La mirada del mendigo

25 mayo 2015

El miserable de Garzón

Filed under: política — Mendigo @ 20:54

No me voy a privar de hacer yo también mi análisis político de los resultados electorales de ayer.

Del PP$O€ poco que añadir que no se haya dicho ya; en aras de la originalidad y para no aburriros en demasía, paso a la siguiente línea.

Sobre UPyD, tampoco voy a ser original, pero permitidme un segundo de regodeo en la desgracia de la repugnante Rosita y su partiducho de extremo centro españolista. Todo apunta a que la gestión autoritaria del partido puso la lápida en su tumba, y los resultados de anoche escribieron su epitafio. ¡Da recuerdos de mi parte en el infierno, bruja!

Sobre los ganadores de la jornada, Ciudadanos y Podemos. Para los primeros, puede ser una victoria envenenada, ya que como todo el mundo se ha dado cuenta, obligará al partido de los falangistas a retratarse. ¿Hacia qué lado girará la bisagra? Según facilite gobiernos autonómicos o municipales del PP o de izquierda, enfadará a una parte de sus nuevos votantes y quedará definido para próximas citas electorales. Es evidente que Albert Rivera procurará seguir en la indefinición, pero por mucho que disimule su giro con verborrea, hacia algún lado tendrá que decidirse (o no, puede seguir enrocado, pero eso iría en contra de su imagen de responsabilidad institucional, dinamitando la gobernabilidad).

Sobre Podemos & co. El acceso al poder tiene su cara dulce y su lado peligroso. Por un lado, les permite demostrar, en unos pocos meses, que saben gestionar bien, evidenciando que ese alarmismo creado por el poder es ridículo (radicales etarras bolivarianos, moderna reedición del complot judeomasónico, la mano negra y el hombre del saco para asustar a niños y débiles mentales). Ahora bien, tienen que demostrarlo, sin metidas de pata ni idas de olla, y conociendo el fuerte componente infantiloide de sus bases me temo cualquier cosa. Van a tener la lupa encima, como antes le pasó a Bildu; cualquier detallito será magnificado, mientras que la normalidad de un ayuntamiento será enterrada en la indiferencia (de la alarma de terroristas gobernando en las instituciones, se pasó a no hacer mención alguna en los medios de su labor en los consistorios).

Por otra parte, deben gobernar, sin errores de bulto (van a ser criticados inmisericordemente hagan lo que hagan, pero al menos no darles argumentos) pero con nuevas formas e ideas, que les permitan reinvindicarse ante su electorado como “otra cosa, algo diferente”. Y aquí viene el problema, no porque sea una misión imposible, hay campo para experimentar con ideas novedosas (en el solar español, pero se pueden copiar iniciativas ya probadas en otros países) para reactivar la economía y consolidar la democracia, sino porque dependen de otras fuerzas políticas. Y aquí entra el P$O€, una nube tóxica, un agujero negro que devora toda la luz que se le aproxima. En los casos en que la lista ciudadana ha sido la más votada y comanda la formación de gobierno, la libertad de movimientos es mayor y el riesgo de quedar infectados por la esclerosis $ociali$ta es menor. Pero me asalta el recuerdo del funesto bipartido gallego, hiato indistinto en un continuo gobierno de la derecha, en el que un aguado BNG ofició de comparsa del P$dG, y del durísimo castigo que ha venido sufriendo del electorado gallego desde entonces. En tiempo más recientes, tenemos el caso andaluz, castigado por mucho que en este caso IU-A hizo contorsiones para zafarse del abrazo del oso socioliberal.

Podemos tiene una ventaja sobre Ciudadanos, no hay ninguna duda entre sus votantes de hacia qué lado va a girar esa bisagra: la duda es si girará. Claro que en esa partida de poker el P$O€ tiene la mano ganadora, porque sabe que Podemos está bajo la enorme presión de no favorecer la continuidad de detestados gobiernos del PP. Así es imposible cualquier negociación, cuando los jugadores saben que, por muchos faroles que te tires, al final vas a tener que ceder. Y entrar en una coalición de gobierno, como socio débil, con el P$O€, es como ser picado por una tarántula para cualquier partido de izquierda: una agonía lenta y muy dolorosa.

Y llegamos al circo de Izquierda Unida. Es bastante sencillo analizar sus resultados electorales: donde se han presentado en coalición con otras fuerzas, han obtenido resultados notables, a veces excelentes (como en las mareas gallegas). En aquellos casos en que se han presentado bajo sus siglas, o usurpando las de Ganemos con ánimo de burlarse del electorado, han sido exterminados. Es bastante evidente: gracias a las inteligentes maniobras de sus órganos, han convertido las siglas de IU en una marca tóxica, especialmente en entornos urbanos (que son los que crean tendencia).

De las reacciones de IU me quedo para analizar con el esperpento de la candidata a la alcaldía de Madriz. He de decir que, fuera quien fuese quien se presentase, lo tenía extremadamente difícil, dado el bochornoso espectáculo que llevaban representando desde hace años en IU-CM (para desesperación de otras federaciones que no tenían culpa de nada y han acabado pagando las consecuencias del sainete). Aún así, yo me pregunto si en el circo de IU no había ningún contendiente mejor que subir al ring, para enfrentarse a un peso pesado como Manuela (la verdadera rival por el voto de izquierda), que lo ha sido todo en el mundo del derecho, con una hoja de servicios apabullante, que una bisoña charlatana, con un título de bachillerato por único bagaje, que podría ser la novia de Carromero por lo que ambos representan en el mundo de la política: personas brutalmente incompetentes, sin formación académica ni experiencia profesional reseñable, aupándose a altas encomiendas por su dominio del arte de la lisonja y el compadreo. Si en IU querían hacer una metáfora de las viejas formas en política, de todo lo que la sociedad detesta, no podían haber encontrado mejor candidata. Realmente, es digno de aplauso: no lo podían haber hecho peor.

Aún recuerdo cómo esta señora, en el debate con la Espe, iba pasando las páginas de su almanaque-chuletario con el discursito de 3:30 minutos que no había sido capaz de prepararse. Hasta la pizpireta y lenguaraz condesa, una nulidad intelectual, se había preparado mejor el debate y tenía que recurrir menos a sus notas. A un Borbón se le tolera que lea discursos, ya se sabe que no dan para más, pero a alguien que se presenta como candidata a regir una ciudad con una población y presupuesto superiores a los de algunos Estados, se pide algo más de sustancia. ¿De verdad no había entre los afiliados a IU nadie mejor? Estoy seguro que sí, de hecho cualquier elección al azar habría devuelto un mejor candidato, pero una vez más IU desprecia a sus bases, funcionando con el sistema de camarillas acostumbrado.

Las previsiones se cumplieron, e IU-CM consiguió el premio por el que tan denodadamente se había esforzado: situarse cuatro escalones por debajo de la insignificancia política. ¿Y de quién es la culpa? De la desmemoriada clase obrera, por supuesto.

Quizá es que la clase obrera rechaza los servicios de defensores profesionales como ella, y está aprendiendo a defenderse ella solita en movimientos ciudadanos, visto el desempeño que los profesionales de la revolución hacen con el apoyo y confianza que en ellos depositan. Quizá está harta de vuestros poco edificantes navajazos entre “compañeros de lucha”, de los tejes y manejes de partido, de tener a una Carromera sin formación cobrando un sueldo de ministro. Pero no, la culpa de unos resultados no puede ser achacable al candidato ni al equipo que lo respalda, a quién se le ocurre semejante idea. En un alarde de autoestima de titanio tan propia de los mediocres, la culpa de su fracaso la tiene todo el mundo menos ella: la clase trabajadora, así como malvados traidores “de dentro y fuera del partido”. Pero vamos a ver, alma de cántaro ¿quién podría haber dinamitado mejor a IU-CM de lo que lo habéis hecho vosotros?

Lo que la candidata a la alcaldía de Madriz no explicó es por qué, de 67.084 madrileños capitalinos que votaron por su compañero García Montero para la Comunidad, sólo 27.869 ciudadanos votaron también por ella en la otra papeleta, mientras que los otros dos tercios escogieron cualquier otra. La camarada Raquel, de profesión defensora de la clase obrera, no dio explicación a este dato. Se la veía muy turbada, yo también lo estaría, si fuera a perder el sueldazo de concejal y ante la perspectiva de tener que buscarse las habichuelas en un inmisericorde mercado laboral. Pero podría haber guardado la compostura, como su compañero, en vez de responsabilizar de su derrota al…candidato de IU a las generales. Y no de una forma velada, sino tildándole de miserable y diciéndole que cogiese la puerta o si no se la enseñaría ella muy gustosa.

Show must go on. El circo de IU-CM sigue representando el esperpento hasta en sus estertores.

Cuatro millares de concejales del PP han perdido su chollete en estas elecciones. A ninguno, a ninguno, se le ocurre hacer una conferencia de prensa culpando a Raxoi o Cospedal de sus malos resultados electorales, por mucho que objetivamente tienen mucha más responsabilidad que Garzón en los malos resultados de IU. Y mucho menos un concejal conmina a Raxoi a salir del partido o ser expulsado por él, en el colmo de las bravatas. Pierdes las elecciones con unos resultados terribles, aniquilas tu formación en ese territorio, y lejos de enmudecer y quedar deslegitimado de por vida abres la bocaza y arrojas mierda a capazos. ¿Por qué lo que sería aberrante en cualquier fuerza política, constituye la normalidad de IU? Y luego que desde fuera quieren acabar con IU. Si no hace falta, mejor trabajo que vosotros quién lo haría.

Recapitulemos: de haber seguido la opinión de Alberto, IU habría participado en la candidatura de unidad y ahora IU podría estar celebrando el triunfo de Manuela como propio, en vez de verse en la ridícula, crítica posición actual. Es el pobre Pijus el que tiene mucho que reprochar a IU-CM, que han defenestrado a IU en una región absolutamente crucial para conseguir escaños en las generales, quebrando los ejes de su candidatura y mermando muchísimo las posibilidades de IU federal de sacar un buen resultado e incluso de salvar los muebles. En las próximas elecciones IU se va a jugar la vida, la relevancia política, la misma existencia. De jugar a la ofensiva han pasado a luchar por su supervivencia a la desesperada.

A pesar de ello, en la noche electoral, cargas con el peso de tu derrota al candidato que, en pocos meses, tendrá que enfrentarse a unas generales. Y, encima, le insultas, cuando es el mirlo blanco, la última esperanza de renovación de una organización que no logra cerrar su hemorragia de legitimidad y respaldo popular. También puedes escupir en el cartel electoral, ya puestos, o pintarle unos cuernos. Si nos hundimos en la absoluta irrelevancia política, quizá definitiva, hagámoslo a conciencia.

Honestamente, compadezco a Alberto. Va a tener que presentarse a unas generales, con un ejército detrás que está afilando indisimuladamente los cuchillos mientras espera el tropiezo. Pues nada, seguid tirando mierda sobre el candidato. Es más, podéis enseñarle la puerta como hicísteis con Tania o Mauricio, hacer la misma jugada a nivel estatal: a un paso de las elecciones, el aparato del partido defenestra al candidato elegido en primarias por las bases y simpatizantes, para colocar a un desconocido completamente inútil, que lleve escrito en la frente SOY CASTA.

Porque recordemos, el Pijus fue elegido además por aclamación, porque nadie más se atrevió a medir su respaldo contra él. Sólo les queda, para mostrar mayor desprecio a su militancia, sacar la chorra y mearles por encima.

Y es cierto que no son mafia. Si los miembros de la Camorra, de la Cosa Nostra o la ‘Ndrangheta fueran tan imbéciles como la cúpula de IU-CM, hace mucho tiempo que habrían dejado de extorsionar a la sociedad y se habrían disuelto. Existían antes de la creación de IU, y seguramente seguirán existiendo cuando IU se haya consumido en la irrelevancia.

Es increíble. Hace unos meses escribía que era imposible hacerlo peor, ser tan diabólicamente incompetentes, tan estrambóticamente ineptos. Pues se siguen superando; siguen poniendo a prueba mi capacidad de sorpresa. Ya pongo en duda hasta las reglas de este juego. Porque esto ¿va de ganar apoyo social o de perderlo?

Joder, es que hasta a mi, que no soy de IU, me duele lo que están haciendo con ella. Podemos está girando al centro, dejando un espacio que es absolutamente necesario ocupar con una organización fuerte y diligente. ¿Podríais tener un poco de respeto por vuestra propia organización, un poco de altura de miras? Tanto pelearos por el juguete, usándolo de arma arrojadiza, vais a acabar por arrancarle los brazos, esparciendo el relleno por toda la habitación, niñatos malcriados.

Ya no están en las instituciones madrileñas, dice la camarada alcaldesable en su despedida, pero seguirán luchando en las calles. ¿Y acaso crees que vas a tener un poder de convocatoria en las calles que no has tenido en las urnas? ¿Ein?

Y esta es la candidata a la alcaldía que nos proponía IU. Vaya nivel…

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Para no cerrar esta entrada con tan mal sabor de boca y ese tufo a mediocridad inundando los bytes, os dejo con una curiosidad que acabo de encontrar. ¿Os acordáis de esa cancioncita que en la peli de Tous les matins du monde cantaban las hijas de Monsieur de Sainte Colombe? (en realidad, Monserrat Figueras y María Cristina Kiehr).

Une jeune fillette, de noble coeur…

Tan sencilla, y es de las cosas más dulces y bellas que mis orejas han tenido el gusto de paladear jamás. Bueno, pues es lo anterior sólo una estrofa de una composición anónima que fue muy popular en el renacimiento. Pues aquí os traigo esta cancioncilla, completa. Aunque como suele ocurrir, la primera versión en ser escuchada suele ser la que estableces como patrón de medida, y más si Savall ha posado sobre ella su varita mágica.

21 mayo 2015

The Corporation

Filed under: economía — Mendigo @ 17:11

Hoy he vuelto a ver un clásico. Supongo que muchos de vosotros lo conocéis:

Pues bien, quería iniciar una charla sobre este documental.

Básicamente, trata de mostrar la naturaleza criminal de las transnacionales. Es un buen punto de comienzo, denunciar sus abusos, pero creo que erraríamos el disparo culpándolas. No, no creo que la culpa sea de las grandes corporaciones (ni de las pequeñas, la diferencia es sólo de tamaño, cuantitativa, no cualitativa, ahora que todo el mundo pierde el culo con la PyMES, cuando son el primer foco de explotación laboral).

Una empresa es una máquina de hacer dinero. Si le pedimos responsabilidad social, sensibilidad ecológica, compasión…le estamos pidiendo peras a un olmo. No es que sean malas, es que no son un sujeto ético (aunque estén compuestas por personas, que sí que lo son, la propia estructura de la empresa les lleva a tomar pequeñas decisiones que, en conjunto, pueden resultar en grandes crímenes).

Pedirle a una empresa que actúe con miramientos por aquellos que explota, es tan idiota por considerar al lobo un aminal “malvado” por no tener compasión por una oveja. Son entes que no están diseñados para sentir compasión. Es más, ni maldita la falta que hace. Si el lobo se come una oveja, no es que el lobo sea malvado, ya que está en su naturaleza, y es radicalmente erróneo asignarle categorías morales. Si el lobo mata una oveja es culpa del pastor, que ha sido descuidado y no ha sabido defender su rebaño.

Así como el lobo es una máquina de matar, la empresa es una máquina de hacer dinero. Si la dejas libre, va a cumplir la función que tiene programada de todas las formas posibles.

Otro ejemplo muy gráfico: la situación es como quien está cortando el centeno con una segadora, se despista y acaba metiéndola en el huerto, destrozando todas las tomateras, calabacines, pimenteras, etc. ¿Es culpa de la segadora? No, la segadora ha cumplido con su cometido, que es cortar, cortar, cortar. Y si la metes en una granja, habría segado la cabeza a los pollitos, y ay que no te enganche una pierna. ¿Es mala la segadora? No, es tonto su conductor.

Por lo tanto, pedirle responsabilidad social a una empresa es como pedirle a mi gata que agite las patas alce el vuelo, o que declame a Horacio: una imbecilidad porque simplemente, no está diseñada para eso.

Es pues evidente que hay que limitar la acción de esa máquina, para podernos servir de ella sin que nos cause estragos. Y esta forma de limitar la acción de esta máquina, así como guardas las ovejas en un redil, es la legislación. Una legislación que ponga límites a su tendencia a explotar al trabajador, engañar al consumidor y destruir el entorno en su búsqueda de beneficio. Y así como el redil está defendido por mastines, habrá que implementar un sistema judicial que defienda el cumplimiento de estos límites y si un lobo traspasa la empalizada le crujan el pescuezo.

Por lo tanto, el origen del problema no está en el comportamiento psicópata de las empresas, lobos económicos, sino en que el pastor y sus perros están conchabados con la manada de lobos para despedazar entre todos al rebaño. ¿Cómo puede oficiar de pastor quien está sometido a la voluntad de la manada de lobos? Es evidente que el legislador abrirá de par en par el portillo del redil, rebajará la altura de la cerca, y sujetará a los perros para que los señores campen a sus anchas.

Por lo tanto, es absurdo culpar a la empresa de ser lo que es. Lo que hay es que forzar al gobierno a que asuma su papel como legislador, protegiendo al pueblo y poniendo límites a las empresas para que estas funcionen en provecho de la población y no al revés. Y esto implica, necesariamente, sacar a las empresas del poder político y devolvérselo al pueblo. Es decir, recuperar la Democracia.

Y es que, en este tiempo, hemos normalizado la aberración de que las empresas se reúnan con los legisladores, que financien sus campañas, controlen la información que recibe el pueblo. Una empresa, así como no es un sujeto moral, tampoco es un sujeto político. El único sujeto político admisible es el ciudadano, Pedro, Laura, uno por uno y todos con el mismo valor. Esto lo he escrito varias veces: si Botín (lo escribí por el padre, ahora su hija) quiere colaborar en el proyecto de gobernar esta polis, tiene que bajarse del caballo, entrar en el colegio electoral, hacer cola y votar. Porque si pretende entrar sin bajarse de su fenomenal montura, que es uno de los bancos más grandes del mundo, acaba atropellándonos al resto y aplastando la urna bajo los cascos. Y, por supuesto, logrará imponer su voluntad, y de paso romper unos cuantos huesos: pero a eso no se le puede llamar Democracia, que no es sino lo que su etimología sugiere, el gobierno del pueblo.

Por mucho que el término y todas sus flexiones (demócrata, democrático, democráticamente…) sea aventado por los fascistas a cada ocasión para legitimar la usurpación del poder a su legítimo soberano, el puto, puteado pueblo, mediante una serie de normas y procedimientos (muchas veces implementados para apartar al soberano de su trono). Quien arrebata la función de regnare (originalmente, regere, dirigir) a su legítimo dueño, tiene un nombre: usurpador.

Resumiendo: si se permite participar a las empresas en política, el resto estamos de más. Simplemente. Es su sistema, lo controlan con su irresistible empuje económico, ellas reinan, la burguesía gobierna para sí y el resto acatamos genuflexos. Una dictadura capitalista. Más de lo mismo, por otra parte, llevamos siglos bajo la bota de quien controla los medios de producción, la tierra como forma más básica de capital, luego los talleres, las fábricas, y luego la gran industria y las cadenas de comercios.

Algún apunte más, sobre el vídeo. Hay que forzar a las empresas a que paguen sus facturas, es decir, a que asuman sus costes. Íntegros. Por ejemplo, una empresa contamina el aire con la emisión de x cantidad de una determinada molécula tóxica. Muy bien, me parece de puta madre. Ahora bien, el aire no es de la empresa sino que es nuestro. La riqueza natural que degrada, es nuestro patrimonio. Nuestra salud, que expone al peligro, es nuestra.

Si una empresa debe compensar a otra si pone sólo la puntita del pie sobre una baldosa del suelo que esté patentada, igualmente deberá compensar a la sociedad cuando su actividad afecte, y en la medida que lo haga, al patrimonio común, el aire, la tierra, la biosfera, nuestro mismo cuerpo. Calcúlese el perjuicio causado por esa actividad empresarial (desde sus emisiones, radiaciones en las diferentes frecuencias de onda, hasta su mismo emplazamiento) e impútese. Y si la factura acaba resultando muy alta, y ese proceso no resulta rentable, que lo cambie para contaminar menos, o lo abandone. Lo que no puede permitirse es que alguien gane dinero sin pagar todas sus deudas, incluida la deuda con la sociedad. A esto se le llama imputar externalidades, e incluso puede haber externalidades positivas (aunque estas sí que se retribuyen con largueza en forma de subvenciones y deducciones fiscales, cualquier excusa es buena para transferir recursos públicos a la burguesía).

Y, por último, el tema de su propiedad. Una empresa es una máquina de ganar dinero, y es bueno que así sea. Para este fin, se debe afilar el instrumento para que sea lo más eficiente posible, trabajando dentro de unos límites acotados por el Estado (no pretendas que salga del lobo ponerse a dieta, porque eso sólo funciona en los dibujos de Disney, y Disney era un cerdo fascista además de un chivato). Ahora bien, la empresa debe ganar dinero para quien trabaja en ella, otra cosa es apropiarse, robar, el trabajo ajeno.

Que es por lo que la nobleza económica siempre ha entrado a caballo en la Sociedad: con ánimo de asaltar, aplastar y desposeer a los de a pie, de explotar a la sociedad que parasita.

20 mayo 2015

La lista de Montoro

Filed under: política — Mendigo @ 17:09

Conste que lo de las firmas siempre me ha parecido una chorrada. Si son en papel, les subvencionamos con qué limpiarse el culo, y siendo digitales cuesta el mismo trabajo mandar a la papelera una que diez mil. Pero la divulgación de la información, eso ya sí tiene un valor, una relevancia política.

Por eso, y porque no me puedo resistir a lo que me pide un amigo…

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La detención de Rato es solo es la punta del iceberg.

De las más de 30.000 personas que se acogieron a la Amnistía Fiscal que permitió regularizar fondos, entre otros, a los hijos de Pujol o a Luis Bárcenas, hay más de 700 relacionadas con la política y las instituciones públicas sospechosas de haber obtenido el dinero de forma delictiva.

Exigimos saber quienes son antes de ir a votar.

Hasta ahora el PP ha frenado todos los intentos de revelar sus identidades pero, con su mayoría absoluta pendiendo de un hilo y a la caza de posibles pactos, si le pedimos al resto de partidos que se nieguen a apoyarles en ninguna investidura a no ser que hagan públicos los nombres, podemos forzarles a abrir la caja de Pandora.

Llegó la hora de decir basta. Irrumpamos en la campaña electoral con cientos de miles de firmas que fuercen a los partidos a elegir entre encubrir a los corruptos o representar a los ciudadanos. Firma la petición y pásala.

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N.d.M: Aún más importante que hace público el nombre de esas 705 public exposed person (y esta garantía no hubiera sido introducida en la legislación si Europa no hubiera forzado a ello), es soltarle la correa y el bozal con que Hacienda mantiene a sus técnicos e inspectores, y dotarles de medios para determinar el origen de ese dinero, si se trata sólo de una evasión fiscal de dinero obtenido legalmente, que no sería perseguible porque precisamente de eso se trata una amnistía fiscal, o si puede tener un origen ilícito, lo cual sí que podría tener consecuencias penales. Minorar la factura fiscal es sólo uno de los motivos para evadir capitales.

Y, en la persecución del delito ¿por qué centrarnos en esos 705 personajes políticos y no en la lista completa de 30.000 defraudadores fiscales?

18 mayo 2015

El miedo

Filed under: economía — Mendigo @ 11:28

Hay dos aspectos del Estado del bienestar que son tratados, uno como algo accesorio, y otro completamente olvidado.

El primero es el tema de las guarderías. Se ha dicho muchas veces que son una necesidad para el acceso de la mujer al mercado laboral, lo cual comporta la independencia económica imprescindible para que su emancipación no quede en un conjunto de derechos sobre el papel, hueros de contenido (como proclamar el derecho a la vivienda con alquileres por encima del SMI). Queda muy bonito tener el sistema patriarcal todo el rato en la boca, pero no destinar recursos a derribar aspectos clave que lo perpetúan, como facilitar el acceso a anticonceptivos o ampliar la red pública de guarderías, ambas cuestiones dejadas en manos del mercado.

Es ridículo pretender que unos padres paguen por una plaza en la guardería una cantidad equivalente a un salario, porque para eso, se queda uno de los dos en casa cuidando de su hijo. Y, al final, todos sabemos que en la mayoría de los casos cuál de los dos acaba aceptando ese rol.

En realidad, el sistema de guarderías no me gustan, porque son aparcamientos de niños, frecuentemente masificados para maximizar beneficios, donde campan los virus como Pedro por su casa. Entiendo que en las primeros años de vida se requerirían grupos más pequeños, de 6 niños a lo sumo. Y en este periodo es cuando la presencia de sus padres es más importante, para formar los lazos afectivos que deberán acompañarlos toda su vida. Así pues, yo propongo otra alternativa, en este caso concreto quizá preferible a la provisión de un servicio público y, desde luego, a la iniciativa privada. La alternativa es la economía social, entre pares, asociativa o como le queramos llamar (que no es la panacea, para otras cosas soy muy estatista, no se opera una teleco o un ciclo combinado entre un grupo de vecinos).

Propongo el ejemplo que tengo en la cabeza: un grupo de cinco padres se juntan para que, una vez al día, uno de ellos (no considero aquí familias monoparentales, para no liar los cálculos) se ocupe de los hijos del resto del grupo, además del suyo. No se necesita infraestructura nueva porque se utiliza el domicilio de cada uno, al que los otros padres (que pueden ser un grupo de amigos del barrio, vecinos…) llevan a sus críos. Cinco parejas, cinco días laborables, dos turnos de mañana y tarde, las cuentas casa solas. Sólo habría que tocar un poquito la ley para que todo trabajador con hijos que aún no estén en edad escolar, libre durante un turno a la semana. Y, por supuesto, esta libranza debe ser forzada, no puede existir un derecho preceptivo, que el trabajador tenga que solicitar para acceder a él: porque con el empleador no se negocia, y menos con un 22% de paro. Este aspecto es fundamental, o todo lo anterior no sirve de nada, y llegamos a la payasada que tenemos hoy en día, que no hay trabajador varón que coja el permiso porque eso supone quedar marcado para la próxima renovación del contrato. Y, al final, se acaban perpetuando los roles de la mujer en casa cuidando de la prole y el hombre, ganando el sustento de la familia fuera de casa.

El ahorro para los padres es tremendo, además de tener a su hijo mejor atendido (no es lo mismo bregar con 5 niños que con 15), con personas de su entorno de confianza. Basta del Estado el pequeño empujoncito legislativo comentado (insisto, forzosamente igualitario) y, a lo sumo, desarrollar un portal para establecer contactos con otros padres del barrio (una especie de Amovens para los críos, que vendría a ser la versión electrónica del papel en el tablón de anuncios de “se busca compañero de piso” o “se busca bajista para grupo”).

Relaciones económicas descentralizadas, sin necesidad de intermediarios, el concepto del P2P del eMule, el BitTorrent o el BitCoin aplicado al mundo real. Suena moderno, pero es volver a nuestros orígenes, como se hizo siempre: oye, vecina, mírame un poco por el crío que tengo que ir a… Fomentar las relaciones sociales, recuperar el tejido vecinal destruido por el capitalismo.

Bueno, y ahora vamos al otro cabo de la madeja, ya cerca de la dama de las tijeras. Si decía que el tema de las guarderías se le da menos importancia de la que merece (importancia presupuestaria, se habla mucho, sobre todo en campaña, pero…), hay un tema que no merece ninguna atención: los asilos. Podéis usar el eufemismo que queráis, el tecnicismo de geriátrico, o el requiebro políticamente correcto de residencias de la tercera edad… Aparcamientos para viejos.

En un mundo que exalta la juventud, los problemas de los ancianos son sistemáticamente relegados, su mundo de incomodidades y preocupaciones está fuera de nuestro sistema solar. Y es un error terrible. Primero, porque son tan ciudadanos como el primero de nosotros, hay que recordar esta obviedad (y es un error de enorme trascendencia política, como todo estratega electoral sabe, porque los abueletes son una tremenda fuerza electoral). Pero es que, además, es un craso error económico, ya que en las últimas cohortes etarias es donde se concentra buena parte del capital (si preferís llamarlo ahorro, en la neolengua…). Los yayos, son un sujeto económico de primer orden, y así lo han entendido los bancos colocándolos en el centro de la diana para venderles su basura tóxica (preferentes, deuda subordinada, fondos de renta fija…).

Hay otros que también han comprendido el filón aurífero que se esconde tras ese sector de la población tan poco fashion: los empresarios de asilos. En Ourense sólo hay dos negocios que prosperan, y suelo traerlo a colación: uno, es una cooperativa alimentaria, Coren. ¿Y cuál es el otro? Una red de asilos, propiedad de la Iglesia, la fundación San Rosendo.

Galicia es el geriátrico de España, somos el país con la natalidad más baja o, por ejemplo, con menor penetración de Internet.

Dos y dos son cuatro, en la zona más envejecida de la península ¿cuál es el mejor negocio? Además un negocio muy estable, con una clientela segura (igual que los tanatorios, otro latrocinio aprovechándose de la debilidad ajena) y que, además, no se ha visto apenas afectada por la crisis, con ingresos recurrentes (aunque, en el largo plazo, irán perdiendo poder adquisitivo, piensan cocer a la rana a fuego lento, porque saben que, eso sí, con su pensión no se juega y los yayos pueden liarla parda electoralmente si la sisa se hace sin cuidado).

Si los zampabollos que aparecen en las banderolas electorales se dignasen a hablar con los ancianos, en vez de repartir sonrisas Profident y abrazos de Judas en campaña electoral, podrían enterarse de cuáles son sus inquietudes. Y no es inquietud, sino miedo, terror: a quedarse solos e inválidos. La gente que ahora es vieja (vieja, no mayor, coño, vieja, ya está bien de hacerle liftings al idioma) ha vivido una España muy puta (sí, he dicho puta, el que ponga p*** es gilipollas perdido). Esta gente, sobre todo en el rural, pertenecen a una cultura ancestral en la que había que tener hijos, porque eran ellos (en especial, la hija más joven) los que cuidarían de ti cuando ya no pudieras valerte por ti mismo. Los hijos, en la cultura tradicional, aquí y en las antípodas, son el seguro para la vejez. Y estos viejos, tienen en su mente grabada la penosa estampa de un viejo sin parientes, de una vieja solterona que tuvo que estar trabajando el campo, saliendo con las ovejas o cargando leña hasta el día de su muerte. O, cuando el cuerpo ya no daba más que para arrastrarse, vivir de la generosidad de los vecinos (que siempre es limitada), como un estorbo, o mendigar.

Debemos entender esto: los que ahora son ancianos han aprendido que un viejo sin recursos, sin amparo, es el horror supremo. Es vivir y morir como un perro. ¿Y cómo se protegen de este miedo? Ahorrando, ahorrando compulsivamente, ahorrando patológicamente.

Y no sin razón. ¿Sabéis cuánto cuesta una plaza en una residencia privada? ¿Sabéis cuál es el plazo para ingresar en una residencia pública?

Los ancianos viven sometidos al terrorismo de la soledad y el desamparo, y se protegen acumulando (en casos extremos, se desarrolla el complejo de Diógenes), pero este exceso de ahorro implica un consumo que no se realiza. Si la vieja, pudiendo comprar carne, compra macarrones, no sólo sufre ella de una mala dieta pudiéndose permitir otra mejor, sufre el carnicero, y el ganadero, y el productor de piensos…sufrimos todos. Esa constricción artificial del consumo en unas franjas de población que, además, son las que tienen mayor capacidad de gasto, deprimen la economía. Los ancianos, los primeros que viven en privaciones voluntarias por el terror a tener que ir a una residencia y que, por mala fortuna, tengan una vida más larga de lo habitual y se les acaben los ahorros antes que el aliento.

Y ese terrorismo muchas veces es aprovechado por la familia, más si es política, para quedarse con la pensión del abuelo a cambio de la manutención. Y se ve como algo normal despojarle de su independencia económica, que el anciano entrega gustoso por vivir en la ilusión de sentirse cuidado, querido y respetado, cuando en ocasiones es como tener una vaca en casa, que incordia, pero mientras viva, da leche.

Esta es la pesadilla cotidiana de millones de ciudadanos, ¡españoles! y nadie, ningún partido (y mucho menos los partidos de la gente joven, conectada, urbana) quiere atender ni dar solución. Por mucho que las consecuencias de este miedo repercuten, como digo, en toda la sociedad.

Y aquí no se me ocurre mejor solución para acabar con el terrorismo de empresarios aprovechados y sanguijuelas familiares que la provisión por parte del Estado de una red de asilos (geriátricos, me la pela) junto con un servicio público de asistentes domiciliarios profesionales (porque con el buenismo de ZP, lo que hacía era embolsarse la familia la ayuda, además de la pensión, y la mujer en casa, cuidando de los viejos, cuando ya por fin dejó de cuidar a los hijos). Porque donde mejor está un viejo, si puede ser, es en su propia casa. Los ancianos odian los cambios, a esos años perder los referentes, espaciales de su propia casa, dónde tienen sus cosas, afectivos del contacto con los vecinos, es la antesala del camposanto. Muchas veces, con una pequeña ayuda, podrían estar perfectamente en sus casas (objeto de deseo de los familiares y de especulación de los bancos con las hipotecas inversas, artimaña nauseabunda para hacerse con activos inmobiliarios a buen precio). Y, cuando la dependencia sea severa, en instituciones donde la atención pueda ser más eficiente.

Si el Estado se compromete, anclándolo en la Constitución, a proveer estos servicios de forma universal y gratuita (con la Sanidad y la Educación, coincido con Bambi que es la otra pata del Estado del Bienestar, pero para ello hay que proveer de fondos y de infraestructuras, porque hablar es gratis), desactivaremos ese miedo al desamparo que atormenta y condiciona a nuestros ancianos. Entonces, serán libres de disponer con mayor largueza de su pensión, de lo cual nos beneficiaremos todos, empezando por ellos mismos.

Es lamentable que los ahorros de toda una vida de privaciones, se los quede la organización más hipócrita que ha existido jamás.

Gracias a nuestro descuido, el catolicinismo sigue controlando los dos extremos de la vida de las personas, su infancia donde hacen negocio propagando el veneno de la culpa, labrando el dogma en la madera verde; y su senectud lucrándose con la desidia del Estado para con sus ancianos y, con un poco de maña, doblegando su voluntad para que voten al partido que respalda sus mañas, o vayan al notario a declararles herederos. Dejamos que la Iglesia Católica extienda sus tentáculos sobre los ciudadanos que están en mayor situación de desprotección intelectual y emocional: un error mayúsculo, histórico. De nuevo la derecha demuestra tener más visión de juego, un sentido estratégico del que la izquierda borreguil carece.

15 mayo 2015

Basura electoral

Filed under: Uncategorized — Mendigo @ 19:13

moneda PP

Yo no soy nadie, pero de tener un poco de responsabilidad en un partido, arrastraría al responsable de comunicación hasta la guillotina.

Vamos a ver, tienes un espacio de papel de axb centímetros, y lo pierdes poniendo el rostro de un capullo? Quizá sea el único momento en que ese elector va a recibir información directa, no filtrada por los medios del poder, de tu partido…y tú desperdicias ese momento con una mala foto de alguien muy poco fotogénico? Joder, aprovecha ese espacio de papel para transmitir unas ideas, unas ilusiones. No digo que te pongas con la demostración de las ecuaciones de Navier-Stokes, cosas sencillas pero bien hiladas. A ver ¿qué propones? Sí, ser muy honrado, trabajar mucho por el pueblo, todos somos una gran familia y toda esa hostia. Pero en concreto, que la gente no es tonta y ya está de vuelta y media de esa palabrería de políticastro. A ver, en tu pueblo ¿qué ofreces a tus convecinos? Tienes una hoja por las dos caras para convencerle, con un texto que invite a leerlo a gente para la que más de dos líneas es un “ladrillo”. Es un reto, por supuesto, pero habrá que afrontarlo: reclama su atención, capta su interés.

Lo mismo, con los carteles electorales. A santo de qué poner el careto de alguien? ¿Acaso sus rasgos faciales pueden trasmitir algún tipo de mensaje político, sugerir una adhesión incondicional al leader? A mí lo que me sugieren es ¿quién tiene a mano un bate de baseball?

En vez de caretos de lameculos, llenar el cartel de ideas; ya está bien de mesianismos. Los principales puntos de tu programa de gobierno, uno, dos, tres. Puede haber varios tipos de carteles, así además llamas la atención del personal, por encontrar las variantes. Pero con contenido, nada de slogans vacuos, intercambiables, que a nada comprometen con la ciudadanía.

Primera idea a transmitir: no somos un candidato, sino un equipo de gobierno. Y da igual que seamos guapos o feos, cojos o mancos, lo que importan son estas ideas. Si te convencen, nosotros nos comprometemos a defenderlas y llevarlas a cabo. Eso ya es algo más respetuoso con el votante, ya podría tolerarse la generosidad léxica llamándole democracia. Pero llenar de retratos de baldreus (por cierto, quizá este insulto gallego tenga origen catalán) las farolas de todos los pueblos y ciudades? ¿Qué es esto, una revistilla de moda? ¿Una página de contactos? ¿Un espacio público está para esa demostración de poder del régimen partitocrático? Esa contaminación del espacio público con las efigies de los hombres de Estado es propia de regímenes totalitarios. En una Democracia sólo hay un protagonista: el pueblo.

Y luego hablan del feísmo gallego; pues lucen de cojones, las calles, engalanadas con los jetos de los principales lambequiricas del lugar.

Si aún se tratase de una manifestación de “yo doy la cara”. Pero es falso, esa gentuza es absolutamente irresponsable de sus actos. Llega a la alcaldía, hace y deshace, urbaniza todo lo urbanizable, y luego se larga. En todo caso, ya arreará el que le suceda como candidato del partido. Pero es lo mismo, porque la gente perdona, porque é der Beti manque pierda. Manque pierda, manque defraude, manque malverse, manque prevarique… Pero las privatizaciones de servicios públicos quedan firmadas, condicionando la autonomía municipal durante décadas. Y las recalificaciones, y las licencias de obras…Los alcaldes vienen y se van, pero las consecuencias permanecen ¿Vuelve el alcalde parásito, pasados unos años de su salida, a dar la cara por sus acciones? Y una polla, se va con los bolsillos llenos a un buen puesto en la capital, por los servicios prestados.

En otros lugares de Europa el asunto es más civilizado: hay un lugar de la villa donde se ponen unas planchas metálicas, y ahí los partidos pegan sus carteles. Y punto. Nada de empapelar la ciudad con su basura. Un ahorro para la ciudadanía, que paga toda esa publicidad y luego tiene que volver a pagar su limpieza. Si quieres verlo, vas a esa plaza (suele ser el punto central de la villa), y si no, no te fuerzan a verlos, por uebos, hasta en la sopa. Un respeto.

¿Y sobre los coches con megafonía? Eso es una violación de domicilio. Estás en casa, en la calle, en el curro y por cojones tienes que recibir su mensaje, violentando tu voluntad, quebrando tu concentración. Claro, se sirven de que las orejas no tienen párpados. No es en modo alguno elegante esa intromisión en tu intimidad, esa sacudida en el hilo de tus pensamientos con sus estribillos estridentes y proclamas para deficientes mentales. No merecen más que una pedrada. Una lluvia de ellas.

La gente está ya harta de este circo, que paga aunque no tolera, y la respuesta de los partidos, de todos, es dos tazas más. ¿Tratar a los ciudadanos con respeto, como personas que saben leer y escribir? ¡Qué va! Seguimos poniendo el careto del cacique y el logo del partido, para que no se equivoquen a la hora de meter la papeleta. De las ideas, qué va a entender el pueblo. Eso es cosa de los prohombres, de los elegidos; no de la clase de tropa, que decía el santo fascista.

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