida intelectual frente al embrutecimiento y la molicie que preconiza el capitalismo. La mayoría de edad legal se conseguiría cuando el joven adquiriese unos mínimos conocimientos, los cuales le capacitarían para desempeñar sus derechos políticos con mínima competencia (no consiste en elegir una opción al azar, si no de escoger con conocimiento, tras informarse y reflexionar). De igual forma, aquel ciudadano que rechazara participar de alguna forma de la vida intelectual de la sociedad (ciencias empíricas, sociales, artes…) le serían retirados sus derechos políticos (que podría retomar en cualquier momento cuando dejara de ser un bruto para retomar el camino de la civilización).

Entonces, con ciudadanos libres, formados e informados, sin grandes diferencias de patrimonio ni renta que cargasen los dados, podríamos intentar autogobernarnos por un sistema llamado Democracia.

23 comentarios »

  1. Poderoso caballero es Don Dinero. Nada nuevo bajo el sol,

    Comentario por Boss — 22 julio 2012 @ 3:22 | Responder

    • Pues no, la verdad, tienes razón.

      Llevamos siglos y siglos igual, el señorito manda y se aprovecha de nuestro trabajo. Pero al menos antes no te comían la oreja con la milonga de la democracia. El amo estaba arriba, tú abajo, estaba todo bastante claro (lo cual facilitaba las cosas cuando llegaba el momento de decir basta y ponerse a cortar cabezas).

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 12:05 | Responder

  2. Considero que tu enlace a la plataforma juicio a Aznar es spam. Sólo son anuncios de abogados, bajar pelis y ligar. Puedes retirarlo?

    Comentario por Boss — 22 julio 2012 @ 3:27 | Responder

    • No, no es spam, es una dirección de internet vacía. Como ya no conduce a ninguna página, el host pone publicidad relacionada. Simplemente, soy un dejado y llevaba años sin revisar los banners (el tema de juicio a Aznar al final quedó en nada, y la asociación se disolvió y, por supuesto, no renovó la dirección). Ya he depurado un poco los enlaces de los banners, aunque aún me queda hacer limpieza en los enlaces.

      Gracias por avisar!

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 12:03 | Responder

  3. Fíjate qué paradoja; el pionero mundial de las Relaciones Públicas al ser él quien las bautiza y da nombre siendo el primero en publicar un libro sobre la materia en el año 1923 en Nueva York, titulado “Cristalizando la opinión pública”, es sobrino de Sigmund Freud. http://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Bernays. Cómo la inmensa sed de conocimiento de su tio lleva al sobrino a castrarlo, al conocimiento.
    Qué distinta perspectiva la de aquel inmenso proyecto de educación puesto en marcha por la Institución Libre se Enseñanza. Qué pena que se truncara. Pero no es sino con proyectos con esa altura de miras que lograremos salir de esta tremenda encrucijada.

    Comentario por Gustavo Giménez — 22 julio 2012 @ 9:40 | Responder

    • No tenía ni idea de la historia del sobrino de Freud. Interesante y oportuna, con el tema de los lobbys.

      También oportuna y mucho más conocida (al menos, aquí) es la Institución Libre de Enseñanza, cuyo objetivo era formar ciudadanos libres, con un pensamiento autónomo y no (sólo) trabajadores útiles y esclavos sumisos. Su planteamiento es moderno incluso hoy en día.

      Un saludo, Gustavo!

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 12:11 | Responder

  4. Sebastián Endara – Colonialismo y pensamiento
    😉

    Comentario por Gustavo Giménez — 22 julio 2012 @ 9:57 | Responder

  5. Mendigo te hemos ponemos constantemente en nuestra web de enlaces al pensamiento crítico. Eres uno de nuestros mejores referentes: http://lacebolla.es/

    Comentario por Miguel — 22 julio 2012 @ 11:03 | Responder

    • Jejejeje

      Me voy a sonrojar.

      Pues he de reconocer, a fuer de ser sincero, que no conocía vuestra página. De haberla visitado creo que lo recordaría, por el original nombre.

      Yo encantado de que algo de lo que publique os parezca interesante. Por mi parte, he de felicitaros, felicitarnos porque cada vez la blogosfera es más roja, más irredenta y contestataria.

      Un saludo!!!

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 14:37 | Responder

  6. La democracia-plutocracia tiene algo muy bueno… aun estando secuestrada ES RESCATABLE, con mucho esfuerzo… Estoy convencido de que este medio… internet, cambiará radicalmente la jerarquía de la opinión y la información, pero las transformaciones sociales no son rápidas, al menos, no tanto como nos gustaría.

    Me ha parecido curioso el apunte final que has hecho hacia la meritocracia… no parece justo que la opinión del sabio tenga el mismo valor que la del necio… aunque nos meteríamos en un charco peligroso… un ejemplo sobre meritocracia sería el mismo Menéame, que hace que sus “foros” de debate sean bastante más interesantes que la media.

    Saludos

    Comentario por javierchiclana — 22 julio 2012 @ 13:18 | Responder

    • Buenas Javier. Cuánto tiempo! Me alegro que sigas por aquí.

      ¡No me he debido expresar bien, porque no reconozco mi ideal en la meritocracia.

      Una meritocracia es aquella forma de gobierno por la cual ejerce el poder aquél o aquellos que han demostrado mayor capacidad (en la guerra, en la administración, en el gobierno de filósofos que quería Platón).

      No, no es eso lo que yo propongo. Yo quiero una Democracia, un gobierno del pueblo, todos los votos con el mismo valor, el del sabio que el del necio, porque a ver quién decide quién es sabio y quién es necio (el charco peligroso que apuntas, verdad?). Sólo pido limitar los derechos políticos de aquellos ciudadanos que no tengan discernimiento suficiente, una cultura mínima para tomar decisiones autónomas, y se teme que su voto sea puramente aleatorio o se dejen manipular fácilmente. No estoy diciendo nada extraño: en todas los sistemas electivos se limita el derecho al voto a los niños, hasta su mayoría de edad, y se incapacita también a los que por motivo de enfermedad mental no tengan capacidad suficiente para tomar una decisión razonada. Yo sólo propongo incluir entre los inhábiles para emitir voto a los que no alcancen un conocimiento mínimo (pongámosle un nivel de secundaria obligatoria). Esto permitiría votar a niños de 16 años, si ya han alcanzado un conocimiento del medio social suficiente. Y su voto valdría tanto como el de un catedrático en derecho constitucional, nada de meritocracia, Democracia pura. Y aquellos adultos que rechacen seguir formándose, en el campo del saber que sea, o no acrediten por el medio que sea tener una mínima cultura que les capacite para tomar decisiones, como he dicho, con un mínimo de criterio, también se les retirará los derechos políticos. Pero no con el ánimo de excluir a nadie, sino que, con la vergüenza de ser excluido de la vida política de la polis, les sirva de estímulo para formarse. El objetivo del Estado debe ser que nadie sea excluido, y habrá de dar facilidades (básicamente, formación gratuita continua) para que así sea.

      Ahora, el que se empeñe en ser una bestia y no un hombre…

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 14:16 | Responder

      • Buenas… uno entra así, a lo bruto, sin saludar ni na😛.

        Te sigo a duras penas… tus amplias y “transversales” entradas son difíciles de responder así que las dejas “pa luego” y se acaban perdiendo en el limbo de los comentarios esbozados mentalmente.

        Creo que lo que propones sí sería una meritocracia, aún pudiéndome parecer positiva para la toma colectiva de decisiones justas veo muy complicado que pueda llevarse a cabo sin entrar en discriminación generalizada… mejor no tocallo. Que yo sepa, ninguna democracia dispone de un sistema parecido. De cualquier forma ese mayor poder de decisión de los más “sabios” se lleva a cabo por otros caminos… desde el simple debate en la barbacoa, con los amigos, hasta la amplia difusión que pueden encontrar en la blogosfera las opiniones independientes.

        PD: He visto algunos infructuosos “intentos” de difusión en Menéame. Como me gustaría que tus interesantes entradas encontraran la propagación que se merecen me voy a permitir darte unos consejos… Te voy a señalar 2 blogs “particulares” que tienen un alto índice de portadas en la plataforma antes mencionada. Es importante que el guiso sea nutritivo y atractivo pero, si queremos que tenga éxito, tiene que ser servido en porciones digeribles :p.

        http://escolar.net/ : Arte en el resumen.

        http://heliosyeolos.blogspot.com.es/ Siendo artículos largos… no tanto como los tuyos😉. Siempre tiene un resumen inicial que hace muy fácil la discriminación rápida de la lectura y, sobre todo, la redacción de la entradilla (que es fundamental para que la noticia enganche).

        Saludos

        Comentario por javierchiclana — 22 julio 2012 @ 16:00 | Responder

        • Gracias, Javier.

          No, si lo de Menéame no se volverá a repetir. Ya estoy bastante frito del concepto de relevancia que se tiene (lo que es llamativo, no lo que es importante).

          Si ya sé que mis entradas son tostones infumables. Pero no me puedes comparar con Escolar, él es un profesional, no sólo del periodismo sino del blog: vive de ello. Yo sólo soy un particular que escribo para exortizar mis demonios, escribo de corrido, según se me va ocurriendo, viniendo a la mente las ideas. Si fuera mi trabajo, si tuviera que firmar con mi nombre y apellido, ordenaría las ideas, me documentaría mejor, presentaría el cada artículo de forma mejor estructurada, con un estilo más cuidado y con la ortografía revisada. Pero no tengo ni tiempo ni ganas, prefiero que sea a vuelapluma, perdiendo en calidad pero ganando en espontaneidad.

          Te agradezco mucho los consejos porque, además de tener buena intención, son buenos. Es cierto, sé que mi estilo es denso, confuso, abigarrado (lo de compararme con Escolar es demasiado cruel, es la antítesis de mis defectos). Soy consciente de ello. Pero, de verdad, bastante tiempo libre me quita el blog como para encima perder más tiempo procurando presentarlo de forma más amena. Yo no me gano el condumio con esto y, a decir verdad, salvo tres o cuatro entradas (la de los medios de comunicación, que sí que creo sinceramente que merece la pena), tampoco creo que valga gran cosa lo que escribo. Es decir, que si alguien me quiere leer, bien, y si no, lo veo perfectamente lógico e incluso me parece recomendable no perder el tiempo leyendo mis arrebatos y acudir a otras páginas más cuidadas.

          Creo que si me empezara ahora, después de tantos años, a preocupar por quién me lee, esta página perdería toda su gracia. Al menos para mí. ¿Molestaré a estos o los otros escribiendo tal cosa? Me la suda, me gusta cagarme en todo y en todos. Yo procuro que lo que escribo me satisfaga, con eso me siento satisfecho. Como quien lanza una botella al mar. Luego, si la botella llega o no a otra orilla, y si hay alguien para recoger el mensaje…ya no depende de mí. Me basta el saber que está flotando en el océano, con haberla lanzado.

          Pero insisto, muchas gracias por preocuparte.

          Un abrazote!!!!

          Comentario por Mendigo — 24 julio 2012 @ 0:31 | Responder

  7. Un saludo,Mendigo…uno que agradece cada entrada que dejas caer por aquí , aunque no me prodigue en comentarios.Puede que este debiese ir en alguna de las entradas que dedicaste a los medios aunque todo este relacionado.Se leen demasiadas buenas ideas en este sitio para que se queden solo en ideas. Cuando comentaste la necesidad ineludible que tiene la izquierda de medios-de la que no me cabe duda-me plantee que ya sería un buen paso para seguir dando otros el lograr agrupar lo “mejor” que pudiésemos encontrar en la red,al margen de su procedencia,en un lugar que estuviese accesible,clasificado y de rigurosa actualidad;llame a un colega más ducho en estas lides,nos agenciamos un dominio y una plantilla medio presentable y empezamos a hacer algo,sondeando la lista habitual de lecturas, http://otro789.blogspot.com.es/,,junto con otra de Twitter con unos doscientos para cribar el contenido. Lo mejor que nos podría pasar es dar con gente que tenga el un interes similar ,nos descubra otros sitios,aporte,critique y colabore en igualdad ,organizarnos y empezar a darle forma a otras de las buenas sugerencias que te he leído sobre un posible medio financiado por particulares,etc.Echale un vistazo si te place,y dinos que te parece…la invitación va por igual a cualquiera que lea el comentario.Salud y que os vaya bonito;)
    http://lacebolla.es/

    Comentario por Gentevista Revistadigital — 22 julio 2012 @ 13:59 | Responder

    • Si has estado leyendo los últimos comentarios, cabreo basado en la impotencia incluido, sabrás que yo estoy buscando algo muy parecido a lo que estáis montando en La Cebolla. De hecho, íbamos a abrir algo muy similar.

      Me interesa mucho vuestro proyecto. En él hay cosas que me gustan (la estética, por ejemplo, es agradable de navegar) y otras que menos: está ordenado por temas, pero cuando empiece a llenarse de información (por ejemplo, fiscalidad) sería imposible rescatar una información, un dato concreto, entre cientos o miles de artículos.

      A mí me gustaría que no sólo se basara en la actualidad (como un blog, el último comentario queda arriba, lo cual es importante) sino que también permitiera rescatar información más antigua, un dato que sea necesario, por ejemplo, la presión fiscal en Suecia, porque estás manteniendo una discusión en un foro o elaborando un artículo y lo necesitas. O simplemente, porque te quieres informar más sobre ese aspecto de la sociedad. Una herramienta para el cambio, un arma para enfrentarse a la avalancha neoliberal, a los recortes, a la crisis.

      Por eso estaba proponiendo organizarlo en apartados de diferentes niveles, para poder localizar con mayor facilidad una información. Por ejemplo:
      2- Economía
      2.4 – Bancos
      2.4.3 – Participaciones Preferentes

      Pero bueno, no quiero tampoco entrar a ordenar la casa ajena. Estáis haciendo un muy buen trabajo y ahora lo importante es darlo a conocer y que crezca en enlaces. Si os pudiera ser de alguna ayuda, yo encantado de ser útil (a pesar de mi limitado tiempo libre).

      Un saludo y gracias por el trabajo con la página.

      Comentario por Mendigo — 22 julio 2012 @ 14:58 | Responder

      • Hola de nuevo Mendigo. Estamos buscando solución a la propuesta que haces para la localización de la información en nuestra web. No queremos agobiarte con propuestas, pero nos gustaría poder enviarte el acceso como editor/administrador de La Cebolla, por si lo tienes a bien. En todo caso te dejamos nuestro correo para poder entrar en contacto y enviarte los datos de usuario: lacebolla@lacebolla.es Esperamos, humildemente, que el proyecto y/o la propuesta sean de tu agrado. Saludos

        Comentario por Miguel — 23 julio 2012 @ 15:32 | Responder

        • Buenas Miguel.

          Seguimos charlando por correo.😉

          Comentario por Mendigo — 24 julio 2012 @ 0:14 | Responder

  8. Más claro, agua. Pascual Serrano, El destino del dinero de los recortes. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=153429.

    Comentario por Gustavo Giménez — 23 julio 2012 @ 7:18 | Responder

    • Muy breve y tienes razón, clarísimo. Te cojo el enlace para la nueva entrada. Gracias, Gustavo!😉

      Comentario por Mendigo — 23 julio 2012 @ 23:01 | Responder

  9. Los 23 millonarios que quieren sacar a Obama de la Casa Blanca
    El senador independiente Bernie Sanders ha hecho público un informe en el que se detalla quiénes son los magnates que, de momento, han aportado 61 millones de dólares para llevar a la presidencia al republicano Mitt Romney

    Comentario por Mendigo — 31 julio 2012 @ 1:34 | Responder


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