La mirada del mendigo

24 junio 2017

Incendios forestales: La insania astur-galaico-portuguesa

Filed under: Ecología — Nadir @ 4:47

Cuando trato de explicar la situación catastrófica en la que nos encontramos en el NW peninsular a gente de otros lugares, percibo en el interlocutor un gesto de incredulidad, que por mucho que me desgañite no soy capaz de vencer. Y temo que en el blog pase lo mismo, que los que no sois de esta zona acabéis creyendo que estoy exagerando cuando afirmo con ánimo provocador pero riguroso que Galicia es la penúltima mierda, y menos mal que existe Portugal contra el cual cualquier comparación palidece.

Por eso, me he decidido a recopilar unos cuantos datos y presentároslos, para mostraros cuantitativamente la terrible situación ambiental en la que se encuentra el NW peninsular, en este caso referida a los incendios, siendo éstos una imagen especular de la distribución de plantaciones forestales, verbi gratiae, pinos y eucaliptos.

Primero, quiero mostraros la superficie media quemada en incendios forestales en el periodo 2000-2016 en España y sus dos vecinos:

Francia: 17.026 ha
España: 113.155 ha
Portugal: 130.339 ha

Los veteranos ya sabéis que siempre, tras un viaje, vuelvo echando espuma por la boca. Porque estoy cansado de ver cómo en Francia, en Alemania, en Austria, en Eslovaquia… apenas hay incendios. Incluso cuando veo cómo en otras partes de España, la incidencia no es tan grande. Pero es llegar a Benavente, Mombuey, Sanabria… y empezar a ver trozos calcinados, o monte bajo recuperándose del incendio de hace unos pocos años, en espera de que vuelva a arder en unos pocos más.

Este último viaje, de hecho, estaba ardiendo la zona de Puebla cuando salíamos. ¡Menuda despedida!

Ésta fue la primera foto que saqué en ese viaje:

De más de 5.000 fotos, la única en la que aparece un incendio. De hecho, la única en la que aparecen restos de un incendio, después de estar un mes rodando por la Francia mediterránea. ¿No es como para avergonzarse? Porque a mí, se me cae la cara de vergüenza, y cuando lo comentamos en Francia, nadie nos cree y mejor así.

Porque España arde mucho más que Francia, pero hay que decir que no toda por igual. Hay ciertos agujeros de bestialidad en los que la actividad incendiaria es mucho mayor:

Asturias: 9.353 ha
Galicia: 25.719 ha

Y también debería seguir con Cantabria, León, Zamora y Salamanca, que no considero por afán de brevedad.

Tampoco Portugal arde todo por igual, porque al Sur del Tejo los incendios son mucho más raros. Estamos hablando de una zona geográfica muy concreta, en la que la actividad incendiaria no reconoce fronteras: el cuadrante noroccidental de la Península Ibérica.

Por favor, volved a mirar los datos y comparadlos. Al final de la entrada pondré los enlaces de donde los obtengo (básicamente, EuroStat y el EFFIS, European Forest Fire Information System) para que el que no se lo acabe de creer, los revise. Os ruego que lo hagáis.

Estamos hablando que una sola región española como Galicia tiene muchas más hectáreas quemadas que toda Francia. Algo tan pequeño como Asturias, tiene más de la mitad de las ardidas en el país más extenso y boscoso de Europa occidental. Y que un país (y Estado) tan pequeñajo como Portugal, tiene ocho veces más superficie calcinada que Francia.

¿No es evidente que algo está pasando? Y, por favor, que nadie me diga que la razón es climática; es que en Francia hace más frío, es que en Francia llueve más… .Porque precisamente la zona que más arde es la España húmeda, Galicia, Asturias, Cantabria… Y en Portugal, tres cuartas de lo mismo; como comentaba no arde el Alentejo. No, arde Trás os Montes, Minho, a Beira Alta e Beira Baixa.

Y Media Francia es húmeda, pero la otra media es de clima mediterráneo, con una pluviometría mucho más escueta que la que disfrutamos en la cornisa Atlántica. Si fuera por clima, la mayor parte de Francia tiene unas condiciones más propicias para los incendios forestales que podemos tener en Galicia o Asturias. Y, sin embargo, no arde.

Ya escucho por ahí al tonto del pueblo, al rey de la barra de bar decir… claro, eso es porque los franceses limpian sus bosques. A desbrozar, a eliminar el sotobosque le llama “limpiar”, el que tiene mierda por cerebro. Porque los bosques hay que cuidarlos. Por eso antes de que nuestra especie hiciera acto de presencia, en Europa no había bosques. 😛

Como sabéis, cuando viajo a un país no me voy de tiendas a la capital, sino que me sumerjo en lo más profundo de sus montes. Nunca, jamás, en mi puta vida, después de veinte años pateándome los bosques y montañas europeos, he visto nunca a nadie desbrozando en una zona forestal. Es que sólo la idea les sería absurda. No, en Europa los bosques son bosques, ecosistemas de los cuales el sotobosque es una parte consustancial del mismo. No están ni desbrozados, ni “cuidados” de ninguna otra forma. Simplemente, dejan a la vegetación crecer en paz y ordenarse según su criterio (que es infinitamente mejor que el nuestro, un criterio probado durante decenas de milenios, tras la última glaciación). ¡Y NO ARDE!

No arde y eso que allí no hay casi cortafuegos (y sin el casi), y no tienen ese afán enfermizo en desbrozar las márgenes de todos los caminos. La masa forestal está en un estado, simplemente, natural.

¿Y por qué creéis que no arde?

PORQUE A NADIE SE LE OCURRE PROVOCAR UN INCENDIO.

Hablaba de los franceses, pero sobre todo la gente de Europa central, alemanes, checos, austríacos, suizos, eslovacos… es gente que tiene un respeto tremendo por su país. Si, vale, los suizos son muy limpios y muy civilizados. Pero es que Eslovaquia es un país bastante pobre y eminentemente rural, y allí no veo que la gente tire plásticos, televisiones, lavadoras, neumáticos… a la vera de los caminos o a las riberas, como harto estoy de ver en mis paseos por aquí. Un alemán, para quemar su tierra, tendría que estar verdaderamente trastornado, un verdadero enfermo mental (piromanía). Sería tan extraño como ver a alguien dándole una paliza a su madre. Y, sin embargo, aquí maltratar a nuestra madre es algo socialmente aceptado en las zonas rurales, y sobre lo cual pesa un losa de silencio.

Pero ya está bien de palabrería y volvamos a las cifras. Tal y como he presentado los datos no sirven de mucho, porque sería ridículo comparar la superficie quemada de Rusia y de la Liechtenstein. 1.000 hectáreas en Siberia es una extensión absolutamente insignificante, mientras que habría calcinado buena parte del Principado.

Así pues, vamos a poner en relación la superficie afectada con la superficie “afectable”, esto es, el total de la superficie forestal arbolada:

Asturias: 4.537 km²
Galicia: 14.543 km²
Portugal: 31.820 km²
España: 184.180 km²
Francia: 246.640 km²

Bien, pues volvemos entonces a expresar la superficie media afectada por incendios forestales en el periodo 2000-2016, pero en términos de porcentaje respecto a la superficie forestal:

Francia: 0,07%
España: 0,61%
Galicia: 1,77%
Asturias: 2,06%
Portugal: 4,09%

Luego es verdad. Luego las estadísticas corroboran mi apreciación. La incidencia de incendios en España, y no en toda España sino en una parte muy concreta (la España húmeda), es muy superior a la de Francia.

Y luego está Portugal. El verdadero culo del mundo, el horror, ya pasa de barbarie y llega al dominio de lo absurdo, de lo grotesco. En la pasada campaña, más de la mitad de la superficie quemada en toda la Unión Europea era territorio portugués. Recorrer Portugal es un espectáculo deprimente, de una naturaleza completamente arrasada por los monocultivos forestales y los incendios recurrentes que los acompañan. Portugal está ecológicamente devastado, y más cuanto más al Norte. Esta realidad, por supuesto, no esperéis verla en las guías de viaje, como tampoco esperéis conocer la realidad de los ecosistemas gallegos en la propaganda institucional de la Xunta. Seríamos la mayor mierda de Europa si Belcebú no se hubiera compadecido de nosotros creando Portugal, para tener alguien aún más miserable para poder consolarnos.

No ganaré ningún premio a la corrección política, pero si no de diplomacia, sí que sé de números. Volvamos a ese guarismo: 4,09%. ¿Qué significa? Significa que cada año, de media, arde en Portugal la vigesimoquinta parte de su superficie forestal. Reformulado de otra forma: en el plazo de 25 años habrá ardido todo lo que puede arder en Portugal. Aunque la cifra tiene truco: no es que vaya a arder de cabo a rabo: hay zonas que se salvarán… porque hay otras que arderán varias veces en el plazo de estos 25 lustros.

Haciendo un cociente entre los datos, obtenemos la terrible conclusión de que es 58 veces más probable que arda un monte en Portugal que en Francia.

¿Os imagináis lo que significa? Es una catástrofe ecológica que, a fuer de repetida, se ha vuelto costumbre y sólo salta a los telediarios cuando ocurre un suceso excepcional como el incendio de Leiría. Pero sería un error pensar que, cuando no está en las pantallas, Portugal no arde. Arde, arde todos los veranos, y cada vez más en primavera, otoño y hasta en invierno, a poco que se encadenen varios días sin precipitaciones. Y arde Galicia, y arde León, y arde Cáceres y arde Asturias. Y más que Asturias va a arder con la infamia de levantar los acotamientos (muchas gracias Llamazares, del P$O€ aún me lo esperaba).

Porque me figuro que la gente debe creer, tras el circo periodístico, que Portugal arde en grandes incendios. Y no, es al contrario. La fachada atlántica se desangra principalmente en una miríada de pequeños incendios.

De nuevo, los datos, en esta ocasión de número, y no de extensión, de incendios al año de media en el citado periodo:
Asturias: 1.675
Francia: 3.975
Galicia: 6.175
España: 15.910
Portugal: 21.953

Estos datos aportan poco, así que de nuevo pongámoslos en función de la superficie. Número de incendios al año, por cada 100km².

Francia: 1,6
España: 8,6
Asturias: 36,9
Galicia: 42,5
Portugal: 69,0

La interpretación es muy sencilla. Cada porción de zona forestal de 100km², que para entendernos viene a ser más o menos la extensión del municipio de Burgos, sufre en Francia entre uno y dos focos de incendio al año. En el Reyno de León, ese mismo pedazo de monte sufriría unos 40 incendios. Y en Portugal, los bomberos aún tienen más trabajo. Imaginad que en la extensión de un ayuntamiento se declaren casi 70 focos al año, además concentrados la mayoría en unas pocas fechas al final del verano. Y así en cada cuadrado de 10km de lado, otros 70 incendios, y otros 70 en el vecino. Pero el Sur de Portugal, como hemos dicho, no arde tanto. La presión incendiaria es en el Norte, así que allí no son 70 sino más de 100 cada año, casi todos intencionados.

Una completa locura.

No es de extrañar que alguno de ellos, de vez en cuando, se descontrole y acabe convirtiéndose en un monstruo voraz. La mayoría no son así, de hecho se dejan arder por falta de medios (e interés) hasta que se apagan solos, porque no queda mucho más que quemar.

La pregunta es ¿por qué es 43 veces más frecuente que empiece a arder el monte en una superficie dada en Portugal que en Francia? ¿Por qué es 28 veces más probable ver una columna de humo en Galicia que en Francia? ¿Cómo demonios es posible que haya 15 veces más incendios en Asturias que en Córdoba?

La respuesta es evidente a no ser que seas periodista, político, agente del SEPRONA o mula de carga: porque en Francia los incendios son debidos a accidentes. Y en Galicia, si descontamos esa probabilidad de accidente, aún nos quedan otras 27 ocasiones en que hay alguien que esconde entre la hojarasca una mecha encendida unida a un paquete de cerillas. Y en Portugal, quitando esa misma probabilidad de accidente porque no tiene por qué ser mayor, nos quedan otras 42 veces en las que alguien, alguno ya haciendo del incendio su profesión, lo provoca con las mismas artes.

Pero ni en España, ni en Portugal, está bien visto hablar mucho de esto, y por eso el telediario habla del calor, del fuerte viento y de la poca humedad. Como si no hiciera mucho más calor, viento y sequía en tantos otros lugares (por ejemplo, el valle del Ródano) sin que ardan ni por asomo con tanta frecuencia. Porque por mucho calor, sequedad y viento que haya… no se conoce aún ninguna especie de árbol que arda por combustión espontánea. Detrás de cada incendio hay alguien con un mechero, aunque los telediarios lo traten como si fuera un fenómeno meteorológico.

¿Quién maneja el mechero? No importa tanto su identidad como sus motivaciones. Sin embargo, antes veréis debatir sobre la zoofilia o el canibalismo en los medios de comunicación. Las altas temperaturas, el fuerte viento y la pertinaz sequía. Ya que no inteligencia, podrían tener al menos imaginación a la hora de redactar las noticias. Pertinaz. Si no existiera la sequía, ya podríamos borrar esa palabra del diccionario. Pero juntas hacen un buen apaño, como el ron y la cocacola.

Qué mal viento le entraría a Galicia, a Asturias, a Portugal, para parir tan malos hijos.

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Según lo prometido, los datos:
EFFIS
EEA
MAPAMA
Prométhée (también, vaya nombre, qué cachondos los gabachos)
Wikipedia: List of countries by forest area (World Factbook de la CIA)
The World Bank – Forest Area

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Y un estupendo infográfico que he encontrado en un medio tristemente extinto:

imagen 2

Recomiendo encarecidamente dedicarle unos minutos (pinchar para ampliar).

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