La mirada del mendigo

12 diciembre 2015

Acuerdo sobre el clima

Filed under: ecología — Mendigo @ 21:27

¡EUREKA!

¡Ya tenemos un acuerdo sobre el clima!

¡Histórico, según titula El País! ¡Ahí es ná!

¡¡¡¡¡¡¡OEOEOEOEOEOEOEEEEEEEEEEEEE!!!!!

¡Gracias a nuestros líderes, el planeta ya se ha salvado! ¡Loor a nuestros prohombres!

+

Aquí tenéis el texto acordado.

Básicamente viene a decir que los firmantes acuerdan no acordar nada. Llegan al acuerdo de que cada Estado verá a qué se compromete, sin agobios ni ataduras; acuerdan no someterse a inspecciones para verificar el cumplimiento de esos mismos compromisos voluntarios, para no violar la soberanía nacional (que debe incluir el mentir y engañar) y acuerdan que aún esos compromisos voluntarios no serán jurídicamente vinculantes. Es decir, que incluso prometiendo lo mucho o poco que cada uno estime conveniente, pueden incumplirlo en el futuro.

O no.

O ya veremos.

O qué más da.

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Pero es que, además, en el mismo articulado se reconoce que el acuerdo es un fiasco:

II.17: Observa con preocupación que los niveles estimados de las emisiones agregadas de gases de efecto invernadero en 2025 y 2030 resultantes de las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional no son compatibles con los escenarios de 2 ºC de menor costo sino que conducen a un nivel proyectado de 55 gigatoneladas en 2030, y observa también que, para mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales, mediante una reducción de las emisiones a 40 gigatoneladas, o por debajo de 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales […] se requerirá un esfuerzo de reducción de las emisiones mucho mayor que el que suponen las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional.

Firmar un compromiso que no compromete a nada (e incluso ese no-compromiso es insuficiente) es tan absurdo como firmar un cheque con valor nominativo de 0€, como beber de un vaso vacío, un gesto vacuo de cara a la galería, un brindis al sol.

¿Es esto serio?

Atención al cambio semántico respecto al Protocolo de Kyoto.

compromiso
Del lat. compromissum.
1. m. Obligación contraída.
2. m. Palabra dada.

Pasamos del compromiso, como algo debido; a la contribución, dádiva voluntaria. Como si esto fuera una subasta benéfica de un club señoras adineradas aficionadas a la filantropía y a los gin tonic.

Pues venga, ¡vamos allá!

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Por su hubiera alguien que se quisiera tomar este asunto en serio. Evolución de las emisiones de CO2 en toneladas per capita:

…y el total:

(ojo, que buena parte de las emisiones chinas son asociadas a la producción de artículos con destino a la exportación, luego en rigor deberían ser imputadas a los países receptores del bien en cuestión)

La isla de calor y la estrategia de los Saud

Filed under: ecología,energía — Mendigo @ 0:05

Esta entrada es sólo un anexo de la anterior.

En los comentarios se me indica que el calentamiento observado no se debe al calentamiento global, sino al efecto de isla de calor de la gran urbe madrileña. Me parecía poco relevante, por la situación del observatorio (el Jardín Botánico está anexo al Parque del Buen Retiro), pero es una objeción razonable a tener en cuenta.

Bien, vamos a probar con otros observatorios situados en el quinto carallo.

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Descartado el efecto de la isla de calor, se repite con inquietante tozudez la misma tendencia observada en el Retiro. Los valores de la pendiente varían entre los 0,069ºC/año en la media de las máxima en Navacerrada, y el 0,022ºC/año de la media de las mínimas para el mismo lugar, estando los valores de Almería y Hondarribia entre estos.

Una explicación que se me ocurre para explicar ese coeficiente más bajo en Navacerrada es la inversión térmica: las masas de aire frío tienden a descender al valle, lo cual limita los valores extremos (es decir, se hubieran alcanzado mínimas más bajas al principio de la serie, si no fuera por este efecto que inestabiliza las masas de aire cuando su temperatura es muy baja, haciéndolas fluir valle abajo).

Es una hipótesis. En cualquier caso, la media de estas tres estaciones es un incremento de temperatura de 0,0401ºC/año. Comparémosla con los 0,039ºC/año obtenidos en Madrid. Por supuesto, hay diferencias en cómo afecta este fenómeno a diferentes localizaciones, pero me sigue sorprendiendo la coherencia del mismo patrón.

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Bueno, a otra cosa, mariposa.

Ayer dejé sin comentar un asunto, para no irme demasiado del tema. ¿Por qué los árabes, con los Saud a la cabeza, siguen empeñándose en que la OPEP aumente más y más su producción, cuando el mercado de crudo precisamente está flaqueando por el lado de la demanda? Lógicamente, la cotización se ha vuelto a derrumbar, y el Brent ya ha perdido el soporte de los $40 (Goldman Sachs lo ve a $20) ¿Les gusta perder dinero a estos árabes chiflados o qué? Bueno, yo voy a dar mi visión, que necesariamente está basada en conjeturas pues no estoy en la cabeza de los mandamases de Aramco, pero desde luego esta gente sabe muy bien lo que está haciendo, porque de petróleo saben más que nadie (aunque a veces parece que su estrategia petrolera está diseñada por un orco maniacodepresivo).

Lo primero, están siguiendo una estrategia de tierra quemada para debilitar a sus enemigos, principalmente el bloque Irán-Venezuela-Rusia. La pieza venezolana ya ha caído por su propio peso, era una fruta madura. Las otras dos son mucho más duras de roer. Maduro llegó a la OPEP rogando por un recorte de producción que diera una alegría a la cotización y un respiro a su déficit, y Salmán respondió aumentando 1,7 millones de barriles más. Se estaba ahogando en una piscina de petróleo, y los árabes le hundieron la cabeza. Con unas descomunales reservas en oro, divisas y activos por todo el mundo, las petromonarquías pueden soportar sin despeinarse unos déficits tremendos derivados de su propia operativa en el mercado (se estima que los Saud tienen oxígeno para cinco años más reventándole las costuras al mercado de crudo).

Pero, antes que nada, las petromonarquías realizan este movimiento, y esto es común acuerdo, por recuperar cuota de mercado.

Pero ¿qué maldito sentido puede tener ganar cuota de mercado si, por el camino, dejas de ganar miles de millones de dólares? Vamos a explicar su punto de vista.

Como podéis ver en este gráfico interactivo, Rusia con sus explotaciones árticas y, sobre todo, USA con el fracking, han estado incrementando su producción, ensombreciendo la importancia del bloque árabe (que en este tema se comporta como un grupo bastante unido, bajo la dirección saudí).

En el mundo hay tres grandes productores, a mucha distancia del resto: USA, Rusia y los árabes.

Como USA produce para autoconsumo, sólo hay dos grandes exportadores: el bloque ruso y, por encima de cualquier medida, el bloque árabe.

Bueno, pues en mi opinión, el origen de esta carnicería en el mercado de petróleo es la necesidad de las petromonarquías de seguir siendo la pieza clave en el mercado energético. Cuando se decretaron sanciones a Irán, no hubo desabastecimiento porque Arabia Saudí forzó la máquina y completó su parte. Cuando cayeron las exportaciones libias, de nuevo los árabes suplieron con su petróleo el que dejaba de producir el país norteafricano. Pero ¿quién podría suplir un cerrojazo del petróleo de la Península Arábiga? Nadie, ni el resto de productores al unísono tienen una capacidad excedente para cubrir ese inmenso hueco forzando la máquina.

Por lo tanto, mientras el crudo árabe sea imprescindible para evitar el desabastecimiento en el mercado, los jeques pueden sentarse cómodamente en sus tronos porque saben que son invulnerables. Pueden cometer atrocidades y tropelías sin cuento, porque todo les será perdonado: jamás Occidente se arriesgaría a un embargo ni mucho menos una operación punitiva contra ellos. Por otra parte, los jeques sí que pueden mantener el chantaje de cerrar el grifo si algo les incomoda, como hicieron en el 85 (estrangularon la producción hasta los 2Mbpd, reventando la cotización).

Lo que les da esa posición de productor insustituible (especialmente si actúan en comandita) vale mucho más que el dinero. Hablamos de control, de PODER.

Los USA, que como es normal no deseaban semejante dependencia, empezaron a independizarse con el fracking. Los árabes, viendo la jugada, están pasando su apisonadora por el mercado de crudo. Sus bajísimos precios de producción, del orden de los $7/bbl les permite hundir los precios hasta donde ningún otro productor puede llegar, sacándolos del mercado y ocupando su puesto.

Si alguna vez estuvo contestada, hoy de nuevo nadie duda de que su producción sea insustituible y, por lo tanto, sus regímenes sean intocables.

Objetivo cumplido. ;)

11 diciembre 2015

La pesadilla es muy real

Filed under: ecología — Mendigo @ 5:15

Os diré en qué acabo de perder un rato esta noche.

Como sabréis, soy muy desconfiado y no me caso con nadie. Aunque en general confío en la comunidad científica, sé también que ésta puede verse influenciada por un sesgo introducido por grupos de poder (por ejemplo, financiando estudios de los que se espere un cierto resultado, o vetando tal corriente en las principales publicaciones de esa especialidad). Sí, los de bata blanca también tienen que comer, y no son más honrados que el cartero o la cajera del hiper. El honor no es asignatura de postgrado.

Realmente no desconfiaba, pero el ver corroborados los datos, os lo confieso, me ha hecho estremecerme.

No doy más rodeos y os cuento paso a paso, en plan DIY, lo que he ido haciendo por si queréis repetir mis pasos. Me he buscado una página donde me sirvan los datos meteorológicos desde una fecha relativamente remota. Aquí los he encontrado, para observatorios españoles, desde 1920. Suficiente.

He escogido un observatorio, por seguridad en los datos el más antiguo de todos, el que hay en el Jardín Botánico de Madrid, en el parque del Retiro. Vosotros podéis coger otro y, luego, cotejamos resultados. He copiado los datos a una hoja de cálculo de LibreOffice, y he calculado, para cada año, la temperatura media de las máximas y de las mínimas (ojo con los años bisiestos). Y esos datos, aparentemente aleatorios, los he trasladado a un gráfico.

Aquí la media de las máximas:

Máximas 1920

Para poner orden entre esta sopa de puntos, he agregado una línea de tendencia (lineal, vamos a lo sencillito) y obtenido su ecuación. Mmmm, mala señal: pendiente positiva, es decir, las temperaturas tienen una tendencia creciente. Pero realmente, esto podría ser simplemente una casualidad estadística (aunque si calculamos la varianza veremos que su valor es bajo, es decir, que es un ajuste razonablemente bueno).

Así que vamos a hacer lo mismo con las mínimas, a ver qué nos sale:

Mínimas 1920

¡Oh, joder! Obtenemos algo muy parecido, la misma tendencia, y con una pendiente muy similar. Os recuerdo que estamos trabajando con dos series independientes de 34.000 datos (una máxima y una mínima cada día desde 1920). Yo fui el primer sorprendido de esta coherencia en los resultados entre ambas series. Pero es que, además, me sorprendió que por método tan rudimentario (estoy tomando sólo una localidad, cuando el cálculo debe hacerse para el conjunto del planeta) diera con una tendencia bastante próxima a las predicciones de los modelos climáticos: 0,016ºC/año y 0,025ºC/año de incremento de temperatura.

Impresionante. Tomando como media 0,02ºC/año, implica que el mundo que mi padre vio al nacer era 1,9º más frío que el actual. Sobrecogedor, porque esto no son proyecciones a futuro, sino el registro de algo que ya ha ocurrido. Recuerdo cuando me explicaba, paseando por su antigua aldea que, cuando era niño, pescaba en aquel regato. Era verano. Yo miraba el cauce seco y me preguntaba si se estaría equivocando de lugar, o estaría burlándose de mí, porque ahí sólo se podrían cazar ranas en las charcas que quedaban. Pero no, ese regato, hacía años, era un curso de agua continuo. Buena parte de culpa la han tenido los incendios, sin duda, pero ya entonces el incremento de temperatura debía hacer de las suyas.

Aún me acuerdo el gesto de angustia de los ancianos, cuando la fuente de la aldea se secó. No por el hecho en sí, ya había agua corriente en las casas, pero durante generaciones esa fuente había corrido incluso en los peores veranos, y nadie se podía imaginar que algún día dejara de hacerlo. Estaban intranquilos, como las arañas antes de una tormenta, para ellos es como si se hubiese caído una estrella del firmamento, se había alterado lo inmutable. Eso fue cuando yo era aún muy niño, ahora esa fuente se seca todos los años, este año ya en Julio, y realmente tampoco nadie se preocupa de ello.

Pero es que aún hay más malas noticias. Primero, no he podido incluir los 3 últimos años porque algún tipiño, en su suprema imbecilidad, decidió en 2012 que la AEMET dejase de publicar los datos de sus estaciones. La cuestión es que estos últimos años han sido especialmente calurosos, así que hubieran inclinado un poco más la pendiente de esa recta. Además, mirando la nube de puntos, parece que es a partir de los últimos años que el crecimiento de temperatura es más acusado, lo cual coincidiría (y os aseguro que me da congoja que con tan simple ejercicio se pueda determinar) con el origen antropogénico del calentamiento global.

Si nos interesa conocer la tendencia que seguirá el clima en el futuro, parece que la segunda mitad de este gráfico será más representativa que la primera, cuando las concentraciones de gases de efecto invernadero eran muy inferiores a las actuales.

Repetimos pues el mismo procedimiento, pero sólo con los datos a partir de 1965…hasta 2012 por cortesía (estupidez) de la AEMET. A ver qué obtenemos.

Máximas 1960

De nuevo volvemos a obtener un resultado jodidamente coherente con los anteriores; la misma tendencia, pero acentuada: ya estamos en los 0,044ºC/año.

¿Y las mínimas?

Mínimas 1960

De nuevo, coinciden inquietantemente: 0,034ºC/año. Las máximas parecen crecer más rápido que las mismas, lo que aumenta la oscilación térmica, coherente con un clima más seco.

Tomemos una media entre ambas de 0,039ºC y supongamos que la tendencia 1965-2012 se mantiene constante. Lo cual es muy optimista, ya que la concentración de CO2 en 2015 es de 401ppm, cuando en 1965 era de 315ppm. Y según están negociando en Paris, las potencias emergentes como China o la India no plantean alcanzar su cénit de emisiones hasta 2030, cuando empezarían a reducirlas.

En fin, quedémonos con esos 0,039ºC/año como escenario benigno (que coinciden . Eso quiere decir que en el 2079 a más tardar, dentro de 64 años, alcanzaríamos un incremento de temperatura de 2,5ºC (que sumar a los 2ºC que ya llevamos).

Lo cierto es que 2,5ºC puede parecer poco, para alguna mente simple. Voy a intentar explicar gráficamente lo que supone ese incremento. Tomo prestado este gráfico del Atlas Climático publicado por la AEMET, al que le añado la situación de algunas ciudades.

Son las temperaturas medias (si tenéis curiosidad, que deberíais, en el Atlas tenéis los mapas con las medias de las máximas, las medias de las mínimas, las medias por meses, por estaciones…)

medias1

Bien, 2,5ºC es exactamente la diferencia entre las zonas adyacentes de cada color. Quiere esto decir, un cambio de 2,5ºC supone que lo que está de azul claro, estaría de verde oscuro; lo que se muestra en verde oscuro, lo estaría de verde claro, etc. Por ponerle nombre a esas áreas climáticas. El punto en la zona azul intermedio, se trata de la Siberia zamorana: Puebla de Sanabria. Pues Sanabria pasaría a tener un clima como el del punto de la zona azul clara, que es Palencia. Palencia tendría el clima (realmente, la temperatura media) de Madrid, Madrid el de Badajoz y éstos, sufrirían el clima de Sevilla.

Claro, la pregunta es evidente ¿Y qué temperatura media tendrían entonces los sevillanos? La respuesta habría que buscarla en el continente vecino.

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¿Y qué temperatura tendrán en África?

Para los que viváis en la costa, también he añadido puntos de referencia. Como veis, Santander pasará a tener el clima de Barcelona, y Barcelona el de Alicante. Alicante el clima de El Aaiún, y allí ya dará igual, porque no quedará nadie para verificar el calor que hace porque será, pura y llanamente, inhabitable.

Marcho a la cama preocupado. Preocupado por ser el calentamiento global un fenómeno tan evidente que es posible palparlo con la estadística más rústica, pero sobre todo preocupado porque soy consciente de la imposibilidad de que se llegue a un acuerdo en Paris que conduzca a una reducción de las emisiones de CO2. Si mañana mismo dejásemos de usar procesos de combustión para obtener energía (leña, RSU-RSI-RSA, carbón, petróleo, gas natural), aún quedaría el enorme stock de CO2 ya emitido en la atmósfera, que tendrían que ir digiriendo los océanos con el curso de las décadas. Es decir, seguiríamos en 400ppm de CO2 atmosférico y reduciéndose lentamente. Es este escenario el que he calculado anteriormente, incrementos de temperatura asociados a concentraciones de CO2 <400ppm. Pero cada día que pasa, seguimos añadiendo más CO2 a la atmósfera, y no sólo añadimos más, sino que los países emergentes piensan seguir aumentando el ritmo al que lo añadimos hasta 2030.

Pero es que, realmente, no concibo que dejásemos de emitir CO2. Como posible, es tecnológicamente posible (aún haciendo un gran esfuerzo, y ya podéis ir mirando con cariño a las centrales nucleares), pero sé muy bien que no se va a dar. Políticamente es inconcebible, abandonar los combustibles fósiles (más el ganado, más las quemas de bosques para nuevos cultivos, más el deshielo del permafrost de la taiga…).

Sencillamente, la catástrofe climática es inevitable. Y ya sabéis lo mucho que me río de los apocalipsis de charlatanes energéticos y demás farándula (precisamente el problema es que aún queda mucho petróleo en el subsuelo, muchísimo gas natural y muchísimo más carbón). Paso del rollo agorero que se dan muchos, postureo impermeable a la evidencia (y los Saudíes acaban de volver a hacer saltar el mercado de crudo por los aires abriendo un poco más todavía la llave hasta los 31,5 Mbpd, que se une al fin de las sanciones a Irán y las reservas estratégicas en máximos para inundar el mercado).

Pero en este caso, analizado fríamente, no concibo escapatoria. Lo que se decide en París es a qué grado de devastación llegará; pero en el mejor de los casos imaginables, nuestros hijos van a conocer un mundo…por lo menos, muy cambiado a como lo vemos hoy.

Y esto no se arregla con teorías del granito de arena ni demás gilipolleces de catequista.

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NOTA: Si hacéis los cálculos para otras localidades, por favor, no dejéis de compartir los datos de las pendientes resultantes.

9 diciembre 2015

Eucaliptos: La desaparición del bosque atlántico. ¡Emergencia!

Filed under: ecología — Mendigo @ 4:01

Muniellos

Sin ánimo de ser tedioso, permitidme que os presente las especies de gran porte del bosque atlántico. Su base es el género Quercus, principalmente el milenario roble, árbol sagrado para los pueblos celtas, bajo el cual se oficiaban las ceremonias. En las áreas de transición, se alterna con otros hermanos y primos: la vetusta encina, el rechoncho alcornoque (el árbol mejor adaptado a la piromanía galaica) y otros robles de menos porte: el carrasco y el cerquiño. En la zona oriental, a partir de cierta altura, reina otro árbol legendario: el haya que, con el arce, bañan de colores el otoño. En las zonas más umbrosas queda un fósil viviente, de cuando en el Terciario la temperatura era más templada y húmeda: el tejo. En las riberas de los ríos, alisos, avellanos, chopos y varios tipos de sauces conducen el río protegiendo su curso. En nuestra tierra crece también un árbol que es capaz de soportar los fríos terribles de Siberia: el abedul. También el navideño acebo resiste las heladas tenaces y la falta de luz del invierno, y sin perder la hoja ni la compostura. El mitológico laurel, el medicinal saúco, el espino y la acerola, el fresno y el serbal, el boj y…

Estas son las columnas que sostienen este templo de biodiversidad, bajo las cuales crecen una enorme variedad de especies de hierbas, arbustos, setas… y que dan cobijo y sustento a una interminable relación de animales, desde osos, lobos, corzos y jabalíes a seres microscópicos, pero tan necesarios para construir un ecosistema íntegro como los primeros.

Este es un compendio de lo que nos ofrece el bosque autóctono gallego, asturleonés (en la foto de cabecera, Muniellos), cántabro o vasco. El marco natural que dio origen, particularizándolas, a unas culturas que, más de mil años más tarde, aún no se ha consumido su fuego.

Pero todo esto está en peligro. De hecho, cuanto más al Oeste fijes la mirada, se puede decir que de estos bosques autóctonos ya casi que sólo queda el recuerdo. La deforestación para ganar tierras de labor y pastos y, tras la emigración a las urbes, la introducción de especies alóctonas de ciclo corto, como los pinos (autóctonos en la región mediterránea, pero aquí invasores) y eucaliptos, oriundos de Oceanía, están reduciendo la extensión de nuestros bosques hasta la aniquilación.

No es ninguna exageración, y cualquiera que conozca estas tierras sabe que no miento: los eucaliptos están extendiéndose rápidamente, desde las costas se encaraman por las laderas y van colonizando todo el territorio. La situación es gravísima, un desastre ecológico absoluto. Toda la biodiversidad que contenía el bosque mixto atlántico está siendo sustituida por eucalipto, eucalipto, eucalipto, eucalipto, eucalipto, eucalipto, eucalipto… (pino, pino, pino, pino…en el interior). No hay nada comparable en términos de pérdida de biodiversidad en la Península; ningún desastre ecológico es, por su extensión, intensidad e irreversibilidad tan grave. Luchar contra esta destrucción sistemática debería ser la prioridad número uno, y la número dos, y la número tres de cualquier ciudadano u organización que se diga ecologista.

eucaliptoAsturias01

(esta foto también está sacada en Asturias)

Dejadme que aporte unos pocos datos del último Inventario Forestal Nacional. Las mediciones fueron tomadas entre 1997 y 2007, ya están bastante desactualizadas, pero tomo los datos oficiales sabiendo que la situación hoy en día es peor.

En esta provincia, Pontevedra, había en el momento de la medición 7,65hm³ de eucalipto, 11,56hm³ de coníferas y 3,67hm³ de especies autóctonas. Es decir, el bosque autóctono representaba ya por aquel entonces menos del 20% de la superficie arbolada. Una década más tarde, la cifra será aún más exigua.

Pero esta provincia se salva porque les dio por incluir en ella la Comarca del Deza, la zona de Lalín, que por su clima frío se resiste a la invasión neozelandesa (no precisamente de los All Blacks). El resto de la provincia, es un mar de eucaliptos salpicado aquí y allá por casas: el paisaje del feísmo gallego.

Por cierto, lamento dar las cifras en esa unidad tan rara, hectómetros cúbicos de madera. Quisiera darla en hectáreas ocupadas por cada especie pero, en este último inventario forestal, no dan ese dato desagregado por especies; sólo distinguen entre coníferas y frondosas, contando al eucalipto como una de éstas últimas y sumándolo junto con el roble, la encina o el haya.

Aún es peor la situación del córner peninsular, A Coruña. 4,01 hm³ de especies autóctonas, por 17,33 hm³ de eucaliptos y 18,42 de coníferas. ¡Eso supone que habían esquilmado las especies autóctonas hasta reducirlas al 11,2% de la masa forestal! Cuando se realizó el primer Inventario Forestal, allá por 1975, contabilizaron 1,89hm³ de eucalipto, así que podéis haceros una idea de la progresión que ha tenido en esos treinta años. ¿Hoy en día?

Se puede decir que la provincia de A Coruña carece, salvo pequeñas excepciones, de ningún valor natural. Incluso, si visitáis el Parque Natural das Fragas do Eume (ardió hace poco tiempo, quizá los que no sois de aquí eso os refresque la memoria), veréis que la mayor parte de la superficie del “Parque Natural” está compuesta de…¡eucaliptos! La isla de vegetación autóctona se limita al bosque de galería a lo largo del río, diez metros más allá de sus riberas, el valor ecológico para a ser nulo. Sí, nulo, como suena. Elegid un lugar al azar en el mapa de España, que no esté urbanizado. Una dehesa en Salamanca, un pinar mediterráneo (aquí sí, autóctono), un encinar en las sierras andaluzas, incluso el tomillo y la jara de un campo manchego albergan más biodiversidad que un eucaliptal asturiano o gallego.

 

En Brasil tienen un término para referirse a estos monocultivos: o deserto verde. Puede sonar contradictorio, pero es una atinada paradoja para referirse a aquellos terrenos ocupados por solo una especie; al ser foránea, y ser cultivada en régimen de monocultivo, no tiene asociado un ecosistema propio (para entendernos, trajeron los eucaliptos pero no los koalas). Son plantaciones silenciosas, sin pájaros que canten ni roedores que muevan las hojas al escabullirse. Monótonas, porque muy pocas plantas consiguen adaptarse a las nuevas condiciones del suelo creadas por la hoja del eucalipto, que baja su pH. ¿Buscar setas? Pierdes el tiempo, alguna A.muscaria y poco más. Buscar el contacto con la Naturaleza e internarse en un eucaliptal, es tan absurdo como querer ir de marcha y entrar en un cementerio.

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(foto tomada en el Parque Natural das Illas Cíes)

La reforestación con especies alóctonas es, de largo, la mayor amenaza del bosque atlántico; muy superior a los mucho más mediáticos incendios, porque un bosque calcinado, con el paso de los años, décadas, se regenera naturalmente (si es que no hay la reiteración de incendios que se dan en el Sur gallego). Pero al introducir eucaliptos (o pinos), éstos rápidamente se harán con el techo del bosque, privando de luz a las especies autóctonas, de más lento crecimiento, e impidiendo definitivamente la regeneración del bosque.

Y este mal, desgraciadamente, no es exclusivo de Galicia. El estado ecológico del Norte de Portugal es de devastación absoluta, entre incendios y repoblaciones. Especial mención cabe hacer al gobierno asturiano, que promociona el turismo vendiendo un supuesto paraíso natural, mientras legaliza la plantación de otras especies de eucaliptos, más adaptadas al frío que el E.globulus. El gobierno asturiano, todo un ejemplo de cinismo ecocida. O los cántabros, que a la chita callando ya cuentan con más eucaliptos (5,85hm³) que robles (4,72hm³).

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Para establecer un paralelismo de lo que supone la legalización de estos cultivos (es más, se promocionan con subvenciones), imaginad el dislate que sería que una administración promocionase la introducción del mejillón cebra, del mosquito tigre, el cangrejo rojo americano. No es que la ardilla gris sea más o menos simpática, por ser es un animal adorable. ¿Por qué entonces representa una amenaza ecológica? Porque desplaza a la especie autóctona, la ardilla roja europea, alterando el ecosistema. Es ridículo que se enseñe a los niños que liberar una especie exótica en la naturaleza (tortugas, loros…) supone una amenaza muy grave para el medio natural…mientras que la administración, principal delincuente ecológico, promociona la introducción de especies invasoras hasta la cubrición total del territorio como ocurre en el Norte. ¿Por qué la lista de especies invasoras del Ministerio contempla la mimosa, y no el eucalipto? Semejante discriminación no tiene base ecológica, sino claro está económica.

El motivo es abastecer de materia prima a la industria transformadora, en el caso del eucalipto la industria de la pasta de papel, que es el comprador de la práctica totalidad de la madera de eucalipto. Existe una relación directa, simbiótica, entre papeleras y eucaliptos, si ENCE no tuviera sus plantas en Navia y Pontevedra, Galicia, Asturias y Cantabria no tendrían más eucaliptos que alguno, como curiosidad natural, en algún parque o jardín botánico. Y si un gobierno ecológicamente responsable prohibiese los cultivos forestales de especies foráneas, estas plantas tendrían que cerrar debido al desabastecimiento de su materia prima.

monocultivo-forestal

Y ahora, expuesto el problema ecológico, explico la urgencia por actuar que expreso en el título.

Como he dicho, tras el cierre de la planta de Huelva, ENCE ya sólo tiene dos procesadoras de pasta de papel: una en la ría de Navia y otra en la ría de Pontevedra. A esta última, le vence en 2018 la concesión sobre los terrenos que ocupa. Desde hace décadas existe un movimiento vecinal pidiendo el cierre de esa planta, pero ahora llegamos a un momento crítico, unas pocas semanas que pueden alterar, sin atisbo de exageración, la faz de Galicia las próximas décadas. Es ahora o nunca.

La decisión de prorrogar la concesión es, con el articulado de la nueva Ley de Costas, prerrogativa exclusiva del gobierno central (la redacción de Cañete tuvo muy en cuenta la situación de esta planta). El único firme defensor de la continuidad de la papelera en la ría ha sido históricamente el PP (dato curioso: quien debe velar por el cumplimiento de la legislación medioambiental es, curiosamente, la esposa del director de la planta, ¡toma castaña!). Y viendo que la legislatura se acaba y que se antoja imposible que revalide la mayoría absoluta, puede firmar en las semanas que quedan hasta las elecciones, o incluso estando el gobierno en funciones, una nueva concesión. Dichas concesiones se hacen por plazos de 60 o más años y, al menos quien esto escribe, no espera estar ya en este mundo para cuando venciere de nuevo esa concesión. Y quisiera ver a mi Galicia recuperar el aliento antes de yo exhalar mi último suspiro.

Las alternativas son muy sencillas. Si ENCE se marcha de Galicia, se retira del mercado el principal comprador de madera de eucalipto gallega. Quedaría la planta asturiana, además de la portuguesa de Viana do Castelo, pero la retirada de la demanda de la planta gallega produciría una sobreoferta que hundiría los precios de la madera de eucalipto. La madera de eucalipto es muy barata, y buena parte del coste se lo llevarían los gastos de transporte si hay que llevarla a Portugal o Asturias. Todo ello minaría dramáticamente la rentabilidad del eucalipto, buscando los productores otras alternativas y, como consecuencia, remitiendo la eucaliptización del monte gallego.

La otra alternativa: si se aprueba una nueva concesión de la planta de Pontevedra, ENCE ha asegurado que pretende ampliar su capacidad en 184.000 toneladas extra de pasta de papel (el papel, por si no lo sabéis, no se fabrica en España, nosotros sólo destrozamos nuestros bosques pero la pasta se embarca y el proceso de alto valor añadido, y el beneficio, lo realizan en la Europa civilizada). Estaríamos pues en el caso contrario, una mayor demanda de madera de eucalipto haría subir los precios e introduciría un aliciente para extender aún más los cultivos de eucalipto (con las nuevas especies más resistentes al frío, colonizando el espacio que queda, la montaña asturiana y cántabra y la Galicia interior).

Estamos, sencillamente, jugándonos la vida de nuestros bosques. Y ese partido se va a disputar los próximos días, unas pocas semanas. Por eso os ruego aumentar al máximo la presión sobre el gobierno para que no firme esa prórroga. Informaos sobre el asunto, escribid sobre ello, difundid la información entre vuestros conocidos, lo que se os ocurra.

Son también tus bosques, defiende tu derecho de poder venir aquí y disfrutar de ellos, de lo que queda; de confiar que algún día tus hijos podrán conocer una Asturias, una Cantabria, una Galicia regenerada, con la Naturaleza en mejor estado de como nos la legaron nuestros padres. O podrán esos bosques, si fracasamos, perderse irremisiblemente, sometidos a la insoslayable lógica del mercado.

Que al Partido Popular, o el partido con el que gobierne la próxima legislatura, no le salga gratis el destruir nuestra tierra. Hacedle saber que la factura será muy cara, el desprestigio tremendo; es la única forma que tenemos de forzar su voluntad.

El único argumento para la permanencia de esa planta contaminando la ría de Pontevedra (ahora mucho menos, pero muchos hemos acabado en urgencias por comer marisco cogido el día que había un vertido a la ría: intoxicación por metales pesados, contaminación que está acumulada para siempre en el lecho de la ría) es preservar los puestos de trabajo. Pero realmente, la que está destruyendo puestos de trabajo es la misma existencia de la planta, pues la presencia de esa planta tiene un enorme coste de oportunidad tanto en el entorno de la ría como, sobre todo, en los montes costeros gallegos.

Además de los tradicionales oficios de la pesca y el marisqueo, sólo en el sector turístico el daño causado es mucho mayor tanto en términos económicos como laborales que lo aportado a la sociedad. Pontevedra es conocida por quien nos visita por ser una ciudad, sí, muy bonita pero…huele a cloaca. En cuanto el viento viene del mar, lo cual es harto frecuente, la imagen de Pontevedra queda dañada por su mal olor. El impacto paisajístico en toda la ría es enorme, afectando a las localidades vecinas que, tras su cierre, se verían beneficiadas con la creación de nuevos puestos de trabajo derivados de un entorno más atractivo (nadie piensa ir de vacaciones a un lugar con estas vistas).

(nótese la “decoración” de la fábrica, en un intento por vestir a la mona de seda).

Pero el principal beneficio del cierre de la planta está a muchos kilómetros de ella, en las aldeas despobladas de cuyos montes salen los eucaliptos. El clima de estas costas es privilegiado para dar todo tipo de cultivos, de mucho mayor valor añadido que el eucalipto. El eucalipto es un cultivo para holgazanes, porque se planta y no tienes que volver por esa parcela hasta quince años después, que toca la corta. Tras la corta, ni siquiera hay que volver a plantar porque rebrotan del pie, y a esperar esta vez veinte años, porque la tierra está agotada y los árboles cada vez crecen más lento (en ocasiones tierras de labor, abonadas y enriquecidas durante generaciones para poder dar tomates, maíz, patatas que sostuvieran a una familia…son ocupadas y debilitadas en el curso de una generación por un nieto sin respeto por su tierra y su pasado).

De esta forma, con un cultivo que apenas precisa mano de obra, las aldeas se van despoblando hasta caer en el abandono. ¡Qué diferente sería si parte de esas tierras, las mejores, fueran aprovechadas para pastos, o el cultivo de frutales, hortalizas o legumbres! Cultivos muy intensivos en mano de obra, pero rentables por ser mucho más productivos, que crearían decenas de miles de puestos de trabajo directos, más otros tantos en la industria alimentaria asociada, fijando población y generando riqueza en un rural hoy abandonado. Es la tantas veces reclamada necesidad de una ordenación del territorio: las tierras agrícolas, a ser trabajadas y obtener el máximo beneficio en ellas; tenemos una tierra y un clima privilegiado para dar de comer a media España. Y el terreno forestal, reservado a las especies autóctonas. Si en aquél el criterio ha de ser el máximo beneficio, en éste la directriz debe ser la conservación del medio y el respeto a la biodiversidad.

Pero es que, además, unos bosques autóctonos bien preservados pueden aportar una riqueza complementaria, como nos enseñan nuestros vecinos europeos. Hay otros países en Europa en los cuales el sector forestal es muy importante, Austria, Finlandia, Eslovaquia, Ucrania, y todos ellos aprovechan su riqueza sin necesidad de cometer el crimen ecológico de introducir especies alóctonas. Los dos principales sectores económicos austríacos son el forestal y el turismo. Prueba de que, obrando con inteligencia, se puede mantener un entorno bello, bien preservado, y obtener rendimiento económico de él.

La vecina Francia, líder mundial en el uso de biomasa, porque tras el éxodo rural permitió la regeneración de sus bosques, y ahora son la principal fuente de calefacción de la Francia rural, evitando importaciones de hidrocarburos. Está el mercado de las setas y demás productos del bosque, y las enormes posibilidades que ofrece el turismo ecológico. ¿Qué visitante va a querer visitar un entorno que es feísimo, un horror, totalmente desprovisto de vida salvaje? Que es la opinión común del turista cuando llega a Galicia ¿y esos carballales que me prometieron? ¿Dónde esas fragas encantadas? ¡Si no hay más que eucaliptos! Quiero enorgullecerme, y no tener que avergonzarme, de mi tierra ante extraños.

Y es que el eucalipto es un certero indicador de subdesarrollo económico y social. En Europa, los únicos Estados donde se permite (y fomenta, y subvenciona) su cultivo es en España (ENCE) y Portugal (Celbi y Portucel), a pesar de que en toda la fachada atlántica europea se dan unas condiciones climáticas y edafológicas incluso más propicias. En el mundo, sólo países subdesarrollados, con sociedades civiles sometidas al dictado de los grupos de poder, destruyen sus ecosistemas para plantar especies alóctonas: Brasil, Uruguay, Colombia, Indonesia… No hay un solo país desarrollado que permita la barbaridad de destruir sus bosques autóctonos, desplazados por una especie invasora, por mucho que le convenga a su industria.

Civilización o barbarie. En los próximos días, se decidirá qué camino queremos tomar.

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Tomado de un documento de la propia ENCE:

eucalipto mundo

Sólo en Galicia ya tenemos más hectáreas (396.000) dedicadas al cultivo del eucalipto que en Australia ¡su lugar de origen!

Entre España y Portugal, tenemos el 59% de todos los Eucaliptus globulus del mundo

¿Acaso tiene esto algún maldito sentido?

 

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16 septiembre 2015

Amigo Horacio

Filed under: ecología — Mendigo @ 22:27

HORATIO – Is it a custom?

HAMLET – Ay, marry, is’t:
But to my mind, though I am native here
And to the manner born, it is a custom
More honour’d in the breach than the observance.
This heavy-headed revel east and west
Makes us traduced and tax’d of other nations

toro de la vega

HORACIO – ¿Es esto una tradición?

HAMLET – Ay, sí que lo es.
Pero según mi entender, y aún habiendo nacido aquí
y estando habituado a sus costumbres, considero que es una tradición
que honra más quebrantarla que observarla.
Esta burda celebración de oriente a occidente
nos hace ser infamados y censurados por otras naciones.

Act 1, Scene IV

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tordesillas2

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Y es que, la gravedad del asunto no es tanto por el pobre bicho, pues animales mueren todos los días, incluso en el ciclo de la Naturaleza, de formas tanto o más atroces. Lo grave es constatar cómo aún, en la España profunda, existen pordioseros intelectuales que encuentran diversión en el enseñamiento con un animal, llevándolo hasta la muerte. Como la caza, el toreo, a esta horda de paletos, bestial jauría, les mueve la atracción atávica de la sangre. Los perros, aunque animal domesticado, siguen conservando el instinto de muerte, la pasión visceral por dar caza a la presa. Se podría esperar que, tras miles de años recorridos en el proceso civilizatorio, el ser humano hubiera trascendido su condición animal. Es evidente no todos ni en todas partes han conseguido diferenciarse del perro, de la bestia salvaje.

La muerte existe, tanto en el mundo animal como en el humano; nada más natural que el fin de la vida. Lo excepcional es la vileza del que se recrea en el dolor, se complace en la crueldad y se felicita con la muerte de otro ser vivo. El medio en el que han crecido, ignorante, soez y brutal ha generado esta clase de individuos; privados desde la niñez de estímulos a su inteligencia y sensibilidad, perpetuarán en su descendencia, si la educación no lo remedia, el universo en dos dimensiones que les mostraron sus padres.

La masacre de Tordesillas, como otras tantas de Norte a Sur de España, es un altavoz que pregona a los cuatro vientos que una de las dos Españas se resiste a morir, que goza de vigor en el medio rural y que, además, tiene confianza y fuerzas suficientes para imponer su brutalidad como excepción en el ordenamiento jurídico. La España cerril sigue siendo la base sobre la que descansa el poder (con un sistema electoral bien amañadito por medio) y éste recompensa su fidelidad haciendo la vista gorda con sus aldeanadas.

bullfight2

Ahora imaginad la imagen que tendrá de España un ciudadano extranjero que, después de ver imágenes como la anterior o leer artículos sobre nuestras coloridas tradiciones (color rojo sangre). ¿Qué pensará la próxima vez que tenga que contratar a un joven español, hacer un negocio con una empresa española, elegir destino para sus próximas vacaciones? ¿Cuánto nos cuesta al resto de los españoles, la mayoría civilizada, que una banda de palurdos analfabetos no sólo nos avergüencen con su zafiedad, sino que, además, liguen expresamente, enfáticamente, su barbarie a la cultura española, lo que quiera que sea ésta?

No sólo dan motivos para ser infamados por las otras naciones, sino que además se ponen como medida de la esencia española, quedando los demás, la inmensa mayoría de la ciudadanía con inteligencia y sensibilidad, fuera o en los aledaños de una españolidad que definen mirándose al espejo. Los que no transigimos con el maltrato animal no somos españoles, o no lo suficientemente españoles y si no nos gusta, ya nos podemos ir de esta España que, realmente nunca ha sido nuestra.

Ser español es ser dos veces católico, decía el catecismo fascista. El razonamiento es el mismo, con la brutalidad como santo y seña, definición y medida de la patria. Ganas dan de tomarles la palabra, con ella, la puerta, y decir ahí os quedáis, garrulos, con vuestros harapos.

Si esto es España, nosotros, nos vamos.

lastema-de-bois

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