La mirada del mendigo

18 noviembre 2020

Perdido en territorio enemigo

Filed under: Música — Nadir @ 0:18

Mientras preparaba la cena, me puse a canturrear una melodía que se me venía a la cabeza. ¿Quién cantaba eso? ¿Genesis, o Phil Collins en solitario?

Cuando sonaba esto no le daba mucha importancia, mis gustos eran más metaleros, pero ahora que lo vuelvo a escuchar me invade la tristeza. No la nostalgia de haber perdido algo valioso, pues la música sigue conmigo, sino la tristeza al saber que esa efervescencia musical del s.XX terminó. Y la certeza de que no se volverá a reproducir, al menos en lo que me queda de vida.

No es que sea mi estilo preferido, pero ¡quién me diera que hoy se siguiera produciendo algo así, siquiera algo así! Si me hubieran dicho hace treinta años que algún día echaría de menos hasta el nivel musical de una Madonna o, peor aún, de unos Mecano, no sé si me hubiera partido el culo o me habría rebotado. Entonces había ideas, había libertad creativa, se abrió la caja de Pandora y salieron todas las musas y demonios, cada uno tirando por su lado y empujando las fronteras de lo que se llamaba música.

Hoy una nueva generación de niñatos agilipollados, amanerados, amariconados, adquieren la mierda de música que ponga marco sonoro a su vida decadente, tan falsa, ególatra e intrascendente como su puto perfil de Instagram. Música sin mérito, juventud sin rabia.

Yo no sé qué pinto ya aquí.

Odio.

Ahora los capillitas asexuados quieren prohibir el odio; pues tendrán que proscribir cada partícula de mi ser, todas ellas girando enfurecidas y retroalimentándose de más odio.

Qué desprecio sideral me produce la pedantería, hipocresía, cursilería, santurronería, bobaliconería de esta lamentable época que me ha tocado vivir.

+

Por cierto, System of a Down ha sacado nuevo material. Creo que no he hablado del efecto que me produjo ver manifestaciones de jóvenes azeríes pidiendo a su gobierno ir a la guerra, exigiendo la guerra.

Mucho se ha hablado de que la guerra es promovida por las élites en su propio beneficio y sufrida por el pueblo que mataba y moría en ella. Hay clases sociales, pero hay algo más que clases sociales, otros motores históricos más allá del interés material. Si no comprendemos eso y aplicamos a todo acontecimiento histórico un reduccionismo dogmático y miope acabamos extrayendo conclusiones disparatadas que nos conducen al ridículo.

Ante la Realidad hay que hincar la rodilla, por mucho que nos desagrade. La Señora no nos ha pedido nunca opinión, que nada vale.

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

4 comentarios »

  1. Hola:

    Ruego se me permita una corrección.

    Los ‘capillitas’ que mencionas, en realidad, no quieren prohibir el odio. Sólo quieren dirigir el suyo, mientras los demás reniegan o se acogen a su dirección.

    Por ejemplo: https://www.trumpaccountability.net/

    Es decir, ellos pueden odiar a quien quiera, y el resto sólo puede odiar a quien ello quieran.

    Pretendían vetar a cualquiera que hubiera estado (o todavía estuviese) a favor de Trump de cualquier puesto laboral. Cancelación.

    Eso es pura CENSURA.

    Por eso quieren prohibir el ‘odio’: para promover la censura.

    Pero intentar eliminar de la vida pública cualquier vestigio de aquellos que piensan diferente… es una muestra de odio, ‘inspirada’ por nada más y nada menos que Alexandria Ocasio-Cortez… una política de cierto renombre, autoproclamanda ‘de izquierdas’.

    En realidad, quien debería ser prohibida es ella misma… por su propia ley, no porque yo lo diga.

    No, si al final el Martin Armstrong va a tener razón: ‘los que apoyan la izquierda en el fondo lo que tienen es odio del éxito de los demás’, en plan lo que pasó con los kulaks según Solzjenitsin… puro Síndrome de Procusto…

    Y con eso, ¿esperan que la gente se les acerque y les de su apoyo y bendición, que las heridas sociales se curen, que la gente huya de (la aberración que es) Vox?

    ¿A nadie se le ha ocurrido que igual, sólo igual, si presentan un programa alternativo que se preocupe por la gente que no está a favor, igual, la gente no se va a bazofias como Vox?

    ¿Acaso la única solución es prohibir lo que no nos gusta?¿No es eso, precisamente, entrar en el juego fascista de Vox, darles la razón?¿No es eso precisamente, el germen del fascismo tal y cómo se entiende hoy en día’

    Por otra parte… Klaus Scwab, del Foro es de Davos… ha publicado en un libro que ‘las (grandes) empresas deben tener una gran responsabilidad social, que ya no son simples ‘grandes empresas’, y que como tal, deben servir a la sociedad’.

    Sólo le faltaba añadir ‘con espíritu de sacrificio’ para ser una copia exacta del Mein Kampf…

    Para pedir que se haga algo, los que propugnan una alternativa deben ser los primeros en cumplirlo y dar ejemplo.

    Beamspot.
    PD: ya ha salido la primera entrega sobre el hidrógeno. https://crashoil.blogspot.com/2020/11/la-fiebre-del-hidrogeno-20-i.html

    Comentario por Beamspot — 18 noviembre 2020 @ 11:39 | Responder

    • Bueno, eso ya lo habíamos comentado. El odio es la disconformidad con la ideología de mi grupo. Los ataques al grupo enemigo no son odio, son justos reproches. :/

      Pero vamos, ese papanatismo lo vemos en ambos bandos, y es consencuencia del esencialismo y dogmatismo instalado en la sociedad.

      Lo del odio al éxito de la izquierda, es decir, envidia… eso es una pendejada. En la Unión Soviética, por ejemplo, se ponía a los trabajadores sobresalientes como ejemplo para el resto. La mayor capacidad no sólo se recompensaba, sino que se exaltaba. La cuestión es cuando el “éxito” se basa en ganar más dinero (lo cual no es malo per se) gracias a apropiarse del producto del trabajo de otros (que realmente, pueden ser los más capaces, pero no cuentan con la propiedad de los medios de producción). Por eso la burguesía es el enemigo de la clase obrera: no por envidia, sino porque roba una parte del trabajo (el plusvalor). Quien pueda enriquecerse con su trabajo, y no sisando el trabajo de los demás, bendito sea.

      +

      H2: Muy poco que añadir, es muy evidente (entre nosotros, pero seguramente habrá alguien en las quimbambas fantaseando con él, así que tu artículo seguramente es necesario para bajarlo de las nubes).

      El H2 es sólo un portador de energía, un vector energético, y uno bastante poco eficiente. La ventaja, su densidad energética. Inconvenientes: todos los demás.

      Sólo dos puntualizaciones. H2 es la molécula más pequeña (no de las más, sino la que más). Hay otra más pequeña: He, pero esta tiene truco porque es monoatómica (vamos, que no es molécula).

      Una jodienda para asegurar la estanqueidad.

      Y otra. El consumo de agua para la producción de H2 es absolutamente despreciable, aunque sustituyésemos todo el parque móvil. Y, de todas formas, lo único que hacemos es tomar prestado el H2 del agua líquida para devolverla en forma de vapor.

      Y más, el agua NO tiene efecto invernadero, ya que por mucho vapor que echemos a la atmósfera, ésta sólo contendrá el que las condiciones de presión y temperatura permitan, el resto, una vez alcanzado el punto de saturación, caerá de nuevo como lluvia. Pero vamos, estamos en lo mismo, las emisiones de vapor de agua de las pilas de combustible serían anecdóticas.

      El H2 hidrolítico puede ser una alternativa en el transporte pesado y la aviación… sii el precio del petróleo se dispara (pitote gordo en el Golfo) o se prohíbe terminantemente su uso por motivos políticos.

      Comentario por Nadir — 19 noviembre 2020 @ 1:13 | Responder

  2. Muy buenas, soy también de esa generación ochentera y noventera, de ese tiempo en que discutíamos en la cuadrilla entre los grupos new wave anglos y los de rock radical vasco (somos de la margen izquierda, imagínate…)
    Desde hace unos años, este tema es recurrente en nuestras conversaciones kiniteras. Ese bajón de la música popular, sobre todo de la mainstream. Yo lo achaco a la irrupción de internet. Creo que la aparición de las páginas de descarga peer to peer, sumada a la natural inclinación humana por lo gratis, hizo que las ventas físicas bajarán un montón.
    Las compañías chupasangres, digo discográficas, vieron el filón. Todo digital, más barato para el consumidor y menos para el artista. Y, por supuesto, caña a las webs piratas. Negocio redondo. Pero, ¿y la calidad? A tomar por el culo…
    Ahora estamos como tú, añorando grupos que antes detestábamos, y eso que yo era de los no radicales.
    Antes, como había dinero para los cantantes por las grandes ventas de discos, todos tenían proyectos alternativos interesantes. Te dejo este de Michael Hutchence (INXS) CON Ollie Olsen, atento a la letra, impensable hoy en día en las estrellas actuales.

    Comentario por Periodista ETT — 18 noviembre 2020 @ 18:17 | Responder

    • En verano venía gente que vivía en EH, y nos pasábamos las cintillas, por supuesto. Mucha morralla, como todo, pero cuando escuché a esta gente…

      Si esta gente fueran anglosajones, petaban estadios por medio mundo.

      Y más cintillas. Espera que recuerde algunas:

      +

      Pero vamos, estaban bastante por debajo de los Suta.

      Por cierto, gracias por el grupillo (efímero, por lo que leo), está bien. Y sí, altamente improbable escuchar ahora algo así (tampoco los vascos, imagínate sacar el JoTaKe ahora). Australianos, la verdad, creo que sólo conozco ACDC y Midnight oil.

      En lo que no estoy de acuerdo, pero realmente tampoco tengo una base objetiva para disentir, es en la responsabilidad de Napster. Para mí es justo al contrario, Internet rompió la dictadura de las discográficas, que determinaban los gustos de la gente. Yo soy un heavy user de los P2P, y desde luego me han servido para ampliar muchísimo mi cultura musical. ¿Por qué entonces esta pérdida de calidad en la música? No lo sé, por supuesto, pero a mí me parece que es un empobrecimiento, embrutecimiento, que no sólo es musical, sino artístico, y no sólo artístico sino cultural. Los críos apenas saben leer, entran en la universidad, salen de ella, y no han leído más que los apuntes para el examen. El nivel educativo es muy pobre, y cayendo (cada nueva ley educativa le da una nueva puntilla a la enseñanza).

      Y ojo! Que esto no quiere decir que no se haga buena música. La hay, y precisamente gracias a Internet podemos conocerla, pero esta música no llega al circuito comercial. No hay demanda más que de música pobre, inmediata y facilona. Demanda creada por las discográficas, bien sûr, por otra parte. El oyente es pastoreado. Pero eso es porque previamente lo hemos embrutecido hasta la condición de borrego.

      Digo yo, vamos.

      Comentario por Nadir — 18 noviembre 2020 @ 20:05 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: