La mirada del mendigo

22 enero 2022

Legitimación

Filed under: Internacional — Nadir @ 0:51

A la postre, el objeto de un gobierno es proporcionar riqueza y bienestar a sus administrados, y el pueblo lo apoyará en la medida que cumpla con esta función.

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

15 enero 2022

Transit

Filed under: Internacional,Varios — Nadir @ 21:14

Ando poniendo un poco de orden en el disco duro, y quería compartir esta foto. Quizá la autocaravana más bonica que he visto nunca, en una foto del verano pasado en la ría de Aldán.

Qué ganitas de que acabe por fin la pesadilla del carallovirus y volver plena y despreocupadamente a la vida nómada.

+

Por cierto, lo que estoy escuchando ahora:

Los apóstoles del odio están preparando a la población para una próxima guerra con el menú de costumbre, demonización del enemigo al que se le dibuja como una amenaza que hay que conjurar. El imperio romano conquistó medio mundo librando sólo guerras «defensivas».

El absurdo llega hasta el punto de acusar a Rusia de cortar los suministros de gas, y usando como «prueba» que en la estación de Mallnow (frontera germano-polaca) el flujo se había invertido. Igual que un líquido según un gradiente de alturas, los gases lo hacen según un gradiente (inverso) de presiones. Es decir, que si el metano iba de Alemania a Polonia, es porque las bombas del lado alemán estaban creando presión. Y quien opera las bombas y las válvulas alemanas no es Putin, como es obvio. Debería ser obvio, vaya, a no ser que hayas estudiado periodismo. ¿Qué ocurre en realidad? Que Alemania estaba haciendo caja revendiendo gas comprado a bajo precio (contratos a largo plazo, más estables, que son los que suele preferir Gazprom) a Polonia, que como son subnormales, es decir, polacos, se habían echado en brazos de USA y sus metaneros, que tenían que pagar según el precio spot, que como todos sabemos se había disparado (y aún sigue).

Putin me desagrada, pero hay que reconocer que el gobierno ruso, igual que el chino, tienen otro nivel. No es el espectáculo circense al que nos hemos acostumbrado en occidente.

Aps, me han chivado una metedura de pata. Nina Hagen no puede ser la tsarevna del punk ronk, pues la tsarevna (царевна) es la hija del tsar (цар, que no es sino la deformación del título de César). La consorte del zar es la tsarina (царина) o tsaritsa (царица).

+

+

+

+

+

+

+

+

+

19 febrero 2021

Clare Daly

Filed under: Internacional — Nadir @ 1:25

Pues no me sonaba a mí esta irlandesa.

Tiene cojones; me gusta. A su lado, Borrell es una alimaña ponzoñosa.

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

23 enero 2021

Si te dicen que caí

Filed under: Internacional — Nadir @ 22:14

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

+

9 noviembre 2020

Nacimiento, pasión y muerte de Thomas Sankara

Filed under: Historia,Internacional — qatalhum @ 20:16

Los africanos para divertirse tienen monos, nosotros, en cambio, tenemos franceses”.

A. Schopenhauer

Yo tenía una casa en África”. Pero mi antiguo mundo se ha convertido en el territorio del dolor. Ya no hay una casa, sólo devastación. Todos los estados que se encuentran en la franja saheliana, desde Senegal hasta el Chad, están descomponiéndose. Muchos son los que creen que este fenómeno pertenece al siglo XXI, cosa de los últimos años. Es un relato muy interesado, sobre todo tras la aparición en escena de los “grupos integristas”. No, el origen de este desastre tiene una lejana fecha, el 15 de octubre de 1987. Aquel día en que asesinaron al presidente Thomas Sankara. El golpe no sólo se sintió en Burkina Faso, lloraron todos los excluidos de África. Ese día desapareció la esperanza, el camino al sueño de “los soles de la independencia” se transformaba en esta horrible pesadilla que actualmente desangra al Sahel.

No voy a relatar la vida, obra y milagros del presidente Thomas Sankara. Os ruego que dediquéis unos minutos a leer su biografía . Y a los que quieran profundizar más tienen a mano este libro. Lo que si quiero hacer es puntualizar algunas cosas e intentar explicar la importancia de aquel asesinato.

Hablar de África es hablar de colonialismo desde tiempos inmemoriales. En aquellos tiempos el ejército más poderoso contra los europeos eran los mosquitos de los géneros Anopheles y Aedes, unos simpáticos bichejos capaces de mandarte al otro mundo vía malaria y fiebre amarilla. Hay que tenerlos muy en cuenta porque sin ellos no se puede entender el proceso colonial clásico que va desde las factorías a la ocupación del territorio interior. El sistema de factorías duró siglos, la conquista del Sahel por Francia sucede en el siglo XIX y sólo se concluye a finales de ese siglo. Este fenómeno está muy vinculado con los avances médicos de esa época.

Una vez tomado el territorio hay que montar una administración lo suficientemente compleja para que el saqueo sea eficaz. Es admirable la habilidad de los poderes coloniales para mantener una doble administración: la colonial propiamente dicha y la tradicional con todos sus privilegios. Abolir este sistema tan perverso fue uno de los motivos que acercó a Thomas Sankara a su fin. A ningún jefecillo local le hizo mucha gracia no cobrar impuestos y no poder poner a trabajar gratis a la gente de su pueblo en sus tierras. Muchos menos que se repartiesen esas tierras entre los campesinos. Sí, una reforma agraria en toda regla. Y lo peor es que funcionó alcanzando la autosuficiencia alimentaria. Eso ya no se podía tolerar; la táctica francesa de castigar mediante la retirada de las ayudas a esos gobiernos “comunistas”, Malí y Burkina, no servía en el segundo país.

Capitalismo a tope en Waga

El África negra francófona celebró el año de 1960, en el que Francia les regaló la “independencia”. En cambio Argelia se la tuvo que ganar a pulso. La fiesta se acabó cuando la C.I.A. ordenó la ejecución de Patrice Lumumba. El mensaje estaba muy claro para todo el continente: nada de cambios, el que se salga del tiesto, al hoyo. Había nacido oficialmente el neocolonialismo.

Thomas Sankara llegó a conocer perfectamente los engranajes de un sistema extractivo que no necesitaba la ocupación del territorio. Los recursos seguirían llegando a las metrópolis a precio de saldo, llenando todo el continente con unos esbirros muy peligrosos con gorra de plato, el uso político de la ayuda humanitaria e imponiendo orden y mando con la deuda: nuestros amigos del Banco Mundial y el FMI. Todos sabían cómo se repartía el pastel pero no esperaban a alguien con la suficiente coherencia y dignidad para dar un paso adelante.

Esa dignidad se la devolvió al país al cambiarle el nombre de Alto Volta a Burkina Faso, el “país de los hombres incorruptibles”. Un país africano con nombre de río es un insulto, esos ríos fueron las vías de penetración europea, guardan el nombre de tu antiguo amo. Esta medida puede parecer una tontería pero caló en las gentes: todavía es el único país de la zona donde no puedes sobornar al común de los funcionarios de base. Es una cuestión de orgullo nacional. Pero lo que hacía temblar a los poderes de este mundo eran las otras medidas, sociales y económicas, que podían animar a otros gobernantes de la zona. Decían que se estaba formando una Cuba en el Sahel. No lo iban dejar de una pieza, pues Sankara estaba demostrando que había una solución para el desarrollo en los países de África.

¿Una Cuba en África?

Con todos los jefezuelos bien cabreados en el interior y las potencias azuzadas por las compañías mineras, era sólo cuestión de tiempo. Y, como suele suceder en estos casos, el golpe de estado que acabó con Sankara y un grupo de sus oficiales lo organizó su “hermano” y antigua mano derecha: Blaise Compaoré. Al traidor le dedica la Wikipedia un párrafo muy descriptivo de lo que fue el post-sankarismo:

A partir de la dictadura de Compaoré, Burkina Faso se amoldó al modelo de país francoafricano por la corrupción, saqueo de recursos naturales como algodón, vía la empresa local Sofitex o a través de la empresa Sirex, nepotismo y asesinatos políticos”.

El mensaje que se lanzó aquel 15 de octubre de 1987 caló hondo entre la población. Quedaba muy claro los dirigentes de la muy democrática “République”, esos que andan jaleando lo de “Liberté, égalité, fraternité”, no iban a sacrificar sus intereses económicos en la zona a cambio de mejorar un poco la vida de los habitantes del Sahel. La eliminación de cualquier posibilidad de una transformación social real en esas sociedades le entregaba el testigo a los sectores más reaccionarios. Les dejaron hacer cuanto quisieron, una nueva mezquita aquí, una madrasa allí. Permitieron su financiación, al fin y al cabo al poder le tranquilizaba mucho más poner a la gente a leer el Corán a que descubriesen el mensaje de los Lumumba, Cabral o Sankara.

«Paloma» burkinabe esperando la conclusión de nuestra historia

Un día el dragón despertó, y salió de la mezquita dispuesto a vengar todos estos años de injusticia. Como ya sabéis, ahora anda la metrópoli intentando acabar con su criatura al mismo tiempo que lloriquean por las calles de París. Una guerra perdida: habían aniquilado cualquier atisbo de esperanza para las gentes del Sahel. Y eso es lo que significó el gobierno de Thomas Sankara.

Gracias, mi capitán.

+

+

+

+

+

+

+

Página siguiente »

A %d blogueros les gusta esto: