La mirada del mendigo

21 mayo 2015

The Corporation

Filed under: economía — Mendigo @ 17:11

Hoy he vuelto a ver un clásico. Supongo que muchos de vosotros lo conocéis:

Pues bien, quería iniciar una charla sobre este documental.

Básicamente, trata de mostrar la naturaleza criminal de las transnacionales. Es un buen punto de comienzo, denunciar sus abusos, pero creo que erraríamos el disparo culpándolas. No, no creo que la culpa sea de las grandes corporaciones (ni de las pequeñas, la diferencia es sólo de tamaño, cuantitativa, no cualitativa, ahora que todo el mundo pierde el culo con la PyMES, cuando son el primer foco de explotación laboral).

Una empresa es una máquina de hacer dinero. Si le pedimos responsabilidad social, sensibilidad ecológica, compasión…le estamos pidiendo peras a un olmo. No es que sean malas, es que no son un sujeto ético (aunque estén compuestas por personas, que sí que lo son, la propia estructura de la empresa les lleva a tomar pequeñas decisiones que, en conjunto, pueden resultar en grandes crímenes).

Pedirle a una empresa que actúe con miramientos por aquellos que explota, es tan idiota por considerar al lobo un aminal “malvado” por no tener compasión por una oveja. Son entes que no están diseñados para sentir compasión. Es más, ni maldita la falta que hace. Si el lobo se come una oveja, no es que el lobo sea malvado, ya que está en su naturaleza, y es radicalmente erróneo asignarle categorías morales. Si el lobo mata una oveja es culpa del pastor, que ha sido descuidado y no ha sabido defender su rebaño.

Así como el lobo es una máquina de matar, la empresa es una máquina de hacer dinero. Si la dejas libre, va a cumplir la función que tiene programada de todas las formas posibles.

Otro ejemplo muy gráfico: la situación es como quien está cortando el centeno con una segadora, se despista y acaba metiéndola en el huerto, destrozando todas las tomateras, calabacines, pimenteras, etc. ¿Es culpa de la segadora? No, la segadora ha cumplido con su cometido, que es cortar, cortar, cortar. Y si la metes en una granja, habría segado la cabeza a los pollitos, y ay que no te enganche una pierna. ¿Es mala la segadora? No, es tonto su conductor.

Por lo tanto, pedirle responsabilidad social a una empresa es como pedirle a mi gata que agite las patas alce el vuelo, o que declame a Horacio: una imbecilidad porque simplemente, no está diseñada para eso.

Es pues evidente que hay que limitar la acción de esa máquina, para podernos servir de ella sin que nos cause estragos. Y esta forma de limitar la acción de esta máquina, así como guardas las ovejas en un redil, es la legislación. Una legislación que ponga límites a su tendencia a explotar al trabajador, engañar al consumidor y destruir el entorno en su búsqueda de beneficio. Y así como el redil está defendido por mastines, habrá que implementar un sistema judicial que defienda el cumplimiento de estos límites y si un lobo traspasa la empalizada le crujan el pescuezo.

Por lo tanto, el origen del problema no está en el comportamiento psicópata de las empresas, lobos económicos, sino en que el pastor y sus perros están conchabados con la manada de lobos para despedazar entre todos al rebaño. ¿Cómo puede oficiar de pastor quien está sometido a la voluntad de la manada de lobos? Es evidente que el legislador abrirá de par en par el portillo del redil, rebajará la altura de la cerca, y sujetará a los perros para que los señores campen a sus anchas.

Por lo tanto, es absurdo culpar a la empresa de ser lo que es. Lo que hay es que forzar al gobierno a que asuma su papel como legislador, protegiendo al pueblo y poniendo límites a las empresas para que estas funcionen en provecho de la población y no al revés. Y esto implica, necesariamente, sacar a las empresas del poder político y devolvérselo al pueblo. Es decir, recuperar la Democracia.

Y es que, en este tiempo, hemos normalizado la aberración de que las empresas se reúnan con los legisladores, que financien sus campañas, controlen la información que recibe el pueblo. Una empresa, así como no es un sujeto moral, tampoco es un sujeto político. El único sujeto político admisible es el ciudadano, Pedro, Laura, uno por uno y todos con el mismo valor. Esto lo he escrito varias veces: si Botín (lo escribí por el padre, ahora su hija) quiere colaborar en el proyecto de gobernar esta polis, tiene que bajarse del caballo, entrar en el colegio electoral, hacer cola y votar. Porque si pretende entrar sin bajarse de su fenomenal montura, que es uno de los bancos más grandes del mundo, acaba atropellándonos al resto y aplastando la urna bajo los cascos. Y, por supuesto, logrará imponer su voluntad, y de paso romper unos cuantos huesos: pero a eso no se le puede llamar Democracia, que no es sino lo que su etimología sugiere, el gobierno del pueblo.

Por mucho que el término y todas sus flexiones (demócrata, democrático, democráticamente…) sea aventado por los fascistas a cada ocasión para legitimar la usurpación del poder a su legítimo soberano, el puto, puteado pueblo, mediante una serie de normas y procedimientos (muchas veces implementados para apartar al soberano de su trono). Quien arrebata la función de regnare (originalmente, regere, dirigir) a su legítimo dueño, tiene un nombre: usurpador.

Resumiendo: si se permite participar a las empresas en política, el resto estamos de más. Simplemente. Es su sistema, lo controlan con su irresistible empuje económico, ellas reinan, la burguesía gobierna para sí y el resto acatamos genuflexos. Una dictadura capitalista. Más de lo mismo, por otra parte, llevamos siglos bajo la bota de quien controla los medios de producción, la tierra como forma más básica de capital, luego los talleres, las fábricas, y luego la gran industria y las cadenas de comercios.

Algún apunte más, sobre el vídeo. Hay que forzar a las empresas a que paguen sus facturas, es decir, a que asuman sus costes. Íntegros. Por ejemplo, una empresa contamina el aire con la emisión de x cantidad de una determinada molécula tóxica. Muy bien, me parece de puta madre. Ahora bien, el aire no es de la empresa sino que es nuestro. La riqueza natural que degrada, es nuestro patrimonio. Nuestra salud, que expone al peligro, es nuestra.

Si una empresa debe compensar a otra si pone sólo la puntita del pie sobre una baldosa del suelo que esté patentada, igualmente deberá compensar a la sociedad cuando su actividad afecte, y en la medida que lo haga, al patrimonio común, el aire, la tierra, la biosfera, nuestro mismo cuerpo. Calcúlese el perjuicio causado por esa actividad empresarial (desde sus emisiones, radiaciones en las diferentes frecuencias de onda, hasta su mismo emplazamiento) e impútese. Y si la factura acaba resultando muy alta, y ese proceso no resulta rentable, que lo cambie para contaminar menos, o lo abandone. Lo que no puede permitirse es que alguien gane dinero sin pagar todas sus deudas, incluida la deuda con la sociedad. A esto se le llama imputar externalidades, e incluso puede haber externalidades positivas (aunque estas sí que se retribuyen con largueza en forma de subvenciones y deducciones fiscales, cualquier excusa es buena para transferir recursos públicos a la burguesía).

Y, por último, el tema de su propiedad. Una empresa es una máquina de ganar dinero, y es bueno que así sea. Para este fin, se debe afilar el instrumento para que sea lo más eficiente posible, trabajando dentro de unos límites acotados por el Estado (no pretendas que salga del lobo ponerse a dieta, porque eso sólo funciona en los dibujos de Disney, y Disney era un cerdo fascista además de un chivato). Ahora bien, la empresa debe ganar dinero para quien trabaja en ella, otra cosa es apropiarse, robar, el trabajo ajeno.

Que es por lo que la nobleza económica siempre ha entrado a caballo en la Sociedad: con ánimo de asaltar, aplastar y desposeer a los de a pie, de explotar a la sociedad que parasita.

5 comentarios »

  1. Y no crees que aunque acotemos al lobo y durante un tiempo no nos coma las ovejas, por su propia naturaleza lo va intentar hasta que vuelva a conseguir comerse las ovejas. Las empresas y los empresarios son bastante mas listos q los lobos y siempre buscaran resquicios para hacer valer sus opiniones sobre la de la mayoria ciudadana. no crees?

    Comentario por Emilio Fernandez — 21 mayo 2015 @ 17:46 | Responder

    • Muy buen comentario.

      Sí, tienes razón. Por eso es tan importante poner unas reglas claras para que estos monstruos estén bajo el control del Estado, y no al revés, el Estado bajo su control.

      Quizá la forma más sencilla es, simplemente, que el Estado sea el accionista mayoritario. El dueño. Y la plantilla, que tenga otro buen cacho. ¿Cómo se logra esto, sin necesidad de contar con el ejército? Cociendo la rana a fuego lento, obligando a pagar parte de los salarios, y parte de los impuestos, en acciones. Así, a lo largo de los años, tanto el Estado como los trabajadores irían entrando en la propiedad de las empresas. Por supuesto, esto es un esbozo, habría que desarrollar mucho esta idea para que, por ejemplo, la empresa no se ponga a hacer ampliaciones de capital para ir diluyendo progresivamente a trabajadores y empresarios.

      Pero puede haber otras formas, además. Algo tan sencillo y tan lógico como prohibir que las empresas tengan contactos con los legisladores. Así como es delito que el Fairy se siente con el de Mistol a cenar y hablen de precios (colusión), una vez con el control del BOE puedes crear un tipo penal que sea que un empresario (o intermediarios) se reúna con un funcionario público o político para algo más que hablar de fútbol. Ante la sospecha de que tal legislador ha sido contactado, influenciado, por tal empresa, investigación y palo. Ahora mismo, no sólo es legal, sino que es perfectamente habitual (lo del TTIP es el ejemplo extremo, pero a nivel estatal es muy parecido, con grupos empresariales reuniéndose con los diputados para adaptar tal o cual legislación a sus intereses).

      Otra, evidentísima, es prohibir las donaciones de empresas a partidos políticos Y SUS FUNDACIONES, empresas pantalla… Igualmente, limitar la cuantía de las donaciones, porque nadie es tan generoso de donar millones sin esperar nada a cambio. Y eso es comprar al poder político, soborno. Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a la desvergüenza, pero eso es cohecho de libro. Los sobres vuelan y llenan de AVEs, aeropuertos, autovías y edificios de diseño toda España.

      Y otras mil que no se me ocurren pero a gente más avispada que yo, sí. Existe el peligro, porque son una gran concentración de poder. Pues si tienes un perro enorme, la cadena deberá estar acorde a su tamaño y vigor. Eso es todo.😉

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2015 @ 22:54 | Responder

  2. Amén otra vez. Este es su Sistema, y las empresas lo controlan.
    Y precisamente por eso mismo, no vamos a conseguir cambiar las cosas siguiendo las reglas del Sistema, sus reglas. Esto es, en unos procesos electorales controlados por el Poder económico. Su Sistema, sus elecciones. Ahí sólo hay lobos, o perros conchabados con los lobos.

    Por eso soluciones como hacer todas las empresas estatales, son, por ahora, inaccesibles, porque para implementarlas hay que conseguir el Poder, y eso, por ahora, está fuera de nuestro alcance.
    Hay que empezar por cosas mucho más sencillas, cosas que podamos hacer la minoría de personas que hoy en día estamos por acabar con este Sistema absurdo y letal para las personas.

    Lo de estatalizar las empresas, ya llegará, si algún día somos capaces de dar los pasos necesarios para implantar auténticas democracias donde vivamos.

    Comentario por Ocol — 22 mayo 2015 @ 11:34 | Responder

  3. Boas noites

    Ocol hace una enmienda a la totalidad y no cree en el Sistema haciendo los cambios desde su esfera personal.

    Emilio habla con cierto escepticismo de empresarios ventajistas más listos que los lobos.

    Entiendo que los tres teneis razón. Desde mi punto de vista creo que el mismo Marx ya establecía que las empresas en “las procelosas aguas del capitalismo” estaban obligadas, al tener que competir entre ellas, a coger tamaño y moverse rápido para no sucumbir llegando, en ultima instancia, a quedarse unas pocas controlando sectores enteros ( esta tendencia al oligopolio es bien visible en nuestro día a día). Por tanto mendi da en el clavo al recordarnos que las empresas, cual organismo biológico, nunca se mueven ni se moverán por criterios éticos sino tácticos por un simple principio de autoconservación pues les va en juego la propia supervivencia . Cuando yo oigo a ciertos lumbreras hablar de manuales de estilo o códigos deontológicos yo pienso en ingles; “bullshit”. Esto jamás sucederá si se deja a la buena voluntad del empresariado y los financieros. Fijaros que hizo falta varias revoluciones, una gran depresión, dos guerras mundiales y horrores de una magnitud nunca vista además de una URSS con la pistola puesta en la sien del Gran Capital para que este abriera la mano y, al menos en occidente y Japón, conociéramos los “welfare states” y se diera paso a los famosos “treinta gloriosos”. Un circulo virtuoso que yo estudie como economía mixta en el colegio y en donde estuvimos muy cerca de llegar a algo bueno. Después crisis del 73, involución “neocon”, CAÍDA DEL MURO, desregularizaciones a mansalva y ya tenemos otra vez el Capital de vuelta a las andadas y a nosotros con el alma en vilo.

    Yo tampoco creo que nuestro Sistema tenga futuro en el medio plazo por pura lógica. Además comienza a dar señales alarmantes de puro agotamiento (mendi y alguno más sabe de mis preocupaciones medioambientalistas y picoleras) pero tampoco quiero resignarme pues es precisamente lo que a los sinvergüenzas viene bien y además quiero dejar un futuro decente a mis sobrinos (a falta de hijos). Por lo menos por mi que no quede

    Llevamos tanto tiempo viviendo en un vertedero que ya no olemos el hedor de la basura y creo que una buena metodología para superar esto seria ir de menos a más con pequeños pero firmes pasitos a ver hasta donde nos dejan llegar. Comencemos exigiendo cosas como las que dice mendi aquí -u otros en otros sitios- que por lógicas no son menos importantes. En serio, creo que es un campo en el que queda mucho que jugar.

    Para terminar y cambiando de tema agradezco al mendi sus consejos sobre botas (de andar, no de vino) y saludos a everybody.🙂

    Se despide

    埃尔机车

    Comentario por fouche — 22 mayo 2015 @ 22:54 | Responder

  4. Para los que es su primera vez…

    Comentario por fouche — 24 mayo 2015 @ 11:23 | Responder


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