La mirada del mendigo

1 marzo 2015

Distribución

Filed under: economía — Mendigo @ 13:38

Para hacer pan, hay que separar la paja del grano; de igual forma hay que conducirse cuando se siegan y mallan las ideas, hay que discriminar lo esencial de lo accesorio, atribuyendo a cada idea la importancia relativa que tiene.

Desgraciadamente, en la izquierda gafapasta, lo anecdótico es defendido con uñas y dientes, mientras que lo esencial es arrinconado en el desván junto con los trastos viejos.

En mi pensamiento político, sólo hay dos ideas fundamentales (mi pobre mollera no da para más), de las cuales derivan en cascada el resto como consecuencias de aquellas. No soy original, son las bases del anarquismo y del socialismo:
– La fuerza desequilibrada conduce al atropello; el poder absoluto es sinónimo de explotación absoluta. Reformulado: la impunidad conduce a la arbitrariedad y el abuso.
– La propiedad privada de los medios de producción ajenos es un robo. Reformulado: el trabajo asalariado para un capitalista privado es la forma moderna en que se manifiesta la esclavitud, explotación de la fuerza de trabajo humana.

¿Quién defiende hoy en día, más allá de enunciados teóricos, sino buscando formas de imponerlo en la práctica, el fin del dominio de unos hombres sobre otros? Porque el Estado no coacciona, las instituciones no ejercen coerción, son sólo ideas y las ideas nada pueden. Son personas las que se valen de las ideas de Estado, tribunales, religión para imponer su voluntad e intereses sobre otros congéneres.

¿Quién promueve hoy día, más allá de peroratas cuando llega el 1º de Mayo, que el trabajo sea el único valor, que nadie se enriquezca a costa del sudor ajeno? Quiero propuestas tangibles, realistas, factibles para actualizar los anteriores axiomas (en realidad no son axiomas, son susceptibles de demostración, el axioma que las resume podría ser: “la libertad es el valor supremo”).

Bueno, pues en ese sembrado me hallo, lanzando ideas al aire con esperanza ilusa que alguna caiga y pueda germinar. Y si no, estimular por simpatía que otros también esparzan grano, y que algún día podamos ver florecer el desierto.

Un inciso, después de esta soporífera introducción, para ir entrando en harina. Marx es demoledor, por mucho que he intentado leer El Capital, me acaba venciendo la pereza. Es un libro que resiste todas mis acometidas, como muy pocos, quizá el único (otros abandono su lectura pura y simplemente porque pierdo el interés en las primeras páginas). En el polo opuesto, otro patriarca, Bakunin. Su prosa es volcánica, hercúlea, nada que ver con la germánica disección de ideas del primero. Si en éste todo es razón, en el ruso su fuerza está en su poderosa intuición, en su genio apasionado, que embiste las ideas donde el otro las atomiza. La cuestión es que donde en Marx me cuesta avanzar, en Bakunin me cuesta detener la lectura. Desde muy joven he disfrutado leyendo a Bakunin; me recrea una sensación que podríamos definir como “hogareña”, de estar ideológicamente en casa, con pantuflas y frente a la lumbre. Aunque sea la primera vez que leo ese párrafo, pareciera describir algo que ya había yo rumiado para mis adentros.

En resumen, con sus exabruptos y humoradas, me siento muy identificado con ese estilo visceralmente polemista y turbulento. Y aquí el ejemplo, que luego veréis que sí que viene a cuento, tomado de una conferencia a un grupo de obreros suizos.

[…] los tenderos, raza eternamente malhechora y cobarde que engaña y envenena al pueblo al pormenor, vendiéndole sus mercancías adulteradas y que tiene toda la ignorancia del pueblo sin poseer un gran corazón; toda la vanidad de la aristocracia burguesa, sin tener los bolsillos llenos; cobarde en las revoluciones, se vuelve feroz en la reacción. Para ella, todas las ideas que hacen palpitar el corazón de las masas, los grandes principios, los grandes intereses de la humanidad, no existen. Ignora incluso el patriotismo, o no conoce de él sino la vanidad o las fanfarronadas. No hay ningún sentimiento que pueda arrancarla a las preocupaciones mercantiles, a las miserables inquietudes del día. Todo el mundo ha sabido, y los hombres de todos los partidos nos lo han confirmado, que durante el terrible asedio de París [N.d.M: se refiere a la guerra franco-prusiana de 1870-71], mientras el pueblo se batía y las clases ricas intrigaban y preparaban la traición que entregó París a los prusianos, mientras el proletariado generoso, las mujeres y los niños del pueblo estaban semihambrientos, los tenderos no tuvieron más que una sola preocupación, la de vender sus mercancías, sus artículos alimenticios, los objetos más necesarios a la subsistencia del pueblo, al más alto precio posible.

Los tenderos de todas las ciudades de Francia han hecho lo mismo. En las ciudades invadidas por los prusianos, les abrieron las puertas; paralizaron la defensa nacional y allí donde pudieron se opusieron a la sublevación y al armamento populares, que era lo único que podía salvar a Francia. Los tenderos en las ciudades, lo mismo que los campesinos en los campos, constituyen hoy el ejército de la reacción. Los campesinos podrán y deberán ser convertidos a la revolución, pero los tenderos nunca.

Para encontrar una muestra tan exquisita de incorrección política, habría que acudir a día de hoy a Albert Plá o a Evaristo.

¡No se puede generalizar! Lo que no se debe es totalizar, y de hecho yo he conocido algunas personas que dedicándose, de forma más o menos vocacional, al comercio minorista, latía en su pecho un corazón libre y generoso. Excepciones las hay siempre que el campo de estudio sea el ser humano. Ahora bien, la generalización es más que pertinente, y asombrosamente actual siglo y medio más tarde.

Es lo que tiene de bueno escribir un blog: como no tengo que recabar votos, me puedo permitir el enorme lujo de hablar libremente (no se ganan elecciones pisando callos). En cambio, los políticos de todos los colores se despiporran alabando las PyMEs. Argumento manido a diestra y siniestra: las PyMEs son las que crean empleo. Ya. Pero son las grandes empresas las que crean RIQUEZA, que es a la postre lo que todos queremos, porque el trabajo por el trabajo, siendo gratis, es maldición bíblica.

Yo creo que es un hecho aceptado, que la gran carencia de la economía española es una Samsung, una Siemens, una Renault, una Basf, un Google, una Sumitomo, una General Electric…gigantes industriales que por su tamaño pueden competir y prevalecer en su segmento. En españa hay grandes empresas, pero echando un vistazo al IBEX35 nos damos cuenta que son (salvo Zara, Técnicas Reunidas y alguna más) empresas que han medrado al socaire, protegidas bajo el paraguas, mamando de la teta de mamá-Estado. Y es que la burguesía española, tan señoritinga como ignorante, no es capaz de competir y ganar en mar abierto, sino que necesita de sectores regulados donde aprovecharse de su relación con el poder político. ¿Cuáles son pues los gigantes españoles? Bancos, constructoras y energéticas, ahí está todo el peso de la economía española: antiguos monopolios estatales privatizados, oligopolios como la energía o las telecos, todas ellas operando en sectores regulados.

Otra característica común de las grandes multinacionales españolas es que están atrozmente endeudadas, lo que las obliga a tirar de ingeniería financiera para sobrevivir, o plegar velas y renunciar a su conquista del mundo vía apalancamiento (Telefónica vendiendo sus divisiones inglesa, irlandesa, checa, la participación que tenía en una china…).

Este tipo de empresas no crea riqueza, vive de succionar riqueza como una sanguijuela de las sociedades donde parasitan (el caso más evidente es la banca). Con la complicidad del gobierno de turno, viven del expolio, Telefónica es grande porque hemos tenido desde hace años las telecomunicaciones más caras de Europa. Endesa o Iberdrola son grandes porque tenemos la electricidad más cara de Europa salvo sistemas insulares (Irlanda y Chipre). Las constructoras son grandes porque, sobre va sobre viene, tenemos una red de alta velocidad ferroviaria con más kilómetros (entre construida, en construcción y licitada) que el resto de Europa junta. La banca española se ha aprovechado de una legislación franquista que los sucesivos gobiernos no han tenido a bien modificar, y que carga todo el riesgo al deudor, respondiendo con su patrimonio presente y futuro. En este país, las constructoras gobiernan y la banca legisla. Y esto no es ninguna exageración. Los monitos del Congreso sólo son los plumillas que lo pasan a limpio.

Por lo tanto, creo que es una afirmación incontrovertible que la economía española es un microfundio, adolece de grandes conglomerados industriales con potencia tecnológica y financiera para competir, incluso en el mercado interno (¿cuál es la marca de vuestro coche? ¿y de vuestro móvil? ¿tenéis cámara fotográfica o de vídeo? ¿quién produce el disco duro de vuestro ordenador?). Y no, Talleres Manolo no es capaz de fabricar un coche (por poder, podría, pero estaría fuera de mercado porque las marcas colocan en el mercado un mejor producto más barato).

Un buen ejemplo de la importancia del tamaño es la industria de la automoción, en la cual cada vez quedan menos contendientes en pie. Descontando las nuevas marcas que están surgiendo en China, dos en USA, tres en Alemania, dos en Francia con una en la cuerda floja, una angloitalonederamericana, dos indias, una coreana y cuatro japos; tras años de quiebras y operaciones de M&A son las últimas que quedan en pie del centenar largo de productores que había en el s.XX. Hay alguna más, pero ocupándose de segmentos nicho, con una producción prácticamente despreciable (Lotus, Tesla…).

No es que deban desaparecer las PyMEs, su flexibilidad también puede ser una ventaja competitiva, pero la mayoría de estas PyMEs no llegan al mercado finalista, sino que son vasallos de otras grandes empresas (por poner un ejemplo cercano, si cerrasen la planta que la PSA tiene en Vigo, medio polígono industrial de Porriño se va a la mierda, pues son las PyMEs que surten de componentes a la Citroën). Si las PyMEs españolas no trabajan para las grandes empresas españoles, trabajaran para las grandes empresas extranjeras con plantas aquí. O, simplemente, cerrarán sus puertas, y ahí tenéis otra razón de los niveles africanos de desempleo en España.

Voy a poner otro ejemplo. Sabemos que la inversión en I+D en España, incluyendo empresas, universidades, organismos oficiales e incluso la militar, suma el 1,24% del PIB, uno de los más bajos de nuestro entorno. Esto supone 13,12 G€, esto es, 14,8 G$ dedicados a labrarnos nuestro futuro. Pues bien, el año pasado, sólo una compañía de un país demográficamente parejo al nuestro, sólo una empresa, tuvo unos gastos de R&D de 13,4 G$. Sólo una empresa, si bien la más grande de ese país. Y no es la que más gasta en investigación, porque el primer puesto es de una alemana: 17,4 G$. Una empresa invirtiendo más en investigación que todo un país junto ¿De quién COÑO creéis que será el futuro? ¿de Talleres Manolo? ¡Somos unos paletos!

Aquí os dejo la lista de las empresas que más han invertido en I+D los últimos años, a ver si encontráis por casualidad una española. El pelotazo, o quien a buen árbol se arrima, tal es el modelo de empresa española.

Necesitamos crear LGes, Ínteles, Hitachis, Microsofts, Xiaomis, BMWes…para no depender en todo, EN TODO, de lo que nos viene de fuera. Se habla de la dependencia energética española, pero ¿y la dependencia tecnológica? Y para estar a la altura de esas inversiones en investigación, se necesita tamaño. Antes mencionaba a Lotus, empresa que me encanta porque comparto el concepto de vehículo de Colin Chapman (ya lo dijo Doohan: no necesito más potencia, lo que necesito es que le quitéis kilos!!!!). Sin embargo, Lotus jamás podrá tener la I+D de Volkswagen. Efectivamente, los 17,4 G$ son inalcanzables para una compañía que sólo vende poco más del millar de coches al año (la alemana vende 10 millones, cuatro órdenes de magnitud por encima). En estas circunstancias, competir incluso en un segmento nicho y con el apoyo financiero de una multinacional malaya es imposible, y Lotus lleva años sumando pérdidas a las del año anterior, con lo que su futuro se antoja sombrío. Sin inversiones en I+D, sin inversiones en capital fijo, tu producto poco a poco se va quedando descolgado respecto de la competencia en el mercado, en atributos y precio. Menos ventas, menos músculo financiero para invertir, todos los recursos se destinan a tapar agujeros y sobrevivir como gato panzarriba, la empresa entra en un ciclo vicioso del cual es muy difícil salir.

¿Os suena la descripción? La situación de buena parte del tejido industrial hispano.

Por lo tanto, hay que crear grandes empresas (lo cual, por cierto, lleva tiempo, a veces décadas; no se crea un campeón mundial en un sector sólo con desearlo). No hay alternativa. Bueno, la hay: ser pobres. Pero parece que eso no nos gusta, ¿verdad? Lo de ser un país en vías de subdesarrollo suena gracioso, pero cuando hemos sufrido un par de achuchones al PIB nos hemos dado cuenta de que la experiencia no es nada divertida. Además, por lo general, quienes más sufren la escasez son como siempre los más débiles. Igual que en la sabana cuando hay muchos leones para un solo antílope, sólo los más fuertes logran meter la cabeza.

Ahora bien, la originalidad de mi idea: estos grandes conglomerados industriales pueden ser, habrán de ser ante la abulia e ineptitud de la burguesía española, de capital público/colectivo (parte de capital estatal, y parte en manos de los trabajadores, para grandes empresas una relación de 80/20 o quizá menos. En pequeñas empresas, es perfectamente factible que la propiedad sea del 100% de sus trabajadores, que es el modelo deseable, pero en empresas muy intensivas en capital es necesario el sostén financiero del Estado, que habrá de asegurarse un retorno de su inversión (como cualquier otro inversor, y si no lo exige, el proyecto habrá entrado en vía muerta y estará condenado a desaparecer). La cuestión es que el Estado, 1.-es el primero que debe cumplir con la legislación, también fiscal y laboral (que en España es de cumplimiento opcional) y 2.-no está limitado por la codicia cortoplacista de propietarios que saquean sus empresas, descapitalizándolas y empufándolas para poderse costear el Cayenne y el chalet en la zona de moda. Para el Estado, la reinversión de beneficios (pero deben existir!!!!) en la propia empresa es la opción empresarialmente saludable.

Por lo tanto, puedo renunciar a todo, excepto a mis principios, expuestos arriba. De hecho, estoy convencido que una empresa de capital colectivo puede ser más eficiente y competitiva que una empresa convencional, con la propiedad concentrada en manos que nunca han trabajado y una toma de decisiones vertical. Hay cooperativas que funcionan, normalmente sufren por su falta de tamaño. Hay empresas públicas que funcionan, aunque su modelo empresarial, autoritario, no es muy diferente al de las privadas. Pero eso de que las empresas públicas no funcionan…recordad que el mayor banco por activos del mundo es público, la mayor teleco por abonados es pública, el mayor operador de centrales nucleares es público, la mayor petrolera del mundo con harta diferencia es pública (bueno, en realidad es estatal, en un Estado que es un patrimonio familiar de corte feudal, pero esa es otra cuestión).

Y otro punto más. Como ya sabéis el IRPF se introdujo muerto el dictador, y el IVA se introdujo con motivo de nuestra incorporación a la CEE (antes existía un impuesto al lujo, que desincentivaba las importaciones). ¿De qué forma se sostenía el Estado, pues? En parte, por los beneficios obtenidos por las empresas públicas, que el P$O€ de Felipe desmanteló y Azanr acabó por rematar. Como véis, económicamente, Felipe fue más de derechas que ese ridículo genocida de voz de pito. Con un grupo de empresas públicas generando beneficios y pagando impuestos sin escamotear parte, podríamos reducir los impuestos más gravosos para el común de la ciudadanía (los indirectos, que atacan directamente al poder de compra de los ciudadanos, aunque veo buena idea recuperar el impuesto sobre el lujo). Eliminar los impuestos al consumo del resto de productos supondría aumentar el poder de compra, es decir, la riqueza de las personas un 21%. De un plumazo.

Y ahora, concreto mi idea. Para que veáis que toda la introducción del principio tenía un sentido, a pesar de la digresión que he tenido que dar para defender la necesidad del tamaño.

Todo partido político que pretenda tocar poder tiene que hacer guiños al pequeño comercio, por mucho que sepa que es mantener las esperanzas de un enfermo terminal, y de hecho acaben legislando en beneficio del gran capital, las grandes superficies. Proteger o subsidiar a un zombie es un despilfarro de recursos que deberían ser empleados en crearnos un futuro, no apuntalar un pasado que se desmorona.

Efectivamente, el sistema de distribución y el pequeño comercio “crean” puestos de trabajo, como aducen sus defensores. Y es cierto, por eso mismo son ineficientes: necesitan una enorme cantidad de mano de obra poco capacitada para dar un servicio: proveer al consumidor de los productos que necesite. ¿Qué tiene de bueno o provechoso tener a 100 empleados detrás del mostrador de 100 ultramarinos distintos, cuando 20 reponedores y 5 cajeros pueden dar servicio a la misma cantidad de clientes en un supermercado? ¿Nos hemos creído realmente que el trabajo es bueno, a Dios por el trabajo, arbeit macht frei? Si los medios de producción están en manos del pueblo, más eficiencia significa menos carga de horas de trabajo, que no se traduce en despidos y miseria como en los sistemas capitalistas, sino más horas de asueto y ocio (que, por cierto, tienen la paradógica propiedad de generar nuevos segmentos de empleo). Bajo el socialismo, la tecnología y la organización industrial cumplen entonces su función liberadora de la Humanidad, en vez de esclavizarla y alienarla.

El hombre necesita de la holganza para ser hombre, para dedicarse al estudio, al cultivo de relaciones humanas, a la participación en el gobierno de la Res-pública, que no sólo será su ayuntamiento sino también su empresa.

El pequeño comercio, por ineficiente, habrá de sucumbir (salvo en parcelas muy específicas) ante las grandes superficies y yo propongo, por una vez, por una maldita vez, en vez de amarrarnos al pasado, anticiparnos al futuro. Ahora quizá estéis pensando que sugiero la creación de una cadena pública de hipermercados para hacerle la competencia al Carrefú y al Mencabrona. ¡Pues no! Porque eso sería el presente, tratándose de introducir en un sector maduro que ya está viendo su ocaso.

Lo que yo propongo es llevar la racionalización y eficiencia socialista al campo de la distribución, replanteándolo todo desde un principio. No es necesario que las personas se desplacen (con consumo de energía y tiempo) a un centro comercial a hacer sus compras, en el cual hay que cuidarse de mantener los anaqueles siempre llenos y bien presentados. Hay quien pensó en otra forma de distribución más eficiente, con menores stocks, almacenes que aprovechan mejor el espacio, menor mano de obra, y que cumplen la función de la distribución (proveer de productos al consumidor) de forma más favorable para el cliente: ofreciéndole mayor variedad, mejores precios y menores molestias para satisfacer sus necesidades. Efectivamente, el cliente se ahorra el coste de la gasolina para ir al centro comercial, el tiempo invertido paseando por los pasillos con un carrito y cargar con las bolsas hasta casa: un furgoneta de reparto se lo entrega en la puerta de casa, sirviendo una sola para dar servicio a toda una manzana. El tiempo y dinero ahorrados por el consumidor los puede dedicar a cosas más provechosas que deambular por uno de los sitios más cutres creados por la civilización postmoderna: los malls.

Ahora ya sabéis por dónde van los tiros. ¿Os suena de algo el comercio electrónico? Un tal Jeff Bezos, Amazon, eBay, Alibaba…

Por ahí van los tiros. Ahora se trata de poner una hoja en blanco sobre el tablero de dibujo, CTRL+N, y diseñar una empresa pública/cooperativa de distribución, con un tamaño tal que sea capaz de tratar directamente con los productores, puenteando intermediaros redundantes y demás parásitos de la cadena, y con un catálogo tan amplio que dejaría en ridículo a Amazon (desde coches hasta sardinas, de ordenadores a pañales, e incluso podría pensarse en una filial de materiales y equipos industriales). La amplitud de catálogo se podría compaginar con una gestión racional de los recursos, que evite aberraciones económicas y energéticas que se dan hoy en día, como mandar agua embotellada de Andalucía a Galicia, para hacer el viaje de vuelta cargado el camión con aceite.

Como alguno se habrá percatado, el tener una distribuidora pública abre también la puerta a la gestión del sector primario español, agobiado por los márgenes de los intermediarios. La eficiencia es siempre la solución más satisfactoria para la mayoría: el campesino recibe más y el consumidor compra por menos, luego ambos aumentan su poder adquisitivo. Sólo se ven perjudicados los cuatro parásitos que no aportan valor y ahora se comen casi todos los márgenes.

No se trata de nacionalizar los Carrefú (solución miope muy del gusto de mucho revolucionario sin cultura, que acaba saliendo muy cara al Estado, vía indemnizaciones y litigios). Se trata de crear otro competidor mejor, que prevalezca. ¿Y qué va ir a lloriquear, por ejemplo, el presidente falangista de El Corte Inglés, cuando tenga que cerrar su fábricas de caspa? Tu modelo de negocio es ineficiente y caduco, no has sabido competir, has comido pérdidas hasta que has cerrado. A protestar, al maestro armero. Y que vayan pidiendo vez Juan Roig, Dieter Schwarz o los mismísimos Jeff Bezos o Jack Ma (con los que inevitablemente habría que competir, y a los que habría que derrotar, también en el damero mundial).

Puestos a soñar, soñemos a lo grande, no como paletos.

33 comentarios »

  1. Lo que tu dices …. o ser un paleto.
    Debo ser un paleto porque mis sueños van en sentido contrario. Me gusta lo cercano, lo local, lo pequeño, sin alardes…
    Pero pronto eso dejará de ser una opción y todos seremos paletos.

    Comentario por Manuel — 1 marzo 2015 @ 21:18 | Responder

    • No se trata de lo que te gusta, se trata de lo que funciona.

      Por cierto. ¿Te gusta ser pobre? ¿Te gusta lo de no poder asegurar una sanidad y una educación públicas a todos los ciudadanos? Hay que generar riqueza, y con lo pequeño, lo local, lo cercano nos acercamos a las economías subdesarrolladas. Los que han probado tu recete no se les ve muy contentos con ella. A la misma China, no le fue muy bien. La idea era muy bonita, pero la aplicación práctica suponía malnutrición y miseria.

      Así que, lo siento, pero sí: económicamente eres un paleto.

      Comentario por Mendigo — 1 marzo 2015 @ 21:51 | Responder

      • Lo que funciona? Y eso me lo dice quien se declara anarquista?.
        Soy un paleto, y no sólo económicamente, soy un paleto integral. Lo digo sin retranca; mi base académica es pobre y cada día que pasa me parece que soy más ignorante.
        Ahora bien, yo sé lo que me gusta y lo que quiero; y quiero lo que me gusta.
        Estoy cansado de que me digan que las cosas deben ser así porque sí.
        http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/8684491/La-paradoja-de-los-monos-y-los-platanos.html

        Mi viejo amigo Celso Amigo Ferreiro sabía como expresarlo:

        “Si dixese que sí,
        que todo está moi ben,
        que o mundo está moi bon,
        que cada quén é quén…
        Conformidá.
        Ademiración.
        Calar, calar, calar,
        e moita precaución.
        Si dixese que acaso
        as cousas son esí,
        porque sí,
        veleí,
        e non lle demos voltas.
        (Si aquíl está enriba
        i aquil outro debaixo
        é por culpa da vida.
        Si algunhos van de porta en porta
        cun saco de cinza ás costas
        é porque son unhos docas).
        Si dixera que sí…
        Entón sería o intre
        de falar seriamente
        da batalla de froles
        nas festas do patrón.

        Pero non.”

        No me vengas con “lo que funciona”. Ni tú ni nadie sabe lo que puede o no puede funcionar. Todo depende.
        El anarquismo puede, o no puede, funcionar. Nunca me atrevería a asegurar que no puede hacerlo.
        La sanidad y la educación públicas pueden asegurarse de muchas maneras, y no sólo de la que tú nos planteas.
        Yo no quiero generar riqueza. La riqueza (al igual que las religiones) nunca ha traído nada bueno para la gente del pueblo.
        Lo que yo quiero es (repito) lo local, lo pequeño, el gobierno para, y por, las personas.
        Es lo que yo quiero, y punto. Porque me gusta.

        Comentario por Manuel — 2 marzo 2015 @ 8:15 | Responder

        • No serás tan inculto cuando lees poesía y eres capaz de escribir sin faltas de ortografía.

          Pero en el mundo de los mayores, las cosas no funcionan con sólo desearlo. Ese es un rasgo pueril de la mente humana, llamada “pensamiento mágico”, muy típico del infantilismo progre. Que queda muy bien en una charla de bar, pero no da de comer a la gente.

          Que nadie sabe lo que funciona o deja de funcionar? La cuestión es que sí, como ingeniero yo sé, tengo la obligación de saber si una máquina va a funcionar o no, antes de llegar a la fase de fabricación. Con los sistemas económicos, aunque con mayor grado de incertidumbre, pasa lo mismo. Plantéale tu “sistema” a cualquier que sepa de economía, y verás cómo se le abren los ojos.

          Mira, no soy más duro contigo porque al final tenemos los mismos gustos. Hace unos años, incluso pensaba como tú. Pero evoluciono, y pienso con responsabilidad, para mejorar las condiciones de vida de las personas (para arruinarlas, basta cualquiera). Lo que yo escribo, estoy dispuesto a aplicarlo mañana mismo. Tú asumirías las consecuencias de aplicar tu receta de economía de aldea? Eso incluye niños muriendo de hambre, porque faltan recursos ante el desplome de la productividad. China corrigió el error que tú ahora pintas como el paraíso terrenal, pero ese error que sobre el papel sería una comunidad feliz y se convirtió en una pesadilla, costó mucho sufrimiento durante años. Los chinos han aprendido de su error, y cada vez su nivel de vida es mejor, gracias a pensar a lo grande. Deberías aprender de los errores de los demás, para saber qué es lo que funciona y qué es lo que no.

          Mira, te lo pongo más fácil: ¿En qué país se construyó el aparato que usas para leer este mismo texto? ¿Crees que se podría fabricar en un negocio familiar, local, cercano? Ese tipo de negocio sirve para fabricar botijos, y ni siquiera (si ahora compras un botijo seguramente está hecho en una empresa de tamaño medio).

          Claro, si quieres puedes prescindir de toda la tecnología desde el s.XIX. Yo te aseguro: no aguantarías vivir como nuestros bisabuelos. Yo tampoco, pero tú menos.

          Mira, te sigo contestando porque me has caído en gracia, por citar a un poeta gallego.

          Quiero que entiendas la barbaridad tan grande que has soltado:
          “La sanidad y la educación públicas pueden asegurarse de muchas maneras, y no sólo de la que tú nos planteas.
          Yo no quiero generar riqueza. La riqueza (al igual que las religiones) nunca ha traído nada bueno para la gente del pueblo.”

          La sanidad y la educación públicas se sostienen con riqueza. Es necesario generar recursos, excedentes, para sostener a esas personas dedicadas a cuidar de tu salud o educarte. Y a un médico, en el mundo del s.XXI, no le puedes pagar en gallinas o patatas. Quiere dinero. Y si no se lo das en cuantía suficiente, coge su título y se va a ejercer al extranjero (que es lo que hacen los mejores especialistas españoles).

          ¿No quieres generar riqueza? Pero qué coño crees que es riqueza? Oro, perlas y diamantes? Eres un analfabeto económico. Riqueza es, por ejemplo, tener acceso a una sanidad de calidad (el aparato para hacer una tomografia, por supuesto, lo haces en esa industria local, sin alardes…o dejas que lo fabriquen los japos y lo pagas en patatas? Pues ya puedes producir patatas para pagarlo…. Qué bien se vive en África con ese sistema!!!!). Y sólo los países ricos, son capaces de universalizar una atención sanitaria que, en la mayoría del mundo, está reservada a una minoría de la población. Sólo unos pocos países cuya economía genera muchísima riqueza, pueden permitirse el lujo de dar educación a todos sus niños, incluso hasta el nivel universitario.

          Pero para costearse eso, y un sistema de pensiones, hay que generar riqueza. A los médicos, a los profesores, especialmente universitarios, a los investigadores…a cualquier profesional hay que retribuirle adecuadamente, y para ello hay que generar riqueza. Y si no, se larga. Como los inmigrantes que vinieron a nuestras costas, como los jóvenes que emigran porque no les sale de los cojones, después de estudiar una carrera, ser mileuristas.

          Lo de la bobería de lo local. Vale, tú abres una empresa local. De qué? De fabricar baratijas, pulseritas, para los mercadillos? No, de algo más útil. Pongamos, de maquinaria agrícola. Al menos, eso es útil, no? No maquinaria, herramientas, cabezas de sachos (azadas). La cuestión es que, con unos medios limitados, tu producción será cara y de peor calidad. Y cuando llegue la feria del pueblo (ya ni el más paleto compra así, pero bueno), cuando vayas a vender tus sachos y aixadas a la feria, nadie te los comprará. Porque por menos dinero, compran un mejor acero de una firma reconocida (pongamos, Bellota, con una producción de millones de unidades). Así, volverías a tu empresa local sin un solo sacho vendido. Y tú te verías en la tesitura de o cerrar la herrería hoy (opción más inteligente), o bajar precios por debajo de la competencia para lograr colocar en las ferias tus sachos de peor calidad, pero al bajar por debajo de tus costes de producción, incurrirías en pérdidas –> cerrarías mañana, endeudado.

          “Ni tú ni nadie sabe lo que puede o no puede funcionar. Todo depende.” –> Depende hostias. Para saber lo que funciona y lo que no, basta tener un mínimo de sentido de la observación. Desde tu ignorancia crees que el éxito de una iniciativa empresarial es cuestión de casualidad, pero ni de broma, para que un proyecto triunfe en un sistema (afortunadamente) hipercompetitivo como el actual debe estar muy bien pensado. Tus chorraditas hippies no durarían ni un día.

          “La riqueza […] nunca ha traído nada bueno para la gente del pueblo.” –> Qué imbecilidad! La riqueza permite dar de comer a tu familia. Eso ya de por sí es una descomunal riqueza. Y lo hemos ido logrando gracias a la revolución industrial y el avance de la productividad asociado a las nuevas tecnologías y formas de organización del trabajo.

          “Lo que yo quiero es (repito) lo local, lo pequeño” –> Ya, pero te sirves para tu vida diaria de toda una enormidad de recursos tecnológicos que sería inviable su producción en la economía de aldea que planteas. Hipocresía o simplemente ignorancia ¿Que inventen otros? Creía que ya estábamos vacunados contra eso. Lo que me parece ya del género idiota es que esas chorradas las sueltes en la red de redes, una red global. Sigue tu ejemplo y ve a comentar tus inquietudes en el bar del pueblo. O prueba a montar una teleco local…

          “el gobierno para, y por, las personas” –> Ya, pero es que las personas no queremos pasar hambre con tus ideas de preescolar. La práctica totalidad de la población (tú incluido) quiere progresar y mejorar su vida. Porque empeorarla es muy sencillo, y está a tu alcance en cualquier momento: regala todo el dinero que tienes, prescinde de tus bienes producidos de forma industrial, y una vez que no tengas ninguna riqueza…¿qué? A mendigar o esperar la muerte.

          Un gobierno de las personas, para las personas y por las personas jamás impondría esa chorrada que propones.

          “Es lo que yo quiero, y punto” –> Ya, pero es que a nadie le importa lo que tú quieras. Y no me vengas con pataletas. Ese “y punto”, por cierto, era muy del gusto de Fraga. Las cosas no transmutan sólo con desearlo, lo siento, Walt Disney te engañó.

          “Porque me gusta.” –> valiente razonamiento para desarrollar una política de gobierno. Pues coño, si te gusta prescindir de la riqueza, ya sabes. Te he dado la fórmula. A ver cuántos días resistes. Vueeeelta a la China de Mao, a las aldeas de la Galicia profunda del s.XVIII, qué felicidad! ¿Por qué no lo haces? ¿Deseas para todo un país lo que no quieres disfrutar tú mismo? Ti tamén eres un falabarato.

          Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 12:17 | Responder

          • Joder, he perdido media hora en responder toda esa chorrada. Hago propósito de enmienda, no volverá a suceder.

            Qué forma de tirar el tiempo, hostia puta!!!!!!

            Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 12:18 | Responder

            • Lamento profundamente haber escrito algo en este sitio.
              No he terminado de leer tu respuesta y no voy a hacer uso de mi turno de réplica, más que para despedirme.
              Aún en el (muy improbable) caso de que tuvieses razón, no querría seguir charlando contigo ni un momento más.
              Saludos.

              Comentario por Manuel — 2 marzo 2015 @ 16:56 | Responder

              • Veo que has pillado la indirecta.

                Espero que no seas el único.😉

                Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 17:15 | Responder

  2. Y no solo eso, sino que haces alarde de una soberbia y crueldad para con quien piensa de un modo distinto al tuyo que me da escalofrios.
    Ademas, Ese modo de responder es una inutilidad; Nadie aguantaria tal jarabe de insultos y monsergas mas de un par de lineas. Le has contestado al aire, nadie lo va a leer.

    Comentario por Guillem — 2 marzo 2015 @ 14:29 | Responder

    • ¿Crueldad? No se piensa de modo distinto: se piensa. O no se piensa. Lo que no puedo es perder mi escaso tiempo enseñándoos la cartilla. Para eso hay otros espacio, aquí se pide (exijo) entrar ya con un mínimo nivel de conocimientos. Admito opiniones contrarias…pero no chorradas. Aquí se viene de casa llorado, no os voy a estar limpiando los mocos.

      Y si alguien viene a decir que la riqueza es mala, lo más suave que se le puede llamar es imbécil. Y es imbécil según todas las escuelas marxistas de economía, según la escuela de Chicago, según los keynesianos y según los austríacos. Es imbécil según David Ricardo, según Adam Smith y según Kalecki.

      Que nadie lo va a leer ¿y crees que a mí me pagan algo porque haya más o menos personas que me lean? Por si no te has dado cuenta, me la suda. Esto para mí es sólo tiempo improductivo. No sé si se nota mucho, pero estoy haciendo limpieza de progres, decrecentistas y demás perroflautadas. Este blog va en serio, por mucho que no lo lea ni Dios, y con la carga de magufos que soporto últimamente no puedo progresar.

      Yo no estoy para daros el biberón ni jugar a las muñequitas, joder!

      Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 17:21 | Responder

      • Vale vale.Quedate en tu cueva tu solito con tus acolitos que ya estas muy bien.

        Comentario por Guillem — 2 marzo 2015 @ 20:04 | Responder

        • No, yo no me quedo en mi cueva porque yo bebo de todas las fuentes, de las más prestigiosas, tomando de cada una lo que puede ser interesante para un nuevo modelo socioeconómico.

          Quien vuelve a su cueva eres tú, con tu economía de Barrio Sésamo, a compartirla con otros acólitos de la secta de los alternativos. Porque sólo en vuestro círculo vuestras bobaliconerías tienen sentido. Sois unos hipócritas y unos falabarateiros. Aún quiero saber de qué marca es el ordenador que usas, qué coche tienes, qué neumáticos lleva, cuál es la marca de tu móvil, de la televisión, del microondas…cuando viajas, quién fabrica el autobús, el avión, el tren que usas. Cuando vas al médico, quién fabrica sus aparatos. No irás a la farmacia: en vez de antibióticos, tisanitas y emplastos. HIPÓCRITAS.

          Economía local, decrecentismo…os ponía un sacho en las manos y se os quitaba la tontería en dos tardes.

          Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 21:13 | Responder

          • No te preocupes, cascarrabias, que ya me voy. Enseguida podras seguir con la construcción de ese modelo socio-economico que no sabes ni explicar ni compartir sin enfadarte e insultar a los demas. Pero antes, permiteme señalarte un par de cosas.

            Primero, por supuesto que se piensa diferente. No solo se piensa mas o menos, tambien de distinto modo. Hay mentes como la espada del Rey Ricardo “Corazon de leon”, capaces de partir una piedra de un tajo. Y hay otras, como la espada de Saladino, capaces de cortar una pluma en el aire. Cada manera de pensar tiene sus puntos flacos y sus puntos fuertes.Una espada pesada jamas podra cortar una pluma en el aire, porque no podra alcanzar la velocidad necessaria para hacerlo. Una cimitarra jamas podra cortar nada demasiado duro y/o grueso, porque le falta masa para ello. Del mismo modo, hay mentes perseverantes y analiticas, pero a veces poco imaginativas;otras que son esto ultimo, pero poco constantes e.t.c

            Segundo: Yo no me he definido en ningún momento como decrecentista o localista.Me he limitado a quedar consternado por tu mala educación y peor trato, con el que prodigas a todo aquel que no tiene a bien pensar exactamente igual que tu. Pero ya que hablas del tema resulta que soy agricultor y tengo mas callos en las manos que tu en todo el cuerpo. Y ya se lo que es labrar; trabajo diariemente con herramientas manuales.

            Lo dicho: Sigue con tu parroquia y no sueltes la recortada, no sea que alguna vez aprendas algo y tengas que cambiar tu manera de pensar.Seguro que no lo resistirias, verdad?

            Comentario por Guillem — 2 marzo 2015 @ 22:34 | Responder

            • Insultar?

              Yo creo que son las tonterías que suelta aquí cada uno lo que os define. Por ejemplo, tú entraste aquí para decir que en la agricultura ecológica no estaba permitido el uso compuestos cúpricos. Lo desmentí aportando datos y ¿pediste disculpas por tu error? No, seguiste con tus magufadas. Entonces te declaraste como agricultor, pero no profesional. Por eso pido que te profesionalices, que hagas de la agricultura ecológica, sin sulfatos, sulfitos ni compuestos cúpricos, bien sur, tu medio de vida. Y, por supuesto, usando sólo herramientas producidas en tu medio local. Como decía el otro, sin alardes. Por eso te digo, ahora coge la azada y te cavas una finca lo suficientemente grande para conseguirte sustento. Y con el producto de la tierra que consigas, te tendrás que mantener. Supongo que te tendrás que privar de lujitos como el internet o la luz eléctrica (hasta que no aprendas a fabricar localmente células fotovoltaicas, en vez de importarlas de China).

              En suma: estoy frito de gilipolleces “alternativas” que no son alternativas de nada y que sólo ayudan a diluir el debate. Se puede ser de izquierdas o de derechas, socialista, liberal o marxista, lo que no se puede ser es TONTO. Y en este blog ya está bien de escuchar tantas tonterías.

              Así como me pintas, que sólo admito mi forma de pensar, más bien pinta a los de tu sectita ecologuai. Vaya sectario que soy, si leo a Bakunin, me declaro marxista y, al mismo tiempo, leo habitualmente el Finantial Times o sigo regularmente blogs liberales como Nada es Gratis, junto con otros keynesianos como Torres. Y puedo respetar intelectualmente tanto a Navarro como a Garicano o Fernández-Villaverde; lo que no puedo tolerar son las imbecilidades de un grupo de flipaos de la vida.

              Por lo tanto, yo te deseo que, lo que tú propones para el conjunto de la sociedad, primero te lo apliques a ti: te vas con la azada a abrir surcos, o con el rebaño de ovejas, y a vivir de lo local (y vender en el mercado local, compitiendo con la agroindustria). Y cuando el resto veamos lo bien que te va, lo muy feliz que eres y cómo se mueren de hambre tus hijos…el resto, nos pensamos si seguirte o no. Venga, venga, prueba tú primero la medicina que nos propones.

              Insisto, SOIS UNOS HIPÓCRITAS.

              Comentario por Mendigo — 3 marzo 2015 @ 11:29 | Responder

              • Mendigo, yo no te he propuesto ninguna medicina.Solo comente en ese momento que, a mi parecer, un campo de agricultura ecologica no contenia sustancias toxicas en demasia. Nada mas.Me metes en un saco de alternativismos que en ningun momento he defendido.

                Te lo vuelvo, pues, a repetir.Soy agricultor no professional, porque aun tengo mucho que aprender antes de serlo, pero si tengo claro que esta sera mi profession, porque el trabajo fisico no me asusta y el campo me apasiona .Donde estoy ahora ya me he picado con azada en algo mas de un mes 600 m2 de tierra, a mas profundidad de lo que lo haria un motocultor (dos paladas).Me puedo permitir este ritmo mas lento porque el sistema que practico no requiere un volteo completo de la tierra tras cada cultivo, de manera que la proxima vez que mueva la tierra sera solo con laya (que es una horca reforzada) lo cual lleva poco tiempo. Ademas donde digo un mes no quiero decir que no haya hecho nada mas en todo este tiempo; He estercoleado, sembrado, montado el riego (con recortes de tuberias y cosas que los vecinos no querian) construido un gallinero, puesto gallinas en el e.t.c.

                El debate de si debo profesionalizarme o no, de si puedo competir o no.. no me interesa, la verdad. Ya se donde vivo y lo que por aqui voy a probar. Solo te dire una cosa:Si te fijas, cada vez hay menos diferencia entre los precios de la verdura ecologica y la convencional. Puedes verlo sobretodo en las urbes o las grandes superficies como aldi. Siempre hay, por supuesto, tiendecitas que pretenden canarte pero en general lo ecologico gana terreno.La razon es evidente:A pesar de la productividad incrementada en la agroindustria, esta depende en todas sus fases de la energia fosil.La ecologica también la necesita en algunos momentos, pero no tanta, ni muchisimo menos.En agricultura ecologica no hay que sulfatar preventivamente, ni abonar con quimicos como el potasio, que dependen de minas muy lejanas.

                En fin, no se porque escribo esto;La respuesta sera otra sarta de insultos e improperios .O peor , de no-insultos como “Hipocrita” “Tonto” e.t.c. Todo aderezado con deseos de muerte hacia mis hijos(que por cierto si tengo).Seguro que convenceras a mucha gente de este modo.

                Comentario por Guillem — 3 marzo 2015 @ 16:45 | Responder

                • Venga Guillem, no caigas tan bajo. Es falso que yo tenga deseos de muerte hacia tus hijos, ni los hijos de nadie. Y lo que es más grave: tú lo sabes, y aún así has soltado esa basura. No caigas tan bajo. Es precisamente porque no quiero ni que tus hijos ni los de nadie pasen hambre, que es fundamental crear riqueza (es mala, que dice el otro idiota), y para ello hay que dejarse de aldeanadas de perroflauta. Si hundimos la economía con chorradas, nuestros hijos pasarán hambre. Esto no es un puto juego.

                  Ya son ganas de hacerse mala sangre. Si entras aquí y dices una tontería, te la soporto y contesto más o menos cortesmente. Pero si reiteradamente entras para decir chorradas, y aún por encima te pones a defender al reciente ganador de “imbecilidad del año”, pues te cae la del pulpo. Lo siento, pero es que vas provocando.

                  Vamos a ver, Guillem. A dónde coño vas con 600m². Incluso aquí, en la tierra del microfundismo, una parcela de 600m² es una leiriña. Yo mismo, tomándomelo como hobby, para pasar el rato, estoy con 2.600m², y empezando a limpiar una de 6.000m². Con esa extensión, y contando que sea tierra de huerta muy productiva, tienes como mucho para dar de comer a tu familia, sin generar excedentes. En el mejor de los casos. Y, por supuesto, que no venga cualquier plaga que te cruje. Por supuesto, podrías adquirir más tierra, pero tu capacidad de trabajo con herramientas manuales es limitada. Así que, o recurres a maquinaria alimentada con petróleo (que se va a acabar mañana mismo, como todo decrecentista sabe, así que es tontería invertir en un tractor) o consigues una yunta de bueyes (pero eso sería maltrato animal). Ahora empiezas a darte cuenta por qué nuestros bisabuelos las pasaban tan putas, es que sacarle el fruto a la tierra es realmente jodido.

                  Y ahora, la pregunta ¿y tú crees que con esa forma de producir, sin maquinaria, sin fitosanitarios, sólo haciendo uso de lo local, vas a sacar para criar dignamente a tus hijos? No tienes ni para pagar el recibo de la electricidad, y como te venga una plaga cochina y no te comas tus estúpidos prejuicios, de quedas con una mano delante y otra detrás. Me parece que pienso más en tus hijos que tú mismo. Anda, déjate de chorradas y haz cuentas antes de meterte en un problema serio. Si quieres ser agricultor, estupendo, pero es un negocio como otro cualquiera en el que tendrás que competir y ser eficiente para que no te saquen del mercado.

                  Comentario por Mendigo — 4 marzo 2015 @ 23:19 | Responder

                  • Mira mendigo, con alguien tan irrespetuoso y soberbio como tu no tienen ningún sentido discutir, menos aun hablar.Pero para que te hagas una idea tengo hace mucho en la cabeza adquirir animales de tiro, pero seguramente no bueyes, sino una vaca de triple aplicación(carne, leche, trabajo) para ampliar mi fuerza de trabajo y tener la posibilidad de cargar cosas a cierta distancia sin gasolina.

                    En cuanto a la superficie, veo que no me has leido demasiado atentamente.Dispongo de unos 2000 m2, de los cuales he LABRADO 600m2.Los he labrado yo solito, tio, sin insumos de energia fosil.Los he labrado casi gratis, si descuentas las lentejas y el pan casero que me han alimentado.Y ademas, te repito, no voy a tener que volverlos a labrar tanto NUNCA MAS, porque no permitire que se compacten.Tu, con tu tractorcito o lo que sea que uses pagaras gasolina cada vez que trabajes, y trabajaras tras cada cultivo, porque la tierra se te compacatara.

                    En cuanto a competir? Lo tengo muy facil porque, te guste o no, lo ecologico ESTA DE MODA y se paga MUY bien, mucho mejor que lo convencional. Ademas, como no soy professional no pago NADA de impuestos, puedo vender mas barato que mis camaradas ecologicos y seguir teniendo mas margen que ellos.Tampoco tengo que pagar pesticidas, ni fertilizantes porque, al hacerlo a pequeña escala, con el compost , las gallinas y algo de estiercol de las hipicas voy sobrado. Resultado? Mi parcelita no me hara rico, pero me dara para vivir, o casi, que es lo que quiero .Nada mas. Ni motitos caras, como tu, ni pseudo-tecnologia electronica ni mierdas en vinagre.Tiempo para mi, para estar con mi mujer y mis hijos y hacer un viaje por aqui cerquita de tanto en tanto.No le pido a la vida m8cho mas, teniendo internet, aun menos.Mi gran pasión es la lectura y podria pasarme diez vidas leyendo.Para que quiero mas?

                    Comentario por Roca — 5 marzo 2015 @ 14:02 | Responder

                    • No tiene sentido hablar, pero bien que entras. Si es que en el fondo te gusta, picarón!!!

                      XDDDDDDDDDDDDDDDD

                      Mira, sarna con gusto no pica. Si esa es tu decisión, y mientras no pretendas generalizar tu forma de producción, eres libre de llevarla a cabo. Es más, te deseo la mejor de las suertes, y espero sinceramente estar equivocado sobre el futuro que te espera. De todas formas, que sepas que sigues contando con el fenomenal respaldo de un Estado formado por gente que no ha tomado tan bucólico estilo de vida. Cuentas con una fenomenal red de seguridad, material y tecnológica. Por ejemplo, los pringaos a los que vendas lechugas “orgánicas” te las podrán pagar porque, a su vez, tienen un trabajo que genera la suficiente riqueza para permitirse pagar ese sobreprecio con el que tú cuentas.

                      Dios mío, en el s.XXI usar vacas como animal de tiro…

                      Comentario por Mendigo — 5 marzo 2015 @ 17:34

  3. Sí que es una pérdida de tiempo, si quiere convencer a Salicio y Nemoroso tendrá que contestar en formato de canción petrarquista o en liras😄

    Comentario por Javier Lázaro Sanz — 2 marzo 2015 @ 16:54 | Responder

    • Pues se me han acabado las liras. Prefiero sacar la recortada🙂

      Mi paciencia tiene un límite, y lo de “lo cercano, lo local, lo pequeño, sin alardes…” ya me ha hecho saltar las válvulas de seguridad. Es que si dejo a estos moñis me montan la colección de “mi pequeño poni” en los comentarios. La cuestión es que con sus moñadas, condenamos al paro y la pobreza a cientos de miles de personas. Y mira, con eso sí que no juego.

      Acabo de venir de montar unos neumáticos. Una gran marca, ahora da igual. Y me decía a mí mismo: a ver cómo fabricas este neumático con “lo cercano, lo local, lo pequeño, sin alardes…”. Empezando por el caucho producido en España, claro está. A ver cuánto duraría un neumático fabricado en un negocio artesanal. O quizá debería meterle ruedas de carro, muy ecológico, porque no hay maldita forma de que una PyME fabrique vulcanizados (y mucho menos que lo haga competitivamente).

      Estoy hasta las meninges de gente que entra para opinar, sin calcular las consecuencias de sus opiniones. Opiniones que, por cierto, suenan muy bien…como también era hasta poético el Libro Rojo. Pero ¡ay! cuando tocó aplicarlo, no creo que haya chino que lo añore. Cuando el mismo Mao Tse-Tung viajó a (creo recordar) Ginebra y se subió, por primera vez, a un ascensor, concluyó: esto del progreso es una gran cosa. Y a partir de ahí, empezó la política de blanco o negro da igual, lo importante es que cace ratones. Lo importante es sacar de la miseria a 1300 millones de personas que dependen de ti, aunque eso suponga reconocer el error cometido. Lo infame hubiera sido persistir en el error, por dogmatismo. Los chinos de hoy viven mejor que sus padres y mucho mejor que sus abuelos, y aquí tenemos a los progres agilipollaos que quieren volver a lo local, lo cercano, lo pequeño…. Pues para eso, se venden las riquezas atesoradas aquí, y se muda uno a vivir a una comunidad agrícola en el Chad. Ya verás qué risa. Todo local, todo pequeño, sin ningún alarde. Como vivían nuestros bisabuelos. Aquello sí que era vivir! Se te morían los hijos porque no tenías con qué alimentarlos, pero…¡qué bien lo pasábamos!

      Es vergonzoso tener que estar aquí discutiendo si la riqueza es buena o mala. No hemos entendido nada!

      Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 17:40 | Responder

      • Todo eso es evidente, o debería serlo. En realidad yo el problema que veo con todo esto no es económico sino político. El mantra de la bondad de las PyMEs repetido por partidos tanto de izquierda como de derecha tiene su lógica política y ahí está la complicación. Aunque parezca absurdo, sí, la ineficiencia de las pequeñas empresas es su gran “virtud”, porque crean más trabajo del necesario. Y esto es bueno salvo que se planteen alternativas radicales (porque sin ese trabajo de más el paro aumentaría A NO SER que organicemos el trabajo de otra manera), y eso de plantear alternativas radicales da yuyu a la mayoría. Claro que a la larga no sólo no es buena esa ineficiencia sino que nos lleva a la ruina, pero ¿quién piensa a largo plazo?

        Comentario por Javier Lázaro Sanz — 2 marzo 2015 @ 18:14 | Responder

        • Por cierto, una de las cosas que me parecen muy curiosas de esto de las PyMEs es cuando se utiliza el acrónimo en singular. Por ejemplo el empresario que dice “tengo una PYME”. Y una leche, no puedes tener una “pequeña y mediana empresa”, a no ser que esté oscilando todo el puñetero rato entre pequeña y mediana. Tendrás si acaso una POME (“pequeña o mediana empresa”) o, mejor, especifica: ¿pequeña o mediana?

          Ah, claro. Que siempre que un empresario de “tengo una PYME” ES PORQUE LA TIENE PEQUEÑA (la empresa, otras cosas no sé)😄

          En fin, curiosidades del lenguaje😛

          Comentario por Javier Lázaro Sanz — 2 marzo 2015 @ 18:32 | Responder

          • Realmente, lo de los acrónimos es algo que intuyo que a usted, como a mí, no nos hacen mucha gracia. Pero hay que admitir que son cómodos.

            Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 20:34 | Responder

        • Claro, es que ése es el problema fundamental.

          A mí el capitalismo me recuerda a un chiste (humor muy negro) de cuando era crío, no sé si lo habrá oído. Es un niño que nació sin extremidades superiores. Y le está a la madre, mamá, mamá, quiero galletitas. Pero hijo, cógelas tú. Pero mamá, si no tengo bracitos! Ahhhh, no hay bracitos, no hay galletitas.

          El capitalismo es exactamente eso: no aportas trabajo al sistema productivo, no comes. Tú vales según lo útil que seas, y el empresario te recompensará según esa medida de tu valía (valorada unilateralmente).

          Luego viene el socialismo y dice: esto es una barbarie, a cada cual según sus necesidades, de cada quien según sus capacidades. Es otro nivel moral.

          Y luego viene la socialdemocracia y dice, bueno, quizá mi primo el capitalista se ha pasado un poco con el chiste de los bracitos, así que al parado, al tullido, al jubilado no dejaremos que se muera de hambre. Pero los demás…a buscarse la vida. Y se nos enseña que si queremos comer, hay que trabajar para el patrón. Se enseña desde la cuna. Pero no es cierto, precisamente en el capitalismo es el sistema en el que hay otro valor que el trabajo: el capital. Si tienes capital, no tendrás que doblar el espinazo en tu vida. Pero ésta es una realidad que el sistema procura disimular.

          Entonces llegamos a la identificación perversa: riqueza = trabajo. Pero es falso! En todo caso, en un sistema socialista, trabajo (de todos) –> riqueza (para todos). Lo que todos queremos es riqueza; y los que no tenemos capital, hemos de trabajar para lograrla. Lo deseable es la riqueza, el trabajo es un medio. Pero no es que el trabajo sea bueno o deseable, ésa es la identificación que todo autoritarismo ha empleado para mejor explotar al pueblo. Si el trabajo fuera la solución a algo, no había más que repartir picos y palas entre los 5 millones de parados, y a hacer agujeros y volverlos a rellenar. ¿Qué sentido económico tendría eso? Lo importante es generar riqueza, y ésta se genera con trabajo productivo.

          Si poseemos los medios de producción, un aumento de eficiencia es bienvenido porque nos libera de la esclavitud del trabajo. Que trabaje la máquina, que yo me canso menos, acabo antes y me voy a disfrutar del día con mis niños. Pero por el contrario, si los medios de producción son ajenos, soy un asalariado, arriendo mi fuerza de trabajo, la máquina es mi competencia. Al reducir la carga de trabajo humano necesaria en un proceso, estás recortando la oportunidad que tienen los obreros de ser útiles, de ganarse el pan. Sus puestos de trabajo pasan a ser redundantes (es muy curioso, en inglés, make be redundant es sinónimo de despedir). ¿Qué sentido tendría el ludismo en una sociedad socialista?

          Por lo tanto, claro, se seguirá con la glorificación (¿fascista?) del trabajo, mientras vivamos en una sociedad capitalista. Donde incluso los desheredados gritan ¡quiero trabajo! en vez de ¡quiero riqueza! ¡quiero mi trozo de pastel de la riqueza de este país! A cambio, me comprometo a aportar lo que pueda, pero venga acá mi cacho.

          Comentario por Mendigo — 2 marzo 2015 @ 21:01 | Responder

  4. He leido los comentarios.

    Tu teoría sobre la distribución le encuentro un fallo, igual me lo puedes explicar. Las grandes empesas, hoy en dia, han externalizado todo lo que tenia costo fijo de operacion alto a las PYMES, así lo entiendo yo. Ultimamente, en diversas empresas en las que trabajé, habían reducido la plantilla, y en momentos puntuales contrataban talleres para los trabajos mayores. Se deja el esqueleto funcional, y el resto se subcontrata. Las pymes vienen a cubrir el espectro de trabajo poco rentable que no quieren asumir las grandes empresas¿?

    Como idea no me parece mala, entraríamos de nuevo en las capacidades corruptibles de las personas …

    Comentario por Egoitz — 3 marzo 2015 @ 19:34 | Responder

    • POR FIN!

      OH, ALBRICIAS! UN COMENTARIO CON CIERTO NIVEL, QUE SUPONE UN DESAFÍO INTELECTUAL CONTESTAR!!!! ALGO QUE DA PIE A PODER AVANZAR EN LA DISCUSIÓN…

      EGOITZ…GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

      Bueno, al tema. Me ha gustado mucho tu comentario porque deja mi idea en el estado en que se encuentra, sólo en el esqueleto. He de reconocer que no tengo una respuesta, y de hecho no creo que haya una única respuesta, según el sector y las circunstancias, será más conveniente un modelo “holding Juan Palomo”, o un modelo descentralizado, donde parte de los procesos se subcontraten a otras empresas (PyMES o no, por ejemplo, Apple no fabrica procesadores, se los manda hacer a Samsung, TSMC…que no son precisamente PyMES).

      En sí el modelo de subcontratación no es intrinsecamente malo, lo que pasa es que las grandes abusan de él para saltarse a la torera la legislación laboral (mira Inditex) y reducir riesgos, que cargan en las espaldas de sus subsidiarias. Como bien comentas, se trata de convertir costes fijos en variables, que dicho de otra forma, significa hacerles comer la crisis a tus proveedores.😉

      Gracias, por cierto, por darme otro argumento para que en España tengamos algunos gigantones industriales.🙂 Son, además, los que imponen las condiciones, en muchos casos leoninas, a los proveedores.

      Por supuesto, que no digo hacer la guerra a las PyMES. Con un paro del 25% no sobra ninguna empresa, y todas las que siguen funcionando es que tienen su sitio en la economía. Tampoco quiero tocar un pelo las empresas privadas; por los mismos motivos, estamos como para andar jugando con una empresa que funciona. Yo lo que propongo es añadir, al tejido industrial existente, unos cuantos campeones públicos, que les den carga de trabajo a las peques y permita establecer sinergias (como la archiconocida de Silicon Valley). Eso sí, mi idea es progresivamente ir convirtiendo estas empresas privadas en colectivas, vía repartir participaciones en la empresa como parte del salario (/o de los impuestos). Pero progresivamente significa perfectamente de aquí a medio siglo, hasta que la colectivización esté terminada y los trabajadores (o el Estado) alcancen la mayoría en los consejos de administración.

      Ahora, sobre tu envenenada coletilla. Exacto, la corrupción, es uno de los grandes problemas en los sistemas socialistas. Querer negarlo es traicionar su viabilidad futura. Pero vamos, en los sistemas capitalistas tampoco es que la corrupción sea desconocida, eh? Pero es cierto, es un asunto que habrá que tomarse muy seriamente. Mi medicina, mi vacuna contra la corrupción en una empresa pública es cerrar hasta el mínimo resquicio de impunidad. Que cada trabajador tenga unos parámetros concretos para evaluar su trabajo, y pedir responsabilidades a los…responsables. Empezando por eliminar el término “funcionario” hasta del diccionario.

      Comentario por Mendigo — 4 marzo 2015 @ 22:55 | Responder

    • Habría que ver de qué tipo de subcontratación hablamos, ni en todos los casos se trata de trabajo poco rentable ni en todos los casos son PYMEs las empresas subcontratadas. Hay subcontratas que simplemente dan servicios a otras empresas en temas que no tienen nada que ver con la actividad del cliente. Si una empresa de ingeniería decide que para centrarse en su negocio no le merece la pena tener un departamento de limpieza para limpiar las oficinas, subcontratará a una empresa de limpieza. Ese es un caso muy típico, otro es la seguridad de los edificios. En estos casos, la empresa subcontratada puede ser más grande, más pequeña o de igual tamaño que la empresa que subcontrata. En otros casos son las empresas pequeñas las que suelen subcontratar, mientras que las más grandes tienen gente en plantilla que les hace el trabajo: por ejemplo, las gestorías.

      En el caso que conozco mejor, que es la consultoría informática, hay de todo. Yo trabajo en una multinacional enorme a la que subcontratan empresas más grandes o más pequeñas. Es cierto que las empresas más grandes son las que más aprietan y pueden hacer que los márgenes sean más pequeños. Es lo que tiene el poder, si negocias con el Grupo Santander te puedes estar jugando una cuenta de millones de euros, si negocias con Ferreterías Rupérez no. Pero vamos, que ni una ni otra te contratan porque sea un trabajo poco rentable. Lo que buscan es la flexibilidad que te da tener contratos comerciales en lugar de laborales, que es lo que tendrías si tuvieras tu propio departamento de informática. El caso es que en este mundillo una empresa grande tiene ventajas competitivas bastante importantes, aunque no sean las típicas de la producción a gran escala (rentabilizar más los gastos fijos, básicamente). En el caso de las grandes consultoras, pueden mantener una plantilla grande con variedad de conocimientos. Incluso pueden mantener gente desasignada durante cierto tiempo, lo cual hace que sean ágiles a la hora de optar a nuevos proyectos. Además, con una buena política de formación y un poco de atención a las tendencias del mercado pueden adelantarse y formar a los trabajadores que ya tienen para que se manejen con las nuevas tecnologías que se van imponiendo. Las consultoras pequeñas no tienen tanta variedad de conocimientos, no pueden mantener a gente desasignada (si curras en una sabes que salir de un proyecto es casi sinónimo de despido) y no pueden formar a sus trabajadores, así que si quieren entrar en proyectos de tecnologías nuevas tienen que contratar gente nueva. Aún así existen consultoras pequeñas, pero suelen centrarse en una tecnología concreta, o en un cliente concreto (muchas veces son formadas por ex empleados de dicho cliente) y suelen durar poco. Además, en muchos casos apenas existe empresa. No hay ninguna infraestructura y su único negocio es quedarse con marrones. Sacan un margen de los trabajadores a los que contratan (y los contratan cuando ya tienen colocación en algún cliente) a cambio de quedarse con el marrón de despedir al trabajador cuando el cliente le diga que ya no hace falta ese puesto.

      En fin, es una visión parcial, pero eso es lo que yo conozco del apasionante mundo de la subcontratación y no coincide exactamente ni con la idea de grandes empresas que subcontratan a pequeñas empresas ni con la idea de que las subcontratan para hacer trabajos poco rentables (pues precisamente la tecnología suele ser un trabajo de alto valor añadido, se supone).

      Comentario por Javier Lázaro Sanz — 5 marzo 2015 @ 15:42 | Responder

    • Ah, y en cuanto a si es mala o buena la subcontratación, tema que sacaba el Mendigo, pues depende.

      Puede ser una forma de que los trabajadores tengan cierta estabilidad aunque las empresas demanden flexibilidad. Es lo que comentaba de las consultoras grandes. Uno puede trabajar en un proyecto, quedarse sin proyecto, pasar una corta temporada sin proyecto, ir a otro sitio… y así tirarse años sin pasar por el INEM. Sin embargo, la realidad laboral de este tipo de empresas es bastante dura: precariedad, presiones, explotación, estrés, todo tipo de explotación… Yo creo que para mejorar la realidad de los trabajadores subcontratadas hay dos grandes retos. Uno que ya ha mencionado el autor de este blog: la legislación laboral tiene que adaptarse a estas realidades nuevas para ser una garantía eficaz de derechos laborales. Claro, que para eso harían falta políticos que quieran que la legislación laboral proteja eficazmente a los trabajadores. Y el otro reto es el que me parece más importante: la adaptación del movimiento obrero. En ello estamos…

      Comentario por Javier Lázaro Sanz — 5 marzo 2015 @ 15:55 | Responder

      • También a ti te reitero mi agradecimiento. Es un placer poder tratar temas mínimamente serios.

        En general me parece muy buena exposición, pero quería comentar una cosa que me ha llamado la atención: “Sacan un margen de los trabajadores a los que contratan (y los contratan cuando ya tienen colocación en algún cliente) a cambio de quedarse con el marrón de despedir al trabajador cuando el cliente le diga que ya no hace falta ese puesto.”

        Para muchas empresas, una vez rota la relación con su principal cliente, la solución es echar el cierre. Por lo tanto, marrón ninguno, porque en todo caso el marrón le corresponde al FOGASA (al Estado, vía contribuciones empresariales). Y para otro nuevo proyecto, abren una nueva empresa, e incluso pueden tener varias empresas operando simultáneamente.

        De todas formas, para lo que nos ocupa, que sería la relación entre empresas públicas y privadas, no parece que la titularidad tenga que afectar a priori en su modo de funcionamiento. Una empresa pública puede subcontratar cierta función con otra empresa privada y viceversa.

        Comentario por Mendigo — 5 marzo 2015 @ 20:57 | Responder

  5. […] entrada surge como continuación natural a la anterior, en la que toqué de pasada el tema del tamaño y la distribución sectorial de las empresas […]

    Pingback por Lo que nos falta, lo que nos sobra | La mirada del mendigo — 5 marzo 2015 @ 17:38 | Responder

  6. “La propiedad privada de los medios de producción ajenos es un robo. Reformulado: el trabajo asalariado para un capitalista privado es la forma moderna en que se manifiesta la esclavitud, explotación de la fuerza de trabajo humana”

    Éste argumento, del que tantas veces hemos discutido, me sigue pareciendo una mamarrachez, demagogia barata o echar a otros las culpas propias. Como prefieras. Y me lo parece porque los asalariados de una empresa lo son porque quieren. No, nada de excusas baratas ni tonterías: porque les da la gana, porque en lugar de protestar y quejarse del “empresario” no les costaba lo más mínimo ponerse todos de acuerdo, irse de la empresa y formar una cooperativa por su cuenta.

    ¿que así no tienen tanta seguridad, hay que currar más, buscar clientes y pagar la maquinaria del bolsillo propio? Anda claro, ¿es que la gente se piensa que la maquinaria y la infraestructura de una nave sale de la nada? ¿Que los clientes vienen alegremente a la puerta a comprar sólo porque tú tengas algo que ofrecer?

    Y la otra propuesta que siempre haces tampoco vale: que los bienes de la empresa vayan pasando poco a poco a los asalariados de la misma. Anda coño mira tú que listos: si monto una empresa de mi bolsillo y contrato a gente, si el negocio va mal yo me quedo sin dinero y ellos no han perdido ni arriesgado absolutamente nada. Eso sí, si va bien ellos se quedan con la empresa por la cara (ya que por su trabajo ya están cobrando un sueldo) y yo me quedo con cara de tonto.

    Comentario por marcostonhin — 6 marzo 2015 @ 10:42 | Responder

    • “Y me lo parece porque los asalariados de una empresa lo son porque quieren” –> ¿Y el capital? ¿De donde lo sacan? Buena parte lo pone el banco, pero bien sabes que debes contar con un capital inicial. Ahora bien, no te falta tu parte de razón. Por eso, en el sistema que yo propugno, la gente se jugaría el culo con su empresa, y ya espabilaría para sacarla adelante.

      “los bienes de la empresa vayan pasando poco a poco a los asalariados de la misma” –> Creo que no me has entendido. Se trata que parte del salario pasaría a pagarse en especie: acciones. Es decir, durante años la empresa tendría una menor salida de caja, con lo que podría progresar y ser más eficiente. También los trabajadores cobrarían menos en metálico. Tú tranquilo, si a ti no te gusta la idea, a la inmensa mayoría de los trabajadores les gustaría menos. Más o menos, por las razones que tú has expuesto.

      Pierde cuidado, que mis propuestas son tan populares como una plaga de piojos. Y, sin embargo, estoy convencido que es la forma más inteligente de tender a una organización social más justa y eficiente.

      Por cierto, una pregunta. Tú que prefieres, tener la propiedad del 100% de una PyME o del 0,1% de una transnacional?

      “y yo me quedo con cara de tonto” –> No te preocupes, que nadie notaría la diferencia.😛

      XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

      (lo siento, era un chiste demasiado fácil, pero es que me lo has puesto a huevo, sólo empujar la pelota y marcar).

      Comentario por Mendigo — 6 marzo 2015 @ 16:37 | Responder

  7. haga clic en este enlace ahora

    Distribución | La mirada del mendigo

    Trackback por haga clic en este enlace ahora — 7 marzo 2015 @ 0:33 | Responder

  8. […] sectores primario y secundario (así como en sectores estratégicos como la energía, la banca o la distribución, sin nacionalizar nada, sino sumando competencia pública a esos sectores). En el primero, con una […]

    Pingback por ¿Renta básica o trabajo garantizado? | La mirada del mendigo — 4 junio 2015 @ 12:57 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: