La mirada del mendigo

11 diciembre 2020

Cambio de imagen

Filed under: Varios — Nadir @ 14:51

No sé si os habéis percatado, pero he eliminado los logotipos de la barra de la derecha. Bueno, todos no, he dejado uno porque de ése sí que no quiero prescindir, pues es el eje de este espacio: el ser humano, su libertad (y su vida como máxima expresión de la primera), por encima de cualquier consideración, ideología e invención humana.

¿Por qué lo he hecho? Porque me estaba dando cuenta que servían para definirme y, con ello, ahorraba el trabajo de pensar de quien entraba de nuevas en este espacio. Con la hoz y el martillito (nadie reparaba en la franja negra) especialmente, pero también con la sirena, la bandera palestina, la cruz tachada o el símbolo sonriente del átomo, estaba facilitando mi catalogación apriorística. Y no os lo quiero poner fácil, quiero que penséis. Porque si escribo algo, quien entre verá la hoz y el martillito y concluirá: claro, lo dice porque es comunista (que ni lo soy ni lo dejo de ser). Como no es de los míos, puedo descartar lo que dice y listo. Pues no, te jodes y lees, tomas en consideración lo que yo o el resto de editores hayamos escrito, y luego ya decidirás si estás de acuerdo o no. Pero no te voy a servir en bandeja ningún atajo para ahorrarte pensar.

Lo mismo con la sirena (o mesmo, nin son nin o deixo de ser) o todos los demás. Por ejemplo, si hablo de política energética, en principio un tema tan técnico y aséptico, y tengo ahí colgado el anuncio con el átomo, me pondrán la etiqueta: claro, dice eso porque es pronuclear. Como yo soy antinuclear, no debo prestar oídos a lo que me cuenta. Y es que, cada vez más, el pensamiento está organizado según identidades. Se concibe la posición sobre un tema, incluso tan técnicos como ya digo la energía, como parte de la esencia del individuo, en vez de una circunstancia.

Me decía una chica, es que yo he nacido musulmana. Y no, le respondía, tú has nacido libre, eres musulmana por el proceso de adoctrinamiento infantil al que fuiste sometida. Si hubieras sido adoctrinada en otra religión, creerías en ella con la misma convicción que ahora crees en el islam. Y, aún así, aún disminuida conservas la libertad de cambiar de opinión.

Esta mecánica, considerar las ideas religiosas como parte inherente del individuo, que quedaría desgajado, partido por la mitad en caso de abandonarlas pues forman parte de su esencia como sus vísceras o sus extremidades, se ha ido extendiendo al resto de campos, desde la política a la dieta. Yo soy vegano. No, tú eres un animal omnívoro como todos, ésa es tu esencia. Tú has decidido dejar de comer alimentos de origen animal, pero no forma parte de tu esencia. De hecho, podrías cambiar de opinión y abandonar esa práctica, sin dejar de ser la misma persona (aunque en realidad, como decía Heráclito, πάντα ρεῖ) en su esencia.

En castellano (y resto de lenguas romances ibéricas), tenemos la enorme ventaja de contar con dos verbos diferenciados para las realidades necesarias y contingentes (es mucho más fácil entender a Aristóteles que si sólo tenemos el être o el to be y, de hecho, en castellano antiguo había más verbos estáticos, sedere, ficare… que confluyeron en el estar). Así que, en rigor, no deberíamos decir que somos ateos o creyentes, socialistas, animalistas ni veganos. Todo ello debería emplearse con el verbo estar, igual que no es lo mismo ser feo (y no hay Dios que te lo quite) que estar feo (porque te sienta mal esa camisa), ser malo que estar malo, estar cansado que ser cansino… Las ideas no son parte de nuestra esencia, por mucho que los jefes de la tribu pretendan lo contrario con indisimulado fin de control del rebaño. Somos hombres, tenemos la capacidad y el derecho de cambiar de opinión. Si no ¿de qué sirve la palabra? Como el teatrillo de los parlamentos, en el que uno habla sabiendo que, diga lo que diga, no va a cambiar la opinión de los demás (porque precisamente los han elegido por la seguridad de que no lo harán y obedecerán la línea de partido antes que a su razón y conciencia, de ello depende su estabilidad económica y eso pesa más que cualquier otra consideración). La comunicación de ideas sirve para aprender, para poner a prueba las ideas propias, e incorporar las ajenas para crear un conocimiento superior. Y es superior, en ciencia, cuando describe más fielmente la realidad, siempre multiforme y difícil de aprehender. El dogmatismo, propio de la religión, es contrario al conocimiento científico, esto es, al conocimiento.

Así que, no me defino, esto es, no me limito. No le voy a poner fácil el trabajo a los gandules del pensamiento que van poniendo etiquetitas y sobre ellas operan (incluso tan vagas como mujer o no-blanco, el tribalismo hermanado con el postmodernismo llega ya al esperpento en su afán por reducir la realidad multimórfica a un esquema).

¡Ah, claro! Eso lo dice porque es hombre. O porque es comunista. O porque es ateo. O porque es pronuclear. No, es completamente al contrario. Primero se razona sobre una cuestión. Y como consecuencia de ese proceso llegas a unas conclusiones, que SIEMPRE (si no eres un necio) deberán ser susceptibles de corrección según el proceso de estudio, que sigue siempre abierto, progresa.

En cuanto a lo de hombre, ya me jodería descubrir que mis gónadas tienen alguna influencia en el trabajo de razonar sobre una cuestión. La basura de que “pienso como una mujer” o “me siento mujer” cuando no existe una forma de pensar o sentirse relacionada con el sexo. Con el sexo, porque el género, insisto por enésima vez, es una construcción social de cada sociedad y tiempo en concreto, y cada cual es (más o menos) libre de adaptarse a ello o no. Yo, por ejemplo, no tengo género, hago lo que me place sin pensar si es propio de hombres o mujeres, de hunos o de otros, allá quien se quiera someter a convenciones sociales. Lo que tengo es sexo (como dice el chiste del argentino… des-pro-por-cio-na-do), pero no me condiciona. El feminismo ha tomado de la religión el testigo del determinismo sexual, para vergüenza de tantas mujeres, y hombres, que lucharon por enterrarlo. El postmodernismo se parece demasiado a la premodernidad.

Pues eso, quería explicar el motivo del cambio de apariencia del sitio. Por lo demás, seguirá igual por pura pereza, con que la tipografía sea cómoda el resto me suda bien los cojones.

A rañala…

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

83 comentarios »

  1. Ciertamente cuando entré aqui en seguida te calé con esos logos…. me parece buena idea.

    Comentario por felisuco — 11 diciembre 2020 @ 18:12 | Responder

    • Bueno, calar, calar… Daban una pista de por dónde voy, eso es todo.

      Comentario por Nadir — 12 diciembre 2020 @ 20:23 | Responder

  2. Comprendo tus razones, aunque comentar que no eran solo logotipos, sino también links (externos o a entradas de este mismo blog, sino mal recuerdo), por lo que en ese sentido también tenían una función para proporcionar algo de lectura/argumentos, aunque claro, supongo que la mayoría no daba click en ellos ni por error.

    Fuera del quid de la entrada, pero me gustaría realizar un comentario que, si entiendo bien, “te va a joder”, según tus palabras:

    “En cuanto a lo de hombre, ya me jodería descubrir que mis gónadas tienen alguna influencia en el trabajo de razonar sobre una cuestión. La basura de que “pienso como una mujer” o “me siento mujer” cuando no existe una forma de pensar o sentirse relacionada con el sexo. Con el sexo, porque el género, insisto por enésima vez, es una construcción social de cada sociedad y tiempo en concreto, y cada cual es (más o menos) libre de adaptarse a ello o no. Yo, por ejemplo, no tengo género, hago lo que me place sin pensar si es propio de hombres o mujeres, de hunos o de otros, allá quien se quiera someter a convenciones sociales.”

    En realidad sí que tienen influencia, quizá no tanto de manera cuantitativa en lo general, pero sí cualitativa (se podría discutir si dichas diferencias son más o menos relevantes para diferentes temas).
    Eso de que “yo hago lo que me place sin pensar si es propio de hombres o mujeres” puede ser cierto (hasta cierto punto) en muchos casos particulares, pero en general, los comportamientos que se consideran tradicionalmente “propio de hombres” o “propio de mujeres” son una (mala) generalización de comportamientos que sí suelen ser más frecuentes en unos u otros y esto es así por una fuerte influencia de la biología intrínseca de cada sexo (afectada en parte por las hormonas producidas en los órganos sexuales) y por supuesto también con una influencia cultural (aunque difícilmente esta última sobrepasara a la primera, y de hecho la propia cultura se ve influenciada fuertemente por la biología). Aclarar que esto es una mera “descripción”, que un determinado comportamiento sea más frecuente en un cierto grupo no lo hace exclusivo del mismo ni mucho menos justifica el querer obligar a una persona a comportarse de uno u otro modo (y que tenga una base biológica tampoco implica que se pueda considerar un comportamiento “bueno” o “malo”), y sin embargo estas y otras diferencias se deben considerar al analizar porque una persona en lo particular, y los sexos en lo general, actúan o piensan de determinada manera.
    Una pequeña discusión al respecto: https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2017/12/la-socializacion-no-explica-las.html o algo más técnico y específico: https://link.springer.com/chapter/10.1007%2F7854_2018_70

    Comentario por nicflamel — 12 diciembre 2020 @ 0:52 | Responder

    • Pues no te creas, aún había algún despistado que entraba en algún banner.

      Oye, ¿y por qué me iba a joder? A mí me parece una exposición razonable y razonada, yo estoy encantado de prestar atención a todo argumento bien sostenido. Además, yo en ningún momento pretendo negar las implicaciones conductuales de las diferencias hormonales entre ambos sexos. Es un hecho, por ejemplo, que estadísticamente las mujeres tienen menor agresividad y una mayor aversión al riesgo, ceteribus paribus. Pero en los estudios, las diferencias son menos de un 60%-40%. Es decir, que por los resultados de un test de personalidad, nunca podrías inferior si detrás hay un hombre o una mujer. Aunque fuera un 95-5, quedaría abierto, no podrías determinar el sexo por ejemplo por su capacidad para asumir riesgo. Pero es que las diferencias son pequeñas.

      ¿Qué hace el postfeminismo? Leen “estadísticamente las mujeres tienen menor agresividad y una mayor aversión al riesgo”, que es positivamente cierto, incluso después de aislarlo en lo posible de factores sociales, así que parece que existe una base somática, por otra parte bastante lógica por los distintos roles que en la naturaleza tenían nuestros antepasados… y convertirlo en “las mujeres son menos agresivas” (el segundo término, como no les gusta tanto, lo omiten). Es lo que tiene escapar de las matemáticas de bachillerato. Crean una categoría y le adjudican a esa categoría un sesgo estadístico. Y tomando el la parte por el todo, a partir de esa conclusión falaz, operan.

      ¿Qué es, sin embargo, lo inteligente? Cuando tienes que analizar un individuo, por ejemplo, una mujer, no dar por hecho que tiene ese sesgo de mayor aversión al riesgo. Porque pudiera ser del 40% de mujeres que tiene una resistencia al riesgo mayor que la media (por ejemplo, por una mayor exposición a la testosterona en la placenta, factores educacionales o, simplemente, porque salió así). Por lo tanto, en vez de aplicar el determinismo sexual pre y postmoderno, conoces al individuo tal y cual es, en vez de a través de prejuicios basados en sus rasgos físicos. En eso consiste la modernidad, hasta que llegó la jauría progre.

      Comentario por Nadir — 12 diciembre 2020 @ 20:47 | Responder

    • Se me olvidaba:
      los sexos en lo general, actúan o piensan de determinada manera. –> Incorrecto. Los sexos no piensan. Actuar sí, actúan de diferente manera.

      ¿Quieres decir las personas de uno u otro sexo? También incorrecto. Insisto, si fuera así, observando la forma de razonar o actuar de una persona podrías determina su sexo. Y no es cierto. Es igual que la mecánica cuántica: podemos tener certezas estadísticas: si cogemos a un grupo de 1000 mujeres y 1000 hombres al azar y los analizamos, puede que saquemos algunas diferencias en la puntuación media de cada grupo. Pero no encontrarás ningún rasgo conductual que sea exclusivo de un sexo, como para determinar al sujeto en uno u otro grupo.

      Comentario por Nadir — 12 diciembre 2020 @ 20:52 | Responder

    • Leído el enlace. Interesante, pero peca también de determinista. Los niños tienden a usar ciertos juguetes y las niñas otros. Pero eso no quiere decir que un niño no pueda escoger un juguete “femenino”, es sólo una desviación estadística en las preferencias de un grupo. En otras palabras, en realidad en el experimento los individuos varones escogen juguetes de ambos grupos, sólo que más de un tipo que otro (sumando los resultados de todo el grupo, pero también habrá niños que escojan juguetes “de niñas”. Muy interesante, para descubrir que hay algo ahí detrás que merece ser explicado. Pero no puedes adivinar el sexo de un niño por los juguetes que escoge.

      Comentario por Nadir — 12 diciembre 2020 @ 21:54 | Responder

      • “Pero en los estudios, las diferencias son menos de un 60%-40%. Es decir, que por los resultados de un test de personalidad, nunca podrías inferior si detrás hay un hombre o una mujer. Aunque fuera un 95-5, quedaría abierto, no podrías determinar el sexo por ejemplo por su capacidad para asumir riesgo. Pero es que las diferencias son pequeñas.”

        Cierto, en muchas, quizá la mayoría, las diferencias son pequeñas, pero solo cuantitativamente según la frecuencia en que se presentan, en cambio cuando se evalúan de manera cualitativa ya hay considerables diferencias.

        “¿Qué hace el postfeminismo? Leen “estadísticamente las mujeres tienen menor agresividad y…”

        De acuerdo en esta parte, de hecho ya en mi primer comentario mencionaba lo de una mala generalización en la sociedad, y sin duda también en ciertos grupos en particular, según convenga a sus intereses.

        “Se me olvidaba:
        los sexos en lo general, actúan o piensan de determinada manera. –> Incorrecto. Los sexos no piensan. Actuar sí, actúan de diferente manera.”

        No entiendo bien el porqué decir que “no piensan”, pero “sí actúan”. Si te refieres a que podría darse el caso, por ejemplo, de que un hombre piense exactamente igual que una mujer (o viceversa) un uno u todos los casos, y por tanto no exista una forma de pensar “exclusiva” de un sexo, ahí estaría de acuerdo, sin embargo eso no quita que en distintas situaciones una cierta forma de pensar se pueda identificar con mayor frecuencia en un sexo (incluso si las diferencias, cualitativas, son pequeñas) y que ademas esas diferencias se puedan conectar, entre otros, precisamente con los rasgos que determinan el sexo (los cromosomas sexuales o rasgos biológicos derivados, como el tipo y cantidad de hormonas producidas en los órganos sexuales), y hasta ahí era el punto que quería establecer en mi comentario original (lo que desde mi punto de vista contrastaba bastante con lo que se dice en la entrada de que “me jodería descubrir que mis gónadas tienen alguna influencia en el trabajo de razonar sobre una cuestión” y lo de que “no existe una forma de pensar relacionada con el sexo”, o al menos con mi interpretación “absoluta” de dichas frases, que admito podría haber estado equivocada o al menos incompleta y precipitada al no ser precisamente el punto de la presente entrada el ahondar en estas cuestiones).

        “¿Quieres decir las personas de uno u otro sexo? También incorrecto. Insisto, si fuera así, observando la forma de razonar o actuar de una persona podrías determina su sexo. Y no es cierto. Es igual que la mecánica cuántica: podemos tener certezas estadísticas: si cogemos a un grupo de 1000 mujeres y 1000 hombres al azar y los analizamos, puede que saquemos algunas diferencias en la puntuación media de cada grupo. Pero no encontrarás ningún rasgo conductual que sea exclusivo de un sexo, como para determinar al sujeto en uno u otro grupo.”

        “Leído el enlace. Interesante, pero peca también de determinista. Los niños tienden a usar ciertos juguetes y las niñas otros. Pero eso no quiere decir que un niño no pueda escoger un juguete “femenino”, es sólo una desviación estadística en las preferencias de un grupo…. Pero no puedes adivinar el sexo de un niño por los juguetes que escoge.”

        Aquí estoy parcialmente en desacuerdo, coincido que el simple comportamiento, o cualquier otro dato aislado en particular (excepto por los cromosomas sexuales y/o la expresión de los genes en los mismos), sería, por si mismo, insuficiente para hacer una predicción por ejemplo del sexo de una persona y lamento si mi comentario original hacia alusión a lo contrario (aunque repetir que lo de que ningún rasgo/comportamiento sería “exclusivo” de un sexo u otro sí lo mencionaba en mi comentario original), sin embargo, comentar que el enlace que adjunto (o incluso mi propio comentario), si hace alusión a algo “determinista”, no lo es en base a la definición “clásica” del concepto: en los sistemas complejos de los seres vivos, varias causas en un determinado momento y actuando en conjunto pueden llevar a distintas acciones o efectos (no necesariamente pocos e incluso algunos de ellos podrían ser diametralmente opuestos entre si), pero todos caerían dentro de un cierto conjunto de acciones/efectos “predeterminado” (pero en principio existiría la posibilidad de que la acción especifica de este conjunto pudiera ser controlada por la voluntad individual, de ahí que no sería un “determinismo clásico”), conjunto a su vez determinado por causas subyacentes (biológicas, culturales, etc, como mencionaba antes), estas últimas que podemos determinar de manera especifica experimentalmente (a diferencia de lo que ocurre en una parte de la mecánica cuántica donde aparentemente no hay, además del azar, causas que determinar, parte que por cierto creo aun hoy en día sigue en discusión si realmente es o no determinista; también y aunque los experimentos que conozco, teniendo muchas limitaciones, sugieren lo contrario, acepto la posibilidad de que dichos sistemas complejos, en un individuo o situación particular, pudieran producir efectos aparentemente de manera “aleatoria” y fuera del conjunto “predeterminado” pero ya en el grupo y/o en lo general, sigan una cierta tendencia estadística predecible, similar al caso de cierta parte de la mecánica cuántica, por esto decía que estoy “parcialmente” en desacuerdo).
        Para terminar aclarar que, en un caso como el ejemplo del experimento de los juguetes que eligen niños y niñas, el punto de la entrada que enlazaba (y de parte de mi comentario original), determinista o no, NO era que los niños “por el simple hecho de ser varones” ni las niñas “por el simple hecho de ser hembras” van a elegir ciertos juguetes o que podrían o no caer en esa “desviación estadística” como tú mencionaste, el punto es que esas elecciones de juguetes se pueden conectar con diversos factores (la propia entrada enlazada menciona “factores innatos y sociales”) y el sexo (o mejor dicho, las causas subyacentes que determinan el sexo) es en este caso y de acuerdo a los estudios, uno de los tantos factores (biológicos) involucrados (que en el caso del enlace, se menciona que contrasta con aquellas teorías que niegan del todo cualquier influencia en el comportamiento de la biología y/o por el sexo; y en el caso de mi comentario original, estaría en relación con aquello que mencionas en la entrada de que “hago lo que me place sin pensar si es propio de hombres o mujeres”, lo que interpretaba en el sentido de que crees que tú o incluso todos pueden actuar siempre de una manera totalmente independiente de su sexo, lo cual como digo no es del todo cierto, pero ahora ya con mayor detenimiento sin duda creo que inicialmente tergiversé mucho la frase para darle ese sentido).

        Comentario por nicflamel — 13 diciembre 2020 @ 6:54 | Responder

        • No entiendo bien el porqué decir que [los sexos] “no piensan”, pero “sí actúan” –> Lo vas a entender rápidamente. Esto es un sexo, más concretamente, la representación de un sexo con finalidad apotropaica:

          Las personas somos algo más que lo que rodea al sexo. Yo, al menos.

          Era simplemente eso a lo que me refería, identificabas el todo con la parte. Se entendía perfectamente, vaya, pero quería hacerlo notar para remarcar que, dentro de los condicionantes que nos afectan, nuestro sexo es sólo uno más. Pero vamos, lo has expuesto magníficamente y creo que podemos decir que estamos de acuerdo.

          crees que tú o incluso todos pueden actuar siempre de una manera totalmente independiente de su sexo… –> Acepto encantado tu corrección. Mi agencia es condicionada por mis circunstancias biológicas y ambientales, ciertamente, la libertad de elección absoluta es sólo una quimera. Pero no caigamos en el error contrario, el determinismo sexual (ni en el social, el artículo que has enlazado lo explica aplicado a la educación paterna con mucha gracia). Sí que tenemos un cierto grado de arbitrio. Por lo tanto, redactándolo de forma más correcta, sería: yo procuro razonar y actuar soslayando los condicionantes asociados a mi sexo. Los impuestos por mi biología, que se pueden conocer y controlar. De hecho, lo hacemos todos continuamente, y es parte del proceso de socialización. De otra forma, agarraría a la primera hembra que me cruzase y la obligaría a copular conmigo. Pero también y ésta es la novedad, los impuestos por la sociedad, que crea patrones de comportamiento característicos de cada sexo: el género. Yo me meo en la sociedad y, por lo tanto, en esos patrones de conducta (los asociados al sexo y muchos otros, vaya). El género es lo que, hasta que salieron esta jauría de subnormales postmodernitos, era el objetivo a batir del feminismo. Había que borrar los prejuicios, los patrones de conducta asociados tradicionalmente a cada sexo. Había que destruir el género, y darle libertad a cada individuo para expresarse como le plazca. Ahora resulta que el género importa. Y no sólo importa sino que es determinante, incluso como categoría política. Y eso es de izquierdas. Mis cojones. El postfeminismo es una ideología reaccionaria, puro determinismo sexual, hasta un punto que avergonzaría a un obispo glotón del s.XIX.

          Por ejemplo, en el tema de los juguetes. A mí me parece interesante como objeto de estudio. Pero lo importante es no considerar a nuestro hijo como una categoría, sino como un individuo. Un individuo que debe ser libre de desarrollar su propia personalidad sin que sea coartada por unos padres fundamentalistas. Dicho de otra forma, no veo diferencia entre el padre facha que le quita a su hijo una muñeca de las manos, y el padre progre que se empeña en que su hija juegue con camioncitos y no con muñecas. Son igual de subnormales, y tienen ambos el mismo nulo aprecio a la libertad de su hijo.

          Progres y fachas vienen siendo las dos caras de la misma basura. El enemigo a batir.

          Comentario por Nadir — 13 diciembre 2020 @ 13:14 | Responder

  3. Um. Una decisión que me da que pensar. Va por el mismo camino que mi site,
    que tiene unas cabeceras que son tan minimalistas como las he podido hacer…
    después de haber tenido durante muchos años una portada mastodóntica.
    La mantengo fosilizada por ahí para que no se me olvide lo que no debo hacer.
    A nivel de simple sugerencia, sigo pensando que este site tiene pocas categorías.

    Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 12 diciembre 2020 @ 14:35 | Responder

    • Pues la verdad, a mí no me importaría acabar con una portada zen. O más bien, utilitarismo soviético: una cabecera, texto, tipografía negra sin serifa sobre fondo flanco, sin el degradado que tiene ésta. Chimpún. Pero por ejemplo, fuiste tú el que me pediste darle protagonismo a la opción de búsqueda. Que por mí, fusilaba toda la barra. 😛

      Bueno, la verdad es que lo de los últimos comentarios sí que puede ser útil. Pero el resto… patraña. Ocupa espacio, estorba.

      También por minimalismo, yo preferiría tener pocas categorías. Ahora bien ¿quieres añadirlas? ¡Hazlo! Estas en tu casa…

      Comentario por Nadir — 12 diciembre 2020 @ 20:21 | Responder

      • Probablemente añadiré alguna el año que viene.
        O tal vez ninguna. Ya sabes cuántas hay en mi site.

        Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 13 diciembre 2020 @ 0:12 | Responder

        • Pues casi una nueva por artículo. 😛
          Tener muchas categorías es tan inútil como tener demasiado pocas: al final no encuentras nada.

          Comentario por Nadir — 13 diciembre 2020 @ 0:44 | Responder

          • Es bastante peor de lo que dices:
            hay más del doble de categorías
            que entradas publicadas.
            La idea es que no me pase
            lo mismo que en el site HTML,
            que se volvió un PC (Puto Caos)
            donde yo mismo no encontraba mis propias cosas.
            Las categorías son para organizar los contenidos
            *antes* de desarrollarlos, a fin y efecto
            de que unos hipotéticos lectores
            puedan seguir los “breadcrumbs”
            que he puesto al pie de cada entrada
            y encuentren sólo unas pocas:
            sólo las que tengan más relación.
            En estos menesteres, menos es más.
            Tener muy pocas categorías
            está bien, y si me apuras, muy bien…
            si tienes muy pocas entradas.
            Una categoría con mil entradas
            no me sirve de mucho,
            aunque tenga más de una así,
            con fines estadísticos.
            Para otros fines, mi idea es afinar
            los descriptores para agrupar
            los contenidos en “racimos”
            que se puedan manejar
            con una sola mano.

            Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 13 diciembre 2020 @ 3:57 | Responder

            • Bueno, en una biblioteca, la clasificación general consta de unas diez categorías. Luego, el segundo dígito ya precisa dentro de cada género. Pero, por ejemplo, si haces un artículo sobre el hundimiento del Lusitania, no puedes crear una categoría que se llame “Lusitania”. No aporta nada, porque si te acuerdas del nombre del barco, con una búsqueda llegas en seguida al artículo. En todo caso, podrías añadirlo como tag, por si en algún otro artículo se vuelve a mencionar. Lo suyo sería meterlo en Historia-s.XX y/O en tecnología-naval. Según la biblioteca crezca, se añade una nueva matriovska.

              Comentario por Nadir — 13 diciembre 2020 @ 12:27 | Responder

              • La categoría se llama

                “Tnb – Lusitania – Transatlántico”,

                porque se refiere sólo a este barco.

                Tnb – Transporte – Navegación – Barco, buque.

                El “apellido” me sirve para localizar todos los transatlánticos.

                http://grijalvo.com/wordpress/category/tnb-lusitania-transatlantico/

                Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 14 diciembre 2020 @ 17:43 | Responder

                • Jojojojojojo

                  JUA JUA JUA JUA JUA

                  Te prometo que lo del Lusitania lo dije por decir, no tenía ni idea de que tenías una categoría llamada así. Simplemente, como sueles tratar de trenes o barcos, cogí el nombre de un barco que se me vino a la cabeza para ponerlo de ejemplo (Titanic era demasiado manido). Y la cuestión es que tú mismo me habías pasado el artículo, pero en ese momento no recordaba que habías escrito sobre ello (bueno, recogido el texto).

                  Comentario por Nadir — 14 diciembre 2020 @ 21:48 | Responder

  4. Vaya por dios, con lo que me gustaba a mi, ver al dogo…

    He leído la entrada tres veces y cada una de ellas, me he liado más entre tanto ser y estar y en que lo podemos cambiar porque somos hombres (por último decidí no incluirme porque soy mujer… jijijii naaa no me hagas caso… el tono es irónico)… Pero me da pereza entrar en este debate contigo again…

    Además, lo del perogrullo mental al que he llegado, no lo entiendo ni yo..

    ;-))))

    Comentario por Nynaeve — 13 diciembre 2020 @ 1:47 | Responder

    • Venga, Nyna, recuerda un poco de BUP. Aristóteles, Santo Tomás, la esencia, la ousía…

      Si fulanito un día se levanta huraño, está huraño, es un estado transitorio y, por lo cual, no es su esencia. Porque hay días que está farruco y otros días cariñoso. Ahora, si todos los días se levanta huraño, y se acuesta del mismo humor, se puede decir que es huraño. Forma parte de su esencia, es un rasgo propio de su personalidad.

      La sectas pretenden que las ideas formen parte de nuestra esencia. ¿Para qué? Para que no las podamos modificar, poner en cuestión, sin cuestionar nuestra misma esencia. Es una forma de poner la doctrina, el dogma, a salvo del análisis racional. Toda persona inteligente debe estar abierta a confrontar sus ideas, enriquecerlas, e irlas adaptando a un nuevo estadio de conocimiento. Para ello exige mantener una distancia con las ideas, que son sólo instrumentos al servicio del hombre (no, de la mujer no, sólo del hombre :P). No identificarse con las ideas, no asumir que son parte de la propia esencia.

      Comentario por Nadir — 13 diciembre 2020 @ 12:44 | Responder

      • Siempre odié la filosofía, así como adoraba la lógica. Tampoco es que tuviera buenos profes. Y no soy capaz de leerla. Os envidio, a tí, a Iñaki… pero cuando digo que soy incapaz, es literal. Me duermo. Jamás tendré insomnio, siempre que tenga un libro de filosofía a mi vera… (Y no es ironía, una vez que llevaba unos tres días casi sin dormir, pensé para mi, ésta es la mía, leamos a Platón y a Aristóteles, mano de santo… me quedé sopa ipso facto).

        Cuando digo que me he perdido, es soy mujer o no lo soy? porque no es algo que pueda cambiar a voluntad y mucho menos con la memez de “sentirme” vete tú a saber qué… (por favor, abstenerse de gilipolleces sobre decir que soy una transfóbica, tengo mucho respeto por quien sufre disforia de género, no la patochada esta que se han inventado los queers..), así que… soy o estoy… lo digo por lo de la construcción social y eso…

        Por otro lado, podría decirte que no tengo en cuenta el sexo o el género o la mandanga que quieras, pero a la postre, es algo que nunca podré saber a ciencia cierta, porque mis decisiones las tomo yo, por lo que soy (estoy? o.O) yo… y no puedo comprobar cómo sería de otra manera, porque no puedo dejar de ser yo…

        Ves por cosas como ésta es por lo que me daba pereza responder el post… porque al final me hago un perogrullo yo solita… ni te cuento, cuando luego vengas a liarme más…

        Petonets!!!

        Comentario por Nynaeve — 14 diciembre 2020 @ 16:51 | Responder

        • Jajajaja

          Yo te confieso que, en general, la filosofía me aburre entre bastante y mucho. Aunque como en cualquier campo hay de todo, temas que sí ayudan a comprender la realidad, y otros que son verdaderas pajas mentales que no van a ninguna parte.

          A ver si comprendo la pregunta ¿si eres o estás mujer? Eres, es una parte esencial de tu constitución física. Otra cosa es hasta qué punto esa condición importa para explicar tu personalidad (1). La cuestión es que, incluso tras someterte a operaciones de cambio de sexo, seguirías siendo mujer. Una mujer operada, pero en cada una de tus células habría un cromosoma XX queriendo manifestarse, y por eso tendrías que mantener el tratamiento hormonal. Es igual que una morena que quiere ser rubia: teñirte el pelo no te hace ser rubia, sólo parecerlo. Pero tu genética hará que siga creciendo el pelo oscuro, y deberás continuamente teñir las puntas para disimular esa genética, tu esencia (cosa que siempre he visto una cagada, porque el tono natural de todos los pelos es bonito, desde el pajizo de un finlandés al azabache de los orientales).

          A ver, pongamos otro ejemplo menos conflictivo. Tú puedes estar gorda o delgada. Si en Navidad te atracas a polvorones, coges kilos, y si luego te haces sopitas de calabaza para bajar el culo, los pierdes. Esos kilos de más no es parte de tu esencia, sino un elemento circunstancial. Diferente es que, por ejemplo, seas ancha de caderas. Por mucho que adelgaces, las caderas, el coxis, está ahí. Eso forma parte de tu constitución. En muchos casos, como en este, la diferencia entre la esencia y los accidentes ya lo recoge el lenguaje: estás gordo vs eres de constitución fuerte, denotando si es un rasgo propio o adquirido.

          ¿Y a qué vamos? Ah, sí, las ideas. Cada vez se procura más romper la sociedad en grupos identitarios, siendo las ideas uno de estos grupos. Te lo explico con un ejemplo muy sencillo: realmente, cada persona es libre de ser aficionado de cualquier equipo. Nada te impide que este año te saques el carnet del Real Madriz, porque yo qué sé, te gusta la plantilla de este año y te parece un buen plantel. Que realmente debería ser eso, no? Pero al año siguiente, decepcionado, prefieres hacerte del Atleti, o del Barça o del Numancia, por lo que sea, porque te gusta más el color de la equipación este año. Esto sería una postura racional ante un fenómeno como el fútbol. Pero es evidente que no funciona así. Y es precisamente porque los clubes procuran apelar a los sentimientos y hacer de la pertenencia al club parte de tu esencia. “Yo soy del Betis!” No se dice “Estoy del Betis” o cualquier otra expresión que tenga un matiz transitorio, temporal (me gusta el Betis…). Pues bien, el mismo mecanismo opera con las religiones, con los partidos o movimientos políticos, e incluso las empresas (por ejemplo, los bancos, las telefónicas) intentan crear un sentido de pertenencia para desarrollar en el cliente una fidelidad a la marca (yo soy alfista, me decía un subnormal, como si tuviera algo que ver un Alfa Romeo de los ’70, de los ’90 o actual). También es cierto que quien está hueco por dentro, trata de llenar ese vacío con todo tipo de identidades (fan de un grupo musical, etc).

          Esto es mecanismo puede tener consecuencias muy peligrosas, especialmente cuando tratamos de movimientos con relevancia social, políticos o religiosos. Por ejemplo, si yo soy X, lo soy aunque en algún momento ciertas consignas que reciba me parezcan reprobables. Si yo tengo la libertad de dejar de ser X, y me llegan planteamientos o órdenes que estimo contrarias a mi conciencia, puedo dejar de serlo, abandonar la secta. Eso es lo que NO quiere de ningún modo cualquier organización, sea la marca de tu coche, la iglesia en la que rezas o el partido en el que militas. Quieren (exigen) fidelidad de los clientes. Por eso, se procura anular la conciencia, la capacidad de razonar autónomamente, caracteres que sí son parte de la esencia del individuo, y llenar el hueco creado con la identidad de grupo. Y es sencillo, porque estamos programados para ello, porque como primates somos individuos extremadamente sociales. Sufrimos cuando no tenemos el cobijo del grupo. Si en vez de los primates, hubiésemos evolucionado a partir de, yo qué sé, las rapaces, no tendríamos ahora esa tendencia a alinear nuestra opinión con la de la masa, a someterla.

          (1) En realidad, la pregunta sería cuán determinante es el hecho de que seas mujer (fisiológico) Y que la sociedad te perciba como mujer (social) en la constitución de tu personalidad, de tu esencia. En qué medida te ha afectado que tengas tetas, que midas 1,75m o que tengas miopía. Es evidente que esos rasgos físicos tienen una influencia en la personalidad (por ejemplo, si eres miope puede que tengas una tendencia a ser más tímido e introvertido). Pero también que no es una relación determinista, y anda que no hay miopes que desfasan como el que más.

          Venga, compi. Un abrazote!

          Comentario por Nadir — 14 diciembre 2020 @ 21:41 | Responder

          • Pues entonces, la respuesta es sencilla, mucho y nada.

            Me afecta mucho, porque estoy en una sociedad con una construcción machista, y por mucho que tú lo niegues, aún hoy es muy sesgada. (No te negaré el movimiento a la contra y casi con sus mismas actitudes dentro del feminismo, pero ahí no me verás, por mucho que coincida en ciertas cosas en sus análisis) y nada, porque yo tomo mis decisiones en función de mi propia construcción personal… mi entorno, mis vivencias, mi carácter… y en eso, no tiene nada que ver el que yo sea una mujer.

            En cuanto a lo otro que dices, te lo resumo, “hooliganismo” y creo que es lo peor que nos puede pasar como sociedad. En la izda, siempre ha habido, pero menos, nos enorgullecíamos de tener espíritu crítico. Ahora, pues depende de con quien hables…

            ;-))))

            Comentario por Nynaeve — 14 diciembre 2020 @ 21:52 | Responder

            • ¿Espíritu crítico? No siempre, no todos, no en todas las organizaciones. También en la izquierda hemos tenido nuestras sectitas (tenía un colega en UC que… antes me meto al Hare Krishna). Pero sí, mejor que la derecha podemos presentar sin duda una mejor hoja de servicios. Pero ahora con los postmos es como si se hubieran invertido las tornas. Los doctrinarios y meapilas son los de izquierda, mientras que los más desenfadados, abiertos e iconoclastas (hasta un cierto punto) son los de derechas. Esto es un problema gordo, de cara a atraer a la gente. Un movimiento de monjitas ofendidas no es atractivo, es ridículo.

              Comentario por Nadir — 15 diciembre 2020 @ 2:22 | Responder

              • Lo de la derecha, que estamos viendo, no tengo claro que sea “libertad”, si no que han jaleado a las fieras y las han soltado fuera… y no tengo tan claro que ni ellos mismos sean capaces de “agarrarles”…

                Mira que he debatido con todo tipo de personas por el tema de ETA desde hace años… ayer por la repetición del juicio de Bateragune, me han mandado a las cunetas, me han dicho que mucho mejor roja muerta, me han mandado a que se la chupe a Otegi, por supuesto me han tratado de “piojosa” y de inculta. Antes él que no quería debatir, te insultaba sin más. Ahora están desatados.

                Y no, se están pasando de políticamente correcto, para lo que les da la gana, claro… que ya te dije… que si digo que tengo ovarios, me insultan igual…

                Comentario por Nynaeve — 15 diciembre 2020 @ 16:04 | Responder

  5. Enhorabuena por el cambio. Yo creo que si algo te define es que te gusta entrar en debate con razonamientos elaborados. Eso y el lenguaje soez 😛

    Hay que ser valiente para estar dispuesto a cambiar de parecer y abandonar las banderas es una muestra de valentía, o al menos de independencia.

    Comentario por Abraham — 14 diciembre 2020 @ 13:31 | Responder

    • Quien abandona nada? lo que no quiere es dar pistas, a los nuevos… :DDDD

      Comentario por Nynaeve — 14 diciembre 2020 @ 21:53 | Responder

    • Las palabrotas están para usarlas, y de hecho su empleo apropiado llega al género de arte (Cela era un alumno aventajado). Por cierto, que el gallego es un idioma cojonudo para ultrajar, con epítetos de lo más colorista. Si además me lo pones a huevo con las mergalladas decrecentistas…

      Pero una puntualización. Una cosa es cambiar de parecer cuando tras examinar una cuestión reconoces que estabas errado. Rectificar y disculparse está al alcance de unos pocos. Y otra ser una puta veleta que, a falta de razonamiento honesto y profundo, simplemente adopta la posición de moda según de donde venga el viento.

      Comentario por Nadir — 14 diciembre 2020 @ 21:55 | Responder

  6. Bon dia, des dels Països Catalans.

    He leído en diagonal lo dicho, porque me llamó la atenció lo de la etiquetación y consecuente eliminación de iconos. No creo que esos logos auyenten a la gente lectora. Mejor a la “no muy lectora”. Digo que mejor que ni lean…

    Por la parte que me toca, he leído la etiqueta “resto de lenguas romances ibéricas”. Bueno, eso no me afecta para nada, porque como catalán, mi lengua es mediterranea. La frontera franco española -extrangera e impuesta- nos queda pequeña, a los catalanes. Sobretodo a los que viven en el Estado francés, italiano y en Mallorca, claro. En ese sentido, la etiquetación impuesta por ajenos puede ser ofensiva: es la peor de las etiquetaciones, sobretodo porque hace referencia al PODER.

    En cuanto al debate constructivismo social frente a determinismo biológico, es de esos que no se cierra nunca del todo. La semana pasada me dijeron 33% de adn, 33% de aprendizaje, 33% de grupo y 1% de aleatorio. NPI (Ni flowers…) Me encanta el párrafo siguiente:

    ” El género es lo que, hasta que salieron esta jauría de subnormales postmodernitos, era el objetivo a batir del feminismo. Había que borrar los prejuicios, los patrones de conducta asociados tradicionalmente a cada sexo. Había que destruir el género, y darle libertad a cada individuo para expresarse como le plazca. Ahora resulta que el género importa. Y no sólo importa sino que es determinante, incluso como categoría política. Y eso es de izquierdas. Mis cojones”

    Y los míos. Me recuerda un blog que explicava que los rusos (comunistas) debatian sobre el aborto y modelo familiar. Al final ganaron los abortistas (lógico). Cuando empezaron, el 42 % de los embarazos acabavan en aborto. Ríase de la matanza de los inocentes… Los mismos progres del momento quedaron acojonados con las ganas de matar vida de las mujeres…siempre por el bién de los niños, la libertad y la vida. Siempre tan buenas todas. No como nosotros, que matamos toros. Somos animales que no merecemos nada.

    Yo soy un descreído, con el comunismo. En català diem “Vol i dol”. Quiere y duele. Impotencia: no se puede. Pero no hay que dejar de usar la perspectiva marxista: el materialismo histórico. Por ejemplo, en el tema del feminismo, la pregunta que debemos hacernos es: como han vivido materialmente las mujeres desde tiempos immerioales, y como los hombres? Que faenas hacían las unas, en el mismo momento vital que los otros? Si uno de esos dos colectivos (desde la perspectiva de género), ha vivido sistemática y estructuralmente mejor, pues la realidad (no el discurso) lo dirá. PISTA: el hecho que vivan diez años más de media (sin contar las épocas de guerra, cuando siempre son ellas las viudas y los burros los muertos…), no tiene nada que ver ni con los astrogenos ni con el ADN. Tiene que ver con la evidencia: las condiciones materiales de vida. Capitalismo, estados del bienestar, matriarcado…, no paran de crecer, en paralelo…qué cosas más raras tiene la vida, verdad? Es como la monarquía, lleva como cinco mil años y no se va ni con legía….hay fenomenos sociales que de tan (interesadamente) repetitivos ni tan siquiera los percibimos.

    Dicen ustedes que “Me afecta mucho, porque estoy en una sociedad con una construcción machista, y por mucho que tú lo niegues, aún hoy es muy sesgada.”
    Y tan sesgada. Como una biga en el higado ajeno. No está en el hígado, lo sé. Ni en el ojo. Ahí se vería. La biga nos la clavan en la moral. Y no hoy. El feminismo es la útlima de las armas del matriarcado, una guerra que viene de lejos y va para muuuuuuyyyy largo. Así que paciencia, y a obecer, o al trullo. Qué para hecho lo han hecho construir a los hombres: para meter a los otros hombres, y follarse a la adinerada multipropietaria Dalila mientras tanto. Ganan por goleada, que llevan milenios con el mismo cuento de la caperucita. Los hombres no somos más burros porque ellas (todavía) no han conseguido hacernos más.

    Salut i República, catalana.

    Comentario por Esteve Trias — 16 diciembre 2020 @ 13:17 | Responder

    • Y digo yo ¿por qué no escribes toda esa parrafada en catalán? Obviamente, para mí más cómodo. Pero realmente ¿crees que habría un problema comunicativo si cada uno escribiéramos en nuestra lengua? Vale, los vascos porque lo suyo es ininteligible. Pero para el resto… Yo, si quieres, hacemos la prueba. Eu escríboche en galego, porque castelán é evidente que o comprendes e non habería nada que probar. Ti respostas en catalán. A ver se podemos chegar a entendernos sen a necesidade dunha lingua común. E supoño que ti nunca estudaches galego, eu pola miña banda de catalán nada de nada, o que escoitei as poucas veces que estiven por Polonia do Sur, pero como vou ó monte pouca cousa me aproveitou.

      Se tes algunha dúbida, pregunta. Ou mesmamente:
      https://academia.gal/dicionario

      O das bandeiras, non é tanto que escorrenten os leitores (o pouco leitores). Aínda que fiquen na páxina e lean, penso que poden sacar como conclusión: “claro, di iso porque é X (comunista, antisionista, antimonárquico, ateo…). O mesmo que un galo fai kikiriki e un gato miau, un X ten que dicir esas cousas. Máis eu, como non son X, non teño por que asumir o que di. Porque son cousas só para X.” E non, é o revés. Non é que son tal e polo tanto penso dun xeito determinado. É que eu penso tal cousa, e por pensar tal cousa podo ser catalogado ou definido. Pero eu non estou obrigado a pensar nada en concreto, podo cambiar de idea se alguén me convence do contrario (ou eu mesmo evoluciono).

      mi lengua es mediterranea –> Tócate o carallo. Tamén o galego se fala en Sálvora e a Illa de Ons, e o seu descendente se fala en África e América. Pero chámanse linguas romances peninsulares por ser a Península o marco xeográfico aproximado no que se desenvolveron. Por certo, o catalán… aragonés mal falado. 😛

      XDDDDDDDDDDDDD

      Polo demáis, eu vexo que fas unha análise materialista das relacións entre sexos, describindo as relacións como loita de intereses. O vello Marx aínda ten que dar moita máis guerra, e o peor que se pode facer con él é sacralizalo. 😉

      Comentario por Nadir — 16 diciembre 2020 @ 21:27 | Responder

      • Ininteligible.. te voy a dar yo… o mejor… te mando a Iñaki para acá y verás…

        Comentario por Nynaeve — 16 diciembre 2020 @ 22:35 | Responder

        • Bueno, algo se entiende. Cuando usan palabras de raíz latina, al menos puedes intuir por dónde va la cosa. El resto… como si fuera chino. Me sorprende hasta que ellos mismos se enteren. XDDDDDDDDDDDD

          Por cierto ¿has aprendido euskara? ¿Al nivel de poder mantener una conversación fluida?

          Ahora hablando en serio, lo que están consiguiendo los vascos, sacar adelante una lengua que estaba ya prácticamente desahuciada, sólo le faltaba la extrema unción, es acojonante, pocos casos habrá así en la historia.

          Comentario por Nadir — 17 diciembre 2020 @ 2:49 | Responder

          • qué va… no he tenido tiempo… y al no vivir allí, todavía me era más difícil. E Iñaki no ayuda nada (es de esas situaciones que sí me enseña, nos divorciamos)… Me entero más cuando voy leyendo, pero no siempre, alguna vez me he llevado la “sorpresa” de estar entendiendo justo lo contrario. A ver sí en esta nueva etapa de mi vida, la cosa mejora y le puedo dedicar tiempo. Es mi gran “cosa” pendiente…

            En cuanto a lo de la extrema unción, no sé. Yo creo que ellos no lo ven así. Piensa que hay “tropecientos euskeras”, que cambia bastante casi de pueblo a pueblo (el euskera zaharra o antiguo). Pero sí parece que por fin, cada vez más la elección en las ikastolas es la opción de inmersión completa, que es el único que de verdad te garantiza salir hablando euskera.

            Mira mi sobrina, ninguno de sus padres habla euskera, el padre chapurrea el francés y su madre, por fin ha conseguido que le den un curso, tras años de solicitarlo (viven en Hendaya), pero se considera negada para los idiomas.

            Pues la cría, de 3 años, empezó la ikastola este septiembre, en euskera y francés… y ahora se pilla nos mosqueos de cuidado, porque ella habla… y no la entienden :DDDD

            Comentario por Nynaeve — 17 diciembre 2020 @ 3:41 | Responder

          • A bote pronto, recuerdo al menos dos casos
            de lenguas agonizantes que han resucitado…
            cuando hubo un Estado nuevo que las usó como “hecho diferencial”.
            El euskera ha “vuelto” en la medida en que el nacionalismo vasco
            ha conseguido dotarse de unas estructuras de Estado
            que eran impensables bajo la dictadura.
            Me buscaré un Euskaltegi.

            Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 25 diciembre 2020 @ 21:10 | Responder

            • Saludos:

              Ninguna lengua sobrevive sin un apoyo de un aparato estatal. Muchas desaparecen, sin más. Y el euskera es un tesoro que tenemos que cuidar. Es una lengua muy interesante. Demasiado interesante.

              Comentario por qatalhum — 25 diciembre 2020 @ 23:14 | Responder

              • Um. A mí me interesa. ¿Cuánto es demasiado?
                Hace cincuenta años quería ser poliglota y aprender muchos idiomas.
                Ahora estoy pensando en cómo mantener lo poco que sé de unos pocos.

                Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 28 diciembre 2020 @ 23:21 | Responder

                • Saludos:

                  Cualquiera de las lenguas a las que se conocen como aisladas son siempre demasiado interesantes. Va mucho más allá de lo puramente lingüístico. Es como si fuese una brecha en el “continuum” histórico. Y eso despierta la curiosidad a niveles insospechados. Me las tuve que ver con una lengua de ese tipo pero, después de muchos años, no fui capaz de resolver semejante rompecabezas. Al final llegabas a la conclusión de que “eso” no debería estar allí. Se agotaba toda lógica posible.

                  Aún conservo una gramática de euskera. Coleccionaba gramáticas. Y quiero compartir con usted algo que me extraño mucho: el único grupo de lenguas aglutinantes que forman plurales en “k”,como el euskera, son las fino-úgricas. Da que pensar.

                  Comentario por qatalhum — 29 diciembre 2020 @ 23:45 | Responder

                  • Interesante comentario.

                    Sobre el vasco, yo había oído remotas relaciones con las lenguas caucásicas. Y luego, otra teoría que sostiene que el vasco no es más que… el (descendiente del) ibero, la lengua de los pueblos originarios de la península, que sobrevivió a la romanización.

                    Comentario por Nadir — 30 diciembre 2020 @ 10:03 | Responder

                    • Um. Que yo sepa, eso de las lenguas caucásicas viene de la voluntad de darle “abolengo” con unos vínculos -traídos uno a uno por los pelos- al idioma que hablaba Noé cuando se bajó de su Arca en el monte Ararat. Lo de la lengua de los iberos y los bereberes me parece más probable. El ámbito del habla era mucho mayor antes de la venturosa llegada de Nuestros Mejores Amigos, Los Romanos. En Gran Canaria hay algunos topónimos que no llamarían la atención en Guipúzcoa, incluyendo alguno que no sólo parece vasco, Arguineguín, sino que tiene sentido en vasco: argi egin.

                      Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 30 diciembre 2020 @ 16:50

                    • Tendría sentido que la lengua ibera procediera del magreb. Es decir, que el grueso de las poblaciones de la península hubieran llegado desde allí, con otros aportes célticos por los Pirineos. De ser cierta esa hipótesis, el tamazigh y el vasco serían primos lejanos.

                      Comentario por Nadir — 30 diciembre 2020 @ 19:18

                  • La gramática vasca es muy simple
                    hasta que llegamos a los verbos.

                    Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 30 diciembre 2020 @ 16:51 | Responder

                    • Saludos:

                      A mi entender Arguineguín es un plural masculino de un dialectal bereber de libro. Lo primero que debemos hacer es alejarnos de comparar lenguas por vocabulario, aunque sea toponimias. Esto siempre nos lleva a plantear tesis muy “paranormales”. Por ejemplo, que en euskera mercado sea “azoka”… En cambio usted apunta al complejo sistema verbal del euskera, ahí si hay chicha. Que gusten tanto de la conjugación perifrástica me hace volver, otra vez, a Asia. Otro punto de interés son los casos que existen en euskera, ablativo, adlativo, inesivo, partitivo, prolativo y comitativo son propios de las fino-úgricas, algunos de esos casos sólo existen en ese tipo de lenguas, blanco y en botella. El absolutivo y dadetivo tendríamos que estudiarlos, pero me temo lo peor. Sigo pensando que el origen asiático habría que tenerlo en cuenta.

                      Ese es el problema de la tesis bereber sobre el origen del euskera. No se sostiene más allá de burdos juegos con el vocabulario.

                      Comentario por qatalhum — 30 diciembre 2020 @ 20:37

    • Bona nit!

      A ver sí te he entendido bien… estás de acuerdo conmigo en que la sociedad de hoy sigue siendo muy machista. Y para ello me expones situaciones derivadas de esa sociedad machista, como era el resultado de que las mujeres estadísticamente vivan más tiempo que los hombres (parte de ello, porque la mayoría o no trabajaban o sí lo hacian era en condiciones más adversas), es así?

      En lo siguiente, lo siento pero me he perdido: “que para hecho lo han hecho construir a los hombres: para meter a los otros hombres, y follarse a la adinarerada multipropietaria Dalila mientras tanto” —> como sí me hablaras en chino… o.O

      Pero antes de seguir, quiero apuntar que una sociedad machista, lo que nos dibuja es la sociedad al completo. Lo mismo da, que fuera el hombre quien tuviera que traer el pan a la mesa, como que la mujer no pudiera tener cuenta propia. Que un hombre se quedara en casa cuidando a sus hijos y sin trabajo (amo de casa) y que la sociedad lo llamara vago o calzonazos que no sirves para nada, es tan machista como que el lugar de la mujer, estuviera en la cocina…

      Así que sí no te importa, me explicas el cuento de caperucita y porqué dices que ganamos por goleada… y sí, por mi, hazlo en catalán también…

      Gabon

      Comentario por Nynaeve — 16 diciembre 2020 @ 22:34 | Responder

      • No, la sociedad actual no es machista. Habrá algunas personas que aún lo sean, pero la sociedad española en general no lo es. Por supuesto que puedes poner casos, y yo te podría poner otros, pero no es la tónica general.

        Comentario por Nadir — 17 diciembre 2020 @ 2:51 | Responder

        • Creo que la inercia es a que deje de hacerlo, pero todavía tenemos muchas cosas que corregir. Son milenios de cultura machista y no es algo que se erradique así como así. Pero vamos esa es mi opinión. También creo que es más fácil ver lo que falla, sí estás en el lado perdedor de la baraja. Y sí, reconozco que estamos mejorando, pero lo que quería decir, es que todavía queda mucho por hacer.

          Comentario por Nynaeve — 17 diciembre 2020 @ 3:45 | Responder

        • si vivimos en una sociedad machista lo q habia hace 60 años q narices era? esclavismo?, feudalismo?

          Comentario por Emilio Fernandez — 17 diciembre 2020 @ 12:29 | Responder

          • no, machismo también. No digo que no hayamos evolucionado, digo que todavía no nos hemos librado de ella, por mucho que estemos mejor.

            Comentario por Nynaeve — 21 diciembre 2020 @ 23:08 | Responder

            • Mmm. Creo que esta afirmación merece una respuesta aparte. Es un debate interesante porque tu afirmación está muy extendida. Vamos a ver lo que da de sí. 🙂

              Desde luego, cada vez admiro más tu entereza y capacidad de diálogo, aunque si nos subimos al ring mi obligación es arrearte fuerte (además, es mi forma de mostrarte respeto como contrincante), pero me encanta ver cómo defiendes tus convicciones, además de un modo admirablemente sereno. Cuánto podríamos mejorar como sociedad si tu disposición al intercambio honesto de opiniones se generalizara.

              Lo cual no quita para que te hayas tragado la merluzada del catecismo feminista y me cebe contigo por ello. 😛

              Comentario por Nadir — 22 diciembre 2020 @ 15:20 | Responder

              • Mientras de verdad, te cebes con lo que yo digo y no con lo que presupones por mis coincidencias.. estaremos bien :DDDD (y aquí conectamos con mi última réplica a lo de sí abrir una cuenta bancaria nos masculiniza… porque va todo relacionado. ;-))))

                Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 16:14 | Responder

                • Compi, estoy respondiendo a lo que has escrito. Eres tú la que ha empleado la dialéctica de: nosotras las mujeres, la mano perdedora de la baraja (sic), vosotros los hombres…

                  Mira, voy a emplear tu mis dialéctica cambiando un poco el sujeto identitario. Vosotros, los gitanos… nosotros, los arios… ¿Y ahora a eso se le llama izquierda? Yo siempre he sido de no restringir el concepto de izquierda a socialdemócratas e incluso a socioliberales. Bueno, pase, acepto pulpo. Pero a sexistas y racistas? Yo, lo siento, pero tantas tragaderas no tengo.

                  Comentario por Nadir — 23 diciembre 2020 @ 0:13 | Responder

                  • mmmm no confundamos, eeeh.. sí utilizo la dicotomía hombre/mujer es porque estoy haciendo una descripción de la situación actual, tal y como yo la veo, porque la diferencia está ahí. Otra cosa es que la distancia se esté acortando.

                    Pero ves, aquí hay un claro ejemplo de lo que te digo: la mano perdedora de la baraja (sic) eso lo dices tú, yo no. De hecho, sí te fijas, hago hincapié de que esta sociedad machista, también tiene un modelo para el hombre y que está costando romperlo.

                    Y ya de paso, me examinas en mi grado de “izquierdismo”, cuando lo que estoy es haciendo un análisis y planteándolo para el debate. Presupones que yo quiero algo muy distinto de lo que tú quieres y te equivocas. Claro que a mi me gustaría una sociedad donde no importe el sexo que tengas, pero lo que te niego es que hayamos conseguido ya vivir en esa sociedad. Qué se han puesto las reglas y puesto en blanco y negro, pero que lo que nos falta es conseguir que todo eso se traslade a la práctica. Y sí, de a poquito la cosa está cambiando, pero ni es rápido, ni estamos en el nivel de que podamos pasar al status de “no nos importa”, porque hacerlo ahora, sería una involución. De ahí que haya medidas, que nos gusten o no, son necesarias.

                    Un besín…

                    P.D.: llevo 3 días, Iñaki, Miguel Angel (con quien saco al perro) y tú… os habéis puesto todos de acuerdo, para que éste sea el tema estrella???

                    Comentario por Nynaeve — 23 diciembre 2020 @ 0:28 | Responder

                    • Pera, que copio de un poco más arriba:

                      Creo que la inercia es a que deje de hacerlo, pero todavía tenemos muchas cosas que corregir. Son milenios de cultura machista y no es algo que se erradique así como así. Pero vamos esa es mi opinión. También creo que es más fácil ver lo que falla, sí estás en el lado perdedor de la baraja. Y sí, reconozco que estamos mejorando, pero lo que quería decir, es que todavía queda mucho por hacer.
                      Comentario por Nynaeve — 17 diciembre 2020 @ 3:45 | Editar esto | Responder

                      Mmmm. Me suena esta tal Nynaeve. ¿A ti no? 😛

                      Pero además, lo que quiero es que comprendas cuál es el origen de ese pensamiento: postmodernismo. Según el cual no importan los hechos objetivos sino la percepción que el individuo tiene de ellos, su experiencia. La legitimidad o validez de una posición política viene no de los argumentos con que se defienda, sino de la adcripción de quien la defiende a una de las categorías de oprimidos. Esto está muy de moda, y para lo cual cada uno hace inventario de las opresiones y ofensas recibidas por su pertenencia a tal o cual categoría, para hacerse con puntos de legitimidad para luego oponerse a ellas. ¡Ojo! Que realmente estas opresiones ni siquiera han tenido por qué ser reales, basta con que las hayas percibido así (la ofensa no depende del ánimo de ofender del emisor, sino de la voluntad de ser ofendido del receptor).

                      Esta es la ideología que subyace a tu afirmación de que, para darse cuenta de las opresiones, debes estar de la mano perdedora de la baraja (dando por hecho que ser mujer en la sociedad española actual es perdedora, porque es parte del dogma). Es la doctrina en la que te basas, no sé si consciente o inconscientemente, por eso quiero evidenciarlo. Ya no es estar de acuerdo o no, sino dejar claro de quién estás reproduciendo las ideas.

                      Desde luego no de la tradición del pensamiento de izquierda transformadora, porque la aplicación del mismo principio a la lucha de clases, expulsaría de ella al mismísimo Marx (un burgués), su amigo Engels (otro, con mayores posibles), Rosa Luxemburg, Bakunin, el Che Guevara…todos ellos habrían sido apartados de la vanguardia de la lucha por no pertenecer al lado perdedor de la baraja. No tenían suficientes puntos (casi ninguno) en la escala de victimismo que establece las jerarquías en las organizaciones postmodernas. Al final, el día que encuentren a una mujer negra lesbiana, inmigrante, musulmana, fea, gorda, bizca y con cojera (o al menos así se sienta en alguna de estas categorías), la nombran presidenta del partido aunque sea a la fuerza, pues tendrá la puntuación máxima. Su razonamiento importará bien poco, pues lo que importa es la suma de las opresiones recibidas por un individuo, que es la fuente de legitimidad de la lucha política identitaria.

                      En resumen: una payasada.

                      Comentario por Nadir — 24 diciembre 2020 @ 3:01

                    • Ves, cuando te explicas… ya te he dicho siempre que no soy de etiquetas, entre otras cosas porque nunca tengo muy claro lo que significan. Es como quien me “insulta” llamándome comunista y acto seguido, he de preguntar qué es ser comunista para esa persona, más que nada para saber exactamente en que consistía el “insulto”. Pues hasta la fecha, no había entendido lo que quieres decir con “postmodernistas”.

                      En fin. Te cambio el lado perdedor de la baraja, por la parte de la sociedad que partía en desventaja en esto de la igualdad y sostengo que aunque se ha avanzado mucho, aún sigue habiendo diferencias. ¿Mejor así?

                      Aunque igual me dices que los datos, me contradicen. Ya te he visto negar la brecha salarial. Del tema de los cargos directivos y el alto porcentaje de hombres en ellos, creo que jamás me has dicho nada… salvo para criticar que ahora se intente la discriminación positiva de la mujer, “a mismo currículo, contratarla a ella”.

                      Por otro lado, los datos… hay… los datos… te he dicho que en otra vida, fui analista de datos? que trataba los datos en bruto y luego les daba forma? y que al darle forma, casi puedes decir una cosa y la contraria?…

                      “:D”

                      Comentario por Nynaeve — 24 diciembre 2020 @ 14:55

  7. Bon dia.

    Tota la vida m’ho han dit: nen, calladet estàs més macu.
    Pues eso, menudo berengenal…antes de todo, me santiguo: Creo en Dios padre nuestro todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, amen.

    First of all: Las presentaciones. Sóc català, bilingue por la gracia de Dios (y de los graciosos), padre de cuatro hijos. Albañil de oficio, trabajo de milagro, de conserge. Lo digo por si apecetece algun ataque ad hominem. El galego, el asturleones o el aragonés, los llevo mal. Estos son estrictamente ibéricos, no como el euskara.
    De joven era progre, votante de ERC, nivel CUP. Ahora no. Aunque mi gente son los de la CUP/ERC, yo estoy excluído de ese honor. No les votaría ni borracho Por tanto, simpatizo con HB, Bng, etc… Todo el tema de las etiquetas, es útil para ahorrar faena al lector.

    Es verdad que se me va la olla bastante, interviniendo a la brava., y que ni yo me entiendo a mi mismo, pese a mis 45. Disculpad. No quiero daño a nadie. Tampoco me gusta que los españoles nos peguen impunemente por votar o cualquier cosa que les apetezca, y me jodo. Y encima les pagamos las nóminas. Así funciona la mafia, no?

    A ver. Volviendo a la bromita de la religión, Dios equivale a Zeus, Hades y Poseidon, los creadores y/o mantenidores de todo el mundo físico. Se entiende, no? Los hombres deben tranformar el medio al servicio de las mujeres. Evidente. Todo lo que veáis transformado en la naturaleza lo han hecho hombres: bosques, campos, edificios, industria. (Se reían de Camille Paglia por lo de las lavadoras. Madre mía, pedazo de biga llevamos en los ojos….). Las mujeres mandan construir a los hombres las carceles donde se encierra a los desafectos. También urden la gábia de acero que les esclaviza, como diria Weber. Esa gábia se construye en grupo, y desde antes de nacer, según mi forma de ve el asunto. He leído con mucha atención a un darwinista: Richard Dawkins, El gen egoista. En fin. El premio para los carceleros es, a parte del hueso, follarse a las mujeres de los encarcelados. Sobre todo esas que traicionan a sus maridos para luego acabar con el saqueo y quedarse con los futuros esclavos/servidores de la causa: los niños. El machismo existe porque se ajusta a los intereses del matriarcado, que permite la violación de las mujeres de los vencidos. Qué nos van a contar a los catalanes¡¡¡ Se entiende, no? Física pura: Tocar un muro construido por mujeres en Europa durante los últimos diez mil años, si podéis.

    Cómo se consigue esto? De un dia para otro? No. Persistiendo en un sistema orquestrado, que obedece a la autodoma de la especie humana. En concreto a través de la cultura y selección natural/cultural. Obeciencia al grupo. Cultura. Control mental. Matriarcado.

    Bueno. Hoy hay menos parrafada. Si quisiérais más explicaciones pues haré lo que pueda. Algunas de mis ideas las explicó muy bién (GRATIS, y en esa gran lengua española constitucionalista, demócrata y imperialista) una señora argentina. Ester Villar. EL VARÓN DOMADO. (1975)

    Yo he hecho un trabajillo, no sé si lo cité anteriormente. No hace falta que me lean. No vale la pena, y encima está en catalán…que desune. Desemmascarant el matriarcat. Está en google Kindle. Creo que es denunciable, incluso. El delito de odio no sólo protege al españolismo, sinó tambíen a las mujeres. Cuestión de manterner el poder atado y bien atado. Tal vez por eso cobran ayuditas del estado cuando se les ultraja. Viven de eso.

    Comentario por Esteve Trias — 17 diciembre 2020 @ 14:03 | Responder

    • Joder… no había leído esto…

      https://www.elconfidencial.com/cultura/2020-02-04/camille-paglia-entrevista-sexual-personae_2434175/

      Me parece tan… o.O … voy a necesitar media vida para responder a todo lo que dice la buena señora. Menuda manera de tergiversar la situación… (aunque me supongo, visto tu comentario, que a ti no te parecerá que esté tergiversado…

      Y ahora voy a ver ese libro del que hablas, que no, no lo he leído… pero me está dando “miedito”…

      na nit!

      Comentario por Nynaeve — 21 diciembre 2020 @ 23:29 | Responder

      • Interesante entrevista, gracias. Paglia es una mujer de las que me gustan, con un carácter muy fuerte, es a la par valiente e inteligente. Y tiene un historial de lucha por los derechos de las mujeres que a ver quién la iguala. Por eso pone tan histéricas a las postfeministas.

        Comentario por Nadir — 22 diciembre 2020 @ 11:22 | Responder

        • por qué será que no me sorprende que te guste? o.O

          A mi no me ha gustado un pelo, aunque pueda coincidir en algunas cosas con ella, hay otras que “se me abren las carnes”… pero lo he dejado para hacer un análisis más exhaustivo…

          Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 11:30 | Responder

  8. Había hecho otra parrafadita y la he perdido por ahí….Bueno, en resumen. Leí EL VARÓN DOMADO, de Ester Villar (1975). Título claro. Dice dos cosas: lo que pienso; y la verdad. El cuento de la caperucita lo sabemos tod@s. Arratzaldeon, o algo así era, oi? Nos seguimos leyendo.

    Comentario por Esteve Trias — 17 diciembre 2020 @ 15:47 | Responder

  9. Yo lei a Esther Villar siendo adolescente, hace ya mas de …. , y entonces me influyó bastante. Me hizo ver las relaciones ente hombres y mujeres con una perspectiva distinta a la que entonces estaba de moda (era el feminismo igualitarista los 70-80, que de todas formas partía del axioma de que las mujeres estaban en inferioridad de condiciones).

    Hay que tener cuidado al leer ese libro, porque no es un trabajo científico, sino más bien periodístico, el rigor con que se tratan los temas no es lo mismo. Pero como planteamiento de ideas “diferentes”, es muy bueno.

    A veces, cuando pienso en el término “misoginia” me viene a la cabeza Esther VIllar. El retrato que hace de sus “congéneres” (de su mismo “género” XD) es demoledor: tontas, inútiles, infantiles, inconscientes… .Claro que a los varones, a los que elogia, no les deja en mejor lugar: domados, domesticados, amaestrados…. por las mujeres. Que alguien “tan inútil como una mujer” (no lo digo yo, lo dice la autora) nos domestique, nos deja en una posición muy poco airosa.

    Así que a lo mejor tenemos que ver el feminismo postmoderno actual como una nueva vuelta de tuerca a la domesticación del varón: He comentado alguna vez que este feminsimo es en realidad “machismo 2.0”, entendiendo que el machismo es en realidad un sistema que beneficia y favorece a las mujeres. En los 60-70 en EEUU y occidente civilizado (en el Reino de España, con los habituales 10 añitos de restraso) se produjo la “liberación de la mujer”, que instituyó la igualdad de derechos. Y las mujeres, o algunas mujeres, descubrieron que no era tan bonito como pensaban, que la igualdad de derechos conlleva también la igualdad de obligaciones. Y desde entonces están intentando revertir ese proceso, por lo menos en las partes que menos les interesan. Pero como los hombres en general si han asumido esa igualdad, y ya no están dispuestos a tragar con ciertas cosas, además de las narrativas de opresión destinadas a devolver (con total éxito) a la mujer la condición oficial de “sexo débil”, intentan sustituir a sus machitos proveedores y protectores particulares por el SuperMacho estatal.

    Comentario por santi — 18 diciembre 2020 @ 16:48 | Responder

    • Es que creo que a la hora de “igualar” hombre y mujer, creo que se cometió un error. Uno importante y del que no nos podemos dar cuenta, como sociedad, hasta que ha pasado un tiempo. Convertimos la igualdad de derechos (y deberes) en convertirnos todos en “hombres”. La mujer no podía tener una cuenta bancaria, no podía salir a trabajar fuera de casa (salvo algunas muy pobres), no tenía derecho a visibilizar sus escritos, sus investigaciones (cuando habían llegado a ese punto, que ya era en sí mismo un privilegio). Nos fijamos en todo lo que no teníamos, y nos olvidamos de lo que sí y que el hombre carecía en gran medida de ello). Por eso, eso de la “igualdad entre hombre y mujeres” de lo que se trató, fue de igualar la mujer al hombre y nos olvidamos del camino contrario. El hombre también tenía derecho a tratar de igualarse a las mujeres.

      Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 0:06 | Responder

      • No entiendo. ¿Abrir una cuenta bancaria te masculiniza?

        No se trata de igualar la mujer al hombre ni viceversa, se trata de que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos, tenga pilila, rajita o sean eunucos. Que el sexo sólo sea relevante en temas de ayunta, médicos y poco más. Eliminar el sexismo de la sociedad, erradicarlo como la peste, igual que el racismo. Esto es lo moderno, lo evolucionado. Sin asociar estereotipos (el género) en función del sexo. O la raza, otro rasgo somático (los negros a la música y el deporte, los judíos a la banca, los chinos a la electrónica). Lo contrario al sexismo es tratar a cada individuo como el ser complejo que es (o debiera ser), sin categorizarlo en función de esos accidentes somáticos mencionados. ¿Importa el sexo para escribir un artículo científico? No, porque no se escribe con la chorra. Por lo tanto, cualquier discriminación por sexo en el campo científico debe ser aplastada sin piedad. Eso no es masculinizar a las mujeres, sino de no inmiscuir el sexo en un ámbito en el que es irrelevante. Ahora bien, si sales a ligar, ahí sí que es totalmente relevante el sexo y los atributos sexuales, que tenga tetas gordas… Pero en prácticamente el resto de actividades sociales, hay que desterrar esa discriminación sexual.
        Que es lo que pretendía el feminismo haaaasta la llegada del postfeminismo, premoderno, que viene a remarcar esas diferencias sexuales. Un retroceso. Y ese es el lenguaje que usas. Porque las mujeres esto, los hombres lo otro. Haces política en base a categorías somáticas, como podrías decir los blancos esto los negros lo otro. La cuestión es que al menos yo, no quiero ser incluido en ninguna de esas categorías. Ni hombre, ni mujer, a nadie le importa (salvo a mi compañera) el sexo que yo tenga. Yo soy un ciudadano, punto pelota. Que si las mujeres somos, los hombres sois… chorradas. No hay un denominador común entre las mujeres para agruparlas por ningún rasgo, más allá que las inmediatamente derivadas de ser mujer: tener coño, caracteres sexuales primarios. Las mujeres no son así ni asá, son cada una de una forma y establecer este rasgo fisiológico como categoría social (sexismo) lleva a conclusiones grotescas (postfeminismo).
        Volvemos a lo ya explicado: que la exposición en el útero a mayores niveles de testosterona esté relacionada con una mayor tolerancia al riesgo… es un resultado científico muy interesante, pero estadístico. Son pequeñas variaciones, normalmente no superiores al 60/40. No son deterministas. No puedes definir a la mujer como: “conjunto de individuos con mayor aversión al riesgo”, porque ese conjunto estaría formado por hombres o mujeres. Mayor proporción de mujeres, pero también hombres. Los “estudios de género” hacen una lectura pseudocientífica propia de aquel que no ha estudiado estadística, coge los resultados de un estudio legítimo y los interpreta a la manera que Hitler o Rosemberg con la raza (no está tan desencaminado lo de feminazi, simplemente cambian el racismo por el sexismo, la identidad racial o sexual como marcador social).
        La única definición de conjunto que abarca a todas y sólo a las mujeres es… la misma definición de mujer: sus caracteres sexuales primarios (lo triste es que el autobús de Hazte Oír tenía razón). Y nada más. No tienes nada más en común con tus hermanas que no lo puedas tener con cualquier otra persona.

        Comentario por Nadir — 22 diciembre 2020 @ 12:40 | Responder

        • Hostia neng… me debo expresar fatal… o tú tener una idea preconcebida de todo lo que digo en este tema. No se trata de masculinizar.

          A ver, sí de este modo, se me entiende mejor. En lugar de construir una sociedad nueva, en la que mayormente, cabe perfectamente tu idea, lo que se hizo fue, incorporar a la mujer a la sociedad creada por el modelo machista. Y cómo lo que se quería era que la mujer “saliera de casa” y no “meter al hombre en casa”, no se cuestionó el modelo. Resultado, para ser una mujer de éxito (profesional… vamos a dejarlo ahí), tenías que sacrificar sí o sí, las otras parcelas que hasta ahora eran tuyas y que en gran medida, siguen siéndolo. Pero es que además, son parcelas que no importa compartir, pero que desde luego, no se quieren abandonar (léase el cuidado de la prole).

          E insisto, a mi me encantaría lo que dices, pero para que eso pase, los términos han de ser de igualdad real (y no sólo en el papel). Porque el oxímoron ese de legalidad en la práctica, es tan utopía hoy por hoy, como el poder vivir en una sociedad libertaria sin que nadie quiera llevarse el gato al agua. Lo de que la brecha salarial, no existe, porque sí pasa, lo denuncias y ya está y pensar que con eso ya está todo resuelto es una simpleza. Repetimos, suele haber consecuencias y a veces nefasta y a veces la gente no se arriesga porque es su único modo de vida. Y resulta que pasa mucho, pero claro, como se puede solucionar caso a caso, porque la ley lo dice… (en fin… este comentario me traerá consecuencias).

          Que sí, que lo que dices es cierto, pero vivimos en una sociedad y es esa sociedad la que hay que cambiar, pero no sólo es la incorporación de la mujer al trabajo, es que lo que hay que cambiar es el modelo completo. Y este modelo lo creo una sociedad machista (sí, ellos y ellas).

          Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 13:58 | Responder

          • pero es q la igual real no existe ni entre los mismos hombres q os oprimen. Es evidente q Froilan tiene muchos mas privilegios y ventajas q nadir o yo. Estamos encayados en una discusion hombre / mujer, cuando la dicotomia es ricos / pobres. Sociedad machista o sociedad capitalista, cual es claramente la mas obvia. La evolucion de una sociedad machista o la evolucion de una sociedad burguesa/capitalista. Porcentaje de mujeres en consejos de administracion vs porcentaje de hijos de nietos de trabajadores en consejos de adminsitracion. De ahi viene el nos la han colao de Nadir, pero bien
            O me vas a decir que tienes mas cosas en comun con ana patri que con cualquiera q circula x este blog?

            Comentario por Emilio Fernandez — 25 diciembre 2020 @ 0:37 | Responder

            • Tampoco es “oprimir” la palabra. Yo no considero que los hombres nos oprimen, lo que considero es que hay una inercia estructural a perpetuar lo que era habitual y eso es favorecer a al hombre, a no ser que se tomen medidas activas para igualar el partido.

              Y lo cortés no quita lo valiente. Yo puedo y estoy a las dos cosas.

              Por cierto, no sé quien es ana patri….

              Comentario por Nynaeve — 25 diciembre 2020 @ 2:24 | Responder

        • Me chirría un poco tu enfoque. Todos (creo) estamos de acuerdo en que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos, independientemente de su sexo, raza u otras condiciones. Pero esas condiciones sí pueden ser importantes. De hecho, lo que dices “Que el sexo sólo sea relevante en temas de ayunta, médicos y poco más.” sería el ideal, pero es que a lo mejor el sexo sí es relevante para muchos más aspectos.

          “Que si las mujeres somos, los hombres sois… chorradas.” –> No, no creo que sea ninguna chorrada. Los estudios de “género” (los bien hechos, e incluso los malos) ponen en relieve múltiples diferencias entre ambos sexos, aunque sean tendenciales (y reducen o descartan otras, como los de violencia en pareja).

          “No hay un denominador común entre las mujeres para agruparlas por ningún rasgo, más allá que las inmediatamente derivadas de ser mujer: tener coño, caracteres sexuales primarios. Las mujeres no son así ni asá, son cada una de una forma y establecer este rasgo fisiológico como categoría social (sexismo) lleva a conclusiones grotescas (postfeminismo).” –>18 y 9000 son dos números muy distintos, pero sí tienen un denominador común. Los seres humanos también somos cada uno de una forma, y eso no impide establecer características comunes; si no ¿cómo definiríamos al ser humano? Y lo grotesco del postfeminismo no es la revelación de diferencias entre sexos, sino más bien las conclusiones que sacan de esas diferencias.

          “…es tratar a cada individuo como el ser complejo que es (o debiera ser), sin categorizarlo en función de esos accidentes somáticos mencionados” –>Efectivamente, cada individuo tiene lo suyo, pero aquí hay un problema. Resulta que categorizar es la base de la ciencia (o una de las bases). Y las categorías pueden ser muy cerradas o muy abiertas.

          Veamos estos dos animales:

          https://macaulaylibrary.org/asset/288154871
          https://macaulaylibrary.org/asset/289772711

          Son dos pájaros, con pequeños accidentes somáticos, como el obispillo blanco, o el tono marrón de las partes superiores. Pero los ornitólogos se empeñan (¿porque son malvados especistas?) en categorizarlos, en decir que uno es un avión común y el otro un avión zapador. OK, las diferencias son evidentes y de hecho podemos decir que son deterministas de bastantes aspectos (plumaje, comportamiento, hábitat…). Pero ahora mira estos otros:

          https://macaulaylibrary.org/asset/290308221
          https://cdn.download.ams.birds.cornell.edu/api/v1/asset/121094921/2400
          https://cdn.download.ams.birds.cornell.edu/api/v1/asset/289857371/2400
          https://cdn.download.ams.birds.cornell.edu/api/v1/asset/289501871/2400

          Minúsculas diferencias somáticas, algunas sólo estadísticas (el promedio de la longitud de los tarsos, o del diámetro de los huevos), comportamientos prácticamente calcados… Adivina cuantas especies (categorías) son.

          Cambiando de tercio, veamos este otro animal:

          Un tigre, una fiera peligrosa, un potencial devorador de hombres… o no, a lo mejor es un gatito juguetón de lo más simpático:

          ¿Considerar a los tigres como fieras peligrosas es un estereotipo? Si. ¿Todos los tigres son devoradores de hombres? No, el video lo muestra. ¿Hay que tratar a cada individuo tigre como “el ser complejo que es”? ¿Hay un denominador común entre los tigres?

          Imagina que estás dando un paseo por el campo, y en una revuelta del camino que llevas ves que hay un tigre apostado en unos matorrales unas decenas de metros más adelante. ¿Qué haces? ¿Decides dejar de lado los estereotipos y seguir avanzando por camino? Al fin y al cabo no debes prejuzgar al individuo por pertenecer a su especie. ¿O te das la vuelta con la máxima celeridad, intentando no llamar su atención, y sales por patas de allí?

          Pasemos a otro caso de “resultado muy interesante, pero estadístico”: las marcas de coches PEPECAR y PACOCAR. Los coches que fabrican son prácticamente iguales en prestaciones, estética, precios, servicio post-venta, etc. Hay una única diferencia entre ambas marcas: se ha hecho un estudio sobre las averías que tienen sus coches. Resulta que los coches PEPE dan una avería grave en promedio cada 25.000 km, mientras que los coches PACO dan en promedio una avería cada 15.000 km. Ambos siguen un patrón de distribución normal, con la misma STD de 10.000 km; las dos distribuciones se superponen ampliamente, hay coches PEPE que se averían más que algunos coches PACO (pero lo contrario es más frecuente).

          Ahora, imagina que vas a comprarte un coche, y dudas sobre cual de las dos marcas escoger. Lees este estudio, y ¿qué decides? Cuidado, tú vas a comprar un coche (un individuo). Sólo sabes que si es PEPE tienes menos probabilidades de avería, pero eso no te permite saber cuándo ese “individuo” concreto se va a averiar. La pertenencia a una de las marca no es determinista con respecto a las averías. Pero 10 de cada 10 personas, en esa circunstancia, se van a inclinar por la marca PEPE. ¿Son “marquistas”?

          Yo pienso que en muchos aspectos, hombres y mujeres son distintos, con diferencias pequeñas o grandes, algunas deterministas (por ejemplo, el cáncer de próstata o los problemas menstruales) y otras solo tendenciales (la aversión al riesgo, por ejemplo, o la calvicie), con distribuciones superpuestas. Las primeras son determinantes en distintos ámbitos (por ejemplo en el médico) y otras seguramente no tanto. Muchas son diferencias a nivel psicológico, que aparecen en todos los primates y en general, en uno u otro sentido, en todos los mamíferos sociales. Derivan de la especialización reproductiva, y aunque muy alteradas por el desarrollo social, siguen subyacentes, y contribuyen a generar muchas de las diferencias de comportamiento, preferencias y resultados que se observan en los estudios de género.

          Si tú tienes que tratar con un individuo, lo ideal es que te fijes en las características específicas de ese individuo, y no en las tendenciales. Pero eso está bien si tienes el tiempo y las herramientas adecuadas, que no siempre es el caso. Cuando no tienes suficiente información (y no sabes qué coche se va a averiar primero), no te queda otra que confiar en la estadística (si existe), o en el estereotipo, y prejuzgar al tigre como un bicho peligroso.

          Los estereotipos y la discriminación son herramientas de la inteligencia. Si no discriminas, confundes el alcaudón americano con el chino, lo que no tiene mayor importancia, o la cerveza Mahou con la Voll Damm, que es mucho más trágico. Y cuando la información que tienes no es suficiente, utilizas estereotipos, que son algo así como estadísticas informales, para la toma de decisiones. Estás en Oregón, luego será un alcaudón americano (si, es lo más probable, pero también puede ser un divagante de otra especie).

          El problema, y la discusión que merece la pena, no es si utilizar o no estas herramientas, sino utilizarlas bien. Es utilizar estereotipos que respondan a la realidad, y no sean inventos, y desterrar los otros. Es discriminar con criterios realmente apropiados, y no con criterios que no tienen relación con el objeto de decisión. Como bien dices, un artículo científico “no se escribe con la chorra”, pero, espera, una carrera científica sí puede relacionarse con la testosterona, o con factores asociados a ella:

          https://quillette.com/2020/11/23/retracting-a-controversial-paper-wont-help-female-scientists/

          Si vas a contratar picadores para la mina, y tienes 1.200 candidatos para 10 puestos, necesitas una herramienta que te permita elegir, discriminar. Los necesitas para este mes, no puedes examinarlos uno a uno. Sabes o sospechas que las mujeres tienen (tendencialmente) menos fuerza que los hombres (una característica requerida para el puesto). Puedes descartar directamente a las mujeres y reducir el conjunto a examinar. Eso se llama economía. Por desgracia, hay otro estereotipo (las mujeres no buscan trabajos duros) que también funciona, y no hay muchas mujeres optando al puesto, así que es una economía pobre. Pero también puedes diseñar una prueba de potencia física objetiva, y descartar directamente a los que no la pasen, lo que posiblemente elimine a la mayoría de las aspirantes femeninas, pero también a muchos varones, así que esta estrategia parece más eficaz y justa. Centrémonos en discutir que herramientas son adecuadas, y no en negar la evidencia.

          Y paro, que ya he escrito un rollo tremendo 😉

          Comentario por santi — 23 diciembre 2020 @ 18:16 | Responder

          • Sí me sale lo de poner las fotos…. oeee oeee oeee.. si no me sale…. 😦

            Y sí me sale… muestro que quedo a la espera de la respuesta del Mendi… 😀

            Comentario por Nynaeve — 24 diciembre 2020 @ 15:14 | Responder

          • Pues a mí me ha parecido un comentario de lo más interesante.

            En realidad, creo que puedo estar de acuerdo con todo lo que has dicho, pero es que no estabas contradiciendo nada de lo que yo había expuesto. Por ejemplo, el uso de prejuicios en base a características somáticas. Eso le puede servir a un individuo en una circunstancia concreta, como dices como atajo o economía cuando un análisis concienzudo del carácter del tigre puede ser peligroso. Ciertamente, todos usamos esos atajos mentales en mayor o menor medida. Ahora bien, en el plano legal, no puedes usar una desviación estadística para crear una categoría diferente. Por mucho que la población gitana tenga un índice de delincuencia mayor (lo cual es cierto, aunque habría que ajustar por ingresos y nos llevábamos una sorpresa), la etnia (o la raza, o lo que sea, porque no lo saben ni ellos) no puede tener relevancia en un proceso legal. Si muchos gitanos delinquen, pues muchos gitanos serán condenados, si delinquen pocos, pocos serás condenados.

            Ahora cambiamos gitanos por varones. Que haya más hombres agresores, efectivamente, es perfectamente explicable por una mayor tendencia a la agresividad inducida por la testosterona generada en los testículos (los ovarios también la producen, pero en menor cantidad). Si hay más varones agresores, habrá más varones condenados. Lo mismo. Pero no puede ser un agravante, una misma conducta delictiva debe ser considerada legalmente de la misma forma.

            En una selección de personal, puedes dejarte llevar por estereotipos. Pero no optimizas el resultado. Lo correcto es valorar las cualidades de cada individuo, en vez de inferirlas según su adscripción a una categoría. Puedes descartar a un andaluz “porque son todos unos vagos”, y estás rechazando a un fulano que te iba a currar de puta madre. ¿Por qué? Porque tu tamaño muestral es pequeño, y en ese entorno extraer conclusiones de una desviación estadística es más que aventurado, es estúpido. Si por ejemplo te piden encontrar al que hace más rápido los 100m lisos, y te dan la oportunidad de probar a toda la población mundial, yo soy el primero que te diría: descarta las mujeres. Seguro que el mejor del mundo no va a ser una mujer. Y así te ahorras la mitad del trabajo. Y también incluso te diría: considera sólo a negros. Es una pequeña ventaja genética en mayor musculatura y huesos más densos que en la cima de exigencia marca la diferencia.

            Ahora bien, por regla general tú en tu empresa no tienes la suerte de tener como candidatos a toda la población del planeta. Tienes a 10 o 20 aspirantes. Si el puesto a cubrir es el de corredor de 100m lisos, yo te diría: tómale el tiempo a todos. Porque fácilmente se te puede colar entre los 20 una mujer, oriental, que haya hecho atletismo y masacre a todos los demás. Y estamos hablando de un hipotético trabajo de potencia muscular. Imagínate otros en principio “masculinos” porque se valora la mayor capacidad de manejar situaciones de tensión o riesgo. Por ejemplo, piloto de aviación. La desviación entre hombres y mujeres es muy pequeña. Sería un error descartar a nadie a priori por su bragueta.

            Por eso remarco que es tan importante desechar prejuicios basados en la aplicación a un individuo concreto de estadísticas más o menos manipuladas (hoy en día es prácticamente imposible hacer ningún estudio serio sobre diferencias sexuales, QUE NO DE GÉNERO). Que es lo que está haciendo el feminismo, separando a hombres y mujeres como dos categorías sociales esencialmente diferentes. Cuando en el plano social, esa diferencia (el género) es introducida, es sólo una desviación estadística de la cual no se deben extrapolar conclusiones de relevancia legal.

            Comentario por Nadir — 30 diciembre 2020 @ 20:35 | Responder

    • Eso me recuerda una charla con una amiga, abogada y sin embargo inteligente, que decía: ¿pero quién fue el cabrón que vino a liberarnos? (justo antes se había quejado de que no tenía momento de respiro en su curro). Yo quiero vivir como mi madre y mi abuela, tranquilita en mi cocina, y que venga el hombre, me traiga dinero y me folle (estaba escocidilla porque llevaba tiempo sin pareja estable). Yo me partía el culo escuchándola. Porque claro, era una mujer independiente que tampoco renunciaría a su libertad, era una broma, pero como todas las bromas tiene un trasfondo real, una idea transgresora: realmente la incorporación de la mujer al mercado laboral, por mucho que liberadora, se debió a la pérdida de poder adquisitivo de la clase obrera a partir de los ’80 y el Reaganomics, que obligó a los dos miembros de la pareja a buscar un trabajo remunerado. En la 2GM fue una obligación patriótica. En los ’50 y ’60 fue una elección, una vocación. Pero hoy en día muy pocas parejas se pueden permitir el lujo de que uno de ellos (me da igual su sexo) se quede cuidando de la casa o los niños.

      Comentario por Nadir — 22 diciembre 2020 @ 12:12 | Responder

      • Entre otras cosas porque esa visión de la mujer de antaño es falsa. Si exceptuamos a las de buena familia (léase, sin necesidad de trabajar para vivir), las mujeres trabajaban todo lo que podían hasta tener sus primeros hijos. Primero con las tareas del hogar en casa de los padres, luego un trabajo remunerado si lo podían encontrar. Tal vez el pico y la pala no estaban hechos para la mujer, pero las faenas del campo sí, y las de la fábrica textil también.
        Con el primer embarazo se esperaba que la mujer dejara de trabajar en la calle para atender su trabajo principal, el cuidado del hogar. Era un trabajo igual de exigente, con la diferencia de que no estaba remunerado y no tenía patrón. Ahora parece sencillo, con lavadoras, microondas, agua caliente del grifo, frigoríficos, rumbas y demás, pero antes tenías que lavar a mano, según donde vivieras ir a por agua o a por carbón, a la compra a diario, al horno de pan una vez en semana, preparar conservas, hacer jabón, calentar agua para los baños, tejer y zurcir la ropa, mantener el fuego, vigilar a los niños, mantener relaciones con la familia, gestionar la economía doméstica y asegurarse de que todo el mundo rezaba sus oraciones a diario e iba a misa con la ropa planchada el domingo. Un trabajo duro de jornada completa.
        Ahora que no tenemos tantas obligaciones, nos las inventamos, como tener que hacer disfraces a los niños con materiales reciclados para la siguiente actividad del cole, o tener que hacer en todo momento de escolta de los niños hasta los trece o quince años porque “se oyen muchas cosas”.

        El caso es que hoy en día que el trabajo del hogar no es tan esclavo como antes, las mujeres pueden y quieren trabajar en otra cosa, por el ingreso extra o por satisfacción personal. Pero para realizarse en el trabajo hay que dedicarle el tiempo y el esfuerzo de una jornada completa, cosa harto difícil si hay que compaginarlo con el cuidado del hogar, por más sencillo que se haya vuelto. Y aquí es donde entra ahora la igualdad que predica ahora el feminismo, no es suficiente con que la mujer pueda trabajar fuera de casa, tiene que ser en igualdad de condiciones con el hombre (mismo trabajo, mismo salario), y esa igualdad no es posible mientras el trabajo del hogar sea exclusivo de la mujer, aunque sea una media jornada hoy en día. En los hogares más pudientes esa igualdad se logra contratando a una asistenta (nótese el género) para que realice la mayor parte de las tareas domésticas, y en las más pobres a base de desatender el cuidado del propio hogar. Todavía no conozco a ninguna pareja que haya logrado repartir las tareas domésticas de forma completamente equitativa y que ambos mantengan trabajos remunerados de jornada completa.

        Comentario por Abraham — 24 diciembre 2020 @ 13:57 | Responder

        • Te llevo la contraria en alguna cosa. Primero, entre los campesinos, tener el primer hijo no desligaba a la mujer del campo. El niño quedaba al cuidado de la abuela/bisabuela o del hermano mayor, o se lo llevaba a la faena.

          Tampoco es cierto que las faenas del hogar sean igual de exigentes. Incluso las que tan bien describes. Si se las encomienda a la mujer no es por malignidad del cisheteropatriarcado opresor, sino precisamente porque son más llevaderas que las tareas masculinas. Si tienes que arar el campo y preparar la comida, que el hombre haga lo primero y la mujer lo segundo es un reparto lógico de las tareas. El hombre podría hacer la comida, obviamente que sí, pero para la mujer-tipo el trabajo de labranza representaría más esfuerzo y, a la postre, el tamaño de la superficie arada sería menor.

          esa igualdad no es posible mientras el trabajo del hogar sea exclusivo de la mujer –> Aquí pasa algo muy parecido. Ahora se centra la cuestión en que las tareas femeninas también las desempeñen los hombres. Lavar los platos, hacer la comida… Sin embargo, cuando hay que cambiarle el aceite al coche, no veo a muchas mujeres metiéndose por debajo. Cuando hay que usar la taladradora, pocas mujeres la cogen. ¿Cuántas mujeres sabrán usar una? En proporción menor que hombres que sepan usar una batidora, eso lo tengo por seguro. Como realmente, muchos de los trabajos masculinos (los más penosos, sucios y arriesgados) ya cada vez es más raro realizarlos (llevas el coche al taller a cambiar el aceite, llamas al chapuzas de la compañía aseguradora para que cuelgue un cuadro), el hombre se descarga de trabajo. Igual que la mujer se ha descargado por todo lo referido. Y las parejas van encontrando una distribución equitativa de las tareas, que no son sólo las femeninas, sino también las masculinas.

          Te pongo un ejemplo: hace un rato vi al vecino descargando los sacos de pellet. No estaba su mujer, estaba él solo. La mujer pongamos que estaba en casa cocinando, por suponer. ¿Qué tendría, que ponerse a cocinar después de descargar los sacos? ¿O la mujer descargando los sacos y el fulano fregando? Para los estúpides de la igualdad, sería una situación maravillosa, pero ¿quién crees que saldría perdiendo con ese cambio igualitario? Lo del reparto de las tareas es otra parte del victimismo feminista, que viene de no ver completamente el cuadro. De las parejas que yo más o menos conozco, las hay que es el hombre el que aporta más trabajo en conjunto, las hay que es la mujer, pero lo normal es que por ahí se anden. Si sólo nos centramos en CIERTAS tareas, parece que los hombres escurren el bulto. Pero de la misma forma, si nos centrásemos en OTRAS, las mujeres se desentienden totalmente.

          Y te digo más. Y te digo más. Aquí en el rural, sociedad conservadora que vota en masa al PP… hay más igualitarismo en las parejas que en otras urbanas postmodernas. No es raro ver a una mujer con la macheta picando leña, con la desbrozadora, o incluso con la motosierra. Por los cojones una niñata de pelo violeta va a arrimarse a ninguna de esas herramientas. Por los cojones. Igualdad? Y una polla van a querer igualdad. Fíjate lo poco que se quejan de que la mayoría de los puestos de albañil estén ocupados por hombres. Para eso sí que no piden cuotas.

          Si quieres ponerte a buscar opresiones, las encuentras. Pero no sólo de un sexo, también del otro.

          Comentario por Nadir — 30 diciembre 2020 @ 21:02 | Responder

  10. Bon dia.
    Me alegra que la gente haya leído ese libro, basado en hechos reales, aunque sea periodístico. Villar describe la realidad evidente, y sorprendente. Sorprende lo burros que somos los hombres.

    La historia de la humanidad es la historia de la mujer. Esther Villar: “la sociedad son las mujeres”. BRUTAL¡¡¡¡ Del matriarcalismo, al matriarcado, al feminismo, y volvemos al matriarcado: siempre estamos en el mismo sitio, generación tras generación.
    Qué cambian: las circunstancias, y las posibilidades. El industrialismo y los medios de comunicación, maximizan el sistema de concentración de capitales. (Cap, en catalán cabezas, de cabezas, del rebaño que les sirve). Capitalismo es agregación de capitales, de cabezones domados. Cuantos más, más estado del bienestar. Les mola mucho.

    Eso se ha enseñado en el seno de la tribu de madres a hijos desde tiempos immemoriales. Ahora, además, se expande en las instituciones escolares, y penitenciarias. Los educandos son amaestrados (de maestro) a obedecer el dogma mariano, pero lo de la virgen ya no cuela. Ya no interesan machos viriles para trabajar el campo, sinó inteligentes para subjyugar a los otros más tontos (o con menos recursos). La cuestión es vivir sin esfuerzo, acaparar y que el sistema siempre mantenga los privilegios a las pobrecitas victimas del sistema. Perpetuamente.

    Ciertamente, Santi, el feminismo inicial reivindicaba la igualdad. Por eso se lanzaban como locas a coger un pico y una pala….ups, eso no. La hoz y el martillo no va con el feminismo, verdad. El empoderamiento actual es eso: poder. Quieren el poder, el poder decidir si quieren ir a Bali o a Paris. La igualdad para lo que convenga, JAMAS para el trabajo. el trabajo pertenece a los esclavos.
    Constantemente quieren “transformar” la sociedad. Cuantas vueltas llevamos ya, de transformación??? A ver si era sólo ir mareando el personal mientras seguían afinando el “sistema”….

    Un plaer.

    Comentario por Esteve Trias — 21 diciembre 2020 @ 9:53 | Responder

    • Existe una corriente, hembristas, con posiciones como el machismo pero a la contra y existe el feminismo. Aunque quizá el problema surja de que hay un nombre para un movimiento que puede ser muy dispar y que sólo tienen algunos puntos en común…

      “El feminismo reivindicaba la igualdad” —–

      Ya lo he dicho más arriba. Igual el problema ha sido la definición de lo que era esa “igualdad” y con eso no me refiero a obviar los deberes sobre los derechos. Lo malo es que, se consideró que la igualdad, era convertirnos todos en hombres y de lo que se trata es en la igualdad de derechos y deberes, pero para ello, lo que hay que construir es una nueva sociedad, no acomodarnos a sólo una parte de la que ya hay. Entre otras cosas, porque no funciona.

      ‘na nit

      Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 0:12 | Responder

      • ¿Crees que no existe ya una igualdad de derechos en la sociedad española?

        Lo de los deberes, no me gusta que el Estado imponga al ciudadano ningún deber, más allá de ceñirse a las mínimas leyes posibles para asegurar la convivencia.

        Comentario por Nadir — 22 diciembre 2020 @ 12:15 | Responder

        • sobre el papel, sí. La realidad, no. Esto es como el artículo sobre la vivienda en la constitución, existir existe, la realidad es ya otra cosa.

          Lo de los deberes, lo añado porque siempre hay algún zangolotino que me dice que queremos los derechos pero que obviamos los deberes. Así que lo incluyo y me lo ahorro, porque en mi cabeza, cuando hablo de igualdad, o igualdad de derechos, para mí, lleva inherente también la igualdad de deberes.

          En cuanto a que esos deberes, sean algo que imponga el estado, también en mi cabeza, los que tenía presente, son más los del día a día y personales que las leyes…

          Comentario por Nynaeve — 22 diciembre 2020 @ 12:18 | Responder

          • Vaya, nunca me habían llamado zangolotino 🙂

            Comentario por santi — 26 diciembre 2020 @ 0:36 | Responder

            • Me gustan los adjetivos coloridos 😀

              Comentario por Nynaeve — 29 diciembre 2020 @ 12:46 | Responder

        • Pero eso es lo que hace el Estado, imponer al ciudadano justo los deberes necesarios para asegurar la convivencia, ni uno más, o no?

          Comentario por santi — 23 diciembre 2020 @ 18:04 | Responder

          • mmm “:D” me viene a la cabeza eso de legislar para que no sea legal comprar alcohol pasadas las 10 de la noche…. crees que eso es “ni uno más”?

            Comentario por Nynaeve — 24 diciembre 2020 @ 13:58 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: