La mirada del mendigo

18 agosto 2019

Industria maderera en Polonia: el Parque Nacional Bieszczadzki

Filed under: Ecología — Nadir @ 14:48

Olvidaos de Białowieża, al menos el lado polaco ha sido habilitado como parque de atracciones para que los turistas puedan ver bisontes (sería interesante visitar el lado bielorruso, pero entrar es un caos de visados y burrocracia soviética que nos hizo desistir). El parque natural más fascinante de Polonia es el Bieszczadzki, justo en la esquinita suroriental, en la triple frontera con Eslovaquia y Ucrania.

Hemos pasado todo el día pateando por densos hayedos para visitar las dos modestas alturas de la región, el Krzemień y el Tarnica, y bajamos como siempre con el tiempo al cuello.

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Y justo mientras tomaba esta foto, de esos árboles en sombra que se ven en primer término, surgió un poderoso rugido. Ver no vi nada, pero es evidente que algo así sólo podía venir de un oso, que nos estaban avisando de su presencia. Él sí nos veía (o quizá olía), porque estábamos cruzando una campa.

Al primer rugido le siguieron dos más, que nos convencieron por si hacía falta de seguir nuestro camino de descenso. Con cierta aprensión y mirando cada poco hacia atrás, para qué negarlo. Aquí estamos acostumbrarnos a cruzarnos con jabalíes, y un macho adulto de jabalí es un animal imponente. Pero esto es otra cosa…

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Bueno, ésa era la anécdota del oso, que quería contarla porque me hizo mucha ilusión (y también algo de canguelo) estar tan cerca de uno. Ahora, a lo que vamos. Entre la foto anterior y ésta hay cuarto de hora.

Al poco de encontrarnos con el oso, el desdibujado sendero se transformó en una pista ramificada de maquinaria forestal.

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Habréis leído noticias de cómo el gobierno ultracatólico del PiS está autorizando talas en Białowieża. Pues no sólo es Białowieża, también aquí.

Las huellas de la maquinaria en la tierra húmeda, pendiente arriba y abajo, llegaban en algunos tramos a la altura de la cintura. Toda una herida en el suelo, una vía abierta a la erosión.

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Y estábamos, comprobado con el GPS, en la zona de reserva del Parque. De hecho, este regato marca el límite.

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Es decir, esta actividad es tan ilegal como ostentórea.

Queriendo escapar de los itinerarios de trekking balizados, nos metimos por pequeñas trochas por medio de las montañas y dimos con la pista, pero cualquiera puede localizar el paso de las máquinas y las zonas de corta simplmente siguiendo sus huellas.

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Ésta fue la primera maquinaria que nos encontramos en el descenso.

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Ha tenido un accidente que ha arrancado parte del eje trasero y desplazado la cabina.

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Ya cerca de la pista principal, están el resto de máquinas.

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A estas alturas, ya teníamos pena del pobre oso. Debía estar confuso y atemorizado de ver cómo estas máquinas ruidosas entraban en su hábitat para destruirlo.

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La escala a la que se trabaja es considerable, con numerosos tractores para sacar los troncos y llevarlos al cargadero.

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El cargadero que no es un punto, sino la pista principal en buena parte de su recorrido. Cientos de metros de madera de haya bien picadita para alimentar las chimeneas polacas. Una fuente de energía renovable, sostenible y ecológica, o al menos eso dice el manual del progre concienciado.

Me da a mí que el oso no estará muy de acuerdo.

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15 agosto 2019

Higos

Filed under: Ecología — Nadir @ 10:59

Me doy cuenta que, con tantos temas tediosos o desagradables, hace tiempo que no hablo de naturaleza. Realmente, en la naturaleza encuentro la base firme que me permite soportar mis contactos con la sociedad.

Aprovecho la ocasión entonces para presentaros este vídeo, que me ha emocionado. Como sabéis, una de mis aficiones es la agricultura, más exactamente la fruticultura, que como muchas veces he remarcado es lo contrario a la ecología, aunque no dejas de tratar con seres vivos sujetos a interacciones determinadas por el medio natural. Pues bien, en éste se explica la polinización de los higos, para entender las diferencias entre las variedades partenocárpicas (que no precisan de polinización) y los cabrahigos. Que a su vez pueden ser uníferas o bíferas… ¿creéis que hablo en chino? No os preocupéis, tras ver este vídeo os quedará todo claro (subtítulos en castellano y portugués; Sacadura, su autor, es de Caldas da Rainha).

Creo que os resultará interesante a los que os complacéis con la naturaleza. Y con sus frutos (qué buenos están los higos, la hostia).

Un argumento recurrente de Dawkins es la extrañeza que le produce que la humanidad siga refocilándose en la superstición, necesitando de explicaciones míticas del mundo, cuando las explicaciones científicas no sólo son rigurosas, es que además son fascinantes. La realidad es maravillosa, sorprendente y mágica, infinitamente más interesante que las patochadas que se inventaba el cerebro humano cuando no tenía ni herramientas ni método para estudiarla.

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23 abril 2019

Galiza progresa

Filed under: Ecología — Nadir @ 23:05

Eu pensaba que tiña visto de todo tirado nas caldeiras e na beira dos ríos, pero sempre hai espazo para a sorpresa.

Un escáner! Non sei quen de vós comentou que o de tirar merda nos camiños era cousa dos vellos das aldeas, que seguían coas antigas costumes… Pois os velliños das aldeas coido que non usan escáner. E non ten fillos pequenos para regalarlles…

Esto é sinal que a modernidade empeza a chegar a Galicia. Xa non só tiran cociñas, lavadoras e neveiras, agora xa se pasaron ás novas tecnoloxías. XD

Aínda que Galiza é unha terra de costumes arraigadas, e a neveira vella tirada monte abaixo é un clásico que no se pode perder:

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E cousas máis raras que teño atopado nos meus paseos polo monte.

Tampouco Pondal o faría moito mellor.

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E xa para rematar, vou contarvos un chiste. Vai a Xunta… e promove a prantación de máis piñeiros. E Telegaita emite unha publicidade, con guión de FINSA e pagada por todos nós, xustificando esta promoción e glorificando as reforestacións de piñeiro.

Se quen tiña que promover a recuperación ecolóxica e a promoción de especies autóctonas, bótalle máis leña ó lume (tamén en sentido literal), é que todo está perdido. O 100% do territorio está dispoñible para xerar a materia prima das madereiras, nomeadamente ENCE e FINSA. É o que ter non ter industria, e ver marchar ós mozos a traballar fora, non hai marxe de manobra para cambiar o modelo productivo da madeira de baixa calidade (especies de ciclo corto e pequenos diámetros para triturado) a outros de alto valor engadido (bioenxeñería, nanotecnoloxía…).

Somos pobres, tampouco hai coñecementos para iniciar outros negocios, e hai que seguir co destino manifesto que lle adxudicaron a Galicia: proveer ós mercados de madeira barata.

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14 abril 2019

Catalunya (I)

Filed under: Ecología,Fotografía,Política — Nadir @ 9:52

Voy dando salida a tandas de fotos de antiguos viajes, para intentar que no se agolpen. En esta ocasión, las del viaje el año pasado a Catalunya, en pleno procés.

Después de la ofensiva mediática para convencerme de lo malos que eran los catalanes, en concreto aquellos que querían romper España, tenía curiosidad por ir a conocerlo de primera mano viajando por la Catalunya profunda.

Y, la verdad, en pocos viajes me he encontrado tan a gusto con la gente. En general, encantadora (de hecho, tristemente, creo que ponían especial énfasis en demostrar que no eran tan malos como decían los sucios periodistas).

El nacionalismo se popularizó en el s.XIX como recambio de un mecanismo agregador que empezaba a fallar a la hora de dirigir a las masas: la religión. Es por eso que digo que el invento del Estado-nación no deja de ser un sucedáneo de la religión de siempre, la invención de un nuevo Dios al que adorar. Y lo cierto es que funciona, y hoy en día la gente toma peor una ofensa al nuevo Dios que al Antiguo. De hecho, es bastante común escuchar blasfemias contra el Dios judío, ahora bien, blasfemar contra España levanta las iras de sus creyentes. Que siendo la religión del Estado, son prácticamente todos excepto allá donde tienen otro Dios.

Pretender explicar que el Estado es sólo una entidad administrativa creada por el hombre a efectos de su mejor gobierno, un mero instrumento de la sociedad, es tan inútil como hacerle ver a un musulmán la evidencia de que Mahoma era un charlatán que usaba el truco de las revelaciones (siempre tan oportunas a sus intereses) para sostenerse en su posición de caudillo de un grupo de malhechores analfabetos dedicados al bandolerismo.

Pero no todas las religiones son iguales. En el catecismo de la intolerante religión española figura la prohibición de que sus súbditos adoren a otro Dios o, al menos, que lo consideren por encima de la adoración que merece la patria española. Ningún catalán intentará convencer a un murciano que reniegue de España para adorar la senyera, sin embargo, el españolismo quiere imponer su religión entre aquellos que tienen otro referente nacional distinto al español. Y para divulgar su fe cuenta con una generosa y bien dotada tropa de sacerdotes mediáticos más, cuando esos herejes no se aviniesen a razones, el ejército y las fuerzas policiales para meter en cintura a los idólatras. Imponen la rojigualda como los misioneros imponían el crucifijo.

La cuestión es que, curiosamente, al menos el Dios catalán tiene algún soporte real: existe una cultura catalana, la cual es una realidad inaprensible y difusa imposible de circunscribir con fronteras. Pero existe, que es más de lo que podemos decir de España. España es una realidad administrativa sin significado sociológico, si tratásemos de describir una “cultura española” sería la agregación de las diversas culturas preexistentes a su creación.

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+ (more…)

4 abril 2019

La nueva normalidad gallega

Filed under: Ecología — Nadir @ 21:29

Que saque esta foto desde mi casa no deja de ser parte de la normalidad aquí en el Sur de Galicia.

Que la saque en Marzo, es parte de la nueva normalidad. Y es que desde que desde que entró el año, en el Norte peninsular no ha dejado de arder.

Insisto: esto no es un incendio aislado. Es un problema estructural de causas concomitantes, y que sólo puede tener una solución política: desactivar los intereses que existen en que el monte arda (pastos, madera barata, caza, desbroce, trabajo en las brigadas…). Solución que ninguna fuerza política se atrevería a implementar por no perder votos en el rural (aún habiendo fuerzas que no tienen votos que perder).

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Esta entrada la dejo programada, que estaré unos días fulaneando por ahí. Pero os dejo deberes. Entre la audiencia existe un alto nivel de cultura ecológica. Pues bien, el encargo consiste en analizar la siguiente foto.

No me he tenido que ir muy lejos, ni es un paisaje ciertamente excepcional, sino el aspecto que ofrece buena parte del monte gallego tras siglos de ganadería extensiva e incendios recurrentes.

El lugar, si tenéis curiosidad, son los montes por encima del antiguo balneario de Requeixo, entre los concellos de Monterrei y Cualedro (la zona cero de la actividad incendiaria, el sitio más espantoso que jamás he encontrado, y mira que he recorrido el continente). Recuerdo ir con mi padre de pequeño, y todo este monte estaba atiborrado de una frondosa vegetación, de forma que donde ahora veis piedras, era una poderosa muralla verde: la naturaleza se había regenerado gracias al éxodo rural que permitió que se relajase la presión sobre grandes superficies de monte.

Pero si investigamos cuál era el aspecto en 1956, en el vuelo americano, nos encontramos que estaba tan pelado como lo está ahora (meted las coordenadas: 41.918579, -7.517107, quitad de la vista de mapa el catastral, que sólo molesta y habilitad la comparación, Swipe).

Todo lo anterior nunca lo encontraréis en letra impresa, pues supone derribar el ídolo de los guardianes de las esencias de la nación, pero es la clave de la actividad incendiaria en el noroeste peninsular: los incendiarios están tratando de recuperar el paisaje que existía antes de la ola de emigración que empezó precisamente en los ’50 (prácticamente una desbandada, sólo quedaron en las aldeas los cuatro tontos que no servían para otra cosa). Los viejos conciben, y transmiten a su prole, la idea de que es deseable un paisaje “despejado” (desolado), que así es como deben ser las cosas. Y perciben la regeneración natural del monte como una amenaza: el monte nos come, sólo hay bicherío.

A fin de cuentas, el origen último de los incendios está en el odio profundo que siente el aldeano por la Naturaleza.

Por supuesto, ya sé que la televisión os ha vendido otra cosa sobre las gentes del campo.

Este es el sentido de este blog, ofreceros además una píldora roja. Estudiad el tema y decidid quién os ofrece la explicación más coherente.

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