La mirada del mendigo

9 junio 2019

Ocupar la plaza

Filed under: Política — Nadir @ 14:31

Una breve nota para resaltar un mecanismo que opera, cada vez con más intensidad, en el debate ideológico. Creo que es sencillo comprobar, acudiendo a la memoria o a la hemeroteca (o la videoteca, como en la pasada entrada), cómo los discursos se van simplificando y, por lo tanto, empobreciendo. Del arte de las ideas, igual que del pictórico, han desaparecido los matices y los colores se usan según salen del tubo (ni eso saben hacer los artistas de hoy). El panorama ideológico es una suerte de archipiélago de islotes, ocupados por las propias huestes y desde los cuales se amenaza y defiende a y de los islotes rivales, mientras que con otros se tejen alianzas.

Estos islotes ideológicos son cada vez más concordantes; una pieza de doctrina se canta a coro a modo de salmodia, y pasado un tiempo se pone de moda otro salmo. Por supuesto, la discrepancia conlleva la expulsión del islote y el ostracismo al islote rival. Como en el discurso religioso, la discrepancia es considerada herejía para no poner en cuestión el dogma que mantiene emergido el islote.

Y, a lo que quiero llegar hoy: una vez que un grupo logra el control del islote, se hace con el control de la etiqueta, del concepto, de la identidad. Esa apropiación del pendón es la que permite que la disidencia interna sea censurada y reprimida como enemigo de la comunidad. No es nada nuevo, las críticas al comportamiento vil de la curia eclesiástica no fueron rebatidas por aquellos cuyos comportamientos indecentes señalaban como tales, sino como ataques a la Iglesia y a Cristo por parte de herejes guiados por el demonio. Este rasgo de patrimonialización del grupo por parte del núcleo dirigente también fue heredado por la nueva religión del nacionalismo: aquellos que se oponían al fascismo eran tildados de antiespañoles.

El empobrecimiento del discurso que provoca esta mecánica de heretización (yo también sé crear neologismos, sin necesidad de seguir como un burro lo que dictan desde gringolandia) conlleva un ambiente polarizado, exento de matices y fanatizado (identitario, es decir, cada cual asume la doctrina como parte inherente de su ser, la tan cacareada identidad).

Quizá todo lo anterior es demasiado obscuro, pero con un ejemplo se entenderá perfectamente. Greenpeace se hace con la etiqueta, la bandera del ecologismo.

Inciso: El término ecología es sistemáticamente usado de forma impropia, pues ecología es la ciencia que tiene por objeto de estudio las relaciones entre los seres vivos, sin implicar ningún tipo de actividad en la protección de éstos. Aunque con la naturaleza cabe decir eso de que conocerla es amarla, son conceptos diferentes y lo que llamamos ecología, es más correcto denominarlo ambientalismo (con su correspondencia en la anglosajona environmentalism).

Una vez que Greenpeace se hace con el mando en plaza, todo lo que critique a Greenpeace o sus posturas, va en contra de la ecología, de la naturaleza y del planeta. Llevándolo a la parodia (aunque cada vez la situación es más burlesca y la realidad puede acabar superando a la broma), si no te gusta su logo es que estás a favor de que apaleen a los bebés de foca.

Una de mis sorpresas como editor de este blog es que, después de haber escrito artículos sobre los temas más escabrosos, sobre sociedad, política y religión, y como bien sabéis tratándolos con una buena dosis de dinamita, como es mi costumbre, las dos entradas que han resultado más polémicas, con comentarios de un nivel de agresividad notable eran… las más técnicas, sobre los híbridos (especialmente la del Prius fue un esperpento) y la fotovoltaica. En esta última me enteré que, en realidad, estoy a sueldo de la patronal eléctrica. Por mucho que miro el extracto, no logro ver mi nómina por ninguna parte…

Yo también había crecido con prejuicios sobre la energía nuclear, a la cual como todo buen izquierdista debía mirar con reticencias. Y también creía a pies juntillas eso de la simbiosis del hombre y la naturaleza en las comunidades tradicionales que vivían en una Arcadia feliz y cuyo matrimonio había roto la agroindustria. Mito judeocristiano del paraíso terrenal y cómo somos expulsados por comer la manzana del conocimiento.

Pero había algunas piezas que no acaban de casar en mi cabeza. Si las sociedades tradicionales, el mundo de mis abuelos, había logrado esa sostenibilidad con el medio natural ¿cómo es que cuando veía fotos antiguas los montes, hoy arbolados, estaban completamente pelados? No acabé de reconocer la evidencia sin antes sufrir dolores de parto para alumbrar la idea de que quizá el mundo maniqueo que me habían contado, con la industrialización como origen de todos los males (la manzana) que nos alejó de la sabiduría tradicional en la que vivíamos felices (con una esperanza de vida menor a la actual en Etiopía) en comunión con la naturaleza, era una falacia. Que la agricultura y ganadería tradicionales tenían una baja productividad, lo cual obligaba a dedicar hasta el último rincón de tierra a la producción de alimento. Y aún así pasaban hambre, mientras que hoy, con el doble de población, comemos más de lo suficiente y aún nos da para exportar, aún a pesar de haber abandonado buena parte de las tierras sobre las que (cuando las malditas repoblaciones forestales con alóctonas no lo han impedido) ha avanzado la frontera natural, recuperando sus antiguos dominios.

Sin embargo, desde el islote del ecologismo se percibe el éxodo rural como una tragedia y se promueve el neorruralismo, contra toda evidencia lógica o empírica.

Cobertura del suelo en 1910:

Y en 2010, un siglo más tarde:

En verde oscuro, área arbolada.

Con el tema nuclear perdí la inocencia de forma más gradual y metódica, según estudiaba física nuclear y política energética en la carrera. De tal forma que pude llegar a la conclusión, completamente fundamentada, de que la energía nuclear es la forma menos intrusiva en el medio natural de producir energía eléctrica (y ni se me pasa por la cabeza etiquetarla como ecológica). No es barata, especialmente si se quiere operar en las exigibles condiciones de seguridad, pero es sin duda la menos lesiva. Y el empeño del ecologismo magufo por desinformar ha provocado la retirada de fondos para seguir investigando y promoviendo su desarrollo, lo cual ahora pesa como una losa sobre las emisiones de CO2 globales.

Y hay más asuntos en los que discrepo del discurso ecolojeta actual, la fotovoltaica (la tecnología de mayor huella de carbono imputada más allá de las de combustión), los biocombustibles (otra ocurrencia “ecologista” que ha provocado un desastre ecológico con los cultivos de palma), las renovables (la hidroeléctrica es al mismo tiempo renovable y la más lesiva), el coche eléctrico (tal y como está planteado, otro caso en que es peor el remedio que la enfermedad)…

La cuestión es que ¿dónde me sitúa esta discrepancia? En la herejía. Me di cuenta conversando con un conocido, a cuenta de la energía nuclear. Él ha comprado todo el pack verde, del mundo natural del cual nos hemos escindido y ahora estamos pagando las consecuencias de nuestro pecado. La tecnología nuclear y la manipulación genética son, por supuesto, los dos peores pecados capitales. Según yo trataba de explicarme, y eran cuestiones completamente irrefutables de carácter técnico, me iba dando cuenta por su expresión que ya me había catalogado como miembro del islote rival: de los antinaturaleza. Un negacionista del cambio climático que se divierte torturando gatitos.

Yo, que me paso todo el tiempo que puedo en contacto con la naturaleza y con una vida más frugal que cualquier papanatas decrecentista.

Es triste. Es cansino. Es simplón hasta la náusea.

Cuando una doctrina está en desacuerdo con la realidad, el problema no lo tiene la realidad. Es tan absurdo como quien conduciendo borracho se enfada porque alguien ha puesto un árbol delante de su coche.

El discurso actual es tan poco riguroso que sólo se me ocurre adjetivarlo de religioso. Es pura charlatanería.

Otro ejemplo completamente actual es el neofeminismo identitario que ha ocupado la plaza del feminismo y se ha adueñado de su estandarte. Con lo cual, toda crítica a su discurso histriónico es asimilada como una crítica al feminismo propio de quien desprecia a las mujeres, justifica maltratos y ampara violaciones.

Es muy interesante este fenómeno. Lo importante es hacerse con el control del concepto, con el sitial de Pedro. Una vez asegurado, te permite condenar como herejía, ataque a la cristiandad, toda disidencia; anatemizarla y, de ser posible, exterminar la mala semilla de la faz de la tierra. Si acaparas el concepto de “feminismo”, te permite asociar todo ataque como una agresión a las mujeres. Una vez controlado el islote “ecologista”, puedes difundir con el pueril maniqueísmo de “lo natural” toda clase de estupideces anticientíficas: los que se atrevan a discutirlas son esbirros de la farmaindustria, de la agroindustria o del lobby nuclear.

Con el triunfo de la izquierda alternativa sobre la clásica o científica nos estamos hundiendo en el piélago tenebroso de los prejuicios, en el que las emociones sustituyen a la razón y el dogma a la verificación empírica. De seguir esta dinámica, no quedará persona instruida que pueda seguir apoyando a esta nueva izquierda política y su religiosidad new-age. Los que tengamos fuertes convicciones ideológicas no seremos reclutados por la derecha, y quedaremos en un limbo de orfandad política.

Es terrible.

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26 comentarios »

  1. Nos lo han pintando tan bonito, que a nadie se le pasa por la cabeza que la energía eólica o fotovoltaica pueda tener un impacto negativo sobre la naturaleza, y de hecho, muchas zonas valiosas han sido destruidas por parques eólicos (como algunas en la cordillera cantábrica, donde algunos molinos se han puesto encima de cantaderos de urogallo) o fotovoltaicos. Precisamente en Extremadura van a instalar ahora el mayor de Europa (y supongo que del mundo), ocupará unas 1500 hectáreas (donde por supuesto, no puede haber ni un árbol), a escasos kilómetros del parque nacional de Monfragüe. Sobre la energia nuclear, al mismísimo James Lovelock ya lo pusieron a parir hace décadas por sus ideas.

    La sociedad se está idiotizando/americanizando cada vez más rápido.

    Comentario por Greg — 9 junio 2019 @ 17:17 | Responder

    • Por cierto, la entrada no iba de eso, pero es que cuando oigo hablar de las energías “limpias” y pienso en esos montes arrasados en pro de la “ecologia” me entra mala leche…

      Comentario por Greg — 9 junio 2019 @ 17:51 | Responder

    • Y tienen nombres de conquistadores. Hernán Cortés el que ya existe y Pizarro el que harán.

      Comentario por erebiagorge — 9 junio 2019 @ 20:45 | Responder

    • Lo bueno que tienen estos proyectos fotovoltaicos es que no encarecerán el precio del kWh, ya que entran por el RE pero a prima cero. Lo jodido son los que entraron con la zapaterada, que lo hicieron a 32¢/kWh (cuando el pool está a 6¢).

      Ahora bien, ocupar 1.300 ha (13 millones de m²) para producir unos 600 GWh/año es de todo menos “ecológico”. La central de Almaraz, por ejemplo, produce 16.000 GWh/año, y sus instalaciones ocupan menos de 25 hectáreas.

      Comentario por Nadir — 10 junio 2019 @ 10:18 | Responder

      • Escribo con el móvil, kk.
        Si que encarecerá el kWh. La intermitència se encarga de ello. Todos los países que se han metido en estos berenjenales han visto subir sus facturas por esa razón. Por ello en Deutschland han decidido recortar la enegiewende. Ha sido un fracaso. Los recortes a la producción fotovoltaica en verano son de más del 30% para mantener la Red estable. Y los vecinos, poniendo sistemas de corte porque los alemanes les exportaban la inestabilidad.

        El pico de consumo es tras la puesta de sol. Busca información sobre la curva del pato.

        Comentario por Beamspot — 10 junio 2019 @ 19:52 | Responder

        • Mis disculpas, no he sido preciso. Quiero decir que no encarecerá directamente el precio al ser sin prima. Indirectamente, sí que lo encarecerá (al tener que compensarla con las tecnologías más caras del pool, el gas y la hidro) pero en mucha menor medida. La parte del león han sido las primas a la fotovoltaica (20.000 M€ y subiendo)

          Es decir, expliquémoslo bien. Que la Energiewende (transición a un sistema de baja huella de carbono) se quedará corta precisamente por haberse pasado con la fotovoltaica y haber vetado a la nuclear. Pero esto, que como titular es una bomba, no lo escucharemos al sur de los Pirineos.

          Comentario por Nadir — 10 junio 2019 @ 22:49 | Responder

          • Buenas!Desde el total desconocimiento y humildad y con ánimo de aprender, pues no tengo nociones del tema energético:si mal no interpreto indicas que el nuclear es altamente productivo sobre la huella que supone pero el ¿famoso tema de gestión de residuos nucleares?más que nada por el problema de gran plazo(en tiempo)que supone la gestión de residuos (por ejemplo el tema de submarinos nucleares y armamento en la antigua URSS según tengo entendido es un verdadero y preocupante problema)¿Que alternativas energéticas crees que pueden implicar una menor huella ambiental o ser “verdes”(se que es un término algo ambiguo y quizás místico)?.sobre los autos he oído que mejor que eléctrico sería de hidrógeno.Por otra parte mencionar, ahora que el tema está de moda,que en la zona de Chernobil hay un auge de la reforestación y la reintroducción NATURAL de animales pues era una zona donde el hombre al no intervenir ,se convertía en un santuario para los animales (¿pasará lo mismo con Fukushima?). Saludos

            Comentario por Setsugen — 11 junio 2019 @ 1:22 | Responder

            • Los residuos altamente radiactivos no se han ido procesando por un sencillo motivo, otro tipo de reactores los pueden quemar y sacar otra gran cantidad de energía. los “Fast Breeder Reactor”.

              En Cherno hay animales si, mutantes por tener tantísima radiación pero sí que hay. Los de media y baja intensidad pues los entierras y te olvidas de ellos, el problema es encontrar zonas donde se pueda hacer eso sin contaminar agua, pero las hay, los ruskis tienen un proyecto en desarrollo sobre el tema.

              Tema paneles solares, cubrir 1300 hectáreas con chapa de sicilicio con metales raros tampoco es que ayude mucho al medio ambiente sabe usted. Y se asume que al final de la vida útil los desmantelas y los quemas, porque otra cosa dudo que se pueda hacer con ellos, esas cosas no son fáciles ni energéticamente viables de reciclar.

              Comentario por Don Juan — 11 junio 2019 @ 8:19 | Responder

            • Los economía del hidrógeno funcionará aún menos que la de las renovables eléctricas intermitentes.

              Si la electricidad (renovable intermitente) tiene un rendimiento paupérrimo, el usar dicha electricidad para obtener hidrógeno para hacer otras cosas, con un rendimiento penoso de menos del 60% (sin contar pérdidas por compresión y efectos térmicos, fugas, etc), resulta todavía menos viable.

              Sin embargo, los fabricantes, así como otras industrias, lo están promoviendo de nuevo ante varios problemas: el balanceo/almacenamiento eléctrico, la distribución y potencia requeridas para los cochepilas, así como la velocidad de ‘recarga’ o reabastecimiento. En menor medida, por aquellas cosas de la industria donde la electricidad es directamente imposible de usar, como fundir vidrio, u otras donde el uso de la electricidad no sale rentable (tampoco saldrá el uso de hidrógeno, por cierto).

              Algunos tecnooptimistas ya se han dado cuenta de ello, pero con tal de esconder los problemas tremendos de la electricidad intermitente (presuntamente de origen renovable, aunque los sistemas de captación no sean renovables ni de lejos, más bien muy contaminantes), aceptan barco como animal acuático.

              Esta sociedad está aceptando demasiadas mentiras. Me da cada vez más miedo.

              Beamspot.

              Comentario por Beamspot. — 11 junio 2019 @ 10:12 | Responder

            • Muy buenas, Setsugen. Trato de contestarte de forma concisa.

              “¿famoso tema de gestión de residuos nucleares?” –> ¿Cuál es el problema con los RAA? (Resíduos de Alta Actividad, los más peligrosos) ¿Me sabrías decir en qué consiste el problema? ¿Tienes noticia de que hayan provocado algún problema? Te explico sucintamente: el combustible nuclear gastado pasa varios años enfriándose en las piscinas anexas de las centrales. No es que conserve calor, sino que su propia radioactividad lo mantiene caliente por años. La fisión ha generado elementos inestables que por una cadena de decaimiento nuclear van convirtiéndose en estables, y en ese proceso emiten radiación (energía). La intensidad de esta emisión decrece rápidamente con el tiempo, la mayor parte desaparece en unos días, pero aún así se deja el combustible varios años en las piscinas hasta que el calor/radiación que emiten es mínimo (sólo quedan por reaccionar los elementos más estables, con un semiperiodo más largo, decenas de años, siglos y milenios). Para entonces, ya es más fácil manipular esos elementos y se introducen en vasijas de acero. La emisión radioactiva puede ser de tres tipos, α, β y γ. La radiación α es muy energética, pero con escasa capacidad de penetración (usa “munición” gorda, núcleos de Helio-4), un papel ya basta para apantallarla. La radiación β (se emite un electrón) es intermedia, y la radiación γ (un fotón) es la más peligrosa por su enorme capacidad de penetración. Enorme pero no infinita ni mágica: por eso se recubre la sala donde se hace una radiografía (los rayos X son fotones acelerados) con placas de plomo, para evitar que esa radiación salga de la sala. Con el suficiente grosor de acero en las vasijas donde se guarda el combustible nuclear, nos aseguramos que todo fotonazo emitido acaba muriendo entre la densa red de átomos de la pared de acero.

              Esas vasijas, perfectamente seguras de manejar, se llevan a un almacén en superficie. Podríamos meterlas en lo más profundo de una mina abandonada y olvidarnos para siempre del tema, pero en la mayoría de los casos se prefiere tenerlas a mano. ¿Por qué? Porque aún tienen valor, mucho valor. Cuando retiramos el combustible quemado, no es que hayamos quemado (fisionado, pero en jerga usamos analogías con los procesos de combustión) todo el material físil (U-235, generalmente). Los elementos aún contienen el 98% del U-235 con el que fueron cargadas (en una matriz de U-238). Los elementos se retiran porque ese 2% de U-235 fisionado se ha convertido en toda una serie de elementos raros que intoxican la reacción, volviendo al reactor inestable. Pero podríamos perfectamente depurar ese combustible y volver a obtener U235 fresco para cargar de nuevo la central. Y aquí quiero que comprendas una cosa: las centrales se cargan de combustible cada dos o tres años, y el resto del tiempo funcionan ininterrumpidamente (ya que una parada súbita contaminaría ese combustible). Y en esos años sólo han gastado un 2% de U235. Imagínate cuánta energía aún podemos obtener de eso que los ignorantes llaman “basura nuclear”.

              Luego está la opción de, en vez de reprocesarlo, metérselo a un reactor rápido (rápido por la velocidad de los neutrones), como comenta Don Juan. Pero este tipo de reactores empiezan la fase de funcionamiento comercial.

              ¿Problemas, peligros en todo este proceso? Ninguno. Ni siquiera en los casos más rocambolescos. Un terremoto que afecte al ATC… los resíduos están encerrados en vasijas de acero con espesores de varios dedos de gordo. Un terremoto simplemente los menearía un poco o los tiraría al suelo. ¿Un atentado del tipo de las Twin Towers? No es suficiente para dañar esas vasijas. Pero aún así, no tiene sentido: con un avión cargado de combustible puedes hacer mucho más daño yendo directamente contra una ciudad que atacando una central nuclear o, mucho menos, un almacén nuclear. Porque aunque se abrieran las vasijas, el único problema sería recoger todo ese material y volverlo a meter en vasijas nuevas. Son elementos muy densos, no tienen mucha tendencia a salir volando. Y recordemos, ya han perdido casi toda su radioactividad remanente.

              En definitiva, es mucho mejor producir una pequeña cantidad de RAA perfectamente controlado y confinado, que una inmensa cantidad de CO2 diseminado por la atmósfera.

              “submarinos nucleares y armamento en la antigua URSS” –> ¿?¿?¿? ¿Y qué tiene que ver eso con los RAA de una central eléctrica? España opera centrales y no tiene ningún submarino nuclear ni arma nuclear (y no estaría en contra de ello, por cierto).

              “¿Que alternativas energéticas crees que pueden implicar una menor huella ambiental?” –> El ahorro y la eficiencia. No ya de los equipos, sino de los procesos. Te pongo un ejemplo: antes que gasolina, gasóleo, híbrido o eléctrico, lo importante es diseñar un vehículo que consuma poca energía (poca masa y sección frontal). Y aún antes que eso, es diseñar un urbanismo en el que no tengas que cogerlo a diario para ir a trabajar, ir a hacer la compra, llevar los niños al cole… Eso es lo principal, que realices muy pocos km al año. Luego, como si te compras un Hummer.

              “sobre los autos he oído que mejor que eléctrico sería de hidrógeno” –> No, el H2 comercial se obtiene a partir del steam reforming del CH4 (metano), proceso que emite mucho CO2. Se puede producir H2 sin generar CO2 a partir de la electrólisis del agua, pero es muy ineficiente. Eso quiere decir que de 100 unidades de energía, 74 se emplean en simplemente calentar el agua. ¿Y cómo obtenemos esa electricidad? Lo hagamos como lo hagamos, al medio natural no le hará ni puta gracia. Es mucho más eficiente usar esa misma electricidad en cargar una batería (90-98% de eficiencia). Además, el H2 es un elemento muy insidioso, un verdadero dolor de huevos para confinarlo en algún recipiente debido a su pequeño tamaño molecular.

              “¿pasará lo mismo con Fukushima?” –> En mucha menor medida ya que la zona afectada es mucho menor. En Fukushima hubo una fusión de núcleo, por lo que el combustible quedó en el lugar. Chernobyl fue otra historia: el reactor explotó, saltó por los aires, y además no tenía un confinamiento de hormigón como tienen todas las centrales occidentales, así que todo el combustible saltó por los aires regando un área gigantesca. Si te sirve de tranquilidad, Chernobyl era otro tipo de reactor (rbmk) que no tiene nada que ver con los diseños occidentales (PWR y BWR). Lo que ocurrió en Chernobyl (un embalamiento de la reacción) no puede pasar en los PWR y BWR por sus características de diseño (tienen un coeficiente de vacío negativo, esto es, cuando el agua ligera del refrigerante se calienta y hierve, burbujea, esas burbujas reducen (en lugar de aumentar, como en un rbmk) la tasa de fisiones efectivas y la actividad se detiene por sí misma.

              Pero sí, la zona de Chernobyl es un buen ejemplo de la histeria nuclear que hemos creado. Para el medio natural es mucho peor nuestra presencia convencional, con casas, carreteras, campos de cultivo… que el peor de los accidentes nucleares. La fauna salvaje puede vivir con niveles altos de radiación, pero no en el medio humanizado que creamos. Hay cosas mucho más perniciosas que la radiación para la vida natural.

              Comentario por Nadir — 11 junio 2019 @ 10:44 | Responder

            • No dejes que te engañen.

              https://www.residuosprofesional.com/reciclaje-paneles-fotovoltaicos-recyclia/

              Los paneles solares se reciclan casi por entero, por ley.

              http://www.revistaei.cl/2016/12/09/huella-carbono-la-fabricacion-paneles-solares-sera-cero-desde-2018/#

              No sólo la huella de carbono no solo no tiene: “la mayor huella de carbono imputada más allá de las de combustión”, sino que su huella ya es cero, y a partir de este año entra en números negativos.

              http://www.daphnia.es/revista/47/articulo/846/Olkiluoto-3-o-el-fracaso-del-referente-nuclear-finlandes

              Esta es la “idílica” tecnología nuclear de que alardean. Si en Finlandia se hubieran gastado ese dinero en aerogeneradores marinos, ya haría ocho o diez años que estarían produciendo la misma o más energía que la que proporcionará la central (si algún día se pone en marcha)

              Aquí dicen que no te preocupes, que los reactores BWR son seguros…

              https://energia-nuclear.net/accidentes-nucleares/fukushima.html

              …mira los “seguros” que son. Reventó hasta uno que estaba en parada de mantenimiento y recarga.

              Comentario por Anonimo — 12 junio 2019 @ 9:01 | Responder

              • Vaya nivel…

                ¿Y quién es quien pretende engañarme?

                “Los paneles solares se reciclan casi por entero” –> Según tu mismo enlace, en un 88%, luego un 12% se desperdicia. Pero este proceso de reciclaje consume energía, energía que debe ser imputable a la huella de carbono asociada a la fotovoltaica. En una tecnología con un retorno energético tan bajo, tomar en cuenta toda el ciclo de vida lo puede empujar al terreno negativo (se necesita más energía en su fabricación y desmantelamiento que la que aporta a lo largo de su ciclo de vida).

                “No sólo la huella de carbono no solo no tiene: “la mayor huella de carbono imputada más allá de las de combustión”, sino que su huella ya es cero, y a partir de este año entra en números negativos. ” –> Menuda estupidez. ¿Y tú eres el que hablas de engaño? Te lo digo claramente, eres imbécil. Ya está bien de ser tan circunspecto, hay que llamar a las cosas por su nombre.

                Y ahora vamos a razonar por qué afirmo categóricamente que eres imbécil:
                – La fabricación del panel exige un consumo energético. De la extracción de los materiales, su tratamiento, la fabricación de las células, su ensamblaje en paneles, empaquetado, transporte y distribución.
                – La operación de una planta tiene un consumo energético mínimo asociado al mantenimiento (limpieza y reparaciones), que podemos reducir a cero.
                – El desmantelamiento de la planta también tiene un consumo energético apreciable (en relación a la energía aportada), por ejemplo, hay que fundir el vidrio o los marcos de acero o aluminio de los paneles…).

                Hay multitud de estudios que dan diferentes cifras de energía en todo el ciclo de vida de una instalación fotovoltaica y, a partir de ellas, su huella de carbono. Pero lo que nunca, nunca, nunca puede salir es una cifra negativa. Porque una huella de carbono negativa sólo puede darse en un sumidero de carbono: un árbol al cual se le permita completar su ciclo de vida.

                Sobre el resto… me has dado la idea para otro artículo. Muchas gracias por tu ignorancia. 🙂

                Comentario por Nadir — 12 junio 2019 @ 15:08 | Responder

          • Como de costumbre, tienes toda la razón.

            Comentario por Beamspot — 11 junio 2019 @ 10:07 | Responder

            • Aplaudo los dardos dirigidos hacia el ecoprogresismo naif, pero pienso que hay que matizar lo de “sociedad tradicional”, si entiendes como tal una extensión ahistórica del modo de producción feudalista hasta nada menos que la época de tus abuelos, que supongo será finales del siglo XIX y principios del XX. A ver, ese mundo rural que efectivamente tanto idealiza el buenrrollismo neoprimitivista o como quieras llamarlo, aun durante parte del siglo pasado fue una economía de subsistencia donde se quemaba leña en enormes cantidades, hasta que llegó el butano…
              Ahora bien, la deforestación no se puede achacar en bloque a los palurdos analfabetos de turno, porque tú mismo nos pones en el mapa deforestado, la fecha de 1910. Para entonces, había llovido mucho desde la “benéfica” desamortización de Mendizábal (benéfica para los oligarcas urbanos y pseudorrurales como mortífera para la salud forestal española). Los bosques de cierta calidad fueron a parar en gran parte a la infraestructura del ferrocarril (traviesas de madera, vagones); aún en 1910 parte de la marina mercante para el comercio capitalista era de madera; el entibado de las minas tampoco es que fuese en general metálico; las mansiones de los burgueses y las del proletariado urbano, modesto en número pero creciente por la primera y “fallida” revolución industrial, usaban vigas de madera. El transporte todavía era con carros, de madera nuevamente. En fin, termino recordando que si bien el despegue definitivo del capitalismo “progresista” fue tras la dura posguerra franquista, en el estado español ya había núcleos de industrialización: raquíticos quizás, pero no imaginarios, véase en Cataluña o Euskal Herria. Sin contar la necesaria burocratización desde Madrid, el mantenimiento de un ejército nutrido al que alimentar y pagar vía cerealismo e impuestos. Todo ello recaía sobre la clase obrera urbana, pero también sobre ese mundo “tradicional” que no bien acababa de sacudirse el yugo feudal, pasaba al del capitalismo de terratenientes y oligarcas absentistas del campo, con el beneplácito clerical.
              Cuidado con pasar de la demagogia neorrural perrofláutica a confundir al campesinado oprimido con el barro de la bota caciquil que les oprimía…El talón de Aquiles del mundo “tradicional” fue su conservadurismo social, que le impidió ser algo más que la correa de transmisión de materias primas y recursos humanos para el capitalismo clásico; cuando dejó de ser útil por el el propio desarrollismo, desde los poderes políticos y fácticos se le liquidó. Si hemos de aplaudir el éxido rural de los años 60 porque el proletariado urbano aumentó en cantidad…pues vista la calidad actual de quienes iban a protagonizar la revolución, mejor correré un “es-tupido velo”.

              Comentario por Ojete Calor — 11 junio 2019 @ 14:33 | Responder

              • Me parece muy oportuna la crítica. Hemos de huir del simplismos, del maniqueismo a la hora de analizar fenómenos sociales.

                Efectivamente, la Revolución Industrial tuvo dos consecuencias principales sobre el medio natural, contrapuestas:
                1) Por una parte, al sustituir a la madera por carbónmineral (y luego el petróleo y recientemente el metano) como fuente principal de energía frenó el proceso deforestador. A lo que se suma el éxodo rural y la mayor eficiencia de la agricultura científica sobre la tradicional, que liberó como decía grandes extensiones para su recolonización por parte de la naturaleza.

                pero también:

                2) Aumentó la capacidad destructiva del ser humano, dotándole de mucha más fuerza que la de sus músculos o los de los animales que le ayudaban. Además, en el despegue económico que provocó también se emplearon, como dices, grandes cantidades de madera.

                Con todo, el balance fue favorable a la reforestación debido a las causas enunciadas en 1), como se aprecia en los mapas.

                Pero insisto, hay que huir del simplismo. Así como evito sacralizar las sociedades rurales, tampoco se me ocurre hacerlo con la industrialización. Es evidente que, sobre todo la primera industrialización, una industria pesada (siderúrgicas y químicas) asociada a un urbanismo caótico y malsano, provocó una contaminación masiva del medio natural circundante (por no hablar de las condiciones a las que estaban sometidas las personas en esas urbes).

                La base del problema actual es lograr un desarrollo económico y social procurando minimizar el impacto que tiene sobre el medio natural. Por ejemplo, en un tema que es recurrente en este espacio: hemos de conseguir satisfacer las necesidades de movilidad de un modo eficiente, consumiendo la menor cantidad posible de energía y materias primas. Pero la opción no puede ser ni:
                a) el tecnooptimismo, que basta con seguir todo igual, pero sustituyendo el motor térmico por uno eléctrico y baterías
                b) la involución tecnófoba, que en su vuelta a la Arcadia feliz rural pretende que achatarremos todos los coches y los sustituyamos por burros y carromatos.

                Es decir, gilipolleces, las justas.

                Comentario por Nadir — 11 junio 2019 @ 15:04 | Responder

                • Suscribo cada palabra, especialmente las dos últimas frases.

                  Comentario por Beamspot — 11 junio 2019 @ 16:17 | Responder

                • La involución tecnófoba a la que aludes, en realidad no se queda en el estadio de carlismo vergonzante, de volver al Antiguo Régimen, o al “amigo” Félix Rodrigo Mora, si no lo conoces me gustaría que entrases en amable debate con el neomedievalista soriano…No, no, la maldad de la “civilización” para los “anarco” primitivistas, es la “invención” de la agricultura…JARRRR. Aunque últimamente el edén paleolítico se ve amenazado (digamos) por la constatación arqueológica de que hubo “ubanismo” antes de la agricultura, y de que el “buen salvaje”Neanderthal ya practicaba el arte y algún tipo de manipulación del medio ambiente. Al mismo tiempo los campeones del primitivismo defienden de forma acrítica la corrección política (neofeminismo y angelicales transgénero), al igual que sus teóricos enemigos transhumanistas…PUAJ. Entiéndeme mi comentario como ironía no demasiado alejada de Voltaire.

                  Comentario por Ojete Calor — 11 junio 2019 @ 21:39 | Responder

            • Mira, aquí estamos contestando tres ingenieros. Que tenemos posiciones políticas muy diferentes. Pero coño, lo que es así, es así. Es sintomático que, a pesar de nuestras diferencias, acabemos coincidiendo en los aspectos técnicos. Porque las limitaciones físicas son ineludibles. Y que haya una izquierda en seguir propiniéndonos el milagro de los panes y los peces o del vino en las bodas de Canaan a mí, como persona muy de izquierdas, me preocupa sobremanera. Porque cada vez más esta izquierda me recuerda a la derecha.

              Yo recuerdo los grupos de meapilas frente a los cines en la proyección de La vida de Brian o las funciones de Leo Bassi. Esto es blasfemo, una ofensa contra mis sentimientos religiosos y, como a mí no me gusta, no quiero que lo vea nadie. Joder, no lo veas si no lo quieres, pero deja de tocar los cojones. Pues bien, ahora a los capillitas de la Asociación Cristiana de Abogados se ha sumado la caterva de ofendidos profesionales postmodernos. Lo que les molesta a uno de esos grupos, debe ser censurado, eliminado, porque les turba y les ofende en grado sumo (lo de entrar en una biblioteca infantil ya es de un fundamentalismo patológico).

              Me cago en Dios, ya está bien, me cago en Dios. Nunca, en mi ya no tan corta vida, la libertad había estado tan desprestigiada.

              Comentario por Nadir — 11 junio 2019 @ 14:39 | Responder

  2. Tema nuclear, que he leído este artículo conspiranoico y lo quiero compartir.

    http://cluborlov.blogspot.com/2019/06/nuclear-meltdown-at-hbo.html ClubOrlov, Nuclear Meltdown at HBO.

    Voy a buscar las fuentes, y sacar mis propias conclusiones porque vamos, si lo que se enuncia aquí sobre Fukushima tiene un mínimo de veracidad, todavía me queda inocencia que perder.

    Comentario por Don Juan — 11 junio 2019 @ 17:02 | Responder

    • Lo reviso, a mi como escribe este autor me gusta porque me hace pensar, pero en este caso, su teoría la verdad es que hace aguas por todos lados, me he puesto a ver un par de eventos de la misma categoría y la señal sismográfica es similar en todas las estaciones que no son esa. Así que nada.

      Los podéis ver aquí. https://ds.iris.edu/wilber3/find_stations/3279407 (todas las estaciones del Evento que generó el Tsunami y el destrozo en la planta de Fukushima Daichii)

      Y aquí uno en una zona “cercana” de 8.3 Calificado en la misma categoría. https://ds.iris.edu/wilber3/find_stations/4218658 Como podeis ver, huellas muy similares así que nada de bombas, naturalmente. El resto de asuntos ya lo dejo a la opinión de cada uno, pero vamos, pido disculpas por haber posteado eso sin comprobarlo adecuadamente antes.

      Nadir si te quieres cargar el hilo de comentarios, te lo agradezco y todo.

      Comentario por Don Juan — 11 junio 2019 @ 17:57 | Responder

  3. […] comentario en la pasada entrada cuestiona la decisión de Finlandia de ampliar su central de Olkiluoto añadiendo un tercer reactor […]

    Pingback por Nuclear versus eólica | La mirada del mendigo — 12 junio 2019 @ 15:06 | Responder

  4. “Al final, desaparece la crítica y no hay más que una clase de pensamiento: el estándar, el comúnmente aceptado, el correcto”, “Que nadie se salga del carril”, “La negación de la realidad”, “Fuera de la ortodoxia, nada”

    https://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/tribuna/2019-06-13/espana-aplanada-intelectuales-periodismo-legasov_2069245/

    Comentario por martinez — 13 junio 2019 @ 20:27 | Responder

    • Muy buen artículo, muy bueno. Estoy completamente de acuerdo.

      Falta nivel en el discurso. La tertulia futbolera, el comadreo para analfabetos ha existido siempre; lo que no existe hoy es un debate de nivel para los que sí que sabemos leer. La inteligencia queda relegada a su empleo en el ámbito laboral, hay estupendos profesionales hiperespecializados que saben mucho de lo suyo. Pero no somos capaces de desarrollar un discurso de nivel acerca de los temas comunes. Cualquier intento, de hecho, es capturado por la clase política con alguno de sus rebuznos, y ya sólo se puede proseguir la discusión en ese nivel de burrería.

      Comentario por Nadir — 14 junio 2019 @ 10:05 | Responder

    • Esta bien, pero al final el tb se frena, pq detenerse solo en criticar y reformar el capital, pq no cambiar todas las normas y socializar los medios de produccion?. Creo q esa es la raiz del problema, y creo q es la unica forma de salvar al planeta y de paso a nuestra especie

      Comentario por Emilio Fernandez — 15 junio 2019 @ 17:13 | Responder

      • En llegando a ese punto, todos se frenan. “Soy un verso suelto, pero no vayáis a pensar que soy comunista, eh?” La de veces que lo habré escuchado.

        Incluso los que se dicen comunistas se guardan mucho de proponer algo así en público (y en la intimidad, como si hablan catalán, vale mierda lo que hagan).

        Comentario por Nadir — 16 junio 2019 @ 1:31 | Responder

  5. Siempre me ha fascinado la capacidad de algunos grupos en enfocar el problema en puntos muy concretos, renovables sí o no, envueltos en un aura dogmática impidiendo que se analice el problema desde un punto de vista más amplio.
    Tu descripción e la charla que tuviste con un ecologista convencido me ha recordado cuando en una reunión de amigos explique mi idea de que el consumo de combustibles fósiles era bueno para la vida en el planeta. Si el carbono de carbón y petróleo formaban antes parte de la Biosfera (eran plantas y animales) que se quedó encerrado en el ciclo geológico la extracción y combustión de estos recursos devuelve, en forma de co2, gigatoneladas de carbono al ciclo biológico. De repente en vez de discutir la tesis que había propuesto me encontré defendiéndome de acusaciones de querer que se extingan los mares de estar a sueldo de las petroleras o de haber sido embaucado, cuando sólo se me presentaban argumentos sacados de periodistas muy poco formados en temas técnicos.

    Por cierto un placer que me hayáis contado muchas cosas sobre el reciclaje de los residuos nucleares que desconocía.

    Comentario por Vicent — 17 junio 2019 @ 17:11 | Responder


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