La mirada del mendigo

2 septiembre 2021

Robinia pseudoacacia

Filed under: Ecología — Nadir @ 15:22

Hablaba el otro día de una planta invasora, la Phytolacca americana. Pues bien, llevo todo el verano espantado de su capacidad invasora, ocupando espacios en los que el año pasado no estaba. Allá donde hay terrenos frescos, se adueña del lugar con su impresionante porte (llega a tres metros, que no está mal para una planta bianual) sombreando a la vegetación autóctona.

Y lo que más me cabrea es que esta amenaza ecológica, seria, que exige una actuación urgente porque cada año que pasa expande su distribución y será más difícil erradicarla, no consigue ni enarcar una ceja a los redundantes departamentos de “medio ambiente” de consejerías, concejalías y ministerios.

Lo he dicho mil veces, el “medio ambiente” (redundante término) ha devenido una abstracción a la cual servir con otras conjeturas postecologistas (en cuanto todos tengamos paneles solares en casa y un coche eléctrico en el garaje, el planeta sonreirá agradecido). No es ese espacio que pincha, que ensucia, que zumba y aguijonea, que se resiste a ser transitado; la Naturaleza, en suma. Ecosistemas concretos, con sus problemáticas concretas. Eso lo detesta todo el mundo, y el objetivo de esos departamentos de medio ambiente es humanizarlo, domeñarlo, convertirlo en un espacio al servicio del hombre.

Así, el modelo de “medio ambiente” que tienen en su pútrida cabeza es un jardín tapizado de césped y florecitas y salpicado de esbeltos arbolitos. Le pones un estanque con barcas y ya es el modelo perfecto. El monte real, con árboles retorcidos en dura pugna por un rayo de sol, con ramas secas derribadas cerrando el paso, en las que se entrelazan zarzas, hiedras y madreselvas, con helechos o brezos que crecen por encima la cabeza del atribulado intruso, eso lo detesta todo el mundo. Es maleza, es suciedad, un monte “abandonado” que hay que “cuidar” y “limpiar”. Unos con la desbrozadora de cadenas o de martillos acoplada al tractor, y con una caja de cerillas y una mecha los otros, los que no tienen dinero para comprar máquinas.

Insisto, insisto, insisto: el problema de base es que la sociedad se divide en dos grupos según su relación con el medio natural: los que lo ignoran y los que lo detestan. Estos últimos son los que se dicen amantes del medio ambiente y promueven actuaciones para domesticarlo y ponerlo a su servicio.

Subo una foto que saqué el otro día, pues me pareció un estupendo resumen del problema.

Vemos cómo las cuadrillas de matarifes contratadas por el Concello o la Confederación Hidrográfica (se suplementan en la barbarie) han pasado por esta ribera desbrozando y cortando tres de los cuatro pies del desdichado amieiro (Alnus glutinosa) y, con ello, difundiendo en las espadas de sus motosierras el hongo (Phytopthora alni, entre otros) que está masacrando la especie. Al pie que queda, ya fuera de encuadre, sólo le quedan unas pocas hojas y un par de telediarios.

¿Cuál es el porqué de semejante atentado ecológico, pagado para más rechifla con los fondos de “medio ambiente”? Básicamente, dejar el río accesible para los pescadores, y con la vista despejada para los veraneantes. Luego hablan de control de crecidas y mierdas benditas, que si supieran leer se habrían enterado de que es precisamente la vegetación de ribera la que conserva la geometría del cauce y fuerza al río a no salirse de madre. Que la vegetación en el resto de la cuenca, vegetación autóctona y no plantaciones de pinos o laderas periódicamente quemadas para pastos, es la que retiene el agua y evita que en eventos de lluvias fuertes llegue a la vez al cauce. Y que, en todo caso, las crecidas son fenómenos naturales de un curso fluvial vivo, activo, y no presentan ningún problema mientras haya la prudencia elemental de no edificar en dichas zonas inundables.

¿Y qué sustituye al venerable y detestado amieiro? Lo tenéis en primer plano, una Robinia pseudoacacia, otra invasora muy frecuentemente usada por los animales que ocupan la concejalía de “medio ambiente” (por no llamarla parques y jardines), al más inteligente de ellos habría que darle de comer en la maseira, para poblar los espacios que previamente han despojado de vegetación autóctona. Es una especie arbórea de porte medio originaria de la costa Este de gringolandia, que destaca por sus bonitas flores y agudas espinas.

Y yo me pregunto qué clase de residuo fecal tienen por cerebro los alcaldes y concejales que cifran el éxito ecológico en lograr que sus vecinos separen correctamente sus basuras para aumentar el valor añadido del producto, y reducir la necesidad de mano de obra, de las empresas que conforman la mafia del reciclaje; pero, al mismo tiempo, se encogen de hombros viendo cómo sus queridos vecinos llenan de eucaliptos las fincas del abuelo, o se desentienden ante el avance de las especies invasoras tan temibles como las acacias o la Phytolacca, o incluso las promueven introduciendo especies como la que da título a esta entrada u otras en pleno medio natural.

NOTA: Las fotos de semejante salvajada están tomadas en un bosque de ribera que es LIC, ZEC y lCdlB (los Cojones de la Bernarda) dentro de la Red Natura 2000, 2037 y 3003, capicúa y seguimos para bingo.

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

6 comentarios »

  1. Je je. Otro que se da cuenta que nuestra civilización es profundamente biófoba.

    De hecho, todas las civilizaciones los son, casi que por definición: civilización comparte raíz etimológica con ciudad, y ésta no es más que un ‘Edén vallado’, un reducto antinatural, fuera de la Naturaleza dónde sólo nosotros tenemos el control, lejos de la malvada y odiosa ‘madre’ Naturaleza, Diosa de la Muerte (y de la Vida, pero de esto último no nos acordamos), con sus depredadores.

    Por eso, hemos quitado todos esos ‘Dioses naturales’, y los hemos sustituido por el Hombre, Hijo del Dios Progreso, cuya principal manifestación es el Orden (algo tradicionalmente masculino) frente al Caos (algo tradicionalmente femenino, ya que es del Caos que vienen las cosas nuevas, mientras que el orden es quedarse dónde estamos).

    Nuestra civilización cada vez está más escorada hacia el orden, llegando al extremo del Trastorno Obsesivo Compulsivo (de hecho, la sociedad está fomentando en las élites un trastorno de la Personalidad Obsesivo Compulsiva, el típico jefe controlador).

    En esta cruzada, que es máxima en nuestra sociedad frente a otras civilizaciones, el objetivo último es el Transhumanismo, el dejar ‘morir’ sola la naturaleza, prescindir de ella… y de la vida que sólo ella es capaz de darnos.

    Por eso lo de erradicar la naturaleza para sustituirla por nuestra obra divina que es capaz de darnos ese ‘maná’ ultrapoderoso que es la electricidad, obtenida a partir de nuestros ‘árboles artificiales’ que son los panelillos fotovoltaicos.

    Y por eso, cuando uno indica que eso es aumentar nuestra dependencia de la Naturaleza para que nos provea de luz solar y de viento, los tecnooptimistas transhumanistas que aman lo artificial, se olvidan del tema, hacen oídos sordos y se largan tapándose los oídos mientras dicen ‘no te escucho capirucho’ como decía mi niña cuanto tenía 9 añitos.

    También es la razón por la que muchos se rasgan las vestiduras cuando la Naturaleza, sabia ella, se adapta, se amolda, se esfuerza en eliminar aquello que no es productivo, cuanto toma la iniciativa y cartas en el asunto (como por ejemplo, mediante explosiones de vida de otras especies invasoras más adaptadas a la situación).

    Eso que tenga iniciativa es algo intolerable, y razón por la que se insiste tanto en que el cambio climático es obra nuestra: reafirma nuestro ‘poder divino’ mientras rebaja la Naturaleza a un ‘ente incapaza’ de cuidarse sólo y que nos necesita para continuar funcionando.

    Sin embargo, el Dios Progreso nos está dando la espalda, cada vez a más gente (a mí no, yo vivo de su ‘culto’, pero precisamente por eso sé hasta dónde llega), y de ahí la neura con la vacuna (esa ‘arma milagrosa que nos ha dado el Dios Progreso para hacer frente a la Muerte por Naturaleza’).

    Ante unos hechos cada vez más evidentes, y una ‘dirección’ cada vez más alejada de su odiada Naturaleza (aka Realidad), es normal que los que estamos en primera línea de batalla gritemos que estamos perdiendo la guerra, que así no se hacen las cosas, y que la actual estrategia de la plana mayor de nuestro ‘ejército’ se equivoca totalmente al dar por casi finalizada la guerra ante una ‘Madre Todopoderosa’.

    Algo así como lo que ha pasado en Afganistán, pero aplicado en otros ámbitos, empezando por la electricidad.

    Hay mucha más tela que cortar por aquí, por eso. Recomiendo leer al Dr. Peterson sobre el tema del Orden y del Caos.

    Y ya puestos, lo que dice un religioso sobre la situación actual:

    https://www.ecosophia.net/a-prayer-for-nonbelievers/
    https://www.ecosophia.net/potemkin-nation/

    Beamspot

    Comentario por Beamspot — 3 septiembre 2021 @ 9:10 | Responder

    • Gracias mil.

      Mi aproximación mental al “transhumanismo” viene de Arthur C. Clarke. El eje de varias de sus líneas de tiempo para los próximos siglos es que el Homo “sapiens” ha colonizado tales o cuales cuerpos celestes del Sistema Solar. Obviamente, para eso resulta imprescindible montar un conjunto complejo de mecanismos que sostengan la vida humana, en todos y cada uno de ellos. Clarke era ingeniero y se le daba bastante bien lo de inventarse artilugios para que tal o cual base en la Luna, en Mercurio o en Titán fuera creíble–o no demasiado increíble. En una de sus novelas riza el rizo y aplica esa idea de la base autosuficiente a una ciudad sita, cómo no, en la Tierra. Como de costumbre, también esboza un sistema político -y utópico- y como de costumbre, el libro nos deja con más preguntas que antes de leerlo: las respuestas de Clarke nunca eran definitivas.

      Gracias de nuevo.

      Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 4 septiembre 2021 @ 11:15 | Responder

      • Gracias a Ud. por sus aportes en este blog, cosa que debería haber agradecido antes.

        Comentario por Beamspot — 4 septiembre 2021 @ 18:03 | Responder

  2. Este tema me impacta de forma muy potente…He vivido recientemente situaciones muy parecidas en Cantabria, cuadrillas de burros de visión unidireccional dirigidas por analfabetos con la más baja conciencia ambiental posible, ni queriendo se puede hacer peor, crear domésticos parques en los bosques de ribera, realizando podas y talas excesivas es directamente un atentado medioambiental, curiosamente fomentado desde los organismos medioambientales…

    Tala de arboles tan bellos de los que uno, con un mínimo sentido de la belleza y una mínima sensibilidad no podia hacer más que enamorarse…como quien contempla una obra de arte de belleza superior…

    Por el mero echo de estar en el cauce, por el triste capricho de un capataz…joyas esculpidas y adornadas durante décadas por el paso de las estaciones, destruidas en segundos por la inconsciencia, justo antes de comer el bocadillo en el descanso mañanero cuyos restos de papel albal adornarán finalmente el tocón ya mutilado…, y así está el medio natural, rodeado de inconsciencia…, no pude volver en meses al lugar..conteniendo las ganas de…en fin…

    Bosques de ribera ..últimos reductos de lo que un dia fué…En muchos casos a penas varios metros de ancho famélicos y moribundos de vegetación autóctona ya mezclada con multitud de especies invasoras, plantas y arbustos, cuando no eucalipto o pino expontaneo de alguna explotación cercana…

    El bosque de ribera es el último paraíso que nos queda, junto a ciertos rincones de costa y alta montaña aún a salvo, de momento…

    Comentario por Nico — 3 septiembre 2021 @ 12:39 | Responder

    • Me es muy reconocible tu lamento. Efectivamente, el bosque galería a lo largo de los ríos es lo poco que nos queda de hábitats terrestres más o menos conservados, y también lo están destruyendo.

      Comentario por Nadir — 4 septiembre 2021 @ 13:23 | Responder

      • Por cierto me ha sorprendido la difusión de esta planta:
        https://es.wikipedia.org/wiki/Buddleja_davidii
        Tanto en la provincia de Coruña como en la zona Farnborough en el sur de Inglaterra, al menos la última vez que asistí a un aquelarre del lado oscuro.

        Comentario por Corvo do Anllons — 5 septiembre 2021 @ 17:41 | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: