La mirada del mendigo

15 enero 2020

Un dilema

Filed under: Ecología — Nadir @ 1:57

Permitidme que use este espacio para compartir unas intrascendentes elucubraciones personales sobre un asunto menor de las que, al menos, quisiera obtener algunas conclusiones de mayor espectro.

Paso a contaros el caso, y someterlo a vuestra docta opinión:

En uno de mis paseos campestres me encuentro por fin con el dueño de una parcela, en la que ya hace años me había fijado. Incluso en un medio en el que arrojar basura al campo es visto como una conducta plenamente normalizada, el caso de esta finca era ya exagerado. El energúmeno en cuestión había ido arrojando durante años una enorme y diversa cantidad de basura desde su finca a la cuneta de la pista. Desde los envases de fitosanitarios a la puerta de un vehículo, la linde de su finca era indistinguible a un vertedero.

Como inciso decir lo estúpido que me parece que en la villa los supermercados traten las bolsas como si estuvieran confeccionadas con residuos radioactivos, mientras en las afueras el envoltorio con que las modernas alpacadoras embalan las balas de paja, metros y metros de plástico, son abandonados en la finca o arrojados al río tras ser abiertos y ofrecidos al ganado. Cuando veo esta imagen me doy cuenta que la sociedad no deja de ser una burla hipócrita.

Y continúo con el pobre relato: reconvine al paisano su conducta (de puerco asqueroso, aunque omití esta referencia a su ancestral linaje) y me contestó del modo usual en estas nobles gentes: con garruladas.

Así que aquí me hallo en un dilema. Quería advertir al energúmeno en cuestión de las consecuencias de una denuncia por vertidos, darle ocasión de limpiar aquello. La cuestión es que, con la advertencia, he quedado señalado. Sabe quién soy, cuál es mi coche, así que una denuncia podría traerme consecuencias digamos desagradables.

De nuevo abro paréntesis para explicar una conversación con otra noble representante del campesinado local, por cierto, del pueblo de al lado al energúmeno anterior. Venía de su labor y, como siempre, me gusta entablar conversación (para desesperación de mis acompañantes). Y la mujer aprovechó la ocasión para lamentarse de alguien que le robaba los tomates y pimientos (fue a finales de este verano). Obviamente, una conducta censurable, tampoco a mí me gusta que desaparezca la fruta de mis árboles. Pero con un gesto de pura malicia, me confesó que ella ya había recogido lo que le interesaba de la huerta y, sobre el resto, había echado “veneno” (es decir, cualquier insecticida, fungicida o herbicida, que en la cabeza de estos profesionales de la agricultura todo más o menos es lo mismo). Yo traté de explicarle que eso era una barbaridad, que muchos de esos productos tienen unas consecuencias tremendas sobre el sistema endocrino, nervioso… y que podía llevar a alguien que comiese esas verdura al otro barrio. ¿Respuesta de la buena mujer? Que non o roubase!

Pena de muerte como condena proporcional a cogerle unos tomates al vecino, este es el sentido natural de justicia entre estas buenas gentes.

Sirva esta anécdota para explicar la desconfianza que albergo de esta clase de personas criadas en la animalidad, en las que sus padres no inculcaron más enseñanza que el instinto de supervivencia. Apreciación sobre su criminalidad latente que, entendámonos bien, sé bien que no es ni mucho menos propia de esta tierra sino común a toda la humanidad, basta con dejar que la naturaleza humana siga su curso sin ser amonestada desde muy niño para conducirlo por los caminos de la ética.

Así pues, me hallo en un dilema: precisamente ahora, tras prevenirlo, es que me resulta desaconsejable denunciar (denuncia que, por pasadas, realmente creo que caería en saco roto). Pero me molesta que semejante grado de desprecio al entorno quede impune, y en un mundo civilizado no debería ser así. Hay una legislación, ya de por sí de mínimos, que contempla delitos ecológicos como éste y debería ser aplicada.

A lo que yo me pregunto ¿por qué demonios tengo que ser yo el que se acabe exponiendo siempre? Existe un cuerpo de la Guardia Civil, el Seprona, especialmente dedicado a la persecución de los delitos ambientales. Sin embargo, cumplen su jornada como buen funcionario, dando paseítos en el Montero carretera arriba, carretera abajo, sin embarrar el coche y, Dios no lo quiera, mucho menos sus botas. Así, manteniéndose a prudente distancia del medio natural, es harto difícil poder reconocer cualquier agresión a éste. De esta forma, un cuerpo policial que tiene una protección legal absoluta precisamente para tener la capacidad de perseguir y denunciar delitos, renuncia a ella por una mezcla de incompetencia, desidia y cobardía. En muchos casos, porque sus miembros pertenecen a la misma cultura que los delincuentes, y por lo tanto lo comprenden y disculpan.

Tercera y última anécdota, esta creo que ya la conté: llamo a la Guardia Civil para denunciar una vacas comiendo en zona quemada, y llegan tras varias horas, y procuran convencerme que eso ardió hace muchos años (pero las xestas aún están quemadas), que póbrecito del ganadero, qué iba a ser de él si no le dejasen apacentar en ese monte las vacas, y finalmente uno de ellos concluyendo que las leyes están mal, pues deberían contemplar la quema del monte para pastos. Pues ya está, legalicemos el robo y el asesinato, y así nos ahorramos la necesidad de perseguirlos.

Realmente, no es que se les pueda acusar de connivencia con el delito, o de dejación de funciones en su persecución. Es que sencillamente procuran hacer lo posible por no verlo, aunque incluso así es difícil recorrer una carretera gallega sin que le salten los delitos ambientales a un ojo entrenado y voluntarioso (sin ir más lejos, las limitaciones y distancias de plantación de eucaliptos, que no es precisamente un tipo de delito discreto y fugaz).

Pero en lo que responsabilidad se refiere, tras los funcionarios policiales y resto de maquinaria legal (¿qué hace la fiscalía de medio ambiente ante infracciones tan estentóreas como las mencionadas de las plantaciones de eucaliptos?) se encuentran las asociaciones ecologistas. Precisamente uno de los fines de constituirse en asociación es para hacer una fuerza conjunta en la denuncia de situaciones, que en el caso de individuales quedarían más expuestos. En el sudeste ourensano sólo está presente una asociación, ADEGA, presente pero no activa. Ya he comentado que mis correos para proponer bellotadas reciben como respuesta el canto de los grillos, con lo que ya me ahorro incluso el esfuerzo de avergonzarlos por su abulia. La única vez que contestaron, tras dar un toque a la central de Santiago, fue ofreciéndome afiliarme. Paga la cuota y ya veremos. Pues si encima de agachar el lomo para coger bellotas, agacharlo para sembrarlas, tengo que pagar una cuota, vamos apañados. Si yo me apunto a una asociación es para cambiar las cosas, no para tener un carnet y ponerme una vez cada muerte del Papa tras una pancarta.

Pues bien, así como la Guardia Civil, tampoco ninguna asociación ecologista mueve un dedo para denunciar delitos ambientales como el descrito, y no lo hacen por las mismas razones: insuficiencia intelectual y moral, y participación en una cultura que ve este tipo de comportamientos como la normalidad de la vida en el pueblo. Y así, aún estando en una pista bastante transitada, tiene que ser un particular el que reconvenga y denuncie este caso, que ya digo incluso en el nivel de guarrería reinante llama la atención.

Así que os traspaso la pregunta ¿qué hago? ¿Denuncio el delito como debería ser según la teoría la obligación de cualquier ciudadano honrado? ¿O hago caso a mi sentido común y hago como todos los demás, mirar a otro lado (con asco) y seguir mi camino, consciente que esa denuncia sólo me acabaría acarreando problemas y no cambiaría en nada el panorama general de ruina ecológica?

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30 comentarios »

  1. Sí de verdad crees que corres peligro, no lo denuncies. Por mucho desastre ecológico que quieras evitar, haces más vivo que muerto, aunque sólo fuera por todo lo que trabaja este tema en el blog.

    Si conoces 4 personas más, puedes plantearte hacer una asociación, y que fuera ésta la que denuncia. O puedes dejar un tiempo prudencial, y lo haces más adelante.

    Lo que sí te digo,es que la próxima. Vez que te encuentres con algo así, olvídate de avisar primero, sinceramente creo que pegaste de ingenuo.

    Puede que yo lo intentara de nuevo con la guardia civil, en plan no oficial a ver por dónde respiran, a veces sorprenden o entran odios en la ecuación y quien dice guardia civil, dice seprona,etc…

    Y por último, te diría que hagas lo que te deje dormir mejor por las noches, la ecología o vuestra seguridad. Por mucho que nos hayas contado como se las gastan, creo que eres el único que de verdad puede valorarlo.

    Boquilla, Mendi!

    Comentario por Nynaeve — 15 enero 2020 @ 2:49 | Responder

  2. Que asco. Competencias tienen todos y nadie hace nada.
    Tendrás que sacarle los colores sin que se note. Puedes hacer un vídeo que se haga viral😉 como el del asturiano que quema el monte.
    Suerte.

    Comentario por erebiagorge — 15 enero 2020 @ 13:41 | Responder

    • O anunciar el sitio como punto limpio para que la comarca dejé allí sus residuos. Todos juntos en la finca de ese guarro. Igual si la montaña se hace muy grande el SEprona toma medidas

      Comentario por erebiagorge — 15 enero 2020 @ 13:43 | Responder

      • Me encanta esa forma de pensar. Parece una solución de las mías. Sigue así y acabarás abriendo un blog para vomitar bilis.

        Por cierto, supongo que ya le estarás dando las últimas pinceladas a ese artículo, no?

        Comentario por Nadir — 15 enero 2020 @ 23:08 | Responder

        • He escrito tres que están en un archivo.
          Educación, Ecología(frutos silvestres de León oriental) y chorradas.
          Uno por coñazo, otro por poco innovador y otro porque son divagaciones ,no pasan el filtro. Mi filtro al menos.

          Comentario por erebiagorge — 16 enero 2020 @ 14:14 | Responder

          • Vale. Y mientras escribes el ensayo enunciando la Teoría del Campo Unificado, podrías ir subiendo esos despreciables e indignos artículos que no pasan el filtro, sometiéndolos a nuestra opinión, que quizá no sea tan severa como la tuya. 😛

            Venga, compi. Si yo tuviese la misma vergüenza de publicar mis mierdas, nunca habría escrito nada más que las cuatro cosas de ingeniería de las que estoy más o menos seguro de saber qué estoy diciendo.

            Además, a mí los tres temas que sugieres me parecen muy interesantes (aunque el último está demasiado tratado en este espacio XDDDDDDDDDD).

            Comentario por Nadir — 17 enero 2020 @ 3:24 | Responder

  3. Buenas tardes:

    Coincido con lo que dice Nynaeve… De hecho leyendo el artículo me acordé de las series The Wire y The Deuce, de David Simon, supongo que ya las conocerás; él no es sospechoso como realizador precisamente de ser un conservador o conformista que se niega a actuar para cambiar las cosas, pero hay muchas veces en que los problemas de corruptelas o dejadez son problemas estructurales… Lo cual lleva a pensar ¿cómo actuar para resolver esto?

    En fin.

    Comentario por joseasa — 15 enero 2020 @ 17:36 | Responder

  4. Por tu seguridad, no lo denunciaría. Le echarán una multa de nada, si es que lo hacen, y luego irá con la escopeta de caza a buscarte. La próxima vez no hables y actúa directamente, llamando a los del Seprona, aunque tampoco es una solución, porque casi nunca acuden o no hacen nada (aquí en el sur tampoco se bajan del 4×4). Puedes hacer una cosa: como bestias no faltan por ahí, busca otra finca llena de basura, que seguro las hay a patadas, y llama a los del tricornio a ver qué te dicen.

    Comentario por Greg — 15 enero 2020 @ 19:21 | Responder

  5. Comento un poco a todos en general, pues vuestras opiniones son coincidentes. No creo que finalmente denuncie, principalmente porque no creo que fuera a tener ninguna consecuencia. Como las demás veces, los del Seprona buscarían excusas para no denunciar, o acaso ni siquiera acudir. Así que no me voy a arriesgar por tan poco.

    Cuando decís de denunciar sin avisar, eso podría haberlo hecho hace años, pero quería darle una oportunidad al fulano. Yo no tengo ningún interés en joderle la vida a nadie, sino en que aprenda y corrija su comportamiento. Pero si le abronco, me descubro. :/

    Por cierto, la foto no es de la finca, que ese día no llevaba el móvil conmigo (no lo suelo llevar, de hecho). Así que he añadido otra foto que saqué anteayer (con el puto móvil, ya me perdonaréis la calidad).

    Realmente, es como lo de la caza; no es que sea tan grave lo de arrojar plásticos, electrodomésticos, colchones… lo grave es considerar al medio natural como una despensa y vertedero. Sólo se va a él para dispararle a corzos y jabalies, arramblar con todas las setas de especies comestibles, y a tirar la basura por no acercarse al punto limpio. El campo no tiene un valor en sí mismo, sino que es un mero medio. Por eso prácticamente el 100% de la superficie forestal en esta zona está ocupada por cultivos de pinos (principalmente) y eucaliptos. El monte está para sacarle alguna utilidad, aunque sea como digo como vertedero, la naturaleza no vale nada. Y esta sentencia, es de común consenso.

    Comentario por Nadir — 15 enero 2020 @ 23:32 | Responder

    • Lo del Seprona me ha recordado esto…..
      https://elpais.com/sociedad/2019/10/23/actualidad/1571853555_887328.html

      Comentario por karkkos — 16 enero 2020 @ 15:18 | Responder

      • ¿Cuál es la conclusión? Mirar hacia otro lado porque todo el sistema (y, desde luego, la Guardia Civil), está podrida hasta el tuétano.

        Comentario por Nadir — 17 enero 2020 @ 3:27 | Responder

    • Después de abroncarle, es mejor que no le llegue la denuncia, porque a pesar de su falta de luces para ir a llevar la porquería al punto limpio (o ir al ayuntamiento a pedir que se la recojan), seguro que le sobran para encontrar tu coche o tu casa y hacerte algún desastre la mar de creativo….

      De hecho, sería el colmo de la casualidad que se pasara uno del seprona esta semana (si es que deja de llover, porque si no no salen del bar) con ganas de hacer algo y le pusiera la denuncia, porque tendrías el mismo problema.

      Lo curioso del hecho es que, según deduzco, la finca es de su propiedad, por aquí en las latitudes mas septentrionales esas prácticas están igual de extendidas pero el destinatario suele ser la finca del vecino, por lo que deduzco que aún se puede dar una vuelta de tuerca más al embrutecimiento y mezclarlo con la coprofagia. Desde luego siempre nos traes lo mejorcito de la humanidad.

      Realmente, es como lo de la caza; no es que sea tan grave lo de arrojar plásticos, electrodomésticos, colchones… lo grave es considerar al medio natural como una despensa y vertedero.-> Es una expresión más de antropocentrismo, la gente está convencida de que puede disponer de todo lo que esté a su alcance y es muy difícil sacar esos razonamientos de esa gente.

      Yo ya ni me la juego a decirles nada. Lo mejor que se puede conseguir es no acabar con puntos en la cabeza

      Comentario por rhesymu — 16 enero 2020 @ 15:27 | Responder

      • Pero también el punto limpio tiene su gracia: cada vez que llevas algo, te hacen perder un montón de tiempo con papeleos. La administración es también muy responsable del vertedero en que está convertido el campo, porque pone burrocracias estúpidas, en vez de facilitar la recogida y disposición de enseres. Con una población embrutecida, a nada que pongas el mínimo obstáculo, prefieren tirarlo a la beira del río como hicieron siempre sus abuelos.

        Y también la administración, en este caso los concellos, son responsables de no limpiar toda esa basura. Porque yo en mi casa intento no ensuciar, pero, aún así, si no limpiase de vez en cuando también estaría llena de mierda. La limpieza se limita a las calles, mientras que las cunetas de las carreteras y pistas parecen un bazar: lavadoras, neveras, neumáticos, sofás… Y no se les ocurre pagar un jornal a una cuadrilla para que, de vez en cuando, limpie al menos lo gordo.

        Mira, un ejemplo. Vino un equipo de la Confederación Hidrográfica del Duero a “limpiar” las márgenes. ¿A qué le llaman “limpiar”, los muy asquerosos paletos con despachito en Madriz? Efectivamente, a desbrozar. Apearon la mitad de los amieiros (alisos), provocando una epidemia entre los que quedaron, y ahora hay tramos que ya apenas quedan ejemplares sanos (lo de esterilizar la cadena de la motosierra de árbol a árbol no lo hace ni Dios). Eliminaron toda la vegetación arbustiva de las riberas, que es clave para la biodiversidad (entre las silvas encuentran cobijo un montón de especies de pájaros, reptiles y pequeños mamíferos), pero queda feo y se considera basura. Pero sabes lo que no quitaron? Los plásticos. Esos simplemente le pasaron la desbrozadora para reducirlos a cachitos. Y luego, cogían los restos y los quemaban. En una de esas fogatas encontré… los restos carbonizados de una batería! A dos metros de un cauce. Y esa salvajada cuenta en los presupuestos como actuación en medioambiente.

        Comentario por Nadir — 17 enero 2020 @ 3:56 | Responder

        • Pero también el punto limpio tiene su gracia: cada vez que llevas algo, te hacen perder un montón de tiempo con papeleos-> Yo me paso el día quejándome de que en mi concello no se hace absolutamente nada en ningún tema, pero hay un día a la semana estipulado en el que, previa comunicación telefónica, pasan por la puerta de los domicilios a recoger el tipo de objetos que acaba en las cunetas. Yo nunca he tenido que rellenar ningún papeleo para deshacerme de electrodomésticos deshauciados, aunque creo que hay un límite de peso/persona.

          Y no se les ocurre pagar un jornal a una cuadrilla para que, de vez en cuando, limpie al menos lo gordo.-> Ya lo indicas en el apartado siguiente, a veces lo único peor que no hacer nada es que intenten hacer algo. Como decía un antiguo jefe mío, lo único peor que un tonto es un tonto motivado.

          Del tema de las “limpiezas” en los ríos es algo generalizado, a principios de diciembre del año pasado me encontré con una brigada de limpiezas enviada por la deputación, venían de limpiar las margenes de un río de por aquí. Como no equipados solo con desbrozadoras, aunque hubieran querido recoger los plásticos habrían tenido que meterlos en los bolsillos del mono, porque la recogida de porquería ni se concibe como posibilidad en una brigada de limpiezas. Ya el colmo de la anécdota es que les pregunté cómo gestionaron todos los “restos desbrozados” (porque me temía que los tiraran al cauce del río directamente, con toda la porquería por el medio) y me comentaron que para evitar llevarlos a un punto de gestión los quemaron al borde del río. ¿Y cómo quemaron restos verdes de arbustos en pleno diciembre después de tres días lloviendo espeso al borde de un río? Pues aprovechando la gasolina que sobró de las desbrozadoras, no son listos ni ná. ¿Y con qué le prendieron fuego? Con un mechero, porque las brigadas de limpieza que van por el monte no llevan una bolsa para recoger porquería (y muchos ni siquiera una pantalla homologada para usar con la desbrozadora), pero lo que sí no puede faltar para salir al monte es un mechero. ¿Quién va al monte sin un mechero?

          Comentario por rhesymu — 17 enero 2020 @ 15:41 | Responder

          • Sí, hay concellos que lo hacen. Otros se lavan las manos y esperan que la gente lo lleve al Punto Limpio, que les puede quedar a 5, 10 o 15 km. Y ya digo, en caso de llevarlo, te hacen perder el tiempo de mala manera. ¿Resultado? Hacen lo que siempre han hecho: cargan el aparato que sea en el carrito y lo tiran a una cuneta o al río, a la salida del pueblo. Cerdo el que lo hace y subnormal el alcalde que no lo previene.

            Punto para tu ex-jefe. Hacía un montón que no escuchaba ese aforismo, y es buenísimo.

            Comentario por Nadir — 18 enero 2020 @ 0:26 | Responder

        • La “limpieza” de cauces es una de las actuaciones más demandadas por la gente del campo cuando hay inundaciones por construir precisamente en las llanuras de inundación. Hace poco vi en la tele a un representante de Asaja en Castilla-León pidiendo que dejaran el cauce de cierto río sin un sólo árbol. Pero la ignorancia también es muy grande entre los urbanitas. El año pasado fumigaron, en época de cría, una zona húmeda para acabar con los mosquitos, a petición de los vecinos de una urbanización construida a diez metros de la laguna. También piden que limpien las arboledas de “matojos”, entre los cuales hay coscojas, madroños, aladiernos, codesos, etc, para que sus mascotas no se arañen mientras cagan. Supongo que el único remedio es la educación en las aulas, pero viendo cómo está el nivel de padres y maestros, creo que seguiremos igual.

          Comentario por Greg — 17 enero 2020 @ 20:35 | Responder

          • La ignorancia no es cuestión de rural o urbano: ahora mismo un niño/joven del rural tiene tantas o más oportunidades de formación. En concreto, en temas de ecología, el aldeano es un botarate, pero el urbanita es que no comprende ni siquiera el enunciado del problema.

            Por cierto, una de las razones por las se pide (exige) despoblar las riberas es por los pescadores, que tras los cazadores son otro numerosísimo grupo de presión. Las truchas necesitan luz, dicen.

            Comentario por Nadir — 18 enero 2020 @ 0:22 | Responder

  6. Yo no denunciaría, y en tú caso me parece que bastante más haces con el artículo escrito que con la denuncia (en general no me gusta la denuncia como forma de operar ante los problemas). La denuncia podría solucionar un caso puntual -o joderte el choche :)-, el artículo educa, invita a la reflexión y estimula el comportamiento. De hecho te garantizo que a alguien de ADEGA le llegará. Llevo cierto tiepo compartiendo tus reflexiones via wasap con quienes creo preparados y dispuestos a leerlos y creo que no están cayendo en saco roto. Gracias!

    Comentario por Hipatya — 16 enero 2020 @ 11:53 | Responder

    • No acabo de estar de acuerdo contigo. Una campaña sistemática de denuncias podría cambiar muchas cosas. Pero hay que tener detrás un equipo jurídico para hacer un seguimiento de éstas y, si las administraciones no les dan curso, empezar a denunciar a estas mismas administraciones. Quiero que cualquier guardia civil tenga miedo a hacer la vista gorda, porque ninguno va a proteger a un delincuente ambiental sabiendo que, con ello, se está exponiendo a un paquete (obligación de perseguir el delito).

      Por ejemplo, el caso de los eucaliptos: no se pueden plantar en terreno agrícola, donde haya autóctonas, a cierta distancia de la parcela colindante, de carreteras, zonas urbanas y cursos de agua. Con la Ley de Montes en la mano, puedes denunciar a la mitad de los que han plantado eucaliptos. Si el SEPRONA o los agentes forestales (otros que tal bailan, y se me olvidó mencionarlos) no actúan, que sean los ciudadanos los que les OBLIGUEN (porque para eso les estamos poniendo la comida en el plato, ya que para otra cosa no sirven) a actuar. O denuncias, o eres tú el denunciado.

      Pero para eso hace falta tener detrás una asociación fuerte, con ganas de cambiar las cosas. ¿Tú conoces alguna? Lo más parecido es la SEO, que también ha llevado al juzgado y ganado algunas cosas. El resto, a agitar la pancartita y poco más.

      Comentario por Nadir — 17 enero 2020 @ 3:43 | Responder

      • Salvo algún amigo en adega no tengo contacto ni conozco asociaciones ecologistas, ni soy muy simpatizante do todos los -ismos que hoy en día sacan protagonismo y enmascaran el control de los medios de producción y la lucha de clases como tema principal de la desigualdad y de muchos de los males que se nos vienen encima. Tampoco quiero una sociedad aún más policial y punitiva ya que al final las multas las pagan los pobres mientras que las empresas que son las más contaminantes se sacan el marrón de encima con buenos abogados (véase el campesino que paga 3000 euros de multa por recoger manzanilla en el monte vs. la empresa boliden que o bien elude pagar las multas o bien las redirige hacia la sociedad). Solo veo que se pueden mejorar las cosas si la razón, la ciencia y el humanismo pueden permear hacia la sociedad, lo cual cada vez veo más difícil en estos tiempos por el neoauge de los pensamientos místicos, religiosos y por los modos de entretenimiento cada vez más alejados de la realidad.

        Comentario por Hipatya — 20 enero 2020 @ 13:15 | Responder

        • Pero es que hay que elegir bien la asociación. Por ejemplo, SEO/BirdLife tiene todo eso que pides: razón, ciencia y humanismo. Hacen muchas cosas, lástima que son muy pocos socios (una cifra ridícula, en comparación con la RSPB británica).

          Otra cosa: porque Boliden se librara de pagar no vamos a perdonar al guarro que tira colchones a una laguna o al que recoge manzanilla de Sierra Nevada sabiendo que está prohibido.

          Comentario por Greg — 20 enero 2020 @ 16:44 | Responder

        • Yo comprendo y comparto la indignación porque la ley sea sólo dura para con los ciudadanos de a pie, y las grandes empresas encuentren vías por las que escurrir el bulto. Pero esto no puede ser excusa para, ya que los peces gordos contaminan, también lo hagan los chicos. Antes bien, la aplicación rigurosa de la ley con los particulares provocaría la exigencia social de forzar su cumplimiento en el caso de las grandes empresas (si yo pringo, pringan todos).

          Se trata de imponer la conciencia de la necesidad de protección del medio natural, igual que se impuso por ejemplo el uso del cinturón (o el casco) en las carreteras. Y sí, también se tuvo que hacer con campañas de información, pero también con multas. Ahora ya no hay casi nadie que circule sin esos elementos de seguridad. Pues quisiera algo así en el caso de los vertidos u otros delitos ambientales.

          Efectivamente, el sistema está creado para mostrar el puño de hierro al ciudadano de a pie y guante de seda con la clase propietaria. Pero eso es propio de todo el entramado legal, no es sólo una cuestión medioambiental. Es un problema de un nivel superior, el cual deberemos buscarle solución desarrollando la democracia, esto es, dando cada vez más poder al pueblo a costa de sus “representantes”.

          Comentario por Nadir — 21 enero 2020 @ 2:03 | Responder

  7. No voy a darte consejo alguno, pues ya lo sabes y además coincide con el que te han dado otros comentaristas.

    Tienen los montes de buena parte de la provincia, no digamos ya los de esa zona del Támega, hechos una mierda, maltratados por los incendios, la erosión y las plantaciones forestales que ellos mismos provocan. Pero ponen el grito en el cielo cuando les roban sus cuatro patatas de mierda o cuando no hay dinero para contratar a la orquesta de mierda que les amenice sus fiestas de pueblo de mierda.

    La España vaciada…

    Tampoco voy a aconsejarte respecto a esa aborrecible costumbre tuya de pararte a charlar con todo hijo de vecino y sus, ya lo has visto, nefastas consecuencias. Entiendo que tu incontrolable anhelo de niñata adolescente creidita y vanidosa por calentar bragas y braguetas de rudos/as campesinos/as, es superior a cualquier asomo de decoro, recato y temor de Dios.

    Comentario por Eleno Francis - Dpto. de Consejitos y Relaciones con el Campesinado Local de La Mirada del Mendigo — 16 enero 2020 @ 15:08 | Responder

    • Por cierto, no sé si te lo he contado. En una aldeúcha de por aquí ¿sabes lo que hicieron con el producto de la venta de los pinos quemados del último incendio? Traer a la Panorama (para los que no seáis gallegos, es de las más famosas de las orquestas del circuito, por cierto otra puta mafia).

      En serio, si al menos destrozaran la naturaleza, pero fuera para ganar un pastizal… pues joder, aún lo entendería. ¿Pero esto? Están todos los montes llenos de pinos y eucaliptos que si no arden un año, arden al otro, y todo ello para no ganar ni una puta mierda. Para que gane ENCE, FINSA o los fabricantes portugueses (donde van la mayoría de los árboles quemados). Destrozan la naturaleza y, con ella, la única oportunidad de sacar a esta tierra de la miseria y el atraso secular. Es que hay que ser arrastrado.

      Comentario por Nadir — 17 enero 2020 @ 3:33 | Responder

  8. Saludos:

    Si vas a hablar con garrulos usa una de estas, mano de santo

    Comentario por Vicente Millán — 18 enero 2020 @ 23:01 | Responder

  9. Pues ignorando el nivel del pueblecito y las soluciones garrulas que estáis proponiendo (espero que sea coña), te puedo contar que por estos lares tenemos gente que se dedica a publicar fotos de ese tipo de guarrerías en el facebook de vecinos del pueblo. Normalmente lo ponen para que vengan las autoridades a limpiar la zona afectada, cuando es pública. Si es privada, no van a ir a limpiar, claro, pero hay pocas cosas que gusten menos en un pueblo que que hablen mal de ti.

    Comentario por Abraham — 21 enero 2020 @ 9:13 | Responder

    • Las soluciones, desde luego, son efectivas (especialmente la mía). Se acabaron los incendios forestales, los vertidos de eletrodomésticos y demás cochambre, la conversión del campo en una galería de tiro cada fin de semana…

      La idea no es mala, no tengo Facebook pero se podría crear, eso no es grave. Pero ni el pueblo tiene cuenta ni de existir me dejarían subir algo a ella, mucho menos si es malo.

      Comentario por Nadir — 21 enero 2020 @ 20:20 | Responder


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