La mirada del mendigo

27 agosto 2014

Capitalismo y pobreza

Filed under: economía — Mendigo @ 12:51

Podemos definir capitalismo como aquel sistema económico que hace prevalecer el capital sobre los otros dos medios de producción, materias primas (Naturaleza) y trabajo (Humanidad).

La publicidad del régimen ha difundido la idea de que capitalismo va asociado a riqueza. Sin embargo, constatamos que países enteros, y amplios sectores de nuestras sociedades occidentales, viven hundidos en la miseria.

A nadie le debería sorprender, pues el capitalismo, cuya base de funcionamiento es la acumulación de capital en cada vez menor número de manos, es asimismo inherente a la pobreza generalizada. Es más, necesita de la pobreza.

Parece un slogan, pero es una consecuencia evidente y necesaria del proceso de acumulación capitalista, la cual intentaré explicar del modo más sencillo que sea capaz.

Vamos a ejemplificar con la forma más básica de capital: la tierra.

Imaginemos un pueblo, que pondremos de nombre por ejemplo Grândola, con 10 habitantes los cuales poseen la misma extensión de tierra de labor. En esta sociedad igualitaria, introducimos un desequilibrio en la propiedad de la tierra. Una nueva vecina, de nombre Cayetana, se hace con el control de la mitad de las tierras. Matemáticamente, porque las tierras del pueblo son una cantidad determinada, esto implica que el resto de vecinos se tendrán que apañar con menos tierra. Efectivamente, cada vecino pasa de tener el 10% de las tierras, a tener sólo el 5%.

Es palmariamente evidente que la concentración de la propiedad ha provocado el empobrecimiento de la mayoría. Si alguien acumula más tierra de la que es capaz de trabajar, implica que el resto tendrán que acomodarse en menos extensión.

Pero recordemos que estamos hablando de una forma de capital, y el capital se reproduce, da beneficios. En este caso, la tierra da cosechas. Cayetana, que posee 10 veces más tierra que cualquiera de sus vecinos, en buena lógica tendrá 10 veces más cosecha (de hecho tendrá más, por economías de escala, acudir al mercado con mano fuerte…). Si consideramos que el 5% de tierra es lo que necesita cada vecino para subsistir, la afortunada Cayetana podrá cubrir sus necesidades con esa unidad de cosecha, y las otras nueve acumularlas en forma de capital.

¿Qué puede hacer con esos 9 excendentes de producción, más los 9 del año siguiente, y del otro, y del otro? Bien, es evidente, continuará el proceso de concentración del capital. Adquiriendo directamente más tierras al resto de los vecinos, aumentando la productividad de la que tiene por medio de inversiones o por medios tan sencillos como pagarse matones o togados que le consigan por la violencia de las leyes o las armas el resto de las tierras que no controla.

Ahora observemos el proceso de concentración de la propiedad desde el punto de vista de los vecinos. Con el 5% de la propiedad no tienen margen para acumular un remanente para hacer frente a inversiones o imprevistos, viven acosados en el límite de la subsistencia, desplazados del mercado por la creciente eficiencia de la explotación de Cayetana y cualquier empujón los hace caer en la insolvencia.

Dándole más soga al ahorcado, Cayetana se ofrece a emplear su excedente en proveerles de crédito. Para pasar el mal bache. Es de esta forma que el resto de propiedades de los vecinos van pasando inexorable y legalísimamente a manos de Cayetana (que a estas alturas ya quiere que la llamen señora duquesa).

El sistema conduce, está concebido para que tal sea el resultado, sin embargo el discurso oficial cierra el encuadre a cada individuo, culpabilizándolo de no haber sido capaz de devolver la deuda contraída, en vez de analizar las circunstancias concomitantes que abocan a la masa campesina a la esclavitud por deudas (recurrente a lo largo de la historia, desde el tardoimperio a la PAH).

Así pues, tenemos un vecino que, acuciado por las deudas, ha tenido que vender un 2% de tierra. Por supuesto, al único comprador que existe, que hunde convenientemente los precios: Cayetana. Le queda un 3%, del 10% original y por debajo del 5% de subsistencia. Para no morir de hambre ¿qué debe hacer? Emplearse como jornalero en la hacienda de Cayetana. Trabajar una tierra que ya no le pertenece. Quizá el azar le haga arar la misma tierra que tuvo que vender, o ceder al ejecutarse la garantía del préstamo. El trabajo será el mismo, quizá abriendo surco sobre el mismo surco que abrió el año pasado; pero ya no tendrá derecho a quedarse con la cosecha. Lo que recibirá será una parte menor, y la diferencia (plusvalor o beneficio) será de Cayetana.

Si seguimos operando este sistema, es evidente a dónde conduce. ¿Podéis haceros una imagen de cómo será el pueblo de Grândola tras n ciclos de la rueda económica? Evidentemente: Cayetana lo posee TODO, y el resto de vecinos no posee NADA. Para sobrevivir, han de trabajar sus antiguas tierras en provecho de Cayetana, la cual sigue acumulando capital y por lo tanto aumentando la brecha social que la separa de los que ahora son sus jornaleros, siervos, vasallos o esclavos, elíjase el nombre de la condición jurídica según la época en que se desarrolle este cuento distópico (utópico para Cayetana y su clase social).

Ahora quiero centrarnos en un aspecto del cuento. Cayetana es cada vez más rica, y el resto de vecinos más pobres. Pero es que Cayetana necesita que el resto de vecinos sean pobres.

Cuando Cayetana entra en el pueblo con su mesnada de soldados y se hace con el 50% de las tierras, ella no puede cultivarlas (ni quiere, por supuesto). Necesita que haya vecinos que tengan menos tierra de la que pueden cultivar (y luego, de la que necesitan para subsistir). Necesita generar un exceso de capacidad de trabajo, para poder arrendarlo. En otras palabras, necesita crear pobreza y desempleo.

Si no ¿quién iba a segar su trigo? ¿quién iba a lavarle los platos, a hacerle la cama, a conducir su coche? En el mismo proceso de acumulación de capital, al desplazar a la gente de sus tierras, genera la mano de obra que necesitará para trabajar esas tierras ocupadas.

La misma idea, expuesta en un enunciado negativo: si no se hiciera con las tierras de sus vecinos, no tendría evidentemente esas tierras sobre las que montar su hacienda, es que simultáneamente no tendría mano de obra disponible para trabajar esa tierra que no poseería, ni tampoco tendría excedentes para pagar quien la trabajara.

Lo mismo reza para formas más evolucionadas de capital como la propiedad fabril (mas en este caso no siempre es un proceso de suma cero, por eso comencé el ejemplo con la tierra, mucho más evidente). Millones de campesinos y artesanos arruinados por la tecnificación asociada a la revolución industrial engrosaron los ejércitos que demandaban las fábricas de los mismos patronos que los habían abocado a tal situación. Sin esa masa de desposeídos ¿cómo habrían funcionado las hilaturas, los altos hornos, los talleres de calderería que elevaron a las naciones industrializadas y la clase que las poseía por encima del resto del orbe?

La burguesía, la aristocracia económica, necesita de pobres para ser servida; y esos pobres son creados por el mismo proceso de acumulación capitalista que crea la burguesía, igual que es el sol quien crea la luz, pero también las sombras. Y al fin y al cabo ¿cómo puede darse la idea de riqueza sin la de pobreza, cómo puede haber señores si no hay quiénes les sirvan?

Riqueza y pobreza, señorío y servidumbre son tan inseparables como el día y la noche, el haz y el envés de las hojas, gozo y tormento en el corazón del enamorado.

30 comentarios »

  1. O meu amor se ti fores
    lévame podendo ser
    eu teño de ir acabar
    onde ti fores morrer

    eu hei de morrer cantando
    xa que chorando nacín
    as marabillas do mundo
    acabaron para min.

    O meu amor se ti fores
    lévame podendo ser.

    Comentario por Mendigo — 27 agosto 2014 @ 12:53 | Responder

    • ¿”eu teño que ir a cavar”? ¿Non será “eu teño que ir acabar”?

      Comentario por marcostonhin — 30 agosto 2014 @ 9:48 | Responder

      • mmmm

        ¿Has visto la peli de Necromantic? Todo un clásico del género gore.

        Pues eso.

        XDDDDDDDDDD

        Pero vamos, me dejas con la duda. Si lo sabes seguro, avisa que lo cambio.

        Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:07 | Responder

        • Ui, coño. Lo puse donde no era. Mira más pabajo…

          Comentario por marcostonhin — 1 septiembre 2014 @ 8:00 | Responder

          • Correxido!

            Grazas, compi.😉

            Comentario por Mendigo — 1 septiembre 2014 @ 9:24 | Responder

            • Por cierto, al parecer es una canción tradicional de las Azores.

              La verdad es que si es representativo de la música de las islas la gente de allí debe ser la chispa, y la vida una fiesta diaria… ¿?

              Comentario por marcostonhin — 1 septiembre 2014 @ 13:02 | Responder

  2. […] Capitalismo y pobreza […]

    Pingback por Capitalismo y pobreza — 27 agosto 2014 @ 20:15 | Responder

  3. sí señor, de acuerdo total.
    …y así, bajo las apariencias evidentes que pueden usarse para hacer un relato OPUESTO, se revela que EN REALIDAD, el capitalismo es heredero directo y forma preferente contemporánea de otros tipos de organización social basados en la dominación de unos grupos sociales sobre otros. Aunque tenga FORMAS radicalmente diferentes que los esclavismos, clientelismos, servidumbres, colonialismos… es radicalmente (esencialmente, profundamente) semejante a ellos.
    …y, al igual que en cada momento desde el neolítico los dominadores, por boca de sus portavoces, sabios, magos y bufones a sueldo, difundieron que era imposible vivir en sociedad si no se mantenía el orden y unos dominaban sobre otros, hoy en día es aceptado y forma parte del “sentido común” que siempre ha habido y siempre habrá dominadores y dominados, y que solo la tiranía es alternativa política al parlamentarismo burgués (más o menos capado de representatividad ver aquí), y que sólo la pobreza es alternativa económica al anarco-capitalismo. Todo lo contrario: socialismo o barbarie
    salud

    Comentario por escaiguolquer — 28 agosto 2014 @ 7:58 | Responder

    • Buen artículo, interesante la terminología de democracia maxi y minimalista.

      Yo no lo veré, pero estoy seguro que llegará el día en el que se considere al trabajo asalariado como una forma de esclavismo, y a ambos como un robo, una apropiación del trabajo ajeno. Y será rechazado por la Humanidad como, finalmente, lo ha sido la esclavitud.

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:38 | Responder

  4. Muy buena explicación. Lo he “fusilado” en mi blog. Si me das tu permiso, claro.🙂

    http://ciudadanoenblanco.blogspot.com.es/2014/08/capitalismo-y-pobreza.html

    Comentario por Ocol — 28 agosto 2014 @ 18:37 | Responder

    • Compañero, todo lo que hay aquí está licenciado para ser distribuido libremente. Con o sin mi permiso, con o sin citar autoría ¿qué más da?

      Me alegra que te haya gustado. Eso es lo más importante. Yo no soy importante.😉

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:10 | Responder

      • Lo siento… ¡Cómo no darme cuenta de que era Castelao! Grave equivocación mía. Por supuesto que puedes poner donde quieras mis palabras en tu blog o donde sea. Otra cosa, ¿Los Panero fachas? ¿No libras a Lepolodo María, ese que le decretaron loco para cubrirse las espaldas y que visitó, no por voluntad propia, las cárceles del franquismo? Por supuesto que fue un poeta genial.
        Saludos

        Comentario por Enrique — 30 agosto 2014 @ 14:27 | Responder

  5. Te olvidas de una cosa fundamental: el sistema que describes es perfecto… si yo soy Cayetana. De todos modos no estoy del todo de acuerdo en eso de que la base de funcionamiento del sistema capitalista es la acumulación de capital en cada vez menor número de manos; es la avaricia de los que ya poseen algo la que hace que eso sea así. Imagina el mismo ejemplo en el que la tal Cayetana (que supongo no has tomado el nombre de la Guillén Cuervo sino de otra Cayetana) fuera tan generosa que repartiera sus excedentes con quienes tienen solo un 5% de la tierra. Ya sé que eso es idílico, pero es que es la base por la que muchos intentan vender las bondades del mercado libre, que es que hay que ser muy rojeras para seguir llamándolo capitalismo.

    Comentario por Aurora — 29 agosto 2014 @ 21:03 | Responder

    • Efectivamente. Como comento, para Cayetana es una utopía. El sistema está concebido para gane el poderoso. Una vez que se introduce un equilibrio en la distribución de la propiedad, el sistema está pensado para que el desequilibrio crezca. Si no hay mecanismos que reequilibren la balanza, cualquier situación de equilibrio es inestable.

      Por cierto, cuando encuentres un mercado que sea libre, avisa. Yo todavía no he encontrado ninguno…😉

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:27 | Responder

      • Acabo de llegar del cine, que aquí en Francia todavía quedan salas de cine, de ver Jimmy’s Hall, la última de Ken Loach. Altamente recomendable y muy al caso de lo que has escrito, con el ejército, los curas y quien haga falta para defender a las Cayetanas de turno. Y no cuento más que no quiero aguar la fiesta. Por cierto, aquí la acaban de estrenar, pero no se como está la cosa en España.

        Comentario por Aurora — 30 agosto 2014 @ 22:28 | Responder

        • Yo es que por los cines, me paso bien poco. Son caros, y el volumen está demasiado alto. En la tranquilidad de mi casita todo se ve mucho mejor.

          De todas formas, dudo mucho que en esta pequeña capital de provincias ningún cine vaya a programar una de Ken Loach…

          Comentario por Mendigo — 1 septiembre 2014 @ 9:27 | Responder

  6. Mira que he escuchado miles de veces a Leilía y sigo asombrándome con la voz de Felisa…

    En cuanto al capitalismo, viene a ser algo parecido a la explicación sobre los bancos (lo de las 100 monedas) que aparecía en “El concursante”.

    Comentario por marcostonhin — 30 agosto 2014 @ 9:45 | Responder

    • Bueno, lo de las cien monedas se refería a los intereses, que según la película no existen. Pero ese argumento obvia el crecimiento de la economía (por aumento de la productividad, es decir, de la eficiencia del uso de los factores de producción…o por un mayor empleo de estos).

      Realmente los intereses sí que podrían ser devueltos…si se permitiera a los vecinos devolverlos. Pero no poseen capital suficiente para acumular reservas para luego invertir. Cayetana sí. En esas circunstancias, efectivamente, se van entrampando pues no pueden devolver lo prestado. El modelo económico impide que los peces pequeños puedan prosperar, pues dedican la mayor parte del beneficio operativo a cubrir los gastos fijos, no pueden meterse en la carrera armamentística de los grandes y poder competir con ellos. Eso reza para un pequeño agricultor como para una pequeña tienda de barrio o cualquier empresa industrial o terciaria.

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:24 | Responder

      • Copiado da páxina de Leilía😉

        O meu amor se ti fores
        lévame podendo ser
        eu teño de ir acabar
        onde ti fores morrer

        Eu hei de morrer cantando
        xa que chorando nacín
        as marabillas do mundo
        acabaron para min

        O meu amor se ti fores
        lévame pudendo ser
        eu teño de ir acabar
        onde ti fores morrer

        Comentario por marcostonhin — 1 septiembre 2014 @ 7:59 | Responder

      • Comenté algo pero parece que no se publicó. Pos repito y a ver si ésta vez:

        En el ejemplo de las 100 monedas no se obvia el crecimiento de la economía, ni mucho menos. Lo que dice es, precisamente, que por muy bien que le vaya a las empresas, por mucho que produzcan, no pueden tener más DINERO del que la banca pone en circulación. Por lo tanto, independientemente de la producción, la banca tiene un control total sobre la economía, y tiene el poder de decidir la situación del mercado y de las empresas.

        De hecho es mi humilde opinión que eso es lo que ha pasado éstos últimos años: en un momento en el que las empresas producían muchísimo, de repente parece que a TODOS se les acabó el dinero. Todas las empresas se debían dinero entre sí, pero parecía que nadie lo tenía… ¿dónde está entonces ese dinero? En la Banca, en los créditos que tienen TODAS LAS EMPRESAS y que hace que haya cada vez menos líquido moviéndose por el mercado y cada vez más parado en las cuentas de los banqueros.

        Y la banca es unidireccional: cobra intereses por el dinero que presta, pero apenas compra nada a las empresas. Así que acumula y acumula mientras las empresas productoras cada vez tienen menos, a menos que la Casa de la Moneda permita mantener el crecimiento produciendo más dinero (y todos sabemos quién controla la Casa de la Moneda).

        Comentario por marcostonhin — 1 septiembre 2014 @ 13:13 | Responder

  7. Me parece estupenda y magnífica tu explicación, una forma muy interesente de explicar la exclavitud a la que nos tiene sometidos el poder, o, en otro caso, que nos dejamos llevar sin hacer nada para impedirlo.

    Muchas gracias.

    Saludos, Jose, desde Extremadura

    Comentario por Jose — 30 agosto 2014 @ 13:02 | Responder

    • Muchas gracias, tocayo.😉

      La propiedad no deja de ser un convencionalismo, como el dinero. Cada uno de los billetes de tu cartera tiene valor porque todos, tú, yo, el otro y el otro se lo damos. Con la propiedad pasa lo mismo: Cayetana tiene el 50% de la tierra porque el resto del pueblo le reconoce ese derecho sobre ella. No hay nada en la tierra que diga que es suya. No hay nada en Cayetana que diga que tiene que poseer más que los demás. Es sólo un accidente, que nosotros convenimos en aceptar (aunque sea tácitamente).

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:05 | Responder

  8. Salud
    Curioso el logo que acompaña al comentario, me recuerda a Pessoa y, que yo sepa, Fernando Pessoa no era anticapitalista, ni de Podemos, ni de IU, ni del PCP, ni… era un ferviente sebastianista, es decir, de aquellas personas que añoraban al Rey Sebastián de Portugal que desapareció en África (Alcazarquivir). lo que dio origen a que Felipe II, ese otro gran imperialista, se anexionara Portugal. Con todo Pessoa fue uno de los mejores poetas que ha dado la península ibérica (¡Ojo! decir Península nada tiene que ver con el Iberismo, pues huyo de todo tipo de nacionalismo, sea envolvente o divergente), Europa y, posiblemente, el mundo entero.
    Por otro lado es muy apropiado el simil de Cayetana (la cual ha respondido muy dignamente) para explicar cómo los “grandes” (¡hay qué ver cómo somos los humanos que nos dejamos convencer porque unos mensas de mierda digan tener sangre “noble” en sus venas y, como todos sabemos, su sangre tiene el mismo color, los mismos componentes, etc. que los indigentes, que los senegaleses, que los vallekanos…
    Y, por más lados, amigo “Mendigo” no se si tendrás que ir muy lejos para cavar, aquí al lado tienes a montones que lo hacen un día sí y otro también.

    Comentario por Enrique — 30 agosto 2014 @ 13:24 | Responder

    • No es Pessoa, aunque me alegro que lo traiga a colación. Se puede decir de él que era fascista, partidario del Estado Novo de Salazar. Como también lo eran los hermanos Panero. Unos y otro, de lo mejor que ha dado la península en poesía (especialmente Pessoa, un verdadero monstruo).

      Pero en fin, el dibujo del encabezado (que va cambiando aletoriamente) no es de Pessoa, como el decía, sino una autocaricatura de Castelao (un vehemente nacionalista, el mejor caricaturista que he conocido y una de las personalidades que mejor ha sabido representar el alma gallega).

      Comentario por Mendigo — 30 agosto 2014 @ 14:01 | Responder

  9. Casi en todo de acuerdo, salvo en que L. Mª Panero no era fascista. ¡Qué error el mío, no darme cuenta de que el dibujo pertenecía a Castelao! Lo siento.

    Comentario por Enrique — 30 agosto 2014 @ 16:43 | Responder

    • He estado revisando la biografía, y también debo lamentar mi error por meter a toda la familia Panero en el mismo cuezo.

      No lo sienta ya que mi error ha sido mucho más grave que el suyo.

      Un saludo!

      Comentario por Mendigo — 1 septiembre 2014 @ 9:33 | Responder

  10. […] Fuente:  LA MIRADA DEL MENDIGO […]

    Pingback por Capitalismo y pobreza | Lejos del tiempo — 31 agosto 2014 @ 11:55 | Responder

  11. Genial Mendigo, genial.

    Ni el mejor economista habría hecho un análisis del sistema capitalista de producción tan certera y sencilla a la vez.

    No sé por qué esa Cayetana me suena demasiado, no tendrá apellido compuesto ¿no?

    Con tu permiso difundo el artículo.

    Un abrazo

    Comentario por Sanjuu — 20 septiembre 2014 @ 20:45 | Responder

    • Todo tuyo, compañero.

      Me alegro que te haya gustado, pero, en realidad…es que lo que cuento es más sencillo y viejo que la tarara. Lo único original es la forma de hacerlo entendible. Si hay algo de bueno en ello, si alguien lo puede ver algo más claro así expuesto, pues yo tan contento.

      Un abrazo!!!!

      Comentario por Mendigo — 21 septiembre 2014 @ 22:14 | Responder

      • Por cierto, esta clase de chusma suele tener apellido compuesto. Y además, es lógico. Son lo que son por lo que tienen, y lo que tienen se lo deben a sus familias. Son importantes por herencia, no por sus logros. Es lógico que quieran destacar las familias de las que provienen, pues en ellas se cifra lo que son, lo que valen.

        Por sí mismos no son más que mierda.

        Comentario por Mendigo — 21 septiembre 2014 @ 22:22 | Responder


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