La mirada del mendigo

13 marzo 2017

Sobre la propiedad

Filed under: economía — Mendigo @ 7:13

En la anterior entrada, no quise extenderme en la necesidad de los elementos añadidos a la célebre afirmación de Proudhon. Realmente, el mal no está en el concepto de propiedad en sí, que yo creo que incluso psicológicamente es necesario, ofrece un asidero en el que engancharse al mundo.

No debemos caer en la simpleza de considerar que toda propiedad es ilegítima. Es estupendo que un trabajador posea privativamente el fruto de su esfuerzo, lo que es un robo es que se apropie del esfuerzo ajeno. Si no, caemos en la caricatura que la derecha nos hace, de que comunismo es compartir hasta los calzoncillos. Esas concepciones de comunismo pre-marxista fueron superadas hace siglos y no tuvieron ningún recorrido. Por lo tanto es legítimo y, de hecho, magnífico poseer bienes (mientras sean para su disfrute y no por el mero impulso de acaparar, en el que es el hombre quien acaba siendo poseído por su codicia). Un buen coche, una cómoda vivienda… fantástico. La productividad de la economía moderna lo permite.

De hecho, yo entiendo el socialismo precisamente como el sistema que mejor defiende la propiedad privada de las masas trabajadoras. Pero para que el trabajador pueda tener ese buen coche, esa vivienda llena de artilugios electrónicos y cosas bonitas, para esa buena vida a la que todo ciudadano aspira… hay que prohibir la propiedad de los medios de producción (dicho de otra forma, hay que impedir que a ese trabajador le sisen en su salario).

¿Qué son los medios de producción? Todo aquello (no necesariamente material) que un trabajador necesita, además de su esfuerzo, para generar riqueza. La tierra, como la forma más básica de capital, los edificios, máquinas y herramientas.

¿Es ilegítima cualquier apropiación de los medios de producción? No. Sólo en el caso en que poseas los medios de producción ajenos, porque eso te lleva a exigir participación en los frutos del trabajo ajeno, lo que efectivamente es un robo. Que una persona se quede con los frutos de su trabajo es perfectamente justo.

¿Entonces, sólo es legítima la propiedad privada de los medios de producción propios? No, de ninguna manera. Pero además, no sería conveniente porque eso nos llevaría a una economía de empresas unipersonales absolutamente incompatible con las necesidades productivas modernas (y tomo como “moderno” todo lo que viene tras la Edad Media, aunque realmente debería retrotraerme a la prehistoria e incluso a épocas anteriores a nuestra aparición como especie, pues ya nuestros primos homínidos usaban la colaboración para cazar piezas grandes).

Efectivamente, existen otras formas de propiedad más allá de la propiedad privativa: la propiedad colectiva, en la que un grupo de trabajadores posee de forma indistinta la empresa en la que trabajan (es decir, no es que cada uno posea justo su banco de trabajo, sino una parte alícuota en la empresa). Y la propiedad pública, en la que es toda la sociedad la titular de aquellas empresas que, por sus necesidades masivas de capital (pensemos en sectores como la energía, el transporte o las telecomunicaciones) no puedan ser desarrolladas por las anteriores.

Fijaos pues cuantísimo hemos limitado la afirmación de Proudhon. De:

LA PROPIEDAD ES UN ROBO

Hemos llegado a:

LA PROPIEDAD PRIVADA DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN AJENOS ES UN ROBO

El resto de formas de propiedad son perfectamente legítimas, e incluso muy convenientes. Y, de hecho, es el capitalismo el que las amenaza (toda una vida de albañil levantando casas, y no te puedes puedes pagar ni siquiera un pisito en una de las que has fabricado).

Como comentaba un amigo de esta página, en expresión muy acertada: no hay problema en que a un ciudadano se le permita acumular riqueza sumando (es decir, con el fruto de su trabajo), la amenaza viene cuando acumula riqueza multiplicando (esto es, con el fruto del trabajo ajeno, de sus empleados).

+

Doy ahora un quiebro en la dirección del discurso para comentar una paradoja que observo. Vamos a crear una escena.

Podemos imaginarnos a un humilde zapatero remendón trabajando en su taller del barrio de Lavapiés en algún momento del siglo XIX. Por el fruto de su trabajo, componiendo los zapatos de sus vecinos, tiene unos ingresos medios de 10 reales al mes.

Llega entonces un matachín, un rufián diestro en el oficio de las armas y le amenaza diciéndole: “no te preocupes, puedes seguir trabajando aquí, pero tendrás que darme a cambio la décima parte de lo que ganes”. Es decir, una evidente extorsión mafiosa. Ante este episodio, antes y ahora, ha existido una condena social generalizada.

Sin embargo, troquemos el personaje del hampón por un hombre de leyes, el cual aparece en el puesto del zapatero diciéndole: “por esto y por lo otro, ahora esta zapatería me pertenece. Pero no te preocupes, podrás seguir trabajando aquí, y te pagaré por ello nueve reales.”

De forma a mi entender alucinante, este último caso, lejos de la reprobación unánime, recibe la comprensión, aceptación e incluso simpatía social por la generosidad del leguleyo que, en su altruismo, aún le permite conservar su puesto de trabajo (como si al nuevo propietario le sirviera de algo la propiedad de una zapatería, sin un zapatero que en ella trabaje). “No ha salido tan mal el zapatero, que aún gana nueve reales”, dirán las gentes.

De todas formas ¿qué otra cosa podía hacer el zapatero sino aceptar? Sin sus herramientas, sin su local de trabajo con el que se relacionaba con sus clientes y donde iban a buscarle; sólo con las manos desnudas, por muy hábil que fuera, no es capaz de arreglar ningún zapato. La propiedad de los medios de producción.

Y ya, según pasen los años, y el hijo del zapatero siga trabajando en la misma zapatería para el hijo del burgués, la condición de uno y otro habrá quedado rubricada y sellada por el tiempo y la costumbre, y hasta el mismo hijo del zapatero lo verá como algo natural y justo entregar el 10% de sus beneficios al hampón. ¡Ay! No, que ese era el otro cuento.

Y aquí viene otra máxima con mucha solera en este espacio:

TODO RICO ES LADRÓN, O HIJO DE LADRÓN
San Ambrosio de Milán, Padre de la Iglesia (340-397)

+

Todo esto está muy bien, pero si hemos de ser honestos, no es todo el cuadro. Vamos a hacer evolucionar nuestra fábula del zapatero remendón de un modo que pudiera representar parte de la realidad y, de este modo, hacer una crítica a lo que recién acabo de escribir.

Nos hemos quedado en nuestro zapatero, que por la fuerza de la ley (escrita por alguien que no es de su clase, e impuesta igualmente por la fuerza de las armas de los que son de la misma clase que el hampón) ha sido desahuciado y recolocado en su propia zapatería como empleado. Pues resulta que su empleador, por las causas que sean, tiene buen olfato para los negocios, contactos en la gobernación o el palacio o simplemente capital para hacer inversiones, amplía el antiguo taller. Contrata más empleados, entre ellos a un buen capataz que reorganiza los procesos para hacerlos más eficientes, ya no sólo reparan sino que producen calzado… en suma, que la empresa prospera. Esto le da, obviamente, muchos más beneficios al burgués que, para tenerlos contentos, se puede permitir subir el salario de sus empleados a 12 reales al mes.

¿Qué se dirá el zapatero? Pues no he hecho tan mal negocio, antes ganaba 10 trabajando para mí mismo, y ahora gano 12 y me puedo despreocupar de la marcha del negocio.

Ésta es una de las posibles salidas de la fábula, realmente. Porque en un ejercicio de honestidad intelectual, hay que reconocer que el capitalismo tiene una enorme capacidad de conseguir incrementos en la productividad, espoleando la innovación y el progreso. Vivimos en él, la gran mayoría ni siquiera concibe que pueda existir otro sistema alternativo, es el gran triunfador así que algunas virtudes debe tener. Y, sin duda, las tiene (y hay que ser muy necio, muy charlatán o muy hipócrita para no reconocerlo).

¿Invalida este final que le he dado al cuento todo lo anteriormente dicho? ¡NO! O, al menos, yo creo que no. Sigo considerando ilegítimas las rentas del capital, porque son una forma de apropiación del trabajo ajeno. Un robo. Incluso en el caso de que ser víctima de dicho robo pueda ser conveniente.

¿Conveniente respecto a qué? Ahí está la cuestión. Hay que crear un modelo socioeconómico que, preservando el carácter dinámico del capitalismo, sea éticamente admisible. Y, como una revolución universal sincrónica es una hipótesis peregrina, es necesario porque en un plazo de tiempo seguramente muy dilatado, tendrá que competir e imponerse sobre él. Y sólo vencerá si es capaz de satisfacer las necesidades de la población de una forma más eficiente y completa que el capitalismo. Porque para repartir miseria, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Y tiene toda la razón.

Bien. Nadie, NADIE hasta ahora ha dado solución a este problema. No hay ninguna solución alternativa al capitalismo, y por eso reina. La mejor aproximación hasta ahora fue la Unión Soviética, que si bien pudo competir e incluso vencer (a pesar de la propaganda que recibíamos a este lado del telón de acero) en la satisfacción de las necesidades personales, presentaba unas disfuncionalidades en el plano ético aún mayores que en el otro bando (autoritarismo, la gran pulsión del s.XX).

Podemos también tomar lección del modelo chino, con su capitalismo de Estado. Sin duda un modelo de éxito, que ha sacado a cientos de millones de ciudadanos de la miseria, que vino tras experimentar el más estrepitoso de los fracasos con sus veleidades doctrinarias que sonaban muy bien sobre el papel (muy progre y bucólico-pastoril), pero en su realización práctica llevaron a la muerte a millones de personas de pura miseria (igual destino que depararían las tonterías progres, decrecentistas y neorurales que me toca leer en los comentarios cada semanita). Sin embargo, este sistema comparte el mismo pecado original tanto del capitalismo (la apropiación del trabajo ajeno por una minoría burguesa) como del socialismo leninista, luego desarrollado por Mao Zedong (falta de libertades políticas y sociales). En este punto, aunque sería estúpido olvidar que también aquí se reprimen esos derechos, también lo sería dejar de reconocer que los disfrutamos en mayor grado que en otros modelos creados a partir del principio autoritario (la base de toda opresión y explotación, y llegados a este punto me sale la cresta).

Ya no sé cuántas veces lo he dicho.

En el tablero político se traza una línea, que separa los que consideran legítimas las rentas capital (el trabajo asalariado para un patrón que no sea el Estado, la propiedad privada de los medios de producción ajenos… tiene muchas formulaciones) y los que no. Y me suda la polla que seas vegano, antitaurino, fotovoltaico, compres jerseys de cáñamo en una tienda de comercio justo y conserves los vinilos de Joan Baez de tus padres; si no existe condena de la propiedad privada de los medios de producción, estás al Este de la línea. No hay ninguna diferencia, en esencia, con el mundo que proponen los Raxoi, Ribera o Gusanita.

Es que, de hecho, en mi empeño en crear un sistema socialista libertario que sea ferozmente eficiente y competitivo (o no será), los primeros obstáculos me los encuentro en el bando progre y su concepción pueril de lo que son los sistemas económicos y productivos de una sociedad tecnológicamente avanzada. Además de, por supuesto, los intereses creados que oponen una fenomenal resistencia al cambio (evidentemente las élites burguesas y los advenedizos, también llamados clases medias que ansían integrarse en sus círculos, además de los dos millones de funcionarios con contrato blindado a prueba de incompetencias supinas).

Pues bien, no es decente que la izquierda revolucionaria (si es que, a estas alturas, queda alguien a este lado de la línea roja), pida que la gente abandone un sistema socioeconómico que conoce y más o menos funciona, para dar un salto al vacío, y ya veremos. Esto es tratar a la gente de imbécil, y aunque lo parezca no lo es tanto e intuyen que tras lo que le propones sólo hay un abismo.

Si queremos ser honestos, tenemos que proponer a la gente algo concreto, a ser posible en versión estable o, al menos, en versión beta. Un sistema que provea sus necesidades actuales de bienestar y libertad mejor que el actual, porque nadie se quiere deshacer de su coche viejo para comprarse otro peor. Lo digo de otra forma: es perfectamente lógico y razonable el rechazo que la población da a las opciones políticas de izquierda revolucionaria, rupturista, o simplemente izquierda (insisto, un progre tiene de izquierdas lo que un murciélago de ave o un cetáceo de pez). Esamos vendiendo un coche escangallado o, directamente, humo. Nos dan la espalda, nos mandan a la mierda, Y TIENEN TODA LA RAZÓN EN HACERLO.

Y repito el mismo paralelismo: a principios de los 90, un paliducho Linus Torvalds dejó un mensaje recabando apoyo de programadores para crear lo que daría en ser el Kernel de GNU/Linux. El fruto de esa colaboración es el núcleo del sistema que ahora mismo estoy usando para escribir este rollo (pero se puede usar para cosas mucho más interesantes, desde ver porno, jugar a videojuegos o correr una de las más potentes suites de CAD/CAM).

Crear un nuevo sistema socioeconómico más justo y eficiente no es tarea sencilla, pero no mucho más complejo que crear un nuevo sistema operativo. Luego, pasaríamos a probarlo en fase alfa con pequeñas comunidades, y sólo entonces podríamos tener la legitimidad de pedirle a la sociedad que nos apoyase para cambiar el rumbo. Sin mapas, sin brújula, sin sextante, a la aventura, con programas llenos de ocurrencias progres inconexas, deslabazadas (un sistema operativo es un conjunto de órdenes sistematizado que trabaja armoniosamente como un conjunto) es perfectamente comprensible que la gente prefiera lo malo conocido.

Honestamente, antes que algunas tonterías que he tenido que escuchar (por ejemplo, cuando estuve participando en el Círculo de Economía de Podemos), hasta yo prefiero que gobierne la Marioneta. Su capacidad de causar daño a la población es más limitada (la maldad es finita, la estupidez no tiene por qué… aunque en este caso el registrador va bien servido de ambas).

+
+
+
+
+
+
+
+
+
+
+

Anuncios

42 comentarios »

  1. En estos temas, aunque no me considero tonto sí un poco ignorante, nunca he reflexionado en serio sobre estos temas ni he leido mucho al respecto.

    Pero entiendo que la característica más beneficiosa del capitalismo (al menos para su supervivencia) es su similitud con la evolución natural al establecer mecanismos o mejor dicho ámbitos propicios para la competencia y la selección “natural” de las empresas.

    Este es el carácter que debería tener ese nuevo sistema económico. Para un autónomo prácticamente no existiría mucha diferencia, pero hay que permitir que si un zapatero es mejor que otro, siguiendo tu ejemplo, gane más dinero, o si este no existe sea capaz e adquirir más bienes sea porque tiene más clientes o porque cobra más por cada trabajo. Para las empresas colectivas o públicas sí habría más diferencia pero deben ser capaces de competir.

    Sea cual sea la forma que adopte esa “nueva sociedad”, si tiene que competir debe ser competitiva.

    Comentario por Vicent — 13 marzo 2017 @ 17:17 | Responder

    • Ein¡¡, toc toc , hay alguien ahi, te suena algo el rescate bancario?¡ Sabes cuandos miles de millones se ha gastado el mundo en rescatar a los bancos, donde esta la seleccion natural?¡ solo hace falta mirar a las noticias de actualidad,

      Comentario por Emilio Fernandez — 13 marzo 2017 @ 23:28 | Responder

    • “su similitud con la evolución natural al establecer mecanismos…” –> Bueno, ya te ha contestado Emilio con un ejemplo contundente. Pero vamos, que tienes mucha razón… en teoría. En teoría, existe algo llamado libre mercado y libre competencia, en la que se selecciona a las empresas más eficientes. Pero si cierras el libro de texto y te asomas a la ventana, ves que es sólo un modelo teórico, que no existe en el mundo real. De hecho, el capitalismo es enemigo acérrimo del libre mercado y la competencia. Sí, ya sé que contradice al dogma, pero ya te habrás dado cuenta que yo prefiero pensar, antes que repetir consignas.

      Lo primero, es definir los conceptos. Yo llamo capitalismo al sistema en el cual el capital es el factor de producción preponderante, sobre las materias primas y el trabajo. Por lo tanto, el sistema que prioriza la retribución de este factor, el capital, a costa de los otros dos. Te parece correcta esta definición?

      Pues bien, en este sistema, cuya finalidad es la reproducción (y concentración) del capital, el mercado libre y la libre competencia son un estorbo. Precisamente como mejor se maximizan las ganancias es con un mercado cautivo, en régimen de monopolio. Y ésto es lo que intentan lograr todas las empresas, sacar a la competencia de la vía y lograr acudir al mercado con una mano fuerte para imponer precios. La mayoría del grano del mundo lo controlan cuatro compañías ¿libre mercado? Después de la concentración con macrooperaciones de M&A, el sector de las semillas transgénicas es de 3 compañías. ¿Libre competencia?

      Para que haya efectivamente libre competencia y libre mercado, el Estado tiene que vigilar el patio del colegio para asegurar la armonía. Si no, el niño más corpulento acaba pegando a todos los demás y haciéndose el dueño del corral. Que es lo que ha ocurrido en el mundo durante siglos y siglos.

      +

      En cuanto a la competencia, y para que veas hasta qué punto estoy de acuerdo contigo, vamos a imaginarnos que pudiera ser de otra manera. Estamos en un sistema socialista puro, y tenemos dos empresas que fabrican, por ejemplo, cámaras fotográficas. Los trabajadores de una empresa se lo curran, y diseñan unas cámaras de puta madre que todo el mundo las quiere. En cambio, los de la otra empresa son unos vagos o unos zotes y siguen produciendo lo mismo de siempre, y con una calidad merdenta, que nadie quiere ni regalado. ¿A ti te parecería correcto que unos y otros, los que se lo curran y los que no, llegaran a casa con el mismo salario en el bolsillo? ¿Crees que podría haber algún sistema de producción, me da igual socialista, capitalista o lo que sea, que pudiera funcionar sin incentivos al trabajo bien hecho? Pueden ser económicos o de cualquier otra índole, pero tienes que establecer un sistema de recompensa-castigo.

      Y si no, pasa lo que durante tantos años he visto en la educación pública: burrocratización y funcionarización. Entra un profe nuevo y espabilado, con ganas, y le echa horas y dedicación para marcar la diferencia en sus clases, consigue resultados y que los críos aprendan más. ¿Sabes lo que es? Es un gilipollas! Es un gilipollas que, como no tenga una piel de elefante, acabará quemado antes de cumplir los 40. Porque sabe que el compañero abúlico y patán, que se toca los huevos y sólo cubre el expediente, con el cual los alumnos aprenden menos que si simplemente les pusieran un buen libro de texto delante, a final de mes va a ganar lo mismo que él. Y aún más, se lleva bien con todo el claustro, mientras que el que intenta innovar es señalado y recibe las envidias de todos los demás, que le hacen el vacío.

      ¿Al final, qué hace el buen profesor? Mandarlo todo a la mierda y unirse a la masa gris. Esto es lo que ocurre cuando no existe un sistema de recompensas por el buen trabajo. Si este sistema funcionarial lo llevamos a la industria… pues la hecatombe. Tú compara un coche de la RDA y la RFA de los ’70. ¿El problema es el socialismo? No, el problema es un socialismo mal diseñado, sin un sistema de incentivos por hacer las cosas bien y procurar progresar.

      Yo, por ejemplo, al buen profesor lo recompensaría (doblarle el sueldo? Por qué no? aún le sale barato a la sociedad, por toda la riqueza que está generando) y al inepto, lo echaba a patadas. Pero claro, eso va en contra de las Tablas de la Ley progres. Proponer levantar el blindaje de los contratos de funcionario es anatema, ni farlopito se atreve a tanto, es de neoliberal de tomo y lomo. Pues no, es que si quiero hacer funcionar un sistema público (hablo de un sector que conozco, el educativo, pero es perfectamente válido para el sanitario o la administración) tengo que contratar a los mejores, y estimularlos para que tiren, castigar a los que se quedan rezagados y echar a la puta calle a los peores, y que busquen trabajo tirando de una noria.

      Pero no, eso es demasiado duro para las mentes de teletubbie que hay en la izquierda. Pues así tenemos el sistema educativo que tenemos.

      Por lo tanto sí, una empresa de capital público o colectivo no sólo debe competir, debe VENCER en la competición. Pero es que, además, estoy convencido que es lo que ocurrirá, ya que tienes trabajadores realmente involucrados, pues el beneficio de la empresa es el suyo propio. En cambio, sabiendo que el beneficio, curren o no, va a ir a un cabrón… harán ver que trabajan, pero en el fondo estarían contentos si la empresa volase en mil pedazos con los jefes dentro, si no fuera porque te da de comer.

      +

      “si un zapatero es mejor que otro, siguiendo tu ejemplo, gane más dinero” –> Ningún problema. Con que gane dinero con su trabajo, y no con el trabajo de los demás… nihil obstat. Esto implica que con ese dinero que ha ganado por un trabajo bien hecho (su empresa fabrica unas cámaras de la hostia) puede comprarse un buen coche, una bonita casa, pegarse unas vacaciones del copón… lo que no puede es comprar los medios de producción de otro trabajador. Es estupendo que tenga dinero, lo que no puede es tener capital más allá del que le corresponde a su trabajo.

      Me basta con poner topes por arriba y por abajo, a lo que cobra. Puede perfectamente haber diferencias salariales en un sistema socialista, en la Unión Soviética por supuesto que había escalas laborales con remuneraciones (en metálico y en especie) diferentes, precisamente para premiar el esfuerzo y la valía de los que estudiaban y aportaban riqueza). Lo inmoral es la miseria y la opulencia, y eso lo evitas con los topes salariales.

      +

      Por cierto, permíteme que me extienda un poco más sobre este punto, para que veas cuán necesario es, también en un sistema socialista, que una empresa sea competitiva.

      Imagínate una empresa, en el sistema que sea, que tiene pérdidas. ¿Qué significa? Que está destruyendo riqueza. Una empresa es una máquina de generar riqueza, su producto es de valor superior del de sus insumos. Por el contrario, una empresa en pérdidas está haciendo lo contrario, lo que genera vale menos que lo que ha consumido, empobreciendo a la sociedad. Toda empresa con pérdidas, y que no se prevea que vaya a salir de ellas (puede ser un fenómeno transitorio, en momentos de nacimiento o reestructuración de la actividad), debe echar el candado cuanto antes. En el sistema que sea, porque destruye riqueza, nos empobrece.

      Por ejemplo, con el tema de la energía. Si una empresa descubre cómo hacer el mismo proceso, pero empleando menos energía en él (haciéndolo más eficiente), tiene una ventaja competitiva sobre la empresa B que sigue haciendo las cosas como siempre. Entonces, tiene que haber un mecanismo para que la segunda empresa adopte esa tecnología más eficiente o, aún mejor, investigue para sacar otra aún más eficiente y ponerse en cabeza. Ante la ausencia de ese mecanismo de competencia (que puede ser el mercado, o una autoridad estatal, aunque… bueno, no añado más complejidad al ejemplo). Si no existe este estímulo para mejorar y dejamos que los trabajadores de la empresa B sigan haciendo las cosas igual, estamos dilapidando una energía que podíamos ahorrarnos si siguiendo el ejemplo de A.

      Energía, materias primas o simplemente horas de trabajo. Siendo eficientes, a lo mejor los de la empresa A acaban la jornada laboral una hora antes que los de la B, y se piran a casa. Eso también es una recompensa, por ser más listo.

      Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 9:53 | Responder

      • Estoy de acuerdo. Eso si, mucho ojo con la valoración de los resultados, quién la hace y cómo la hace. Porque convendrás conmigo que no es lo mismo enseñar en un colegio de un barrio “bien”, donde no hay problemas socioeconómicos que lastren la educación de los alumnnos, que hacerlo en un entorno pobre, o rural y disperso. Lo mismo hay que valorar más al que consigue que determinados alumnnos con determinados perfiles adquieran unos conocimientos mínimos que al que en un entorno mucho más favorable consigue mejores resultados de sus alumnos.

        Comentario por Narciso — 14 marzo 2017 @ 19:26 | Responder

        • Por supuesto. Pero yo creo que hay nivel estadístico de sobra para aislar el resto de variables… A todo profesor le puede tocar una mala clase, o incluso pasar por una mala racha personal… No es cosa de un año, sino de ver la evolución de los resultados año tras año, comparándolo con sus compañeros de ese y otros colegios… Si la cosa no marcha bien, se le puede mover de colegio, y si después de muchos cambios, los resultados estadísticos son contundentes y se concluye que como docente no vale (el rendimiento de sus alumnos es estadísticamente inferior a la media), tendrá que ir buscando otro trabajo (o recolocarse en la privada, o lo que sea, pero en la pública sólo deben estar los mejores).

          ¿Qué pasa? Que a todos nos jode estar “examinándonos” continuamente, pero es esta presión la que nos hace mejorar. Tendría gracia que precisamente los que ponen exámenes para obligar a sus alumnos a esforzarse, rehúsen someterse también a un escrutinio periódico.

          Pero vamos, que no es sólo en el plano docente: todo trabajador, desde el primero al último, debería estar sometido a un control de su rendimiento. Ir descartando los peores para que entren otros en su lugar que puedan demostrar su valía. Todo el mundo debe rendir cuentas de su desempeño en el trabajo. Esto, que es el régimen al que se somete en las empresas al obrero de línea, quiero aplicarlo a la cúspide de la empresa. Y como ganan 100 veces más, con un nivel centuplicado de exigencia. El mismo control de rendimiento que propongo para un maestro, lo quiero también para un juez, por ejemplo. El juez vago, negligente o prevaricador, a la putísima calle. De hecho, no hace falta que ocurra nada extraordinario para que se vaya a la calle. Se abre un cupo: los 10 peores según un baremo se van a la calle. Y a pelearse por no entrar en el “play-off” de descenso. E igualmente, otros 10 entran cada año (además de las plazas que quedan libres por jubilación).

          Esto es un sistema eficiente, compitiendo siempre por demostrar que mereces tu puesto de trabajo. Meritocracia en estado puro. El país que lo desarrolle, estará a la cabeza de las naciones.

          Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 23:19 | Responder

  2. En el sistema capitalista es fácil saber la propiedad de los medios de producción: la empesa. Y ésta es propiedad de sus accionistas. Tu sistema vendría a ser que la totalidad de las acciones de cada empresa fueran repartidas a partes proporcionales al tiempo dedicado por un trabajador a su empresa. Comité ejecutivo por asamblea supongo, para decidir si se contrata o se despide a alguien, cómo y porqué, ya que tendría implicaciones más grandes que las que tiene ahora.

    También sería peligroso tabajar en empresas de según qué sectores, por ejemplo las farmacéuticas o las tecnológicas. Se tendría que poder tener acciones de otras empresas para diversificar. De forma que pudieras tener la propiedad de medios de producción ajenos, pero siempre renunciando a tus propios medios de producción…

    ¿Y para el crédito? ¿Cómo funcionarían los bancos? Sería un sector también complicado de trabajar, con mucho riesgo añadido. Hacerlos públicos 100% tendría el riesgo de dar financiación a proyectos ineficientes con alto grado de impago a costa del contribuyente…

    Comentario por jr — 13 marzo 2017 @ 19:24 | Responder

    • RRespecto a los bancos pues igual q ahora, o los bancos privados no han dado prestamos a empresas que han cerrado o a gente que no ha podido pagarlos. En un banco publico se trabajaria igual que en un banco privado, incluso mejor ya que no habria presiones para vender productos, ni para aumentar resultados a costa de cualquier cosa. Logicamente una mala gestion debe llevar responsabilidadesal igual que una buena, cosa q con las cajas de ahorro aqui no ha pasado, la mayoria se han ido de rositas y encima con buenos fajos

      Comentario por Emilio Fernandez — 13 marzo 2017 @ 23:42 | Responder

    • Buenas, JR.

      A ver, creo que vas muy rápido. Yo en esta entrada sólo estoy proponiendo las bases de cómo debería ser un sistema socialista (no invento la sopa de ajo), pero procurando enmendar aquellos errores habidos en el pasado (como comento antes, la funcionarización desmotivadora). Tú quieres saber de qué color pintaremos la fachada de la empresa. 😉

      Que los trabajadores (o el Estado) sean propietarios de una empresa, tampoco es precisamente algo nunca visto.

      De todas formas, no creas que soy tan tonto como parece. Sé que no puedo llegar y, así de repente, decir: ahora todas las empresas son de sus trabajadores. A la media hora, tenía una columna de carros bajando de El Goloso por la Castellana.

      Yo propongo, pero es una idea, que sea un proceso gradual, quizá de medio siglo, en el que se fuerza a las empresas a pagar parte de salarios e impuestos con acciones (pero hay que pensarlo mucho, porque te pueden diluir con una ampliación de capital). Pongamos, entre un 10% y un 20% del pago en acciones, el resto en metálico. Y dejar que el tiempo pase y las matemáticas hagan su trabajo. Poco a poco, los trabajadores (y el Estado) iría entrando en el consejo de administración y se irían fogueando en asumir la dirección del barco (en otra entrada, Violeta hizo un apunte muy interesante al destino que tuvieron las nacionalizaciones de los latifundios en el Alentejo, seríamos imbéciles si olvidásemos esa lección).

      ¿El final? Exactamente la forma que debería tomar es algo que habría que debatir, evidentemente. Pero sí, yo entiendo que tendría la forma de un comité ejecutivo (es decir, una junta de accionistas, es que tampoco cambia tanto las cosas) con una gerencia profesionalizada que rinda cuentas ante los propietarios. La ejecutiva trataría de la política de personal? Pues depende del tamaño de la empresa. Lo que es evidente es que tendría la última palabra, porque el gerente sería sólo un empleado más, que tendría que rendir cuentas ante la colectividad de su trabajo, como el resto. Pero ya digo, eso es irse mucho más adelante de lo que pretendo con esta entrada. Pero bueno, está bien ir pensándoselo todo. Hay de todas formas muchísimas experiencias de las que aprender (las cooperativas están entre nosotros, no son un extraterrestre, y por supuesto que tienen su conflictividad y como no estén muy bien redactados los estatutos pueden acabar como el rosario de la aurora, no digo que todo sea fácil y huela a rosas).

      Se tendría que poder tener acciones de otras empresas para diversificar –> NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. Jajajajaja. Si yo te entiendo, estás pensando con la mentalidad de una cartera de inversión. Pero no, porque eso implica poseer el puesto de trabajo de otro. No, te la juegas, tú sabrás a qué empresa entras y harás lo posible porque no se vaya al tacho. Si te vas o eres despedido, obligatoriamente tienes que vender las acciones, y ahí recibirás lo que haya crecido o menguado la empresa. Así que más te vale hacer tu trabajo bien, y vigilar que tu compañero no se columpie, porque está jugando con la empresa, que es de todos. Sería mucho más jodido el escaqueo, cuando todos son jefes. 😉

      De todas formas, hay red de seguridad. Si tu empresa va al tacho, no te quedas viviendo bajo un puente. Es un sistema socialista, recuerdas? Hay un mínimo de ingresos. También un máximo. No te convertirás en un multimillonario, pero tampoco verás hambre o humillación en la cara de tus hijos. Por lo demás, yo encantado de permitir una amplia horquilla que retribuya el esfuerzo y la valía. Que un trabajador valioso se pueda comprar un Porsche en un sistema socialista. Pourquoi pas?

      “¿Y para el crédito? ¿Cómo funcionarían los bancos?” –> Eh, ehhhhhh. Para el carro. Te has creído que soy el oráculo de Delfos o qué? Jejejejeje. No, en serio, la pregunta es muy buena, pero sólo te puedo contestar que no tengo respuesta, sólo dudas. Simplemente, porque no acabo de comprender el funcionamiento del crédito en un sistema socialista. Tengo que aprender más, y pensármelo mejor. O, mejor dicho, que sean los que saben más y piensan mejor que yo los que den respuesta a todas esas preguntas (aprovecha, que hoy tengo el día humilde XDDDDDDDDDDD).

      Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 10:15 | Responder

      • Por lo que se el Gosbank (el banco de la URSS) hacia a la vez de banco central y banco comercial. Como banco comercial pues prestaba dienero a empresas y particulares, y aceptaba depositos, ambos a un tipo fijo, q no era muy alto en ninguno de los 2 casos. Vamos q no diferia mucho de un banco clasico.
        2 enlaces que explican muy someramente lo que hacia
        http://globalciencia.blogspot.com.es/2012/08/funcionamiento-del-gosbank-o-banco.html
        http://www.culturabolchevique.com/2011/12/el-credito-en-la-unio-sovietica.html

        Comentario por Emilio Fernandez — 14 marzo 2017 @ 11:54 | Responder

        • Sí, gracias por los enlaces, y tengo ganas de estudiarme el tema pero, bueno, sí que sabía que en la URSS existía el crédito. La cuestión es ¿debería existir en una sociedad socialista? ¿en qué forma? No hay rentas del capital, por lo que no se puede poner ningún precio al dinero. Pero a interés (real, descontando la inflación) cero, cualquier inversión es viable. No sé, en el sistema productivo no tengo mayor problema, pero en el sistema financiero hay muchas cosas que me chirrían.

          Lo dicho, tengo que estudiármelo más. Gracias, tronk!

          Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 15:10 | Responder

          • de alguna forma se tiene que fomentar el ahorro para q se reinviertan en economia productiva, si no damos intereses a los depositarios como fomentamos el ahorro?. Es un tema peliagudo, la verdad.
            SI tenemos un banco nacional los beneficios se invertirian, aparte de en tener capital propio, pues en obra social como las cajas, o prestamos a bajo intereses a terceros paises, no se, es un tema complejo la verdad y q nunca me habia dado por pensar.
            Hay varios libros en ingles sobre el Gosbank, en la lengua de Cervantes encontrar algo interesante sobre la URRS es casi una quimera, yo ya no tengo ni tiempo ni ganas, si te da x investigar a ver si publicas una entrada.

            Comentario por Emilio Fernandez — 14 marzo 2017 @ 18:24 | Responder

            • Uf, es que este tema deja en pañales mis conocimientos económicos. Vamos a ver, si retribuimos el ahorro, ya no es dinero, es capital. Y esos intereses, serán rentas del capital. Mientras el dinero se use para consumo (aunque sea bienes suntuarios) es dinero, pero en cuanto obtienes rentabilidad de él, deja de ser dinero para ser capital. Y eso es robar, porque es una parte de riqueza del país que has obtenido sin trabajar. (por cierto, hablo en un modelo socialista, eh? Yo tengo mi dinero en el banco, por el cual intento arañar alguna decimilla de intereses como todo el mundo, no voy a ir yo ahora de…).

              Lo de reinvertir en la economía productiva… ¿el banco central? Pero si tiene la impresora de billetes. No necesita para nada el ahorro de los depositantes, si necesita dinero para invertir, lo crea ex nihilo. A ver, supongamos que queremos crear… yo qué sé, una línea férrea. Las vías no se fabrican con el papel de los billetes, sino con acero, hormigón para las traviesas, maquinaria y mano de obra. Todo eso, lo puede pagar el Estado como te he dicho, creando dinero. Lo cual no es ninguna barbaridad económica porque estamos incrementando la riqueza de la sociedad en esa vía férrea, e imprimimos (es un decir, son apuntes en cuenta, dinero digital) la cantidad de dinero correspondiente para pagarla. Hay más billetes en circulación (es un decir, técnicamente aumenta la M3), y hay más riqueza disponible (la que había, más una vía de tren más). No tiene por qué ser inflacionista, o al menos no es una inflación “hueca”, sino debida al crecimiento de la economía.

              Pero aún así se me vienen a la mente muchos problemas. Claro, llevamos toda la vida pensando en que el dinero tiene un precio, que en cuanto lo eliminas es como si apagases la gravedad: parece que estás en otro planeta, todo cambia.

              Espera, que aún ni me he leído los enlaces que propones. He tenido un día ajetreadillo, y mañana me temo que más. Estaría bien que se pasara por aquí el Escaiguolquer, otro que hace siglos que no vemos, podría darnos alguna lección al respecto.

              Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 23:06 | Responder

              • El banco central imprime billetes, pero llega un punto q puede producir inflacion. Pero vamos q me supera todo esto, jajaja. SUpongo q al menos durante un periodo de transicion habra que dar unos intereses, pq la gente es capaz antes de quemar el dinero q tenerlo en un sitio con rentabilidad 0 ( aunque actualmente con las comisiones q cobran los bancos la rentabilidad es negativa en las cuentas corrientes). Mira con el ejemplo de la via q pones imaginate q la via es comoel tunel del pajares, es un “pufu” del copon, aparte de mandar al gulag a los responsables de turno y de haber creado un rio subterraneo entre Asturias y Leon habriamos creado billetes para nada y muchos. Sin embargo a traves del banco podiriamos contemplarlo como perdidas de un prestamo fallido y no nos la jugariamos con la inflacion (q facil suena, el papel lo aguanta todo). Pero vamos q se lo basico de economia, igual un poco mas que ZP 😉
                Lo de los intereses viene si queremos fomentar el ahorro, si no queremos pues a tomar x culo. Lo q es de cajon es q el dinero fisico (billetes y monedas) desapareceria, con esto deberia desaparecer la economia sumergida.
                Es q si te pones a pensar son todo problemas y como puede reaccionar la gente, q tu crees q es lo mejor y luego sale rana, por ejemplo en la colectivizacion de la URSS, tuvieron que rectificar muchisimas veces, un ejemplo es q de primeras en los koljos y sovjos solo iban a cobrar en dinero y no podrian cultivar parte de ese suelo para su propia produccion (en plan huerta), pues fue un fracaso pues los campesinos no ver el fruto de su trabajo en sus manos como q no les molaba, las autoridades se tuvieron q echar atras y permitir q las granjas se quedaran con parte de la produccion y permitir parte del uso del suelo para el autoabastecimiento. Y como esto pues habra miles de cosas que pasaron crear un sistema nuevo da muchos quebraderos de cabeza, SI YA LOS DA SOLO PENSARLO¡.

                Comentario por Emilio Fernandez — 15 marzo 2017 @ 0:10 | Responder

                • Ha desaparecido tb, se echa de menos a el y a Fouche, no daban puntada sin hilo, siempre aportaban cosas interesantes. SIgues sin saber nada de Fouche?

                  Comentario por Emilio Fernandez — 15 marzo 2017 @ 0:15 | Responder

                  • Nada, tronk. De Escai, sé que estaba bastante liado, y no he querido molestarle. Pero lo de Fouche, tan repentino…

                    Comentario por Mendigo — 16 marzo 2017 @ 15:43 | Responder

                • “durante un periodo de transicion” –> Sí, sí, desde luego, yo estoy hablando aquí desde un punto de vista completamente teórico en una economía socialista pura. Que por supuesto no se llega a ella por arte de birlibirloque sino por un proceso revolucionario que puede ser repentino o gradual, y en este caso habrá que ir acompañándolo con cambios sincronizados.

                  ” mandar al gulag a los responsables de turno” –> Cualquier sistema socioeconómico, el que sea, en el que no se mande a picar piedra a los responsables, técnicos y políticos, de una cagada como la de Pajares, está condenado al fracaso. Quien es responsable para cobrar, debe serlo para asumir las consecuencias de su ineptitud.

                  “habriamos creado billetes para nada” –> La observación es muy inteligente. Has soltado los billetes, pero no tienes una infraestructura útil a cambio. En ese caso, supongo que el banco central debería reducir la masa monetaria, para reflejar ese empobrecimiento de la sociedad.

                  “Pero vamos q se lo basico de economia” –> Tamos igual, compañero. 😦

                  “el dinero fisico (billetes y monedas) desapareceria, con esto deberia desaparecer la economia sumergida.” –> No necesariamente, pero sí al menos sería mucho más fácil controlarla si hay voluntad, si toda transferencia de dinero puede ser fiscalizada. Se acabó meter fajos de billetes dentro de las botas de esquí o el carrito de golf camino de Andorra o Suiza.

                  “en la colectivizacion de la URSS, tuvieron que rectificar muchisimas veces” –> Eso por supuesto, no hay ningún sistema que sea perfecto e inmutable, cualquier Estado va legislando, haciendo pequeñas correcciones en el rumbo. Pero, por ejemplo, con los chinos, con la Revolución Cultural, se cargaron su industria y a toda su intelectualidad, todo por un dogmatismo igualitario bastante naïf. Eso les costó caer en la miseria, lo que llevó a la muerte a muchos millones de chinos. Eso sí, fueron lo suficientemente listos de aprender la lección, pasar de dogmatismos y darse cuenta que lo importante es que cace ratones. Aunque sin duda se les ha ido la mano con su pragmatismo, y según cómo mires, la economía china es más capitalista que la usamericana.

                  Por eso, mejor tenerlo todo muy bien pensado, escarmentar en espaldas ajenas y aprender las lecciones de la historia, de los logros y los fracasos. Porque tan inútil (e imbécil) es, por ejemplo, al estudiar el periodo soviético, pretender que eso fue una distopía (que es el soniquete que hemos recibido), como el que ante cualquier crítica se pone a la defensiva y defiende lo indefendible. Y lo digo yo, que tengo una enorme admiración por los logros de la Unión Soviética. Tuvieron que hacer muchas cosas muy bien, para mantener el pulso al capitalismo durante ochenta añazos, poniendo a un pueblo que estaba sumido en la miseria a la cabeza de las naciones. Sin duda, con los gilipollas progres que pululan hoy, no habían durado ni dos días (de hecho, nunca se hubieran hecho con el poder).

                  Comentario por Mendigo — 16 marzo 2017 @ 15:39 | Responder

                  • Habria q estudiar todos los movimientos que han intentado cambiar la economia desde Camboya a Peru, ver sus fracasos (normalmente esto es mas facil de encontrar) y ver sus exitos. Es evidente que rechazamos toda forma de imposicion por la fuerza (no merece la pena perder el tiempo en ello, aunque siempre lo tengo muy presente), decir esto no vale y desechar tan valiosas experiencias a mi parecer es cuando menos de gilipollas. Como si nuestros enemigos no hubieran aprendido de las experiencias, bien que muchos liberales cuando vieron al sistema bancario tambalearse hace 10 años pidieron rapidamente la intervencion estatal, sabiendo que si no se intervenia el colapso podia ser inminente. Para eso esta la historia para aprender de ella, aunque muchas veces parece q no.

                    Comentario por Emilio Fernandez — 17 marzo 2017 @ 0:08 | Responder

                    • Y se me olvidaba, aunque supongo q ya lo damos por supuesto, aprender y copiar, en la medida que se pudiera, todo lo positivo del actual sistema economico

                      Comentario por Emilio Fernandez — 17 marzo 2017 @ 22:15

              • “Y eso es robar, porque es una parte de riqueza del país que has obtenido sin trabajar. “. Eso no es verdad. Si los intereses que te pagan por tener un dinero en el banco superan la inflación, sí estarías “robando a la sociedad”, usando tus términos. Si los intereses se equiparan a la inflación, tienes el mismo poder adquisitivo, por tanto no has robado nada. Sigues igual. Si de repente el BCE doblara la masa monetaria, todo pasaría a valer el doble y todos seríamos igual de ricos (cobraríamos el doble, etcétera). El dinero en si no es capital, es un medio de pago para facilitar transacciones, con la ventaja o inconveniente que, a excepción del Bitcoin, puede ser manipulado por el estado con una política monetaria…

                Comentario por jr — 18 marzo 2017 @ 11:25 | Responder

                • “Si los intereses se equiparan a la inflación, tienes el mismo poder adquisitivo, por tanto no has robado nada” –> Estoy de acuerdo

                  “El dinero en si no es capital” –> Evidentemente. Con 30.000 euros puedes comprarte un coche, o meterlos en un fondo de inversión. Pero no solo el dinero: un piso, puedes usarlo para vivir en él, o alquilarlo.

                  Comentario por Mendigo — 20 marzo 2017 @ 7:11 | Responder

                  • Que facil es escribir y q dificil la realidad (lo digo por mi tb eh), y como calculas la inflacion para dar esos intereses? si la calculas con previsiones seguramente no sea la correcta, si los calculas con inflacion pasada, no tiene pq ser la misma en un mismo intervalo de tiempo. Y eso sin ser malos y entrar en que inflacion real no sea igual a inflacion oficial. QUe facil es poner peros 😉

                    Comentario por Emilio Fernandez — 22 marzo 2017 @ 10:06 | Responder

                    • Bueno, claro, somos un grupo de aficionados dibujando un boceto. Para pintar Las Lanzas trabajaba en el taller de Velázquez un pelotón de pintores a sus órdenes, el peor de ellos excepcional. Todo comenzó como un boceto del maestro, al que se le fueron añadiendo detalles.

                      Con una inflación controlada, la diferencia entre la inflación prevista y la real sólo varía unas décimas, y eso no desnaturalizaría un sistema socialista (has ganado 0,1% de más sobre la inflación, ladrón acaparador!!!!) porque, realmente, la cuantía de los depósitos sería menor. De todas formas, estoy barrenando en qué forma podría actuar el Banco Central para procurar que la inflación fuese nula. Tiene mecanismos tanto para crear inflación como deflación, basta mover las palancas para intentar dejarla a cero. Daría estabilidad a la economía y predicibilidad a la toma de decisiones económicas, pero… ni tan siquiera tengo claro que fuera deseable.

                      Lo dicho, me faltan conocimientos (debería escribir menos y leer más, porque hablar sin saber es propio de necios).

                      Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 12:18

        • Uf! El primer enlace tiene delito. Así que el socialismo es como el feudalismo… Y digo yo, cuando a un funcionario, un profesor por ejemplo, lo destinan en una plaza en un destino concreto, eso también es feudalismo? O puede elegir trabajar en el colegio que le salga de la polla? No, tendría que pedir un traslado, si quiere cambiar de destino, no? Y se lo conceden en función de la disponibilidad de plazas, no? Es que hay ciertas críticas al sistema soviético que me matan. El producto del trabajo quién se lo quedaba? Dónde está la figura del señor feudal? Porque durante el periodo soviético nadie amasó grandes fortunas (de hecho, fue venirse abajo y abalanzarse sobre los restos los apparatchiks).

          Con permiso, me quedo con el segundo enlace, más objetivo. Creo que aquí puede estar la clave de la necesidad de interés en un sistema socialista: “asegurar la reproducción socialista ampliada”. Toda inversión debe tener como objetivo crear más riqueza que la que se invierte (si no, obviamente, para tener lo mismo o menos, te estás quietecito). Es por ello que el banco central debe exigir un interés por los préstamos, para asegurarse que se destinan a inversiones que hagan crecer la economía. Sin interés, las empresas podrían endeudarse para cubrir gastos corrientes o incluso pérdidas, eternamente, lo cual llevaría al sistema a la ineficiencia y al colapso. Quizá sea esa la razón de la necesidad de ponerle un precio al dinero.

          Luego abunda en ello: “La exigencia de un interés por el crédito, induce a las empresas utilizar con cuidado los recursos de los préstamos, contribuye a vigorizar la disciplina crediticia en la economía.”

          No lo había pensado yo de esa manera…

          Por cierto, si te fijas, el interés de las cuentas y depósitos es igual al de los préstamos, con lo cual el margen de intermediación bancaria es nulo. Vamos, que el Banco Central no sacaba (en principio) provecho de sus actividades, el beneficio de la actividad crediticia iba a sus depositantes (lo cual estimularía, como decías, el ahorro… y así poner a disposición esos recursos de empresas que lo necesiten).

          Sin embargo… estás remunerando el capital. El depositante recibe el beneficio del negocio crediticio que, para el caso, es como si él mismo prestase a la empresa. Y eliminando un paso más, es como si él mismo invirtiese en la empresa. :/

          Aquí hay algo que me chirría. Siempre que intento razonar sobre los mecanismos financieros en un sistema socialista, me quedo atorado.

          ¿Qué opinas tú?

          Comentario por Mendigo — 16 marzo 2017 @ 16:06 | Responder

          • Si el primer enlace es un poco lamentable , pero ya a mis años consigo sustraer lo interesante, y pasar de las gilipolleces, jaja. Con intereses remuneramos el capital eso es evidente, pero no se me ocurre otra forma de fometar el ahorro y a la vez acotar los creditos. Por ejemplo se que en la URSS el credio a particulares era legal, sin embargo en Cuba hasta hace nada no, en la URSS aunque fuera legal apenas se practicaba ya q que iban a comprar?, y como no tenian necesidad de gastar mas pq no lo habia, tampoco producian mas pq no necesitaban mas dinero, vamos pescadilla q se muerde la cola. He estado buscando un poco mas para profundizar en el tema del Gosbank, y aparte de algunos conspiranoicos no he encontrado mucho, al menos en castellano.
            LO que habria q evitar es la acumulacion de ese capital, de alguna forma evitar que los q mas ganan con su salario no acumulen mas capital. No se, limitando los depositos a x dinero, o dando menos intereses a mas invertido, ya es un sitio en el que me pierdo. Tb date cuenta que esa acumulacion de capital desapareceria en esa misma generacion pq al eliminar la herencia, o te lo gastas o lo pierdes. La herencia es otro tema q telita a tratar
            No se si leiste que tb se dedicaba a dar prestamos a terceros paises, y con esos intereses q hariamos?¡¡
            Saludos

            Comentario por Emilio Fernandez — 16 marzo 2017 @ 23:37 | Responder

            • “LO que habria q evitar es la acumulacion de ese capital, de alguna forma evitar que los q mas ganan con su salario no acumulen mas capital.” => eso sería un error. Estás hablando de prohibir el ahorro y obligar a gastar para no perderlo. Habrá quién desee vivir al día pero también quién quiera una seguridad para el futuro. Y con la edad la gente desea más tranquilidad y estabilidad para ellos y su offspring.

              Más abajo he puesto una propuesta. Básicamente “acumular capital” es algo poco preciso. Si te refieres a tener muchas empresas y multiplicar así tu capital, con mi aportación al debate eso no se podría hacer porque no podrías trabajar más de 24h al día para estar en más de una empresa. Si te refieres a acumular dinero del salario en el banco, no tendría mucho sentido ya que el dinero es sólo un medio de pago. No pudiendo comprar acciones (por no tener dividendo) sólo serviría para:
              1. Gastarlo y vivir mejor, contribuyendo así a la economía.
              2. Prestárselo a alguien (particular, empresa, banco, ya sea en forma de cuenta, depósito o bono) a cambio de un interés (para protegerse de la inflación y/o compensar el riesgo de impago). Contribuyendo así a la economía.

              Las grandes acumulaciones de capital no las generan los ahorradores sino los capitalistas con grandes empresas y/o sus herederos.

              Comentario por jr — 18 marzo 2017 @ 11:51 | Responder

              • No hablo de prohibir el ahorro sino de limitarlo, limitar bajando los intereses a mas dinero invertido, por poner un ejemplo, al reves de lo que se hace hoy en dia

                Comentario por Emilio Fernandez — 22 marzo 2017 @ 10:14 | Responder

                • En realidad, yo creo que eso sería una decisión circunstancial. Según el BC considerase que hacía falta estimular la economía o el ahorro, tocaría los tipos. Más o menos como ahora, es que realmente no debería haber tanto cambio. Cambiar la propiedad de los medios de producción, e intentar dejar en lo posible el resto tranquilo. Y ver cómo evolucionaba.

                  Otro ejemplo: es como intentar reglar las suspensiones de una moto. Si tocas todo al mismo tiempo, acabas perdido. Haces un cambio, y luego vas tocando aquí y allá, y saliendo a probar cómo va con ese cambio. Luego otro poquito…

                  Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 12:47 | Responder

              • “Las grandes acumulaciones de capital no las generan los ahorradores sino los capitalistas con grandes empresas y/o sus herederos.” –> Las acumulaciones de capital las produce un sistema que permite acumular el capital mediante la apropiación del trabajo ajeno. Las grandes acumulaciones, algún día fueron no tan grandes, y es el proceso de acumulación el que las hizo grandes.

                Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 11:45 | Responder

      • Es importante saber de la historia para no fallar. Pero más importante aún es conocer el presente en toda su complejidad, porque el cambio del presente no se hace desde el pasado sino desde él mismo. Supongo que hasta aquí estamos de acuerdo. Intentar imitar un sistema que falló en lugar de mejorar uno que funciona (por suerte o por desgracia, es el que está funcionando) es un error. Y mira que tiene errores. Me gustaría que la orientación del debate o la reflexión fuera qué se hace a partir de ahora para ir a mejor, no cómo se hizo para que fallara. Vivimos en un sistema económico muy complejo y muy perverso e injusto a la vez. Tiene que haber una forma.

        Actualmente una empresa es de unos accionistas, y les interesa serlo solamente para obtener unos beneficios en un reparto anual. A cambio, pagan a un comité ejecutivo para que dirija una empresa y a unos trabajadores. Quien realmente está generando la riqueza es el comité ejecutivo y los trabajadores. Quien está recibiendo la riqueza son los accionistas (a los trabajadores y al comité se les paga la mínima cantidad posible: el precio de mercado). Supongo que también hasta ahí estamos de acuerdo.

        Se dá la casualidad que actualmente se están llevando mucho los buybacks, o programas de recompra de acciones, dónde la misma empresa es quién compra las acciones de la misma a todo accionista que desee venderlas. De este modo, lo que hace es simplemente reducir el número de accionistas y concentrar el control de la empresa a menos individuos. Pero es un mecanismo interesante para ser usada en una transición de economía controlada por el capital a una economía controlada por las personas que generan riqueza.

        Una propuesta poco reflexionada y muy improvisada:
        1. Paulatinamente se prohiben los repartos de dividendos (de un X % de beneficios hasta un 0%). Así, la riqueza que genera la empresa se acumula en sus cuentas, siendo aún propiedad de los accionistas. A la vez, los incentivos a tener acciones se reducen a 0 poco a poco porque no van a tener retorno. Los socios capitalistas, aún con el control de la empresa, intentan colocarse en el comité ejecutivo o cualquier otro puesto de trabajo en la misma empresa. También, en nombre de la empresa, se dedican a comprar acciones de la suya propia (buybacks). No habría adquisiciones de acciones de otras empresas porque éstas no querrían vender y, en caso de comprar acciones de otras, no tendrían retorno tampoco (no hay reparto de beneficios). Sería estúpido.
        2. Los comités ejecutivos cada vez concentran más poder ya que cada vez hay menos accionistas. Normalmente los accionistas nombran a los comités ejecutivos en juntas generales. Paulatinamente los nombramientos son hechos con menos accionistas (más a dedo). Las empresas que funcionen mejor, van a seguir acumulando beneficios en sus cuentas, bonos, etcétera). Las empresas con más trabajadores ineficientes (más accionistas colocados) van a ser menos rentables hasta desaparecer.
        3. Ley del derecho a la riqueza: “Toda persona tiene derecho a obtener una parte equitativa de la riqueza que con otros ha generado”. Si el cambio de los dividendos paulatino ya era gordo, aquí viene la bomba. En función del tiempo que se pasa en la empresa, por ejemplo, se reinstauran los dividendos como un complemento del sueldo de los trabajadores y todas las sociedades pasan a organizarse como cooperativas. Se cambian los problemas de la acumulación del capital y del “too big to fail” por los problemas de las cooperativas (https://pendientedemigracion.ucm.es/info/revesco/txt/REVESCO%20N%2095.3%20Jorge%20COQUE%20MARTINEZ.htm cuadro 4). Los (pocos) accionistas que quedan de los buybacks (no hay incentivo alguno a serlo ya que diviendo ya sería 0), lo son por puro amor a su empresa.

        La parte difícil es que si no lo haces en todo el mundo a la vez de una tacada, no va a funcionar, porque las empresas se cambian de estado como las personas de ropa. La parte buena es que el mundo, con la mejora de las telecos y del transporte, va a ser, cada vez más, una sola nación. O eso, o los humanos nos extinguimos a guerras nucleares. También puede ser ambas a la vez, si quedan algunos pocos humanos vivos en plan metástasis planetaria de un cáncer que fuimos.

        Comentario por jr — 18 marzo 2017 @ 10:47 | Responder

        • Respecto al crédito, a las instituciones de los estados, etcétera, no he dicho nada porque no veo como cambiarlo a mejor (a parte de convertir los bancos de SA a COOP, claro está). Los bancos, como cualquier otra empresa, ganarían sus beneficios comprando y vendiendo dinero con un tipo de interés. Y sus beneficios serían repartidos entre sus trabajadores, que serían quienes, en conjunto cooperativo, tomarían los riesgos de dejar el dinero a un individuo, cooperativa, quemarlo o lo que fuere.

          Pero sigo con la duda de la concentración del riesgo para los trabajadores de según qué sectores. Supongo que, al final, los sectores de empresas que asumen más riesgo (como algunas startups, las farmacéuticas o los bancos) no proliferarían, siendo un riesgo para el crédito, la investigación en medicamentos o las ideas arriesgadas. Ahí seguramente tendría que entrar el estado, que sería más fuerte, y suplirlas. Pero ya sabemos lo que pasa con la iniciativa individual de quiénes trabajan para el estado. Poca innovación habría… Iríamos menos acelerados, perderíamos esperanza de vida pero puede que la calidad de vida fuese mejor…

          Comentario por jr — 18 marzo 2017 @ 11:05 | Responder

          • Un banco es una entidad muy intensiva en capital, el paradigma de empresa que debería ser propiedad del Estado. Si distribuimos el capital de un banco entre sus trabajadores, da una cantidad altísima, mucho mayor al de cualquier otra empresa, lo cual no sería justo. Que sea de propiedad pública no quiere decir, como alertabas hace unos mensajes, que se concedan créditos con directrices políticas y no técnicas. Tienes toda la razón en avisar de ese riesgo y sería necesario imponer fuertes controles en la política de riesgos, y una clara delimitación de competencias. Es decir, acabar con el concepto de funcionario con contrato blindado: un trabajador que tenga una cartera crediticia con una alta tasa de mora y fallidos, va a la calle. Y su responsable, que para eso es responsable, si su división se demuestra que es un desastre, como ocurrió con las cajas gallegas, acabar respondiendo con su patrimonio y con su culo en la cárcel. Es decir, exigir responsabilidad en toda la escala, y mayor según ascendemos en ella (al revés que ahora ocurre en la empresa privada, que todas las culpas se las lleva el último mono, mientras que rara vez ruedan las cabezas de los jefes… porque siempre tienen a alguien por debajo a quien colocarle el marrón).

            “los sectores de empresas que asumen más riesgo (como algunas startups, las farmacéuticas o los bancos) no proliferarían” –> No, por qué? Simplemente, tendrían retornos más altos que justificasen esa opción. Tan poca confianza tienes en el mercado? XD Puede ser un buen instrumento en manos de un sistema socialista. Planificación la justa, más es como el exceso de riego a una planta, es aún más peligroso que la sequía.

            Sigo insistiendo, ese riesgo es siempre con una red de seguridad. No vas a acabar viviendo debajo de un puente, si tu empresa va mal. De hecho, si no ha habido dolo o una negligencia criminal, tienes más opciones de volver a intentarlo con otra empresa. Si se hacen las cosas bien, con las regulaciones correctas, puede ser un sistema brutalmente innovador.

            Si me permites el paralelismo: ayer estuve un buen rato procurando encontrarle la carburación adecuada a una motosierra. Pues algo así es lo que tendríamos que hacer, con la regulación de un sistema socialista: encontrarle la carburación exacta para que suba bien de vueltas sin ahogarse. 😉

            Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 12:44 | Responder

        • “imitar un sistema que falló” –> Hombre, si consideras como “fallo” coger un pueblo que vivía en la Edad Media y ponerlo en el plazo de medio siglo a la cabeza de las naciones…

          “mejorar uno que funciona” –> Pero funciona en favor de quién? Vamos a ver, no quiero yo ir de algo que detesto, que es de guardián de la llama sagrada. Quiero trabajar, y tienes mucha razón, con el sustrato actual, porque es de lo que partimos. En el sistema actual hay muchas cosas que funcionan, y lo hacen muy bien. Y experimentos, con gaseosa. Ahora bien, lo que no puedes es pretender mejorar el capitalismo y, como decía otro comentario, pretender que sirva al bien común. El capitalismo sirve a la clase propietaria. Si yo, dejando todo igual, distribuyo la propiedad del capital, y pongo límites para que se vuelva a concentrar, eso ya no es capitalismo. Aunque el resto de los engranajes fueran los mismos, todo habría cambiado y ya la máquina sería totalmente diferente. Pues bien, eso es lo que pretendo hacer: devolverle la propiedad de los medios de producción a los trabajadores. Sólo es cambio. Y luego, nos sentamos y a ver qué pasa, una vez que tengan la capacidad de ordenar su vida y disfrutar del fruto íntegro de su trabajo. Íbamos a ver cómo cambiaba la sociedad, de siervos a señores.

          Por supuesto, ese cambio no se da por toque de varita mágica, y ni siquiera sería deseable que fuera abrupto, por eso propongo el mecanismo de pagar salarios e impuestos con participaciones en las empresas.

          Sigo:

          “al comité se les paga la mínima cantidad posible: el precio de mercado” –> No, no estoy de acuerdo, porque la gerencia determina su propio salario, y a la JGA sólo queda refrendarlo o tirar abajo las cuentas, con consecuencias bastante graves para la empresa. Así, salvo raros casos, los accionistas acaban tragando con retribuciones multimillonarias del consejo de administración, aún cuando su desempeño es cuando menos poco brillante. Al final, una buena tajada de la riqueza generada por los trabajadores no revierte en los accionistas sino en los gerentes. Y esto es un problema que se debería solucionar aún dentro del capitalismo, con la obligación de presentar a voto la política de retribución a la Alta Dirección como punto aparte en toda JGA.

          Ahora, tu propuesta… me parece bastante más traumática que la mía de repartir acciones. Me explico: el día que plantees prohibir los dividendos, las cotizaciones se desploman. Incluso aunque sea una medida de aplicación gradual. No es que se quedarían muy pocos accionistas, es que nadie querría tener un papel que no va a rentar nada y que, al final del ciclo, te planteas arrebatárselo. En esa situación, cualquier espabilado compraría medio mercado a precio de saldo, especulando con que alguien, en cualquier momento, diera un golpe de Estado y restableciese el orden previo (posibilidad con una probabilidad muy alta).

          De verdad, no tengo problema en elogiar buenas ideas aunque no sean mías, pero en este caso he de decir que no lo veo. Es que, realmente, a base de recompras lo que consigues, como dices, es una concentración mayor del capital. Con lo cual, cada vez será más difícil dar el paso 3. de arrebatarles el control a esos pocos propietarios (porque serán mucho más poderosos). Para eso, aplicas el paso 3. mañana mismo, que sería más sencillo (una nacionalización de la economía en toda regla).

          Pero vamos, se agradece el esfuerzo de rumiar alternativas. Nunca se piensa en vano.

          Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 12:11 | Responder

          • Una puntualizacion los dividendos se restan de la cotizacion de ese dia. Es decir si la accion vale 5 y me dan 0,10, ese dia empieza la cotizacion en 4,9, q supuestamente con el dividendo no ganas nada, lo que ganas en liquidez lo pierdes en valor de la accion (si te pagan en cash), y eso sin contar impuestos (un 20% en España) que restan mas valor a ese dividendo. Vamos q prohibir los dividendos no deberia desplomarse la bolsa.

            Comentario por Emilio Fernandez — 22 marzo 2017 @ 13:11 | Responder

            • Si una inversión, la que sea, va a dejar de dar rendimientos y, además, existe la expectativa de que dentro de un tiempo te la enajenen… esa inversión vale cero. Y la cotización se moverá para reflejarlo.

              Vamos, sólo con suspender dividendos, la cotización sufre un buen quebranto. Y lo mismo, un aumento en el pay-off hace que se dispare. Si sacas una ley que por orden gubernativa se prohíbe el reparto de dividendos sine die, al día siguiente la bolsa se desploma, eso lo tengo absolutamente claro. Y si encima se huelen que, en un futuro, piensas nacionalizar las empresas, directamente puedes cerrar los mercados por falta de contraparte: es decir, las acciones valdrían cero, nadie las querría, pues no tendrían ni siquiera el valor residual que pueda haber en una empresa en concurso. Un escenario perfecto para un vulture fund como el del hijo de Aznar. Y si encima tienes relaciones con la cúpula militar, estás invirtiendo sobre seguro. El pelotazo de tu vida.

              Por cierto, de lo que comentas. Imaginando una empresa estable… la cotización baja el día de exclusión, pero luego (ceteribus paribus) volvería a recuperarse hasta el próximo reparto de dividendos. Viene a ser como un recipiente que se llena poco a poco y se vacía de golpe. Sí, si entiendo por qué lo dices. Si no repartes dividendos, los beneficios se acumulan en la empresa, que vale más y por lo tanto su cotización debería reflejarlo. Matemáticamente es cierto, pero si los inversores se huelen esa intervención, van a salir por patas en estampida. ¿De qué te sirve ser propietario de una empresa que tiene prohibido repartir dividendos? Es como tener un Ferrari en el garaje, pero no encuentras la llave de la puerta del garaje. Vale, lo tienes, pero no te sirve de nada.

              Yo insisto mucho en valorar el riesgo de golpe de Estado. Porque es muy real. Por mucho que cuentes con el apoyo mayoritario de la población, es muy ingenuo pensar que la burguesía va a quedarse quieta viendo cómo la desplumas. Fíjate la que armó en el ’36, y ni siquiera la amenaza que se cernía sobre ella era tan grande (sólo una reducción de beneficios por el incremento de salarios e impuestos). Para ser factible el socialismo, o tenemos el control del ejército (difícil en España, al menos a corto plazo) o cocinamos a la burguesía a fuego lento, muy lento, y a ser posible que disfrute del agua calentita. Con el pago parcial de salarios e impuestos en acciones, damos un respiro al flujo de caja de las empresas, lo cual vendrá muy bien a casi todas, e incluso muchos empresarios se alegrarán de la solución. Eso retrasaría pongamos medio siglo que el proceso se completase, pero iría preparando al proletariado para asumir la responsabilidad de la dirección de las empresas (que, como digo, tampoco es algo obvio, aunque yo estoy convencido que los trabajadores podrían dirigir la producción de forma más eficiente e inteligente, apoyándose en una gerencia profesional).

              Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 14:30 | Responder

              • Los buybacks son una forma de remunerar al inversor, no sólo el reparto de dividendos. Que no haya dividendos no significa que un inversor no pueda tener plusvalías. Sin dividendos serían menos atractivas a largo plazo, estoy de acuerdo. Pero el precio de la acción subiría mientras hubiera posibilidad de sacar un rendimiento. Si es la propia empresa quien recompra las acciones, cada vez tendría que pagar un precio mayor ya que cada vez habría menos acciones (en función de los beneficios que tuviera, podría comprar más o menos acciones). Pero si te gusta más repartir acciones entre los trabajadores, antes la empresa tendrá que comprarlas al mercado, sino solo estaría diluyendo el valor de la acción… y sólo puede hacerlo a costa de los beneficios (es decir, suprimiendo dividendo). Si es que viene a ser lo mismo todo…

                Comentario por jr — 22 marzo 2017 @ 14:44 | Responder

                • “Los buybacks son una forma de” calentar la cotización para que la dirección pueda repartirse bonus por objetivos. Pero vamos, sí, tu respuesta es la académicamente correcta. 🙂

                  Lo de aprovechar las recompras para salirse, sí, puede ser una forma de remuneración. Pero si la empresa tiene obligación de recomprar, según el mercado se va estrechando, eso dispararía los precios. Con el anuncio de suspensión de dividendos lo hundes, y según transcurre el tiempo se dispara. Eso tiene toda la pinta de ser un mercado roto. En esos casos, el mercado deja de ser un buen instrumento y es mejor buscarse otro.

                  “antes la empresa tendrá que comprarlas al mercado” –> Sí, en eso tienes razón. Aunque yo pensaba más en empresas no cotizadas, que son la abrumadora mayoría. Aunque también entregar acciones recién emitidas en una ampliación, no está mal, diluyendo a los accionistas preexistentes hasta que pasen a ser minoritarios. Habría que estudiar las ventajas e inconvenientes de cada caso.

                  Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 23:19 | Responder

              • Si tienes razon Mendi, queria tocarte los huevos con los dividendos; si una empresa quitara un par de años dividendos por voluntad propia, por ejemplo para pagar deuda o para recomprar acciones o por el motivo que fuera, no pq se lo prohiban o pq esta tan empufada q no lo puede pagar, no deberia (condicional, jajaja) afectar a la cotizacion. Ahora no haria falta llegar al dia de la prohibicion para q baje la bolsa, solo con proponerlo ya veras q meneito se lleva la bolsa, o con que llegue Podemos al gobierno, q no proponen ni una tercera parte de lo que decimos aqui, te imaginas.
                En cuanto el ultimo parrafo tinenes toda la razon, el peligro de golpe de estado seria muy grande, ademas con todos los medios de comunicacion en contra.
                Te imaginas proponer una reforma agraria para acabar con los jornaleros y los señoritos en Andalucia, el titular de la Razon iba a ser de risa
                Siempre me gusto tu idea de fundar empresas publicas (como cooperativas o como fuera) y gestionar como deberia ser ( y no para enchufar a los colegas), para demostrar que la res publica es tan eficiente o mas q la privada, dando ejemplo a los trabajadores.

                Comentario por Emilio Fernandez — 22 marzo 2017 @ 19:34 | Responder

                • No, si está muy bien cuestionar las hipótesis para ponerlas a prueba. Me encanta cómo estamos dándole vueltas al asunto.

                  Sí, efectivamente, si la suspensión de dividendos fuera temporal y justificada, podría ser una buena medida (de hecho, lo que me parece de locos es endeudarse para seguir pagando dividendos, como Timofónica).

                  Jejejeje. Pues sí, yo también me he reído sólo con imaginarme la cara de Marhuenda echando espumarajos por la boca. Sin embargo, la Ley de Reforma Agraria lleva más de un siglo pendiente en España. Podemos pasar por otra Guerra Civil, pero es un asunto que tarde o temprano habrá que acometer. No podemos mantener en el campo andaluz (y manchego, y extremeño) una estructura de propiedad heredada de la Edad Media.

                  Lo de empresas públicas competitivas y eficientes es que, si no lo son, van al tacho. Y si van al tacho, ya tenemos a toda la caverna diciendo que lo público no funciona… Para hacer las cosas mal, mejor no hacerlas. Si se juega un partido es para ganarlo. Pero es que, además, tenemos la necesidad de crear masa productiva. Con un 20% de paro es absolutamente necesario. Y como la iniciativa privada es evidente que ni puede, ni quiere, ni sabe… pues tendrá que hacerlo la pública. Lo que es insostenible, en el sistema que sea, es mantener estas tasas de paro.

                  Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 23:27 | Responder

  3. Muy interesante el artículo y todo el hilo de comentarios. Pero una corrección: Linus Torvalds nació en 1969, así que difícilmente pudo publicar ningún mensaje a finales de los 60 :). Fue en 1991 cuando publicó su primera versión de Linux pidiendo ayuda para continuar el desarrollo.

    Comentario por Martínez — 14 marzo 2017 @ 18:51 | Responder

    • Arg! Qué cagada! Siento la metida de pata.

      Escribía de memoria, y quería poner finales de los ’80 (lo cual es incorrecto, como tú mismo explicas). Pero escribí ’60, lo cual es una burrada.

      PIdo mil disculpas, te doy otras tantas gracias por levantar el gazapo y corro ahora mismo a corregirlo. 😉

      Comentario por Mendigo — 14 marzo 2017 @ 22:45 | Responder

  4. Pois se estamos nos prolegómenos dum cambio total e global (social-cultural-económico e político). Numa nova etapa da história da Humanidade .Dado que aquí e agora, a grande maioria social, aceita como um mal menor,um sistema imperfeito social-democrático Pergunto-me: Porqué não tomamos, os seus instrumentos vigentes já postos, experimentados em pleno funcionamento(capitalismo,mercados,propiedad……) E nos servimos deles controlando-os e explotando-os em benefico social (exatamente às avessas do que até o presente têm estado eles a fazer)

    Comentario por Ramom — 19 marzo 2017 @ 22:25 | Responder

    • Pero se a propiedade do capital é privada, non podemos explotalo en benefizo público. O benefizo producto do capital privado é privado, de feito ése é a base do capitalismo e o miolo do problema. Se que concordo, non co do cambio civilizatorio e parvadas desas, pero coa necesidade de empurrar co que temos para acadar unha sociedade máis xusta, sen esperar que veña San Lenin caído do ceo para facer unha revolución. Picasso dicía que, se a inspiración existe, é mellor que lle collese traballando.

      Comentario por Mendigo — 22 marzo 2017 @ 11:42 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: