La mirada del mendigo

3 diciembre 2022

Juan Manuel Grijalvo – Suttee – Sati – 4

Filed under: Sociedad — Juan Manuel Grijalvo @ 21:32

La entrada anterior terminaba con una pregunta:

¿qué dice Marvin Harris sobre todo esto?

Me ha llegado una respuesta:

«Pues creo que Marvin Harris poco dice al respecto

al menos en los tres libros suyos que he leído».

Bingo. Que yo sepa, no trató directamente el tema,

pero nos dejó resuelto el caso general.

A partir de ahí podemos resolver el caso particular del Suttee,

y otros muchos que son menos vistosos y más actuales.

He leído «Vacas, cerdos, guerras y brujas» y «Bueno para comer».

También «Caníbales y reyes», y un libro pequeñito,

titulado «Jefes, cabecilllas, abusones», que editó Alianza.

Sigue pendiente la «Introducción a la antropología».

Obviamente, sería el que procede leer en primer lugar,

pero mi excusa es de las mejores: mi profesor de la materia

fue D. Claudio Esteva Fabregat, así que tengo convalidada

la parte introductoria de la asignatura, y quizá algo más.

Las preguntas de la entrada anterior eran:

 ¿Por qué en la India mataban a las mujeres y consagraban a las vacas,

y aquí matamos a las vacas y consagramos a las mujeres?

Empezando por la segunda, ¿qué es consagrar?

Según el DLE, viene del verbo latino consecrāre.

1. tr. Hacer sagrado a alguien o algo.

2. tr. Conferir a alguien o algo fama o preeminencia en determinado ámbito o actividad. Aquella novela lo consagró como gran escritor. U. t. c. prnl. La computadora se ha consagrado como instrumento imprescindible.

3. tr. Dicho de una autoridad competente: Reconocer o establecer firmemente algo.

4. tr. Dedicar, ofrecer a Dios por culto o voto una persona o cosa. U. t. c. prnl.

5. tr. Dedicar con suma eficacia y ardor algo a determinado fin. Consagrar la vida a la defensa de la verdad. U. t. c. prnl. Consagrarse al estudio.

6. intr. Rel. Dicho de un sacerdote católico: Pronunciar en la misa las palabras que operan la transustanciación. U. t. c. tr.

He elegido deliberadamente el DLE porque conserva, perfectamente fosilizadas, unas acepciones de la palabra que ahora mismo nos parecen arcaicas. Una de las tareas permanentes de La Mirada es desenmascarar a esos postmodernitos que expenden como novedades recién inventadas unas mercancías ideológicas que son más viejas que el bálsamo de tigre.

Ahora consagramos a las mujeres: son seres de luz que irradian bondad, pero son víctimas de un machirulo opresor y maltratador durante largos años. Para más inri, hace falta inmolarlas cuando muere su señoro: una clara patrimonialización de la mujer, como posesión del marido que le acompaña al más allá junto con otras ofrendas. Para que no le dé al difunto un ataque de celos post-mortem, si la viuda se casa con otro.

Volviendo al caso general, hace no tantos años se entendía por «vida consagrada» la que elegían, se supone que voluntariamente, los curas y las monjas. En un país que aún estaba recuperándose de un hachazo demográfico tremendo, miles de hombres y mujeres jóvenes ingresaban en unas órdenes religiosas católicas que les imponían el celibato: toda esa gente no iba a tener hijos.

Mientras tanto, ¿qué pasaba aquí con las vacas?

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6 comentarios »

  1. En cuanto a las vacas aquí. Al tener una población relativamente escasa en relación al territorio y los beneficios (leche, carne, cuero y trabajo) superar los costes (alimentación). Que hay un factor que se nos olvida al opinar y es que lo hacemos desde nuestro marco cultural, temporal y espacial. No es lo mío la agricultura europea que la Hindú, ni los cultivos ni la metereologia por ejemplo el arroz permite mantener mucha más población que los demás cereales con lo que permite aumento más rápido de ésta y con los conocimientos de la época tendría todo el sentido del mundo no comer vacas pero si el resto de animales más «baratos» de criar o con otros aprovechamientos como lana

    Comentario por Corvo do Anllons — 4 diciembre 2022 @ 10:17 | Responder

    • Exacto: opinar desde el aquí y el ahora. Yo no sé nada sobre la ganadería extensiva en Galicia, aparte de lo que he aprendido aquí, y todavía sé menos sobre lo que era y es la agricultura en la India. Cuando este hilo se agote, quizá procede que repasemos bien repasado lo que dijo Marvin Harris. No he querido hincarle el diente porque eso rompería el hilo de nuestras elucubraciones. Ya he localizado casi todos los libros que tengo, aunque todavía no ha aparecido «Bueno para comer». A todo esto, «Caníbales y reyes» habla relativamente poco de los dos colectivos mencionados en la cubierta.

      Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 4 diciembre 2022 @ 21:33 | Responder

      • Saludos:

        Yo no perdería el tiempo con el señor Harris, ha vivido de plagiar la fuente fundamental para entender los fenómenos que nos ocupan: «El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado» de don Federico.

        Por lo demás, me ha dado usted una idea muy interesante: el tratamiento que hacen las diferentes sociedades con sus excedentes humanos. Da para libro, pena que no estoy en condiciones que me pondría en ello. Más de uno se caería de la silla si supiese de ciertos métodos para liquidar excedentes humanos: lo mismo quemas a la viuda para no fragmentar las propiedades, que usas el famoso biberón de amoniaco en el muy civilizado Londres victoriano, le das matarile a toda la familia del sultán para impedir ciertos problemas a futuro o, como han visto mis ojos, das primero la comida al niño y dejas morir de hambre a la niña.

        Comentario por qatalhum — 5 diciembre 2022 @ 13:21 | Responder

        • Gracias mil. Me da usted hecha la siguiente entrada,
          que va a ser la última–si no retoma usted el hilo.

          Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 5 diciembre 2022 @ 22:01 | Responder

          • Saludos:

            Espero que no sean sus últimas palabras. Usted tiene que escribir, nos faltan hombres lúcidos. La lucidez es el único valor al que le tengo aprecio en esta vida. Por cierto, tiene usted cubierto en la estación de Luque.

            Comentario por qatalhum — 5 diciembre 2022 @ 22:21 | Responder

            • Dejo este hilo abierto, pero no me veo con fuerzas para seguir tirando de él. En muy poco tiempo, una materia que ya empezó siendo dura se ha ido oscureciendo… y estamos tan cerca de entender la cosa como al principio, ¿no? Qué justificación económica puede haber para quemar viva en una pira funeraria a una niña de doce años. Yo había leído algo sobre lo que hacen en la India con los terneros, usted nos explica -sin entrar en detalles, cosa que es de agradecer- algo de lo que se hace con los bebés humanos, y de aquí para adelante esto sólo puede ir a peor.
              Le envío al correo el borrador de una cosa que estoy haciendo para el site.

              Comentario por Juan Manuel Grijalvo — 5 diciembre 2022 @ 23:12 | Responder


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