La mirada del mendigo

2 febrero 2017

Carcin III

Filed under: fotos — Mendigo @ 23:34

Otra cejialba, ésta es una nena (los machos son de colores más vistosos, generalmente azulones como el del otro día). Y poco más me atrevo a decir de ella, sólo puedo asegurar la familia (Lycaenidae) y el resto, conjeturas.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Una de las riquezas culturales que hemos perdido es la idiosincrasia particular de las construcciones. En el acervo cultural de cada pueblo se incluía cómo dar respuesta a los desafíos del entorno, también la necesidad de cobijo; y a distintas necesidades y recursos se le fueron dando soluciones diversas, que evolucionaron hasta empezar a converger y llegar a la situación actual, en que es indistinguible un bloque de pisos en Palencia, Nantes o Mannheim.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Vista de los campos desde el Château de Marcilhac.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

La parte “moderna”, “habitada”, de Peirussa del Ròc. Dentro de poco seguirá el camino de despoblación y abandono de la villa medieval que se desparrama ladera abajo, hasta el río, hoy engullida por la vegetación.

Un lugar fabuloso y aún desconocido para el turismo de masas, aprovechadlo ahora que aún estáis a tiempo.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Tenía que colar al menos una en cada serie, no lo he podido, ni querido, evitar.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

La estampa más conocida de Caors.

Espero que su elegancia pueda compensar la falta de originalidad del fotógrafo.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

L’hospitalet, en el Carcin Blanc, más llano y antropizado.

Estamos a 500km del curso del Llobregat, para que os hagáis una idea de la extensión de una región cultural que se repartieron dos coronas como se reparten los bandidos el botín (y ahora en tres Estados, pues el valdostano es una lengua de la familia del provenzal).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Desde los barrios “modernos” de Peirussa del Ròc, en lo alto del puerto, vamos bajando la loma y encontrándonos restos de la villa medieval, la iglesia, un hospital, una sinagoga… hasta llegar al riachuelo, salvado por esta cucada de puente.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Casas renacentistas en Villeneuve, una de ellas tocada con la cruz cátara de la bandera occitana.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Casas encaramadas al precipicio en el viejo Sauliac.

La complicación de levantar una casa en un escalón del acantilado se ve justificada por la protección que otorga el emplazamiento elevado frente a crecida, malhechores y peores vientos.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Ruelles à Cajarc

Caliza, mortero, un paño de adobe y unos geranios.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

De nuevo el Ólt, a su paso por Calvinhac.

Insisto: campos cultivados en la vega y lomas cubiertas de vegetación autóctona. Esto es lo civilizado, lo que tenemos en Galicia es pura barbarie (que, además de destruir nuestros ecosistemas, no nos sacan de pobres).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Sólo falta la mujer con el mandilón y la cesta de huevos. Estamos en Capdenac.

La chivita se produjo desde el final de la SGM hasta ayer por la mañana (1990). Ésta es una bastante antigua, el modelo AZL, que se comenzó a fabricar en el 55. Una evolución “lujosa” de la AZ, con el bicilíndrico boxer de 425cm³ que se mantuvo casi inalterado hasta los ’80. Por cierto, no sé si os habréis preguntado alguna vez de dónde le viene el nombre. Evidentemente, el modestísimo motorcillo no da una gran potencia, pero sí más de esos 2CV que ni siquiera darían para mover el coche. En realidad, en esta versión daba 12CV, lo suficiente para alcanzar una más que notable velocidad de 75 km/h. La denominación oficial de 2CV le viene porque esa es su potencia fiscal (una ridícula función de la cilindrada, un absurdo concepto burocrático que ya estaba desfasado cuando se fabricó este coche, y que aún sigue en uso).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

O que aquí chamamos congostra, un carreiro con paredes nas marxes, xa case que abandoado.

Pero sen eucaliptos.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Aunque ésta pertenece al viaje, ya estamos de vuelta, en una parada técnica (vamos, que me entraron ganas de cagar). Campos de cereal y, al fondo, el curso de un río orlado de verde en el que se ya se adivina el otoño. El río es el Cea, cerca de Sahagún.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Interior de la iglesia de Saint Sauveur de Fijac. Se trata de una construcción del s.XII originalmente levantada para dar servicio a una abadía mucho más antigua, del s.IX, ya desaparecida.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Otra vista del valle del Ólt, desde el castillo de Montbrun (particular, pero cuando llueve se moja, como los demás).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Por aquí íbamos sólo de paso, y pegué un frenazo sólo para bajarme y sacar esta foto.

Me imagino junto a una de esas ventanas del torreoncito, leyendo un libro y… mmm, qué placer. Lo único que le falta es silencio, porque le pasa la carretera por delante. Por mucho que sea una comarcal que sólo usan los lugareños, pero eso ya la invalida. Pero como encuentre algo así a buen precio, en mitad de la nada… total, de lo que me sirve tener el dinero en el banco, que cualquier día puede volar (ahora esta la cosa muy tranquila, pero…)

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Vista desde las ruinas de Tayllefer, con la vegetación desparramándose por la cornisa, como si fuera la cornucopia.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Una de las cosas buenas que tienen estos gabachos es que el turismo de autocaravana (y, por extensión, el de furgoneta) aquí no es un crimen perseguido, sino una actividad socialmente aceptada y, de hecho, con una alta consideración. Sobre todo mucha gente mayor, al jubilarse, se compran una roulotte y se lanzan a ver mundo (y ya en Bélgica parece que es un mandato legal, lo de jubilarse y tirarse a la carretera).

Otra cultura, otras inquietudes intelectuales que van más allá de apoltronarse frente a un televisor… En España se nos persigue, por ser cosa de pobres (desde la multa que nos pusieron en Asturias hace ya un porrón de años, no hemos vuelto por allí, y eso que la tenemos al lado. No vamos donde no se nos quiere). En Europa, por el contrario, se nos considera; pues normal que en cuanto tenemos más de cinco días libres prefiramos poner rumbo hacia Irún y mandar a la mierda la puta España y sus cabezas de tricornio.

A todo esto, estamos en Rocamadour, en una explanada habilitada para autocaravanas donde pasamos la noche. Estas son las vistas que teníamos mientras desayunábamos, en compañía de un inglés con una vetusta Iveco que llevaba meses rodando fuera de su isla (y con pocas prisas por volver).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Otra Vane (atalanta).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Château de Bonaguil, foto incluida por coacción amable sugerencia de mi compañera, que me indicó cariñosamente que si no ponía más fotos de castillitos las consecuencias podrían ser terribles para mi persona.

Pas mal, pero son fotos demasiado típicas-tópicas.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Ésta también lo es, pero es que es jodidamente bonito, el San Quirico.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Cuando hablaba de la catedral de Caors y su peculiar forma de cubrir una bóveda, comenté que tenía otra gemela en la comarca.

Esta es, la iglesia de Solhac (de donde os mostraba el detalle de la ropa en un altorelieve). Desde dentro se observa perfectamente la cúpula que cierra el crucero (en el románico, en ocasiones aquí se erigía un cimborrio), hasta aquí todo normal; y a continuación las otras dos cúpulas que cubren la nave principal, en lugar de una bóveda. Podemos apreciar perfectamente cómo se adapta tridimensionalmente la forma curva a la línea recta por medio de pechinas (evolución de las más arcaicas trompas románicas).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Panorama desde el torreón de Montcuc, otra villa en su día centro de gravedad de la comarca que ha perdido el tren de los tiempos.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Y final. Últimas fotos en la ribera de la Dordonha, adentro a preparar la cena y a camita a leer hasta que nos coja el sueño.

En España, como comentaba, esta forma de viajar está mal considerada, por ser de propia de pobres (gitanos, rumanos, hippies y demás gentes de mal vivir). En nuestra atrasada sociedad, viajar se sigue considerando un lujo y como tal debe ser vivido, con personal sirviéndote (cosa que detesto) y prodigando sonrisas vendidas rodeado de todas las comodidades.

Para nosotros, viajar, conocer, es una parte connatural y absolutamente irrenunciable de vivir. Empezamos con la mochila y la tienda de campaña y poco a poco nos hemos ido concediendo algunos lujos (dormir en blando, protegidos por una estructura metálica, es el cambio fundamental, especialmente en invierno), pero sin perder de vista que lo único esencial es conocer otros horizontes, todo lo demás es superfluo.

De vivir en otra época me hubiera gustado ser cartógrafo, y enrolarme en alguna expedición a terra ignota, rumbo a lo desconocido, sintiendo en el estómago el hormigueo de no saber qué deparará el viaje.

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Anuncios

21 comentarios »

  1. Asi q pasas por Asturias a montar bronca, no queremos x aqui a gente de tu calaña ;). No se donde seria ni como, pero igual fue con algun poli local que algunos de ellos, al menos x esta zona de Asturias, se cree un justiciero, jaja. De todas formas x ejemplo donde yo vivo veia auocaravanas en los parkings y nadie decia nada. Puede ser, todo es una hipotesis, pero se de municipios con campings que te no te dejan estacionar la caravana por la noche ni aunque sea de paso. Bueno no se lo q paso, pero x mi parte eres bienvenido al lugar donde murio Munuza en su huida hacia la meseta, segun la wiki

    Comentario por Emilio Fernandez — 3 febrero 2017 @ 17:25 | Responder

    • Pues no, no fueron pitufos sino una pareja de garrulos vestidos de verde. Habíamos llegado por la noche al aparcamiento de una playa cerca de Luarca, y a la mañana nos despetaron dos energúmenos malencarados. Sólo para comprobar los datos, dijeron, no es para ninguna multa. Luego llegó la sorpresita al correo. Los muy mierdas mintieron, para no aguantar la discusión.

      Luego nos enteramos que fue cosa del dueño del camping que está al lado, que suele llamar a los perros cuando ve que hay caravanas y la gente no le va a su puto negocio. La cuestión es que la Ley de Costas lo que prohíbe es acampar, y nosotros estábamos aparcados en el lugar habilitado para ello, sin calzos y sin ninguna estructura que sobresaliese en planta sobre la proyección vertical del vehículo. Es decir, cumplíamos la definición de aparcar con que la normativa europea distingue del hecho de acampar. Como el recurso lo resuelve el mismo deficiente mental y moral que te pone la multa, una quiebra flagrante del principio de presunción de inocencia, pues nos la tuvimos que comer. Como otros tantos compañeros furgoneteiros, que desde luego no soy el único al que se la han clavado.

      Pero vamos, que la legislación de turismo asturiana también nos persigue, así que aunque no estuviéramos cerca de la costa nos hubiera caído la facturita. Me han robado unos individuos armados, pero muy legalmente.

      Quieren convertir Asturias en un resort de turismo de lujo, y los mochileros y furgoneteiros molestábamos, y han estado persiguiéndonos desde hace años, ya en tiempos del gobierno socialfascista (para el caso, indistinguible del PP). Pues ahí os queda, para vosotros Asturias, no hemos vuelto a pisar por ahí. Y mira que nos queda al lado. Espero que al gobierno del Principado le haya satisfecho mi dinero, porque es el último céntimo que voy a gastar en mi vida allí.

      La divertido es que ese modelo de turismo, el de hoteles, bungalows, chaletitos adosados y campings sí que tiene un impacto muy fuerte sobre el medio. Es precisamente nuestra forma de viajar de la que se puede decir que, una vez que nos vamos de allí, todo queda inalterado. En cambio, el turismo convencional necesita de “servicios”, todo tipo de “servicios”, desde alojamiento, hostelería, diversión… Y nosotros sólo necesitamos Naturaleza bien conservada para estar satisfechos. Y unos matones a sueldo del Estado nos van a molestar, a interrumpir nuestro sueño y encima a robar de forma taimada y cobarde con la excusita de la ecología, precisamente a nosotros que procuramos que cada paso que demos, cada acción tenga la mínima huella posible sobre el entorno. ¡Es repulsivo! Los que aprueban urbanizaciones, los que aprueban repoblaciones con eucaliptos, los que aprueban cacerías de lobos, los que le dieron la licencia al malnacido del camping para ocupar la rasa costera con su negocio, talando árboles y construyendo edificios… tienen la desvergüenza de reprocharme mi forma de viajar! Por favor, al menos no tengamos el cinismo de aludir a la Naturaleza. Que digan claramente: sólo queremos en Asturias a quien se deje pasta en nuestro sector turístico. Y ahora sí, queda claro; Asturias para quien la quiera que a mí me queda el resto del continente para descubrir y en el que gastar mis dineros.

      Yo sé que por ti soy bienvenido, y te lo agradezco, pero por parte de la mayoría de la sociedad asturiana, cuyos representantes son quienes legislan (y no sólo eso, sino quienes azuzan a los perros), no. Mi forma de viajar, de vivir, es perseguida, para que el “Paraíso Natural” sea coto privado para los burgueses que van a sus hoteles y compran sus chalecitos. Pues lo dicho, el subcontinente europeo son 10 millones de km² de los cuales Asturias es sólo la milésima parte. Me quedo con las otras 999 donde no me tiran los perros. 🙂

      Por ejemplo, casi un mesecito por el Carcin. 😉

      Comentario por Mendigo — 3 febrero 2017 @ 21:26 | Responder

      • Ya sabes q lo de paraiso natural es puro marketing, sin ir mas lejos es menos de 1 año aparecieron osos muertos, aparacen lobos colgados de señales, y se pesca una especie en peligro de extincion, para q luego digan q hay diferencias entre pp y psoe, en galicia gobierna el pp desde la ntemerata, y aqui el soe y mira cuanto se parece todo, “ta pa la mierda”

        Comentario por Emilio Fernandez — 3 febrero 2017 @ 22:05 | Responder

        • Ya sé que es un mero reclamo turístico, pero por eso mismo, me da rabia que empleen la excusa de la ecología, cuando el modelo de turismo que promueven es precisamente el agresivo con los ecosistemas y pervierte el medio rural. Asturies fue, de toda la vida, paraíso del turismo de mochila, de amantes de la montaña y del turismo rural. Y para lo demás, tenías la bazofia mediterránea. Ahora existe un término para lo que pretenden hacer: gentrificación. Es decir, echar a los mochileros piojosos y traer a los burguesitos. Pero coño, que no pueden convertir Asturias en un resort privado, en el que hay que pagar entrada para entrar. Lo de criminalizar el turismo alternativo, o pasas por el aro y dejas pasta o te mandamos los monitos, eso no es ni mínimamente democrático.

          Mira, aquí en Galicia (que es la última mierda como sabes bien que recuerdo casi en cada entrada) la legislación permite la pernocta, hasta 3 días en un grupo máximo de 3 vehículos, y siempre que no haya vertido de residuos. Muy bien, me parece bastante lógico, si hay algún cerdo se le multa, y si hay alguno que quiere convertir un aparcamiento en su placita particular para la quincena se le persigue. Pero prohibirlo a rajatabla… Y esto con las furgos/autocaravanas. Pero lo mismo con las tiendas. A ver, de toda la vida hubo turismo de mochila y tienda de campaña ¿qué daño hacían? Entras a un prado, pidiéndole permiso al dueño, y como mucho dejas chafado un cachito de hierba, que ya ves lo que tarda en recuperarse. Ahora compara con el impacto del que necesita su habitación, su restaurante, su piscinita… Que no hablen de ecología, que no me jodan porque precisamente es su modelo el insostenible.

          Ná, lo siento, pero es que me hierve la sangre. Que dos palurdos pordioseros intelectuales nos vayan a multar a nosotros con la excusa de la ecología, que hasta vamos pisando con cuidado no vayamos a chafar algún bichiño, que tenemos el máximo cuidado en no dejar en el campo ni el envoltorio de un caramelo… Habría que ver el comportamiento de ese par de puercos uniformados…

          Comentario por Mendigo — 3 febrero 2017 @ 23:03 | Responder

          • SI tienes razon, cada vez esta mas masificado, cada vez vienen mas mandrileños a buscar su “aventura” naturalista, y a flipar con el verde de los eucaliptos de Rodiles, y esto es literal lo lei una vez en un blog de una madrileña. Pero bueno ni mas ni menos lo q merecemos, atraer turismo para ser camareros como casi toda españistan, ese el modelo q se persigue, y asi nos van las cosas y mientras el presidente del principado diciendo bocachancleces como si el tio fuera un figura y lo premian siendo presidente de la gestora de su partido, es q manda huevos. SI muchas veces no escribo mas es xq me retroalimento y al final me caleinto a lo tonto, jaja, ahora con el pequeñin pues con intentar dormir no esta la cosa pa calentase 😉

            Comentario por Emilio Fernandez — 4 febrero 2017 @ 0:35 | Responder

            • Yo también debería dejar correr las cosas, que en seguida se me hincha la vena de la sien, pero lo de esa multa me quemó de muy mala manera.

              Al final, los prohombres pretenden que Asturias sea como una disco de moda, poniendo a los machacas a decidir quién lleva pintas y vetarle el acceso.

              Comentario por Mendigo — 4 febrero 2017 @ 18:24 | Responder

  2. Me encantan los pueblos colgados al lado de los precipicios. La arquitectura que tienen los sitios por los que has pasado dan para mucho en fotos.

    De lo que me he percatado es que no se ven eucaliptus e imagino lo mucho que los has echado en falta siendo tan admirador de esta especie, lo que habrás sufrido hasta volver a verlo por casa 😀 😀 😀

    Estupendo viaje,
    apertas

    Comentario por Javi — 3 febrero 2017 @ 20:48 | Responder

    • Que yo sepa, los únicos estados europeos que permiten plantar especies del género Eucaliptus son España y Portugal. Para verlos fuera de su oceanía natal, hay que irse a países subdesarrollados como los del Cono Sur, el mundo civilizado tiene claro el daño que se produce a los ecosistema introduciendo (además, de forma masiva) especies foráneas.

      Bueno, tenía que soltar un poco de bilis. Tronk, la frontera te queda al lado. En un pispás estás en Hendaya, y de ahí tienes una burrada de país que conocer. Ya lo hiciste, creo recordar. Pues eso, te animo a que salgas, que sé que te va a gustar. 😉

      Comentario por Mendigo — 3 febrero 2017 @ 21:40 | Responder

  3. Hola, Mendigo:

    Sé, que escribiendo un comentario como el del siguiente párrafo, voy a caer en una suerte de candidez cursi o de buenismo antropológico que, quizá, diste mucho de corresponderse con la realidad, pero…

    Viendo esos paisajes amables de Château de Marcilhac, de Calvinhac, del valle de Ólt, de Tayllefer, ese puente impresionante de Caors o su hermano pequeño y no menos vistoso de Peirussa del Ròc (se puede ser más bonico?), esos pueblos tan pintorescos de Capdenac, de Sent Circ de la Pòpis, esa casona que invita a ser habitada no sólo por personas, sino como bien dices, por montones de libros… pienso que en esos lugares el hombre y la naturaleza se abrazan amistosamente y que, juntos, consiguen lo que Omar Jayam dejara escrito en uno de sus versos: Que la Tierra le escriba poemas al Cielo.

    Gracias por mostrarnos tanta belleza, Mendiguín.

    Comentario por Daniel Pérez — 3 febrero 2017 @ 22:16 | Responder

    • Es que, encima, con un comentario tan bonito y que acabe en la papelera, aún no se me ha pasado el sonrojo. :/

      Yo creo que sí que se puede llegar a una relación fraterna con la Naturaleza. Vamos, no lo creo, estoy convencido: las sociedades más avanzadas están en ese camino. Creo que hay espacio para que podamos vivir y desarrollar una economía productiva y, al mismo tiempo, reservar espacios (yo insisto en una proporción 50-50, incluso con la ventaja de escoger nosotros las tierras más productivas) con ecosistemas lo más intactos posible. Pero esto no se consigue renunciando a la tecnología y yéndose a vivir con las cabras, como alguno propone: esto implicaría, con la población actual, la destrucción absoluta de todo ecosistema terrestre. Todo lo contrario, se necesita abundar en el proceso urbanizador, concentrando la población y liberando las tierras menos productivas para ser recolonizadas por la Naturaleza, y para eso se necesita tener una agricultura y ganadería más productivas (y no la agricultura tradicional extensiva). Y se necesita también una economía basada en la tecnología y el conocimiento, para que cada vez menos personas necesiten vivir de actividades extractivas en su entorno (plantaciones de eucalipto, canteras de pizarra…).

      En suma, debemos fijarnos en el modelo francés, alemán… del cual estos paisajes son la consecuencia.

      Gracias a ti por tus amables palabras y de nuevo reitero mis disculpas.

      Comentario por Mendigo — 6 febrero 2017 @ 11:22 | Responder

      • Hola, Mendigo:

        Creo que te confundes de persona. ¡Ya me gustaría a mí tener la talla intelectual de David Álvarez!, pero quien te envió el comentario del 3 de febrero a las 22:16 a tu entrada de Carcin III, fue un servidor, Daniel Pérez. Como no tenía manera de contactar contigo (por mucho que intentaba publicar mi comentario, éste no aparecía reflejado en tu blog) le escribí unas lineas al bueno de David en la última entrada de su blog “Naturaleza Cantábrica” para que te avisara sobre el asunto.

        Ni que decir tiene que estás disculpado. Faltaría más.

        Recojo tu comentario de las 18:32 en la entrada “The Big Short” y me pregunto contigo dónde se ha metido Fouche ¿Puede que le esté pasado algo similar a lo que me ha ocurrido a mí en los últimos días?

        Un saludo.

        Comentario por Daniel Pérez — 6 febrero 2017 @ 13:13 | Responder

        • Vaaaale, me tenías hecho un lío. Llegué a pensar que erais la misma persona, pero uno de los dos nombres era un pseudónimo. Como son además bastante parecidos…

          Pues nada, mis disculpas por, encima, querer cambiarte la identidad. Jejejejeje. Pero he de decir que me parecía raro, porque tienes una forma de escribir diferente a la de David. Ya os voy conociendo a ambos… Pero como precisamente este comentario era especialmente suave, para lo que en nosotros es costumbre, ya no sabía qué pensar. Tú me has dicho que vives en Galicia, Y David creo que es asturiano, pero podría ser que siendo de un sitio estuviera viviendo en otro. Ambos es obvio que sois biólogos… Total, que me hice la picha un lío.

          Lo del Fouche es un misterio. El muy cabrón, al escribir, dejaba un correo falso (yo también lo suelo hacer, por eso, demuestra por lo demás ser inteligente). Intenté contactar con él para preguntarle cómo estaba, pero me rebotó el mensaje. Espero que no haya pasado nada grave, que sea simplemente que está ocupado o que ha decidido reconducir su vida y dejar de zanganear por la red. XDDDDDDDDD Porque tiempo le llevaba, currarse esos comentarios, eh? A veces, más q a mí la propia entrada.

          Y no, cuando recibí el toque de los comentarios, revisé toda la carpeta de spam no fuera a ser que hubiera problemas. 60 mensajes, de los cuales 8 tuyos, y el resto morralla (la mayoría, de santería brasileña, algún gracioso que me ha puesto en una lista de spam).

          Cucha, la próxima vez que te pase, prueba a dejarme un mensaje corto, en plan “Mendi, revisa el spam” en cualquier otra entrada. Yo las leo todas, pues me las manda a mi correo (las que se publican, el spam no). Así entro en cuanto pueda y te la rescato. Es que, a ver, yo valoro enormemente que haya quien emplee su tiempo en mantener una conversación en mi página, y la idea de que la página mande su mensaje a la basura es una grosería inadmisible. Que quien entre para decir tontadas, se lo mando a la basura yo solito y me quedo tan satisfecho, vaya! Pero afortunadamente, cada vez son más una minoría, y la mayoría entráis para añadir aún más nivel a lo que yo puedo ofrecer (y no es falsa modestia, aprendo un cojón frito con vuestros comentarios, y me obligan a esforzarme para contestar).

          Reitero una vez más mis disculpas; inclinación de tronco a 90º en forma de gran pesar, como corresponde en la civilizada cultura nipona, y un abrazote como es propio de la nuestra. 🙂

          Comentario por Mendigo — 6 febrero 2017 @ 19:41 | Responder

          • Jejejeje… No te preocupes, Mendigo. No pasa nada. La verdad es que en una entrada anterior, no recuerdo cuál, publicada hace ya algunos meses, y tras escribir un comentario, me contestaste de una manera que me hizo dudar sobre si tenías clara mi identidad o si me confundías con David Álvarez. Para deshacer malentendidos quede aquí escrito que siempre he firmado mis comentarios con mi verdadero nombre y apellido… excepto en, creo recordar, tres ocasiones en que lo hice bajo la identidad de “la Señá Régula” y “el Señó Tomás”, Doña María de la Concepción de Velasco y Álvarez de la Fontalba” y “Ernestico Pollancas”. Quede, pues, aclarado, y deshágase el entuerto para que no te líes más, Mendiguín.

            Sí, tienes razón. El comentario de “Carcin III” fue más suave de lo acostumbrado. La belleza de las imágenes que ilustraban la entrada lo merecían con creces. Si por el contrario me hablas de los despropósitos medioambientales y urbanísticos que se perpetran en esta esquina peninsular, con fotografía al canto de eucaliptal roñoso, de pueblucho que haría palidecer de vergüenza ajena a cualquier suburbio de Calcuta o de enésimo incendio en el Val do Támega o en la Serra do Xurés, se me inflan los cojones y no puedo parar de maldecir a la gente que provoca y/o consiente semejantes atrocidades.

            Y mira, no me da reparo decir que ando algo preocupado por Fouche! Joder, que a pesar de mi frecuente misantropía, uno acaba por cogerle cariño a gente que desconoce pero con la que aprende y se divierte! Espero, de corazón, que sea una ausencia pasajera y por causa menor. Cuando en alguna de tus entradas os juntabais tú, él y el Arnotegi: aquello era una orgía intelectual que daba gusto leeros.

            Tengo en cuenta lo que me dices por si en venidera ocasión vuelve a pasarme lo mismo.

            Rechazo la genuflexión, acepto el abrazo y te mando otro para ti, Mendiguín.

            Comentario por Daniel Pérez... DANIEL PÉREZ!!! — 6 febrero 2017 @ 22:14 | Responder

            • Y por supuesto (aunque ya lo haya hecho en su blog) quiero dejar aquí constancia de mi agradecimiento a David Álvarez que fue quien me ayudo a resolver el problema.

              Gracias, David.

              Comentario por Daniel Pérez... DANIEL PÉREZ!!! — 6 febrero 2017 @ 22:25 | Responder

            • Pero “la señá Regula” eras tú? La leche puta, yo creía que era el Fouche!

              Mi madriña, me tenéis ya todo loco, ya no sé quién es quién. Voy a acabar majareto.

              Me cago en la puta, a partir de ahora, el que quiera comentar, con el DNI entre los dientes. Mekawen…

              Ahora (un poco más) en serio. Realmente, el emocionarse ante la belleza, y exaltarse cuando se la amenaza, son dos expresiones de un mismo sentimiento. Vamos, quien dice que quiere a su mujer, y si aparecen unos tipos por la calle y la patean delante de sus narices sin protegerla ni hacer nada por impedirlo, abre la puerta a dudar de su amor, no? Pues lo mismo, con la inmensa, abrumadora mayoría de los gallegos. Los que sacan tajada, encantados de la vida de destrozar los ecosistemas. Y los que no, se encogen de hombros y pasan de largo para no ser mal vistos en el pueblo. Y los de ciudad, ni se enteran ni les importa una mierda. Eso sí, todos la mar de fachendosos cuando se menciona a su “Galicia”, un ente inmaterial e idealizado, un concepto. Pero la Galicia real, saqueada y violada desde hace siglos y sólo una minoría de valientes hace frente al ultraje.

              Por cierto, en alguna entrada que se ponían Fouche y Arnotegi, yo ya me hacía a un lado, porque lo único que haría sería molestar. Ciertamente, era una pasado, muy bien preparados ambos. Es tan jodidamente raro encontrar gente así, que a diario sólo tratas con mastuerzos y ganapanes (eso sí, muy bien vestidos y perfumados), que yo disfruto de lo lindo. Lo digo muchas veces y es cierto, yo meto trabajo para llevar este puto chiringo, pero también aprendo un huevo con vosotros. Es un placer el nivel que se encuentra a veces en los comentarios.

              Por cierto, no es genuflexión, gesto servil, sino una reverencia para manifestar pesar por un hecho lamentable. Aunque no fuera imputable a mi intervención, yo soy el responsable de este chiringo y me siento avergonzado por lo sucedido. Y por ello me disculpo.

              ¿Cómo era esa de Extremoduro? “…para ceder si te has equivocado hay que comerse los cojones a bocados…”. En general desprecio a los que me rodean, porque no tienen honor. Es muy fácil reconocer la miserable condición de un individuo por su renuencia a disculparse cuando incurren en un error (errare humanum est, tampoco pasa nada… pero el error exige disculpa). A lo más que llegan, presionados, es a disculparse (que es muy diferente a pedir disculpas), es decir, a escusarse.

              Sólo una persona con una solidez moral fuera de lo común reconoce su error y pide disculpas. Es algo rarísimo, propio de verdaderos aristócratas (en sentido rigurósamente etimológico, los mejores, que nada tiene que ver con los títulos hereditarios otorgados por un putero analfabeto o su genocida mentor). Son débiles. En su moral de esclavos les han enseñado que disculparse les humilla, y en su misma soberbia y engreimiento denotan su inferioridad, moral e intelectual. Cuando más suben la barbilla, más inconsistente es su pensamiento y voluntad.

              Por ejemplo, viendo el comportamiento de la clase política, en mi escala de valores, esa gente no valdría más que para limpiar los pasillos del Congreso. Con la lengua. Ni eso. He conocido putas más decorosas y enteras que la morralla que llena los hemiciclos.

              Por eso, permíteme que me disculpe sinceramente, como corresponde entre personas de honor.

              Un abrazo!

              Comentario por Mendigo — 7 febrero 2017 @ 1:43 | Responder

              • 1. La Virgen, Mendigo! No sé quién acabará más loco: si tú, devanándote los sesos por ver quién te escribe, o yo, con los frecuentes cambios de identidad a los que me sometes!

                2. Algún día, cuando se preste la ocasión y con más calma, hablaremos sobre el porqué de nuestra obsesión con la naturaleza de esta tierra ultrajada. En mi caso, y creo que tal vez en el tuyo, tiene que ver con el fuerte impacto emocional que experimenté siendo niño urbano de gran ciudad al verse rodeado, durante las vacaciones estivales, de un entorno aldeano en el remoto suroeste de la provincia de Ourense. Buena parte de lo que soy se conformó en esas circunstancias.

                3. Fouche, Arnotegi y tú sois tan jodidamente buenos que, cuando os poníais a comentar alguna entrada, a mí me daba auténtica vergüenza participar en ella. Era como si un cerdo se pusiese a hozar en un campo de amapolas. Sería fantástico volver a disfrutar de aquellos momentos.

                4. Buuff, la gente, Mendigo! Para ser sincero he de decir que, hace ya muchos años, y viendo lo dificultoso que resultaba para mí navegar en el proceloso oceáno de las relaciones personales, decidí dirigir el rumbo hacia mares más calmos, pero también más solitarios. No me resultó una elección demasiado difícil. “Nunca encontré compañera más sociable que la soledad”, que decía Thoreau (jejeje, qué pesaíco soy con este hombre). De hecho, una de las cosas que más me sorprenden de la gente, es el miedo cerval que sienten ante la soledad.

                En fin… la gente…!

                5. Siendo así, acepto el pack completo de genuflexión y abrazo.

                Y a ver si aparece Fouche de una puta vez!

                Un saludo.

                Comentario por Daniel Pérez — 7 febrero 2017 @ 17:18 | Responder

                • Realmente, me gusta la Naturaleza por lo mismo que me gustan las matemáticas o la física, La Fragua de Vulcano, el motor de una ZX10R o una chica guapa. Son sistemas perfectos, equilibrados, hay una belleza en toda esa relación armoniosa de elementos.

                  En cuanto a la gente, yo hace tiempo que he procedido a hacer una criba en mi entorno, y quedarme solamente con quien realmente podía aportarme algo, a aquellas personas a las que podía tener, si no admiración, si cuando menos respeto. No le veía el sentido a mantener el contacto con personas con las que no podía establecer una comunicación plena (vamos, que tenía que seguirles el rollo mientras pensaba, pero qué tonto que eres, la hostia). Y realmente haber soltado lastre en mi vida social es una de las decisiones de las que estoy más satisfecho. La gente de la que te rodeas puede ser un trampolín, para ayudarte a alcanzar niveles más altos de conocimiento, o un ancla para seguir rumiando siempre lo mismo. Lamento haber perdido mi juventud obligado a perder el tiempo con gente que se quedaba atascada, mientras que yo siempre quería ir más allá, más allá.

                  En cuanto a la gente en general, desconocidos, a mí las aglomeraciones me dan miedo (y aglomeración es para mí más de 20 personas, tiene gracia viniendo de un madriles). Porque las personas, una a una, suelen conducirse más o menos con un sentido ético, pero las masas no respetan esas inhibiciones y tienen un comportamiento común que no sería de esperar de la mera agregación de los comportamientos individuales aislados (como podemos comprobar, por ejemplo, en un estadio de furbo).

                  La soledad es como bucear. Es muy bonita cuando es deseada, pero cuando no, quiere decir que te estás ahogando. Puede llegar a ser muy jodida, podemos ver sus efectos en la cabeza de ancianos que viven desde hace mucho tiempo solos. Somos animales gregarios, no sé exactamente por qué motivos, tú podrías explicármelo mejor, pero nuestro cerebro necesita del contacto con congéneres para funcionar bien. Lo cual no implica el contacto CONSTANTE, y más ahora con la puta telefonía móvil y el jodido WhatsApp. También me parece patológico el pavor que tiene la sociedad actual a la soledad (aunque por otra parte también privilegia las relaciones superficiales, coyunturales), al silencio y la oscuridad. Estamos sometidos a una sobreexcitación permanente de nuestro cerebro que, al final, acaba teniendo efectos anestésicos: con tantos estímulos llegas a no percibir nada, no sentir nada.

                  Un abrazote!

                  Comentario por Mendigo — 9 febrero 2017 @ 12:24 | Responder

  4. Pues es una pena que no contemos contigo en Asturias. De todas formas si cambias de idea serás bienvenido.
    El recorrido por Carcin muy sugerente. Como siempre. Y sin la vena de la sien hinchada!!😉

    Comentario por areyerodiez@yahoo.es — 9 febrero 2017 @ 7:30 | Responder

    • Te agradezco mucho la invitación. Pero el caso es que, si volviera, tendría una gran probabilidad de no ser bienvenido, esto es, multado (ya van muchos compañeros que han recibido el estacazo). Así que, desgraciadamente, para mí y los que como yo hemos elegido esta forma de turismo itinerante, Asturies nos está vetado ( a no ser que cedamos al chantaje y vayamos a camping, a lo que yo no estoy dispuesto).

      Es que yo no sé si los asturianos sois conscientes de una legislación de turismo, aprobada en vuestro nombre, que es la antítesis de la hospitalidad. Aunque individualmente podáis ser buenos anfitriones (por supuesto, con quien respeta la tierra y sus gentes, con quien se merece esa hospitalidad), como sociedad os habéis dotado de una ley elitista que sólo permite la entrada a aquel que deja dinero en la industria hotelera. Dicho suavemente, no es elegante.

      De hecho, dentro de unos días nos vamos a la montaña, y tenemos que rodear Asturias para ir a Cantabria, donde no hay esa persecución. Absurdo, pero…

      Apertas!

      Comentario por Mendigo — 9 febrero 2017 @ 10:44 | Responder

      • La verdad es que muchas cosas apestan y capullos como el tipo de Luarca hay demasiados, pero errasteis en el apeadero. un poco más al oeste y nos hubiéramos comido unas sardinas asadas en la playa. De todas formas no hay mal que por bien no venga y si el rodeo os lleva por mi verdadera tierrina y subís por el Mampodre respirad por mi. Alli si que aúllan los lobos y se oyen dulzainas. Que suerte!….

        Comentario por Amor — 9 febrero 2017 @ 18:08 | Responder

        • Me sonaba ese correo…

          Compañera, muchas cosas apestan en todas partes, tampoco pasa nada.

          Así que eres de la zona del Mampodre? Es una preciosidad, hace muchos años que estuve por ahí. Pues realmente, salimos en unos pocos días, y aún estamos dudando dónde ir. Porque también estamos hablando de ir a Gredos o Peña de Francia. Al final, iremos sin nada preparado, a la aventura, como siempre. Somos un desastre! Pero el Mampodre… mmm, además que nos queda muy cerquita. Pues quizá te tome la palabra… 😉

          Comentario por Mendigo — 10 febrero 2017 @ 1:26 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: