La mirada del mendigo

28 diciembre 2015

Αἴολος και Ἥλιος

Filed under: energía — Mendigo @ 1:31

Haciendo limpieza en el disco duro, me he topado con estos gráficos que puede que a alguien le resulten interesantes (pinchar para ampliar).

El primero, es la media de la velocidad del viento a 80m sobre la superficie (aprox. la altura de la torre de un aerogenerador moderno).

3tier_5km_global_wind_speed

Esta medida no es exactamente igual a los recursos eólicos disponibles, pero a esta escala y para un uso didáctico es suficientemente buena aproximación.

Para quien esté interesado: al calcular la media, los vientos menores de 5m/s (se empiezan a desarrollar rotores que aprovecharían vientos incluso de 3m/s) no deberían ser tenidos en cuenta. Igualmente los aerogeneradores abanderan las palas con vientos superiores a 25m/s, por seguridad, así que todo lo que pase de ahí tampoco contribuye en nada a la generación de energía. De hecho, la potencia nominal se suele alcanzar a 15m/s, por lo que vientos superiores no suponen ulteriores incrementos de potencia. Por otra parte, expresarlo en unidades de velocidad no da una idea exacta de la capacidad energética del viento, ya que ésta depende del cubo de la velocidad (un viento de 10m/s es 8 veces más energético que uno de 5m/s); por eso los mapas más técnicos se expresan en W/m². Finalmente, no todo es la velocidad del viento sino también su “calidad”: vientos racheados provocan esfuerzos en el eje que acortan los intervalos de mantenimiento, afectando a su producción y rentabilidad (el viento marino suele ser de más calidad que el montano). También es importante que su componente sea constante, para no perder tiempo reorientándose.

Pero bueno, más allá de tecnicismo, podemos ver que hay zonas del mundo con unos recursos eólicos muy importantes. Lo malo es que, generalmente, coincide con regiones despobladas (Mauritania, Ushuaia, cordillera andina, Somalia, Groenlandia, las Rocosas o el Himalaya), y una explotación masiva conllevaría enormes inversiones en una red de transporte de cientos de kilómetros y asumir grandes pérdidas (energéticas) que cuestionarían la viabilidad económica del proyecto. La excepción es el Norte de Europa, especialmente las islas británicas y Escandinavia, que tienen un filón energético inagotable en sus costas.

Luego hay, a escala regional, puntos calientes debido a una orografía singular que harían bien en ser aprovechados: por ejemplo, aquí cerca, el Estrecho de Gibraltar o los valles del Ebro o del Ródano que encauzan las masas de aire.

Debido a la proyección empleada (Mollweide) las zonas laterales aparecen muy distorsionadas. Pero, por ejemplo, Nueva Zelanda o Japón son también Estados desarrollados que podrían cubrir buena parte de sus necesidades energéticas con energía eólica. En el caso de Japón, sin embargo, su extrema densidad de población impide poder colocar estos monstruos en tierra firme, mientras que una batimetría con acusadas pendientes en la costa pacífica dificultaría la producción marina (¿por qué emplear onshore y offshore si en castellano tenemos recursos sobrados para expresar lo mismo? ¿para darse el pego?).

Lo dicho, aquí os dejo el mapa para que investiguéis y lleguéis a vuestras propias conclusiones. Como aguinaldo, os dejo también el de irradiación solar media, mucho más predecible (depende básicamente de la latitud y la nubosidad):

3tier_solar_irradiance

De nuevo, en general, las áreas de máxima irradiación son áreas con baja densidad de población (y, por lo tanto, necesidades energéticas). Hasta que no aparezcan una nueva generación de células fotovoltaicas (tengo mucho interés en las orgánicas, cuya fabricación implica mucho menor consumo energético), me temo que sólo son interesantes en aplicaciones puntuales donde no llegue la red eléctrica, pero hasta dentro de unos cuantos años no serán competitivas frente a las tecnologías de generación convencional, de cara a su producción masiva. Otra cosa es que, por medio de primas, haya Estados que las introduzcan por motivos más bien publicitarios, ya que su escasa aportación al mix de generación no implica ninguna diferencia sustancial. En cuanto a la termoeléctrica…bueno, le podéis preguntar a Abengoa sobre su rentabilidad. :)

Y, finalmente, un mapa que aúna las tres principales fuentes de energía renovable.

3tier_all_renewables_poster

En éste se une la pluviosidad media, relacionada con la generación hidroeléctrica. De todas las tecnologías de generación, la más lesiva para el medio natural y una de las potencialmente más peligrosas para el ser humano (sí, mucho más que la nuclear).

Pero es renovable. De hecho, la minihidráulica, la más destructiva en relación a su producción, está incluida en el Régimen Especial y es subvencionada con primas. Pero eso no importa porque, como las anteriores, es renovable y, como todo idiota sabe de carrerilla, significa que es verde, es ecológica; vamos, que hasta le hacemos un favor a la Naturaleza construyendo presas, levantando parques eólicos u ocupando hectáreas con paneles solares.

Existe un concepto tremendamente poderoso, y completamente malaprovechado: la imputación de externalidades. En el campo de la generación eléctrica, exige un estudio riguroso del impacto de las diferentes tecnologías de generación en el medio natural y en la sociedad. Identificar esas agresiones, tanto regulares como potenciales según su frecuencia de aparición, en relación con la producción y pasarle el recibo a cada planta, para que resarza a la sociedad del daño causado o el riesgo incurrido.

Entonces, una vez corregidos los costes asumiendo todas las externalidades asociadas a la producción, podrían competir en verdadero pie de igualdad.

NOTA: El resultado sería muy diferente al que mucha gente se imagina, ya que a los paneles solares les tendríamos que sumar las emisiones de CO2 asociadas a su fabricación (en China, con contaminantes centrales de carbón), además de cuantificar la ocupación de terreno (enorme en relación a la producción).

12 diciembre 2015

La isla de calor y la estrategia de los Saud

Filed under: ecología,energía — Mendigo @ 0:05

Esta entrada es sólo un anexo de la anterior.

En los comentarios se me indica que el calentamiento observado no se debe al calentamiento global, sino al efecto de isla de calor de la gran urbe madrileña. Me parecía poco relevante, por la situación del observatorio (el Jardín Botánico está anexo al Parque del Buen Retiro), pero es una objeción razonable a tener en cuenta.

Bien, vamos a probar con otros observatorios situados en el quinto carallo.

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Descartado el efecto de la isla de calor, se repite con inquietante tozudez la misma tendencia observada en el Retiro. Los valores de la pendiente varían entre los 0,069ºC/año en la media de las máxima en Navacerrada, y el 0,022ºC/año de la media de las mínimas para el mismo lugar, estando los valores de Almería y Hondarribia entre estos.

Una explicación que se me ocurre para explicar ese coeficiente más bajo en Navacerrada es la inversión térmica: las masas de aire frío tienden a descender al valle, lo cual limita los valores extremos (es decir, se hubieran alcanzado mínimas más bajas al principio de la serie, si no fuera por este efecto que inestabiliza las masas de aire cuando su temperatura es muy baja, haciéndolas fluir valle abajo).

Es una hipótesis. En cualquier caso, la media de estas tres estaciones es un incremento de temperatura de 0,0401ºC/año. Comparémosla con los 0,039ºC/año obtenidos en Madrid. Por supuesto, hay diferencias en cómo afecta este fenómeno a diferentes localizaciones, pero me sigue sorprendiendo la coherencia del mismo patrón.

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Bueno, a otra cosa, mariposa.

Ayer dejé sin comentar un asunto, para no irme demasiado del tema. ¿Por qué los árabes, con los Saud a la cabeza, siguen empeñándose en que la OPEP aumente más y más su producción, cuando el mercado de crudo precisamente está flaqueando por el lado de la demanda? Lógicamente, la cotización se ha vuelto a derrumbar, y el Brent ya ha perdido el soporte de los $40 (Goldman Sachs lo ve a $20) ¿Les gusta perder dinero a estos árabes chiflados o qué? Bueno, yo voy a dar mi visión, que necesariamente está basada en conjeturas pues no estoy en la cabeza de los mandamases de Aramco, pero desde luego esta gente sabe muy bien lo que está haciendo, porque de petróleo saben más que nadie (aunque a veces parece que su estrategia petrolera está diseñada por un orco maniacodepresivo).

Lo primero, están siguiendo una estrategia de tierra quemada para debilitar a sus enemigos, principalmente el bloque Irán-Venezuela-Rusia. La pieza venezolana ya ha caído por su propio peso, era una fruta madura. Las otras dos son mucho más duras de roer. Maduro llegó a la OPEP rogando por un recorte de producción que diera una alegría a la cotización y un respiro a su déficit, y Salmán respondió aumentando 1,7 millones de barriles más. Se estaba ahogando en una piscina de petróleo, y los árabes le hundieron la cabeza. Con unas descomunales reservas en oro, divisas y activos por todo el mundo, las petromonarquías pueden soportar sin despeinarse unos déficits tremendos derivados de su propia operativa en el mercado (se estima que los Saud tienen oxígeno para cinco años más reventándole las costuras al mercado de crudo).

Pero, antes que nada, las petromonarquías realizan este movimiento, y esto es común acuerdo, por recuperar cuota de mercado.

Pero ¿qué maldito sentido puede tener ganar cuota de mercado si, por el camino, dejas de ganar miles de millones de dólares? Vamos a explicar su punto de vista.

Como podéis ver en este gráfico interactivo, Rusia con sus explotaciones árticas y, sobre todo, USA con el fracking, han estado incrementando su producción, ensombreciendo la importancia del bloque árabe (que en este tema se comporta como un grupo bastante unido, bajo la dirección saudí).

En el mundo hay tres grandes productores, a mucha distancia del resto: USA, Rusia y los árabes.

Como USA produce para autoconsumo, sólo hay dos grandes exportadores: el bloque ruso y, por encima de cualquier medida, el bloque árabe.

Bueno, pues en mi opinión, el origen de esta carnicería en el mercado de petróleo es la necesidad de las petromonarquías de seguir siendo la pieza clave en el mercado energético. Cuando se decretaron sanciones a Irán, no hubo desabastecimiento porque Arabia Saudí forzó la máquina y completó su parte. Cuando cayeron las exportaciones libias, de nuevo los árabes suplieron con su petróleo el que dejaba de producir el país norteafricano. Pero ¿quién podría suplir un cerrojazo del petróleo de la Península Arábiga? Nadie, ni el resto de productores al unísono tienen una capacidad excedente para cubrir ese inmenso hueco forzando la máquina.

Por lo tanto, mientras el crudo árabe sea imprescindible para evitar el desabastecimiento en el mercado, los jeques pueden sentarse cómodamente en sus tronos porque saben que son invulnerables. Pueden cometer atrocidades y tropelías sin cuento, porque todo les será perdonado: jamás Occidente se arriesgaría a un embargo ni mucho menos una operación punitiva contra ellos. Por otra parte, los jeques sí que pueden mantener el chantaje de cerrar el grifo si algo les incomoda, como hicieron en el 85 (estrangularon la producción hasta los 2Mbpd, reventando la cotización).

Lo que les da esa posición de productor insustituible (especialmente si actúan en comandita) vale mucho más que el dinero. Hablamos de control, de PODER.

Los USA, que como es normal no deseaban semejante dependencia, empezaron a independizarse con el fracking. Los árabes, viendo la jugada, están pasando su apisonadora por el mercado de crudo. Sus bajísimos precios de producción, del orden de los $7/bbl les permite hundir los precios hasta donde ningún otro productor puede llegar, sacándolos del mercado y ocupando su puesto.

Si alguna vez estuvo contestada, hoy de nuevo nadie duda de que su producción sea insustituible y, por lo tanto, sus regímenes sean intocables.

Objetivo cumplido. ;)

7 marzo 2015

Hubbert es trivial

Filed under: energía — Mendigo @ 21:46

Cuando era un rapaz, era un bicho raro: me gustaban las matemáticas. Lo que me cansaba era cuando tocaba estudiar propiedades de operadores y funciones que caían de cajón (aunque su demostración a veces era peliaguda, lo cual me enervaba más, por tener que dedicar esfuerzo a algo que se me antojaba evidente).

Ya talludito, parece que debo seguir dedicándole esfuerzo a demostrar lo evidente. Una de esas propiedades bobaliconas recuerdo que decía algo así: toda función continua y acotada por arriba anula en al menos un punto la derivada primera. Lo cual es evidente, porque es lo mismo que decir que toda función que no tienda a +∞, habrá necesariamente de tener un máximo (un máximo global, pero puede tener más máximos locales).

Estamos con matemáticas de 3 BUP; es muy triste tener que rebajar el nivel hasta aquí, pero visto el nivel es necesario.

Sabemos que el proceso de formación del petróleo opera en una escala temporal de miles de años; visto desde la perspectiva humana, podemos considerar los recursos petrolíferos como un stock fijo del cual vamos retirando cantidades del subsuelo. Por lo tanto, la función de extracción, dado que la cantidad de petróleo en la corteza terrestre es una cantidad limitada (su tasa de reposición es infinitesimal en comparación con la cantidad explotada), es una función acotada superiormente.

Este fenómeno ya fue descrito por la sabiduría tradicional gallega: Onde se quita e non se pon, acábase o montón. Desgraciadamente, Hubbert nunca aprendió gallego.

Y, por lo tanto, al ser la función de extracción de crudo una función acotada, podemos asegurar que en algún punto tendrá un máximo.

Por lo tanto, no es que Hubbert estuviera errado. No, antes bien, estaba en lo cierto. Por lo que me río de este tipo y de sus seguidores (hubo alguien que mencionó el término hubbertiano, y ya me descacharré) es porque su famoso enunciado…¡ES TRIVIAL! Es cierto, tendrá que haber un pico ¡pues claro! Eso lo sabemos todos los que hemos hecho una bachillerato decentito. Es evidente, incluso para un crío de 16 años que tenía cuando estudiaba esas propiedades, es evidente.

Por lo tanto, el señor Hubbert lo que hizo es descubrir las sopas de ajo. En la historia de la ciencia, viene a ser como si un señor inglés llegara mañana a Cuenca y plantase la Union Jack, como descubridor de esa terra incognita. Que Cuenca existe (de Teruel ya hay más dudas) es conocido por la civilización desde hace algún tiempo, valiente descubrimiento. Si digo que uno y otro son imbéciles no es porque estén errados, Cuenca está a orillas del Tajo y en algún punto toda función de extracción de cualquier recurso no renovable alcanza un máximo. Es cierto. Pero es que ES EVIDENTE!!! Al menos para los que tenemos un nivel académico regularcillo. Firmar la invención de las sopas de ajo coloca al presuntuoso descubridor a la altura intelectual de un estudiante universitario que llega un día a clase todo alterado, y le dice a todos sus compañeros “Eh, sabéis de lo que me he enterado??? Que los Reyes Magos son nuestros padres!!!!”

Insisto, no es que Hubbert esté equivocado. No, es que ha dicho una chorrada, una obviedad, una trivialidad. Hubbert es la versión anglosajona del castizo prócer don Pero Grullo, un personaje de cuchufleta.

Luego, tras descubrir lo evidente, se envalentonó y pretendió predecir el futuro, y ahí fracasó miserablemente (ni su inteligencia ni su imaginación le permitieron concebir que entrasen nuevas variables asociadas al progreso tecnológico).

De todo este asunto del pico de petróleo, lo que sorprende realmente es que le sorprenda a alguien. Todo el mundo en el sector de la energía da este hecho por descontado, pero para una pequeña cantidad de legos en la materia, creen que han descubierto el Santo Grial.

¿Hay algún idiota que crea que existe algún operador en el mercado de crudo (CBOT) que ignore que el petróleo es limitado y que algún día la curva de producción necesariamente alcanzará su máximo?

26 febrero 2015

El Peak Oil es un hecho

Filed under: energía — Mendigo @ 0:39

Definición de Peak Oil: Peak oil, an event based on M. King Hubbert’s theory, is the point in time when the maximum rate of extraction of petroleum is reached, after which the rate of production is expected to enter terminal decline.

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World Crude Oil Consumption by Year (datos de la EIA)

year – consumption (10³ bbl/day)
1980 – 59,928.84
1981 – 58,013.31
1982 – 56,722.96
1983 – 56,002.25
1984 – 57,064.08
1985 – 57,382.49
1986 – 58,996.11
1987 – 60,385.75
1988 – 62,269.80
1989 – 63,497.39
1990 – 63,875.12
1991 – 66,970.88
1992 – 67,136.27
1993 – 67,587.54
1994 – 68,927.09
1995 – 70,256.20
1996 – 71,878.41
1997 – 73,591.53
1998 – 74,266.63
1999 – 75,967.47
2000 – 76,959.10
2001 – 77,756.45
2002 – 78,526.76
2003 – 80,173.85
2004 – 83,176.98
2005 – 84,668.04
2006 – 85,586.39
2007 – 86,700.09
2008 – 86,027.86
2009 – 84,953.36
2010 – 87,839.10
2011 – 88,657.70
2012 – 89,668.91
2013 – 90,354.27
2014 – 92,400 (Est)
2015 – 93,500 (Est)

Graficado: World Energy Consumption

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Comentario magufo del mes: “El peak oil es un hecho en la mayor parte de productores y a nivel global. Es un hecho como la luz, la gravedad, o las tortillas de patatas.”

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Al menos uno de esos tres términos del silogismo es falso.

Si se alcanza máximo absoluto (no local, en la escala tiempo) Peak Oil (por definición)

Si A ←→ B
No A → No B

– O la definición está errada, y no puede estarlo porque es una definición.

– O la verificación de la condición está errada (los datos de producción y consumo global, sean los de la EIA, de la IEA, que en el último WEO pronostica una producción global de 104 bbl/d para 2040, o el Stadistical Review de BP, todos ellos coincidentes en la tendencia creciente en la producción de crudo).

– O la conclusión está errada (¿Cómo vamos a haber traspasado el Peak Oil si cada vez producimos más?).

Ahora bien, si la discusión comienza en la forma: la existencia de Dios es un hecho indiscutible. Es un hecho como la luz, la gravedad, o las tortillas de patatas. Y a partir de este hecho irrefutable (y, por lo tanto, que no es necesario probar) desarrollo toda mi doctrina. Vale. Pero a partir de aquí no es ciencia sino teología. Es decir, superstición, charlatanería, magufada aderezada de palabrería pseudocientífica.

La ciencia plantea una hipótesis. Y cuando la realidad, soberana, la refuta (la producción sigue, año tras año, aumentando) hay dos caminos: el científico es dar media vuelta y recapacitar sobre los errores cometidos al establecer la hipótesis. El religioso es obstinarse, aferrarse en la fe, impermeable a la evidencia, y perseverar en el error, declarándole la guerra a la realidad (en cualquier momento pasado, la producción de crudo fue menor que la actual). Cada cual es libre de creer en lo que quiera, pero ese discurso está fuera del consenso científico. Tiene el valor de la homeopatía, la telequinesia, el chamanismo o cualquier otra magufada de moda, sección milenarismos apocalípticos.

Nota histórica: Hubbert pronosticó en los ’70 que la producción mundial de crudo alcanzaría su máximo absoluto en 1995. Afortunadamente para él, murió en 1989, así que se ahorró el trabajo de buscar una excusa, trabajo que les quedó a sus acólitos. En 1995, el consumo (es más fácil de medir que la producción, en escalas amplias de tiempo, como es obvio, ambos se igualan) de crudo era de 70,2 millones de barriles al día. En 2015, la EIA estima que llegaremos a los 93,5 millones.

Pero quien no se consuela es porque no quiere. Si Hubbert falla, siempre nos quedará…

Fenómenos paranormales – Las inquietantes profecías de Nostradamus para 2015: Derrumbe de la economía y devastador terremoto
Muchos de los pronósticos del famoso vidente francés ya se hicieron realidad. Conozca lo que anunció para el 2015.

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NdM: en lo venidero, exijo que los comentarios tengan un mínimo de rigor y nivel académico. No he borrado nunca un comentario ni lo haré, pero pienso hacer caso omiso de los que no alcancen un nivel mínimo exigido. Mi tiempo es precioso y es lamentable y vergonzoso que tenga que hacer entradas como ésta explicando el A-B-C de la política energética, en vez de progresar en temas de más enjundia.

14 febrero 2015

Las reservas de petróleo son inagotables

Filed under: energía — Mendigo @ 10:20

Publico esta rápida entrada, para sugerir la lectura de este artículo de Anxo Sánchez, en la que de forma muy sucinta y pedagógica da la clave del problema:

Nada es Gratis – Tranquilo, majete: las reservas de petróleo son inagotables

Efectivamente, no existe ninguna tensión ni presente ni venidera en el suministro de energía, especialmente en el caso de combustibles fósiles. Nunca ha habido en la historia de la humanidad tanta diversidad de fuentes de energía, o lo que es lo mismo, menor dependencia de una en concreto. Igualmente, hacía mucho tiempo que no había semejante exceso entre demanda, producción y capacidad potencial de extracción (lo que ha hundido el precio primero del gas natural, luego del crudo y, en fin, de todas las commodities). De hecho, hay estudios que plantean que en el caso del crudo, la curva que va a colapsar no es la de la oferta (según la teoría del Peak Oil) sino la de la demanda. Es decir, hoy estamos más lejos que nunca de una crisis energética.

El último recurso en añadirse a la lista de hidrocarburos no convencionales: los clatratos de metano (metano atrapado en una estructura cristalina de moléculas de agua, que la estabiliza), del cual se estima que existen más recursos que del resto de hidrocarburos juntos.

No, el límite de los hidrocarburos no es de fuente, sino de sumidero. No es que falten recursos, es que, de hecho, sobran recursos. Lo que falta es la capacidad de los ecosistemas para digerir ese aumento repentino en los niveles de GHG (gases de efecto invernadero), CO2 derivado de la combustión, pero también CH4 derivado de fugas en los procesos de fracking o extracción de clatratos (por eso los he traído a colación).

Haber hay reservas de hidrocarburos de sobra, para varias generaciones (y según aumente el precio de la energía, las reservas aumentarán automáticamente funcionando como un estabilizador del precio). Lo que no podemos es gastarlas. Bueno, como poder, podemos, pero no sin causar una hecatombe climática (y, por lo tanto, ecológica y social).

La cuestión, como muy bien apunta Anxo en la entrada (y me voy callando para que lo leáis a él) es que los países se enfrentan a una versión global del dilema del prisionero. Sin cooperación, maximizando el beneficio individual supone el desastre colectivo (otra refutación de la teoría liberal de Adam Smith, el monte gallego es otro contraejemplo).

Aquí está la clave de bóveda del problema, expuesta según el estadio actual del conocimiento científico, más allá de magufadas decrecentistas.

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NOTA: Existe aún otro argumento, políticamente muy incorrecto (de los que gustan en este espacio), pero aún más poderoso y acuciante para forzarnos a un cambio de modelo energético. Estamos financiando el conservadurismo más reaccionario, brutal y liberticida que existe sobre la superficie del planeta.

Sigo avisando: estamos alimentando un monstruo. Echemos cuentas.

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