La mirada del mendigo

26 marzo 2017

El pinar de Lillo

Filed under: ecología — Mendigo @ 11:46

Como ya he comentado otras veces, cuando estamos de pateada, suelo sacar fotos de los paneles informativos que me parecen interesantes, para luego poder leerlos en casa con detenimiento, y así no perder más tiempo.

Hace unos días, estuvimos en la zona de Puebla de Lillo (gracias Amor, por la idea) y me encontré este cartel a la altura del Puerto de las Señales.

Y como creo que aporta una información valiosa, quería compartirlo con vosotros. Para mayor facilidad de lectura, copio el texto principal:

ISLAS DE HOJA PERENNE EN UN MUNDO CADUCIFOLIO
Fisiológicamente adaptados para soportar climas continentales, fríos y húmedos, los pinares eurosiberianos de pino silvestre (N.d.M: Pinus sylvestris, muy sencillo de conocer porque en su parte superior tiene unas escamas ocres características) y pino negro (N.d.M: supongo que se refiere a P. pinaster, y no al P. nigra, por cosas así es que tan útil el usar el nombre científico, aunque parezca cursi y afectado) son el tipo de bosque predominante en los sistemas montañosos de la mitad norte de la Península Ibérica (Pirineos, Sistema Ibérico y Sistema Central). Sin embargo, en la Cordillera Cantábrica su presencia resulta testimonial al amparo de unas condiciones ambientales atemperadas por la influencia oceánica, que otorgan todo el protagonismo a los bosques caducifolios de robles y hayas. Únicamente el pino silvestre o pino albar (Pinus sylvestris) aparece de forma natural en la Cordillera Cantábrica, reconociéndose la existencia de sendas masas autóctonas en Velilla del Río Carrión (Palencia) y, dentro del Parque Regional de Picos de Europa, en Castilla y León, en Puebla de Lillo (León [no es Castilla]).

A pesar de su escasez y la limitada superficie que ocupan, la importancia ecológica de estos pinares cantábricos es enorme, al representar masas forestales relictas, propias de los ambientes más fríos que reinaron en la zona durante y después de los episodios glaciales del Cuaternario. De hecho, se cree que en aquella época los pinares eurosiberianos ocupaban una superficie mucho más extensa en la dorsal cantábrica, al mismo tiempo que alcanzaban cotas considerablemente más bajas.

EL PINAR DE LILLO: ¿AUTÓCTONO O PLANTADO POR EL HOMBRE?
Varias características favotables, como la calidad de su madera, sus troncos rectos y largos, su rapidez de crecimiento o su tolerancia a todo tipo de suelos, han hecho que el pino silvestre haya sido una de las especies más utilizadas en las repoblaciones forestales desde el siglo XVIII. En base a ello, en la actualidad la especie se ha extendido notablemente por nuestra geografía formando masas artificiales en zonas alejadas de su área de distribución natural. Este hecho justificó durante años la discusión acerca del origen natural o humanos del Pinar de Lillo. Sin embargo, los estudios llevados a cabo en las últimas décadas, mediante análisis palinológicos y de restos subfósiles consevados en las turberas del pinar, confirman su carácter autóctono y su existencia desde hace 4.800 años.

LA ZONA DE RESERVA DEL PINAR DE LILLO
Por tanto, el Pinar de Lillo es un bosque autóctono de pino albar, que ocupa una superficie aproximada de 483,5 ha entre los 1.400-1.800 m de altitud en la umbría de Pico del Lago, dentro del término municipal de Puebla de Lillo. Se asienta sobre un sustrato ácido, predominantemente cuarcítico, en el que también afloran calizas y pizarras carboníferas. Acompañando al pino albar crecen hayas, serbales y abedules en el estrato arbóreo; y brezo blanco, Genista florida (piornos ou pudias, en galego) y arándano en el estrato arbustivo (lo que los palurdos llaman “o monte está sucio”).

Es importante destacar la existencia de varias turberas en su seno, la mayor de ellas de unos 300 m², que constituyen hábitats de alto valor ecológico, en las que se registra ademán la presencia del musgo Spahgnum magellanicum, amenazado y protegido a nivel europeo.

Dado su enorme interés ecológico, el Pinar de Lillo es un área de protección estricta catalogado como Zona de Reserva en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Regional de los Picos de Europa en Castilla y León [N.d.M: un paso más allá del pinar, hay torretas para que los cazadores puedan disparar a todo lo que se mueva, aquí la caza constituye el principal motor económico]. En base a esta catalogación el acceso al pinar está restringido, excepto para el desarrollo de los usos agropecuarios tradicionales autorizados a los vecinos de la entidad local propietaria [N.d.M: Como les prohíbas subir las vacas, te queman el pinar, pero si les permites subirlas, provocan la alteración del ecosistema. Es la paletocracia de la que hablaba el otro día].

El Pinar de Lillo posee una fauna diversa y muy interesante, entre la que cabe destacar aves tan escasas en el Parque Regional como el urogallo cantábrico y el verderón serrano. Además, se registran ocasionales visitas de oso pardo y mantiene una importante población de venado, muy notoria durante la berrea. No obstante son los pájaros carpinteros sus habitantes más representativos, siendo el pico picapinos la especie más abundante y fácil de observar.

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Aps, por cierto. Que no se me olvide: ¡CAZADORES SUBNORMALES!

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Joder, Charb; la hostia con la puta religión de paz y amor.

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Francia es la puta superpotencia mundial de la viñeta. De todas formas, si tenéis otras en cualquier otro idioma, no tenéis más que añadirlas en los comentarios.

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12 comentarios »

  1. Un placer Mendigo.
    Si, por allí andan los urogallos, muchos menos sin embargo.
    Una de las viñetas, la del tipo dando el alto a las migratorias me recordó un documental que me encanta. Es difícil descubrirte cosas, pero igual no lo conoces: ·Nómadas del viento” de Jacques Perrin.
    Por cierto, te presentaría a mi padre. Conversar con alguien que sabe que León no es Castilla le proporcionaría un inmenso placer.

    Comentario por Amor — 27 marzo 2017 @ 20:11 | Responder

    • Muchas gracias por la idea, compañera.

      Creo, creo que oí “cantar” a un urogallo. Fue subiendo al puerto de Tronisco, y al llegar a casa lo busqué y me parecía su sonido. Claro que también pudiera ser que quiero creer que era, y se trataba de otro pájaro.

      De difícil nada, pero… sí, sí que había visto ese documental. Pura casualidad, no creas, realmente no veo muchos, pero ése estaba muy bien grabado y me llamó la atención. Pero se agradece igualmente. 😉

      ¿Tu padre vive aún por esa zona? A ver, lo de que León no es Castilla, también implica que Castilla no es León. Un perro no es un gato, y viceversa. Ni mejor ni peor, simplemente son dos países con historias distintas y, frecuentemente, antagónicas. De hecho, antes que nada, yo soy castellano. En este empeño de llamar España a Castilla, y tratar de imponerla como medida al resto de países y regiones del Estado, salen perdiendo éstas, por la pérdida de sus raíces culturales. Pero también Castilla, cuya esencia, cultura y carácter se ve diluida y alterada por ese mejunje que es España. Eso lo tengo que vivir todos los días, por ejemplo, en Pontemierda: no son gallegos, no quieren serlo, y rechazan el gallego como si fuera un enfermo purulento que les amenazase con transmitir una enfermedad (la pobreza, seguramente, a la que asocian al gallego, la pobreza es el mayor estigma social). Pero al mismo tiempo, castellanos no son, no saben hablar castellano, confunden los tiempos verbales, desconocen los giros y los modismos, carecen de la gracia y potencia que tiene el castellano hablado por un nativo. Es lo que tiene la aculturización, que creas una cultura sintética que se queda en tierra de nadie.

      Comentario por Mendigo — 28 marzo 2017 @ 19:10 | Responder

      • Pues que suerte¡ llegar y escuchar al gallo! Si os perdisteis y todo era soledad tal vez. Quiero creer que los” expertos” de la Junta que entran y manosean todo no han contado bien y allí siguen recios. La verdad es que es la temporada fetén para escucharles. Ya me imagino la pateada, Cofiñal, Maraña. ese hayedo precioso de Tronisco. Je je. Hay un sitio desde donde se ve todo, Los Mampodres, Picos….. ufff me deprimo.
        y Si, Castilla no es León.
        Y si, por allí sigue mi padre, viejo y gruñón como el abuelo de Heidi. Pero con la fresquera llena para el que llegue.

        Comentario por Amor — 29 marzo 2017 @ 13:23 | Responder

        • A ver si le voy dando salero a las fotos, y hacen justicia al lugar. En general, bastante bien conservado, con muchas huellas diferentes en la nieve. Hablando con un chaval, que resultó ser guía del Parque, nos comentó que se acababa de cruzar con el coche con un gato montés. Aysssss. Nunca nos hemos cruzado con ninguno, qué puta envidia!!! Incluso nos estuvo enseñando las fotos que le había sacado.
          Todo es susceptible de mejorar (lo de la caza, sin duda), pero si lo tengo que comparar con lo que veo habitualmente…

          Comentario por Mendigo — 29 marzo 2017 @ 20:01 | Responder

  2. http://politica.elpais.com/politica/2017/03/16/actualidad/1489674967_533618.html

    Tala de encinas centenarias en Salamanca, para abrir una mina de uranio. Ya se que no tiene que ver con el post, o sí, después de todo está en la misma comunidad. Protegen un bosque y se cargan otro en otro lado. Sólo un grupo parlamentario ha pedido explicaciones. Y un primo o asesor de Cañete en la empresa que está cometiendo este atentado terrorista. Lo peor de todo: las imágenes de operarios mercenarios cortando las encinas. Me ha recordado al texto de Etienne de la Boetie “Sobre la servidumbre voluntaria”…

    Comentario por Greg — 28 marzo 2017 @ 20:58 | Responder

    • Una mina o una cantera a cielo abierto? Una mina es jodido, pero el daño causado por una cantera es absoluto.

      No lo sé, habría que estudiar la necesidad del proyecto, el valor de ese ecosistema… estoy casi seguro que si la empresa tuviera que, insisto, pagar por las externalidades que genera (la destrucción de ese ecosistema), esa mina no era rentable ni de lejos. Pero una empresa se queda los beneficios, y la sociedad quedamos sin ese entorno.

      Comentario por Mendigo — 29 marzo 2017 @ 0:36 | Responder

      • Sea mina o sea cantera, serán miles de encinas centenarias taladas, eso ya no lo repone nadie:

        http://www.estrelladigital.es/articulo/espanha/mina-uranio-salamanca-crimen-perfecto/20160705210220290793.html

        Veremos en qué queda la cosa, pero estando Cañete en la UE y su cuñado en la empresa minera, me imagino lo que pasará. Y eso que el sitio está protegido dentro de la red Natura 2000, que en este país nos pasamos por el forro…

        Comentario por Greg — 29 marzo 2017 @ 14:44 | Responder

        • No, no, para nada es lo mismo. En una mina la superficie sólo se ve afectada por la boca de mina, los pozos de ventilación y, sobre todo, la infraestructura auxiliar (lavaderos, cintas…).

          Una cantera es un socavón gigantesco en el que, incluso una vez terminada la actividad, no queda nada con vida. El daño es mucho mayor. Es la misma diferencia que puede haber entre la extracción de crudo convencional, y la remoción de lodos bituminosos que se lleva a cabo en Alberta (Canadá). La primera implica una agresión grave al entorno, pero es que la segunda, para la misma producción, supone la devastación de superficies gigantescas.

          Y sí, yo también me figuro que los criterios medioambientales será el último factor a ser tenido en cuenta, y que las administraciones públicas, como siempre, no protegerán el patrimonio natural, que es de todos, por asegurar las ganancias de algunos.

          Comentario por Mendigo — 29 marzo 2017 @ 19:56 | Responder

          • Disculpa, no había caido en que dije mina simplemente, me refería a mina a cielo abierto, vamos, de las que dejan un boquetón como el famoso cráter Barringer.

            Comentario por Greg — 29 marzo 2017 @ 21:48 | Responder

            • Acabáramos. Pues sí, van a hacer un descalabro de cojones.

              Que además, es muy curioso: como saben que les van a dar los permisos, ya ni se molestan en guardar las apariencias y van adelantando trabajo.

              Tomo muy legal y democrático en Hispañistán.

              Comentario por Mendigo — 29 marzo 2017 @ 22:17 | Responder

  3. Aquí puede uno descargarse un trabajo muy interesante:

    Los pinares en la evolución de los paisajes forestales de las montañas leonesas a lo largo del Holoceno

    https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=61967

    Comentario por Greg — 30 marzo 2017 @ 22:53 | Responder

    • Sólo me he leído el resumen pero el estudio de las condiciones primigenias de los ecosistemas antes de la acción antrópica me parece muy interesante.

      Los pinares son mucho más débiles a la acción del fuego que otras especies, ya que no rebrotan del pie. Supongo que por eso sufrieron tanto retroceso en tiempos históricos, hasta que se pusieron de moda y se empezó a repoblar todo con ellos (y, precisamente, áreas que no formaban parte de su distribución original, pues las laderas montanas fueron dejadas a pastos, y las repoblaciones se hicieron a media altura a costa de las caducifolias).

      Muchas gracias, compañero, por compartirlo.

      Comentario por Mendigo — 1 abril 2017 @ 9:13 | Responder


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