La mirada del mendigo

23 octubre 2015

Inadaptado

Filed under: Música — Mendigo @ 23:41

Bueno, ya estoy de regreso tras unos días fulaneando por el corazón de la dulce Francia.

Retomamos el hilo con una entrada musical que me quedó pendiente. El otro día, charlando en los comentarios, salió a colación un antiguo tema de AC/DC, aún con Bon Scott en el micro y un jovencísimo Angus completamente desatado. Una verdadera posesión demoníaca, envenenado por el rock.

Cuando lo rescaté, confieso que sentí una sacudida en el estómago, como aquel que anda buscando otra cosa en los cajones de un desván y, al abrir uno, se encuentra con los juguetes de la niñez. El implacable paso del tiempo discrimina, dicta sentencia avinagrando el vinote y bendiciendo con el paso de los años el vino de categoría.

Por supuesto, lo anterior podrá gustar a unos o disgustar a otros, pero lo que es indudable es que estos chavales, como otros antes que ellos (Hendrix es el Isaac Newton de la guitarra eléctrica) eran el espolón de proa de un rompehielos nuclear que avanzaba haciendo pedazos la banquisa de lo musicalmente posible y tolerable.

Aún se prolongaba el estado de reverencial beatitud en que me había sumido el vídeo cuando se me ocurrió la comparación con la música que consumen ahora los críos. El otro día leí la noticia de un chavalín que petaba estadios, por curiosidad entré a ver de qué se trataba y…

¡Uf! Cuesta imaginarse algo más patético, coreografía de fin de curso para aderezar una cancioncilla que es a la historia de la música lo que una gominola a la del arte culinario. Pero me guste o no, es la teta de la que se están nutriendo los que cortarán el bacalao cuando yo sea un anciano encorvado, mellado. ¿Rebeldía, provocación, rabia, frenesí, éxtasis? Conceptos ausentes en las nuevas cohortes de población, lobotomizadas desde su tierna infancia por la industria del entretenimiento, cortados por el mismo patrón con las mismas tijeras sobre la misma tela. Poliéster 100%.

Si ya ahora soy un bicho raro, elemento conflictivo incluso entre los de mi generación, que han claudicado, sucumbido, aceptando la victoria final de los pijastros daosporculo, aburridos, mediocres, sumándose a sus filas ¿qué seré cuando me haga viejo, y tenga que gobernar mi maltrecho navío en la sociedad que creen los ahora adolescentes? Un viejo inadaptado, un anciano gruñón, risible y senil.

Pero mientras queden fuerzas para mantener a raya a los cachorros del justo termino medio, el agua calentita pero que no queme, los triunfadores en el mundo hipócrita, insulso y moñi que nos espera, podremos seguir disfrutando de este instrumento del diablo, que pone en peligro las almas, en palabras del entonces cardenal Ratzinger.

(nota de culturilla rockera: este fulano de ascendencia italiana fue el que popularizo en el mundo anglosajón del rock el mediterráneo gesto de los cuernos).

14 comentarios »

  1. Jajaja Mendigo. Un inadaptado social!!! Jajaja Hay de todo como en cualquier epoca, otros estilos, te gustaran mas o menos pero somos unos cuantos inadaptados!! Ejemplo desde mi barrio https://youtu.be/z521f5bjLjg Animo a remar!!! Vallekas puerto de mar!!! Jajaja. Abrazos desde tus madriles, especialmente vk.

    Comentario por Miguel — 24 octubre 2015 @ 8:43 | Responder

    • Ah, coño! Eres vallecano? Yo soy (era) del Carmen. Moratalaz, La Elipa…y llegas a mi barrio. Es una pateada, pero alguna vez iba al Hebe desde mi casa andando (antes quedábamos en el guarro, aún sigue existiendo?).

      Mira, con el Hip Hop siempre es la misma discusión con los colegas rappers: de esa cultura me gusta todo…menos la propia música. Porque realmente es que apenas tiene nada de música, es una declamación con un ritmo detrás. Por otra parte, no tengo empacho en clasificarlo en el cajón de la poesía, pues tiene más de literatura que de música. Pero estamos en lo mismo, podrá gustar más o menos (a mí lo que has puesto me gusta, realmente me gusta, aunque siga sosteniendo que de música tiene muy poco), pero es una expresión cultural viva, honesta, no un sucedáneo prefabricado.

      Abrazos, tronk!

      Comentario por Mendigo — 24 octubre 2015 @ 9:59 | Responder

      • Buenooo! El “mítiko” Hebe. Recuerdo que la primera vez que entré al Hebe, estaba todavía situándome en el lugar -no llevaría ni un minuto dentro-, observando el local y las buenas y tranquilas gentes que lo ocupaban, cuando pincharon el “Sarri Sarri” de Kortatu y como activando un resorte todo se animó. Desde entonces en mi cabeza ha quedado asociado el Hebe con el “Sarri Sarri”. Busco en youtube y…

        … ¿buenas y tranquilas gentes? ¡Menuda panda de inadaptados!😉

        Supongo que conoceréis la historia de la canción, pero por si acaso https://es.wikipedia.org/wiki/Joseba_Sarrionandia

        Comentario por Arnotegi — 28 octubre 2015 @ 15:16 | Responder

  2. Pffffjajaja Entrada de carca total. A mi me pasa igual a veces, pero claro, del pasado lo que queda es lo bueno, pero basura siempre ha habido? Todas las generaciones sin excepción dicen que la música de su juventud era la buena, y que lo actual es una mierda. Como todas las generaciones tengan razón, ¡es todo una mierda! Dentro de unos años, ni dios sabrá quién es el Mateo ese (yo era feliz de no saber quién es ni qué hace hasta ahora, gracias😛 ), de la misma manera que los cantantes/grupos chorra del pasado se convierten como mucho en vídeos graciosos en youtube : http://youtu.be/WIBYuuXRvxc

    Eso si, el Rock ha muerto como vendedor de millones, al igual que otros estilos antes, que eran populares y hoy son minoritarios. Supongo que es ley de vida. Pero da igual que no llenen estadios (¡aunque las viejas glorias lo siguen haciendo!), porque siguen vivos y presentes para quien los quiera disfrutar. ¡Y esto pasa en todas las artes!

    Comentario por wenmusic — 24 octubre 2015 @ 10:16 | Responder

    • Juas juas juas juas

      Qué cabrón! Pues claro que carca, que ya voy cumpliendo años! Y tú vienes detrás, así que apriétate los machos. De todas formas, no te creas, cuando los AC/DC daban ese concierto yo aún usaba chupete. Cuando yo empecé a escuchar música, ya eran un mito, y aquellos temas de los primeros discos, algo así como el Santo Grial. Por eso comento que, cuando lo volví a escuchar, me quedé con los ojos como platos.

      Pero una cosa, no quería ponerme en plan abuelo cebolleta, con “aquellos tiempos sí que…”. Todo lo contrario, entiendo que en cada momento hay cosas que pueden ser valiosas, por eso me picó la curiosidad, por saber qué es lo que escucha la chavalería de ahora. Un abuelo cebolleta se pondría “la moralidad, qué tiempos estos, esta juventud descarriada…”. Y no, todo lo contrario, lo que me llama la atención de las estrellitas de hoy son lo bobitos y mierdecillas que son. Compara el panorama con hace unas pocas décadas, que el grupo que no salía de LSD hasta las trancas al escenario es que eran unos mataos.

      Mierda siempre ha habido. Estoy plenamente de acuerdo, siempre, en todos los tiempos. En los ’70, ’80 y ’90 había mergalladas a capazos. Vale. Pero también había cosas interesantes. Los diamantes son escasos, pero es que hoy…

      A ver, te voy poniendo unos cuantos grupos de aquellos años, y tú dime si hay algo de ese nivel hoy en día. Los Rolling, The Who, Ramones, The Stooges-Iggy Pop…hasta Led Zeppelin, Pink Floid, Black Sabbath, Janis Joplin, Whitesnake, Iron Maiden, Van Halen, Deep Purple, Joe Satriani, Metallica, The Doors. Vaaaaale, soy un carca. No me voy tan atrás. En el cambio de siglo aún tenemos a RATM, System of a Down, Nirvana, Sepul, Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains…te cuento un poco del rock, porque es lo que me tira, pero en el pop-rock tienes grupazos como Queen, The Cure, REM, Lenny Kravitz, U2 (aunque estos últimos nunca me hicieron ni maldita gracia). ¿Qué hay de eso hoy en día? ¿Dónde encuentras ahora a un Joe Cocker o a un Leonard Cohen?

      Yo tengo la teoría de que las discográficas no quieren crear grandes estrellas, sino estrellitas fugaces, que lanzan, explotan y se apagan antes de que puedan pisar sobre tierra firme. A un artista consagrado no le puedes obligar a firmar un contrato con condiciones leoninas, porque se va a cualquier otra discográfica y va a vender discos igual. En cambio los triunfitos firman contratos draconianos porque, total, no tienen nada que perder. Los sacan del arroyo. Y cuando empiezan a ser conocidos, les cortan el cable y los despeñan, sacando otro que los reemplace antes de que se pongan gallitos. El público, el mismo que se tiraba de los pelos para verlos, rápidamente los olvida. Es llevar el concepto de fast-food a la música. Los grupos también tienen obsolescencia programada.

      Y no es que no haya gente de calidad tocando o componiendo. Por supuesto que la hay! Más que nunca. Hay más medios para estudiar música, pero producir tu propia música y difundirla… Pero grandes estrellas? Esa época ya ha pasado. Su fama es efímera. Efectivamente, dentro de unos meses, al monito saltarín del vídeo no le conocerá ni Dios…y habrán sacado a otro niñato igual o peor.

      Te pongo un ejemplo, en el pop puro y duro: Madonna. Esta tipa lleva dando guerra un cuarto de siglo. ¿Quién era su sucesora natural en el trono de la reina del pop? Lady Gaga, obviamente. Pues su fulgor ya está decayendo, en poco más de 5 años. La sustituyen por Miley Cyrus, una vuelta de tuerca más en la provocación (de qué? en una década en que estamos saturados de porno, quien se escandalice a estas alturas por ver una teta al aire es que es imbécil perdido) ¿cuánto crees que dejarán que esté en el candelero?

      Y en todo ese proceso ¿en qué lugar queda la música? ¿Qué nuevos estilos, géneros, tendencias estamos creando? ¿Quién hay que investigue nuevos horizontes para la música, se arriesgue a adentrarse en Terra Incognita, aporte algo diferente? Porque estoy ya de la puta coreografía de high school hasta los intestinos.

      Tú piensa, la inmensidad de géneros musicales nuevos que se crearon desde los ’70 hasta final de siglo (y no surgían de la nada, el caldo de cultivo estaba ya en los ’60). ¿Qué nuevo género se ha creado desde que estamos en el nuevo milenio? Los ’00 fue continuar con lo que había, y lo que llevamos del ’10 es aún más pobre.

      Comentario por Mendigo — 24 octubre 2015 @ 22:13 | Responder

      • Venga, cojo esta viñeta para burlarme de mí mismo:

        XDDDDDDDDDDDD

        Comentario por Mendigo — 27 octubre 2015 @ 15:38 | Responder

  3. Don´t worry man

    A mi también me entran las dudas de si cualquier tiempo pasado fue mejor o es que me estoy haciendo viejo. Luego lo pienso mejor y me doy cuenta que en mis años mozos gran parte de lo que se escuchaba eran unos truñacos de talla “king size” que a poco que tuvieras el paladar un poco educado daban vergüenza ajena. Baste recordar, por ejemplo, que cuando yo era crío uno de los grupos que más vendían era……….MECANO!!!.

    Mein gott.

    De hecho el tal Mateo no deja de ser una especie de evolución/involución del espíritu de aquellas “boy bands” de los 80 y los 90 -Bros, NKOTB, Backstreet Bois, Take That etc.- y ciertos solistas pastelosos de la época perfectamente diseñados por la mercadotecnia (“grupos de laboratorio” se decía entonces) con el único propósito de mojar la entrepierna de quinceañeras histéricas. Te lo dice uno que se paso todo un verano escuchando una y otra vez al puñetero Rick Astley con el único propósito de meterme debajo de las bragas de una amiga de entonces que me ponía muy burro. De hecho el mocoso al igual que su claro referente Justino B. copian descaradamente el look del puñetero ingles o el de un horrible cantante tejano (no es coña) de “hip-hop” de la época por mal nombre de guerra “Vanilla Ice”.

    Por otro lado estos efebos -cada vez más jovenzuelos- no se por qué razón tienen la curiosa propiedad de traerme a la memoria una canción de mis queridos Ramones…

    Di que si Joey, di que si. (DEP).

    Dicho esto creo que sin llegar a un cierto regodeo en la nostalgia por la memoria sentimental de cada uno es perfectamente objetivable que hay épocas en que el talento se concentran en un tiempo y lugar concreto. Existe el Renacimiento, existe el Siglo de Oro y la Generación del 27 y , por supuesto, existe bastante unanimidad en que desde mediados de los años 60 hasta finales de los 70 (con la aparición del “punk” ingles) se escribió la pagina más gloriosa del rock -anglosajón “of course”- en que todo aquello que se venia cociéndose décadas atrás eclosiono en un vendaval de talento y creatividad que derivo en una cantidad de sonidos y movimientos musicales que sentaron las bases de las que aun hoy en día se nutren la mayoría de grupos y solistas. El catalogo de artistas y géneros es impresionante: hard rock, soft rock, rock progresivo, rock psicodélico, rock sinfónico, blues rock, heavy metal, glam rock, ópera rock, space rock, punk, power pop, funk, reggae, ska, new wave, Black Sabbath, Led Zeppelin, Deep Purple, Queen, The Stooges, Pink Floyd, Genesis, King Crimson, David Bowie, Roxy Music, Alice Cooper, T. Rex, AC/DC, Motorhead, Patti Smith, Iggy Pop, Sex Pistols, The Clash, The Police, U2, Blondie, Talking Heads, The B-52’s, Elvis Costello, The Cure, Iron Maiden, Judas Priest, , Eagles, Tom Waits, Kraftwerk, James Brown, Marvin Gaye……..arf, arf, arf………..arf,arf,arf……..y los que me dejo en el tintero.

    Un claro punto de inflexión.

    Luego vinieron los 80, las multinacionales (probablemente el discográfico fue de los primeros negocios que se globalizaron cuando nadie sabia aun lo que era eso) y la mutación de un sector que empezó a tener más que ver con la bolsa que con la música en la búsqueda de la maximización del beneficio con el mínimo riesgo. Se buscaban “formulas” infalibles que llegaran a una franja de publico lo mas ancha posible con la consiguiente estandarización y blandenguería que caracterizaban la época (algo parecido a lo que supuso los “blockbusters” para la industria cinematográfica). El conservadurismo propio de aquellos años en el que un pop cutre desplazo al rock del “mainstrean” y para mas inri coincidió con nuestra movida y esa supuesta “edad de oro” publicitadísima que yo no vi por ninguna parte pero que durante casi una década nos martilleo con mierdas de este palo…..

    Atención al nachete haciendo de pitufo a partir del minuto 1:23 que es para revolcarse en el suelo XXXXDDDDDDDDDDD.

    En aquella tiempo analógico y “premula” yo sobrevivía gracias al alma caritativa de un amigo cuyo hermano había montado un pub con una bien surtida disquería.

    Loado sea Porculio!!!

    La verdad que fue -descontando las inevitables excepciones- una década dura para el melómano de pro. Una disrupción extraña que, afortunadamente los 90 enmendaron en gran medida con toda la movida Seattle que propiciaron otros cinco años de glorioso rock que bebía de fuentes tan nutritivas y nobles como Neil Young, AC/DC, Pixies o Sonic Youth (estos dos últimos aunque de finales de los 80 conceptual y estilísticamente eran plenamente noventeros). Nirvana,Pearl Jam, Soundgarden, Blind Melon, Alice In Chains, The Smashing Pumpkins, Faith No More, RATM, Jeff Buckley, PJM Harvey, Radiohead, Blur, Prodigy, The Chemical Brothers etc, etc, etc.

    Encima a mi me cogió jovencito en lo mejor de la vida y fíjate que de aquellos años es de lo que recuerdo con mas cariño. Yo estuve en el concierto de Nirvana del 92 en Valencia y, cualidades intrínsecas aparte, viéndolo todo esto con perspectiva creo poder decir que el grunge fue la ultima gran corriente musical del rock por la sencilla razón de que surgió unos pocos años antes de que Napster y la web 2.0 pusiera todo patas arriba.

    No es que no existan buenos grupos hoy en día sino que el negocio ha cambiado por que básicamente la tarta es más pequeña y las discográficas que van sobreviviendo -reestructuraciones mediante- son alérgicas al riesgo y pasan de invertir en aventuras con unos ingresos cada vez más menguantes. Sumemos a esto la gigantesca atomización del mercado y una tecnología que imprime una sobreabundancia de información a tal ritmo que obliga a un consumo “kleenex” (y dentro de nuestro paradigma la cultura no deja de ser un objeto de consumo más) y …..equilecuá!!. Por ponerte un ejemplo yo me doy cuenta que mis sobrinos son muy hábiles en el manejo de las TIC pero les cuesta centrarse en un cosa por el simple hecho de que están tan saturados de estímulos y novedades que se ven obligados a lecturas muy rápidas y superficiales de cualquier cosa que les entre por los sentidos. Hablarles de lo que algo referente a uno o dos meses atrás es como hablarnos a nosotros del miriñaque. Bastante inquietante, la verdad, el hecho de una generación con memoria de pez.

    No obstante te dejo aquí un articulo del Jot Down muy interesante que dice lo contrario-> http://www.jotdown.es/2015/09/internet-y-el-fin-de-las-superestrellas-musicales/

    Y para acabar y ya que mencionas a uno de los grandes…

    Por seguir con lo de la mano “cornuta” el “Hey Joe” que es la historia de un cornudo (vaya lo que uno descubre con el ingles dichoso).

    Y esta de regalo por que te gustan la motos y que más adecuado que….

    ….y por supuesto algo de esa gran cantera patria que es Vallecas.

    De todas formas, como bien decís todos, la prueba del tiempo es implacable y de la misma manera que seguimos disfrutando de “las Meninas” cuatro siglos después de que fueron pintadas no me cabe ninguna duda que la chavalada seguirá disfrutando de de los trallazos guitarreros de Angus durante mucho tiempo más. Lo bueno permanece así que quedémonos con el jamón de bellota para nos y el chopped para las masas que me he levantado yo muy “orteguiano” hoy.

    Apertas paisano

    Comentario por fouche — 25 octubre 2015 @ 2:05 | Responder

    • Qué pa, tronk!

      O sea, que me das la razón. Que la creatividad desplegada en las últimas décadas del siglo pasado, ha quedado enterrada en lo que llevamos de éste. A diferencia de la conclusión del, por otra parte estupendo, artículo de Jot Down. Quizá la reconciliación entre las dos visiones es que la creatividad no está enterrada, sino soterrada. Sigue habiendo genio, quizá más que nunca (por la efervescencia de información, que forma un cóctel explosivo), pero permanece a pie de calle mientras que lo que llega a los medios es la basura de la industria, cada vez más grosera y patética, de la cual cada vez más gente reniega. Muy parecido a lo que ocurre con el periodismo, que la gente desconfía de los grandes medios y se informa en blogs o páginas especializadas.

      Más cosas…

      Aps! Un apunte. La comunidad motera la formamos los carbonillas, los ruteros, los embarraos…aquí cabemos todos. Pero los horteras de las chopper, eso no es ser motero, es ser tontolculo. Comprarse una moto diseñada para fardar, aunque dinámicamente sea un engendro, sólo para dar la nota, es propio de quien no tiene personalidad y pretende encontrarla a base de talonario. A esa peña no es que le gusten las motos, es que se dan cuenta de la patética imagen que proyectan y pretenden mejorarla subidos a un yerraco petardeante. Mucho cine…
      🙂

      Qué quieres, nunca me dio por ser políticamente correcto.

      Por lo demás…Mecano. Pues el otro día surgió el tema con una colega. Yo, que como buen malote detestaba ese grupo…joder, quién me diera tener algo así en la actualidad. Vale, lo que has subido es un cagarro, pero hay otras que aún tienen cierto mérito. Musicalmente, están en otra dimensión que el monito saltarín, que es la copia de la copia de la copia de…sí, Vanilla Ice, podría ser. Que. por cierto, yo cuando lo vi también tuve ciertas tentaciones hacia la ultraviolencia.

      Fíjate lo mal que estaremos, que ya hasta añoras que hubiera otros Mecano o Héroes del Silencio.

      Un apunte. La dictadura de las discográficas, que tú la sitúas en los ’80, realmente fue un proceso gradual. Los Beatles no eran conceptualmente muy diferentes a las Spice Girls, e incluso los indomables Sex Pistols no dejan de ser un producto precocinado de la industria (exactamente, de un manager ladrón).

      Por lo demás, muy de acuerdo con el análisis de la sobreabundancia de oferta, que nos convierte en yonkies de estímulos. O según el neolenguaje impuesto por el capital, de experiencias.

      Una abraçada!

      Comentario por Mendigo — 26 octubre 2015 @ 19:27 | Responder

  4. No hombre, no .

    Hay que pasarse los convencionalismos por el forro siempre que se pueda. Yo también siento resquemor hacia las “buenas formas” y me cisco en ellas siempre que puedo. Prefiero con mucho la sinceridad aunque duela (que no es el caso);-). Lo de “Easy rider” viene más por la canción que, junto al “Radar of love” the Golden Earring, me parece el himno definitivo para andar sobre ruedas. Yo mismo me las pongo en la Berlingo y si me apuras hasta en patinete y aunque no soy nada motero siento predilección por las “naked” y las Harley sin customizados. En esto me pasa como con los coches, prefiero el estilo europeo o “japo” al americano con la excepción, claro esta, de las burras de Milwaukee. El rollo yanqui con esas horquillas absurdas y esas personalizaciones estrambóticas siempre me ha chirriado bastante. Sin duda excesivo como, en ocasiones, son los usacos. Por otra parte entiendo que el rollo chopper representa en cierta medida el pijerío y la sobrecompensación narcisista dentro de la comunidad de las dos ruedas. Mmmm…….interesante sin duda.

    Por lo demás en esto estoy de acuerdo contigo. Pasa que al llegar a una edad uno empieza a hablar como su padre y se me dispara un resorte defensivo contra mi mismo que me obliga a un ejercicio de sincera introspección y…..bueno…..ejem…….con el tema que nos ocupa y visto desde todos los ángulos no puedo más que concluir que vivimos en una época que sin llegar a ser oscura si que parece bastante gris en cantidad y calidad.

    No, no soy yo me digo ( …y respiro aliviado).

    Por poner un ejemplo en las artes plásticas paso algo parecido mucho antes. Digamos que la historia del arte occidental desde el Renacimiento a las Vanguardias de las dos primeras décadas del siglo XX son de un “crescendo” casi ininterrumpido de creatividad y hallazgos sin parangón que suponen una parte considerable de nuestro mas potente acervo cultural. Llega la II GM el centro pasa de Paris a NY y a partir de la segunda mitad de la centuria parece que el río va menguando paulatinamente hasta secarse con uno o, a lo sumo, dos movimientos de importancia como el “Pop-Art” oficiando de canto de cisne de una época. A partir de ahí ya solo veras individualidades (algunas, por supuesto, de mucho talento) y tendencias (como la moda) cada vez de vida más efímera hasta el punto de no trascender más allá de un circulo reducido de “entendidos”.

    Que había pasado?

    La verdad es que aun tratándose de un proceso multifactorial hay una razón que domina por encima de todas y es el hecho de que el arte se imbrico definitivamente en la lógica del mercado. No es que antes no hubiera mecenas y clientes pero lo que no había era la sociedad de consumo y su dinámica cada vez más vertiginosa en la que el galerista se llego a erigir como la figura clave que tomaba el pulso al mercado decidiendo que se exponía y que no y, en consecuencia, lo que era o no era arte. Dicho en plata el arte se mercantilizo banalizándose como mero objeto de consumo (de eso iban las latas de sopa y las Marilyn de Warhol). Objetos, eso si, únicos y, en consecuencia, sujetos a un fuerte componente especulativo de valor refugio muy adecuado para millonarios.

    Como dice mi suegro (hombre honrado pero no muy dado a las disquisiciones filosóficas): “el dinero lo jodio todo”.

    Y que conste que yo no soy ningún romántico que cree en la supuesta pureza del “Arte” y del “Artista” (así con mayúsculas) pero si que creo en el equilibrio entre los diferentes actores que participan en eso que llaman “industria cultural”. De acuerdo en que la “dictadura de las discográficas” fue un proceso musical de largo recorrido pero si comparamos el edificio de la Sun Records donde grabo Elvis – prácticamente un chabolo – con las sedes de Universal o Sony es evidente que algo cambio. Me refiero que los “manager” de aquellos primeros tiempos obviamente querían ganar dinero pero debido a su tamaño y a la fragmentación típica de un sector en sus inicios existía un rico ecosistema (cantantes, músicos y técnicos formaban una especie de “clase media”) en el que la correlación de fuerzas entre los distintos agentes estaba más equilibrada. En los 80 -con el reaganismo y la revolución conservadora encima- ese equilibrio estaba definitivamente roto en favor del “business” en un proceso de concentración sectorial típica del capitalismo (como antes había pasado sin ir mas lejos con la industria automovilística). Desde aquel entonces la figura del manager “self made” (cierto que alguno algo crápula como el McLaren) dejo paso a los “yuppies” híperprofesionalizados que, al igual que los galeristas, andaban más ocupados en el devenir de las acciones y en la búsqueda descarada de formulas de consumo rápido que vendieran discos como rosquillas en detrimento de propuestas de mas sustancia. Y esta dinámica solo fue rota por espacio de un lustro (pero que lustro) en los primeros 90 por el efecto Nirvana que de alguna manera conecto con el “zeitgeist” de una generación -la mía- que les catapulto al numero uno de las listas provocando un efecto arrastre que descubrió al mundo una cantidad de bandas que iban de lo bueno a lo superlativo. De repente lo alternativo era “cool” -y vendía mucho- pasando a ocupar el centro de la pista del negocio. Para que nos hagamos una idea de como les cogio por sorpresa a las discográficas el tema baste decir que Geffen (el sello por el que ficho Cobain y los suyos) tenia tan poca fe en el invento que edito una primera tirada de apenas 50.000 copias del “Nevermind” para Estados Unidos.

    Luego vino Internet y………bueno…….pues……….cierto es que la tecnología ha permitido abaratar costos hasta limites irrisorios. Cualquiera con un portátil y un “Pro Tools” puede autoeditar su propio trabajo en un proceso que en el pasado exigía una millonada solo al alcance de las compañías. También es verdad que existen más canales que nunca (lo cual es un gozada para el aficionado) y de fácil acceso pero yo me pregunto de que sirve todo esto si al final el creador tiene que acabar pasando por Microsoft o por Apple. Mira tronk tu puedes plantar unos tomates que están para morirse de buenos pero si quieres venderlos y vivir de ello al final tendrás que pasar por el aro del Mercadona o el Carrefour de turno vendiendo a precio de puta por qué no hay opción ya que son los que, por un simple mecanismo de acumulación capitalista, han acabado monopolizando la distribución. Y, al igual que la música “mainstream”, como consumidor comerás siempre los mismos tomates de corchopán insípidos pero que resultan ser los más rentables pues se cultivan al por mayor de manera estandarizada en algún invernadero almeriense. Es el que controla el ultimo tramo de cañería el que tiene la sartén por el mango y contra la imagen romántica (esta si) de la “red de redes” permítaseme levantar una ceja en señal de un cierto sano escepticismo.

    Estamos llegando al final del camino de un mundo homogeneizado y plano en el que todos acabaremos -salvo desastre- vistiéndonos de Zara o Primark, comiendo productos Hacendado y escuchando los gorgoritos del clon de Bisbal de turno como ya auguraba el bueno de Karl Marx.

    No obstante por si quieres profundizar en el asunto te dejo un articulo muy esclarecedor de quien para mi es una de las mayores autoridades en la materia de este país y que da muchas claves de por donde va la industria musical hoy en día en línea con tus intuiciones-> http://elpais.com/elpais/2015/09/07/EPS/1441648930_769152.html

    Y para acabar comentario tan melódico……ADENTRO VIDEOOOOO!!!

    Se nota que bebo los vientos por un buen “riff” de guitarra??

    PD-> No lo había visto así con lo de Mecano pero creo que tienes razón, al fin y al cabo para escuchar algo parecido a un ideario de izquierdas mínimamente desprejuiciado en estos tiempos tenemos que recurrir……..al Papa!!. De verdad que jodido esta todo.

    Salut desde la terreta de la llum y del amorrrrrrrrrrrrrrr !!!!!!!! (eso dicen aunque yo no me lo creo),

    Fouche “le fou”

    Comentario por fouche — 27 octubre 2015 @ 4:05 | Responder

    • Vuelvo a deja el enlace a la entrada de D. Manrique que la anterior no chuta.

      http://elpais.com/elpais/2015/09/07/eps/1441648930_769152.html

      Ahora si.

      Ciao

      Comentario por fouche — 27 octubre 2015 @ 4:22 | Responder

      • Me dejas sin palabras, compañero.

        El artículo que propones es interesante pero constituye una defensa velada del status quo pre-digital, que no comparto (probablemente debido a mi ignorancia, pero sí que creo que la red tiene un efecto democratizador de la creación musical). Pero tu comentario me ha parecido cojonudo, una estupenda explicación de la evolución del arte en el s.XX. Realmente no se me ocurre nada interesante que añadirle.

        Bueno, sí ¿como va la creación de ese blog?🙂

        Comentario por Mendigo — 31 octubre 2015 @ 12:36 | Responder

        • Hasta los años 50 el distribuidor era el ultimo mono de la cadena en favor del productor hasta que se invento el concepto autoservicio y se aplicaron las economías de escala al sector de la alimentación. Después con el tamaño y el músculo que desarrollaron ya no hubo quien les tosiera y se acabo lo que se daba…hasta hoy.

          No se reconozco que es algo bastante subjetivo e intuitivo por mi parte pero todo esto me suena de habérselo leído a Marx y es algo observable en los distintos sectores de la actividad económica incluido el musical. Probablemente por ser el audio un bien fácilmente desmaterializable y traducible a binario haya sido más vapuleado que ningún otro por la irrupción de Internet lo cual, por otra parte, no invalida el efecto democratizador (tu “blog” es un buen ejemplo) que ha tenido la red en, por decirlo, de algún modo, la parte creativa del asunto.

          La pregunta que yo me hago es si hoy en día esa facilidad en la autoedición de material propio se traduce a la vez en una mayor facilidad para poder vivir de ello. Mira, en el suplemento dominical del periódico regional de aquí (de regional de tercera añado) cada poco tiempo reseñan no menos de 6 o 7 discos de grupos nuevos solo de la ciudad de Valencia con criticas, la mayor de las veces, elogiosas. Es la ciudad que mejor conozco con diferencia y nunca he oído a ninguno de los mismos.

          Por lo demás me alegro que te haya gustado la chapa y si en algo te ha servido mejor🙂.

          Para acabar el disco que lo peto el año pasado y que se me antoja un ejemplo perfecto de, como decía mi antiguo profesor de historia del arte, esa sopa con tropezones típica de la posmodernidad entendida como un continuo revival (en este caso Disco/funky). Por supuesto esto no le quita merito al tema en si que me parece cojonudo.

          Y que conste que tampoco soy ludita XDDDDDD.

          Y del asunto de “blog” si llega a buen puerto prometo avisar.😉

          Boas noites

          Y lo del blog prometo avisar.

          Comentario por fouche — 1 noviembre 2015 @ 3:24 | Responder

          • El distribuidor, hasta la aparición de los canales de distribución digitales (comerciales como el Spotify o alegales como Napster, Kazaa o la red ED2K), era el dictador, el sumo amo de la industria digital. Era el que decidía qué se vendía y que no, por la simple razón de que tú no puedes comprar algo que no es accesible, un disco que no encuentras en ninguna tienda (a no ser una rara minoría melómana que estuviera dispuesta a patearse la ciudad en busca de alguna tienda de rarezas o encargarlo al extranjero). De hecho, la promoción extendían un primer velo censor: tú no puedes comprar aquello que ni siquiera conoces que existe.

            Por eso puse a la cría del violín en mi última entrada: fue rechazada por las discográficas, y se montó el chiringo en su propio canal de YouTube, lo petó, y ahora puede dictar ella las normas. En la era pre-digital, esta rapaza jamás hubiera salido de su pueblo. No es que me chiflen, esos arreglos techno, pero sí que tiene algo que contar. El monito saltarín es evidente que no, no aporta nada a la música, es absolutamente prescindible.

            Recuerdo haber visto a Dover, cuando no los conocía ni Cristo, en un garito de Malasaña. Al cabo de los años se hicieron famosos, pero hubiera sido imposible sin la rampa de lanzamiento que la industria les ofreció (a raíz del anuncio de Pepsi). ¿Cuántos grupos como ellos no tuvieron su oportunidad, independientemente de su calidad intrínseca? Un montón, como los que tú mencionas de Valencia ciudad.

            La censura comercial es un filtro empobrecedor de todo lo que se cuece musicalmente en una sociedad.

            Apertas!

            Comentario por Mendigo — 1 noviembre 2015 @ 11:04 | Responder

            • Güenas

              Sabias que compro patatas de Coristanco (A Coruña) directamente del productor a través de la red?; no suelo ser pijotero pero me gustan mucho y aquí en el Levante hecho de menos unas buenos cachelos ( Valencia tiene huerta pero la “creilla” no es de calidad por el exceso de regadío). El precio no es mucho mayor que si las comprara en mi supermercado habitual pero el sabor y la textura es infinitamente mejor. El agricultor cobra un precio justo y yo -el consumidor- como calidad a un coste razonable. Simple y limpio, sin intermediarios.

              Al final Internet no deja de ser -como casi toda la tecnología- un arma de doble filo. Una especie de Jano cibernético.

              Pues ni idea de lo de la cría del violín que, desde luego, tiene un arte que el monito no tiene. Sabes lo que me hace gracia del tití saltarín?; pues es el hecho de que en su afán de imitar lo peor de la canción melódica -Luis Miguel, Chayanne, Ricky Martín, Bustamante- su tema va de una ruptura sentimental tan sentida y afectada que si en tíos hechos y derechos resulta empalagoso en una criatura que recién ha salido de la pubertad resulta de un ridículo que uno no sabe si coserlo a tomatazos o revolcarse por el suelo.

              En estos casos suelo contrarrestar el exceso de almíbar con algo un poco más “horny”…

              Pues al final va a ser verdad que los 80 no estaban tan mal en comparación.

              PD-> Además de ludita tampoco soy tartaja. Lo digo por lo de repetir frases en mi ultimo comentario que no se que paso pero ahora he caído en la cuenta

              Sin res mes que dir.

              Abraçades d´el boig

              Comentario por fouche — 3 noviembre 2015 @ 23:03 | Responder


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