La mirada del mendigo

29 diciembre 2018

La denominación del aeropuerto de Barcelona

Filed under: Política — Juan Manuel Grijalvo @ 15:53

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26 de Diciembre de 2018

Verá usted, como no me había hecho ilusiones sobre lo que podían dar de sí las juntas que celebraron los poncios de turno en Barcelona, hace unos días, no he tenido ningún berrinche y sigo con las mismas pastillas para la tensión. (more…)

27 diciembre 2018

Una fábula neoecologista

Filed under: Ecología — Nadir @ 11:51

Esta vez, dejadme que os cuente una fábula.

Érase que se era un río que discurría por un paisaje devastado por las repoblaciones forestales, los incendios y el avance imparable de las acacias. Sin embargo, el bosque ripícola del curso alto de este río se había conservado relativamente bien y había merecido la inclusión en la Red Natura como LIC.

Este río oficia de frontera entre dos concellos. La margen derecha es un pequeño concello rural, gobernado por la derecha más atrasada, asilvestrada, cerril y zote que cabe imaginar. La ribera izquierda depende de la capital de la comarca, un villote que en las pasadas elecciones cambió de manos a la izquierda chupiguai del P$O€ y el BNG (el grupo de Podemos en la comarca es tan grotesco que no los vota ni su madre).

La izquierda inclusiva e interseccional quiso demostrar su compromiso ecologista y lo hizo de la única forma que se le ocurre a una corporación municipal: contratando los servicios de un constructor. Los ayuntamientos, gobierne quien gobierne, tienen por objeto dar carga de trabajo a las constructoras, no tienen otra finalidad ni capacidad de actuación.

Pues bien, la iniciativa ecologista consistió en limpiar, es decir, desbrozar la margen siniestra que administraba hasta dejarla como un campo de golf. Eso sí, estoy seguro que lo hicieron de forma inclusiva y con perspectiva de género, porque estos paletos pierden el culo en copiar todas las tonterías que ven en los medios para intentar disimular el olor a bosta de vaca.

Sólo los árboles de mayor calibre fueron indultados, y ni siquiera todos, sino un tronco por cada pie. Sobre este paisaje ecológicamente devastado abrieron una pista que ni siquiera está cerrada al tráfico (es frecuente que pasen por ella criajos con sus ruidosas motillos). Hay que decir que hay pistas y carreteras que ya discurrían a una decenas de metros de ambos márgenes del río, fuera ya de la delimitación de la Red Natura que sólo comprendía, como hemos dicho, el bosque túnel de los árboles de ribera y su vegetación asociada, ese sotobosque que los aldeanos modernitos consideran maleza y basura. Convirtieron una antigua senda de pescadores en una pista que, según la terminología botarate oficial la han llamado ecovía fluvial biosaludable o no sé qué imbecilidades de este neolenguaje infecto. Es decir, ahora es un paseo fluvial para disfrute de los villanos que ya pueden cómodamente pasear por un entorno antropizado que es lo que les gusta a esta carroña humana acomplejada de haber nacido en el rural. ¡Ya semos como los de Madrí! Y se han cargado la mitad de un ecosistema muy valioso incluido en la Red Natura para poder tener la ilusión de contar con su propio Parque del Buen Retiro.

Sería inútil tratar de explicarles que esta actuación, en un país civilizado, les llevaría de cabeza a la cárcel por un grave delito medioambiental. Esta basura humana neoprogre está encantada de haber prestado un servicio a la ecología, liberándola de esas feas plantas que impedían la contemplación del río, el mismo periódicamente devastado por la rotura de las balsas de decantación de las obras del AVE, esa infraestructura que, ya sí que sí, traerá la prosperidad a esta tierra. La consideración de que la declaración de Red Natura (que como vemos no es una figura de protección pues no protege de nada ante la estupidez de un consistorio, tan ignorante y pueril como el niño que abraza a la mascotita que le han regalado hasta aplastarla) era debida precisamente a la existencia de ese ecosistema de ribera que han conseguido destrozar. Al menos en su margen izquierda. En la otra margen, abandonada a su suerte por la despreocupación del consistorio garrulo, aún puede prosperar libremente la vegetación de ribera que, a su vez, da cobijo y sustento a la fauna asociada a este tipo de ecosistema (anfibios, reptiles, aves y pequeños mamíferos, ese bicherío desagradable a todos estos burros de cuidada vestimenta).

Por lo tanto, tenemos la paradójica situación de que la parsimoniosa salamandra, el tímido zorzal, buscarán refugio en la orilla aún preservada del lado administrado por el gobierno de palurdos cejijuntos escopeteros, huyendo del compromiso ecologista del consistorio progre que ha destruido su hábitat para convertirlo en un lugar de recreo. Si pudieran votar, esas plantas de ribera, esos animales que entre ellas prosperan, votarían por la derecha de la boina que hace lo mejor que se puede hacer por ellos: ignorarlos, dejarlos tranquilos. Votarían al demonio con tal de huir del espíritu ecologista y solidario de los que con no más letras que los palurdos reaccionarios, tienen la pose y la petulancia de pretender ser modernos.

La desgracia es que el daño causado incumbe a todo el entorno del río, ya que el trasiego de gente que transita por la orilla recientemente despejada dificultará que la fauna refugiada en la ribera facha pueda realizar sus funciones básicas, alimentarse, aparearse, nidificar… huyendo a lugares más retirados y apacibles, lejos del abrazo destructor de los neoecologistas.

Esta anécdota me viene muy al cuento para denunciar a la izquierda alternativa que, en nombre de la ecología (como del feminismo y la inclusividad) desarrolla políticas segregacionistas, racistas, sexistas y, en este caso, ecocidas (el mejor ejemplo es la devastación producida por la moda giliprogre de los biocombustibles), simplemente porque es lo que está de moda. Evidenciando dos cosas: la primera, su falta de preparación intelectual y, la segunda, la falsedad de su compromiso por los valores que dicen defender y que sólo reproducen en lo superficial, en lo anecdótico, lo semántico y lo gestual. La política de gestos es la característica más definitoria de esta alt-left postmoderna contra la que me he alzado en armas, la izquierda del postureo.

En plata: a esta escoria humana de estética casual le importa una higa ni los ecosistemas, ni las especies animales, vegetales o fúngicas que en ellos prosperan. Sólo les importa su ombligo, dar cuenta al mundo de las maravillosas personas que son en una constante escenografía de egolatría sectaria.

Este hatajo de osados ignorantes, refractarios al pensamiento científico basado en la duda metódica y muy duchos en la charlatanería de axiomas magufos repetidos de forma acrítica a modo de mantra o salmodia, está conduciendo a la izquierda al despeñadero. ¿El antídoto? Un brebaje de eficacia universal: rigor, rigor, rigor. Estudio, y avanzar sin perder en ningún momento el pasamanos de la realidad. Exterminar la irracionalidad, la superstición y el dogma allá donde se encuentren, y antes que nada cuando aparecen en el propio organismo y amenazan gangrena.

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22 diciembre 2018

Un buen ejemplo de postmodernismo

Filed under: Política — Nadir @ 5:59

Jaime Mayor Oreja: “El franquismo fue una época de extraordinaria placidez“.

Desde el punto de vista de la teoría de la irracionalidad que se dice postmodernismo, el antiguo Ministro del Interior de Aznar estaba en lo cierto. Es su verdad, es decir, es la percepción que tuvo él y su entorno, su clase, de esa etapa histórica. Los paseados, los campos de trabajo, las torturas en comisaría, las golpizas de los grises… todo eso no afectaba al joven Jaimito y, por lo tanto, no lograba impresionar su memoria. Igual que el destino de los deportados a los campos de exterminio no incumbía a los buenos alemanes y, por lo tanto, no inquietaba porque ojos que no ven, corazón que no siente.

Antes se decía que lo que no sale en televisión, no existe. Ahora hemos restringido el dominio de lo real aún más. Lo real es aquello que logra despertar el interés del sujeto y colarse hasta su mente, la puntuación del videojuego, el catálogo de moda, la peli que vi ayer por el cable… El reino de la subjetividad. Y sobre ese reino se levanta toda la teoría política que rige a derecha e izquierda. No sobre los problemas reales, determinados, medibles, sino sobre la apreciación que sobre ellos tengan los individuos.

Estos últimos días, ocurre un asesinato truculento y ya la atención del populacho se centra en él. Si es una mujer asesinada, ya todas las mujeres se sienten amenazadas de muerte por esa raza degenerada que son los hombres. Si es un atentado de un inmigrante con el cerebro lavado por las chilabas, ya es que los moros nos invaden, Santiago y cierra España. Y el que intenta aportar algo de cordura al discurso, es amigo de los de la ETA o la abominación de moda.

No hace tanto todo el mundo se peleaba por inventarse razones para sentirse amenazado por ETA, para justificar mejor así su odio visceral al mal con mayúsculas. Luego el miedo pasó a las bandas de rumanos, acechando desde los Cárpatos para abalanzarse sobre tu casa. Durante un tiempo fueron los violadores, y recuerdo una anciana con un pie en la tumba y aterrorizada porque un hombre viniera a levantarla la saya. Todas estas amenazas, que de tan remotas son irracionales (sería mucho más lógico tener miedo a fallecer en accidente de circulación o de un paro cardíaco derivado de una mala dieta), son percibidas como gravísimas e inminentes por el populacho influenciable y, por lo tanto, se tornan en realidad (y disparan las cifras de negocio de las empresas de seguridad).

¡Nos están matando!, clama el neofeminismo, y no hay ningún dirigente que se atreva a contradecir esta mentecatez y recordar que España es uno de los países más seguros del mundo para ser mujer (número de asesinatos por mil habitantes), desde luego mucho más que para ser hombre. No hay nadie que recuerde que el número de mujeres asesinadas por sus parejas (48 el año pasado) es absolutamente anecdótico (recordemos que es una población de 47 millones de personas, de las que la mitad son mujeres), muy buen dato en cuanto lo comparemos con cualquier otro país europeo (de hecho, Alemania o Francia tienen cifras muy superiores) y que sigue una tendencia descendente. Porque como no importa la realidad, sino la impresión que se tenga de ella, se convierte la excepción en norma y la anécdota en categoría. Si a mí me preocupa, es real; no ya mi preocupación, sino el objeto de mi preocupación. Como son reales entonces los monstruos debajo de la cama del niño.

La cuestión es que, al igual que en cuanto procurabas razonar sobre el conflicto político vasco, ahora tienes que empezar la frase dejando claro que no justificas los asesinatos machistas. El número de mujeres asesinadas en casos de violencia machista es, por ejemplo, menos de la tercera parte de las muertes en accidentes de tráfico a causa del uso del teléfono móvil o por caerse por una escalera. Y, sin embargo, antes de aportar este dato objetivo que intenta encuadrar la dimensión del problema, hay que ponerse la venda antes que la herida y avisar que uno no es un depravado maltratador. Y, aún así, si recuerdas que el caso de la zamorana asesinada por un demente es sólo eso, un caso aislado provocado por una mente criminal, que ciertamente se nutre de un poso de misoginia que aún queda en la sociedad, pero que en modo alguno puede ser tomado como una amenaza general que pesa sobre las mujeres… asumes el riesgo de ser anatemizado.

Y uno se pregunta qué lógica política tiene un discurso que cada vez adquiere un tono más descarado de criminalización de la mitad de la población que ha tenido en gracia nacer con un sexo inoportuno a la nueva moda. Hemos pasado de que la mujer era el recipiente de todo mal, la compañera del diablo, un ser pérfido que las necesidades de perpetuación de la especie obligaban a tolerar… a traspasar esa mochila de pecado al hombre, asociándolo con todos los males, vicios y defectos, cuya inmunda presencia pone en peligro la apacible existencia de esos seres de luz dotados del sexo correcto (grupo en el cual se admite como excepción a los homosexuales). Y llegados a este punto, uno no puede menos que concluir que está rodeado de imbéciles y que la humanidad no tiene remedio.

¿Hay que seguir trabajando para extirpar el machismo de la sociedad? Sin duda. Y también la violencia, toda la violencia, pues es lamentable que sólo se destaque aquella violencia que nos puede tocar de cerca. Y también la irracionalidad, pero ese objetivo parece más lejano.

Falta rigor en el discurso, la experiencia personal sustituye a los datos objetivos y la veracidad y la coherencia se van por el retrete. En ese ambiente, cuanto más se reduce el número de muertes, más crece la alarma social, y se crea una obsesión paranoide sobre una ofensiva machista que culmina en el “¡nos están matando!”, seguido de la petición de medidas excepcionales (leyes ad-hoc). El slogan en Tijuana o Ciudad Juárez puede tener sentido (con todo, en ésta última 9 de cada 10 víctimas son hombres), pero aquí…

Por cierto, sobre la violencia. También sería interesante indagar entre las mujeres maltratadas si, durante la etapa de noviazgo, le parecía igual de intolerable cuando su hombre estaba dispuesto a liarse a golpes en la discoteca por cualquier excusa. Porque quizá le “ponía” el olor a sudor, sangre y testosterona de su machito ibérico. Luego, cuando la que cobraba era ella, ya no era tan excitante. Detrás de cada garrulo violento hay una fulana que lo azuza. Igual que la inteligencia, la palurdez y la bajeza están igualmente distribuidas entre los sexos, detalle que históricamente tenemos tendencia a someter a un olvido selectivo. Acaso para terminar con la violencia contra las mujeres deberíamos dejar de ponerle apellidos, y proscribirla independientemente de quién la ejerza y la sufra.

Y ya por ir terminando; nos parece reprobable que el ministro de Aznar exprese su subjetiva percepción de la dictadura de niño pijo en una familia “de bien”, al mismo tiempo que pedimos atención a nuestra chifladura, esto es, percepción subjetiva de la realidad en la cual, por ejemplo, consideramos la mera presencia de hombres como una amenaza.

Esperad, que copio, por si sois demasiado perezosos:

Está demostrado que vivimos en una sociedad con una desigualdad estructural en la que los hombres asesinan de forma sistémica a las mujeres. […] Los hombres, así, en general, ostentan todo tipo de privilegios (en el mercado laboral, en el espacio público, en los cargos de poder).

Ahora mismo el liderazgo, la representación y la participación es cis, masculina y blanca en casi todos los espacios poder. No creo que esta relación de desigualdad cambie hasta que no demos un espacio para que las personas que no han formado parte de estos grupos de poder puedan pensar tranquilamente.

Así que se promueven conciertos segregados, como en la Arabia de los Saud. Mira de qué forma tan insospechada la alt-left ha acabado dando la razón a la ideología más reaccionaria que aún perdura en el s.XXI: el wahabismo. Hombres y mujeres no pueden compartir espacio sin que éstos, enajenados por su voluptuosidad, se abalancen sobre las mujeres como fieras hambrientas (en mi planeta no ocurre así, e incluso en las playas nudistas que frecuento el ambiente es de confianza y respeto, pero hemos quedado que la realidad es lo de menos).

Pero claro, una vez abierta la caja de Pandora es muy difícil cerrarla a tiempo…

Dentro de estos espacios la propia mujer blanca cis tiene que revisar y ser consciente de sus propios privilegios. Del mismo modo que deben hacerlo hombres respecto a las mujeres. “Es importante que estas mujeres también sean capaces de crear un espacio más pequeño de seguridad para mujeres queer o trans”. Y este círculo de protección también es extensible a mujeres musulmanas, gitanas, negras u otros grupos, en definitiva, que enfrentan sus propias discriminaciones más allá de la blanca.

Pues nada, dentro de este concierto segregado, subsegregamos espacios para cada raza, religión y opción sexual. Al final, el concierto del espacio seguro para mujeres cingalesas, transexuales y de rito metodista se celebrará con la asistencia de… una estudiante china que no entendía nada y acabó en esa habitación por casualidad buscando el baño.

Esta chaladura la lee cualquier hombre de ese 99,9% de pringados, estafados, ninguneados, avasallados, y que encima le traten de “privilegiado” (y frecuentemente, la acusación viene de un piquito de oro con una buena posición social asociada a un carguito institucional) y “asesino” (en potencia, lo cual le convierte en sospechoso por defecto) y le escuece la testuz: encima de cornudo, apaleado. Lo siguiente es fijarse en qué fuerzas políticas están respaldando semejantes chaladuras y obrar en consecuencia. Y tras escuchar toda esta sarta de imbecilidades, hasta Trump en comparación parece un hombre razonable y sensato.

En este caos de subjetividades donde cada uno cuenta la misa según le va en ella es imposible encontrar un asidero, un punto de referencia a partir del cual poder avanzar ya que hemos destruido el valor de la realidad. Lo que viene a continuación es la completa destrucción de la dialéctica, inhabilitada como vehículo de transmisión del pensamiento, ya que las ideas son propias de cada individuo y pierden su sentido al comunicarse. Esto es, ni más ni menos que la hipótesis del postmodernismo autoverificada. La imagen se parece a un manicomio, con internos deambulando mientras gesticulan en el aire y gritan a las paredes sus demencias. La cuestión es que, gracias a Internet, estos chalados se encuentran y se reúnen con los que comparten chaladura, reafirmándola, y acabamos con un pelotón de orates organizados con un cucurucho de papel en la cabeza, la mano entremetida en la casaca y con ganas de invadir Rusia.

Si la realidad no existe o es irrelevante, se va a tomar por culo todo el andamiaje intelectual que nuestra especie ha desarrollado desde que garabateábamos bisontes en el Magdaleniense.

En serio, ¿tan difícil es prescindir de accidentes somáticos como lo que tenemos entre las piernas o el porcentaje de melanina de nuestra piel, para fijarnos en detalles más relevantes en el ser humano como la inteligencia, la honestidad o la generosidad? Los cuales, por mucho que proclamen los antiguos y los (post)modernos sexistas y racistas, NO vienen determinados por esos caracteres. Los atributos sexuales son relevantes a la hora de follar, y los caracteres raciales a la hora de escoger protección solar, conjuntar la ropa y poco más (hay alguna prevalencia de enfermedades en diferentes grupos raciales, pero ésta sólo se revela estadísticamente).

Esto no es feminismo, esto es sexismo; ferozmente reaccionario, promueve la vuelta a una sociedad segregada en la que el sexo es determinante en las relaciones sociales (exactamente, el rol asociado culturalmente a él, el género, alucinantemente defendido como relevante por quien tiene la desfachatez de llamarse feminista).

Una última cuestión.

¿A quién beneficia esta corriente de volver a remarcar las diferencias sexuales o raciales, como en el tiempo de nuestras abuelas?

Divide et impera.

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20 diciembre 2018

El nuevo modelo de razonamiento

Filed under: Política — Nadir @ 12:17

Genial la última viñeta de Jesus and Mo.

Esto va mucho más allá de porfías religiosas, el mecanismo descrito se ha generalizado en múltiples ámbitos del pensamiento, desde la política a las ciencias sociales. Who cares about the truth? La realidad importa tres carallos. De hecho, la realidad es incómoda, rígida y angulosa, no se adapta a los patrones de corrección política; así que lo mejor es prescindir de ella y crear una realidad paralela (es decir, una MENTIRA) de textura gomosa que se adapte al discurso preestablecido por cada cual.

La singladura del pensamiento científico es una navegación de cabotaje: debemos tener un ojo puesto en al costa, para ir comprobando la posición y rumbo. En el mundo del pensamiento, alejarse de la realidad conduce invariablemente al naufragio.

La manipulación de la realidad para adaptarse a la propia conveniencia ni siquiera lo inventó el postmodernismo, tal ha sido el discurso de la Humanidad hasta el advenimiento de la ciencia, con su árido rigor y adusta objetividad. Es mucho más amable la fantasía de las religiones que, cuando no saben una respuesta, se la inventan con la soberbia de la ignorancia. Las nuevas formas de hacer política… no son nuevas, son arcaicas; un retroceso en la historia del pensamiento. Mirad por ejemplo la historia del catolicismo narrada por autores católicos o del islam por siervos de Mahoma. El término hagiografía se usa las más de las veces en sentido impropio como antítesis del rigor histórico, en concreto biográfico. No es historia, no es ciencia, es rechufla, es lisonja, es MENTIRA.

Ramses II, el más grandes de los faraones del Imperio Nuevo, hizo construir gigantescos monumentos exaltando sus victorias, entre ellas la más importante, la de Qadesh frente al imperio hitita. Aquí tenemos el relieve en uno de sus monumentos más gloriosos, Abu Simbel.

Sin embargo, ahora sabemos que la batalla de Qadesh acabó en tablas, con un fuerte sabor a derrota por parte del expansionismo egipcio (y, de hecho, se duda incluso de que Ramses saliera del palacio y se pusiera al frente de su ejército). Es decir, toda esa maravillosa estatuaria, monumentos y bajorrelieves son… propaganda, puta propaganda política.

La ilusoria victoria de Qadesh es una postverdad, igual que los tuits del Trump. Es engañoso el nombre de postmodernismo ya que es sencillamente la vuelta a las tinieblas y el oscurantismo previas a la Ilustración. No hay nada más pre-moderno que la capitulación de la razón, el abandono de la realidad para postrarse ante otros Dioses.

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16 diciembre 2018

Mis disculpas

Filed under: Varios — Nadir @ 13:05

Casi por casualidad, me he pasado por el contenedor de spam y he visto que había un montón de comentarios válidos (es decir, no comentarios automáticos de publicidad) que no habían pasado por el filtro. Los he rescatado manualmente, pero la carpeta de spam se vacía automáticamente cada cierto tiempo, así que mensajes anteriores habrán sido eliminados.

Una contestación filtrada es algo que pasa de tanto en cuanto, pero en esta ocasión han sido muchos en unos pocos días. Además, ninguno de ellos tenía gran abundancia de enlaces, que es lo que antes disparaba el filtro.

Lo primero, pedir disculpas a los que se han molestado en escribir una contestación para luego llevarse el mal sabor de boca de verla rechazada.

Por lo demás, decir que es un asunto de mal arreglo, ya que eliminar el filtro de spam conllevaría que los comentarios se llenasen de mierda, dificultando la conversación. Ya lo tengo configurado de la forma más suave posible, para que no pida ni captchas ni hostias, para molestaros lo mínimo. Si a alguien se le ocurre alguna otra forma para evitar estas desagradables confusiones, ruego que la comparta.

Hasta entonces, vuelvo a reiterar, esta vez en una entrada aparte: si alguna vez escribís algo y no aparece publicado, escribid un mensaje corto avisándome de esta circunstancia para que lo rescate del spam.

Por otra parte, si tras publicar un mensaje éste aparece, y pasado un tiempo ves que ha sido eliminado, no tiene nada que ver con el filtro del spam: es que he aplicado de forma manual el filtro de gilipolleces. Recuerdo que desde hace tiempo he modificado mi política de moderación: antes no borraba nada, ahora borro lo que que no aporta nada. Que en modo alguno esto suponga una brida para evitar disentir o criticarme: si está bien argumentado es valioso y merece ser tomado en consideración.

Para terminar, quiero reiterar mis disculpas y mi súplica: cuando notéis que un mensaje ha sido atrapado por el filtro de spam, avisadme.

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