La mirada del mendigo

21 mayo 2016

Un gesto

Filed under: política — Mendigo @ 23:04

Es tan sólo un gesto, pero cualquiera con dos dedos de frente sabe cuán importante puede ser un gesto.

El otro día subía esta foto, el de una sueca de origen subsahariano plantándose puño en alto frente a una manifestación de fascistas.

+

Curiosamente, el mismo gesto, hoy repetido en Madriz por un chaval de origen magrebí:

¿Reflexión?

La basura neonazi tiene un aglutinador basado en la raza, o más bien lo que ellos interpretan por raza, básicamente el color de piel y de ojos. El argumento es muy pobre y realmente peligroso, ya que muchos de los manifestantes de Madriz serían catalogados como no-blancos por sus correligionarios de Estocolmo (es que hay que ser muy idiota para que alguien nacido en la Península alardee de pureza racial).

Sin embargo, mirad lo que tenemos. Una chica sueca con claros ascendientes del África negra. Un fulano francés de origen magrebí. O, por ejemplo, un anciano judío, profesor universitario en el MIT. Aparentemente, nada que ver. Como se suele decir, cada uno de su padre y de su madre. Y, sin embargo, todos nos identificamos con unos valores inmediatamente reconocibles: Libertad. Justicia. Igualdad.

¿Os dais cuenta del enorme potencial que tiene como agregador? Algo así quise esbozar pretendiendo rendir culto a la diosa Libertad. Con diferentes aproximaciones, pero hay una enorme cantidad de personas que nos identificamos con esos valores, que compartimos un concepto básico de la vida y las relaciones sociales.

Uno escribe de arriba a abajo, otro de derecha a izquierda, otro apenas tiene pestañas o el de más allá tiene el pelo ensortijado. Cada uno habla una lengua ininteligible para los demás, considera deliciosos platos que quizá el otro ni se acercaría a la boca y mil diferencias culturales más. Sin embargo, en cada pecho late el mismo amor por la libertad.

Deberíamos fomentar esa relación de compañerismo, de camaradería. Los paletos de “los españoles primero” no pueden salir de España sin estar en minoría, son prisioneros de su propia jaula. Con la libertad por bandera, puedes recorrer el mundo sin dejar de encontrarte compañeros, hermanos de lucha. Esta idea tan avanzada y cosmopolita, que se promovió mucho ya en la lucha revolucionaria en el s.XIX, se está dejando languidecer desde hace decenios. Y es un descomunal error. Máxime ahora, en una sociedad hiperconectada en la que Internet permite un tipo de comunicación horizontal y directa sin que la distancia sea relevante.

¿Por qué coño no creamos foros de encuentro internacionales, primero en la red, y luego presenciales? Nos quieren divididos y enfrentados. Como nos unamos, se cagan. Todos los que viven de nuestro trabajo, los que condicionan nuestra vida y coartan nuestra libertad, serían presa fácil si estableciésemos puentes entre los movimientos ciudadanos.

Se suele abusar, especialmente en el mundo de la empresa, de un término: sinergia. Pues es exactamente de lo que os estoy hablando, la unión de fuerzas para conseguir un poder superior que el resultante del sumatorio de esas fuerzas por separado.

A por todos los oligarcas, dictatorzuelos y fascistoides. Si nos tocan a uno, nos tocan a todos.

El día que veamos la blogosfera española dando cancha a una besada en Rabat, o un sindicato griego convoque una manifestación en la plaza Syntagma por la represión del gobierno turco en la plaza Taksim, ese día a los poderosos les van a flaquear las piernas.

¿Os acordáis de la brutal paliza que los gossos dieron a la gente acampada en el desalojo de la plaça Catalunya? Al día siguiente, se convocó en Sol una manifestación de solidaridad. Y yo me dije: como se unan Madriz y BCN, esto tiembla. Imaginad el terremoto si esta unión popular es a escala global.

Habría que empezar a dar pasos para conseguirlo. Establecer espacios de intercambio y colaboración internacionales, no de las élites políticas (congresos para salir en la foto) sino el común de las bases sociales de los movimientos de izquierda, en los que constatar la hermandad en la lucha, una misma lucha. La fuerza de compartir algo mucho más relevante, significativo, íntimo y definitorio que un tono de piel o un lugar de nacimiento: el concepto de dignidad humana.

Dejo caer la idea, a ver si a alguien con la posibilidad de coordinar proyectos se le enciende una lucecita.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

8 comentarios »

  1. Majo, el origen subsahariano de la muchacha tiene ya sus buenos siglos. Es nacida en Cali, Colombia, y fue adoptada por una pareja de nórdicos cuando era chica.

    Bien, al final la genética dice que todos somos subsaharianos, entonces da igual.

    Salud.

    Comentario por Cami — 21 mayo 2016 @ 23:09 | Responder

    • Pues no tenía ni idea de que fuera colombiana, tronk. Pero amos, que lo importante es precisamente eso, que me da igual su origen, su color de piel, todos esos accidentes ajenos a nuestra voluntad. Somos lo que pensamos, lo que creemos y por qué luchamos. Eso nos define. A mí, decir que nací en Madriz o que soy blancucho excepto cuando me da el sol, que me pongo color cangrejo, pues realmente no ayudan gran cosa a entender quién soy.

      Por cierto, antes y más directamente que la genética, sabemos de nuestro origen africano por la paleontología. Resabidillo.😛

      Sólo empiezan a aparecer huesos de homínidos fuera de África en estratigrafias de ciento y tantos mil años. Lucy (una afarensis) tiene más de tres millones de años.

      Comentario por Mendigo — 21 mayo 2016 @ 23:32 | Responder

  2. La propuesta de la unidad es de sentido común, hombre. Ha estado en la cabeza de casi todo el mundo, yo diría que desde siempre. La unión hace la fuerza.

    El problema no es que nadie se haya planteado esa unidad, sino que no somos capaces de superar aquello que está impidiendo que esa unidad se produzca -y se consolide-. De hecho, ni siquiera se plantea averiguar qué es lo que está fallando.

    Y por ahí deberían ir los primeros pasos a dar: a identificar qué es lo que impide esa unión. Sin conocer cuál es el problema, malamente vamos a poder resolverlo.

    Comentario por Ocol — 22 mayo 2016 @ 12:13 | Responder

    • El menos común de los sentidos.

      ¿Qué problema hay? Falta de voluntad. Y esa falta de voluntad (que nace de la ceguera, de la estupidez, de la incapacidad intelectual de fijarse unas metas y establecer los medios para conseguirlas) es la que impide tirar esos puentes que conecten los movimientos dispersos. Te lo pongo más claro: un foro de internet. Montar entre varias organizaciones un foro de participación para sus afiliados y simpatizantes, para poder intercambiar ideas y puntos de vista.

      Lo que pasa es que las organizaciones tienen mucho miedo a eso de que sus bases piensen por su cuenta.

      Comentario por Mendigo — 22 mayo 2016 @ 21:50 | Responder

      • Estoy de acuerdo.

        Pero, siendo así, ¿a quién le lanzas la idea? ¿Quién hay por ahí con posibilidad de coordinar proyectos internacionales formados por ciegos, estúpidos e incapaces? Yo diría que los únicos con posibilidad de algo así son aquellos que cuentan con el beneplácito del Poder económico-mediático. Esto es, que no van a trabajar por la dignidad humana.

        Es más, de ser posible… ¿a dónde vamos con una banda de ciegos, estúpidos e incapaces intelectuales? Por mucho que pudiera haber unidad, no serviría de nada, porque los ciegos, estúpidos e incapaces intelectuales, precisamente porque lo son, serían incapaces, a este nivel, de seguir el rumbo correcto para defender la dignidad humana. Harán lo que les digan por la tele, unidos o divididos.

        Por desgracia, esta vía es, actualmente, y por mucho tiempo, una vía muerta.

        Si hay que hacer llamamientos a la unidad, hay que empezar más modestamente. Más cerca de ti, y a la gente que ve lo que hay, que no es estúpida, y que es capaz intelectualmente de fijarse unas metas y establecer los medios para conseguirlas.
        No somos muchos, por desgracia.
        Pero si ni siquiera esos cuatro gatos estamos unidos, que a día de hoy no lo estamos, no tiene sentido plantearnos objetivos mayores. Antes de dar el segundo -o enésimo- paso, hay que dar el primero.

        Comentario por Ocol — 23 mayo 2016 @ 0:33 | Responder

  3. Es tan dificil aceptar que solo eres un hombre, Cesar?
    Solo soy un ser humano, exactamente igual que cualquier otro, no estoy por encima ni por debajo de nadie, soy mestizo de todas las razas, no tengo pedigri ni me hace falta para saber quien soy, un pobre del Mediterráneo

    Comentario por josemanuel55 — 22 mayo 2016 @ 20:58 | Responder

    • En mi caso, un pobre desgraciado del Atlántico.😉

      Comentario por Mendigo — 22 mayo 2016 @ 21:47 | Responder

      • Muerto de hambre, vamos a dejarlo en muerto de hambre
        ¡Pero con una mala leche, hermano!!!!!!

        Comentario por josemanuel55 — 28 mayo 2016 @ 17:47 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: