La mirada del mendigo

12 abril 2019

Competición de gilipolleces de género

Filed under: Política — Nadir @ 23:36

Creía que no podía encontrar mayor imbecilidad (y truhanería, porque el dinero público acabó en los bolsillos de la camarilla afín) que el estudio de impacto de género de un túnel.

Hoy es la comidilla la censura de cuentos tradicionales, convenientemente aprovechada por la derecha (y así es el juego político, el enemigo se nutre de tus errores), que me recordó a la manipulación de la obra de Lorca en “La Casa de BernardO Alba“.

Pero lo que he encontrado en el BOE es aún peor: Realización del programa de desratización y deinsectación del municipio de Murcia, con perspectiva de género. [sic]

Como broma, creo que ya ha llegado demasiado lejos.

De seguir así, la gente acabará votando a un Trump para que los libre de la nueva religión progre y su puto catecismo identitario. Ahora empiezo a comprender el rechazo a la dictadura de lo políticamente correcto que según las crónicas catapultó a Trump a la Casa Blanca contra todos los pronósticos. Realmente, son una jodida plaga bíblica, tan ridículos y mesiánicos como los Testículos de Jehová pero con el fundamentalismo y la intransigencia de un puto follacabras.

A saber cuánto durará esta modita, y peor aún, cuál vendrá después. Menos usar el cerebro de forma organizada y rigurosa…

Estoy rodeado de imbéciles.

¡Que hostión! Mi madriña, que hostión se van a dar…

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Actualizo: Estaba pensando que sólo hace un año, la idea de que los ofendiditos profesionales pudieran posar su mirada sobre el cuento de Blancanieves o Caperucita me hubiera parecido demasiado inverosímil incluso para hacer un chiste. La realidad supera la ficción, y la estupidez humana es la única fuerza del universo que tiende al infinito.

Anda que si se llegan a enterar que en la versión original, el príncipe no da un besito a Blancanieves (¡sin su permiso! ¡sólo sí es sí!) sino que aprovecha su letargo para traginársela, tras lo cual queda encinta de gemelos, uno de los cuales es quien acaba despertando a su madre…

Matt Gröning, al crear el personaje de Flanders, tampoco debió imaginarse que en unos años su cómica hipersensibilidad sería la norma en la sociedad.

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36 comentarios »

  1. Pero en Murcia ¿no es el PP el que gobierna? (con la abstención de C’s)

    Comentario por Ismael Rodrigo — 13 abril 2019 @ 2:43 | Responder

    • Lo mismo pensé yo. ¿?¿?¿? No sé, a lo mejor estaban trolleando. Pero me temo que no.

      Realmente, la payasada identitaria la puede adoptar cualquiera. Es un complemento que se suele asociar a los progres, como un piercing o un tatoo, pero no hay ningún obstáculo para que no la siga la derecha neoliberal. Sólo cabrea a los ultraconservadores, pero no afecta al funcionamiento del sistema (la reproducción del capital, que es la base de todo).

      Comentario por Nadir — 13 abril 2019 @ 8:52 | Responder

  2. Qué mala es la “censura”, ¿eh? Pero si es tan mala.. ¿no lo son también todas las que no respeten las versiones originales? ¿Prefieres entonces que le enseñemos a los niños a violar mujeres dormidas? Grandes valores, sí señor. A los que habría que sumar los que aportasen otros famosos cuentos, por ejemplo el de Caperucita Roja que, engañada por el lobo, se pierde en el bosque y es devorada. Aunque a ese seguro que le ve alguna pega… ¿qué es eso de criminalizar a los lobos, como si todos fueran unos engaña y comeniñas…?
    ¡Fuera censura! Contemos a los niños las cosas como son, por ejemplo que Gepetto abusaba sexualmente de su marioneta, que Pinocho no dejaba de hacer travesuras, y que cuando Pepito Grillo se lo recrimina lo aplasta con un martillo. O que le arranca la zarpa a un gato de un mordisco, tras lo cual este se venga, colgándolo de un árbol. Grandes valores, grandes valores, sin duda.
    Enseñemos a los niños a vengarnos de las reinas Maléficas, poniéndoles unos zapatos al rojo y haciéndola bailar hasta morir. Ah, la tortura, ¡qué gran valor! Javitxu estaría de acuerdo. Enseñemosles que en “El libro de la selva”, Mowgli no es aceptado por el pueblo, su familia adoptiva es condenada a muerte y éste tiene que huir a la selva, donde convence a los animales para que arrasen el pueblo, que vuelve a convertirse en selva. Grandes valores, la intolerancia, el prejuicio, la crueldad y la venganza, todo en uno. Grandes valores.
    Oh, ¿Y la Cenicienta? En el cual las hermanastras se amputan parte del pie para poder calzarse el zapato y donde tras ser descubiertas unos pájaros le picotean los ojos, quedándolas ciegas… ¡Qué gran valor! Ya lo sabeis, chicas, debeis estar dispuestas a todo, hasta a mutilaros por dinero o ascender en la escala social. ¿Y qué decir de Rapunzel? Una niña de 12 años de largos cabellos, que tras dejarlos caer para que suba el príncipe, se queda embarazada de él, tras lo cual, al ser descubierta por la madre le corta el pelo y la destierra al salvaje bosque. El cabello es utilizado para engañar al príncipe y cuando sube por este es empujado, cayendo a unos espinos y quedando ciego. ¡Grandes valores! ¿Y el flautista de Hamelin? que tras librar al pueblo de las ratas, el gobernador no le paga, por lo que, en venganza, hace con los niños del pueblo lo mismo que con las ratas. ¡Qué gran valor! Ya lo sabeis, si os engaña un poderoso, no os vengeis de él, nooo, caca, vengaros con el primero que pase por ahí. Grandes valores.

    ¿Estás seguro que es eso lo que debemos enseñar a los niños? Pues hay gente que cree que no, fíjate lo que son las cosas. Los tiempos cambian, y la gente y sus valores también. Pese que algunos ataporquenses lo lamenten. Y si hasta ahora no ha llamado “censura” a esta evolución, pues tiene poco sentido que ahora apliques ese calificativo por el simple hecho que ya no te gusta porque la evolución va por delante de tí. Además es un término muy equivocado, pues no hay censura sin prohición. Un académico de la lengua como tú debería saberlo.

    Comentario por Luciano Mendez — 13 abril 2019 @ 10:29 | Responder

    • Si quitar unos libros de la biblioteca no es censura, pues no lo sera claro. YA Sabemos q eres el oraculo. PEro no se pq nos limitamos a los cuentos, a ver cuantos libros de antes de este siglo se salvan, a la hoguera con ellos

      Comentario por Emilio Fernandez — 13 abril 2019 @ 12:33 | Responder

    • Si en la leyenda de Sant Jordi, o en los cuentos infantiles en su versión actual (efectivamente edulcorada), te parecen que encierran algún peligro para el público infantil, es que estás intelectualmente enfermo. Estás tan chalado como los que queman libros de Harry Potter. Te han leído la cartilla pero bien, tienes el seso más centrifugado que un catequista de parroquia.

      Que sí, que todos somos machistas y fascistas, excepto tú que has visto la luz y te has arrepentido de tus pecados (en tu jerga, reconocido tus privilegios). Eres un pobre desgraciado pagafantas.

      Comentario por Nadir — 14 abril 2019 @ 15:30 | Responder

      • La educación (cosa que cada vez que hablas demuestras que te falta) no está únicamente para que no “encierre peligro” (cosa que dices tú, no yo, por lo que puestos a rebuznar, rebuzna al menos a lo que yo diga, no que encima te lo tienes que inventar) sino para educar. Y educar no sólo es apilar datos, sino orientar hacia los más altos valores. Y eso implica dejar atrás los que se han demostrado equivocados o se han quedado obsoletos. Y por fortuna no los tienes que elegir tú, porque si no la cartilla “que me han leido pero bien” estaría escrita en granito de Apapuerca.

        Tu cabeza sí que está “efectivamente edulcorada”. Si en las escuelas no están esas primeras versiones es porque alguien en su momento decidió retirarlas. O en tu jerga, decidió “censurar”. Pero por lo visto esto es como la “neolengua” Orweliana, donde si los cambios me gustan son “edulcorar”, y si no es “censurar”. Si alguien no hubiera hecho limpieza a tiempo, las escuelas estarían llenas de cartillas y libros franquistas. Y no te he oido quejarte de esa “censura”. Quizá debería tener más cuidado de hablar de censura quien predica, por ejemplo, el sacar la religión de las escuelas. ¿Si sacas los libros de religión eso no cuenta como “censura”? ¡Qué cosas! Después de que la RAE tenga que cambiar el término “feminista” para que signifique lo que a tí te de la gana que sea, ahora también va a tener que cambiar el de “censura”. Les va a salir más a cuenta que les entregues directamente el diccionario Castellano-Lo que te salga de los cojones; Lo que te salga de los cojones- Castellano.

        Hombre, yo no diría todos, pero vamos, un sitio que comparte la línea editorial de forocoches, muy feminista no es que sea, precisamente, y respecto a lo otro… no soy yo el que no desaprovecha ocasión para poner videos de sus ídolos, como tienes más arriba. Y que reaccioneis siempre violentamente ante toda crítica, tampoco es precisamente un síntoma de que ande muy equivocado. La fanta está muy rica, hombre. Aunque igual vosotros sois más de burundanga.

        Comentario por Luciano Mendez — 15 abril 2019 @ 17:56 | Responder

    • Perdona, ¿donde has leido tú esos cuentos?. ¿O lo que es un cuento es lo tuyo?

