La mirada del mendigo

25 marzo 2021

Las víctimas de la gran mentira

Filed under: Sociedad — Nadir @ 11:29

Leo con desánimo el enésimo acto del espectáculo circense en el que se ha convertido la educación en los países anglosajones, tras adoptar las doctrinas postmodernas (enseñanza confesional).

Profesora de prestigiosa universidad de EEUU renuncia tras hacer “aberrantes” comentarios racistas sobre sus alumnos

Vamos a poner en contexto lo que está diciendo esta tipa: en las universidades gringas se está dejando pasar a estudiantes negros y latinos con peores notas que blancos y, sobre todo, asiáticos (que, por lo tanto, se quedan fuera) para “fomentar la diversidad”.

Es lo mismo que forzar la contratación de un 50% de mujeres en ámbitos con mayoría de varones (pero no el 50% de hombres en medios como el sanitario, o 50% de mujeres subidas a un andamio o bajando a una alcantarilla), en vez de escoger a los mejores sin importar sexo, raza o cualquier otro rasgo somático: acabas bajando el nivel. Matemáticamente es innegable. ¿Y qué pasa con esos negros que han entrado en Georgetown (la de Aznar) por ser negros, por aportar diversidad, y no por sus méritos académicos? Que avanzan a trancas y barrancas. Como era de esperar. No porque sean negros, sino porque su nivel de entrada es bajo. Los negros que sí que entraron porque sus notas eran buenas, que hubieran entrado aunque su piel fuera de color índigo, con esos no hay problema, como la misma profesora apunta. Eso lo sabe cualquier docente, peeeero, no se puede decir. Esta profesora, con su comentario y queja implícita (cómo puede ser posible que me hayan soltado gente con este nivel en clase), lo que está evidenciando es el absurdo de que los procesos de selección tomen en consideración la raza (es decir, sean racistas, como si una discriminación pudiera ser positiva). Estaba diciendo que el rey estaba desnudo, sencillamente describiendo la realidad cotidiana en una conversación privada entre colegas. Eso es imperdonable para cualquier fundamentalismo postmoderno y le han rebanado el pescuezo, en un ejemplo de la dictadura de lo políticamente correcto que se vive en la anglosfera (y aquí copiamos todas las modas que vengan del sargento mundial), especialmente en ambientes académicos.

Me entristece porque, por ejemplo, mi madre, profesora, podría haber hecho exactamente el mismo comentario con los gitanos. Mucho se rompió la cabeza, la pobre, empeñándose en que estudiasen, echando broncas a los padres para que no faltasen, hiciesen los deberes… Que otros muchos profesores pasaban (total, son gitanos). Pero la realidad es que, la mayoría de las veces, solían ser los peores de la clase. Al menos con los que había en mi clase era así (en mi cole había bastantes, porque estaba cerca de un poblado), y es estúpido y cobarde negar la evidencia. Mi madre sabía cuál era la situación, y se esforzaba por cambiarla.

La progresía postmoderna lo que intenta es que no se pueda describir la realidad, pero no mueven un dedo por cambiarla. Su campo de batalla son las palabras, el cómo se designa la realidad, porque según su dogma el discurso la determina (ni siquiera en eso Foucault era original, la filosofía del lenguaje es anterior incluso a Wittgenstein). Por ello hacen uso de palabros como invisibilizar o estigmatizar. ¿Os acordáis de la vieja estúpida que le criticó a Fernando Simón que dijera que los viejos eran un grupo de riesgo, por estigmatizarlos? Es un ejemplo perfecto de la aplicación del dogma anterior. Para resolver un problema, basta con no verbalizarlo. Al no ser pronunciado, al desaparecer del discurso, deja de existir. Porque, de nuevo, la palabra crea la realidad. Obviamente, al virus le da exactamente igual, la realidad permanece impertérrita la describamos o no. Y lo mismo, con el déficit académico de los estudiantes negros en gringolandia, o cualquier otro problema cuya descripción cuestione los argumentos de la nueva religión.

Habrá que analizar la problemática tras estos resultados, pero el primer paso es estudiar la realidad y aceptarla. Te guste o no, porque está ahí, aunque mires para otro lado. Si los suburbios negros, porque hay un fuerte componente racial en la distribución del espacio, tienen peores escuelas infantiles, que en USA están financiadas por los ayuntamientos, esos niños ya parten de una situación de desventaja (las diferencias entre una escuela de un barrio pijo y una de un barrio chungo son siderales). Las menores expectativas de sus padres, de su entorno, como con los gitanos, son también una causa mayor. Sabemos que el nivel educativo y los ingresos de los padres son un fuerte predictor del éxito académico de los hijos, y para vencer esa tendencia hay que hacer una fuerte inversión en educación. Que en USA no ocurre, y aquí cada vez menos (la puta colaboración público-privada, que detrae recursos a la educación pública). De todo esto se puede y debe hablar, pero para ello lo primero es reconocer el problema, no crear un tabú y crucificar a quien lo señale.

Claro, que es mucho más barato el policorrectismo, como lo es cerrar las escuelas de educación especial y que te suelten un niño sordo, ciego o deficiente mental en clase, con la cantinela de que “no es diferente” y simular que aquí no pasa nada. Así te ahorras pagar la nómina del profesor de especial, que es más cara, y tener centros dedicados. O, en el caso gringo, financiar una educación pública de calidad en los barrios pobres, para niños negros, blancos, amarillos y violetas a topitos, superando el identitarismo racista que se ha instalado en la left wing. Porque también tengo que aclarar que si admitimos en la universidad a negros con notas más bajas que blancos, lo que estamos haciendo es que entren los negros de clase media, aunque burros, y dejando fuera a blancos y chinos pobres, aunque con más posibilidades. Es de nuevo pura aritmética. Si ya lo tienen difícil por ser pobres, su raza se convierte en un obstáculo más.

Recuerdo un compañero, debía ser 6º de EGB, que se quedaba el pobre dormido en clase. Y no era ni negro, ni gitano. Simplemente, sus padres eran gente muy humilde. Ése es el estigma. Y por la noche iban a vigilar una nave y, como no tenían a nadie con quién dejar al crío y mucho menos pagar a alguien que lo cuidase, se lo llevaban con ellos. Obviamente, ese crío no competía en igualdad de condiciones con los que sí que podíamos dormir a su hora. Otro tenía la madre alcohólica, otro el hermano yonki… Pero lo que no resuelve nada es decir “aquí no pasa nada” e irles aprobando hasta llegar a la universidad, y allí regalarles el titulito por farfulladas de igualdad y de que no seas racista. Eso es hacer una mentira cada vez más gorda, hasta que explota al llegar al mercado laboral.

Cuando hice el CAP, uno de los “profesores” (un subnormal de psicología, cómo no) soltó la burrada más grande que he escuchado a cuenta del sistema educativo: “en una democracia, todos los niños tienen derecho a aprobar, y vuestra obligación es aprobarlos”. Las consecuencias prácticas de esta doctrina son la destrucción de la escuela pública, y que los padres que se lo puedan permitir lleven a sus críos a las pocas privadas que mantengan el nivel académico. El daño que han hecho las ocurrencias pseudopedagógicas progres (la pedagogía es una ciencia, pero estas mamarrachadas nunca se someten a la comprobación empírica) a la calidad de la educación es devastador.

Pero volviendo al caso que nos ocupa, sobre los procesos racistas de selección en las universidades pijas americanas (desde donde se difunde al mundo la doctrina postmoderna, que rápidamente es traducida aquí). Es más difícil (necesitas más nota para) entrar siendo asiático que blanco, más difícil entrar siendo blanco que hispano, e hispano que negro. ¿Por qué? Es pura aritmética al crear cupos raciales. Los alumnos asiáticos tienen notas medias más altas. ¿Y por qué? ¿Porque son genéticamente superiores? No, porque tienen una cultura del esfuerzo, del estudio. Sienten respeto por el conocimiento. Superior a la de los blancos, muy superior a la de los hispanos y extremadamente superior a las comunidades negras. Pero claro, eso lleva a un asunto muy espinoso: hay un problema intrínseco en la cultura de esas comunidades negras usamericanas. Especialmente, cuando los datos advierten que los inmigrantes africanos de primera generación, negros negrísimos recién llegados a un país extraño, sin apoyos sociales y, en muchos casos, sin dominar la lengua, tienen más probabilidades de ascenso social y mejor desempeño académico. Los mismos ciudadanos de origen asiático son… inmigrantes o hijos de. Si hubiera un racismo institucionalizado (aquí repiten la misma monserga con el machismo) también los asiáticos lo habrían sufrido. Y, sin embargo, copan las posiciones altas en resultados académicos. ¿Razón? Estudio, esfuerzo, es que no hay otro secreto. Si hubiera, pues, racismo institucionalizado, más lo sufriría un congoleño negro como la noche recién llegado a los States, que no un morenito cuyas 10 últimas generaciones han vivido en el país ¿no? Y ciertamente los USA son una sociedad racista, allí la raza importa mucho y cada vez más, pero ya es vicio usarlo como comodín para justificar la incapacidad y la desidia.

Ciertamente, como toda realidad social, tiene un componente histórico. Pero no puedes usar la historia como justificación eterna para evitar cambiar en un grupo social aquellos rasgos que impiden su desarrollo, sea el latifundismo con los andaluces (los resultados en PISA de las comunidades meridionales hunden la media española) o la esclavitud en el caso de los gringos negros. Pero claro, no digas que hay algo incorrecto en la sociedad andaluza, extremeña o murciana que limita el aprendizaje de sus niños y perpetúa su subdesarrollo y dependencia. Y ya os puedo desvelar cuál es ese algo: falta de aprecio al conocimiento, de reconocimiento social a quien lo atesora. Ése es la razón central que explica las divergencias en los resultados escolares de diferentes sociedades.

Y luego vienen los lloros. ¡Ay, que los alemanes nos tienen manía! ¡Ay, qué insolidarios los holandeses! ¡Ay, el colonialismo, la esclavitud, las deudas históricas…! Episodios de sumisión (y de encumbramiento) los tienen todas las sociedades, rebuscar en la historia para justificar el palurdismo y la molicie de hoy sólo conduce a perpetuarlos.

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10 comentarios »

  1. Um.
    La clave es la educación.
    Me has hecho recordar
    unas cuantas anécdotas,
    pero son poco relevantes.
    Y si las cuento aquí,
    todavía habrá alguien
    que me tache de…
    Ya veremos
    qué dan de sí
    los comentarios.
    De la discusión
    sale la luz,
    o eso decían.

    Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 25 marzo 2021 @ 15:45 | Responder

    • Bueno, puedes contarlas y el resto decidiremos si son o no relevantes y pertinentes.

      En cuanto a mí, es que he leído la noticia y me he imaginado a mi madre, lamentando el pobre nivel de sus alumnos gitanos, y alguna zarrapastrosa postmodernita, que nunca ha hecho nada por los gitanos ni le importan una mierda, llamarla racista por decir esas cosas. Porque de esto va toda esta mierda. No de mejorar la vida de las poblaciones “oprimidas” (ya ves a qué mujer le habrá ayudado el Ministerio de Montero, más que a las enchufadas que han metido en él), sino de quedar como el más comprometido y fabuloso. Pero sin mover un dedo. Es que he visto la escena, y me ha hervido la sangre. Porque es totalmente verosímil y actual, una persona rompiéndose los cuernos por resolver un problema, y otra, que nunca se ha despeinado por solucionarlo, criticar a la primera por no emplear un lenguaje políticamente correcto. Es decir, por llamar al pan, pan y al vino, vino. El la matriz del postmodernismo: pura y excelsa hipocresía, palabrería para satisfacer el propio ego y darse un aire de superioridad moral al que nada ha hecho por mejorar la vida del prójimo. No veía nada tan asqueroso desde los tiempos del nacionalcatolicismo.

      Comentario por Nadir — 25 marzo 2021 @ 20:37 | Responder

  2. Buenas. Trabajo de conserge en una escuela. La comunidad gitana fue la primera en abandonar la escuela por COVID. Los niños llevaban mascarilla antes que los japoneses, aunque los profesores se reían (yo también). Tenían y tienen mucho miedo, de los payos y de los amarillos.
    Hoy son el único colectivo que sus hijos, protegidos por la comunidad dentro de las fregonetas en los mercados, han cogido casi todos el virus. Los otros (payos, africanos o amarillos) no lo han cogido casi ninguno y, como los gitanos, no lo padecen (ni transmiten) casi. El virus no entiende de culturas, ni de gilipolleces.
    Hablando de gilipolleces. Les dejo un enlace de un corto vídeo (en catalán) que he visionado horrorizado hoy mismo. Habla en la semi carcel la expresidenta del parlamento de Catalunya, de ERC. Miedo.

    https://fb.watch/4so0zAoYTf/

    Comentario por Esteve Trias — 25 marzo 2021 @ 16:11 | Responder

    • ¿Los críos gitanos se han contagiado más? Pues no sé por qué, aquí desde luego no. De todos los críos que se han contagiado (que se sepa) no he oído que ninguna haya sido gitano.

      Lo del vídeo, es más de lo de siempre. Hay que dar oportunidades para que las mujeres no entren en prisión. Bueno, claro. Y a los hombres, que les parta un rayo? Los hombres sí que son malos por naturaleza, y por lo tanto no hay problema en encerrarlos. La societá es masclista, pero el 92% de los presos son hombres. Vaya patriarcado opresor más idiota, que encierra a la categoría opresora mucho más que a la oprimida. Lo lógico, si realmente hubiera dos grupos sociales en pugna, uno oprimiendo al otro, es que las cárceles estuvieran llenas del grupo “oprimido”, no? Fruto del dominio que el grupo “opresor” tiene sobre el sistema judicial, no? Ah, no! Que resulta que la mayoría de los miembros de ese sistema pertenecen al grupo “oprimido”. Pues vaya “opresión”…

      Comentario por Nadir — 25 marzo 2021 @ 20:49 | Responder

  3. Sin contar que los, afroamericanos e hispanos a la salida de la universidad tendrán más complicado encontrar trabajo ya que nadie se fiaría de que no les regalarán la carrera. En el caso de personal médico y sanitario debe de ser bestial ya que allí se escoge médico. Me suena de una serie de hospitales donde varios pacientes se negaron a ser atendidos por ese motivo y hablo de principios de los 90.

    Comentario por Corvo do Anllons — 25 marzo 2021 @ 17:48 | Responder

    • Efectivamente, a quien joden los cupos es a quien hubiera logrado la plaza aún sin existir, porque pende sobre ellos la sospecha. Como las plazas de minusválidos: por lo general, si ves un minusválido en la administración, ya sabes que debes huir de él y preguntar a otro, porque no se entera. Y es que entró con una nota mucho más baja, gracias a las plazas reservadas. Pero claro, habrá alguno que sí que sea bueno, que hubiera aprobado aún sin cupos. Asquerosidad de concepto de discriminación positiva…

      Comentario por Nadir — 25 marzo 2021 @ 20:41 | Responder

  4. Comentario rapidito, que me voy de ‘vacaciones de Semana Santa’.

    ¿Habéis visto cómo se está montando ahora todo un circo sobre el machismo a raíz de la hija de cierta tonadillera y su ex-guardia civil?

    Todo un aquelarre postmodernista para hacer un juicio público/moralizante/teatrero de lo machistas que somos (luego tenemos que besarles los pies a esos que visten a sus mujeres de burka, que me temo que son mucho más machistas).

    Comentario por Beamspot — 25 marzo 2021 @ 18:22 | Responder

    • ¿?¿?¿? Me temo que estás refiriéndote a algo de famoseo, y yo hace más de una década que desconecté el cable de la antena.

      Comentario por Nadir — 25 marzo 2021 @ 20:28 | Responder

      • Si, me refiero a ese famoseo del que, como tú y otros tantos, paso olímpicamente.

        Pero es que ya está en periódicos ‘serios’ y telediarios, en las noticias. Y es que era de esperar tal y cómo lo vi yo cuando salió: relata como la justicia es mala, tonta, y que hay que cambiar a los jueces y la ley para que la palabra de la mujer vaya a misa y el hombre esté condenado por defecto, etc, etc.

        Es decir, un culebrón de famoseo dando pie a que los posmodernitos neofeminazis salten a la yugular y nos lo intenten meter por vía parenteral (mejor dicho, via parieta-ral, aprovechando el marujeo).

        Lo que hagan los famosos me la trae al pairo. Que usen eso para intentar lobotomizarnos los posmoternitos e inculcarnos su ideología, sin embargo, no lo acepto.

        Lo ví venir el primer día. Y no me he alejado tanto de lo previsto.

        Beamspot.

        Comentario por Beamspot — 30 marzo 2021 @ 9:12 | Responder

  5. Pues no has abierto melones aquí….

    La pobreza es sin duda la variable más impactante que sufren los alumnos, el nivel socioeconómico de sus familias es fundamental para su desarrollo académico y educativo, sobretodo en las edades tempranas y obligatorias, por eso tu madre iba al meollo, la familia para que le ayudasen a hacer su trabajo.

    El tema de las leyes de inclusividad es otro de los temas molones y aquí tiene que ver con el concepto de Ratio de clase, no el ratio alumno profesor, porque es muy divertido decir que hay 15/17 profes por alumno, per las clases tiene 25 o 30 dependiendo el cliclo…. y esto con alumnos con necesidades especiales es un drama, el no tener acompañamiento o profesores especialistas es muy dificil si además hay clases de 25 alumnos.
    Es común el escuelas públicas de aéreas metropolitanas(que es lo que conozco), más de 6 alumnos en clases de 25 con problemas serios desde una simple dixlesia fuerte, a un asperger, pasando por problemas motrices o físicos.

    En el caso este de la discriminación positiva, al final seguimos hablando de pobreza, porque los negros o cualquier otra etnia que sí tenga pasta podrán acceder por condición social lo hará. Y los perjudicados serán otros pobres que quizá lo merecían más pero que por sus dificultades de todo tipo no pueden acceder entre otras causas por esta discriminación positiva.

    Me gusta esta frase y de hecho, la veo paradójica “La progresía postmoderna lo que intenta es que no se pueda describir la realidad, pero no mueven un dedo por cambiarla.” La escuela es el mejor espejo de su sociedad, dependiendo como sea esta así es nuestra sociedad. Por lo tanto, haga lo que haga la escuela siempre va a afectar a la sociedad porque la escuela refuerza las dinámicas sociales, si se niega una realidad, curiosamente la perpetuas.

    Hay una frase de freire :«La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo». Las personas con peor educación no podrán cambiar el mundo, por eso que hagas discriminación positiva da lo mismo, esa gente dejará de ser pobre las cambiarás a ellas y la educación que se les dará será para un tipo de mundo el cual seguirán perpetuando.

    Y aquí esta la gracia una sociedad que no quiere cambiar el mundo o lo quiere cambiar de una determinada manera, va a cambiar las escuelas o la educación para esas necesidades. La escuela potencia o reafirma esa sociedad con sus dinámicas.
    Así que estamos muy jodidos, y estas hablando de escuelas o universidades, pero el mundo extraescolar que es donde explota la segregación y la desigualdad ya es tremendo. Joder que jugar al futbol cuesta 600 pavos al año en muchas escuelas de futbol de catalunya…. Ya ni al futbol tienen acceso lo más pobres.

    Un gran articulo de como la ideología de la sociedad se transmite a la educación de muchas maneras.
    https://blogs.elconfidencial.com/amp/espana/tribuna/2021-03-27/disputa-madrid-piscinas_3009591/

    un saludo

    Comentario por karkkos — 29 marzo 2021 @ 16:47 | Responder


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