La mirada del mendigo

7 noviembre 2013

L’Auvergne, le retour I

Filed under: Fotografía — Nadir @ 15:36

Le llamo el retorno porque en la Auvernia ya habíamos estado, hace cinco añitos. De aquella, visitamos las dos provincias del Sur: Cantal y Haute Loire . Esta vez, nos centramos en las dos septentrionales, Puy de Dôme y Allier. Si esta es ondulada, aquella es montañosa. No son montañas al uso las que lo recorren, sino una cadena muy joven de volcanes, en alguno aún se reconoce el cráter entre la frondosa vegetación.

El pueblo de la foto es Montfermy, una aldea con una preciosa iglesia románica que conserva unos interesantes frescos (en uno, se puede ver a unos monjes enterrando a las víctimas de la peste, en el lado contrario aparece, y esto es aún más original, el proceso de construcción de la misma iglesia, con las grúas y demás).

En primer plano, una muela del enorme molino que había a cerca de aquí (tenía creo recordar cuatro de éstas). Aprovecharon un meandro especialmente angosto para desviar el río, atajando por la peña y aprovechando la repentina caída para mover el arte. Desde este punto parte un precioso sendero a lo largo del río que va a dar a las ruinas de la Chartreuse (Cartuja) de Port-Sainte-Marie. Maravilloso paseo, de lo más delicioso de todo el viaje.

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1 noviembre 2013

L’Auvergne, le retour II

Filed under: Fotografía — Nadir @ 10:10

Y con esta tanda, ya me pongo al día con las fotos, después de llevar retraso de medio año.

Château de Fourchaud, cuyos orígenes se remontan al s.XIV. Un castillo de aspecto normando, ahora abandonado. Teóricamente está cerrado, pero con poco esfuerzo os podéis colar. De hecho, es muy recomendable que lo hagáis, en cuanto lo compre un ricachón, ya podemos olvidarnos. Hoy pertenece a la casa de Bourbon y Parma (¿a que os suena a algo?), que lo tiene abandonado en estado lamentable que algún día llevará a la ruina.

Inciso: detesto que la única forma de salvar el patrimonio sea enajenarlo, privatizarlo. La solución era tan fácil como pasar una ley, obligando a los propietarios a la conservación de los monumentos catalogados y su apertura al público. La falta de una conservación apropiada, no debe conllevar su expropiación (más quisieran) sino multas cada vez más elevadas. Si el propietario no se quiere gastar los dineros en restaurarlo, la única alternativa que tendrá para evitar las sucesivas multas es venderlo. Y el mercado de inmuebles históricos tiene la profundidad de un charco, es decir, casi nadie se atreve a meterse en el inmenso problema que es adquirir un edificio en ruinas y devolverlo a la vida. Por lo tanto, el Estado podría recuperar ese patrimonio (entiendo que los monumentos fueron levantados por una nación, y deben pertenecer a esa nación) a un precio muy inferior al de una expropiación. Eso sí, habría que dedicar dinero público en rehabilitarlo y conservarlo. Realmente, con el dinero público que se ha gastado promocionando el turismo hortera (Terra Mítica, Cidade da Cultura, aeropuerto de Castelló…), no estaría mal dedicar parte a la conservación del patrimonio que nos queda en pie. No porque nos vaya a dejar dinero, sino porque es nuestra obligación, cuidar de lo que recibimos, cualquiera con un poco de luces y letras lo entiende. Pero vamos, que también, preservar el patrimonio promueve un tipo de turismo diferente al inglés o alemán borracho como una cuba y con la piel color langostino, que también puede ser lucrativo. Pero aunque no lo fuera.

Otra cuestión: se dedica dinero público al mantenimiento de edificios públicos (o de forma extensiva para otras obras de arte). Pero nunca para propiedades privadas. Si la Iglesia o tal ricachón quiere conservar la propiedad de un monumento histórico, ha de mantenerlo en buenas condiciones y abierto al público. Es libre de cobrar entrada para cubrir los gastos, pero no puede ser que con el dinero de todos se pague la restauración de un patrimonio privado. Y si no quieren o no pueden, es su problema, ya saben, a subasta y a ver quién se presenta.

Esto que digo es simplemente la normalidad. A mí el Estado no me paga la restauración de mi casa. Y si mi casa amenazase ruina, me obligaría a arreglarla o derribarla, y si no tuviera dinero pues a encontrar vendedor que se hiciera cargo. La vida es dura para el ciudadano particular, por qué no lo va a ser para los grandes propietarios.

Por cierto, el primer paso sería hacer un catálogo del patrimonio material español, un trabajo que los franceses tienen hecho y en España aún no (sí, está el BIC, pero no es una recopilación exhaustiva y sus consecuencias legales son las mismas que los Parques Naturales: nulas) . Ni siquiera la Iglesia sabe lo que tiene (y lo que sabe, prefiere no declararlo), pasto de ladrones de arte que roban lo que los mismos curas no han expoliado. Echadle un vistazo a esta entrevista a Erik el Belga, el más famoso ladrón de obras de arte, que subí hace un tiempo a La Cebolla.

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8 octubre 2008

L’Auvergne

Filed under: Fotografía — Nadir @ 12:09

Felis silvestris catus

La Auvernia es una región montañosa situada en el corazón de Francia. Francia, exceptuando las dos grandes cordilleras que la limitan, los Alpes y los Pirineos, es bastante llana. Formaciones montañosas en el interior, sólo se encuentran en los Jura (en el Franco Condado) y en el Macizo Central (la Auvernia).

Aquí, las alturas son muy discretas, siempre por debajo de los 1800m. Se trata de un relieve volcánico muy erosionado, pero aún perceptible en la diversidad de lagos, agujas, tubos basálticos…y casas e iglesias. Porque aquí las construcciones antiguas están hechas de piedra del país: piedra volcánica, negra y porosa (muy ligera aunque también deleznable).

En estas dos semanitas, sólo tuvimos tiempo de ver las dos provincias (départements) meridionales, Cantal y el Alto Loira (el núcleo del Massif Central). Mientras que Cantal tiene un clima continental
(el 20 de Septiembre dormimos a -3ºC, no está mal), dictadura de las hayas, abedules, alerces y, en las zonas bajas, robles; el Alto Loira tiene un clima algo más mediterráneo, con bosques menos densos y proliferación de especies termófilas.

También la tipología de las casas se iba haciendo menos compacta y oscura, más próxima a la casa del Midi, según viajábamos hacia el oriente de la Auvernia.

Bueno, menos rollo y más fotos (recomiendo usar el F11 y una resolución de 1280×1024).

Castillo de Cambon.

Si el piano es el rey de los instrumentos, el órgano es el emperador.

Franz Liszt

Faillitoux

La muerte de la memoria.

Esfinge Colibrí (Macroglossum stellatarum)

Castillo del Valle (Château du Val)

Un apelotonado bosque en cualquier sitio del Alto Loira (remarcable diferencia con las monocolores plantaciones de pinos y eucaliptos que hay en esta tierra).

Basílica de San Julián, en Briude (Brioude, en francés)

Mariposa Pavo Real (Inachis Io), con sus característicos ocelos azules.

La vía hacía tiempo que había sido abandonada. El dueño de este dos caballos, adquirió la casa del guardagujas que está justo detrás del coche, en medio del monte. Y aprovecha la antigua vía de esta forma para desplazarse (eso sí, la mitad del trayecto habrá de hacerla marcha atrás).

Estas setujas son unos lactarios. Creo que salmonicolor, bastante peor comestible que el níscalo (lactarius deliciosus)

Puy en Velay

La Chaise Dieu

Esta es una Lycaena phlaeas.

Polygonia c-album. Llamada así (“c-blanca”) porque en el reverso de sus alas, mucho menos llamativo que el anverso, aquí fotografiado, tiene una manchita blanca con forma de “c”.

Ortigueras (Aglais urticae

Estas pequeñajas cubiertas de rocío son campanulas.

Aeshna cyanea. O libélula de toda la vida.

Uno de los conocidos Cuesco de Lobo o Pedo de Lobo (Lycoperdon perlatum)



De profundis clamavi ad te, Domine.

Alabanza 130 del תְּהִילִים. Para los cristianos, salmo 129 del Libro de los Salmos.

1 diciembre 2011

Okupación rural

Filed under: Ecología — Nadir @ 18:09

Buscando lugares deshabitados para visitar en Teruel durante este acueducto, me he topado con este artículo que me ha parecido muy interesante.

okupa

Dentro del llamado movimiento okupa existe una vertiente menos conocida orientada a la ocupación de propiedades rurales abandonadas. Este movimiento tiene sus orígenes en el neorruralismo europeo de los años de 1960 y 1970, pero es en los años de 1980 cuando empezamos a encontrar casos de ocupación rural en España.

Las ocupaciones rurales se hacen generalmente en terrenos estatales, porque los resortes de la administración pública son más lentos y pueden pasar años antes de que se tomen medidas, pero también porque existe la posibilidad de que finalmente podamos pedir una concesión del pueblo ocupado, comprometiéndonos a rehabilitar las viviendas respetando el estilo y materiales originales, como ha ocurrido en Aineto, Artosilla e Ibort, en Huesca.

Aunque es tan ilegal ocupar una propiedad pública, como una privada, desde el punto de vista ético son cosas muy distintas. Los pueblos abandonados propiedad del Estado fueron expropiados en su momento en nombre del “bien común” y no están proporcionando ninguna utilidad a la sociedad. Es, en todo caso, el okupa quien está prestando un servicio, invirtiendo su dinero y esfuerzo en rehabilitar aldeas que son un bien público y que, de otra forma, terminarían desapareciendo.

Aunque desde 1996 la ocupación de lugares abandonados está tipificada como delito de usurpación en el código penal, los juzgados suelen considerar resuelta la cuestión con el desalojo de la propiedad ocupada, archivando la causa a continuación. Es decir, que casi nunca se han dictado las condenas previstas legalmente por el delito de usurpación, menos aún tratándose de pueblos completamente deshabitados y sin ninguna función social.

Muchas ecoaldeas hoy consolidadas iniciaron su desarrollo partiendo de ocupaciones realizadas hace veinte años y, con ello, han demostrado que es una opción viable a tener en cuenta a la hora de asentarse en el medio rural en caso de no dsiponer del dinero suficiente para comprar una propiedad.

Para optar por esta solución hay que estar dispuesto a vivir con cierta incertidumbre porque, de hecho, la única certeza que tendremos es que, probablemente, nunca seremos propietarios de la casa que habitemos. A cambio, podremos dedicar nuestro dinero únicamente a acondicionar la vivienda y a hacer mejoras que de cualquier forma serían necesarias.

Un proyecto de este tipo no debemos pensarlo con mentalidad de propietario, sino como si se tratase de un alquiler sin contrato. Es decir, prorratearemos el dinero invertido entre el número de meses que estimemos vivir allí. El resultado, seguramente, será una cifra ridícula si la comparamos con cualquier alquiler legal y, además, el tiempo siempre correrá a nuestro favor, algo muy positivo si queremos llegar a viejos.

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De pueblos okupados, comunas hippy, ecoaldeas, neorurales o como se les quiera llamar, sé de cuatro por la zona de Laza-Vilar de Barrio. Ninguno de ellos viene en las “listas oficiales” de pueblos ocupados, y es muy difícil localizarlos si no te acompañan. De hecho, el último, ni sabía de él y lo encontré de casualidad mientras paseaba por la montaña. Y mejor así, cuanto menos gente sepa que están ahí, menos problemas tendrán. Sé de otro aquí cerca, a orillas del Lérez, pero nunca lo he localizado (tampoco nunca me he puesto, la verdad).

También alguna peña que, en vez de en una pequeña comunidad, vive una casa aislada. Así recuerdo dos casos curiosos.

Uno en Francia, en la Auvernia, donde encontramos a un fulano que había restaurado una antigua estación de tren (ignoro el régimen de propiedad) que había quedado abandonada al cerrarse las vías. Especialmente curioso era el invento que tenía para desplazarse: había adaptado una chiva (Citroën 2CV) a los raíles del tren, y de esta forma (marcha adelante y marcha atrás) podía llegar a otros apeaderos abandonados rápidamente. Creo que puse una foto del invento hace tiempo…sí, aquí está.

Y luego el duende de Laza (su nombre de pila es José), un cincuentón de barbas hasta las rodillas que vive solo en medio de la sierra. Una persona absolutamente asombrosa. Compró hace ya bastantes años una enorme extensión de terreno por 10 talegos (era peña casi pelada en medio de la nada, el puto culo del mundo) y, con el tiempo (y cagallón a cagallón, como nos contaba) fue haciendo tierra fértil donde plantó de todo. Frutales, un par de huertas y un terrenito de maría (que le había dado no pocos quebraderos de cabeza con los picolos). Llegar a su casa es increíblemente difícil si él mismo no te dirige, incluso alguna vez he intentado llegar y he acabado perdiéndome en la red de veredas, incluso habiendo estado otras veces. Su casa es una choza de lascas de lousa (pizarra, muy abundante en esas montañas) hecha por él mismo. Más bien una guarida, en que la parte más alta no permite estar más que de rodillas. Pasar las terribles noches de invierno ahí dentro debe ser duro. Me contaba que su casa le había costado veinte duros. Se partía el culo él mismo (supongo que por la cara que debía poner) y luego me explicó que era lo que le había costado una caja de puntas (clavos). El resto eran materiales que había recogido del entorno.

La última vez que le vi, ya hace años, estaba construyéndose otra casa aneja. ¿Quién dice que no se empieza una casa por el tejado? Me comentaba risueño. Me llevó a verla y es cierto. Aprovechando el alero de una roca, lo había prolongado con una estructura de maderas y lascas de piedra para hacer un tejado. Ahora tocaba apilar piedras para hacer las paredes. Al menos, en ella, sí que podrías estar de pie.

Curioso personaje, siempre he tenido por él un gran respeto.

Los de las comunas no, esos son unos dandys en comparación con este fulano. Placas fotovoltaicas, agua corriente, casas bien reabilitadas…se lo tienen todo muy bien montado.

Luego conocí a otro chaval, que decía que iban a hacer lo propio con una aldea despoblada por Trevinca. Entre sus burradas (estaba muy pillao), decía que quería construir una catapulta. ¿Se pondría a cazar jabalíes con ella? ¿Atacaría las aldeas vecinas? Estaba muy mal, pero es este tipo de personas con las que merece la pena relacionarse. Porque la gente es cada vez más aburrida, monótona, remilgada y predecible.

Aps! Que estaba tratando sobre el tema de la okupación de pueblos, un par de enlaces más:
Okupación rural
Neoruralismo y okupación rural

Y un mensaje curioso que me he encontrado en el foro de A las barricadas:
[…]
Este agosto mi mujer y yo cojimos unas cuantas cosas en mochilas, fuimos a vizkaya, compramos un burro y salimos de alli direccion al pirineo, sin mas objetibo ke buscar donde keriamos ke nuestros futuros hijos corrieran y crecieran.

Si queréis seguir leyendo cómo les fue, podéis hacerlo aquí.

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Venga, y una canción de regalo. Un tema que el trovador de Carabanchel dedicó a los hijos de republicanos muertos, criados en horfanatos durante el franquismo.

Por cierto, ¿sabíais que uno de los instrumentos que Rosendo empezó tocando era un arpa? La encontró descordada en un contenedor, la reparó y se puso con ella. Este tío es una de las pocas personas que verdaderamente respeto. Por cierto, sigue viviendo en Carabanchel.

O acaso alguno prefierís la versión de Reinci?

Un himno, un puto himno, toda una declaración de intenciones. Me pareció que le venía bien a la entrada.

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