La mirada del mendigo

1 mayo 2016

Neoliberal antisistema

Filed under: salud — Mendigo @ 11:12

Por regla general, procuro no elevar anécdotas particulares a la categoría de norma, pero en este caso voy a tomar unas anécdotas trivilales de las que he sido espectador para ir desarrollando el artículo.

La primera anécdota es siendo involuntario testigo de una conversación entre una dentista y su empleada. En resumidas cuentas, la primera la abroncaba por, textualmente, “ponerse en el lugar del paciente en vez de pensar en el negocio”, además de otras perlas como que “al paciente no hay que ponerle límites en lo que se va a gastar, cuanto más gaste mejor” y frases del mismo tenor.

Esta anécdota, por el lado médico, y ahora otra muy breve, por el lado farmacéutico. Acompaño a mi madre a comprar una medicina a la farmacia, y la dependienta se la expende y le pide cincuentaypico euros. Mi madre, sorprendida, replica que no puede ser, que además le había dado receta. Y la dependienta le contesta que efectivamente, el precio era incluyendo la receta, sin ella el fármaco costaba ciento y mucho.

Ya escamado, cogí la caja y no, no era de Valeant. Supongo que estaréis al tanto, pero si no os lo cuento: Valeant es una farmacéutica gringa que se ha hecho famosa por ir adquiriendo otra farmacéuticas (más de 150) para quedarse con su cartera de fármacos protegidos por patentes, y multiplicar su precio de venta para obtener beneficios extra para repagar la deuda asociada.

Desde un punto de vista empresarial, una buena jugada. Desde el punto de vista ético, imaginarse algo más repugnante en el sector de la salud, ya tenemos que irnos al tráfico de órganos.

Otro allegado me cuenta que su aseguradora ha retirado a la mayoría de dentistas de la provincia de su cuadro médico. La explicación es sencilla: abrieron una clínica dental, pero estaba vacía. Y para obligar a la gente a ir a la clínica han retirado de sus prestaciones al resto de dentistas. En esas clínicas, contratan a los chavalines recién salidos de la facul, les pagan dos chavos para hacer curriculum, y en seguida les dan boleto y meten otros nuevos. Evidentemente, para la aseguradora es mucho más rentable operar esa clínica dental.

Estas apreciaciones personales me llevan en una única dirección de pensamiento: el mercado es una buena herramienta, puede ser muy eficiente como mecanismo de distribución de muchos bienes (por ejemplo, un teléfono móvil o un balón de rugby). El mercado no es ni Dios ni el Diablo, sino simplemente un mecanismo de relación entre oferta y demanda. Ahora bien, la provisión de ciertos bienes debe quedar excluida del mercado, y ser prestados siguiendo otros mecanismos de reparto.

Esto es evidente para cualquiera que piense rectamente: un bien cuyo valor es absoluto para el consumidor, como la salud, no puede verse sujeto a la fijación de precios del mercado, pues el oferente tendrá una posición de fuerza que le permitirá forzar un precio, no proporcional al coste de fabricar o proveer ese bien, sino en relación a ese valor infinito que el usuario le otorga. Lo cual no es ni eficiente, ni justo.

Lo vemos mejor con un ejemplo: imaginemos un explorador que se pierde en el desierto, y es encontrado por otra expedición. Al borde de la deshidratación, el valor de una cantimplora de agua en ese momento es infinito. Es la diferencia entre la vida y la muerte. No confundamos valor con precio, como nos previno el poeta. Entre seres humanos, lo usual es prestar esa ayuda desinteresadamente y atender al compañero, rehidratándolo y transportándolo a lugar seguro. Sin embargo, esta conducta éticamente correcta es, desde el punto de vista capitalista, completamente equivocada. Lo que debería hacer la expedición es ofrecerle agua, pero sólo después de que el sediento viajero firme un papel cediendo todos sus bienes, presentes y futuros, a sus salvadores. Una cantimplora de agua vendida al precio de decenas, quizá cientos de miles de euros; el explorador vendería su libertad para salvar su vida.

Podemos imaginarnos cualquier otro caso. Un equipo de rescate en montaña que ofreciese el mismo trato a quien está herido o perdido en la ventisca. La sola idea es abominable, quien así obrase hace méritos sobrados para ser excluido de la definición de ser humano. Y, sin embargo, es algo absolutamente habitual en el mundo actual. ¿O por qué 25.000 personas mueren cada día en el mundo por el hambre o la extrema necesidad? La respuesta es de una evidencia palmaria: porque no tienen dinero para comprar la comida o medicinas que podrían salvar su vida.

Me gusta mucho el humor negro (además de los chistes de la guerra de sexos y otros mil temas que se han vuelto políticamente incorrectos en esta idiocia permanente que tenemos por sociedad), y uno de mis preferidos era el que sigue (ya soy malo contándolos a viva voz, en formato escrito sé que perderá cualquier atisbo de gracia, pero en fin):
Esto es un niño a su madre: – mamá, mamá, dame galletitas.
Y la madre, contrariada: – pero si las quieres, cógelas tú mismo.
– Pero mamá, si sabes que no tengo bracitos.
– Ahhhh. No hay bracitos, no hay galletitas.

XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Sí, suena a chiste, pero esta barbaridad cuya brutal injusticia es el mecanismo que dispara la risa, es la normalidad que aceptamos sin ni siquiera percatarnos de su infamia. ¿Qué les dice el mercado a esos miles de personas que buscan sustento para sobrevivir ese día? – Ahhh, no hay dinero, no hay comida.

Realmente, el mercado está chantajeando a hambriento con idéntica forma con que los bandoleros amenazaban a sus presas en los pasos de Sierra Morena: la bolsa o la vida. Y como a la vida le damos un valor infinito, entregar la bolsa, y mil bolsas que portásemos, parece un trato justo. Pero no: es un robo.

Un poco más académicamente. ¿Por qué decimos pues que estos bienes, bienes cuyo valor para el demandante es absoluto, deben ser excluidos del mercado? Porque el mercado sólo es funcional (se alcanza un equilibrio óptimo para todos los actores) cuando existe libertad de movimiento en los jugadores para fijar su postura. Ese mercado libre que es sólo una conjetura teórica y que, para lograrlo, se impone una regulación. Efectivamente, un mercado sin regulación es la antítesis de un mercado libre: en él las manos fuertes dominan a las manos débiles, imponiendo sus condiciones.

Y, en el caso de la salud, el paciente no es un jugador libre: está impelido a aceptar el precio que le impongan, porque cualquier trato es mejor que perder la vida. De esta forma, es víctima de un robo, pero no en las fragantes lomas de Sierra Morena sino en la recepción de una clínica con olor a lejía con desinfectante.

Como la sanidad, los bienes de primera necesidad, la vivienda, la seguridad, la educación como elemento clave de la movilidad social. Tomemos la seguridad, por ejemplo. Imaginad que privatizasen la policía, y que cada empresa de seguridad reclamase dinero a cada comerciante para asegurar la protección de su establecimiento. ¿A qué os suena eso? Exactamente: la actividad central de la mafia.

Volviendo a particularizar: hay que evitar la mercantilización de la sanidad. Porque puede ser aceptable que haya quien se compre un Porsche y otro tenga que moverse en en forfi. Pero en la provisión de servicios básicos para la vida, todos los ciudadanos, desde el banquero al sin papeles, deberíamos gozar del mismo trato. Ya que la vida de ambos tiene el mismo valor: infinito.

Lo diré más claramente: acceso universal y gratuito a la medicina (comprendida la farmacia). Abolición de toda forma de negocio relacionado con la salud, que será provista por el Estado según las necesidades de cada cual. La forma de asegurar la calidad de la asistencia, es que la hija del empresario y la del obrero den a luz en la misma clínica, compartiendo habitación. La maniobra del PP de ataque a la sanidad tiene un claro objetivo: forzar el cambio a la sanidad privada de aquellos que se lo puedan permitir, dejando la sanidad pública reducida a una sanidad de último recurso para atender a quienes no pueden pagarse nada mejor.

Prohibir la sanidad (y la educación, por cierto) privada, ¡qué locura! Esto me coloca inmediatamente en la posición más extrema del mapa político, un CH3- (un radical libre XD). Sin embargo, es la forma más eficiente de proveer de atención médica (como es fácil comprobar comparando el gasto sanitario y los indicadores de salud de diversos sistemas sanitarios, siendo los extremos los sistemas cubano y usamericano). Pero no sólo es racionalmente la mejor opción, es que éticamente es la única, procurando que la protección de la vida de todo ciudadano sea independiente del peso de su bolsa.

En resumen, soy un peligroso antisistema. Pero esperad, que quería contaros otra anécdota.

Mi compañera acude a urgencias con un problema de vértigos; allí le dicen que no es nada grave, le sueltan unas pastillas y que se le pasará en unos días. Como tras dos semanas no nota cambios, acude a su cabecera que, como siempre, no le hace ni puto caso y la despacha en dos minutos. Ya se le pasará. Antes tenía un médico que sí que se implicaba, pero se lo cambiaron y ya estaba harta de este mamotreto que no le solucionaba nada, probablemente un primo de Raxoi pues para él la solución a todos los males era esperar a que se marcharan solos. Y lo que no se marchaba, es que son cosas de la edad.

Se cambió de cabecera y fue saltar de la sartén, pues le tocó un mastuerzo aún más indolente: seguir con las pastillas (y ya llevamos dos meses) y esperar, que de derivar su caso al otorrino, nada. Llegados a este punto, nos pusimos a investigar sobre el origen de los vértigos, y aprendimos que hasta ahora ninguno le había practicado las pruebas (unas maniobras de cabeza) necesarias para diagnosticar correctamente la enfermedad. Estaban asumiendo sin ningún criterio que era un tipo de vértigo y medicando en consonancia. Ya con un nivel de hartazgo elevado por la incompetencia supina del mendrugo en cuestión, fue a verle para exigirle que le derivase a un especialista que supiera diagnosticar y dar un tratamiento, cuando la diosa Fortuna nos sonrió en forma de un médico sustituto, pues el lacazán estaba de baja.

Y este chaval, atento e inteligente, le dedico tiempo y atención en procurar determinar el origen de los vértigos, cosa que hasta entonces ninguno de los demás había hecho. Tras una exhaustiva inspección del oído (que tampoco hizo ninguno de los anteriores), le dijo que suspendiera el tratamiento que le habían recetado (tras dos meses y medio) y la derivó, ¡por fin!, al otorrino para que confirmase su valoración. ¡Por fin!

La cuestión es que este rapaz, en cuanto el médico titular vuelva de la baja, va a ir de nuevo a la calle hasta la próxima sustitución. Y así lo tendrán, andando como zascandil, de la ceca a la Meca, cobrando la mitad que el mamotreto con plaza. Plaza con rotonda, jardineras y monolito. Muchos jóvenes médicos, alguno de los cuales puede que sea hasta inteligente e implicado, acabarán ejerciendo en Inglaterra o incluso Portugal, porque aquí el acceso está cerrado por unas vacas sagradas inamovibles, con las cuales sólo nos queda esperar que se vayan muriendo de viejas porque son sagradas. Esta clase de médicos, funcionarios en el peor sentido de la palabra, con la acepción de vagos, mediocres e indolentes, con un conocimiento enciclopédico de reglamentos, dentro de los cuales se sienten seguros, debería ser barrida de la sanidad pública para ser sustituidos por profesionales con mejor formación y, sobre todo, interés por verdaderamente cuidar de la salud de los pacientes a su cargo.

Porque realmente, el Estado se sigue rigiendo en su política de personal como los cuarteles con la antigua mili: los veteranos tienen unos privilegios y los novatos tienen que pringar. ¿Qué es esto, un puto colegio mayor? ¿Qué sentido tiene que a un médico competente lo tengamos en situación de precariedad laboral, mientras que premiamos la incompetencia con un cargo vitalicio? Porque ése es la verdadera naturaleza de una plaza de funcionario, no es un puesto de trabajo, es un cargo.

Operemos el sistema económico que operemos, hay un principio inamovible para optimizar su funcionamiento: cada puesto debe ser ocupado por el más apto disponible. Si un rapaz de 30 sabe más, se preocupa más que un mamotreto de 60, es quien debe ocupar ese puesto de trabajo. ¿El valor de la antigüedad? Bien, si el de 60, con la ventaja que le da la experiencia en la práctica de la medicina y el tiempo que podría haber dedicado al estudio, sabe menos que el de 30, lo que realmente se merece es ser echado a patadas a la puta calle con un capiruzo con orejas de burro. Sin contemplaciones. Y que quien tenga que emigrar sea el mal profesional, o que busque acomodo en la sanidad privada (mientras no os logre convencer de darle cerrojazo).

Estamos tratando sobre el sistema de salud, pero lo mismo se podría decir en cualquier ámbito de la función pública. Desde policías zotes a docentes tóxicos, que deberían ser expulsados de la administración y sustituidos por los mejores disponibles. En concreto, en el ámbito de la educación, el daño que puede hacer un mal profesor, un funcionario indolente e inepto, es casi tan grande como en la medicina. Un día voy a ponerme a enumerar aquellos malos profesores que me he ido encontrando en mi vida académica, porque si bien he disfrutado de alguno bueno, he sufrido muchos verdaderamente detestables. Y todos tenían un nexo común: hacían de la institución su instrumento, su puesto de trabajo estaba ordenado a su mayor gloria, orientado a su comodidad y seguridad en vez de optimizar la enseñanza de los alumnos.

Al igual que el dinero público no es de nadie, tampoco lo son sus centros de trabajo. Sin nadie a quien rendir cuentas sobre su productividad, su diligencia y resultados el funcionario forma en el centro donde recae un nidito en el cual llevar el resto de su vida activa una existencia confortable, trabajando lo mínimo para cubrir el expediente y esperando a que pasen los trienios para poner el cazo.

Me imagino a algunos de estos funcionarios cantando con voz de falsete: “Yo, soy holgazán porque el mundo me ha hecho así…”. Y es totalmente cierto: el funcionario no nace, se hace. El sistema no provee los estímulos para recompensar la excelencia en el trabajo, ni tan siquiera se preocupa por evaluarlo. La evaluación docente, casus belli entre la profesión. Son tan chulos, que siendo empleados consideran que nadie tiene derecho a fiscalizar su desempeño. Lo que hagan, está bien hecho; sea mucho o poco nadie les puede exigir más porque ellos han aprobado una oposición, lo cual les confiere un status de inviolabilidad.

Pues no, el médico incompetente, a la puta calle; el profesor incompetente, a la puta calle. Sin contemplaciones, sin ningún tipo de miramiento pues ya bastante han chupado cobrando por encima de sus méritos y capacidades. Y así haríamos hueco para que entrase savia nueva, escogiendo a los mejor preparados y, de ellos, quedándonos con los que demostrasen mejor desempeño en su trabajo. Y los que no, que se vayan a la privada, emigren o se dediquen a barrer las calles u otro cometido para el cual sean aptos. Lo que debe quedar claro es que ellos deben estar al servicio del Estado, y no al revés, como ahora.

Volviendo al tema de si el funcionario nace o se hace, la respuesta es contundente: es el sistema de incentivos perverso que rige la administración pública el que lo fomenta. El sistema los hace vagos e indolentes, no es que los seleccione. El sistema promociona la indolencia, la falta de iniciativa y la cerrazón de miras que se asocian a la condición de funcionario, sabedor de que está seguro mientras no se aparte de reglamentos.

Un caso arquetípico fue el accidente de Angrois, donde faltaba la baliza antes de la curva porque, efectivamente, ese tramo ya no era de alta velocidad. Irreprochable desde el punto de vista normativo. Pero si en vez de seguir como autómatas los reglamentos, los técnicos de ADIF hubieran usado la materia gris que se les pudre encima de los hombros, se habrían dado cuenta que la función de esas putas balizas era asegurar que, precisamente, el tren ya no circulaba a alta velocidad antes de acometer la curva de entrada al ramal de Santiago. Como si un convoy de cientos de toneladas fuera a frenar mágicamente porque cambie la clasificación administrativa de la vía (dar poder taumatúrgico a las leyes, algo se hace realidad por el hecho de ser pomulgado, un error muy frecuente de los chupatintas que tienen forrado el cerebro con el mismo papel en el que se publica el BOE). Habría que incluir la imbecilidad supina y dolosa como tipo penal, y podríamos sacar del Código la mitad de los delitos.

De nuevo en el campo de la docencia, conozco de casos de jóvenes profesores que llegan llenos de ideas y bríos para estimular la curiosidad de sus alumnos, pero que con el curso de los años se ven atrapados por el ambiente de mediocridad que reina en el claustro. Se dan cuenta de que, realmente, son unos pringaos pues esforzándose y dando la vida en el aula, cobran lo mismo que el que cumple el expediente y se limita a soltar el mismo rollo año tras año ajeno al auditorio. Ante la ausencia en la función pública de la figura del empleador, que premie el buen desempeño en el trabajo y purgue el centro de los trabajadores con peor rendimiento, el joven idelista ve cómo de la llama se hacen brasas, y queda contaminado del gris de la ceniza del adocenamiento que le rodea. De hecho, procurar la excelencia en su trabajo lo más que le puede granjear son problemas y envidias: es mucho más cómodo ser mediocre. Los pocos que mantienen ese espíritu vivo, lo hacen por integridad profesional, sin esperar ningún otro tipo de recompensa más que la satisfacción del trabajo bien hecho (y tengamos en cuenta la materia prima que tienen entre manos, tanto médicos como profesores).

Y ésta es la clave del mal funcionamiento de la función pública: la impunidad, la falta de asunción de responsabilidades, la inexistencia de un sistema de evaluación para detectar ineficiencias, una dirección profesional que responda ante unos objetivos y con capacidad para hacerlos cumplir.

Por ejemplo, un gobierno que ponga coto a la práctica de muchos médicos de la pública que luego tienen su consulta privada por la tarde, y hacen pasar con preferencia (colar, en román paladino) a sus pacientes privados en la sanidad pública para realizar pruebas diagnósticas que así les salen gratis, poniendo de esta forma a funcionar el sistema público de salud en beneficio de su lucro privado. Lo mismo que un profesor universitario, que en su miserable mediocridad establece su librito como texto obligatorio sobre el cual versará el examen (en el nivel universitario debe haber una bibliografía recomendada que deberá consultar el alumno y dominar el profesor, y no seguir un libro de texto en concreto). En ambos casos, ante la ausencia de una gerencia competente y responsable, los empleados se apropian de las instituciones públicas, las patrimonializan para su interés particular, apropiándose de lo que es de todos y desvirtuando su finalidad: el prestar servicio público. Esto es particularmente evidente en la enseñanza universitaria. Las universidades no están estructuradas para maximizar el aprendizaje del alumnado, sino la comodidad del profesor (y ya si es catedrático, se monta su cortijito en la universidad de todos).

Hay que recordar a toda esta gente que son EMPLEADOS, empleados públicos con una función que desempeñar. Y quien no cumpla con esa función de forma adecuada, el Estado prescindirá de sus servicios y contratará a otro más apto. Tan sencillo como eso, pero implementarlo supone enfrentarse a un cataclismo social.

Yo ya he propuesto que, para empezar, se limite la duración máxima de los contratos a cinco años. Pasado ese plazo, ese puesto de trabajo vuelve a salir a concurso donde el antiguo ocupante tendrá que demostrar que sigue siendo el más apto para desempeñar esa ocupación. Y, sin con la ventaja de la experiencia, no lo demuestra y hay otro que le aventaja, que pase el mejor a ocupar su lugar. El Estado debe contratar a los mejores en cada momento (y pagarles en consonancia), y dejar meridianamente claro quién sirve a quién.

El trabajador público competente puede estar tranquilo, pues seguirá siendo el más apto para su trabajo. Es el incompetente el que debe tener miedo de ser superado por los recién llegados. Tiene una alternativa: esforzarse en su formación. Claro que esto le supone un trauma para muchos a estas alturas.

Eso sí, el examen debe ser funcional, esto es, que sirva para discriminar quién está realmente mejor capacitado para el desempeño de ese puesto. No sé si alguna vez os habéis percatado, pero en todo examen se ponen en cuestión los conocimientos del alumno… y la inteligencia y competencia del examinador que lo propone.

Para ir cerrando este rollo. Siguiendo el mismo principio por el cual reclamo la exclusividad del Estado sobre los dominios de la sanidad o la educación, también exijo que exista una gestión competente de estos servicios públicos, que maximice su rentabilidad como en cualquier otra empresa humana. Porque sí, la sanidad y la educación también tienen una medida de la rentabilidad, no es la rentabilidad económica sino la rentabilidad social, la medida en que unos recursos empleados sirven para obtener un beneficio social: la salud o el nivel de instrucción de la población.

Esto es propio del buen gobierno de la Res Publica, y es precisamente lo que NINGÚN gobierno va a acometer porque sería muy lesivo en términos electorales cuestionar el rendimiento laboral de una masa de nueve millones de potenciales votantes. Votantes que están convencidos que son los propietarios de su centro laboral, a pesar de que nunca han invertido ni un euro en él, sólo porque hace años aprobaron un examen que les confiere inmunidad y un cargo vitalicio

Por cierto, en un país con un estado de corrupción generalizada, yo pongo en cuestión la limpieza de todas y cada una de las oposiciones habidas, y tengo sólidos datos especialmente aquí en Galicia. Por ejemplo, ¿bunca os ha parecido extraño que un débil mental como Raxoi, que en tantos años postulándose para presidir el Gobierno de España no ha tenido la capacidad de aprender un idioma extranjero… haya logrado el portento de aprobar el examen de Registrador de la Propiedad con 24 años, el más temprano de la historia, sólo un año después de acabar la carrera, examen que otros preparan durante más de una década?
Para aprobar el examen de registrador, no se pide inteligencia, pero sí una memoria bestial para cantar el tema que te toque de entre cientos. Alguien capaz de preparar ese examen en sólo un año, debería tener una memoria realmente prodigiosa. Sin embargo… Raxoi apenas aparta la nariz del papel cuando lee un discurso.

¿No os parece aún más extraño que de cuatro hermanos, tres sean registradores y, el otro, notario? Los cuatro han aprobado los exámenes reputados como más duros. ¿Excelencia genética o quizá tenga algo que ver que el tío de Raxoi formara parte del tribunal que lo examinó? O quizá tuviera que ver el que fuera cachorro del régimen, el delfín de Fraga, ya dos años después de esa gesta fue elegido diputado atonómico por Alianza Popular.

Tras esta digresión, cuestionando el origen mismo de la impunidad funcionarial, concluyo.

El buen gobierno exige vigilar los servicios y empresas públicas, gestionarlos el mismo cuidado y rigor que pondría un gestor privado. Esta es la mejor defensa de lo público, pues si lo público es ineficiente o no funciona, estará cuestionado y se propondrá su privatización. Lamentablemente, los sucesivos gobiernos seguirán pagando su política partidista de paños calientes con dinero público, que no es de nadie, en vez de enfrentar una reforma de la función pública que pondría en pie de guerra al funcionariado. Y no es un recurso estilístico, el adocenado funcionario medio, hundido en su molicie, justificaría una guerra y el extermino de miles de personas si se pusiera en cuestión el carácter vitalicio de su cargo. Y recordemos que buena parte de los funcionarios públicos portan armas habitualmente, de hecho son funcionarios los que tienen las llaves de los arsenales.

Por otra parte, el pedirle cuentas a un trabajador público de su desempeño les parece a la izquierda progre como el colmo del ideario neoliberal. ¡Soy un neoliberal antisistema! Tristemente, conceden a la derecha el monopolio de la excelencia profesional y el rigor en la gestión. Me parece escuchar las protestas de esta clase de gilipollas, soltando espumarajos sobre la competitividad atroz, el productivismo enloquecido, el estatismo totalitario, el capitalismo crimianl y la rentabilidad descarnada… Esta clase de imbéciles son los reyes del sintagma nominal predecible y vacuo.

Sigo abogando por la posibilidad de ser de izquierdas y no ser imbécil. Productividad no es antónimo de justicia; el socialismo tiene la capacidad de ser el sistema más eficiente y, por lo tanto, competitivo.

Pero hay que ponerse las pilas.Y exigir de cada cual, según sus capacidades.

Esto, es una alternativa seria al capitalismo.

La progresía propone seguir pintando la mona para no granjearse enemistades. Pero no se les vota para hacer amigos, sino para gestionar y optimizar la prestación de unos servicios públicos a la ciudadanía.

63 comentarios »

  1. Gran entrada, algo similar de ser antisistema explican también en esta reciente charla TED https://www.youtube.com/watch?v=uDrxpiI7gXM , curiosamente hablando también de educación, salud, etc.

    Del precio inflado de los fármacos, un delito brutal y a mano desarmada, y mucho peor si consideramos que para su desarrollo privado sale dinero de las arcas públicas http://muscleblog.es/forum/viewtopic.php?f=20&t=2639&p=9759#p9759

    En fin, hay mucho por hacer y ojalá, aunque sean cambios menores, estos se vean en los próximos años.

    Comentario por nicflamel — 1 mayo 2016 @ 17:41 | Responder

    • Sobre los gastos de las farmacéuticas en I+D, no sé dónde leí que ahí meten hasta los gastos de marketing.

      He empezado a ver el vídeo (es en castellano, por cierto, para que nadie le eche para atrás) y está divertido. Lo dejo para cenar y a la vuelta sigo, porque el fulano parece espabilao.

      Por cierto, te voy a dar una idea aún más provocadora. Y si despedimos a todos los profesores? Lo digo completamente en serio. Dejamos sólo los maestros hasta los 8-10 años, que enseñen al niño a leer y escribir. Y, luego, que el alumno simplemente lea. Un buen libro vale mucho más que una mala explicación. Yo estoy convencido que si, en vez de clases y apuntes copiados al vuelo, hubiera dedicado el mismo tiempo y esfuerzo con unos buenos libros de texto, habría llegado mucho más lejos en mi andadura académica.

      Comentario por Mendigo — 1 mayo 2016 @ 21:35 | Responder

      • De descabellado no tanto, siempre que no te vayas al extremo, pues supongo coincidirás en que aun se necesitarían profesores sobre todo para enseñar la parte practica cuando se requiera, idealmente debería ser un profesor con suficiente experiencia practica en la materia más suficiente experiencia y/o habilidad didáctica.

        Comentario por nicflamel — 2 mayo 2016 @ 1:26 | Responder

        • A veces me siento un poco perdido, no comprendo las cosas que vosotros veis con tanta claridad.
          Yo creo, tan solo creo, que tengo tres músculos que son yo, que yo soy ellos.
          Uno está entre las orejas
          Otro entre los brazos
          Y el tercero entre las piernas
          Luego hay tripas y cosas asquerosas, menudillos y esas mierdas, pero eso ya no soy yo, son los accesorios de serie.
          Vereis, para mi transmitir una cultura en su total complejidad ya no es cosa de chácharas a pie de hoguera, la complejidad (y el creciente ateismo, nada es porque si, todo hay que razonarlo, pa eso soy maestro, si no, no haberte metío, nadie te obligó, etcetera, etctera)
          Me hablais de amor a la lectura, ¿eso se pilla como un virus? ¿a que creeis que juego?
          Insisto, no se trata de enseñar a leer y las cuatro reglas (y a firmar, ya puestos, perdonad la puñalá trapera) la cosa va de transmitir la capacidad indiviual, la autonomia, de conseguir personas que van a seguir aprendiendo toda su vida cada una por su camino pero que yo y este yo lo escribo en mayúsculas y en griego, porque es mi ego, mi orgullo, es que soy capaz de cambiar la capacidad de aprender de los demás, de ampliar su apreciación de la realidad, lo que se dice de fabricar personas.
          Es mi oficio
          Empezé a trabajar en tiempos de Su Excelencia Don Francisco Franco Caudillo de España por la Gracia de Dios y ganaba 27 euros al mes. Si no hubiera tenido el amparo del funcionariado pues, sinceramente, me hubieran dado por todos lados.
          Para mi el funcionariado es mucho mas que un nido de vagos y de tonto, que los hay a punta pala, no soy tan tonto, bien que los conozco, incluso mejor que vosotros, es la única oportunidad de independencia frente al poder

          Que antes un funcionario que un opusdeista, vamos y que si les haceis el juego vais a acabar con eso

          Cuando a uno algo le parece mal tiene que proponer una alternativa, si no es un tonto o un sinverguenza
          Perdón. político burócrata sin obligación de responder

          Tengo algún músculo descontrolado

          Comentario por josemanuel55 — 2 mayo 2016 @ 20:43 | Responder

          • La alternativa: evaluación. El incompetente fuera y que entre el más apto de los disponibles.

            Ahora toca construir un sistema evaluador robusto y aplicarlo. Lo cual no es moco de pavo.

            Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 18:56 | Responder

            • Mendigo, tío, aunque no te conozco de nada te tengo estima por palabras como construir
              Joder, que alto le has puesto el listón a toda esa morralla de politicastros !!!!!
              Construir, el hijo de la gran puta, pues no va y dice construir, acuerdo y no se cuantas palabras feas
              En este blog debería figurar Ninots s´abtenir
              En el mío pone El que cruce esta puerta….. (es de pago, claro)

              Comentario por josemanuel55 — 5 mayo 2016 @ 19:02 | Responder

  2. Por cierto, un par de errores menores en la entrada, primero que el CH3- no es ni radical ni libre (en todo caso seria un radical alquilo, aunque estrictamente estos ya no se deben denominar así), como sea, lo correcto es CH3・ (punto en vez guión) y el segundo es donde dices que “el funcionario no hace, se hace”, mas bien sería “el funcionario no nace…, es o no detecto la ironía en la frase, xD!
    Saludos 😀

    Comentario por nicflamel — 1 mayo 2016 @ 17:50 | Responder

    • Vaya nivel!

      Muy bien, muy bien. Sí, efectivamente, quería poner el radical metilo, pero no tenía ni idea de cómo hacer para poner el puntito en mi distribución de teclado. Ya lo he corregido, pero copiando y pegando tu punto, porque sigo sin saber ponerlo.

      Lo del funcionario no nace, era efectivamente un simple gazapo y también está corregido, muchas gracias.😉

      Comentario por Mendigo — 1 mayo 2016 @ 21:25 | Responder

      • El punto lo hice con el visor de caracteres de mi lap, pues ignoro también si se pueda poner con alguna combinación de teclas en especifico 😕

        Comentario por nicflamel — 2 mayo 2016 @ 1:07 | Responder

      • mayúscula del 3: ·😉

        Comentario por escaiguolquer — 3 mayo 2016 @ 7:50 | Responder

        • Joder! Pues era bien fácil! Qué vergüenza…

          Gracias, tronk.

          Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 17:03 | Responder

  3. Es un tema muy sensible y que casi define, por sí solo, el terreno donde se ubica una de las mas pesadas cargas que atan a las ideologías de izquierda. La defensa de la seguridad, de la fijeza y de la duración de los contratos. El sector público sería el que marcaría el camino a seguir por el resto de la economía para que todos tuviésemos la tranquilidad de vivir a salvo de la desposesión y la miseria. Todos lo hemos oido alguna vez: se trata de ir conquistando esos derechos primero para algunos y luego para todos (poco a poco, claro: según se vaya pudiendo). La aceptación de fondo del capitalismo ya ni se menciona porque no se cuestiona.
    En resumen, se ha olvidado el origen, se ha perdido el centro de gravedad que consistía en la unidad de intereses “de clase”. ¿Que une los intereses de los bien pagados trabajadores de ciertos sectores con contratos fijos con los de los que, con suerte, trabajamos 3 meses al año?. A primera vista, nada. Somos rivales en una competencia en la que nos jugamos nada menos que el derecho a vivir. Pero el viejo discurso nos dice que nuestros intereses son comunes frente a los ricos. Es una simplificación dogmática y peligrosa porque lleva a la decepción y a la aceptación de mejor o peor gana de las ideologías del sistema.
    No es tarea fácil formular qué debería unirnos, encontrar los intereses comunes y proponer soluciones justas para todos. De hecho estamos muy lejos siquiera de haber empezado esa tarea seriamente. Entonces, mientras se llega a ese punto ¿que tal si empezamos por reconocer que lo que protege a unos trabajadores va en perjuicio de otros? La evidencia es aplastante, no entiendo porqué hay que silenciarlo.

    Comentario por lysergs — 1 mayo 2016 @ 22:32 | Responder

    • Efectivamente, pero la verdadera “pesada carga que ata a la ideología de izquierdas” es querer solucionar los síntomas de un sistema de dominación social de una clase sobre el resto, sin inquietar su pleno funcionamiento y reproducción.
      Con capitalismo no hay democracia (quiero decir, es duro conseguirla, siempre está limitada y a la larga solo puede retroceder).

      Por tanto, hay que reconocer la realidad (“la verdad es siempre revolucionaria”), pero también hay que comprender lo que hay detrás de lo evidente:
      EN EL CAPITALISMO unos trabajadores (incluidos parados, jubilados, estudiantes…. Es decir, trabajadores como clase, no como categoría sociológica) están empujados a la competencia con los otros, con intereses contrapuestos.
      Pero esto no excluye (sino que por el contrario forma parte de su explicación) que los intereses de los trabajadores son comunes y antagónicos con los del capital,
      ¿Contradicción? Solo aparente, porque los intereses contrapuestos entre trabajadores son sus intereses inmediatos, aparentes, porque son de perspectiva estrecha, sociológica: “dentro del capitalismo”, “mientras vivamos en un régimen capitalista”. Es que resulta que el capitalismo ni es eterno, ni inevitable… ni siquiera es sostenible! Cosa distinta es que seamos capaces de darle una salida en positivo o que nos hundamos con él como especie o, al menos, como civilización.

      Comentario por escaiguolquer — 3 mayo 2016 @ 8:01 | Responder

      • Por supuesto. Lo que me molesta es que se olvide todo lo que acabas de decir, que este sistema siempre produce víctimas, visibles o alejadas, mientras queremos convencernos de que con pequeñas batallas por arrancar unas migajas para un grupo (los trabajadores de una empresa, un sector o un pais), estamos consiguiendo algo para todos, y mientras el sistema de dominación global evoluciona y aumenta su eficacia.

        Comentario por lysergs — 4 mayo 2016 @ 17:40 | Responder

  4. Bueno, venía esto a lo de la propiedad privada de los puestos de trabajo que mencionabas. Que es el mismo “robo” que el de la propiedad de la tierra o de los medios de producción: las antípodas de los orígenes de la izquierda. No pretendo arremeter contra la izquierda con esto porque la contradicción no es culpa de nadie, quien impone las condiciones es el capitalismo, su ideología y su cultura. Sólo creo que la sobradilla izquierda actual (al menos los que se hacen oir en su nombre) debería reconocerla (esa contradicción) y no repetir tanto mantra.

    Comentario por lysergs — 1 mayo 2016 @ 22:45 | Responder

  5. Lo que llevo yo diciendo hace años.

    Por añadir algo creo recordar que el tema de hacer vitalicio al funcionariado venia del hecho de dotarlo de independencia ante interferencias políticas y cambios de gobierno varios ( la figura del cesante que tan bien retrato Galdós) medida que, con la perspectiva que da el tiempo, creo podemos decir ya que se muestra absolutamente contraproducente porque…

    …no se evita para nada la infiltración ni la mamandurria al contar con mecanismos de puenteo y adulteración de sobra conocidos para el que tenga ojos en la cara (convocatorias “ad hoc”, creación de administraciones paralelas donde pululan trifásicos de todo pelaje etc, etc) amén de que tampoco tengo muy claro la idoneidad de unos concursos de oposición como método de selección a través de ejercicios meramente memorísticos donde la mitad del temario son normativas absurdas que nada tienen que ver con la tarea a desempeñar o, por otro lado, la necesidad de crear puestos vitalicios de barrendero para arriba (como mucho podría ser justificable en puestos de “especial sensibilidad” como la judicatura y ni aun así estoy seguro).

    …por contra cargamos con un sector fuertemente corporativo y esclerótico con un peso excesivo en el conjunto de la población el cual no hace falta ser un lince para darse cuenta que es uno de los mayores caladeros de votos del PP$OE y que desangra hasta la extenuación el progresivamente menguante tejido productivo patrio vía aumento de mayores cargas impositivas en un país que, dicho sea de paso, tiene una progresividad fiscal de mierda.

    .., y ya de paso se contribuye a la inmerecidísima e injustificada fama de la derecha de ser mejores administradores dado que son los únicos que aun hipócritamente hablan -casi- en solitario en términos de eficiencia y productividad.

    ¿Mi conclusión señoras y señores?: que en estas condiciones va a emprender en este país la puta madre que los parió a tod@s.

    Trabajar para ellos si, si.

    En fin impecable razonamiento Mendigo, lo paso ahora mismo.

    PD-> Me alegro que estés bien.

    Saluts tete

    Comentario por fouche — 1 mayo 2016 @ 23:01 | Responder

    • No Fouche no hablan de productividad hablan de un termino mas oscuro como es la competitividad. La productividad mas o menos todos sabemos lo que es, y no voy a ir a definicion economicas ni nada por el estilo. La productividad es un algo x si solo, la competitividad es subjetivo pues tienes que compararte con algo o alguien. Igual que la eficiencia, eficiencia por si solo a mi no me transmite nada, eres eficiente en algo, por ejemplo puedo ser muy eficiente escribiendo, pero no soy eficiente ortograficamente pq no pongo ni una puta tilde. El capitalismo es muy eficiente sacando beneficios de todo, incluso de los malos ajenos. Saca beneficios pr encima de cualquier otra cosa, si no le pones trabas, le da igual el medio ambiente, las vidas humanas, la libertad, el trabajo infantil, y un largo etc,
      Aqui en españistan sabemos que es la eficiencia de pasar lo publico a lo privado, son tan eficientes en sacarnos los cuartos que cuando les va mal ahi nos tienen para pagarles su mala gestion. Ahi tenemos el ejemplo de la piscina o gimnasio “publico” que nos ponia Fouche hace tiempo. Y cuan eficentes son que en cuanto privatizan el servicio de basura no paran de subir los recibos. En mi concejo con servicio publico de basuras pagamos 16 € cada 2 meses, en el de al lado privado pagan 45 €. A eso lo llamo yo eficiencia, sobre todo en sacar los dineros al ciudadano. Y ya sin hablar de la calidad del servicio. Y si nos ponemos con las areas privatizadas de la sanidad, buff, cuan ineficientes son en sabor las comidas del catering de los hospitales, ahora seran muy eficientes en que el empresario de turno saque sus dineros.
      >Y ahora q me acuerdo os acordais cuando los empresarios (mejor dicho las asociaciones de empresarios) hablaban de ligar el sueldo a la productividad han callado como buenas perras. Que raro que cuando sube la productividad en este pais ya no dicen nada. Hijos de puta. Igual que las pensiones os acordais cuando querian que se ligara a toda la vida laboral la pension, ahora que esa medida podia beneficiar ha cantidad de gente en paro entre 50 y 65 años pues no dicen nada, que panda de bandoleros tenemos. Ya me voy x las ramas.

      Simplificando muchisimo en el tema de eficiencia en la sanidad, solo hay que ver el dinero que se gastan los yankis en sanidad, per capita, con el sistema sanitario de un pais del tercer mundo como es Cuba, y observar que el pais del tercer mundo tiene mas esperanza de de vida que la primera potencia mundial.
      Y otro ejemplo cuando en SUecia la educacion era “igual” para todos publica y gratuita Suecia era de las primeras en el ranking, en cuanto han metido gestion privada y los ricos y los pobres se han segregado, que ha pasado, que Suecia año a año no para de bajar en el ranking Pisa?
      Saludos

      Comentario por Emilio Fernandez — 2 mayo 2016 @ 12:23 | Responder

      • Saludos, Emilio, dos cosas, una es que cuando el pueblo lo de al lado paga lo que paga tu puedes acabar igual que ellos pero ellos igual que tu no, ni de coña, carecemos de capacidad de decidir y nuestros representante no pasan de ser sobornables electos.
        Otra cosa, cada día oigo hablar de tercer mundo e incluir en él a prácticamente todos los paises latinoamericanos. Bueno, verás, Africa pilla en otro sitio, mira el google maps y te convencerás, palabrita del niño jesús

        Comentario por josemanuel55 — 2 mayo 2016 @ 17:47 | Responder

        • No solo por corrupcion josemanuel, si no tb pq los contratos que hacen son de tal manera que rescindir el contrato, o meramente volver a hacerse con el servicio es economicamente inviable ( indemnizaciones, compra de maquinaria, etc). Y como todo nos los venden como que vamos a tener mejor servicio y mas barato, y ninguga de las 2 cosas se cumplen.
          En cuanto lo del tercer mundo quiza sea un termino anacronico, pero si nos ceñimos a la RAE http://dle.rae.es/?id=Q5etWXp, “Conjunto de los países menos desarrollados económica y socialmente”, creo que el termino es el correcto, y creo que gran parte de latinoamerica pertenece a ella. Supongo q lo q quieres destacar es q en lineas generales Africa es mas pobre q Sudamerica. Saludos

          Comentario por Emilio Fernandez — 2 mayo 2016 @ 22:29 | Responder

          • Verás, Emilio, campeón, podriamos hablar en términos estrictamente económicos y estaríamos hablando de economías puramente extractivas (lee a Wallenstein y la teoría del sistema mundo, te sorprenderá y te enriquecerá, por descontado solo capíitulos uno y seis, el resto es totalmente predecible en cualquier metaanálisis de información)
            Por lo demas me doy cuenta de que simplemente admitimos como inferior lo que no es mas que nuestra ignorancia y nuestra soberbia primermundista (¡pero si somos unos unos muertos de hambre, en Colombia se vive un taco mejor y por descontado no tienen un 20% de paro estable, ni de coña, amigo, y además tienen todos los servicios de una sociedad primermundistaa!!!!!)
            Hace unos cuarenta años y despues de andar un poco de mundo desarrollé la teoría (Eusema, 1979) de que el nivel de desarrollo de un pais solo consiste en la confianza con que bebes agua del grifo
            Viaja, bebe y cágate

            Comentario por josemanuel55 — 3 mayo 2016 @ 0:22 | Responder

            • Joder, Colombia, el pais de las FARC, la patria de Escobar y los grandes narcotraficantes, desarrolladore del secuestro express, inventores de la corbata colombianasi es un gran ejemplo😉 Hay q viajar y si puedes salir de los complejos hoteleros.

              Comentario por Emilio Fernandez — 3 mayo 2016 @ 11:56 | Responder

              • Pues me has pillado en un renuncio, Emilio, yo solo hablaba de condiciones objetivas, es como si España fuera un país europeo a juzgar por su nivel de corrupción e indecencia de sus élites dirigentes mas propio, hosti puti, de una republica bananera, si, esa España con cien mil muertos en sus cunetas, esos deben ser los funcionarios que algunos fascistas quieren y cien mil Borbones en paraisos de todo tipo y a tu costa, país democrático que financió al GAL con tu dinero.

                Por eso no es bueno culpar a los pueblos de sus dirigentes ni pretender complicidades de los que no tenemos voz, aunque podamos votar colhogar
                Permíteme que insista, si puedes beber agua de grifo es primer mundo, si al beberla te dan cagaleras, segundo, y, si no hay grifo, tercermundismo puro y duro

                Comentario por josemanuel55 — 3 mayo 2016 @ 15:15 | Responder

      • Te doy toda la razón Emilio pero si te das cuenta lo que yo digo no se contradice con lo que tu dices, más bien se complementa. No obstante todo el aluvión de letras que he juntado de aquí para abajo era sobretodo una contestación hacia tú persona larga y meditada. Quería dejar claro ante tema tan bronco mis propias razones que, insisto, son solo mías pero que, lógicamente, condicionan mi visión en un determinado sentido. Ya sabes, uno es uno y sus circunstancias.

        PD-> Por cierto, en la susodicha piscina aun con el ilegal e inmoral aval de 70.000 euros están perdiendo del orden de unos 20.000 euros al mes que ni se sabe quien va a pagar. Para que veas con que clase de inútiles se nutren las filas de los ayuntamientos. Otros con menos de esos 70.000 euros anuales ( más de once millones de las antiguas pesetas) a fondo perdido en te montan una Apple o un Facebook.

        Saludos

        Comentario por fouche — 23 mayo 2016 @ 0:21 | Responder

        • Venga antes ir al sobre…

          “Mi padre fue peón de hacienda
          y yo un revolucionario,
          mis hijos pusieron la tienda,
          y mi nieto es funcionario. ”

          Como la vida misma.

          Pobrecico Víctor.

          Comentario por fouche — 23 mayo 2016 @ 0:34 | Responder

    • Se agradece el interés, compi!😉

      El argumento que mencionas es más manido que un chiste de Lepe, dotarlo de independencia, etc. Pero no cuela. ¿Como, nom de Dieu, para evitar la corrupción confieres una impunidad casi absoluta a ciertos trabajadores? La impunidad siempre comporta abusos. Es precisamente sintiéndose impune que el arquitecto del ayuntamiento puede dar licencias a quien le mejor le convenga, cerrando el grifo al resto. Es sabiéndose impune que un profesor puede subirle la nota al hijo de su amigo, o putear a ese otro alumno que ha salido respondón. Como anécdota: en la uni, yo he escuchado a un profesor decirle a un alumno, ya puedes ir pensando en cambiar de universidad, porque mientras yo esté aquí tú no apruebas Dibujo Industrial. Es impune, y usa esa impunidad de funcionario para avasallar, exactamente igual que puede hacer un policía.

      La impunidad no es una garantía contra la corrupción: la impunidad, el disfrutar de un puesto de trabajo blindado es garantía de que va a haber corrupción, abusos y holgazanería.

      Apertas!

      Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 18:09 | Responder

  6. Saludos, basca
    Mendigo, lo primero me alegro de tu resurrección, te hacía cadáver mental, ya sabes, en la mesa de auptosias y el médico diciendo “peazo memoria, aqui se ve la decencia, esto es espíritu crítico y esto,… no, enfermera, esto pertenece a un cadaver senegales, por lo menos y la unica solución es la succión.
    Y así es como yo suelo volver a la vida, si se puede llamar vida a esta ficción, a este sucedáneo de mierda.

    Y esta pedagogica introducción viene cuento de los funcionarios

    Mirar, funcionario no es mas que un tipo de contrato, fijo, el amo no te puede poner en la calle porque le salga, o tiene una causa justa y legal o le pueden ir dando. Es mas, para rescindirte el contrato tiene que haber un juez por enmedio, El contrato ideal a no ser que pienses que el ser humano es intrinsecamente perverso y solo trabaja bajo amenaza y coacción, no es mi caso ni el de montón de enseñantes y sanitarios que hay a mi alrededor y que son unos trabajadores con unos niveles de exigencia personal que vemos y no reconocemos:
    Por ejemplo, los maestros no trabajan, todo vacaciones, que chollo, pero todos los días tu hijo vuelve a casa con la última falta de ortografía y la última cuenta corregidas, nadie le obliga y lo hace en ese tiempo que tu llamas vagancia, solo que no lo ves, ni esperamos que lo veas, es mas nos importa un pimiento, jamás le preguntes a un maestro porque corrige los deberes de la clase entera, uno a uno y todos los días, no tenemos ni puta idea, solo es nuestro trabajo.Y ya quisiera este tipo de contrato para todos, significaria que por fin vivimos en el mundo de la decencia

    Un tema totalmente distinto es el de los burocratas, esas arañas venenosas que se infiltran en todo mecanismo de poder y lo mantienen sacando sangre y recursos de todas sus víctimas, tu, yo, todos, para mantener redes de poder, animales perniciosos e inútiles que pretenden confundirse con nosotros en la mas absoluta de las indecencias y que pretenden cargarse un tipo de contrato excelente a fuerza de abusos y, lo que es peor, impidiendo el lógico derecho a la denuncia de estos chapuceros de mierda.
    Si se trata de policias nunca se denuncian entre ellos pero los demas vamos espabilando, por la cuenta que nos trae. Ahora estamos inmersos en una campaña para que las clases se den con la puerta abierta, seguro que eso nunca lo habías visto

    El peor nido de burócratas, inaccesible, coto cerrado de señores del poder, es la casta judicial, nuestros amos de vidas y haciendas, ahí es donde anida el autentico fascismo en este pais aunque haya, en todos los lados la hay, gente decente. No es un tema de decencia sino de impunidad

    Volviendo al principio, como en una mala novela, odio despertarme con el puto gato en la cama, se vende gato, se regala, lo que sea pero no lo quiero en mi casa, No es malo, es ni sucedaneo
    Y raspa!!!!

    Comentario por josemanuel55 — 2 mayo 2016 @ 19:15 | Responder

    • Y resucité a las tres semanas! XDDDDDDDDDDDDD

      Bueno, un cadáver mental lo soy hace tiempo. Jejejejeje

      Al tema. Un funcionario no tiene un contrato fijo, sino un contrato vitalicio blindado, que no es lo mismo. Un trabajador debe disfrutar de estabilidad en su puesto de trabajo, pero nadie debe ser irresponsable de su desempeño laboral. Te pongo un ejemplo: una cooperativa, uno de los socios se dedica a tocarse los huevos. Ese tío debe ir fuera cuanto antes, o hunde la empresa. Porque si no, empezarán los problemas, si ese no curra yo tampoco… No puedes atar de manos a una empresa e impedir que puedan largar a un socio (por experiencia). Entonces… ¿por qué atar de manos al Estado?

      Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 18:46 | Responder

  7. Como siempre, para mostrar mi acuerdo contigo, tengo que discrepar 😉 :
    “El mercado” no es un sistema de provisión de bienes y servicios, sino de distribución de los que se producen. El capitalismo es un sistema de provisión de bienes y servicios. La producción democrática es otro (por ejemplo de sanidad o educación pública, pero puede ser también de transporte, comunicaciones, agua, o libros, o que se yo). El capitalismo se guía por la rentabilidad. La producción democrática se guía por lo que el cuerpo político decida que deba guiarse; incluso (los humanos somos así de versátiles) pueden atenderse varios criterios, por ejemplo, dar calidad, empleo, no deteriorar el medio ambiente…
    En todo caso, “el mercado”, dada una provisión capitalista de bienes y servicios, debería hacer que donde hay una gran rentabilidad acudan muchos capitales a proveer esos bienes y servicios tan “golosos”. Y así ocurre…. Salvo cuando aparece el monopolio.
    El monopolio es poner bajo un único poder decisorio algo que el resto de la población necesita o apetece, sin que el resto de la población consiga imponerse, por unos u otros medios, sobre esta clara injusticia. Y en los asuntos que describes, la causa de la extorsión criminal vía precio que describes respecto de los medicamentos está en el monopolio, tranquilamente justificado por esos profetas de la “propiedad intelectual” que, en otros órdenes menos estratégicos para la vida humana (a diferencia de los enfermos de hepatitis C que precisan un medicamento, podemos optar por que les den por culo), incluyen a nuestros Ramoncín, Victor Manuel, Joaquín Sabina y otros grandes rojos.
    Total, que capitalismo y mercado no son exactamente la misma cosa. Y mercado lo es tanto el competitivo como el monopolista… y no es lo mismo.

    Por lo demás, meter competencia en los “mercados de bienes públicos” como entiendo que propones para el funcionariado no es malo en sí. Lo que sí es malo en sí es mantener el dominio del capital en nuestras sociedades, porque es incompatible con la democracia. En cambio, el control democrático como alternativa al capitalismo es la única garantía verdadera de sobreponerse a la injusticia, entre otras al monopolio. Sin ir más lejos (que no hablo de entelequias) ¿alguien recuerda los consejos escolares democráticos y con poder de decisión, que en paz descansen? Esos son (eran) órganos que podían encauzar el tipo de enfoques que tu defiendes: control democrático y de cercanía de la provisión del servicio público de educación, pero en lugar de desarrollarlos y potenciarlos dandoles más competencias se hizo lo contrario, y hoy en día son (como otras instituciones democráticas) vestigios para que no estorben las órdenes y directrices verticales, procedentes, en última instancia, de la rentabilización del capital.

    a por ellos
    brazos

    Comentario por escaiguolquer — 3 mayo 2016 @ 8:20 | Responder

    • Nas, tronk!

      Puestos a ponernos puntillosos, creo que está bien empleado el verbo proveer, que no es lo mismo que producir. El mercado provee de bienes y servicios al consumidor final, bienes y servicios que pueden haber sido producidos en una economía de capital público, colectivo o privado, como bien recuerdas. Es sólo ese verbo, proveer, poner a disposición de, que entiendo está bien referido para el sistema de distribución (mercado u otro). En cualquier caso, es sólo un detalle semántico.

      Pero quería comentar una frase tuya: “El capitalismo se guía por la rentabilidad”. No sólo el capitalismo, sino todo sistema complejo bien gobernado. Nuestro organismo, sigue un criterio de eficiencia de recursos. Un predador, mide la rentabilidad del esfuerzo de intentar una captura: si las posibilidades son bajas, mejor desistir a consumir unas energías que pueden ser necesarias. Tú mismo, cuando piensas al acabar de comer si lavar los platos o esperar a la cena y ya lavarlos todos juntos, estás haciendo un estudio de rentabilidad del esfuerzo.😄 Y, por supuesto, todo sistema económico se debe regir por la rentabilidad. Claro, no necesariamente la rentabilidad económica.

      Y en esto, lo tiene mucho más sencillo una empresa capitalista: su objetivo es maximizar el ROE, la rentabilidad del capital. Obtener beneficios monetarios. Esto permite cuantificar las decisiones, lo cual simplifica mucho la cuestión. Todo lo que maximice la rentabilidad, es positivo. Si una trabajadora se queda embarazada, a la puta calle, porque es esperable que rinda menos. Ésta es la lógica del capital, y hay que decir que es muy efectiva.

      Claro, en el caso por ejemplo de un sistema público de salud, es mucho más complicado, porque se trata de maximizar la rentabilidad social. La relación entre recursos invertidos (los cuales pueden ser bastante bien tasados) y el nivel de salud de la población, variable ésta que es bastante más jodida de medir (la demografía es dinámica, y con ella también varían las condiciones de salud; por ejemplo, un envejecimiento de la población es esperable que traiga aparejado una mayor incidencia de enfermedades neurodegenerativas, etc).

      Difícil pero no imposible. Ni mucho menos. Lo que es evidente es que si yo soy médico, la sociedad está haciendo un esfuerzo para pagarme mi salario (y el resto de bienes con los que lo desarrollo, desde el estetoscopio al edificio donde paso consulta), así que debo corresponder con mi esfuerzo. Si me escaqueo y hago lo menos posible para cubrir el expediente, estaré sisando a la sociedad que me paga. El mal profesor, el mal médico, el policía-garrulo son, en realidad, ladrones. Están robando a la sociedad (culpa sin duda de la sociedad, que lo permite y no establece mecanismos para controlar a sus empleados). Pero vamos, insisto, por supuesto que en un servicio público también hay que buscar la rentabilidad, y de esto se trata la economía, de gestionar unos recursos limitados. Por ejemplo, tenemos x€ para educación ¿en qué los podemos destinar? Podemos comprar notebooks y proyectores o podemos contratar profesorado para reducir el ratio de alumnos por aula. Habrá que estudiar qué estrategia de inversión ofrece los mejores resultados, es más rentable. De hecho, esto es hablar seriamente de economía y educación. Y para ello habrá que realizar estudios, discutir los resultados, etc. Es decir: gobernar con rigor.

      Por otra parte, incluso fuera de una economía capitalista podríamos usar la rentabilidad económica como medida de la eficiencia de un proceso. Mantener la moneda como unidad de medida es muy útil. Pero deberíamos calcular la rentabilidad económica no sólo de un agente, sino de todo el conjunto. Por ejemplo, la publicidad ¿es rentable? para la empresa promocionada, puede ser. Alguien está dispuesto a pagar un extra por adquirir ese producto o servicio anunciado, al cual la publicidad ha asociado subliminalmente valores superiores (Skip lava más blanco…). Sin embargo, en conjunto ¿la publicidad aporta algo a la sociedad? Estamos de acuerdo que no, el dinero que recibe de más el fabricante de detergente, viene del tonto que se cree el anuncio y paga esos euros de más por él. Suma cero, la publicidad no crea riqueza.

      Por eso es que insisto que el socialismo puede ser, podría ser, el sistema más rentable, más eficiente y, por lo tanto, más competitivo. Ahora bien, debe dotarse de unos controles para que rija la buena gestión, el buen gobierno. Del control democrático de una sociedad muy avanzada y exigente consigo misma, y al mismo tiempo celosa de su libertad.

      Hasta la victoria, siempre.

      Apertas!

      Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 17:41 | Responder

  8. Ays, la siempre dualidad del sector público-privado.

    Queremos un sistema público que proteja nuestros intereses comunes. Pero sabiendo de la corruptela que invade de crápulas, inútiles y sinvergüenzas la plantilla de funcionariado. Sin generalizar, que hay grandes profesionales, y trabajadores que ya más quisieran muchas empresas privadas.

    Pero si, por un lado, la empresa privada tiene un objetivo claro contra el interés general, por eso debe ser regulado. Por el otro lado el estado peca de la falta de control interno (ojo, a menor escala también existen en la empresas, sobre todo las grandes, he visto gente que no ha dado palo al agua en años).
    Lo de siempre, quien le pone el cascabel al gato?

    Como medir objetiva e imparcialmente que un profesor en bueno, más allá de conocerlo y pensar que es un cretino. He tenido docenas de profesores universitarios a los que califico de incompetentes como poco. Otros muy buenos… Técnicamente, pero con una incapacidad de enseñanza penosa. Es adecuado que estén ahí dando clases?? Como realizar un control?? Que exámenes físicos e irrefutables son válidos? Que pesa más?
    De los profesores idiotas que he mencionado antes, algunos compañeros los consideraban genios y fantásticos, porque son tan tan buenos… Que nadie entiende nadie. Quien impone su criterio ahí?
    Y eso hablando de algo que a priori es llamativo y estructurado.
    Como controlas que un enfermero cumple su trabajo suficientemente bien, o hay otro mejor que debería ocupar su sitio? Y un barrendero? Limpia bien en el día a día o no? Etc…
    Que pasa si haces una oposición y los nervios fastidian a los mejores y uno mediocre puede pasar la prueba mejor?
    Es mejor que lo elija gente que ya esta trabajando allí y sepa lo que hay que hacer y se rija por criterios profesionales?
    Como evitas entonces el enchufismo?
    Les incorporas un chip que cuando se desvíen de los valores morales más pulcros y rectos su cerebro explote?
    Me gusta la última.😉

    Incluso en la empresa privada la productividad no se consigue mejorando ese control, si no a base de incrementar la presión, a base de palos generales el rebaño produce más. He conocido a project manager que no saben hacer un presupuesto y malamente explicar de que van el proyecto que llevan, recepcionistas y camareros bordes, administrativas que no saben sumar celdas en un excel y así hasta el infinito.
    A veces creo que los funcionarios son un colectivo fácil de atacar (y que se lo gana a pulso generalmente), pero que no hay un salto tan grande a nivel de cazurros con una empresa privada.

    Esta bien desear mejoras y ver problemas. aunque no se si es más fácil corregir el mal funcionamiento de las empresas o del funcionariado.

    Divagaciones mías…

    Comentario por Javi — 3 mayo 2016 @ 16:45 | Responder

    • No divagues, no es tan difícil: D·E·M·O·C·R·A·C·I·A

      Comentario por escaiguolquer — 4 mayo 2016 @ 7:17 | Responder

    • No son divagaciones. Es la puta CUESTION,
      ¿quien y como valora a quien?
      En un sistema de hiper-competencia no puede haber una respuesta que sea buena. Nunca.

      Comentario por lysergs — 4 mayo 2016 @ 18:10 | Responder

      • Tirao, solo hay que ver quien da clase con la puerta abierta y quien con la puerta cerrada, quien acepta una valoración de quien quiera que pase y quien la teme, solo es eso

        Comentario por josemanuel55 — 4 mayo 2016 @ 21:48 | Responder

      • Hiper?

        Super-competencia. Hiper-competencia. Bueno, yo proponía introducir la responsabilidad del trabajo realizado en la función pública, no sé en qué grado de competencia lo sitúas tú.

        Por lo demás, sí que es procedente preguntar el quién y el cómo se evalúa el desempeño. Debe haber unas normas claras, tanto en la contratación como en el despido. Para evitar eso que mencionaba fouche de la arbitrariedad de un nuevo gobierno. No despide nadie, despiden los resultados. Si sistemáticamente tus alumnos sacan peores notas, te vas a la calle. Si sacas mejor puntuación en el examen, entras a trabajar. Buscar referencias objetivas para limitar la subjetividad que conduzca, como digo, a la arbitrariedad. Pero eso ya es el cómo. Pero que todo trabajador debe rendir cuentas de su trabajo, sobre eso no cabe duda, verdad?

        Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 18:55 | Responder

        • Veo que con “hiper-competencia” no me he expresado nada bién. No me refería tanto a la competitividad dentro del trabajo como a la de fuera, a la de supervivencia y la lucha por entrar dentro, por salvarse de la fatal exclusión. Pero también en como esa guerra, sucia sin remedio, termina por ensombrecer desde fuera la sana competencia que pùeda darse una vez “dentro”.
          Pero, por supuesto, donde mejor podría evaluarse, con mas objetividad y/o justicia, el trabajo es sin duda en el sector público. Y, sobretodo, tambien es donde mas inexcusable debería ser rendir cuentas y asumir las consecuencias.

          Comentario por lysergs — 6 mayo 2016 @ 17:04 | Responder

    • Buenas, Javi.

      Me parece oportuna tu reserva, pero entonces ya estamos hablando de otra cosa: cómo hacer para evaluar el desempeño de cada trabajador. De acuerdo, es un problema que habrá que acometer.

      En el caso de la enseñanza, la premisa es sencilla: los resultados de los alumnos son la medida del valor añadido del profesor. Hay más variables, sin duda, pero con ayuda de la estadística, pueden ser depuradas con el curso de los años (por ejemplo, a un profesor le puede tocar una clase mala, pero si sus alumnos reciben peores calificaciones años tras año, y lo hacen en relación al resto de asignaturas, y tomando en cuenta la media de ese centro respecto al resto… se le mueve y los resultados se mantienen…). De la profesión médica, por ejemplo, mi desconocimiento me impide proponer métodos de evaluación. Pero vamos, la satisfacción de los pacientes puede ser uno evidente.

      Otra cosa. Que en la empresa privada hay incompetentes? Sí, claro que los hay. Pero es más fácil depurarlos, en principio (luego entra el nepotismo de la empresa española y ya no está tan claro). Pero al final, realmente… es que no me importa. Si una empresa no sabe seleccionar y estimular la productividad de su personal, y se va a la mierda… me la pela, porque no es mi empresa (no es totalmente cierto, pero dejémoslo ahí). Pero la sanidad pública, la educación pública, la policía, el ejército, la administración… sí que son mías, y exijo que funcionen ejemplarmente. Y yo quiero pagarle el sueldo a un médico competente, y no a un indolente que está para calentar el sillón. Y me la pela la edad que tenga, o los años que lleve chupando. Si no vale, o encontramos a otro que valga más… a la puta calle.

      Por cierto ¿los funcionarios son un colectivo fácil de atacar? Lo dices de coña? Has visto cuál ha sido la reducción de salario en el sector público y privado, la carga de horas, el empeoramiento de las condiciones de trabajo?

      Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 17:55 | Responder

      • Buenas Mendigo,

        Es que actualmente hay un sistema de saneamento, otra cosa es que no funcione. Incluso las medidas para tratar de implantarlo es como el conocido caso de la productividad en universidades, que consiste en que los profesores publi… Aparezcan como autores en papers y más papers. Es un método objetivo, imparcial y consistente para medirlo, como ya lleva mucho en uso y es vara de medir en investigación. Obviamente cuanto más lo conoces, más absurdo, inconsistente y falso se muestra. Pero ahí esta…

        Tomar medidas más radicales, emplearlo para el despido de funcionarios, servirá para derivar la situación a peor, por su incoherente sistema de medida. Al menos es mi impresión.

        Lo que a ti te gustaría es modificarlo al sistema más democrático que mencionas. Quizás es el menos malo, no te digo que no. Como ya dije en mi comentario, ya en la carrera las opiniones de mis compañeros, solo sabe Dios en que se basaban. Y en el entorno laboral no he notado mejoría en eso. La gente solo cuenta su afinidad personal, y punto.

        Sobre las notas en las carreras, bueno, creo que seria un avance importante. Si que he tenido los típicos que se jactaban de suspender a la gente a lo loco, porque así su asignatura era más valorada. En fins…

        En la empresa privada nos afecta a todos, en la medida que contamina el mercado laboral, que es gran masa en este país una porquería. Pero bueno, eso ya es otro tema. Y por supuesto, en la poca medida que no esta adulterado, si funciona el sistema de mercado, acaban cerrando.

        Lo de atacar. Quizás me expresé mal. Quería decir lo que sería “Blame on them”, lo podríamos traducir como quejarse de ellos?, supongo. Hacerles “daño” ya sería otra cosa. XDDD

        Comentario por Javier — 7 mayo 2016 @ 18:16 | Responder

  9. LA HISTORIA DE MI BRO 1ª PARTE

    En un lugar de la C.V de cuyo nombre no me quiero acordar había un alcalde pedazo de cabrón, corrupto, trincón y malnacido como, por otro lado, eran abundantes en aquellas tierras cual setas después de la lluvia. Durante tres legislaturas gobernó con maneras de señor feudal repartiendo dávidas entre marujas, paniaguados y demás ralea, haciendo y deshaciendo a su antojo con la diestra mientras con la siniestra nutria -con poco disimulo bien es cierto- sus profundas faltriqueras **.Quiso un mal día que se le ocurriera poner una piscina cubierta (no la que dije la otra vez sino una anterior) por aquello de que si los demás la tienen no vamos a ser menos nosotros. Pidió un informe de viabilidad económica a mi bro ya que es su especialidad. En mala hora. Y es que resulta que mi bro -y no porque sea mi bro- es de esa rara especie de funcionarios eficientes y honrados -desde luego mucho más que yo- que solo pretenden hacer bien aquello por lo que se les paga. El informe fue del todo desfavorable. De ninguna manera la piscina podía ser otra cosa más que una fuente de déficit crónico pagado a costa del sufrido contribuyente.

    Las siete furias se abalanzaron sobre mi bro.

    Desde aquel momento fue puteado sistemáticamente de muy diversas y refinadas maneras. Se le sometió ha un marcaje y acoso continuo en busca de la mas peregrina causa para amonestarlo llegando, en el colmo de la desfachatez, a quitarle de su despacho para acabar relegándolo a un rincón oscuro sin ordenador y vaciado de sus funciones en la idea de matarlo de asco lentamente (hablamos de dos legislaturas completas). Vaya si lo consiguieron. Mi bro entro en una profunda depresión de la que tuvo que ser tratado durante muy largo tiempo.

    Gracias a Dios sus compañeros funcionarios imbuidos de un fuerte y fulminante sentido de la mas elemental solidaridad y sabedores de la fuerza tremenda que representa el saberse blindado en el cargo de por vida (para estos casos era la cosa, ¿no?) se levantaron como posesos todos a una al grito de JUSTICIA, JUSTICIA PARA EL COMPAÑERO !! derrocando aquel maldito bastardo y posibilitando con ello una nueva era de prosperidad y buen gobierno y ………

    Pues no.

    Durante casi ocho años mi bro tuvo que comerse el solito todo el marrón viendo como a su alrededor le hacían el vacío cual leproso casi todos sus colegas chupatintas con una indiferencia que era, de lejos, lo más desolador para su persona. Hasta los del sindicato le dijeron que mejor se resignara. Solo en una ocasión, de manera extraoficial y sin moros en la costa se le acerco una “compañera” para expresarle su apoyo moral…

    (“Solidaridad” at the civil servant way)

    Atajo de cobardes hijos de perra.

    En fin.

    **entre la segunda y tercera legislatura al día siguiente de las elecciones (nótese el momento, ni un día antes ni uno después) y sabedor de su victoria el cabronazo se compro un primoroso Range Rover totalmente nuevecito.

    CONTINUARA…

    Comentario por fouche — 5 mayo 2016 @ 21:42 | Responder

    • Lo primero, lo siento por tu hermano, porque el mobbing acaba pasando psicológicamente factura. Un día es una niñería, pero ocho años en esa situación consumen al más pintado. Ser honrado tiene un precio, en ocasiones muy alto, un abrazo para él.

      Entonces, tenemos que pensar: las condiciones de trabajo no deben depender del cargo político, para asegurar la independencia. En eso estamos de acuerdo. Pero se tiene que lograr de otra forma que no sea blindar ese puesto de trabajo. Realmente, yo sigo insistiendo en los contratos limitados a 5 años. A los 5 años, el contrato se extingue y hay que volver a pasar por otro proceso de selección. Si se mantiene la aptitud, no habría problema en seguir manteniendo ese puesto. Por otra parte, el cese antes de esos 5 años debería deberse a una serie de indicadores objetivos. En ocasiones, muy jodido. O podríamos crear un sistema de bonus/malus, el que ha demostrado su competencia, acumula puntos para el siguiente examen, y al contrario.

      Y exámenes a nivel estatal para esa categoría profesional, para minimizar los fraudes (las oposiciones de los pequeños ayuntamientos es ridículo, grotesco, todo el pueblo sabe de antemano a quién van a ir a parar, e incluso en algunos casos cuánto a pagado el aspirante por conseguir el puesto).

      Hay que pensárselo todo, y quitarse el dedo de la boca, idear el sistema pensando que la corrupción está al acecho. Es como diseñar un antivirus, para evitar que el sistema se contagie. Ha de ser efectivo, pero también ligero, poco intrusivo, para permitir que el sistema funcione. Eso, hay que pensar…

      Esperamos nuevas entregas de la historia, a ver si el corrupto estampó el Range Rover en alguna rotonda recién inaugurada, con adefesio central incluido.

      Comentario por Mendigo — 5 mayo 2016 @ 23:05 | Responder

      • Nas.

        A su manera el chico es duro y constante que es lo que le salva, eso si el poso amargo de fondo no se lo quita nadie.

        Mira yo le he dado bastantes vueltas a lo largo de los años y llegue más o menos a la misma conclusión. En mi opinión con un contrato fijo como era lo habitual en tiempo pasados en la empresa privada con sus garantías legitimas (indemnización por años trabajados, amparo jurídico etc, etc) es más que suficiente, de hecho me consta que en algunas áreas como Correos se va sustituyendo el funcionariado por la figura del “personal laboral fijo” y no veo que por ello se haya desatado el apocalipsis postal. Interesante lo que dices sobre lo del antivirus, ese es el punto. Se trata de pergeñar medidas bien calibradas para que fueran lo más eficaces posibles pero, al mismo tiempo, lo suficientemente livianas para el buen desarrollo de la función publica. Cosas como la evaluación quinquenal (creo que en USA se suele evaluar a los médicos periódicamente so pena de perder la licencia; aquí lo desconozco), exámenes a nivel estatal con tribunales que no sean el cuñado, amante o colega del favorito de turno o (idea que saque de una conocida que trabajaba en LG) rotar al personal cambiándolos de localización cada cinco años por aquello de no generar un ambiente demasiado distendido que lleve a la indolencia y el mal hacer. Vamos, que medidas se me ocurren unas cuantas y no estaría de más irlas implementado gradualmente como prueba piloto, observar y si la cosa funciona pues adelante y si no siempre se estaría a tiempo de recular y probar otra cosa. El ensayo y error de toda la vida que siempre es mejor que el puro inmovilismo que a la larga nunca lleva a nada bueno.

        En fin.

        Dije de seguir con la saga fraternal y como lo prometido es deuda sigo con la historia…

        ————

        LA HISTORIA DE MI BRO 2ª PARTE

        En el capitulo anterior dije que mi bro era honrado pero no era el único. El jefe de la policía local – al que llamaremos X – y que no por casualidad se lleva bien con mi bro también lo era /es. La secuencia de los hechos fue calcada pero en mor de la brevedad digamos que al no plegarse a los requerimientos ilegales del alcalde cacique este decidió que era un estorbo en su camino y fue a por él. En este caso la cosa era más peliaguda porque se trataba de todo un señor madero pero ni por esas se amilanó. Aprovecho que la demás plantilla comía de su mano (muchos de ellos ganaron la plaza gracias a él) para tenderle una emboscada. Al final de un infausta jornada X dejo su arma como hacia siempre – y el reglamento lo marca – dentro del armero que para el efecto había en el retén. Al día siguiente alguien sacó la pistola de su sitio depositándola encima del escritorio (solo SUS propios compañeros tenían la llave de acceso). Semejante artimaña le costo a X la suspensión indefinida de empleo y sueldo (único caso que, irónicamente, he conocido en mi vida de funcionario despedido). Cierto es que la acusación era muy endeble y de escasa consistencia pero la jugada no era tanto inhabilitar al sufrido policía de por vida como de alargar el proceso (pagado obviamente con los servicios jurídicos del ayuntamiento que es lo mismo que decir de nuestros bolsillos) todo lo posible ganando tiempo para trincar a manos llenas ahora ya sin el molesto estorbo de uno de los pocos que le plantaba cara. Entre recursos y juicios varios hablamos de nueve años de calvario en que el hombre tuvo que buscarse la vida (con mujer y dos hijos) malamente como pudo de guarda de seguridad y cosas parecidas.

        Gracias a Dios sus compañeros funcionarios imbuidos de un fuerte y fulminante sentido de la mas elemental solidaridad y sabedores de la fuerza tremenda que representa el saberse blindado en el cargo de por vida se levantaron, ahora si, como posesos todos a una al grito de JUSTICIA, JUSTICIA JEREZANA, PASE LO DEL BRO DE FOUCHE PERO POR ESTA IGNOMINIA YA NO PASAMOS, NO SEÑOR!! derrocando aquel maldito bastardo y posibilitando con ello una nueva era de prosperidad y buen gobierno y…

        Pues va a ser que esta vez tampoco.

        La misma indiferencia, el mismo silencio cuando no directa complicidad. Ver como tus mismos compañeros con los que tomabas el café mienten en perjuicio tuyo debe resultar una experiencia de lo más demoledora.

        Finalmente hace dos años hubo sentencia firme en favor de X obligando al ayuntamiento a rehabilitarlo en su antiguo puesto y pagar los sueldos atrasados más intereses (creo que más de 150.000 lereles a costa del contribuyente). Es curioso ver como tus antiguos y felones compañeros se te acercan con un buen rollo de impresión como si nunca hubiera pasado nada motivado, en parte, por el nuevo cambio de gobierno y por el hecho de que algunos de ellos tienen grandes cadáveres en el armario que guardar fruto de su antigua relación con el depuesto alcalde . Como es fácil de suponer X ya no es el mimo de antes pero, como el dice, procura aprender a vivir con ello aunque no olvida.

        —————–

        No, no, el cacique no se estrello pero si que perdió las elecciones aunque intento un conato de transfuguismo con la oposición (genio y figura) pero que, loado sea Porculio, resulto del todo infructuoso. Actualmente, y en esto tiene que ver mucho la erosión de poder que ha sufrido el partido gobernante (antiguo protector de sus camaradas), forma parte de uno más de esa cascada de casos de corrupción que anegan estas ¿¿bendecidas ?? tierras encarando ya su segundo juicio por diversas causas (falsedad documental, malversación etc, etc).

        CONTINUARA…

        Comentario por fouche — 7 mayo 2016 @ 23:05 | Responder

        • impresionante. creí que estaba mas vacunado de espanto

          Comentario por lysergs — 8 mayo 2016 @ 13:19 | Responder

          • Opino lo mismo.

            Acojonante.

            Sobre la bajeza humana, de cómo la gente falta a la palabra por mantener su cómoda posición en el grupo, ya he tenido muestras sobradas. Personas con honor, que dicen la verdad pese a lo que pese, son muy contadas.

            Por cierto, me resulta chocante que le suspendieran indefinidamente por “dejarse olvidado” el arma en la mesa. El caso de un picolo que conozco, le robaron el arma reglamentaria en un putiferio, y no recibió más que una reprimenda. Curiosa vara de medir.

