La mirada del mendigo

22 diciembre 2018

Un buen ejemplo de postmodernismo

Filed under: Política — Nadir @ 5:59

Jaime Mayor Oreja: “El franquismo fue una época de extraordinaria placidez“.

Desde el punto de vista de la teoría de la irracionalidad que se dice postmodernismo, el antiguo Ministro del Interior de Aznar estaba en lo cierto. Es su verdad, es decir, es la percepción que tuvo él y su entorno, su clase, de esa etapa histórica. Los paseados, los campos de trabajo, las torturas en comisaría, las golpizas de los grises… todo eso no afectaba al joven Jaimito y, por lo tanto, no lograba impresionar su memoria. Igual que el destino de los deportados a los campos de exterminio no incumbía a los buenos alemanes y, por lo tanto, no inquietaba porque ojos que no ven, corazón que no siente.

Antes se decía que lo que no sale en televisión, no existe. Ahora hemos restringido el dominio de lo real aún más. Lo real es aquello que logra despertar el interés del sujeto y colarse hasta su mente, la puntuación del videojuego, el catálogo de moda, la peli que vi ayer por el cable… El reino de la subjetividad. Y sobre ese reino se levanta toda la teoría política que rige a derecha e izquierda. No sobre los problemas reales, determinados, medibles, sino sobre la apreciación que sobre ellos tengan los individuos.

Estos últimos días, ocurre un asesinato truculento y ya la atención del populacho se centra en él. Si es una mujer asesinada, ya todas las mujeres se sienten amenazadas de muerte por esa raza degenerada que son los hombres. Si es un atentado de un inmigrante con el cerebro lavado por las chilabas, ya es que los moros nos invaden, Santiago y cierra España. Y el que intenta aportar algo de cordura al discurso, es amigo de los de la ETA o la abominación de moda.

No hace tanto todo el mundo se peleaba por inventarse razones para sentirse amenazado por ETA, para justificar mejor así su odio visceral al mal con mayúsculas. Luego el miedo pasó a las bandas de rumanos, acechando desde los Cárpatos para abalanzarse sobre tu casa. Durante un tiempo fueron los violadores, y recuerdo una anciana con un pie en la tumba y aterrorizada porque un hombre viniera a levantarla la saya. Todas estas amenazas, que de tan remotas son irracionales (sería mucho más lógico tener miedo a fallecer en accidente de circulación o de un paro cardíaco derivado de una mala dieta), son percibidas como gravísimas e inminentes por el populacho influenciable y, por lo tanto, se tornan en realidad (y disparan las cifras de negocio de las empresas de seguridad).

¡Nos están matando!, clama el neofeminismo, y no hay ningún dirigente que se atreva a contradecir esta mentecatez y recordar que España es uno de los países más seguros del mundo para ser mujer (número de asesinatos por mil habitantes), desde luego mucho más que para ser hombre. No hay nadie que recuerde que el número de mujeres asesinadas por sus parejas (48 el año pasado) es absolutamente anecdótico (recordemos que es una población de 47 millones de personas, de las que la mitad son mujeres), muy buen dato en cuanto lo comparemos con cualquier otro país europeo (de hecho, Alemania o Francia tienen cifras muy superiores) y que sigue una tendencia descendente. Porque como no importa la realidad, sino la impresión que se tenga de ella, se convierte la excepción en norma y la anécdota en categoría. Si a mí me preocupa, es real; no ya mi preocupación, sino el objeto de mi preocupación. Como son reales entonces los monstruos debajo de la cama del niño.

La cuestión es que, al igual que en cuanto procurabas razonar sobre el conflicto político vasco, ahora tienes que empezar la frase dejando claro que no justificas los asesinatos machistas. El número de mujeres asesinadas en casos de violencia machista es, por ejemplo, menos de la tercera parte de las muertes en accidentes de tráfico a causa del uso del teléfono móvil o por caerse por una escalera. Y, sin embargo, antes de aportar este dato objetivo que intenta encuadrar la dimensión del problema, hay que ponerse la venda antes que la herida y avisar que uno no es un depravado maltratador. Y, aún así, si recuerdas que el caso de la zamorana asesinada por un demente es sólo eso, un caso aislado provocado por una mente criminal, que ciertamente se nutre de un poso de misoginia que aún queda en la sociedad, pero que en modo alguno puede ser tomado como una amenaza general que pesa sobre las mujeres… asumes el riesgo de ser anatemizado.

Y uno se pregunta qué lógica política tiene un discurso que cada vez adquiere un tono más descarado de criminalización de la mitad de la población que ha tenido en gracia nacer con un sexo inoportuno a la nueva moda. Hemos pasado de que la mujer era el recipiente de todo mal, la compañera del diablo, un ser pérfido que las necesidades de perpetuación de la especie obligaban a tolerar… a traspasar esa mochila de pecado al hombre, asociándolo con todos los males, vicios y defectos, cuya inmunda presencia pone en peligro la apacible existencia de esos seres de luz dotados del sexo correcto (grupo en el cual se admite como excepción a los homosexuales). Y llegados a este punto, uno no puede menos que concluir que está rodeado de imbéciles y que la humanidad no tiene remedio.

¿Hay que seguir trabajando para extirpar el machismo de la sociedad? Sin duda. Y también la violencia, toda la violencia, pues es lamentable que sólo se destaque aquella violencia que nos puede tocar de cerca. Y también la irracionalidad, pero ese objetivo parece más lejano.

Falta rigor en el discurso, la experiencia personal sustituye a los datos objetivos y la veracidad y la coherencia se van por el retrete. En ese ambiente, cuanto más se reduce el número de muertes, más crece la alarma social, y se crea una obsesión paranoide sobre una ofensiva machista que culmina en el “¡nos están matando!”, seguido de la petición de medidas excepcionales (leyes ad-hoc). El slogan en Tijuana o Ciudad Juárez puede tener sentido (con todo, en ésta última 9 de cada 10 víctimas son hombres), pero aquí…

Por cierto, sobre la violencia. También sería interesante indagar entre las mujeres maltratadas si, durante la etapa de noviazgo, le parecía igual de intolerable cuando su hombre estaba dispuesto a liarse a golpes en la discoteca por cualquier excusa. Porque quizá le “ponía” el olor a sudor, sangre y testosterona de su machito ibérico. Luego, cuando la que cobraba era ella, ya no era tan excitante. Detrás de cada garrulo violento hay una fulana que lo azuza. Igual que la inteligencia, la palurdez y la bajeza están igualmente distribuidas entre los sexos, detalle que históricamente tenemos tendencia a someter a un olvido selectivo. Acaso para terminar con la violencia contra las mujeres deberíamos dejar de ponerle apellidos, y proscribirla independientemente de quién la ejerza y la sufra.

Y ya por ir terminando; nos parece reprobable que el ministro de Aznar exprese su subjetiva percepción de la dictadura de niño pijo en una familia “de bien”, al mismo tiempo que pedimos atención a nuestra chifladura, esto es, percepción subjetiva de la realidad en la cual, por ejemplo, consideramos la mera presencia de hombres como una amenaza.

Esperad, que copio, por si sois demasiado perezosos:

Está demostrado que vivimos en una sociedad con una desigualdad estructural en la que los hombres asesinan de forma sistémica a las mujeres. […] Los hombres, así, en general, ostentan todo tipo de privilegios (en el mercado laboral, en el espacio público, en los cargos de poder).

Ahora mismo el liderazgo, la representación y la participación es cis, masculina y blanca en casi todos los espacios poder. No creo que esta relación de desigualdad cambie hasta que no demos un espacio para que las personas que no han formado parte de estos grupos de poder puedan pensar tranquilamente.

Así que se promueven conciertos segregados, como en la Arabia de los Saud. Mira de qué forma tan insospechada la alt-left ha acabado dando la razón a la ideología más reaccionaria que aún perdura en el s.XXI: el wahabismo. Hombres y mujeres no pueden compartir espacio sin que éstos, enajenados por su voluptuosidad, se abalancen sobre las mujeres como fieras hambrientas (en mi planeta no ocurre así, e incluso en las playas nudistas que frecuento el ambiente es de confianza y respeto, pero hemos quedado que la realidad es lo de menos).

Pero claro, una vez abierta la caja de Pandora es muy difícil cerrarla a tiempo…

Dentro de estos espacios la propia mujer blanca cis tiene que revisar y ser consciente de sus propios privilegios. Del mismo modo que deben hacerlo hombres respecto a las mujeres. “Es importante que estas mujeres también sean capaces de crear un espacio más pequeño de seguridad para mujeres queer o trans”. Y este círculo de protección también es extensible a mujeres musulmanas, gitanas, negras u otros grupos, en definitiva, que enfrentan sus propias discriminaciones más allá de la blanca.

Pues nada, dentro de este concierto segregado, subsegregamos espacios para cada raza, religión y opción sexual. Al final, el concierto del espacio seguro para mujeres cingalesas, transexuales y de rito metodista se celebrará con la asistencia de… una estudiante china que no entendía nada y acabó en esa habitación por casualidad buscando el baño.

Esta chaladura la lee cualquier hombre de ese 99,9% de pringados, estafados, ninguneados, avasallados, y que encima le traten de “privilegiado” (y frecuentemente, la acusación viene de un piquito de oro con una buena posición social asociada a un carguito institucional) y “asesino” (en potencia, lo cual le convierte en sospechoso por defecto) y le escuece la testuz: encima de cornudo, apaleado. Lo siguiente es fijarse en qué fuerzas políticas están respaldando semejantes chaladuras y obrar en consecuencia. Y tras escuchar toda esta sarta de imbecilidades, hasta Trump en comparación parece un hombre razonable y sensato.

En este caos de subjetividades donde cada uno cuenta la misa según le va en ella es imposible encontrar un asidero, un punto de referencia a partir del cual poder avanzar ya que hemos destruido el valor de la realidad. Lo que viene a continuación es la completa destrucción de la dialéctica, inhabilitada como vehículo de transmisión del pensamiento, ya que las ideas son propias de cada individuo y pierden su sentido al comunicarse. Esto es, ni más ni menos que la hipótesis del postmodernismo autoverificada. La imagen se parece a un manicomio, con internos deambulando mientras gesticulan en el aire y gritan a las paredes sus demencias. La cuestión es que, gracias a Internet, estos chalados se encuentran y se reúnen con los que comparten chaladura, reafirmándola, y acabamos con un pelotón de orates organizados con un cucurucho de papel en la cabeza, la mano entremetida en la casaca y con ganas de invadir Rusia.

Si la realidad no existe o es irrelevante, se va a tomar por culo todo el andamiaje intelectual que nuestra especie ha desarrollado desde que garabateábamos bisontes en el Magdaleniense.

En serio, ¿tan difícil es prescindir de accidentes somáticos como lo que tenemos entre las piernas o el porcentaje de melanina de nuestra piel, para fijarnos en detalles más relevantes en el ser humano como la inteligencia, la honestidad o la generosidad? Los cuales, por mucho que proclamen los antiguos y los (post)modernos sexistas y racistas, NO vienen determinados por esos caracteres. Los atributos sexuales son relevantes a la hora de follar, y los caracteres raciales a la hora de escoger protección solar, conjuntar la ropa y poco más (hay alguna prevalencia de enfermedades en diferentes grupos raciales, pero ésta sólo se revela estadísticamente).

Esto no es feminismo, esto es sexismo; ferozmente reaccionario, promueve la vuelta a una sociedad segregada en la que el sexo es determinante en las relaciones sociales (exactamente, el rol asociado culturalmente a él, el género, alucinantemente defendido como relevante por quien tiene la desfachatez de llamarse feminista).

Una última cuestión.

¿A quién beneficia esta corriente de volver a remarcar las diferencias sexuales o raciales, como en el tiempo de nuestras abuelas?

Divide et impera.

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33 comentarios »

  1. QUe razon tienes. El otro dia hablaba sobre este tema y les decia q era mas preocupante esto https://www.europapress.es/economia/laboral-00346/noticia-mueren-618-personas-accidente-laboral-2017-18-mas-20180215141052.html, pero que jamas oiras a los tertulianos de turno decir nada. No habia pensado en los accidentes de trafico. Como tu bien dices es parecido a la epoca de ETA intentar poner racionalidad a estos asuntos es muy dificil. Uno oye cosas que se queda alucinado, como a una rubia pija decir que ella tiene miedo de ir a hacer running, o q estamos en una sociedad q asesina a las mujeres, todo esto echando espumarajos x la boca, es q me revuelven las tripas.
    El otro dia hice en el curro hice un alegato a la diversidad, a q es mentira que todos seamos iguales, q unos somos morenos, otros delgados otros mujeres, que fisicamente somos diferentes unos de otros, pero q eso me importa una puta mierda, q lo hay q defender es la igualdad de oportunidades y la igualdad ante la ley de TODOS. Joder casi me aplauden, jajaja. No me parece tan dificil.

    Comentario por Emilio Fernandez — 22 diciembre 2018 @ 10:55 | Responder

    • Pues me vas a perdonar, Emilio, pero a mí el anuncio de Campofrío, además de parecerme una putísima mierda, me parece una tomadura de pelo.

      Vamos, que aquí, si te suenas los mocos con la puta bandera de los cojones, te boicotean el espectáculo y te llaman a declarar ante el juez. Si te cagas en Dios, lo mismo. Si tuiteas un chiste de Carrero Blanco, ídem. Si en el contexto de una función de títeres, exhibes un cartel con el lema “Gora Alka Eta”, tres cuartos de lo mismo. Si haces una canción injuriando al Rey, ya tú sabes mi amol, etc, etc, etc.

      Pero los oprimidos son los que no pueden hacer chistes de negros, mujeres o minusválidos.

      POR LOS COJONES!!

      Comentario por Daniel Pérez — 22 diciembre 2018 @ 19:22 | Responder

      • ummmmmm, has leido el articulo q es lo interesante?, de hecho el anuncio ni lo vi

        Comentario por Emilio Fernandez — 22 diciembre 2018 @ 23:03 | Responder

        • Seguramente debo tener las entendederas más espesas de lo que suele ser habitual en mí, que es bastante, porque el artículo, o al menos es lo que se me parece, está en la misma línea que aquéllas.

          Cuidadito con los campechanos rebuznos de aquellos que se han subido a la ola de una pretendida transgresión políticamente incorrecta.

          https://m.eldiario.es/internacional/Trump-llevar-tribunales-programa-maravillosa_0_847265921.html

          O aquí nos reímos todos, o no se ríe ni Dios.

          Me gustan las cosas claras, por lo que el circunloquio del crítico de televisión, a mí, no me sirve.

          Soy así de espeso.😒

          Comentario por Daniel Pérez — 22 diciembre 2018 @ 23:55 | Responder

        • Bob Pop lo explica mejor que Antonio Rico.

          Comentario por Daniel Pérez — 23 diciembre 2018 @ 0:12 | Responder

          • tienes bastante mas tiempo 😉

            Comentario por Emilio Fernandez — 23 diciembre 2018 @ 16:37 | Responder

            • Hostias, es verdad!

              Iba a decir que te compadezco, pero ya sabes tú mejor que yo, que “sarna” con gusto no pica.🍼

              Comentario por Daniel Pérez — 23 diciembre 2018 @ 20:15 | Responder

  2. Eso estaría muy bien si tuviéramos en consideración otra dimensión del problema. No se puede echar en cara que algunas mujeres nos criminalicen, cuando hay también muchos hombres que las criminalizan, sin que la mayoría de las veces los demás se lo echemos en cara. No se puede reprochar a una mujer que vaya a tal o cual lado con miedo, como si todos los hombres fuéramos unas bestias incontrolables, mientras haya quien les reproche, cuando pase algo, que vayan en minifalda, o borrachas, o abrazadas a un chico, como si los hombres no pudiéramos controlarnos y por tanto tuvieran ellas la culpa de que no podamos reprimir nuestros instintos.

    Que esa es otra, porque encima es algo que no se tiene en cuenta en otro tipo de delitos, por lo que no puede negarse una motivación misógina, machista, o ambas cosas. Por ejemplo: si yo le robo a un tío, ¿me serviría de atenante o exculpación que éste estuviera haciendo ostentación de un Ferrari, un rolex o manejara billetes a puñados? ¿Eso no excitaría y haría irrefrenable mi codicia? ¿Por qué entonces lo aceptamos si una chica hace ostentación de sus piernas? ¿Exculpariamos a alguien por robar a otro que está dormido, borracho o drogado? ¿Qué pasa, no se lo estaría buscando, descuidando sus posesiones e incitándonos a robarle? ¿Por qué entonces se puede disculpar una agresión sexual si es la chica la que está en tales condiciones? ¿Alguien vería con buenos ojos que si alguien me da de buena gana un cigarro, yo me sintiera con derecho a quitarle la cartera contra su voluntad? Es que encima lo veríamos como un agravante. ¿Por qué entonces si una chica le da la gana de darnos un morreo, ya luego podemos hacerla responsable de todo lo que le hagamos contra su voluntad? ¿Por qué en ese caso lo veríamos como un eximente en vez de un agravante?

    Pero hay una diferencia abismal entre ambos tipos de criminalizaciones, y es que mientras ellas criminalizan al colectivo entre los que se esconden los agresores, hay hombres que criminalizan al colectivo que aporta las víctimas. Puede que ni uno ni otro tengan razón, pero lo que está clarísimo es quién tiene más y mejores razones.

    Luego está el asunto de las cifras, y es interesante conocerlas y llevarlas a la racionalidad. Pero también hay que dar cuenta de otras irracionalidades aún mayores. Por ejemplo: en lo que va de siglo, han muerto más mujeres por violencia doméstica o sexual que gente asesinada por ETA en toda su historia. Y sin embargo aceptamos sin problema que sus amenazados llevaran escolta con dinero de todos. Entre ellos el “señor” Mayor Oreja. ¿Imagina que le hubiéramos dicho que no, que no podemos ponerle escolta porque eso sería “criminalizar a todos los vascos”? ¿O que no lo hubiéramos hecho porque un juez no hubiera creido su testimonio de que tal o cual presunto terrorista le hubiera amenazado y tiempo más tarde hubiera aparecido muerto? ¿Qué se hubiera montado por ello, especialmente contra ese juez? Y sin embargo esas cosas muchas veces ocurren en el caso de la violencia contra las mujeres.
    Y otra cosa aún peor: los aeropuertos. 50 mujeres son asesinadas cada año en España. En ese mismo periodo ¿cuantas personas mueren en secuestro o atentados aéreos en el país? Y sin embargo soportamos que nos cacheen, que nos pasen por detectores, que nos hurgen en el equipaje, que nos quiten mecheros, lápices, champús, y así podríamos seguir hasta acabar con los pantalones bajados escuchando el estremecedor sonido de unos guantes de latex ajustándose con un estampido elástico a la piel. Pero no pasa nada, ahí no importa que nos criminalicen, a nosotros, a encantadoras viejecitas y a asustados crios de doce años, en pos de nuestra sacrosanta seguridad. Pero luego si las mujeres reclaman un mínimo de esa seguridad para sí, es que son unas histéricas “feminazis”.

    Para acabar, decirle a ese mamarracho que nosotros llamabamos “Mayor Colleja” y eso que éramos inmigrantes extremeños en el País Vasco, y por ello poco sospechosos de abertzales, que el franquismo fué causante de muertes y asesinatos a un ritmo de más de uno a la hora. Y duró casi cuarenta años. Eche cuentas, miserable.

    Comentario por capitalhumano130965713 — 22 diciembre 2018 @ 16:01 | Responder

    • “Por ejemplo: en lo que va de siglo, han muerto más mujeres por violencia doméstica o sexual que gente asesinada por ETA en toda su historia”
      En realidad, el argumento feminista no es “por violencia doméstica o sexual” sino específicamente por violencia de género y en los ultimos aprox. 15 años (desde que se lleva estadística de ello). Este argumento les sirve de base para equiparar la violencia de género con el terrorismo, lo que, a mi modo de ver, es bastante disparatado.

      Pero no obstante, en lo que va de siglo, o en los últimos 15 años, es probable (no lo he comprobado, entre otras cosas porque esos casos “se han invisibilizado” por los poderes públicos, pero si nos remontamos suficientemente atras se cumpe con toda certeza) que hayan muerto más hombres por violencia “hembrista” que los que ha matado el GRAPO en toda su historia, con lo que la violencia de mujeres contra hombres podría equipararse, con igual legitimidad, con el terrorismo (y también sería un disparate).

      Lo de los aeropuertos está bien traido, y es una de esas películas absurdas que nos montamos (a alguien le beneficiará). Fïjate que en los últimos años han muerto muchas más personas en atentados en trenes de cercanías que en atentados en aviones, pero en cercanías ni nos cachean, ni pasamos por detectores de metales ni nada….

      No hay nada malo en poner escolta (u otras medidas apropiadas) a personas (realmente) amenazadas, como políticos vascos o víctimas de maltrato (varones, mujeres y niños). Nadie se opone a eso (es decir, es un “hombre de paja”). Lo que es absurdo es decir “a las mujeres nos matan” o “nos violan”, o “no podemos salir a la calle”. La experiencia cotidiana de 23 millones de mujeres lo desdice. Pero hay quien está interesado en hacer cundir el pánico, en presentar unos pocos casos como un riesgo gravísimo, cuando es mucho más probable que una mujer muera en accidente de tráfico o doméstico (o que se suicide) que por violencia de género. Algún beneficio esperarán obtener.

      Comentario por santi — 20 enero 2019 @ 0:05 | Responder

  3. Reblogueó esto en El blog de Juan Manuel Grijalvo…y comentado:

    Corrección política, la justa…

    Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 22 diciembre 2018 @ 18:35 | Responder

  4. Magnificar ciertos hechos en detrimento de otros, por la razón que sea. Últimamente tengo en el punto de mira el suicidio (no por tener pensado quitarme de en medio, tengo un niño pequeño y no se me ocurriría hacerle tal destrozo), más bien por ser la primera causa de muerte no natural en este país, y me imagino que en todos, por encima de los accidentes de tráfico.
    Leí este verano un artículo sobre una zona concreta de España donde se da el mayor índice de suicidios, familias que se han suicidado en el mismo olivo o con la misma cuerda, estremecedor. Zonas en las que se habla del suicido como algo normal e incluso con cierto “aura”.
    https://www.elespanol.com/reportajes/grandes-historias/20160729/143736438_0.html

    Comentario por Miguel — 22 diciembre 2018 @ 19:26 | Responder

    • ostias pues a bote pronto veo unos cuantos de asturias entre los 40 primeros, y unos cuentos tb q tienen que ver con la industria extractiva de minerales. Buff As Pontes, mete mieu

      Comentario por Emilio Fernandez — 22 diciembre 2018 @ 23:11 | Responder

  5. Hola Nadir,

    artículo interesante.

    Quiero añadir una contradicción filosófica que está metida dentro de este neofeminismo y que hasa ahora nadie lo remarca.
    En mi día en el feminismo diferenciabamos entre dos corrientes que sabíamos que eran incompatibles en muchos puntos: el feminismo igualitario (que predica que mujeres y varones somos iguales en todo) y el escencialista (que buscaba recuperar la escencia feminina).
    El feminimso post/LGTBxxx en su gran mayoría se fundamente en las teorias postmodernas, estas que niegan la verdad, el diálogo y la existencia de un sexo biólogico. (Filosoficamente es un poco mas fino el argumento, pero su consequencia practica es esta.) Visto desde los terminos historicos del feminismo sería un planteamiento radical del feminismo igualitario.
    Todo este griterio que tacha a los varones como violadores en potencia a mi me suena en muchos momentos como un planteamiento escencialista, aunque con algun toque postmoderno cuando entra la subjetividad, tiene un fondo muy distinto.
    Se me está haciendo muy gracioso ver como estos dos conceptos de tan distinta dirección tienen una coexistencia como si estuvieran en lo mismo.

    un saludo
    kathy

    Comentario por kathy otto — 23 diciembre 2018 @ 15:12 | Responder

    • Muy buenas, Katia.

      Te agradezco el apunte sobre la historia del feminismo, de la cual seguro sabes más que yo. Pero según yo entiendo, es el feminismo esencialista el que entronca con los postulados identitarios del postmodernismo, no el feminismo igualitario (que no es que sean iguales en todo, sino en lo sustancial, pero vamos, se entiende).

      Para mí, el problema es más bien semántico. ¿Cuál de los dos se queda con el derecho a llamarse “feminismo”? Es evidente que son dos corrientes ideológicas distintas, que coinciden en tener como motivo principal a la mujer (por lo tanto reclaman el término feminismo), pero con consideraciones diferentes e incluso opuestas (uno sostiene que la mujer es básicamente una construcción social sobre un accidente biológico que debe ser superada, siendo en lo esencial igual que el hombre; el otro remarca la diferencia esencial de la mujer no sólo obviamente en el plano biológico, sino en el psicológico, en el social y casi diría en el ontológico). Agrupar todo en el mismo saco viene a ser como llamar “loberos” tanto a los cazadores que tratan de matar lobos como a los naturalistas que procuran salvarlos, ya que en ambos casos su objeto de atención es el lobo.

      Y esto es un problema para los que siempre nos hemos afiliado en uno de estos bandos, cuando los del otro reclaman la exclusividad del término, defendiendo planteamientos opuestos (como también ocurre con el antirracismo).

      Finalmente, compañera, permíteme una reflexión muy básica. ¿Cómo te sonaría un movimiento que procurara recuperar la esencia masculina? ¿Y la esencia de la raza blanca? Yo no sé qué cojones es eso de la esencia masculina, o de la raza aria, pero cualquiera que sea afirmo que no tengo nada que ver con ella. Yo soy yo y procuro ser independiente de esas circunstancias biológicas (de hecho, sería muy lamentable sospechar que pienso con la polla). Condiciona más mi esencia, por ejemplo, el hecho de ser miope o diabético (no soy ninguna de las dos, pero por poner un ejemplo) que ser hombre o (má o meno) blanco.

      Gracias por tus muy razonados comentarios, así da gusto debatir.

      Un saludo!

      Comentario por Nadir — 24 diciembre 2018 @ 1:07 | Responder

      • Hola Nadir,

        solía estar bastante suelta en el tema, pero ya han pasado unos años desde que estuve en esto, así que ya no tanto, ante todo a la hora del argumentario actual. (Admito que en parte es porque me da repeluz leer tanta tonteria.)

        ¿Cómo encuadraría el escencialismo con la filosofía postmoderna? Van en direcciones contrarias.

        En su día llegué hasta leer (y medianamente comprender) a Judith Butler, uno de los pilares fundamentales del feminismo post. Su argumento de fondo se puede resumir de manera polémica así: Aunque las diferencias de sexo existen, en cuanto intentamos generar una idea de estas diferencias, ya estamos dentro del marco cultural, y con esto lejos de la realidad material. Es imposible que formemos una imagen realista (ya que siempre añadimos y restamos sentido). Así que, abandonemos el intento de entender las diferencias sexuales y solo hablemos de cultura, de la construcción de los roles de genero y como podemos ser subversivos a ellos. Esto es el argumento de fondo cuando han reemplazado la palabra sexo por genero, cuando antes usabamos las dos para diferencia entre las diferencias naturales (sexo) y culturales (genero). Cuando yo era postmoderna era claro que despreciabamos los escencialistas y cualquier argumento biologico.

        Así como yo lo he observado ha llevado mas bien a planteamientos espirituales que se han ido despolitizando, por lo menos las de mi generación y anteriores. Sería mas o menos un planteamiento así: https://www.instagram.com/socializando.mi.vida/ (perdona, no tengo mejor enlace). No tiene nada que ver con superioridad feminina, mas bien con un conocerse mejor en un plano personal y espiritualista.

        Sea este escencialismo u otro, no cambia que filosoficamente esten opuestos al postmodernismo. Uno se basa en la naturaleza y en la autenticidad, el otro hace acrobacia mental para negar la naturaleza, la autenticidad y muchos otros conceptos fundamentales.

        Justo por esto me da tanta gracia la vuelta de los argumentos escencialistas y que parecen ir de la mano con el planteamiento postmoderno. Les tiene que causa un monton de contradicciones que solo se aguantaran a ser tan “liquidos”, es decir incoherentes.

        ****

        Acerca de las diferencias biologicas y culturales existen. No tiene nada que ver con que parte de tu cuerpo pienses o que por ello te sientas superior. Pero son reales.

        A nivel de diferencia de sexos, hay diferencias en la estructura corporal, en los hormones y en la manera de organizar la vida debido a que nosotras nos podemos quedar embarazadas y vosotros no. Esto lleva a diferencias, a diferencias importantes. Desde la biologia se hicieron investigaciones sobre ello. Lo vi también en la universidad, y como hay tantas factores distorcionantes hay poco comprobable. Me acuerdo por ejemplo de un experimento que comprobaba que los bebes masculinos tendían a coger otros juguetes que los bebes femininos. El tema de los trans en el deporte es otro ejemplo: https://www.actuall.com/familia/juego-sucio-de-los-trans-deportistas-femeninas-derrotadas-por-mujeres-que-fueron-hombres/
        El problema mas allá de estas cosas es dificil comprobar mucho, ya que en gran parte somos una mezcla entre biologia, cultura, familia… y nunca sabemos realmente que factor se debe a cual.

        Cuanto te impregna tu socialización y te hace diferente lo he podido observar muy bien, siendo yo misma inmigrante. Antes de venir a España dije que no soy Alemana. Un par de meses aquí y me reconocí como Alemana, porque mis codigos culturales eran tan diferentes a las de aquí. Diez años conviviendo en España mayoritariamente con Latinoamericanos, y cada vez me empiezo a sentir mas rara en Alemania. Aún así, hay cosas sobre las que puedo hablar con facilidad con Alemanes mientras de que aquí me sigo atrancando.

        Ahora, no tengo problema en aceptar que somos diferentes, tampoco tengo problema con aceptar diferentes roles, o culturas, siempre y cuando no haya una jerarquia entre los ello, que ninguno se declare superior. Y creo que es fundamental que los roles sean lo suficientemente abiertas para que no impongan un solo estilo de vivir a las personas.

        Hasta aquí hoy
        un saludo y nos vamos leyendo
        kathy

        Comentario por kathy otto — 28 diciembre 2018 @ 2:33 | Responder

        • Me quedaba este comentario tuyo por responder, y es que no doy abasto.

          Es muy extenso y denso, y poco más puedo añadir. Sobre el identitarismo. Obviamente, haber nacido con el cromosoma XX te ha condicionado en alguna medida. Obviamente, el haber vivido en Alemania también. Como también lo habría hecho ser miope, o medir dos metros. Porque si mides dos metros, es más probable que te interese un deporte como el baloncesto, que si mides metro y medio. Pero eres más que un cuerpo de dos metros, o una vista defectuosa o una piel con una cierta pigmentación o unas gónadas. Con todos esos fenotipos más la experiencia vital que acumulas, dan como resultado un ser humano único: tú. Coger un único carácter de tu entidad y alzarlo como determinante en tu personalidad es enormemente simplista. Erróneo. En tu personalidad, quizá haya influido más un profesor que tuviste en tu adolescencia que el hecho de que el tono de tu piel sea tal. Ese determinismo sexual y racial tiene nombre: sexismo y racismo. Eres mucho más que un coño, o una piel blanquita.
          Además, es que tu caso me viene muy al pelo, y tú misma lo tratas. ¿Qué determina que seas alemana? El haber nacido allí, poco o nada. El haber crecido en Alemania, sin duda, porque te has empapado de esa cultura como después de otras. Ahora bien, ¿para describir tu esencia basta con decir que eres alemana? Pues claro que no, es sólo uno de los factores ambientales que han influido sobre ti. Lo contrario sólo se le ocurriría a un nazi (aquí teníamos el “día de la raza” española, no se puede ser más ridículo).

          aceptar diferentes roles –> pues yo no, porque precisamente se dice rol porque es un comportamiento impuesto (legal o socialmente). Que cada uno sea como quiera ser, según sus inclinaciones, independientemente de lo que tenga entre las piernas.

          En cuanto a las culturas, es un término muy engañoso. Existe la cultura, y las culturas. Curiosamente, son los extremos de la civilización, cuando más próximo estás de uno, más alejado del otro. Un hombre culto estudia las culturas en las que se practicaba la antropofagia ritual, un salvaje se come a sus congéneres por ser parte de su cultura (afortunadamente ya extinta, al menos ese rasgo).

          Vuelvo al chollo.

          Un saludo!!!

          Comentario por Nadir — 6 enero 2019 @ 23:17 | Responder

  6. Bueno chic@s, un año más viejo y como corresponde no podía dejar de felicitaros las fiestas con este delicado christmas navideño…

    Sed buenos y moderación con la comida y las sustancias psicoactivas.

    Abrazos oñoooo!!

    Comentario por Javitxu — 24 diciembre 2018 @ 18:50 | Responder

  7. No voy a entrar a discutir infantilismos (si pasas de madrugada por un poblado marginal con tu Trolex y tu Ipone y te atracan, es obvio que la responsabilidad es únicamente del ladrón y no hay vuelta de hoja; pero también es obvio que, salvo a masoquistas o gilipollas, a nadie se le ocurre practicar tal deporte de riesgo).
    Tengo un hijo varón y no se me ocurre intentar convencerlo de que en uso de su libertad es muy saludable que se suba borracho a un coche con cuatro desconocidos, que la constitución lo ampara y que to er mundo es güeno.
    La necedad de “nos están matando” es un “argumento” similar al de los tarados antivacunas, que se agarran al clavo ardiente del anecdótico número de muertos por efectos secundarios de las vacunas, sin poner en el otro platillo los millones de vidas que se salvan con ellas.

    La alergia a los datos es reveladora del tipo de elementos y elementas con el que nos enfrentamos. Y las ocultaciones son aún más clarificadoras (si la realidad no coincide con mis prejuicios, la borro). Voy a poner unos datos del 2016 (último del que dispongo) sobre muertes violentas en España:
    Homicidio: 178 hombres y 104 mujeres (datos Instituto Nacional de Estadística)
    Suicidio: 2.662 hombres y 907 mujeres (datos Instituto Nacional de Estadística)
    Violencia de género: 9 hombres y 38 mujeres (datos del Consejo General del Poder Judicial)

    Me interesa destacar un par de cosas:
    1) El INE ha dejado de diferenciar por sexos las muertes en el ámbito doméstico (para el 2016 solo da el dato conjunto de 49 muertos/as). La ocultación del dato, que es favorable a la tesis de la causa machista de los homicidios en el hogar, solo puede deberse a que parece difícil de digerir el hecho de que las mujeres también matan (vaya sorpresa).
    2) Peor me parece que esto mismo (ocultación de parte de los datos) también se hace con las muertes de menores en el ámbito familiar (por fortuna, aún más anecdóticas). Oficialmente solo se publican las cometidas por los varones (24 casos del 2013 al 2018, según el Ministerio de Igualdad). Según Save The Children, los casos documentados en prensa para el mismo período (no hay datos oficiales publicados) de muertes de menores a manos de sus madres son 28.
    Si alguien encuentra publicados datos oficiales, agradecería mucho que lo indicase.

    Sin ánimo de sentar cátedra (no soy sicólogo, ni sociólogo, ni nada muy parecido), viendo los datos yo diría que los hombres sí somos más violentos, pero parece que tanto sobre las mujeres, como sobre otros hombres, como sobre nosotros mismos (suicidio).
    Y también diría que parece que el estar en una situación de superioridad física es bastante decisivo a la hora de matar a alguien (menores).

    Como ya lo habéis dicho varios antes, tampoco voy a abundar sobre la relevancia estadística de las muertes por homicidio en España; en general, y en el ámbito familiar en particular. Para algo en lo que estamos a la cabeza del mundo civilizado… No así en tráfico o, mucho peor, en accidentes laborales.

    Comentario por Javi-C — 24 diciembre 2018 @ 20:32 | Responder

    • Habria q mirar los datos, quiza esos 9 hombre de violencia de genero eran maltratadores y murieron por la desesperacion de sus mujeres? podria ser no?. Creo que las muertes igual son poco esclarecedoras e igual habria q ir a otro tipo de datos, como agresiones sexuales https://www.abc.es/sociedad/abci-espana-registran-oficialmente-cuatro-violaciones-diarias-201803061254_noticia.html. Ahora accidentes laborales “En 2017 se contabilizaron 583.425 accidentes laborales con baja, lo que supone un aumento del 5% respecto al número de siniestros de 2016, cuando se produjeron 555.722 accidentes.” Soy de letras, pero mas de un 1% de la poblacion sufre una baja por accidente laboral anualmente, y no pasa nada?, y eso contando la poblacion total si nos vamos a solo la poblacion activa…
      No tolero la violencia contra las mujeres, ni contra las mujeres ni contra ningun ser humano, pero pq algo esta machaconamente casi todos los dias en los medios y lo otro no?.
      Evidentemente JAvi-C, siempre hay algun tipo de superioridad y tb dependencia, fisica sicologica y/o economica. No olvidemos tampoco el acoso laboral. Tiene que haber superioridad, pq si no entre dos iguales no hay abuso.
      Es un tema muy complejo, igual q ahora salen con que el q mato a esta chica era reincidente y salo de la carcel, algunos salen a defender la cadena perpetua, si atendemos solo a este caso pues pareceria q si, pero habria estudiar porcentajes de reincidentes y cuanta gente vuelve a delinquir despues de estar en la carcel y poner los medios para q no suceda. Muchas veces hablamos al calor de la llama, pero hayq reflexionar y tomar los datos con frialdad y con sufcientes datos para q la estadistica no sea ridicula y engañosa.
      Saludos y feliz solsticio de invierno 😉

      Comentario por Emilio Fernandez — 25 diciembre 2018 @ 17:06 | Responder

      • “quiza esos 9 hombre de violencia de genero eran maltratadores” Claro, esa es una buena razón para matarlos.
        Supongo que todos nos estamos preguntando igualmente si esas 39 mujeres muertas eran unas hijas de puta que no dejaban vivir a sus maridos, porque entonces también sería una buena razón para matarlas. Entonces ¿qué problema hay?: murieron los HdP que se lo merecían.

        Es que volvemos a lo mismo siempre: mujeres buenas, hombres malos.

        Comentario por santi — 19 enero 2019 @ 22:47 | Responder

        • No es hombres malos mujeres buenas, es personas maltradoras vs personas maltradas, ni trabajadores bueos empresarios malos, es trabajadores explotados empresarios explotadores, siempre hay una situacion de poder de una sobre otra, y fisicamente lo normal es que el hombre sea mas fuerte. Y muchas veces tb economicamente.
          Pero vamos de tdo el comentario te quedas con lo menos interesante, que me sirve de introduccion, para exponer otra cosa. Es un quiza nada mas.
          POr cierto no es una buena razon, pero si un atenuante para la justicia

          Comentario por Emilio Fernandez — 19 enero 2019 @ 23:15 | Responder

          • Que sí, pero ¿se ha estudiado si esas mujeres asesinadas maltrataban a sus maridos? porque me da la impresión de que el simple hecho de sugerir tal cosa te condena ya a los fuegos eternos del infierno machista. De hecho, cuando alguien propuso hacer el estudio de las motivaciones (el PP, si no recuerdo mal), el feminismo se lanzo en tromba contra ellos, alegando que era “una pérdida de tiempo y dinero”, y que ya se sabía porqué lo hacen: por puro machismo.

            Me quedo con ese detalle, porque veo en muchos comentarios que se dan por buenos argumentos muy discutibles que están en la base de todo el fenómeno del feminismo de tercera ola o como quiera que se llame esto.

            Comentario por santi — 19 enero 2019 @ 23:21 | Responder

            • Es q claro q es el puro machismo, es una motivacion para el asesinato o el maltrato?. El otro dia hablando de la chica que parece que han matado en canarias, uno decia q el tio era monstruo, y salto una indignada y dijo no es un mosntruo era un hombre. Como acusandonos a todos los que tenemos pene d q somos q como ese hijo de puta. Y en este caso el tio no parece un descerebro, pq era ingeniero industrial (o eso me dijeron no esta confirmado). Una cosa es apoyar la igualdad de la mujer y otra criminalizar al otro sexo. X q por mucho patriarcado que haya no creo q muchos curreles se vean beneficiados por ello, en mi caso 0, estoy bastante jodido todos los meses. 😉

              Comentario por Emilio Fernandez — 20 enero 2019 @ 1:40 | Responder

    • “yo diría que los hombres sí somos más violentos”.
      Estoy de acuerdo, y creo que hay mucha influencia de la biología en ello (sin que eso quite que también haya factores culturales y socioeconómicos). De hecho, es habitual en los mamíferos, y, en particular, entre los primates, que los machos sean más fuertes y más agresivos que las hembras. El machismo no lo ha inventdo el ser humano, venía de fábrica con la evolución de la especie. Pero también vienen de fábrica los mecanismos psicológicos que controlan esos impulsos, para no matar a las hembras y a las crías y asegurar la perpetuación de la especie.

      Pero hay que tener cuidado en cómo se aplican los razonamientos. No es lo mismo decir “la mayoría de los asesinos son hombres”, que decir “la mayoría de los hombres son asesinos”, como parece que predican ciertas popes del movimiento feminista. Aquí el orden de los factores sí altera el resultado.

      Comentario por santi — 19 enero 2019 @ 23:15 | Responder

      • Los machos de los mamíferos son “expendable”, carne de cañón que puede y debe sacrificarse por la supervivencia de la especie, id est, de las hembras y las crías. Después de una guerra u otra catástrofe que mate a la mitad de los machos, la población se recupera en poquísimo tiempo. Si mueren las hembras, la cosa es muy diferente. La norma de los naufragios, “las mujeres y los niños primero”, es puro sentido común. Dicho esto, parece normal que la testosterona sirva para aumentar la agresividad hasta la inconsciencia. Hasta qué punto es posible que esta violencia larvada se vuelva violencia doméstica o violencia de género… para mí, es un estudio que sólo se podría hacer si dispusiéramos de cifras reales.

        Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 20 enero 2019 @ 0:58 | Responder

        • No creo q la biologia ayude mucho en este tema, estamos a años luz de cualquier otrra especie, aunque creo q vamos reduciendoe sa distancia a pasos agintados, jajaja

          Comentario por Emilio Fernandez — 20 enero 2019 @ 1:41 | Responder

  8. Que no cunda el pánico, el neofeminismo de cátedra y subvención tiene los días contados, ahí llegan nuestr@ redentor/a, Paul B. Preciado y su posfeminismo foucaltiano hiperposmoderno. ¿No queríais caldo? tomad taza y media.
    https://inquietudesfeministas.wordpress.com/2012/09/21/testo-yonki/
    Demencial diarrea mental presente en todas las bibliotecas municipales de mi ciudad…casualmente gobernanda por un alcalde y concejo en minoría de…¿adivinais? Potemos digo Podemos.

    Comentario por Ojete Calor — 28 diciembre 2018 @ 10:51 | Responder

    • Esteeee… ¿ese libro va en serio? Estoy harto ya de tanta chaladura de folcklore progre. Como sigamos dando esta imagen tenemos derecha para rato, quizá una generación.

      Comentario por Nadir — 28 diciembre 2018 @ 16:34 | Responder

  9. Mendigo, cada dia escribes mejor…

    Este post debería publicarse en un periódico de tirada nacional.

    Gracias por tu tiempo y tu claridad.

    Comentario por javier fdez — 28 diciembre 2018 @ 13:03 | Responder

    • Gracias por el cumplido. Realmente, para escribir mejor debería sosegarme un poco, y desde las elecciones de Andalucía, y lo que estoy leyendo que se cuece en USA, estoy en un estado de cabreo permanente.

      A ver si puedo explicarme aún mejor y así contribuir a aclarar la situación y prevenir a la izquierda de la nueva moda gringa.

      Un saludo!

      Comentario por Nadir — 28 diciembre 2018 @ 16:25 | Responder

  10. Je, je, je.

    Hola, que hace mucho que no puedo pasarme.

    A ver, adjunto un interesante vídeo de un psicólogo hablando de ¿ordenadores y juegos? No, de corrección política (PC) y de cómo combatir esta lacra que es la peor de las censuras.

    Del mismo se extrae una explicación interesante de cómo se usa la corrección política, como si fuese un algoritmo de compresión y simplificación distorsionada de la realidad.

    1º Identificar un área de actividad humana.
    2º Observar la distribución del éxito dentro de esa área.
    3º Identificar ganadores y perdedores.
    4º Reclamar que los perdedores son oprimidos por los ganadores, por no decir directamente imposibilitados para ascender o tener éxito.
    5º Identificarse con los perdedores.
    6º Sentirse confiado y absolutamente identificado con esa explicación del mundo.
    7º Revela la superioridad moral de tu postura.
    8º Redirigir tu resentimiento contra todos los nuevos ‘enemigos’ que has descubierto.
    9º Repetir indefinidamente.

    La razón por la que muchos ‘se llaman de izquierda’, que NO lo son, es precisamente porque eso les da una cobertura moral, una pátina de ‘superioridad moral’, todavía más afianzada en el tema del cambio climático, bajo la cual su voz es medida, su opinión la única válida, y la única opción real, la servitud hacia ellos.

    Es preclaro el tema con lo del diésel y otras cosas, pero también con el feminazismo.

    Ajunto primero el vídeo de esto que acabo de explicar:

    (en el idioma del imperio).

    Algunos más. Este sobre correción política y posmodernismo.

    Sobre feminismo, subtitulado, en dos partes:

    MUY RECOMENDABLE.

    Enjoy, y Felices Fietas.

    Beamspot.

    Comentario por Beamspot — 29 diciembre 2018 @ 11:03 | Responder


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