      Comentario por santi — 15 abril 2019 @ 22:35 | Responder

      • Ahí tienes, sírvete. Las disculpas déjelas directamente en la papelera, me ahorrará trabajo.

        https://desqbre.wordpress.com/2012/09/17/desqbre-cuentos-originales-y-sin-censura-de-los-hermanos-grimm-y-charles-perrault/

        Comentario por Luciano Mendez — 16 abril 2019 @ 12:55 | Responder

        • osea q me quieres comparar la violencia de unos cuentos (cuentos que no eran INFANTILES), con supuestos sexismo en caperucita roja. Es que se nos va la olla. De verdad crees q un padre no es suficiente para saber que tiene q leer y q no su hijo? tan gilipollas nos creeis la gente como tu y tu amigos? De hecho censuremos el final de todos los cuentos pq los veganos se nos van a ofender, y tb los anticaza, valgame dios, jajaja. Joder que en COU lei La Familia de PAscual Duarte, por favor, como se atreven con 17 años leer ese libro, que escandalo, que ultraje¡ y encima escrito en el franquismo, x favor.

          Comentario por Emilio Fernandez — 16 abril 2019 @ 13:56 | Responder

          • ¿Ah, que la violencia sí se puede “censurar”? ¿Y quién decide lo que se puede censurar o lo que no; tú? Mira que sois cenutrios. Los padres por fortuna no tienen nada que decir respecto a los libros que debe o no debe haber en una escuela. ¿O los padres sí pueden “censurar”? Encima no sabeis ni lo que decís. Ya me imagino a todos los padres reunidos discutiendo qué libros se pueden tener en el colegio y cuales no. Y si es en un colegio de Catalunya, donde haya un poco de “to” ya ni te cuento. Sería todo un espectáculo, vamos, para grabarlo y retrasmitirlo en “prime time”.

            Sois tan inútiles que ni siquiera sabeis que educar también implica censurar. En una biblioteca pública puede haber cualquier libro, como si quieres tener “Mein Kampf”; si ya eres mayorcito y quieres volatilizarte los sesos con eso, pues tú mismo. Pero los niños no tienen filtro. Es como si tú quieres tener una pistola cargada en tu casa; allá tú. Pero lo que no puedes pretender es que tengan pistolas cargadas en los colegios porque lo contrario sería “censurar”.

            Comentario por Luciano Mendez — 16 abril 2019 @ 19:48 | Responder

            • Precisamente los que están retirando esos libros de esa escuela en concreto son los de la asociación de madres y padres de alumnos y alumnas, como la llaman ahora. Es decir, son algunas madres las que están actuando de censoras, por su propia iniciativa. Por cierto, lo de que Geppetto abusaba sexualmente de su marioneta no se de qué catecismo identitario lo has sacado, pero es rotundamente falso, no existe en la versión original. Sólo a un mentecato se le puede ocurrir semejante estupidez para justificar sus paranoias.

              Comentario por Greg — 18 abril 2019 @ 10:22 | Responder

              • Follarse a un muñeco de madera no parece muy placentero…

                Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 12:46 | Responder

        • Vamos, que llevamos adaptando los cuentos toda la vida. Lo que por otra parte es bastante normal. Lo que pasa es que ahora nos tenemos que hacer los ofendiditos por todo.
          https://www.jstor.org/stable/2776222?seq=1#page_scan_tab_contents
          Sí, la socialización es importante en la formación de la personalidad, también en la asignación de roles de género. Y sí, los materiales didácticos tienen un papel relevante en el proceso de socialización. A no ser que creáis que el concepto de socialización es otro invento postmoderno, que da los mismo formarte como persona en la meseta castellana que en la estepa mongola. Aunque bueno, en vuestro caso tal vez sea así, bastante mongolos ya habéis salido. JAJAJA. Qué gracioso soy, me parto conmigo mismo. 😜

          Comentario por ypakelokieres — 16 abril 2019 @ 17:27 | Responder

          • No, nadie se queja de que se adapte un cuento. Lo increíble es que alguien sea tan fundamentalista como para ver sexismo en Caperucita o Blancanieves.
            Y en qué mejora manipularlos para que la ratita presumida sea lesbiana o el Principito sea una Principesa.

            Con tanta tontá, estáis empujando a la gente a votar a la ultraderecha. En Escandinavia, donde toda esta religión está más extendida, cada vez la sociedad está más polarizada: los que tragan con toda esa mierda, o los que están de ella hasta los huevos y votan a los únicos que no se sienten cohibidos en romper sus dogmas (porque son racistas y machistas declarados, así que los insultos del identitarismo contra todo aquel que no le baile el agua pierden todo efecto). Y en USA, la patria del desbarre chorra, ha salido elegido un garrulo como Trump.

            Por cierto, la tontada final que dices es absolutamente inadmisible desde el punto de vista identitario: es un insulto racista inadmisible. Yo lo puedo entender como una tontada propia de una mente simple, pero según tus mismas reglas, acabas de cometer un pecado gravísimo.

            El politicorrectismo acaba devorando a sus hijos, porque en esta caza de brujas nadie es lo suficientemente puro.

            Comentario por Nadir — 17 abril 2019 @ 9:30 | Responder

            • Mi argumento consta de dos premisas;
              1. El proceso de socialización existe realmente y mediante el mismo el ser humano desarrolla su personalidad, adquiere valores y se le asignan diferentes roles. Usando un símil podríamos decir que de la misma manera que en nuestra niñez adquirimos una gramática lingüística adquirimos también una “gramática vital”.
              2. Los materiales didácticos cumplen un papel relevante en el proceso de socialización.

              Si alguna de las dos premisas es falsa me gustaría que lo razonaras.
              A partir de estas dos premisas el argumento es sencillo. Si los cuentos infantiles tradicionales transmiten valores y roles tradicionales y caducos, modificarlos no debería escandalizar a nadie. Por la sencilla razón de que ayudan a fijar tradiciones y roles caducos que pensamos (¿realmente lo pensamos o hay mucho postureo, como en tantas otras cosas?) que han de ser superados.
              Sobre si caperucita roja, la bella durmiente, o la ratita presumida asignan roles diferenciados a sus personajes en función de su sexo (esto es, si son sexistas) me parece bastante obvio que así es. Me sorprende que no seas capaz de verlo y que te escandalices porque otros sí lo vemos. Ahora bien, lo dicho hasta ahora no quita para que pueda estar de acuerdo en más de una de las críticas que vienes haciendo; la inveterada habilidad del ser humano por torcer las cosas, en TODOS sus asuntos, y la complejidad de las cuestiones humanas me lleva a estar en desacuerdo con más de un punto defendido por algunos feminismos, aunque sin poder afirmar que estoy en posesión de la verdad. Pero por otra parte no he tenido ningún problema por compartir mis dudas con feministas convencidas de aquello que a mí me chirría. Ah, y también la crítica constructiva a los feminismos puede torcerse y derivar en… este blog.

              Sobre las razones por las que la ultraderecha gana adeptos, pues sinceramente no tengo ninguna hipótesis sólida, ahora bien, veo a mi alrededor que mucha gente confunde sus opiniones en las que dan salida a sus prejuicios con la verdad verdad de la buena. En el caso español que si Cataluña, que si los inmigrantes, y los menos que si la ideología de género. Un poco más de humildad no nos vendría mal. En Finlandia concretamente parece ser que la inmigración es el gran motor de la ultraderecha. Aquí en España mucho me temo que el tema catalán tenga más que ver en el auge de Vox que las “neofeministas posmodernas”. En Hungría o Polonia tampoco el movimiento feminista tiene mucha fuerza. Y en los USA el “me too” es posterior a la elección de Trump. No lo sé, en serio. Y de fondo, e intuyo que como problema fundamental, opino (y ya sé que mi opinión no vale una mierda, pero es mejor tener una opinión y saber que no es más que eso, que tener una opinión y creer que has descubierto la penicilina) se encuentra la incapacidad de las izquierdas de construir alternativas sólidas frente a los problemas económicos derivados de las políticas neoliberales. A partir de ahí la precariedad, la inseguridad ante el futuro y la naturaleza por momentos miserable y cobarde de la humanidad hacen el resto.

              Y el último párrafo es el mejor de todos. No, según mis reglas no he cometido ningún pecado gravísimo por hacer un chiste chorra. Los hago a diario y especialmente machistas cuando estoy con feministas. Y no pasa naaaaaadaaaaaaa. Que por otra parte la ley mordaza no está para perseguir chistes machistas. Aunque ya imagino que te dará igual. Como lo primero fue el verbo y tú eres como dios, por puro golpe de afirmacionismo las cosas son como tú dices por el simple hecho de haberlas dicho tú. De nuevo manipulas la realidad para que concuerde con tus esquemas de base. Que todos lo hacemos. Seguro que yo lo he hecho en este breve comentario, pero descubrir tu afición a los sesgos confirmatorios en algo tan trivial e innecesario…¿?

              Besitos, besitas y besites a tod(o-a-e)s

              Comentario por ypakelokieres — 17 abril 2019 @ 18:23 | Responder

              • Bien argumentado, te mereces un comentario.

                Lo aberrante del asunto no es el hecho de cambiar un cuento, sino el celo fundamentalista que lleva a rebuscar ofensas sexistas (o racistas) hasta debajo de las piedras. En este caso, en cuentos que, obviamente, reflejan los esquemas sociales de la época en que fueron escritos, pero que ni mucho menos ese sesgo sexista es un aspecto relevante en la trama argumental del cuento, y sólo se percata de él quien rebusca. Sólo una persona trastornada por la nueva religión postmoderna puede considerar peligroso en la educación de un niño que lea cuentos populares. De hecho, el procurar crear una burbuja en torno al niño, en la cual sólo esté expuesto a contenidos considerados “adecuados” para la nueva religión, tiene un nombre: adoctrinamiento.

                Como muestra, un botón: yo aprendí a leer con el Romancero Castellano. De hecho, mi madre recuerda que el que más me gustaba era el Romance de la Loba Parda, aunque al mismo tiempo me daban miedo sus dientes afilados como navajas. ¿Qué clase de traumas debería haber desarrollado según tu “argumento”? Y he leído desde niño todo tipo de literatura. Sin embargo, leer de adolescente Ana Karenina no me ha convertido en machista, porque el cerebro humano es mucho más complejo que como lo imagináis quienes pretendéis hacer una reprogramación social, y debe nutrirse de conceptos antagónicos para acabar decidiendo cuál es correcto.

                El problema pues no son los cuentos, es llevar al extremo una doctrina que se afana en encontrar agravios y opresiones para verificar su esquema de mujer oprimida – hombre privilagiado, y ya trasciende lo racional para crear ridiculeces como el mansplaining, el manspreading, la rape culture o la censura de producción artística, hasta el punto de encontrar ofensivos cuentos que todo el mundo percibe como absolutamente inofensivos. El problema no está en los cuentos, está en vuestra irracionalidad fundamentalista, sois los nuevos zelotes de nuestro tiempo. Pocos musulmanes o cristianos habrá tan ridículos en su fundamentalismo. Me recordáis a los que querían ver la palabra “Allah” en el dibujo de una suela de unas zapatillas Nike. El adoctrinamiento sufrido os lleva a ser grotescos, risibles, y al abanderar el feminismo con esos modos totalitarios lo estáis arrastrando por el suelo.

                Razones por las que la ultraderecha gana adeptos. La dictadura bienpensante que trata de imponer que todos los inmigrantes son buenos, cariñosos y achuchables y quien pretenda que también pueden generar problemáticas es un fascista; y que todas las mujeres son víctimas desvalidas y todos los hombres agresores en potencia; no tiene nada que ver con el ascenso de Pegida, Verdaderos Finlandeses o los Demócratas de Suecia, arrastrando a gente que en principio no era ni racista ni machista, pero la pasada de frenada con la irracionalidad de la moda identitaria los ha empujado, literalmente, en los brazos de la ultraderecha. ¿Ninguna autocrítica? Ninguna, seguro, porque estáis haciendo lo correcto, censurando cuentos infantiles en vuestra cruzada por acabar con los privilegios y liberar a las mujeres que, durante milenios, han vivido sojuzgadas por la bestial presencia del varón.

                :/

                La mujer, el no-blanco, no como individuo sino como categoría a partir de la cual se construye una teoría social. Esta es la nueva ideología de la izquierda, sexismo y racismo “positivos”, y a la cual, obviamente, me opongo. Tampoco me importa pues estoy acostumbrado a luchar en minoría.

                “la incapacidad de las izquierdas de construir alternativas sólidas frente a los problemas económicos” –> ¿Y la propiedad? ¿Dónde queda hablar de la propiedad de los medios de producción? ¡Ah, no, que eso está pasado de moda! Es parte de ese discurso “caduco” producido por machirulos barbudos. Se pueden decir imbecilidades sin cuento, como que vivimos en una ola de terrorismo machista, pero cuestionar la propiedad privada está prohibido. El postmodernismo no sólo ha fagocitado el feminismo, sino que amenaza con devorar a toda la izquierda.

                la ley mordaza no está para perseguir chistes machistas –> No, para ello la izquierda postmoderna ya tiene preparadas otras leyes mordaza, como la que llevo a David Bravo a salirse de Podemos.
                https://www.eldiario.es/andalucia/David-Bravo-llego-Podemos_0_642886156.html

                Y, al final, no va a quedar nadie digno o con dos dedos de frente que siga apoyando la chaladura identitaria.

                Tras los resultados electorales ¿habrá autocrítica? No, claro que no, Dios está de vuestro lado. Vais a mandar a la izquierda contra la escollera siguiendo el deseo de quien ha promovido vuestro catecismo, pero ni os planteáis un cambio de rumbo. Pues nada, avante toda, total yo no voy en ese navío…

                Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 9:28 | Responder

        • No me disculparé por preguntar. Insisto, los cuentos de Perrault y de los hermanos Grimm los leí de niña en versión original (sin que conste que me hayan convertido en un ser insociable). Lo que no recuerdo son las historias de violar doncellas dormidas, ni los abusos sexuales de Pinocho. ¿Podrías enlazarme esas versiones originales?

          Comentario por Santi — 18 abril 2019 @ 7:54 | Responder

          • Haces bien en preguntar. Yo no tengo la respuesta, realmente es algo que he leído pero de lo cual no tengo confirmación, sólo señalar que Perrault, Andersen, hermanos Grimm, Hoffmann… recopilaban cuentos de tradición oral, dándoles forma literaria. Y, se supone, puliendo los detalles escabrosos que seguro contendrían las versiones populares.

            Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 9:36 | Responder

          • Extraigo de la wiki

            Los Grimm definieron Caperucita Roja, aquí en una ilustración de Arthur Rackham, como representativa de una única historia alemana, aunque existen varias versiones regionales.
            Las investigaciones eruditas realizadas por los hermanos Grimm tomaron otro cariz cuando Prusia fue invadida y ocupada por el ejército napoleónico. Los Discursos a la Nación alemana de Fichte (1810) reforzaron la corriente nacional y popular que fue la encargada de organizar la resistencia alemana. Se trata de entregarse a Alemania de cuerpo y alma. Dos amigos de Wilhelm, los románticos Clemens Brentano y Achim von Arnim,4​ ponen manos a la obra y preparan la edición de una antología de poemas antiguos destinados a los niños: Des Knaben Wunderhorn (1806) [El cuerno maravilloso del muchacho]. Los hermanos Grimm se entusiasman. También ellos pueden ayudar a devolverle sus raíces a Alemania publicando los cuentos que han recopilado. Jacob y Wilhelm empezaron a recopilar y elaborar los cuentos de la tradición oral en el entorno burgués de Kassel, marcado por el carácter de los hugonotes. Fue justamente de una mujer proveniente de una familia de hugonotes de quien obtuvieron gran parte de las historias recogidas en su libro Kinder- und Hausmärchen (Cuentos para la infancia y el hogar),1​ dos volúmenes publicados en 1812 y 1815. La colección fue ampliada en 1857 y se conoce popularmente como Cuentos de hadas de los hermanos Grimm. Su extraordinaria difusión ha contribuido decisivamente a divulgar cuentos como Blancanieves, La Cenicienta, Barba Azul, Hänsel y Gretel, Rapunzel, La Bella Durmiente, El gato con botas, Elisa la lista, La fuente de las hadas, Juan sin miedo y Pulgarcito. Un aspecto controvertido de este éxito es que en muchos lugares su versión escrita ha desplazado casi por completo a las que seguían vivas en la tradición oral local.

            Los textos se fueron adornando y, a veces, censurando de edición en edición debido a su extrema dureza. Los Grimm se defendían de las críticas argumentando que sus cuentos no estaban dirigidos a los niños. Pero, para satisfacer las exigencias del público burgués, tuvieron que cambiar varios detalles de los originales. Por ejemplo, la madre de Hansel y Gretel pasó a ser una madrastra, porque el hecho de abandonar a los niños en el bosque (cuyo significado simbólico no se reconoció) no coincidía con la imagen tradicional de la madre de la época. También hubo que cambiar o, mejor dicho, omitir alusiones sexuales explícitas.

            Los autores recogieron algunos cuentos franceses gracias a Dorothea Viehmann y a las familias Hassenflug y Wild (una hija de los Wild se convertiría después en la esposa de Wilhelm). Pero para escribir un libro de cuentos verdaderamente alemán, aquellos cuentos que llegaron de Francia a los países de habla alemana, como El gato con botas o Barba Azul, tuvieron que eliminarse de las ediciones posteriores.

            Hansel y Gretel, ilustrado por Arthur Rackham, era un «cuento de advertencia» para niños.
            En 1812, los hermanos Grimm editaron el primer tomo de Cuentos para la infancia y el hogar, en el cual publicaban su recopilación de cuentos, al que siguió en 1814 su segundo tomo. Una tercera edición apareció en 1837 y la última edición supervisada por ellos, en 1857. Las primeras colecciones se vendieron modestamente en Alemania, al principio apenas unos cientos de ejemplares al año. Las primeras ediciones no estaban dirigidas a un público infantil; en un principio los hermanos Grimm rehusaron utilizar ilustraciones en sus libros y preferían las notas eruditas a pie de página, que ocupaban casi tanto espacio como los cuentos mismos. En sus inicios nunca se consideraron escritores para niños sino folcloristas patrióticos. Alemania en la época de los hermanos Grimm había sido invadida por los ejércitos de Napoleón, y el nuevo gobierno pretendía suprimir la cultura local del viejo régimen de feudos y principados de la Alemania de principios del siglo XIX.

            Sería a partir de 1825 cuando alcanzarían mayores ventas, al conseguir la publicación de la Kleine Ausgabe (Pequeña Edición) de 50 relatos con ilustraciones fantásticas de su hermano Ludwig. Esta era una edición condensada destinada para lectores infantiles. Entre 1825 y 1858 se publicarían diez ediciones de esta Pequeña Edición.

            A mediados del siglo XIX, en algunos sectores de América del Norte la colección de cuentos era condenada por maestros, padres de familia y figuras religiosas debido a su crudo e incivilizado contenido, ya que representaba la cultura medieval con todos sus rígidos prejuicios, crudeza y atrocidades. Los adultos ofendidos se oponían a los castigos impuestos a los villanos. Un ejemplo se puede ver en la versión original de Blancanieves, a la malvada madrastra se le obliga a bailar con unas zapatillas de hierro ardiente al rojo vivo hasta caer muerta. Los primeros libros ilustrados fueron hechos por los editores ingleses. Una vez que los hermanos Grimm descubrieron a su nuevo público infantil se dedicaron a refinar y suavizar sus cuentos.

            Los 210 cuentos de la colección de los Grimm forman una antología de cuentos de hadas, fábulas, farsas rústicas y alegorías religiosas. Hasta ahora la colección ha sido traducida a más de 160 idiomas. Los cuentos y los personajes hoy en día son usados en el teatro, la ópera, las historietas, el cine, la pintura, la publicidad y la moda. Los ejemplares manuscritos de Cuentos para la infancia y el hogar propiedad de la biblioteca de la Universidad de Kassel fueron incluidos en el Programa Memoria del Mundo de la Unesco en 2005.5​Tras la Segunda Guerra Mundial y hasta 1948 estuvo prohibida la venta de los cuentos de los hermanos Grimm en la zona de ocupación inglesa, ya que los ingleses los consideraban como una prueba de la supuesta maldad de los alemanes durante la guerra.

            La actual edición (1996 y 2004) de las versiones originales de los hermanos Grimm fue publicada por Hans-Jörg Uther. La primera traducción al español fue hecha directamente del alemán, en 1879, por Don José S. Viedma (1831-1898).

            Comentario por Emilio Fernandez — 18 abril 2019 @ 10:45 | Responder

            • Interesante.

              Sí que sabía que esas recopilaciones de cuentos populares son propias del nacionalismo romántico germánico (igual que en música, el romanticismo también recoge melodías populares y las transcribe en forma de música culta). Los recopiladores franceses, sin embargo, son anteriores: Perrault, que menciona Santi o La Fontaine son del s.XVII.

              Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 12:43 | Responder

        • Menos mal que no has leido la versión de La cenicienta de Titian Beresford
          https://www.goodreads.com/author/show/757702.Titian_Beresford

          Comentario por santi — 18 abril 2019 @ 15:19 | Responder

          • Pues anda que si lee al Divino Marqués…

            Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 22:42 | Responder

  3. Por algo se acuñó el término de “feminazi”, porque esa quema de libros infantiles de las bibliotecas escolares es exactamente lo mismo que hacían los nazis. Lo que me pregunto es quién obliga a esas madres furiosas a estar casadas y por qué deciden lo que deben leer los hijos de otras parejas.

    Comentario por Greg — 13 abril 2019 @ 16:09 | Responder

    • Ahí radica la clave. No es que no quieran leer ese cuento, o no dárselo a leer a su crío (que, de todas formas, por genética y educación saldrá gilipollas de todas, todas). Es que existen movimientos que se consideran en posesión de la verdad absoluta (meapilas de izquierda y de derecha) y pretenden impedir el acceso a ese cuento, a ese libro, a esa canción, a esa obra de teatro o a esa película al resto de la población, promoviendo campañas de desprestigio hasta que se salen con la suya. De hecho, ahora mismo existe un reino del terror, una caza de brujas en el que nadie sabe ni qué decir sin sufrir las furias de la turba de ofendiditos.

      Y luego, las campañas contra todo aquel que intente poner un poco de cordura. Lo que le hicieron a Matt Damon, por ejemplo, hasta que tuvo que agachar las orejas porque le hundían la carrera fue una de las cosas que ya me hizo explotar, al comprender el peligro que se venía encima.

      Malos tiempos para los amantes de la libertad (de transgresión ya, ni hablamos).

      Comentario por Nadir — 14 abril 2019 @ 15:18 | Responder

  4. El otro día leía un artículo sobre un “lector de sensibilidad” (es como se conoce en la neolengua a los censores de toda la vida) que, cuando quiso el mismo escribir algo, fue atacado por la misma turbo de ofendidos profesionales de la que había formado parte. Y es que el ofendidismo es insaciable, están tan tarados que son capaces de encontrar maldad hasta en el cuento de Caperucita.

    http://www.lecturalia.com/blog/2019/03/26/la-fina-linea-entre-censura-y-critica-dentro-de-la-literatura-juvenil/

    Tenemos un nuevo clero al que alimentar, para que nos diga qué está bien y qué está mal de acuerdo a las nuevas normas morales, las suyas.

    Comentario por Nadir — 13 abril 2019 @ 23:40 | Responder

    • Creo que hemos cogido carrerilla en lo absurdo, cada vez damos mas pena como sociedad. SI nos ponemos a censurar con el punto de vista que se pretende pocas obras se salvaran. La odisea por sexista, el Quijote por reirse de los idos, a Marx, pq es Marx, jeje, etc etc. Y de Bukowski ya ni mentarlo, autores como el desaparecerian.
      Como tenemos una generacion venidera tan cercana a la realidad, queremos ahora hacer a una q crea q vive en los mundos de Yupi. MIentras China invierte en su futuro, nosotros con mas y mas gilipolleces.

      Comentario por Emilio Fernandez — 14 abril 2019 @ 8:56 | Responder

      • Si ven maldad en un cuento infantil, se pueden cargar toda la historia del cine o la literatura. O la música. A ver qué grupo tiene cojones ahora a sacar un tema como éste:

        … zumo de naranja en las tetas de la negra…

        Es acojonante que en el s.XXI el nivel de represión, (auto)censura y puritanismo sea mayor que durante el tardofranquismo y la bendita transición.

        Toda esta bazofia ideológica es una moda gringa ¿de dónde si no?

        Son gringadas que la gente guai de aquí adopta para ir de modernos y entendidos, igual que la barbita y el spanglish:
        https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_most_commonly_challenged_books_in_the_United_States

        Pero ojito, porque estamos iniciamos una época marcada por la criminalización de las ideas. Esto es terrible, propio de un régimen totalitario.

        Comentario por Nadir — 14 abril 2019 @ 10:36 | Responder

      • Lo terrible de esto es que entras en foros gringos, y ves que a esta panda de subnormales los relacionan con la left. Y claro, si eso es la left, cualquiera votaría a la right, y al mismísimo Belcebú, con tal de librarse de esa peste.

        Comentario por Nadir — 14 abril 2019 @ 15:19 | Responder

  5. Pues lo del BOE me parece de lo más normal, ya lo decía el anuncio en la Telegaita: “Con Ratibrom, nin rata nin rato”. 😂

    Comentario por wenmusic — 14 abril 2019 @ 23:04 | Responder

    • Joas joas joas joas

      JOAAAAS JUA JUA JUA JUA JUA JUA JUA

      É verdadeeee. Xa me acordo! Jojojojojojo. Pois vai ser iso, si.

      Comentario por Nadir — 15 abril 2019 @ 8:29 | Responder

    • Ya lo he cogido, lo de exterminar ratas con perspectiva de género. Quiere decir que asegurarán la paridad de las defunciones, no sea que se exterminen más ratas hembra que machos por culpa del machismo.

      Comentario por santi — 18 abril 2019 @ 13:31 | Responder

      • ¡Hay que terminar con la ratocracia opresora!

        Comentario por Nadir — 18 abril 2019 @ 22:43 | Responder

  6. Actualizo con un enlace que me pasan:

    Pájaros suecos racistas, cuentos infantiles y los disfraces de halloween ofensivos

    ¿Quién da más? A mí el que me ha matado es el de “promote rape culture”. Pooobre crío (o cría, que muchas también van de pirata). Hay que amargarles la fiesta porque promueven la cultura de la violación (otra cosa que cada vez me doy más cuenta, toda esta payasada identitaria es una puta traducción de un movimiento de los gringuitos, no tienen una sola idea propia, original, autóctona, es todo una puta imitación acrítica de las tontás con las que se entretienen los comedores de hamburguesas).

    Comentario por Nadir — 16 abril 2019 @ 15:20 | Responder

  7. Ha aparecido recientemente este video en un canal que sigo de YouTube, quizá os sea de interés.

    Comentario por Pauet — 28 abril 2019 @ 14:13 | Responder

    • Parece interesante, pero no he visto más que unos pocos cortes (es largo). Veo ideas que son valiosas, otras quizá no tanto.
      El problema es ese tonillo de victimismo “feminista” que lo impregna casi todo, empezando por la presentación del vídeo. Llaman “perspeciva feminista” a algo que podría perfectamente llamarse “perspectiva humana”, y patriarcado a todo lo que les parece mal. Pero, claro, esto es coherente con alguien que se define como “miembra”.
      A veces me pregunto si tienen un interés particular en ofender a la mitad (o más) de la población asociando lo malo al varón y lo bueno a la fémina.

      Comentario por santi — 28 abril 2019 @ 19:43 | Responder

      • A mi me cansa mucho, seguro q tendran buenas ideas, pero ese tufillo es q cada vez me hincha mas, urbanismo feminista?, es q el mismo concepto no lo entiendo, hay un urbanismo machista?. Es q paso de verlo solo por el titulo, pero seguro q ganaran mas visitas con ese titulo, q si ponen urbanismo humano, o nuevo urbanismo social, o cosas por el estilo.

        Comentario por Emilio Fernandez — 28 abril 2019 @ 22:15 | Responder


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