            Comentario por Mendigo — 8 mayo 2016 @ 22:51 | Responder

        • de paso (y perdón por la distracción de la línea principal) saquemos lecciones de la historia:
          esto demuestra que NO ES CIERTO EL MITO DE QUE NO SE PUEDA DESPEDIR A UN FUNCIONARIO. Se puede, igual que a cualquier trabajador, por infracciones graves. No (afortunadamente) por baja rentabilidad o baja demanda, que en caso de otros trabajadores (desgraciadamente) sí justifican legalmente un despido.
          Cosa distinta es que, en la práctica, igual que se despide a los trabajadores torciendo la norma (o saltándosela), no se despide a los funcionarios ni aún en los casos en que lo merecen (y lo piden a gritos). Pero la diferencia es que sus jefes son políticos y, en demasiados casos, caciques.
          Como dice esta historia, el cacique procura despedir al que no lo merece (el íntegro) y proteger y promocionar al que merece la patada, porque forma parte de su camarilla de cooperadores necesarios.
          brazos

          Comentario por escaiguolquer — 10 mayo 2016 @ 8:14 | Responder

    • Exacto. A veces entrar en detalle en una historia real y concreta calrifica mucho mas que abstractas exposiciones. Porque, esa imaginada insurrección en defensa de la independencia frente al poder ejecutivo…. apostaría mucho a que no se hubiese producido en el 99% de los ayuntamientos ni otros entes. ¿porque? ¿porque estamos en un pais podrido por la corrupción, etc, etc ?. Puede ser, pero si olvidamos por un momento la visión oficial sobre el estado de derecho como fundamento principal de nuestras instituciones públicas y miramos, con cierta perspectiva histórica, que función ha tenido desde siempre el gremio funcionaril en la estructura de poder de muchas sociedades….. se comprendan mejor ciertos comportamientos. Y, desde luego, que el privilegio de los puestos (“plazas” !!!! ¿conquistadas?) fijos no nace tanto del intento de proteger la independencia del funcionario como de algo mucho mas antiguo, de cuando la población se la gobernaba, distribuía y dirigía mediante el otorgamiento o privación de eso, de privilegios.
      Porque garantizar la independencia mediante la inamovilidad puede ser un arma de doble filo. Es fácil imaginar (y ver) casos en que la mejor de las causas emprendidas por políticos electos chocan con la oposición frontal de trabajadores públicos de signo político contrario o de intereses personales afectados. Tanto puede ser, al menos en teoría, algo bueno como malo.
      En resumen, ¿que clase de ideología es esa que no exige igualdad de legislación laboral para todos los miembros de la “clase trabajadora”? ¿de izquierdas o de derechas?

      Comentario por lysergs — 6 mayo 2016 @ 16:33 | Responder

      • Muy interesante lo que dices lysergs. No se puede entender la debacle inmobiliaria en España y la miseria en que nos desenvolvemos actualmente sin la complicidad por omisión cuando no por acción de ese gremio funcionarial que debía de haber velado por el bien común en vez de hacer dejadez de funciones. No se olvide que tal latrocinio en semejante escala a lo largo y ancho de nuestra geografía tenia un nexo común detrás que eran los ayuntamientos con sus respectivas concejalías de urbanismo, Es inconcebible un crimen de esa magnitud (robar a manos llenas a la vista de todos y durante años) sin la colaboración plena de la administración pública de la misma manera que no se explica Auschwitz sin el establecimiento y desarrollo de una burocracia entregada que provea de los medios y la logística necesaria para el exterminio.

        Con respecto a lo ultimo que dices aquí les decimos “submarinos”; gente que debe su plaza al politicastro de turno y que, una vez cambia el signo político del equipo consistorial, actúan con nocturnidad y alevosía torpedeando a la línea de flotación (de ahí el nombre) de cualquier iniciativa mínimamente sensata que vaya en contra de sus intereses. Donde yo vivo hemos pasado del PP a Compromís y me consta por mi bro que están teniendo bastantes problemas con esa gente a la hora de abordar ciertos problemas digamos que heredados (caso de la piscina deficitaria que ya expuse aquí hace tiempo o de algunos trabajadores puestos a dedo que no se sabe muy bien que función desarrollan entre otras cosillas).

        Ciertamente lo de la inamovilidad es un arma de doble filo porque dificulta muchísimo la aplicación de mecanismos punitivos y/o correctores en cualquier caso. Básicamente al burócrata le sale barato -cuando no gratis- ser negligente o directamente malintencionado. ¿Izquierdas o derechas dices?, al fin y al cabo hablamos de una clase social que intenta pasar por trabajadora pero que por mor de sus privilegios y prebendas estarían situados más a la derecha del arco ideológico constituyendo aquello que antiguamente se llamaba pequeña burguesía y a un paso de ciertas profesiones “liberales” (leguleyos, dentistas, aparejadores etc, etc).

        Conozco a unos cuantos y se como piensan y a quien votan.

        En fin

        Saludos.

        Comentario por fouche — 8 mayo 2016 @ 1:02 | Responder

        • Permítaseme una ultima disquisición antes de ir al sobre.

          Eso que dice lysergs de las “plazas conquistadas” me ha traído a la memoria el concepto de “plaza en propiedad” que aun se puede escuchar de vez en cuando por estos lares y que deja entrever bastante claramente la mentalidad funcionarial meridional. Nótese lo cargado de significado que esta el palabro y su matiz casi militar de usufructo y derecho a pernada que lleva implícito. Yo lucho (en oposición) duramente por la plaza (espacio físico) para finalmente conquistarla en beneficio exclusivo (propiedad/privatización de algo público pagado entre todos) aprovechando todos los privilegios inherentes al cargo hasta el día de la jubilación.

          Contrástese ahora con el termino “civil servant” anglosajón que traducido literalmente significaría algo así como “servidor civil”. Aquí ya no tenemos ese cariz de burócrata que “conquista” y que desde una posición implícita de superioridad, a la cual su hazaña da derecho, exige para si un trato de privilegio casi nobiliario sino, más bien, un fiel servidor publico que desde la humildad y mirando de tu a tu a los ojos intenta hacer su trabajo lo más diligentemente porque no olvida a quien sirve y quien le paga (los ciudadanos).

          En el primer caso diríase que el Estado esta al servicio de los funcionarios.

          En el segundo caso parece que es el funcionario el que esta al servicio del Estado y, por extensión, de los ciudadanos (si es que hablamos de un Estado de derecho democrático).

          Ahora fijarse, con todo, donde esta UK y donde queda España.

          Ciertamente el diablo esta en los detalles.

          Bona nit tothom !!

          Comentario por fouche — 8 mayo 2016 @ 1:42 | Responder

          • Lo de “plaza en propiedad” forma parte de la jerga funcionarial a lo largo y ancho de la península, compi.

            Ciertamente, es una muestra más que no es un puesto de trabajo, sino un cargo. En el Antiguo Régimen, cuando alguien era nombrado con un cargo (civil o eclesiástico), con el nombramiento iba implícita la posibilidad de aprovecharse de ese poder para robar a manos llenas. Tenías la potestad de abusar de tu puesto, para eso habías sido nombrado. Esa figura del funcionario real fue pasando a lo largo de los siglos, y aún perdura.

            Por cierto, hay dos cargos, quizá los más arquetípicos, que no son funcionarios. Los hemos mencionado antes: notario y registrador de la propiedad. El Estado los coloca en una posición donde pueden ganar dinero a espuertas; ganada la plaza, el resto es poner el cesto. Algo más de diferencia tienen otras concesiones como las farmacias, los taxis o los estancos.

            Este tipo de economía pesebrera, tan propia del franquismo, tiene lo peor de los dos mundos: le falta la vitalidad de una economía abierta y competitiva, y la justicia social de una economía socialista (estos puestos tradicionalmente han sido ocupados por las familias afines al régimen, los que se enteraban que iban a sacar a concurso tal plaza y ponían al retoño en la dirección correcta).

            Bona nit!

            Comentario por Mendigo — 8 mayo 2016 @ 23:01 | Responder

            • Equilicuá

              Lo peor de dos mundos. Combinar las sustanciosas ganancias de una actividad privada pero sin el riesgo implícito que ello acarrea sabiéndose favorecido de antemano por el disfrute exclusivo de un mercado cautivo al que se le puede sacar el jugo a voluntad. Como jugar con las cartas marcadas. Bueno, había que compensar a las viudas de guerra (las suyas, por supuesto) y de ahí a convertirlo en un derecho dinástico hubo un paso (como el traspaso de licencias, en su día gratuitas, por autenticas millonadas). Creo que de tiempos del desustanciado Zapatero es la ley 25/2009 del 22 de diciembre de 2009 (Ley Ómnibus) que hizo un primer amago de liberalización de determinados colectivos “sensibles” (farmacias, estancos, taxis, notarías etc, etc) presionados por, dicho sea de paso, Europa y que quedo por el camino bastante descafeinada como muestra clara de la importante influencia y actividad lobbística de algunos gremios.

              Con respecto a tu conocido guardia civil supongo que dicho mecanismo puede funcionar en ambas direcciones. Mientras en tu caso sus colegas procederían a cubrir a tu colega mandándolo a casa, todo lo mas, con un tirón de orejas en el mío había voluntad de quitar de en medio a una persona que era un estorbo en el camino marcado por un corrupto mandamás que en aquel tiempo disponía de un poder casi discrecional. Ya digo que los que le inculparon tenían claro que seguramente no podrían despedirlo por la inconsistencia y desproporción de la acusación pero con lo que jugaban eran con los tiempos (dilatar todo lo posible el proceso) sabedores de contar con recursos casi ilimitados para ir pleiteando.

              Bueno sigo con la saga vikinga…

              ——–

              LA HISTORIA DE MI BRO (EPÍLOGO)

              Tiempo después de los acontecimientos descritos y cuando parecía que las cosas empezaban a ser más amables con mi bro quiso la fortuna volver a jugarle una nueva mala pasada con la pertinaz y mentecata Administración. Resulta que mi baqueteado hermano, al que a partir de ahora me referiré a él con el muy ganado titulo de J.K ( premio para el que adivine la nota cultureta!!), le sucedió algo curioso en su declaración de la renta. Pasa que J. K es padre de dos hijos (uno autista) y desde hace cinco años se estableció oficialmente como pareja de hecho con su chica. Pues bien, todos estos años llevando toda la documentación en regla que se le pedía (incluido libro de familia), diciendo al chupatintas de turno de la oficina de Hacienda que era P-A-R-E-J-A-D-E-H-E-C-H-O y el otro diciendo que no había problema marcando la casilla de casado para que, DESPUÉS DE 5 AÑOS !!!, le digan los mismos que eso no puede ser :-O :-O :-O . Como podréis suponer mi hermano quedo estupefacto y empezó a ponerse muy nervioso ante la perspectiva de que, sin comerlo ni beberlo, le cayera un pufo de tres pares con nada más y nada menos que Hacienda.

              Ostias si le cayó !!

              Salto la liebre y a partir de ahí le empezaron a llegar cartas a su casa con el membrete de esas sanguijuelas reclamándole de golpe las ayudas por familia numerosa (un niño autista cuenta como dos) que se le suponían por estar casado como Dios -o el Juez- manda. Ojo, las desgravaciones de … LOS ÚLTIMOS CUATRO EJERCICIOS !!. ¿Como iba a saber J. K que a ojos de Hacienda la pareja de hecho no tiene validez si no lo tienen claro ni ellos ?, ¿como lo iba tan siquiera a sospechar si a la hora de, por ejemplo, recibir becas esta reconocida semejante figura?, ¿por ciencia infusa ?, ¿no se supone que los funcionarios los pagamos para ayudarnos en esta cuitas y es su responsabilidad el estar duchos y prestos en la normativa al respecto?, ¿es posible estar sesteando en un estado de hibernación / suspensión durante casi 5 años para despertar de repente?, ¿que fue lo que dijo o hizo diferente J.K con respecto a otras veces para que el incompetente de turno se le encendiera en esta ocasión -y en mala hora- sus defenestradas neuronas tras años de calentar la silla?. La broma: casi 9.000 euros a pagar en el año y sin rechistar.

              J. K rechisto.

              Con la ayuda de una abogada empezó a recurrir los pagos pero, como pasa a menudo en estos casos, la factura era tan onerosa (alrededor de 600 pavos cada vez) y el proceso tan largo y tortuoso amen de la incertidumbre sobre el resultado final (no vaya a ser que te toque pagar también los costes judiciales) que finalmente desistió a su pesar. Para más escarnio esos hijos de mil padres le metían un sustancioso recargo a la factura final con cada recurso que presentaba. En el segundo se planto al ver que sus fuerzas eran limitadas ante un monstruo burocrático -dicho con conocimiento de causa- que hace uso de sutiles formas de extorsión y amenaza para machacar al contribuyente. J. K no es rico y con su sueldo, dos hijos y su chica en paro llega justito a fin de mes con lo cual al final ha tenido que pedir un préstamo al banco para poder ir pagando en tres años como buenamente pueda.

              ¿Sabéis lo que más jode?

              No es la angustia que te hacen pasar un día si y otro también; tampoco el hecho de enrarecer tu vida familiar con apuros económicos que no te has buscado; ni siquiera el hecho de tener que pagar por algo de lo que no tienes culpa. Lo que jode de verdad es que se le de la vuelta a la presunción de inocencia haciéndosete culpable del mal obrar de unos capullos ineptos a los que se supone infalibles (ya se sabe que en España el funcionariado es de lo mejor del orbe) y tenga que ser uno mismo – en un supuesto que manda a tomar por culo todo atisbo de Estado de derecho – el que tenga que demostrar ante sus acusadores que no es culpable. Y como no puedes porque su capacidad material y humana es infinitamente mayor a la tuya te toca tragarte tu orgullo como un amarguísimo trago de bilis y agachar la cabeza.

              Negligencia.

              Arbitrariedad.

              Discrecionalidad

              Abuso.

              Eso si a petición mía mandamos carta al Defensor del Pueblo para que al menos quede constancia de que, desde nuestro punto de vista firme pero respetuoso, no dejan de ser unos miserables y la Administración un montón de haraganes chupapollas. Que se enteren al menos. De momento han contestado pidiendo más información. .

              Así que avisados quedáis los que sois parejas de hecho y más ahora ( siendo que somos un país camino a la bancarrota si un milagro no lo remedia ) que anda Hacienda de razias mirando hasta el orto del pequeño contribuyente.

              ( Técnica de Hacienda aplicando las nuevas directivas contra la ocultación de patrimonio)

              Mejor no dar ideas

              ¿No decía Javi que el funcionariado es un colectivo fácil de atacar?. Con todos mis respetos…JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

              Si, si, pobrecicos la pena que me dan **snif**, **snif**. Ahora mismo fundo una ONG para que no queden desamparados. La llamare “INCOMPETENTES SIN FRONTERAS”.

              Ji, ji, ji.

              (Los italianos lo tienen más claro. Que grande Alberto Sordi)

              PD-> Por cierto a ver si localizáis el acróstico que he colado en el texto.

              Bona nit tothom !!

              CONTINUARA…

              Comentario por fouche — 10 mayo 2016 @ 23:04 | Responder

              • Lo siento pero el vídeo me lo bloquean por cuestiones de derechos de autor así que lo suprimo. Lastima porque era muy divertido.

                En fin.

                Bye

                Comentario por fouche — 10 mayo 2016 @ 23:15 | Responder

              • Buenos días Fouche,

                Hoy he podido ponerme al día con tu historia.
                Como indiqué en una respuesta a mi propio comentario he corregido lo que ha sido una expresión claramente inexacta.

                Saludos.

                Comentario por Javi — 11 mayo 2016 @ 8:30 | Responder

                • Corrección que no hacia falta compañero.

                  Cuando digo aquello de “con todos mis respetos” lo digo muy en serio😉 . Solo quise desplegar semejante mamotreto de historia para dejar claro que cuando hablo no lo hago gratuitamente. Mi historia es eso: solo mía. De igual modo la tuya es la tuya y la de los demás la suya como, por otra parte, es lo normal en una realidad compleja y poliédrica. Es por eso que es muy bueno e higiénico que, más allá de las lógicas diferencias de óptica, cada uno aportemos nuestro granito de arena por la sencilla razón que cuanto más completo es el cuadro más aproximada será nuestra visión a la realidad real cualquiera que esta sea.

                  Saludos a vd también.

                  Comentario por fouche — 22 mayo 2016 @ 23:59 | Responder

              • Ciertamente fouche, es muy preocupante eso que cuentas de tu hermano. Pero por desgracia, no creo que el problema principal sea tanto la necesidad de modificar el “Estatuto Básico del Empleado Público” (que es cierto que se puede mejorar) como conseguir que este estatuto sea algo más que papel mojado, o un lavado de cara sobre el papel para que todo siga igual en la práctica. (Pero si sigo por este camino tal vez habría que retroceder en el tiempo y cometer herejía criticando el dogma de la inmaculada transición). En la historia de tu hermano hay un montón de irregularidades que con el “Régimen Disciplinario” del mencionado estatuto en la mano deberían haber sido sancionadas. Que esto no haya sido así está motivado, creo, por razones más profundas que una simple ley que deba ser modificada. Y esto es una putada, porque si modificar una ley ya puede ser complicado, modificar la cultura política de la ciudadanía -también habría que mencionar la cultura de las élites de todo tipo, pero entiendo que hay que separar ambos grupos o clases porque sus intereses están en muchos casos enfrentados- para que se implique en el buen desempeño de su trabajo, sea público o privado, y para que se muestre intransigente con el tipo de comportamientos que mencionas en vez de participar en ellos o mirar para otro lado cuando suceden, es un proceso muy lento y muy complicado, y si los ciudadanos no empujamos me parece que las élites no van a hacer nada porque se encuentran cómodas con esta situación.
                http://www.boe.es/boe/dias/2007/04/13/pdfs/A16270-16299.pdf

                Un saludo y ánimos tanto a ti como a tu hermano.

                Comentario por Arnotegi — 11 mayo 2016 @ 14:48 | Responder

                • Se agradece los ánimos Arnotegi. La verdad es que el papel lo aguanta todo y como se suele decir del dicho al hecho hay un trecho. De toda formas es bastante claro que sin una sociedad civil lo suficientemente vertebrada y activa que equilibre el otro platillo de la balanza andaremos siempre renqueando para disfrutar, a lo sumo, de un simulacro de democracia muy por debajo de las potencialidades que como pueblo pudiéramos desarrollar. Efectivamente sin una cultura democrática ampliamente asimilada y defendida por una mayoría de la población ( más en los pequeños, pero esenciales, gestos del día a día que en las grandes manifestaciones puntuales ) difícilmente llegaremos a unos estándares similares a aquellos países que tenemos por más desarrollados. No obstante no puedo dejar de observar que tu tierra (ese triangulo que forma Euskadi, Navarra y La Rioja) constituyen una feliz anomalía desde el punto de vista tratado. Evidentemente tendréis como toda sociedad humana vuestros más y menos pero es evidente que la corrupción y la ruina no ha permeado en la misma forma e intensidad que en el resto de nuestra geografía (creo recordar que Bilbao es de los pocos ayuntamientos con cero deudas: de Valencia mejor no hablar). Algo estaréis haciendo bien. Personalmente me gustan mucho las anomalías: son estupendas herramientas de modelización.

                  Por cierto, ¿conoces a tu paisano Fernando Urruticoechea?…

                  http://noticias.lainformacion.com/heroes-contra-la-corrupcion/fernando-urruticoechea-el-latigo-contra-la-corrupcion-municipal-que-lo-pago-caro_DP1l9E0J6o2hOr83RBvsk7/

                  Y aquí en vivo y en directo…

                  Como él mismo dice “”La corrupción no es un problema de Bárcenas y Urdangarines sino de concejales y brigadas de obra”.

                  Vasco tenía que ser quien pone las pelotas encima de la mesa.

                  En serio tronk, como sociedad os admiro y no solo por mi vinculo materno filial con aquella tierras. Me dais grandísima envidia. pero de la sana.😉

                  Besarkada handi bat !!

                  P.D-> Yo también era muy crítico con la Transición incluso mucho antes de que se pusiera de moda hacerlo. Creo que ya lo dije una vez: en España cuando no dejan de ensalzar una cosa por mar, tierra y aire a través de los medios habituales: malo. 😦

                  Comentario por fouche — 22 mayo 2016 @ 23:43 | Responder

                  • Pues no conocía al paisano. Muy interesante su intervención. Me ha gustado especialmente la parte en la que dice esto: “No incurro en el error maniqueo de decir que la única responsabilidad es por parte de la partitocracia, por parte de la clase política. Sino que efectivamente esto es una cadena continuada en que siempre el de abajo se disculpa a sí mismo de su falta de civismo precisamente por la falta de referente moral del de arriba. Y así llegamos hasta el conjunto de la ciudadanía que tampoco es un ejemplo de civismo en este país en el que se puede demostrar a partir precisamente del comportamiento fiscal, que creo que es un indicador de civismo de cumplimiento de las obligaciones ciudadanas en este país. Es realmente impresionante conocer las cifras de nuestro principal recurso tributario, el más equitativo que es el IRPF, y saber que justo un 3% ciento de españoles declaran de los 19.800.000 que declararon el IRPF en el 2013 -que son las últimas estadísticas que poseo-, solo 580.000, es decir, poco más de un 3% de profesionales autónomos y asalariados declararon ganar más de 60000 euros, una cifra que es absolutamente impresentable…”
                    También es interesante la definición de interventor que aparece en el otro enlace que has puesto: “Interventor. Es aquel encargado de supervisar si las contrataciones y el empleo del dinero público se ajusta a la ley. Una figura designada por el Estado, pero que orgánica y económicamente depende del alcalde de turno. Carecen de jerarquía y, por ello, no pueden denunciar a un órgano superior que se están cometiendo delitos. Sus informes se quedan en la mesa del alcalde. Y si no son de su gusto, en la papelera.” Así pasa lo que pasa.

                    Reconozco que en este tema estoy muy verde, pero siempre me ha parecido que se pone demasiado énfasis en los derechos laborales que tienen los funcionarios como causa principal de su ineficiencia (cuando ésta se da) cuando la situación es más compleja. Mira, en la empresa en la que trabajo mucha gente se ha jubilado con más de 40 años cotizados… todos en esta misma empresa. Durante esos 40 años las condiciones laborales han cambiado mucho, muchísimo, pero si algo se ha mantenido constante hasta hace muy poco tiempo -hasta la llegada de esta bendita crisis- es la sensación de que el trabajo era fijo. Pues la empresa, con sus altibajos, ha sobrevivido durante todos estos años obteniendo beneficios y no porque los salarios fueran bajos. ¿Trabajo fijo, buenos salarios y beneficios? Pues sí.

                    Mira, hay algo que dice mendi -y que además tú recoges- que me parece fundamental. Hay que acabar con la IMPUNIDAD. Mientras ésta exista difícilmente podrá haber una democracia sana. Y buena parte de las leyes existen precisamente para proteger al ciudadano de ese PODER frente al que se encontraría indefenso sin esas leyes y sin una división de poderes que garantice, en la medida de lo posible, su cumplimiento. Pero si hablamos de acabar con la impunidad, hay que decir que no hay que acabar sólo con la impunidad de los que tienen el poder, sino hay que acabar con la impunidad allí donde se dé y afecte a quien afecte. Y es que a veces parece que nos gustaría ser como el rey y no estar sujetos a responsabilidad. ¿Hay que defender los derechos laborales en la empresa privada? Por supuesto que sí. En este espacio no creo que muha gente defienda lo contrario. Pero también hay que exigir que el trabajador sea responsable. Seas ingeniero, cocinero, fontanero, etc. Y todos nos beneficiaremos de los derechos laborales y del trabajo ajeno (hay quien se molesta cuando se le exige responsabilidad en el trabajo, pero cuando se ve afectado por la ineficiencia de otro trabajador … ¿entonces qué?). Y por supuesto, lo mismo en el sector público. El trabajo no es sólo una forma de ganarse el pan individual. También es una responsabilidad social.

                    Un saludo compañero.

                    Comentario por Arnotegi — 25 mayo 2016 @ 23:46 | Responder

                    • Ona arratsaldean !!

                      Bueno es que creo que en este tema hay que distinguir el discurso tan interesado de nuestra derecha de toda la vida de profundas raíces fascistillas y hoy reconvertida – ironías de la vida – en “liberal” (curiosamente en un partido de orígenes reaccionarios y expresamente antiliberales ) que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, busca desacreditar todo lo público con el afán de justificar privatizaciones – que no liberalizaciones – muy jugosas para los bien conectados y mejor nacidos (o mal nacidos según se mire).

                      En la CV hemos sido pioneros y así nos luce el pelo: mejor no toméis ejemplo.

                      Por otro lado en la idea de que lo cortes no quita lo valiente estaría la bien fundamentada y justificada – aunque no generalizada – critica a un gremio que en más de una ocasión se ha hecho acreedor de la antipatía del personal. Desde mi punto de vista – labrado por la pura experiencia – podría resumir las faltas más notables de la administración en…

                      …dudoso sistema de elección de personal en base a un ejercicio puramente memorístico con más que discutibles barreras de entrada ( la desproporción a la hora de evaluar la experiencia en la Administración) que favorece con mucho la endogamia y la mansedumbre.

                      …mala asignación de recursos (con exceso de los mismos en unas áreas y crónicamente deficitarios en otras).

                      …mala o nula aplicación de la nuevas tecnologías bien por desidia del funcionario de turno o bien por una implementación chapucera de la misma ( probad a gestionar algo con la firma digital que es de risa ).

                      …nepotismo y corrupción en especial en puestos ejecutivos y similares (ahí si funciona lo digital).

                      Que se puede combinar trabajo fijo, buenos salarios y beneficios no cabe duda ninguna y de hecho era la norma hasta no hace mucho en esta parte del planeta pero es que hay una notable diferencia entre un puesto laboral fijo – con sus seguros, indemnizaciones por año trabajado etc, etc – y uno vitalicio que supone -y en esto estoy con Mendigo a muerte – un parapeto muy gordo en el que se ampara fuertemente la impunidad que es la puerta de entrada por la que vividores de todo signo meten mano en nuestra cartera. Mira, de los que hicierón la vida amarga a mi bro o a su amigo madero (todos ellos funcionarios) ninguno ha pasado ni un solo día en la trena, ni una mala amonestación ni na de na. Yo no sabia hasta hace cuatro años que función cumplía un interventor municipal ( interventora en nuestro caso) y me lo explico mi bro como una especie de cuestor que representa la autoridad del Estado en los ayuntamientos para evitar tentaciones con los dineros de todos. Curiosamente fue una figura que en un principio tenia un poder total para meter en vereda cualquier concejo díscolo a la cual, con el tiempo, se le fue despojando de capacidades (en paralelo al desarrollo del Estado autonómico) hasta dejarla en algo puramente testimonial. Pues bien, ¿que es un ayuntamiento sin un control efectivo externo que lo audite?: un feudo. Y como feudo funcionan muchas administraciones en este país y no por casualidad. Mi teoría es que a lo largo de las ultimas décadas se ha ido afinando un sistema de extracción de rentas en beneficio de nuestros corruptos y vividores partidos políticos que han ido tejiendo una serie de redes clientelares a un nivel nunca visto con la intención de desactivar cualquier conato de oposición para tener mano libre. En eso la burocracia ha tenido mucho que ver pues con puestos en la Administración a parientes y allegados se ha pagado la lealtad de familias enteras. ¿Tienes la impresión que la Administración funciona de puta pena?: normal pues las pruebas de acceso a esos puestos han sido diseñadas (con la complicidad de los sindicatos) más para seleccionar al dócil que al talentoso. Te tengo en alta estima compañero y es bien cierto eso que dices de que “el trabajo…[]…también es una responsabilidad social” pero mi experiencia me dice que para conseguir tan noble propósito haríamos mal en fiarlo todo a la buena voluntad de las gentes (en este caso nuestros “sufridos” funcionarios). Digamos que se necesitarían mecanismos más contundentes para incentivarlos.

                      Cago en Ros !!.

                      Una buena ley RICO ( https://en.wikipedia.org/wiki/Racketeer_Influenced_and_Corrupt_Organizations_Act ) les metía yo. En cuanto se coscaran de que les podrían caer 20 años por mirar a otro lado o hacer la vista gorda perderían el culo por denunciar a subalternos o superiores trincando de la caja común XDDDDDDDDDDDD. Pero bueno, un contrato revisable a los cinco años como dice el dueño de todo esto me parece un buen comienzo.

                      Hurrengora arte !!

                      Comentario por fouche — 30 mayo 2016 @ 0:07

              • Que crujida, la hos!

                Buf! Lo siento por tu hermano, tronk.

                Pero he de decir que eso no es exclusivo de la Administración, sino que es simplemente la relación entre un ciudadano indefenso y el PODER. Es una relación desequilibrada, como José Manuel apuntaba en otro comentario. Te pongo un ejemplo: te quieres dar de baja en el seguro, o la telefonía. Te informan que la llamada puede ser grabada. Pero la graban por si ellos pudieran usarla en tu contra, y no al revés. Les comunicas que quieres dar de baja tal póliza; muy bien, no hay problema, te toman los datos… muy bien, no se preocupe, el próximo recibo no se lo enviaremos.

                Pasan las semanas, tú borras el tema de la mente para ocuparte del siguiente problema y cuando revisas el extracto… coño, que me han vuelto a pasar el recibo. Te enteras que tu casa/coche o lo que sea tiene… dos seguros. Protestas, pero estás indefenso, porque ¿grabaste tú la llamada? Nooo padre. Ellos dicen que no tienen constancia de tu petición de baja y giran el recibo. Y si cuela, cuela. Si te das cuenta a tiempo y le dices al banco que lo devuelva, te llaman para amenazarte con pleitos, y tienen la sartén por la mano porque la Ley (redactada por ellos) exige que les avises con plazo de un mes de la cancelación de la póliza. Y no hay constancia fehaciente de ello, porque para eso tendrías que enviarles un burofax, que al final nadie hace porque es caro y da por hecho que acturarán de buena fe.

                Así que ya ves, no es tanto la relación con la Administración sino la indefensión en la que se encuentra el ciudadano en su relación con organismos más fuertes. Ahora, ya te digo: contra la Administración no pleitees. De haber conocido el caso, ya le hubiera recomendado a tu hermano que no se metiese en juicios. Es muy difícil ganarle un juicio a la Administración, lleva todas las de ganar. Los abogados del Estado te sueltan la ley del derecho y del revés, y precisamente la ley está hecha para cubrirles las espaldas y que la carga de la prueba recaiga sobre ti, el que menos medios tiene para soportarla.:/

                Es injusto, pero es así. Y lo que hay que luchar es por cambiar este desequilibrio.

                Por otra parte, cuando un funcionario te da por culo en el ejercicio de sus funciones (un policía, pero no solamente), también está protegido por ese aparato del Estado. Y lo sabe. Tiene defensa jurídica gratuita, la mejor; es legalmente impune de facto. Y se aprovechan de ello.

                Mira, un caso, también con Hacienda. Me mandan la temida complementaria, la reviso y… bueno, sin entrar en detalles, está confundida. Una cosa muy obvia. Pues nada, voy a la delegación, espero una cola de mil cojones (de aquella aún estaba en Madriz) para presentar el puto papelito (para verificar un dato del que ellos tienen perfectamente constancia). Y ya, resuelto el entuerto, le recrimina a la burócrata que su error me ha hecho perder una mañana, una mañana de trabajo que no voy a cobrar. Su incompetencia. Y me dijo clarito, y me acuerdo de memoria: “yo, si quiero, puede pedirte justificante de todos y cada uno de los datos, y te puedo obligar a pasar día tras día aquí si quiero”. Como ves, exactamente la misma mentalidad miserable que el policía de turno que, como le recrimines sus malos modos, te pone contra pared y te cachea para humillarte, te hace bajarte los pantalones, para dejar claro quién manda, y después de insultarte y zarandearte, acaba denunciándote por atentado contra la autoridad, cuando tú no has intentado mover ni un dedo. Y te comes un juicio en el que tienes que defender tu inocencia, cuando ello es imposible, porque para empezar la misma ley te impide recabar las pruebas en tu defensa (grabar una actuación policial). ¿A que mola ser funcionario?

                Es como el niño grandullón en un aula, el repetidor. Sabe que es el más fuerte, y no deja de recordárselo a los demás a base de golpes. De esta clase de miserables está llena la Administración. Pero el problema no es que haya funcionarios miserables, sino la condición miserable del ser humano que tienda a aprovecharse de su poder. Muy pocos serían capaces de resistir la tentación de hacer daño impunemente (sadismo), de la reconfortante sensación de superioridad, tras toda una vida siendo el tonto del barrio.

                Por eso no se trata de atacar a los funcionarios, sino atacar el concepto de IMPUNIDAD. Nadie debe ser impune. El policía agresor debe acabar, primero en la cárcel, y luego en la calle. La funcionaria que cubre su error, su incompetencia, amenazando, debería estar en la calle por partida doble: por inepta y por prevaricadora.

                La impunidad siempre conduce al abuso. Siempre.

                Comentario por Mendigo — 14 mayo 2016 @ 10:42 | Responder

                • Bona vesprà tothom !!

                  Bueno, ante todo pedir disculpas por mi tardanza en responder pero es que unos asuntillos en Panamá me han tenido entretenido estos días. Ya se sabe, moviendo cosas de aquí para allá y…

                  Al grano.

                  Se agradecen las muestras de solidaridad recibidas por todos pero no preocuparse. Cambio el gobierno local y gracias a ello corren nuevos aires – al menos más decorosos y honorables – Io cual a sido un total alivio para mi bro que puede desempeñar su trabajo con mayor eficiencia libre de injerencias políticas. Curioso que cites lo de los seguros pues es otro de los sectores “malditos” -junto a los bancos- con los cual uno ha tenido y tiene que fajarse debido a su constante búsqueda del rateo y el defecto de forma con tal de no abonar la cantidad estipulada. Y en cuanto al burofax solo decir que a mi me ha salvado el culo más de una vez y que lo recomiendo fehacientemente en aquellas situaciones en que se necesita un documento probatorio sólido para -por si acaso- cubrirse las espaldas. En mi caso poco más de 20 euros muy bien gastados. Yo también le dije que no se metiera en tinglados con la administración porque aunque esta claro que la culpa era de ellos en la vida uno ha de saber medir sus fuerzas (casos conozco de gente que se ha dejado una morterada en juicios con la razón de su parte para nada), el problema es que su pareja tiene una hermana que a su vez tiene una amiga abogada y que hablando sobre ello pues…vamos que cuando oigo la susodicha entradilla a mi se me erizan los pelos del cogote. De todas formas ya digo que se planto en el segundo recurso porque ya vio que no las tenia todas consigo.

                  En fin.

                  Que podría contar muchas mas anécdotas de mis cuitas con la sacrosanta administración como aquella en la que en un derribo -sin permisos de ningún tipo- otro ayuntamiento jodio la medianera de la pensión de mi suegro generando daños estructurales que a la larga han causado la ruina del edificio y que le absorbieron al pobre hombre en un proceso de 10 años y más de 30.000 euros gastados que a la postre no sirvieron para nada pues el constructor (al que ellos dieron licencias de todo tipo) murió antes de poder dictarse sentencia con lo cual el juicio fue declarado nulo. O aquella otra vez que de manera harto kafkiana al menda que esto escribe Trafico le puso una multa que yo diligentemente pagaba mediante giro pero que -en uno de esos birlibirloques tan típicos- se empecinaban en devolverme (cobrándome, claro esta, algo más de un euro por los gastos de envío) mientras por otro lado me llegaban cartas cada vez más amenazantes de que me iban a embargar hasta los gayumbos. En este caso una carta jurada con copias compulsadas de los recibos y burofax por medio consiguió detener ese engranaje infernal lento y pesado que cual brontosauro cuesta de que mueva el culo pero que en cuanto empieza a caminar por la misma inercia que acumula semejante mole hace deseable no encontrarse en su camino.

                  Tampoco quería que esto sonara a una enmienda a la totalidad de la función publica que por otra parte entiendo que atesora buenos profesionales aunque en ocasiones cueste encontrárselos. Mi comentario venia más bien por dar una contestación meditada al bueno de EMILIO a traves de lo que es la metodología del caso practico al modo de las escuelas de negocios pijas. El susodicho tiene razón al señalar cuan arteramente se habla desde la derecha de conceptos no siempre intercambiables para confundir al personal en beneficio de sus intereses. Nuestro asturiano de guardia hablaba de competitividad y productividad como también podría haber hablado de privatizaciones que se vendieron como mal llamadas liberalizaciones (no, no es lo mismo como en el ejemplo de manual que puse hace tiempo con aquella piscina) pero yo quería poner el dedo en la llaga esta vez -en la línea de tu entrada- en que por parte de la izquierda también se juega al mismo juego al considerar que para tener una administración publica y moderna hace falta aumentar el numero de burócratas a la estratosfera (y bien blindaditos). Es fácil tirar contra empresarios y banqueros – que por otra parte se lo han ganado a pulso – pero es muy políticamente incorrecto señalar las faltas del empleado publico de turno ya que como todo el mundo sabe…ejem…ellos son los buenos aunque muchas veces confrontar la realidad tira por tierra estas suposiciones.

                  Como colofón al rollo macabeo que me he marcado y como guinda al pastel quería trascender la mera anécdota para sacar conclusiones de más enjundia pero pasa que el jodio del Mendigo se me ha adelantado.

                  Y es que si un denominador común podemos sacar de esto es que libre de ataduras el PODER – y en cualquiera de sus formas o combinaciones – siempre, siempre tendera ha comportarse de manera autónoma al igual que una empresa buscara maximizar su beneficio por encima de cualquier otra consideración si no se ponen ciertos limites. De hecho podríamos trazar la historia de la humanidad (desde el surgir de la civilización en el Creciente Fértil hasta nuestros días) como una continua lucha de los que tienen menos (los más) contra los que tienen más (los menos) por una mayor cuota de poder de unos en detrimento de otros. No es extraño que Montesquieu definiera (en uno de los mejores artefactos que Occidente ha legado a la humanidad) la separación de poderes como elemento clave en el difícil pero indispensable equilibrio de fuerzas que toda sana democracia que se precie de serlo ha de tener. En cualquier tiempo o lugar la excesiva concentración de poder en pocas manos siempre ha sido un mal negocio y esto es una verdad transversal que atraviesa de lado a lado de todo el espectro ideológico.

                  Todo un sistema de pesos y contrapesos de los que depende nuestro buen, regular o mal vivir.

                  Hace años en una visita a cierto castillo y observando los diferentes perímetros de defensa de la estructura me vino la idea que aquello era parecido a la democracia. En el núcleo de la fortificación tendríamos la civilización mientras que extramuros estaría la barbarie (o bárbaros) siempre dispuestos a aprovechar cualquier mínima fisura para intentar el asalto. Quede claro que esa fuerza destructiva es perenne: allí esta y siempre estará pero es en la solidez de esos muros donde esta la clave para resistir el envite. Y esos muros son los poderes del Estado democrático pero también la libertad de prensa y la sociedad civil. Solo cuando esas murallas empiezan a fallar (separación de poderes: ineficaz y ausente / prensa libre: concentrada / sociedad civil: narcotizada y abúlica) y el PODER vuelve a ser detentado por muy pocas manos es cuando todo empieza a desmoronarse.

                  Es obvio que nuestro país quebró por la ausencia absoluta de contrapoderes lo suficientemente fuertes -entre ellos y sobretodo la bendita administración- que deberían de haber saltado como resortes para conjurar la ruina.

                  Razón tienes Mendigo en que detrás de todo ello subyace la IMPUNIDAD pero, evidentemente, esa no seria posible sin la complicidad de muchos que por conveniencia se postran al servicio de un PODER (en nuestros días fundamental -aunque no exclusivamente- económico) del que piensan sacar tajada o simplemente temen.

                  La impunidad esta…

                  …en el empresario ventajista que crece a la sombra del BOE sobres mediante.

                  …en nuestros políticos que reciben esas jugosas plusvalías en detrimento de sus administrados.

                  …en nuestros funcionarios (por supuesto) que, parapateados en su condición de vitalicios, hacen dejadez de funciones olvidando a quien sirven y quien les paga.

                  …y por supuesto en muchos -aunque no todos- de nosotros mismos (la sociedad civil) que admitimos mayormente por comodidad semejantes tropelías sin chistar (bueno si, en los bares solemos ser muy gallitos los españoles XDDDDDD )

                  Mi hermano nunca tuvo carne de mártir ni de héroe pero intento hacer su trabajo bien y, como dice él, pese al calvario pasado le cabe una extraña satisfacción de aquello que los más viejos del lugar solían llamar el deber cumplido. Algo intimo y muy personal que me gustaría experimentar alguna vez en la vida.

                  http://www.publico.es/internacional/denunciantes-corrupcion-espanoles-del-olvido.html

                  A la armonía por el equilibrio my friends !!

                  Saludiños.

                  Comentario por fouche — 22 mayo 2016 @ 18:44 | Responder

                  • Es que muchas veces estos últimos años se ha identificado la defensa de la sanidad o la educación pública, con la defensa de los intereses de los funcionarios que en ella trabajan, y esto no es ni mucho menos cierto.

                    Sobre el mecanismo infernal del Estado, había un cuento de Bertolt Brecht sobre un leñador al que le acababan quitando todo por los intereses contraídos… no me acuerdo muy bien el asunto, pero el tema era ése, un individuo sencillo que quedaba atrapado por la maquinaria del Estado. También tenemos El Proceso, de Kafka, pero eso ya es cosa del sistema judicial, palabras mayores (un monumento en granodiorita a la estupidez humana).

                    ¿Qué tal tiempo te hizo por Panama, por cierto?

                    Comentario por Mendigo — 22 mayo 2016 @ 21:46 | Responder

                    • Por Panamá?

                      Pues que tú sabes güey que por allá tremendo calorón que hase que es como para ñampearse. Hueveando con la guagua de arriba p´abajo mijo, to el maldito día moviendo el chen chen pa´ no quedar limpio, que tu sabes que pedaso de berrinche sa montao con los fuckin peipers que es como pa´ quedarse ahueva’o por culpa de los comepingas esos. Áshala !!, que uno ya no sabe que haser pa´ no quedarse en tuco que tú sabes, mira mejor voy a beber un poco de chicha mientras desido si Jersey o las Bahamas.

                      Mira mijo, puede pareser ñameria pero me juego mi rejo a que el buk ese es el “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny” que tú sabes.

                      Que te vaya bonito gayego.

                      Comentario por fouche — 22 mayo 2016 @ 22:46

    • Esto por desgracia lo he visto en cierta medida. Se nota más cuanto más enchufismo hay en una institución. Lamentable…

      Comentario por Javier — 7 mayo 2016 @ 18:23 | Responder

  10. Mendigo, por la presente te notifico que exijo el alta en Seguridad Social con contrato fijo en plantilla mas el abono de las horas extras realizadas y no devengadas, o sea, una pasta gansa, para lo que procederé a enviarte a mis padrinos, digo a mis abogados, en la fecha mas breve posible, el uno de uno del uno que me pille mas a mano, al alba, por supuesto, estas degollinas siempre son al alba.

    Me llama la atención que todo el mundo acepte que a un trabajador la mejor forma de joderlo sea hacerle perder el tiempo miserablemente porque demuestra una tesis que siempre he defendido, mas allá de las teorias buenistas de la bondad natural del ser humano, acerca de la necesidad de participación que todos tenemos en las sociedades de las que formamos parte

    Si veis cualquier sociedad, Gruas Benítez, SL por poner un ejemplo, os dareis cuenta de que cualquier socio puede entrar a la oficina y pedir la contabilidad sin que nadie le ponga pegas, de que va a participar en la toma de decisiones y de que tiene una serie de derechos en tanto que socio que son los que garantizan la buena salud de la sociedad.

    Curiosamente en la sociedad civil, en tu ayuntamiento, en tus muchas administraciones que pagas ateisticamente, esto no sucede ni de coña, intenta ir a un pleno o, lo que es peor, a una mesa de contratación, te asombrarás ante el muestrario de expresiones de asombro que, ademas, es lo único que vas a ver.
    En cuanto al tema del funcionariado tan solo añadir una cosa:

    Mi primer año de funcionario ganaba 27 euros (4500 pesetas) al mes y a partir del día 15 vivía de pan con mantequilla, a partir del 20 tan solo de prístino eter, mas conocido este menú como aire, o sea que pasaba mas hambre que un maestro escuela pero a cambio el Estado me garantizaba un estado de hambre permanente, el funcionariado, y no lo hacían por sadismo sino porque necesitaban mano de obra barata que permitiera aparentar que gestionaban un país sin analfabetos, homologable a Occidente y esas vainas de la política.

    Si he conseguido enseñar a disfrutar de la lectura a algún alumno, algún dios habrá por ahí que me lo tendrá en cuenta, aunque prefiero que no, los dioses por estas cosas te hacen arder en fuego eterno

    Puedo hablaros de la huelga de la basura de Málaga, bonito trabajo, mil euros limpios de polvo y paja a cambio de tu vida cogiendo mierda entre ratas, llueva o truene. Bueno, pues a estos privilegiados, en pleno boom de la construcción, se les ofreció prioridad en la contratación a sus hijos, ¡Aunque tuvieran carrera, ese motivo de incapacidad laboral tan nuestro!

    La campaña institucional y mediatica contra semejante abuso supongo que la conocisteis, hice un trato y ahora no me conviene, a denunciar, que pa eso está la tele

    Nada es para siempre, el mundo es mutable, pero lo único que afirmo rotundamente es que si yo pago se tendrá que contar conmigo para decidir, solo quiero ser socio de la sociedad y no pagano y cero a la izquierda

    Comentario por josemanuel55 — 6 mayo 2016 @ 6:45 | Responder


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